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Alejandro Sanz y Rosalía nominados a los Grammy (los pata negra)

Grammy

Alejandro Sanz y Rosalía han sido nominados para tres Premios Grammy (los pata negra). Esta 62ª edición de los Grammy tendrá lugar el 26 de enero de 2020 en el Staples Center de Los Angeles. Alicia Keys repetirá como anfitriona de la gala de entrega. La lista completa de aspirantes la pueden ver aquí.

Alejandro Sanz está nominado a Mejor álbum de pop latino por “#ELDISCO“. Compite con “Vida” de Luis Fonsi, “11:11” de Maluma, “Montaner” de Ricardo Montaner y “Fantasía” de Sebastian Yatra. Es difícil pronosticar y el factor nacional de quienes votan puede decidir el Grammy en un sentido u otro. Consideraciones aparte, creo que Alejandro Sanz cuenta con bastantes probabilidades de ganar.

Rosalía está nominada a dos: Mejor nueva artista y Mejor disco latino de rock, urbano o alternativo por el “El mal querer“.  A Rosalía la ha favorecido la ampliación en la categoría de Mejor nuevo artista a ocho candidaturas (en vez de las cinco habituales). La nominación está muy bien, ganarlo ya es otra cosa. Compite con revelaciones de la industria estadounidense, avaladas por ventas, como Lizzo (8), Billie Eilish (6) y Lil Nas X (6). Estos tres son los más nominados (entre paréntesis tenían el n.º de categorías a las que optan). Veo más factible que Rosalía triunfe con el Grammy a Mejor disco latino de rock, urbano o alternativo. Rivaliza con “X 100pre” de Bad Bunny, “Oasis” de Bad Bunny y J Balvin, “Indestructible” de Flor de Toloache y “Almadura” de iLe. En cualquier caso los designios de quienes votan son inescrutables. Lo importante es haber logrado estas dos nominaciones.

En referencia a Rosalía no sé si ya se percibe un cierto cansancio en nuestros medios. Estas dos nominaciones a los Grammy son realmente importantes. De mucho más valor que, por ejemplo, haber ganado unos Grammy Latinos. A estos se les ha dado una bola tremenda. Como a los premios de MTV, que no representan nada. Por otra parte, hace unas semanas fue portada del dominical del New York Times. ¡Un pelotazo! Pasó desapercibido. Una vez más el criterio mediático respecto a Rosalía dejó mucho que desear. Dan relevancia a asuntos que no son para tanto y no se vuelcan cuando llega lo que realmente cuenta (como ese suplemento del NYT).

P.D.: Rolling Stone denuncia que se está arrinconando a la música latina en los Grammy 2020. Y destacan que Rosalía es la única artista cantando en español que figura en una categoría general (Mejor artista nuevo), mientras que el resto de artistas de habla hispana compiten en categorías latinas. Esto representa un retroceso respecto a ediciones anteriores (claro que “Despacito” tuvo mucho que ver en la relevancia del pasado). ¿Y sus fans en las redes? Por lo que he visto no ha sido trending topic

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Joan Baez en España

JB TVE

Joan Baez se ha despedido de los escenarios con una gira que finalizó con varias fechas en España. La última de las cuales fue en Madrid: el pasado 28 de julio en el incomparable marco del Teatro Real. Cuando la conocí en los 70 me contó que había vivido en España, por el trabajo de su padre en la UNESCO.

Joan Baez (Nueva York, 1941) de padre mexicano y madre escocesa, ambos de ascendencia religiosa por parte de sus padres (los abuelos de Joan: el paterno dejó el catolicismo y México para mudarse a EEUU y convertirse en un pastor metodista mientras el materno era sacerdote anglicano).

