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Nuestro John ya es Reverendo

John

Nuestro (ausente) John ya es Reverendo. ¡Enhorabuena amigo!

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El Pastafarianismo: sobre la Verdadera FE y el MEV (by John)

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La industria militar no está en crisis

9 de junio de 2010

Hace unas semanas comiendo con Víctor Alfaro me comentaba sobre la intervención de Daniel Cohn-Bendit en el Europarlamento. Muchos blogs y medios digitales habían recogido su encendido y apasionado discurso.

Anoche John me mandó el enlace al youtube, con subtítulos en español, y se quejaba de la poca repercusión que las palabras de Cohn-Bendit habían tenido en los medios europeos. Y me recordaba que sus advertencias sobre España y Portugal resultaron proféticas.

Son esclarecedores los datos que da quien fuera líder del Mayo del 68 sobre la escalada de gastos militares griegos (y el alto número de miembros de su ejército en comparación con su población).

Algo parecido sucede en nuestro país. Con el añadido que somos una potencia mundial en la venta de armamento.

Ayer un lector de El País, Cristóbal Orellana (Jerez, Cádiz), incidía en los conceptos apuntados por el europarlamentario Verde.. Y aportaba una cifra: 18.000 millones de euros como gasto anual militar. Mientras el deZgobierno de Zapatero prevé un plan de ajuste para ahorrar 15.000 millones. Que básicamente caerá sobre los hombros de funcionarios, asalariados, pensionistas y parados.

¿Será cierto, como afirma el Sr. Orellana, que nuestro gobierno va a gastarse 3.000 millones de euros para comprar 27 aviones A400M de transporte militar?

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Los 20 posts más vistos de El Mundano en 2009

30 de diciembre de 2009

Del 1 al 20:

Ni CR7, ni Valdano ni Wenger (El Mundano Deportivo para SFS)

La noche que Michael Jackson rompió todos los esquemas 

Un siglo de canciones 6 : “La Vie En Rose” (par Christophe Magny) 

6 Naciones desde París: Previa del Francia-Inglaterra (par Christophe) 

De Santería, Farándula y Crimen (by John)

Sobre el autor, Adrian Vogel 

El Real Madrid prepara “una pequeña” estrategia de cara al partido contra el Barça 

Las Costumbres Españolas 3: Las Procesiones 

Agravios comparativos (Efe Eme)

El Top 10 de Escándalos Sexuales en USA 

La lista de los 10 mejores y peores países para ser mujer 

El rey del pollo frito (Efe Eme) 

Radio Popular FM en 1972 o la 99.5 como un viaje iniciático (por Antonio Gómez y Adrian Vogel)

Frank Zappa 1940-1993 

El Mundano Olímpico 2: sólo van 9 medallas 

Las Costumbres Españolas 4: Orinar en la calle 

Un siglo de canciones 2: “Gracias a la vida” de Violeta Parra (por Antonio Gómez)

Último parte medico y/o de guerra de Quintín Cabrera (parte sin décima) 

Un siglo de canciones (todos los posts) 

Agravios comparativos 2 (Efe Eme)

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La semana de El Gran Wyoming en CBS (Efe Eme)

19 de septiembre de 2009

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Durante una semana El Gran Wyoming trabajó en CBS, en esos momentos la primera discográfica del mercado. Le contraté como ayudante mío para el departamento de Internacional. Estamos a principios de los 80.

A Wyoming le conocía porque en su pandilla había amigos comunes. En aquel entonces en el ambiente rockero madrileño éramos los que éramos y además bien avenidos.

En nuestra relación hay dos momentos “sorpresa”. El primero encontrármelo -con John Echevarria– en el  festival de Reading, en Inglaterra. Y el segundo fue coincidir en la facultad. Desde primero de Medicina. Él acabó la carrera e incluso durante un (poco) tiempo ejerció de medico. En Buitrago de Lozoya.

A su hermano Seju le conocí de mi paso por Gong. Seju Monzón y el Maestro Reverendo estaban en Desmadre 75, los del “Saca el whisky, cheli”. Tanto ellos como Gong dependíamos de Movieplay, una compañía española. Nosotros teníamos problemas para cobrar los royalties por las ventas y ellos llegaban a las oficinas al grito de “¿Dónde hay qué pagar los royalties?”.

Los hermanos Monzón y el Maestro Reverendo se juntaron en Paracelso. Y ganaron los dos primeros Villa de Madrid. Los de 1978 y 1979. Las canciones con las que triunfaron fueron “El Rock del Trapicheo” y “La Bollera”. Para el segundo certamen  –si no recuerdo mal- cambiaron de nombre y se presentaron como Gran Wyoming y su Banda. El premio consistía en grabar un disco. Nunca lo hicieron. No fue hasta el tercer Villa de Madrid que se cumplió con el galardón del concurso.

Paracelso tuvo que esperar a 1980 para grabar y editar sus canciones. Gracias al Mariskal Romero y su Chapa Discos. Los incluyó en “Viva el Rollo 4” y sacó un single con “El Exhibicionista” como cara A. En la portada –de izquierda a derecha- vemos en la foto de Xavier Moreno a El Gran Wyoming, Seju Monzón, Celso Velasco y al Maestro Reverendo (Ángel Muñoz-Alonso). Falta Aris Cuenca, guitarrista, que faltó a la sesión de fotos.

Viene todo esto a cuento porque en la cara B encontramos una canción “Devomania”, en la que se menciona al Sr. Muñoz, el jefe de la CBS:

Ellos pensaban que todo era casual

Y que la chiquita estaba allí porque sí

Todo era un montaje del señor Muñoz

Que pagaba a las chicas para seducir

Modernos a mogollón

Que una vez dentro del local

Ya no serían un peligro social

La letra no se correspondía a la realidad y como me comentaba Wyoming había inventado, sin saberlo, el concepto de imagen, tan en boga hoy en día en las discotecas y locales nocturnos. Pero, tras su paso por la compañía, el personaje le encajaba en la temática.

El caso es que a finales de 1980 necesitaba contratar a alguien para el departamento Internacional de CBS. Ele Juárez se marchaba a la oficina latina de Miami y le sustituía, tras haber pasado unos meses bajo sus órdenes. Así que a su vez tocaba encontrarme un reemplazo. Y sabía que EGW estaba buscando trabajo.

Recordaba que sólo había estado un día pero fue el propio Wyoming quien me sacó del error:

No. Un día no. Estuve una semana. Sólo coincidí un día con Tomás Muñoz. Estaba fuera en México, con Miguel Bosé. A su vuelta nos reunimos y no pasé el test. Creo recordar que había alguien más.

¿Cámara?

Puede ser, no me acuerdo. Si recuerdo que fui al aeropuerto a recoger a Sandro Giaccobbe que venía de promoción. Y que me dijiste que lo de programar lanzamientos estaba tirado porque casi todo era buenísimo y además venia avalado por las listas de Billboard. Sólo había que estar atento.

Yo recordaba sólo un día, “el día Sr. Muñoz”. Y que se “asustó” ante nuestra combinación. Me dijo que te pagásemos el mes entero.

Si. La verdad es que por una semana salí muy bien librado.

Conviene resaltar que por aquel entonces Wyoming llevaba el pelo largo, muy largo. Le recuerdo una melena que le llegaba casi hasta la cintura. El cocktail que debíamos formar los dos debió de resultar demasiado explosivo, incluso para esa CBS.

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Vuelve La música de El Mundano a Efe Eme

5 de septiembre de 2009

Alain Levy

A la vuelta del verano también vuelve “La música de El Mundano” a Efe Eme, que ha sufrido un lavado de cara muy importante. Y en mi opinión además ha quedado estupendo. El nuevo diseño le ha hecho ganar en claridad y sencillez. E incluye una novedad: ahora se permiten comentarios, lo cual está pero que muy bien.