La primera vez que visitó profesionalmente España –hasta donde yo sé– fue para promocionar su excelente álbum “Diamonds & Rust“. El LP fue un éxito en su época (1975) y marcaba un giro en la carrera de Joan Baez: era el disco que incluía más composiciones propias. Conocida como interprete, sus grabaciones aportaban otro color a canciones de autores conocidos o desconocidos (que ella ayudaba a popularizar). En este sentido “Diamonds & Rust” es su composición propia más lograda. Dos años después de editarse, Judas Priest hicieron una versión en su álbum “Sin After Sin” (1977). Ritchie Blackmore también la grabó –en los 90- junto a su compañera Candice Night. En su momento se rumoreó que Baez había compuesto esta canción basada en una llamada intempestiva de su ex, Bob Dylan. Y que era una especie de ajuste de cuentas sobre la relación que habían mantenido diez años antes. Años después el rumor quedó confirmado cuando lo dejó caer en un par de entrevistas y en  su autobiografía.

Antonio San José escribió aquí,  en noviembre de 2008, sobre su entrevista a Joan Baez en Madrid. Una anécdota deliciosa. Les recomiendo su lectura (y si se animan les sugiero que también lean los comentarios al post).

Por mi parte la conocí (como entrevistador también) en ese mismo viaje promocional y guardé muy buena impresión de ella.

Este álbum, “Diamonds & Rust“, era el siguiente al “Gracias a la vida” (1974), su disco en español, en el que recogía su herencia hispana y parte de sus inquietudes políticas. La edición en España pasó desapercibida. Me contaron que hubo problemas con la censura (aún vivía el dictador). Cuando entré en Epic (CBS), como jefe de producto de A&M Records en junio de 1977, los jefes de A&M me contaron del interés que Joan Baez tenía por recuperar esta grabación. Los problemas de la distribuidora anterior (Ariola) ya deberían haber pasado a la historia por el cambio político que se estaba produciendo en España (muerte de Franco, elecciones generales, etc.). Por mi experiencia en medios y la serie Gong era consciente del potencial comercial de “Gracias a la vida“. Me pareció muy acertada la sugerencia y pedí la colaboración de la artista. Estaba en Los Ángeles en una convención de A&M donde la gente de CBS Europa éramos los protagonistas (por el contrato de distribución recién firmado). Coordinaron una llamada telefónica y la expuse mi planteamiento: insistí que para la naciente democracia española su presencia en España con este álbum podría ser un espaldarazo. Ella estaba por la labor (la sugerencia de rescatar el disco fue suya) y no puso ninguna pega. Se comprometió a hacer televisión. Con lo que eso implicaba (tanto los artistas cool norteamericanos como los concienciados no hacían teles en esos días).

Al volver a Madrid el director de Epic se entusiasmó con la idea y enseguida sugirió hacer el programa de José María IñigoEsta noche fiesta” (se realizaba en el Florida Park del parque de El Retiro). Él sabía que Iñigo, con quien mantenía excelentes relaciones, admiraba a Joan Baez. Dado el carácter comercial, o como quieran llamarlo, del programa pedí una diferenciación. Otro marco escénico. Un telón negro de fondo. Y que la actuación fuese en directo, guitarra y voz (esto fue una petición de la artista). A Baez le pareció muy oportuno este cambio de look del programa para sus dos canciones. Iñigo, entusiasmado, aceptó nuestras pretensiones. Iba a ser la primera vez que Joan Baez actuaría en TV en España.

Cuando llegó a Madrid, para hacer promoción de “Gracias a la vida” y la aparición en TVE, me encontré a una Baez espléndida, encantada y feliz. En nuestra primera conversación telefónica ya la había recordado que nos conocíamos. Esta vez pasamos más tiempos juntos. Su curiosidad por todo lo que estaba sucediendo en España era tan grande como su conocimiento del país y su cultura. Años después, en los 80, descubriría hablando con John Hammond lo importante que la Guerra Civil española había sido para la izquierda estadounidense, sobre todo la neoyorquina (parte de estas conversaciones están reflejadas en mi dos últimos libros: “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” y “Rock ‘n’ Roll: el ritmo que cambió el mundo“).

Las canciones a interpretar en el programa de Iñigo las habíamos acordado en una ultima llamada telefónica, antes de llegar a España.

En nuestras charlas la legalización del PC, la vuelta de exiliados y las primeras elecciones generales, celebradas hacía unos meses, fueron los temas más comentados. Sugerí que un comentario suyo al respecto sería muy apropiado. Y un golpe de moral  para todos quienes ansiábamos la consolidación democrática (y estábamos temerosos de los ruidos de sables). Me aseguró que contase con ello. Entendió perfectamente que era una oportunidad que no podía desaprovecharse (solo había dos canales de TV entonces).

Había notado su admiración por La Pasionaria. Su alocución (dedicándola un tema) no me sorprendió tanto como a Iñigo (quien palideció a pesar de la legalización del PC y la condición de diputada de la histórica dirigente comunista). Elegir cantar “No nos moverán” era un clara declaración de intenciones (por el paralelismo con el “No pasarán”).

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Elliot Roberts (1943-2019)

Trasher's Wheat 1985

Ayer me enteré del fallecimiento de Elliot Roberts, un gigante de la industria musical estadounidense. Sucedió el día 21 de junio. Tenía 76 años, cumplidos el pasado mes de febrero.

Nacido y criado en el Bronx neoyorkino acortó su apellido judío (Rabinowitz) y tras abandonar los estudios universitarios (dejó dos carreras) quiso ser actor. Empezó a trabajar en el departamento de envíos de la William Morris Agency de Nueva York. Ahí conoció a David Geffen, otro gigante. Aunque debería decir que Geffen es el gigante de la industria cultural de Estados Unidos. Esta relación devino en amistad y compartieron negocios y aventuras empresariales (Geffen-Roberts Company y Asylum Records en 1971).

Fueron Geffen y Roberts quienes convencieron a Bob Dylan para que abandonase su discográfica de siempre (Columbia Records/CBS) para unirse a la discográfica Asylum y a su oficina de representación (Geffen-Roberts Co.). Editó dos álbumes con ellos: “Planet Waves” y “Before The Flood“, un doble en directo con The Band. Posteriormente Dylan volvería a su casa de siempre.

En 1973 Geffen, Roberts, Elmer Valentine (dueño del Whisky a Go-Go) y Lou Adler abrieron el club The Roxy en el Sunset Strip de West Hollywood. Neil Young inauguró el local.

Roberts y Geffen dejaron de ser socios por culpa de terceros. Un joven agente, Irving Azoff, que trabajaba en la Geffen-Roberts Co. fue el causante principal del cisma: The Eagles cambiaron de pareja de baile, abandonaron a Geffen-Roberts y se fueron con Azoff, quien montaba su propia oficina. Geffen y Roberts, ambos impulsivos y apasionados, chocaron en su forma de afrontar la situación. Geffen fue frío y cerebral y Roberts diríamos que más hippy. El primero tomó una actitud profesional y siguió trabajando con Azoff (convenció a Warner Bros. para que le financiase un sello, Giant Records) y los Eagles (en Asylum y luego en Geffen Records, donde también tuvo a Don Henley), mientras que Roberts roto el amor fraternal juró odio eterno al traidor y al grupo. Y formó Lookout Management. Las malas lenguas dicen que la movida de Geffen con Azoff fue para quitárselo de en medio de MCA (donde presidía la cia.) y poder vender Geffen Records a los nuevos dueños de MCA.