Por mi parte la sección seguirá siendo una mezcla de actualidad con recuerdos de viejas historias y textos recuperados de aquí. Empezamos hoy conMi primer día en CBS”:

San Juan de Aznalfarache (Sevilla), abril de 1995. Llegaba al Hotel Alcora en el Aljarafe para asistir a la convención mundial de Polygram, entonces propiedad del gigante holandés Philips (los franceses de Vivendi son los actuales dueños y ahora se llaman Universal). Era más que una simple presencia. Tenía que pasar el visto bueno de la jerarquía de la multinacional.

Unas semanas antes la persuasión de Ele Juárez, Presidente de la compañía española, había obrado milagros. Tuvo que intervenir personalmente tras ver que los “headhunters” no acababan de cazarme. Me sentía moralmente obligado a Edel, quienes me habían comprado Compadres. Y los continuos cambios de empresa del amigo Ele –cada dos o tres años- no me inspiraban confianza.

Entonces blíndate– me espetó Juárez ante mis dudas, en nuestra penúltima reunión. La definitiva.

Toma, llama a este abogado. Es el mío. Y Polygram se hace cargo de la minuta– añadió a continuación.

Estaba asombrado y seducido. Se había cobrado la pieza. No supe si aplaudirle o levantarme y darle un abrazo. Me pareció una jugada sencillamente genial.

En cuanto pude llamé a John Echevarria, quien me aconsejó en la venta de Compadres y ahora no lo tenía tan claro. Desde luego el método era inusual. Y eso era exactamente lo que me gustaba. Posteriormente viendo el contrato, a John se le despejaron todas las dudas. Ambos recordamos –porque además lo hemos comentado no hace tanto- como lo revisó en la cama de mi casa. Y el blindaje resultó providencial, porque a los pocos meses Ele Juárez se fue a PRISA (o Sogecable o como se llamase el tinglado cinematográfico que estaban montando).

Aunque todo estaba “signed, sealed & delivered” no las tenia todas conmigo. Encontrarme con Alain Levy, 18 años después, era algo que me incomodaba. Y podía ser un problema difícil de resolver. Tampoco sabía hasta que punto estaría dispuesto Ele a jugársela por mí. De entrada, no conocía la raíz del problema. Y me debatía entre contárselo o no.

Alain Levy era el nuevo líder de Polygram. Estaba revolucionando la compañía de arriba abajo. La renovación era total: artistas, personal y sellos. Su objetivo era convertir a la compañía en la número uno. Y se apoyaba en muchos ex CBS (que Sony adquiriese a la hasta entonces primera discográfica le facilitó la labor).

¿Se acordaría Levy? Mejor dejar que las cosas discurriesen y fluyesen. Y no preocupar a Juárez. No decir nada hasta que surgiese, si surgía. Aunque Alain Levy tenía una cabeza prodigiosa. Era brillante. Estaba donde estaba por sus capacidades.

Una vez registrado me dirijo a los ascensores. Se abren las puertas del que está justo delante de mí. Y ahí dentro, enfrente, está Alain Levy. Acompañado de quien luego descubriría era su mano derecha, David Munns y detrás una figura que me es muy conocida. ¡Russell Simmons! Mr. Hip Hop. El magnate del Rap. A quien había ayudado en sus principios. Cuando él y su socio Rick Rubin empezaban Def Jam y les metí en CBS USA a través de CBS Records International, la división donde trabajaba en Nueva York.

My man! My man! Bro’ what are you doing here!- aúlla desde el fondo del ascensor, abriéndose paso y apartando a Levy y Munns.

Le explico que vengo a ver precisamente a este señor –por A. Levy- porque igual entro en la compañía como Director General de Polydor en España. Y al preguntarle cómo él por Sevilla, me contesta que por lo mismo. Que bajaban juntos porque terminan de cerrar el acuerdo Def Jam/Polygram, que se había hartado de CBS, porque ya no era la misma gente y que el rollo estaba en Poly. Con Levy presente en nuestra conversación, todos mis temores se disiparon.