El primer descubrimiento de Roberts fue la canadiense Joni Mitchell. La vio actuando en un club del Greenwich Village de Nueva York (Cafe Au Go Go) en 1966. Se mudaron juntos a Los Ángeles, a Laurel Canyon (centro artístico y bohemio). Les acompañaba el entonces novio de Mitchell, David Crosby. Al poco se les unió David Geffen. Ya situados en la costa oeste Joni Mitchell le habló de un compatriota suyo, Neil Young, que estaba en un grupo (Buffalo Springfield). Curiosamente fue Young quien provocó que la banda prescindiese de los servicios de Roberts. Cuando ellos se separaron, a los 18 meses de formarse, Neil Young llamó a Elliot Roberts para que fuese su manager. Quería empezar su carrera en solitario. Ha sido representante suyo hasta la fecha de su muerte. Son más de cincuenta años. Y “aguantar” a Neil Young no es fácil… Jimmy McDonough, autor de la biografía de Young, escribía al respecto de la relación Young/Roberts que “Ha habido otros equipos infames en el rock and roll –Dylan y Albert Grossman, Ray Charles y Joe Adams, Bruce Springsteen y Jon Landau– y, por supuesto Elvis y el Coronel Tom Parker. Elliot Roberts definitivamente vive en este salón de la infamia y es el único ser humano capaz de guiar la carrera de Neil Young.”

Con Joni MItchell rompió en 1985. La foto de Trasher’s Wheat en la que vemos a Young, Mitchell y Roberts es de ese 1985.

Roberts también fue manager (con o sin David Geffen) entre otros de Crosby, Stills & Nash, Crosby, Stills, Nash & Young (“el pegamento que nos mantenía unidos” ha declarado Graham Nash), Jackson Browne, America, Devo, Talking Heads, The Cars, Tom Petty, Tracy Chapman (su último descubrimiento de relieve) además de los ya mencionados anteriormente.

Cuando llevé el marketing internacional de Geffen Records en NY tuve el inmenso honor de conocer a Elliot Roberts. (David Geffen tenía un contrato de distribución con Warner Bros. para EEUU y Canadá y otro con CBS para el resto del mundo; Warner eran socios de Geffen Records). Me tocó trabajar con él en tres proyectos: Neil Young (dos álbumes), Joni Mitchell y el debut en solitario de Ric Ocasek, el líder de The Cars.

Con Ocasek no hubo nada que hacer. Aparte de trabajar para que se editase en los principales mercados del mundo. El álbum era flojo. No funcionó en EEUU, ni en ventas ni tuvo el apoyo de la crítica musical. No había ninguna historia que contar. En cambio con Joni Mitchell fue otra cosa. Dada la vertiente pintora de la cantautora, y que la portada del álbum “Wild Things Run Fast” era obra suya, Roberts y Mitchell tuvieron la idea de organizar presentaciones del disco en galerías de arte (en conjunción con sus pinturas). En Estados Unidos solo consiguieron hacerlo en Los Ángeles. Por mi parte coordiné con las compañías de  Inglaterra, Italia, Australia y Japón para hacerlo en Londres, Milán, Sydney y Tokyo. Salí bien parado del asunto aunque ella echó de menos no haber estado en París. Aún recuerdo la mirada de Elliot Roberts a Joni Mitchell: la calló. Y rápidamente paso a agradecer lo que CBS Records International había logrado.

Lo mejor de nuestra relación sucedió en San Francisco, en el rancho de Neil Young (una hora al norte de la ciudad). Young debutaba en Geffen Records con un disco difícil “Trans“. Influenciado por Kraftwerk se alejaba drásticamente de lo que sus seguidores podían esperar. El trasfondo del disco eran los ejercicios vocales que practicaba con su hijo Ben, quien sufría parálisis cerebral infantil. (Pero eso no lo sabíamos entonces). Young había accedido a recibir periodistas musicales y críticos en su rancho, para pasar el día con él, hablar del disco, etc. Las delegaciones australianas y japonesas habían llegado directamente y ya estaban en el rancho cuando llegué desde NY con los ingleses, Antoine de Caunes y su equipo de TV de Francia, la corresponsal italiana de la RAI, un par de medios alemanes y uno holandés. Nos recibió Elliot Roberts en el aeropuerto de LA. El trayecto fue todo un muestrario de Roberts. Todo lo que me habían contado era cierto: despierto, buena persona, bromista, rápido, inteligente, encantador, etc. Recuerdo vívidamente dos temas: la historia de porque Neil Young y él se habían comprado esos terrenos. La idea era que, según estudios geológicos que hablan sufragado, cuando los movimientos de la Falla de San Andrés fuesen perceptibles, sus propiedades se convertirían islas del Pacífico. Cuándo le pregunté cuando ocurriría eso, me contestó entre risas que en unos miles de años. Y se encendió un porro (que ya llevaba liado). El segundo asunto fue cuando nos llevó por unas carreteras rurales, con pequeñas subidas que tomaba a gran velocidad (como si fuesen dunas) y el todo terreno literalmente volaba hasta caer sobre sobre suelo firme de nuevo. El vehículo que nos seguía, con el resto de la expedición, le pitaba (asumo que pidiéndole prudencia).

Al llegar a la casa de Neil Young, nos esperaba con su familia, músicos, amigos y los australianos y japoneses que habían llegado antes. El salón era lo que te esperabas. Rústico, lleno de guitarras, amplis, una enorme chimenea, muebles de madera, telas en las paredes, alfombras cubriendo todo el suelo. Y una peste a marihuana que ya te embriagaba. Improvisamos una pequeña rueda de prensa mientras preparaban la cena. Tras la parte profesional del asunto nos relajamos, comimos, bebimos y Young nos tocó un par de temas con sus amigos músicos. Tuve ocasión de charlar con él. Le felicité por el riesgo que asumía con “Trans“. No es fácil que un artista de renombre de un cambio estilístico tan acusado y se lance al barro de esta manera. Estaba especialmente interesado en la opinión de los alemanes (por lo de Kraftwerk). A Roberts (y a Young) le gustó lo que dije. Y creo que fue ahí cuando me gané la confianza del manager. Respecto a mi comentario sobre asumir riesgos soltó irónicamente que David (Geffen) no compartía mi punto de vista. Años después Geffen demandó a Young por no entregar obras acorde a su estatus, por los que la compañía le pagaba un millón de dólares de adelanto.

Lo último que supe de Roberts fue la semana pasada. Unas declaraciones suyas respecto al incendio que afectó a muchos de las cintas originales propiedad de Universal (y los sellos que ha ido absorbiendo o creando). Decía: “Es un crimen que hayan desaparecido los masters originales de Billie Holiday o Buddy Holly o de todos esos artistas de los 40 0 50. Cuando la industria discográfica empezó a declinar hace unos 15 años, la gente (por los ejecutivos) fue reticente a hacer copias porque costaba dinero. Cuesta de 2.500$ a 3.000$ convertir un original analógico a una copia digital de audio en alta resolución. No quisieron gastarse el dinero… Es trágico.”

 

 

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Tarantino y Los Bravos

La tarde de ayer produjo una excelente noticia para la mejor época del pop español (1966-1976): se dio a conocer el trailer de la nueva película de Quentin TarantinoÉrase una vez en… Hollywood” y la música era un éxito de Los Bravos, “Bring a Little Lovin’” (al principio suena un tema del primer LP de The Mamas & The Papas).

No sería la primera vez que Tarantino usa música española. Ya incluyó “Tu mirá” de Lole y Manuel en “Kill Bill 2“. En esa ocasión el tema era en español (como los autores). Ahora es una composición en inglés para Los Bravos de Henry Vanda y George Young (entonces miembros del grupo The Easybeats; unos meses después de Los Bravos editaron su versión). En “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” escribía al respecto. Un mínimo extracto:

Los Bravos

Y también incluía en el libro una tabla con los éxitos de Los Bravos (las canciones en español son de Manolo Díaz excepto “Como nadie más” que era la adaptación de un tema de los Bee Gees).

Hits

 

TOP es la posición más alta en listas, en paréntesis el n.º de semanas que encabezó la lista y SL es cuantas semanas permaneció en listas.

Érase una vez en… Hollywood” cuenta con Leonardo DiCaprio, Margot Robbie y Brad Pitt en los papeles principales. Localizada en el Los Angeles de 1969 aparecen personajes basados en personas reales de la época como Bruce Lee, Steve McQueen o Sharon Tate (asumo que Manson también). El estreno está previsto para agosto.