Madrid, mayo de 1977. Pintaban bastos en “Para Vosotros Jóvenes” de RNE. Estaba de Productor del programa (sustituyendo a Jorge de Antón, quien a su vez había reemplazado a Gonzalo García Pelayo). Las señales que mandaba la dirección eran claras: se querían cargar el programa. La ultima “genialidad” fue romper el espíritu de equipo. Nos asignaron un día de programa a cada uno. Así que llamé a Aurelio González para ver si la oferta de CBS seguía en pie. Como así fue. Y montó rápidamente una reunión con Tomás Muñoz. Acordamos que empezase el 15 de junio, que coincidía con las primeras elecciones democráticas en España en más de 40 años. Me hablaron de la nueva división, Epic, que se estaba creando y como se necesitaba un Label Manager (Jefe de Producto) para llevar A&M Records (Supertramp, Frampton, Quincy Jones, Carpenters, Joan Armatrading, etc. y posteriormente The Police, Bryan Adams, Joe Jackson…).

A principios de junio me convocaron a las oficinas (Castellana 93) para presentarme a la gente. Incluyendo al que sería mi jefe, el Director de Epic. Creo que fue entonces cuando conocí a Christophe Magny, quien llevaba Internacional. Si no fue ese día, sería un par de semanas después, ya metidos en faena, en el día a día. Esa misma jornada en una reunión, en el despacho de Tomás Muñoz, me hablan de que se está montando una reunión de marketing de Europa, en las oficinas centrales europeas (entonces en París). Y dado que A&M iba a ser el asunto primordial se decide que vaya yo en representación de la compañía española.

¿Y cuando es? Tengo que dejar arreglado lo de la radio– pregunto.

El 15 de junio y se vuelve el 16 por la tarde.

¿El 15 de junio? No, no puede ser. Es el día de las elecciones generales. Llevamos mucho tiempo esperando este momento. No me lo puedo perder. Además desde este mismo año ya soy mayor de edad. He cumplido 21 años y ya puedo votar. Por primera vez. Y voy a votar– argumento con vehemencia.

Pues se vota a primera hora. En cuanto abran el colegio electoral y de ahí al aeropuerto– sentencia un Muñoz sonriente.

Y así se hizo. Mi llegada a la reunión de Paris, a la hora de comer, fue acogida con simpatía. Era el nuevo de España, que ese día se graduaba democráticamente. Todo eran preguntas. Alain Levy, quien era el Director de Marketing de CBS para Europa, me pidió un pronóstico.

UCD, PSOE, PCE y AP

¿Y tu a quien votaste?- me pregunta Levy.

Al Partido Comunista.

Ya de vuelta en Madrid, el 17, ocupo por primera vez mi despacho ¡con vistas al Bernabéu! Porque mi primer día de trabajo en CBS, bueno en Epic, fue en París. Y el segundo también. Además Levy había anunciado una convención de A&M en Los Angeles a principios de julio, a la que estábamos invitados. A&M se tiraba al barro y quería dar buena impresión ante sus nuevos distribuidores europeos (quienes se habían dejado una pasta en adelantos para conseguir la licencia de los californianos). Vamos, que todo pintaba de maravilla. Aquello parecía una vida animada (en las primeras semanas viajes a Paris, Barcelona y Los Angeles).

Mientras rumiaba todo esto y me disponía a elaborar un reporte de lo tratado en París, suena el interfono. Era el “Sr. Muñoz” que quería verme.

¿Pero como le dices a Levy que ha votado comunista?- es su bienvenida.

Porque es lo que voté. Me preguntó y le contesté.

Pero el voto es secreto y no hay obligación de decirlo. Además ese Levy es un facha– me reprende Muñoz con cara de póker.

¿Levy? Un judío ¿fascista? No me pega. Y francés además. No creo.