De despedida el clip original de “Bring a Little Lovin’“. ¡Así de modernos éramos!

 

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Wanda Jackson en “Rock ‘n’ Roll”

Wanda Jackson 1Wanda Jackson 2Wanda Jackson cumplió ayer 81 años. Y los dos pantallazos que encabezan esta entrada están extraídos de mi libro “Rock ‘n’ Roll: el ritmo que cambió el mundo“. Mi buen amigo Luis Javier Martínez (excompañero en Epic y que posteriormente triunfó a lo grande al frente de Disney en España) recordaba la onomástica en su Facebook y la ilustraba con una actuación de Wanda Jackson, de finales de noviembre de 1958, interpretando “Hard Headed Woman” (Cabezota).

Hay varios aspectos que quisiera destacar de esta filmación (los 18 minutos completos los pueden ver aquí y son de lo más recomendable):

  • El doble mástil del guitarrista principal. Décadas después Jimmy Page de Led Zeppelin popularizaría este tipo de guitarra.
  • Estos programas de TV Town Hall Party se rodaban en el edificio del ayuntamiento de Compton (Condado de Los Ángeles) para ser programados por distintos canales locales y posteriormente ser emitidos por los medios del ejercito de EEUU estacionados fuera del país (American Armed Forces Televisión Service).
  • El tema seleccionado para cerrar este post, “Hard Headed Woman“, que Wanda Jackson grabó tres años después para su LP “There’s A Party Goin’ On” (1961), es una composición de Claude Demetrius. Como autor Demetrius ha trabajado con tres de los más grandes: Louis Armstrong, Louis Jordan y Elvis Presley. Afroamericano del estado de Maine a los 20 años ya estaba en Nueva York. Empezó a componer para o junto a Armstrong. De ahí pasó a Jordan (componía junto a su esposa, Fleeecie Moore). Su carrera dio un vuelco cuando la editorial Gladys Music le fichó. La editorial, formada por los Aberbach, controlaba el repertorio que grababa Elvis para RCA. Suya fue la cara B del “Heartbreak Hotel“, el primer sencillo de Presley para RCA. Compuso también temas que formaron parte de sus películas. La más importante, sin dudas, es “Hard Headed Woman” de 1958 para la banda sonora de King Creole (El barrio contra mi) y que fue single: n.º 1 pop en EEUU y el primer rock ‘n’ roll que logró el disco de oro (esta certificación de disco de oro surgió precisamente en el 58). En las listas de country y de rhythm & blues llegó al 2 (como en Inglaterra).
  • La presencia femenina en la banda de Wanda Jackson: además de la Jackson encontramos a Rose Lee Maphis, guitarra rítmica, y a Margie Fiddlin Kate Warren, violinista. Y esto me lleva a otro punto que señalo en “Rock ‘n’ Roll“, que rompía una tradición de la música popular estadounidense con amplia presencia femenina en blues, gospel, country, rhythm & blues, etc., pero no tanto en el rock ‘n’ roll.Chicas 1 copiaChicas 2Chicas 3 copia
  • Si en “Rock ‘n’  Roll“, como habrán podido leer en el extracto del encabezamiento, destacaba la aportación estética de Jackson, en la filmación que pueden ver completa (enlace más arriba) o en el clip en el que interpreta “Hard Headed Woman“, por favor observen la ropa que lleva: es un vestido de flecos, formado por una falda larga y un top (como si fuese de un bikini, un dos piezas o un sujetador). Y recuerden que es de 1958.

 

 

 

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Lo nuevo de Randy Newman es “Harps and Angels” (Efe Eme)

6 de septiembre de 2008

Sábado, sabadete y El Mundano mundanete vuelve a su sección habitual de Efe Eme, tras el paréntesis vacacional de agosto. Y el regreso de “La Música de El Mundano” coincide con la vuelta del gran Randy Newman. Como siempre lo podéis leer en Efe Eme (y aprovechar la visita y poneros al día de la actualidad musical) o aquí en el blog, con fotos, links y video, a continuación:

Harps and Angels” es el primer álbum de nuevas canciones de Randy Newman en ¡nueve años! Desde “Bad Love” en 1999. Son 10 temas con esa peculiar visión irónica y ácida de uno de los genuinos “malditos”. Porque antes de Tom Waits ya existían Captain Beefheart y Randy Newman.

 

Hace poco más de un mes, un lector de mi blog y critico de música en Barcelona, me alertaba –en los comentarios del articulo para Efe Eme sobre Hanna y la crítica– de la inminente edición de esta pequeña obra maestra que es “Harps and Angels”. Poniendo fin a “un silencio” que ya duraba demasiado.

 

¿Y qué ha hecho Newman durante todo este tiempo? Dedicarse a su oficio, que no es otro que el de componer. Especialmente bandas sonoras, la pasión de muchos músicos porque es ahí donde pueden desarrollar su afición a crear, arreglar y orquestar piezas musicales que recogen las esencias de muchos sentimientos humanos (miedo, temor, amor, odio, angustia, ira, alegría, risa, llanto, euforia, etc.).

 

Las producciones de Pixar (ambos “Toy Story”, “Monstruos S.A.”, etc.) y otras películas infantiles le han mantenido ocupado. Pero esta afición no es nueva. Se remonta a “The Natural” (“El Mejor”) y sobre todo a “Ragtime”, donde se volcaba en el Nueva Orleans de su infancia.

 

A pesar de haber nacido –y residir- en Los Angeles, estuvo viviendo desde que era un bebé hasta los 11 años en la ciudad cuna del Jazz. Y esta influencia –como en Beefheart o Waits- siempre ha estado presente en su música. El que sus tíos, Lionel y Alfred Newman, fueran destacados compositores para películas de Hollywood también se antoja como otro factor decisivo.

 

 

 

Una curiosidad es que su único disco de platino lo recibió el año pasado por la BSO de “Cars” (2006). Pero este tardío primer millón de unidades vendidas no es la única singularidad en su carrera. Sus canciones han obtenido el éxito y el reconocimiento de la mano (y voces) de otros como Ray Charles (“Sail Away”), Three Dog Night (“Mama told me not to come”), Linda Rondstad (“Leave your hat on”, popularizada años después por Joe Cocker en la famosa escena del strip-tease de Kim Basinger en “9 semanas y media”) llegando al punto que el gran Nilsson, olvidó sus propias obras, y grabó en 1970 un álbum con canciones solamente de Newman. Quien había iniciado su carrera como compositor con 17 años. Sus primeras canciones fueron grabadas por Gene Pitney, Jerry Butler, The O’Jays, Cilla Black o la nueva banda del ex Animals Alan Price, The Alan Price Set, que llegaron a grabar ocho canciones suyas, incluyendo el hit británico “Simon Smith”.

 

Su primer disco “Randy Newman”, de 1968, marcó la pauta que sería una constante a lo largo de su carrera: a las excelentes criticas no le correspondían las ventas y los temas que formaban este debut – que ni siquiera entró en listas- fueron versionadas por Alan Price, Judy Collins, Everly Brothers, Claudine Longet, Dusty Springfield, Nina Simone, Pat Boone y Peggy Lee. Y “I Think It’s Going To Rain Today’” se convirtió rápidamente en un clásico.

Harps and Angels” incluye “A Few Words in Defense of Our Country”, a ritmo de country-vals, disponible en iTunes desde el año pasado y cuya letra fue publicada como un editorial del The New York Times (con la salvedad de las menciones al Tribunal Supremo de EE.UU. omitidas por el periódico). Un asunto polémico y espinoso. Pero valido desde el punto de vista crítico de alguien dolido con los ocho años de la Administración Bush II y el daño producido en la imagen de su país en Europa, pero orgulloso de su país y de su herencia. También compara el declive del imperio USA con el Romano y el nuestro, el español. Y para dejar las cosas claras en la siguiente canción “A Piece of the Pie” desmenuza con su habitual ironía la realidad social y sanitaria de su nación (“if you lived in Norway, you’d be fine right now. Get sick there, you make the doctors wait”) y alaba a Jackson Browne como la única voz preocupada con el deterioro que están sufriendo.

Co producido por Mitchell Froom (Elvis Costello, Los Lobos, Sheryl Crow, Crowded House, su ex Suzanne Vega, Richard Thompson, Bonnie Rait, Pearl Jam, Paul McCartney, etc.) y su mentor de siempre, Lenny Waronker, una leyenda viva de la música californiana (tanto de productor como de ejecutivo discográfico) “Harps and Angels tiene ese ambiente Dixieland de la “atacada” Nueva Orleans, con el piano de Newman al frente de una pequeña formación de club. Pero sin olvidar en algunos temas esos característicos arreglos de metal y cuerda, que son marca de la casa.

Si tenéis mas de catorce años “Harps and Angels” puede ser vuestra banda sonora perfecta para este final de verano…

ACTUALIZACIÓN:

 

Cuidado con el Rey (Diego A. Manrique en sus Universos Paralelos de El País)

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La Crónica de Socioapatía del Tercer Denver NUGGETS- Los Ángeles LAKERS

27 de abril de 2008

De nuevo y ya van tres, los Nuggets jugaron sin motivación, cabeza, ni coherencia en la pista. El resultado, con menos puntos que los dos anteriores choques, no refleja una mayor dureza en defensa o una concentración por encima de lo normal; simplemente ambos equipos fallaron tiros abiertos, y jugaron relajados.

 

Algo normal en los Lakers, que ya se ven vencedores, pero atípico en  Denver. Un Allen Iverson que necesita reivindicarse como super estrella, desde aquellas finales en 2001 y una estrella emergente como Anthony no pueden permitirse partidos tan flojos. (6 de 28 a mediados del tercer cuarto) Un tercer cuarto que sirvió a los Lakers para apretaron un poquito las tuercas en defensa y dejar sentenciado el encuentro con un  parcial de 30-18, con un Gasol mucho menos determinante que en los encuentros de L.A

 

El jugador de Sant Boi nunca ha destacado por su fortaleza física o sus movimientos en el poste. Si Gasol en Memphis no hacía más que jugarse aclarados, luchando contra defensores a menudo con más físico y presencia; en Los Ángeles está descubriendo una nueva forma de jugar: moverse sin balón aprovechando los bloqueos y esperar a que un jugador le dé el pase para un tiro abierto o una canasta debajo del aro. ¿Qué ocurre? Puntos fáciles y sin tanto esfuerzo, menor desgaste físico y por tanto mejor actitud en defensa, la mayor debilidad del 16. Aunque no sea ninguna máquina reboteadora, cumple su papel intimidador en la pintura y en éstas series está obligando al brillante perímetro de Denver a guardarse las bayonetas, y probar suerte desde el exterior dónde están fallando más que una escopeta de feria.

 

Los Lakers son el mejor equipo de los posibles para el catalán. No siente la presión sobre sus hombros de saberse líder, y su rol en la NBA es el de escudero de lujo. Denver debe trabajar este verano en los traspasos, para corregir la frustración colectiva que están mostrando en estos playoffs, que están jugando como si apostasen en una ruleta rusa en sus propias sienes.

Lakers

102

Nuggets

84

Los Ángeles Lakers:

(23+30+30+19): Odom (12), Radmanovic (5), Gasol (14), Fisher (14), Bryant (22) –cinco inicial-, Walton (15), Vujacic (9), Farmar (9), Ilunga-Mbenga (2) y Turiaf (-).
Denver Nuggets:
(20+26+18+20): Martin (12), Anthony (16), Camby (-), Iverson (15), Kleiza (15) –cinco inicial-, Smith (11), Nájera (7), Carter (2), Hilario (4), Diawara (2), Atkins (-) y Hunter (-).

Foto de AS

 

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