Bueno, quizás no sea el término. Pero es conservador, muy conservador y me ha llamado para preguntarme por qué contrato comunistas.

Yo no soy comunista. He votado comunista. Parece lo mismo, pero es distinto. Y uno de marketing tendría que distinguir el matiz. Además debería felicitarme porque le acerté el pronóstico electoral.

Si. También me lo dijo. Y es lo que he aprovechado como defensa. Porque no le hacia ninguna gracia tenerte en la compañía– me confiesa Tomás Muñoz, al que ya le ha cambiado la expresión y me mira con cariño y solidaridad. Y se sincera.

Recomiendo ver el “Cara a Cara” de Antonio San José con TM donde explica algunas claves, que complementan muy bien esta historia.

Publicado en Efe Eme

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Los intereses creados de la Sanidad en USA (by John)

27 de agosto de 2009

SALUD118

Me pide Adrian que cuente algo sobre el guirigay del debate sobre la Sanidad en USA. Por aquello del azar, la escritura de estas líneas coincide con la muerte de Edward Kennedy, presidente de la Comisión de Salud del Senado (Salud, Educación, Trabajo y Pensiones para ser exactos) y el gran impulsor de la reforma del sistema sanitario americano.

Para mí el meollo del asunto es bien simple: poder económico y política, en el peor sentido del término. Conviene resaltar que la industria de la salud es la primera industria de USA. Laboratorios farmacéuticos, Hospitales, Médicos, y sobre todo Seguros médicos, superan de largo a la industria petrolera o armamentista, por no mencionar a la difunta industria del automóvil. Supone entre un 13 y un 15% del PIB, según las estimaciones. Para la OCDE (OECD data) en el año 2001 ya suponía un 13,9% del PIB americano (frente al 8,4 de media en los países de la OCDE) y si sigue creciendo a este ritmo, se estima que pudiera llegar a un 20% a mediados de la década que viene.

Obviamente, el poderío económico de la industria no tiene parangón a la hora de hacer lobby en Washington. Por otra parte, las ansias de revancha del Partido Republicano, sumadas al apoyo económico de los lobbies, han calentado el debate. Es tradición que los políticos americanos aprovechen el receso parlamentario veraniego para visitar sus circunscripciones y tomar contacto con sus electores. Y es ahí donde, con un movimiento bien organizado y financiado por los grupos de presión de la Industria, han saltado “los nostálgicos del régimen” -los Republicanos blancos de la América profunda- a bramar barbaridades contra sus representantes (especialmente si son Demócratas) como parte de un supuesto movimiento de base, Grass Roots en ingles americano. Aunque resultó ser más bien como un Astroturf, en referencia al césped artificial de los estadios cubiertos, es decir, un movimiento artificial bien engrasado y financiado.

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Una de las barbaridades de más éxito ha sido la del llamado ‘panel de la muerte’ según la cual el Plan de Reforma Obama contempla paneles que decidirán si se desenchufa a la abuelita, comparándolo con el programa Aktion T4 de eutanasia de los nazis. Esta burrada se basaba en una propuesta copatrocinada por un Senador Republicano (para más INRI) que sugería que se aprovechara la reforma del Sistema para aconsejar a los pacientes terminales y sus familiares sobre sus opciones médicas. ¿Os suena familiar el asunto? (Leganés, Montes,…). Como no, una de las portavoces del disparate fue la inefable Sarah Palin, ante el desespero del Senador Republicano Johnny Isakson, miembro del Comité de Salud del Senado y co-patrocinador de la propuesta. Otro de los disparates que se han oído estos días es que si Stephen Hawking viviera en Europa estaría muerto. Tuvo que saltar a la palestra el propio Hawking para recordar que si llegó donde llegó fue gracias al NHS (el Servicio Nacional de Sanidad británico). En resumen, una burda y disparatada campaña de demagogia y desinformación. Si a eso se suma la ridícula obsesión de Obama por pactar la Reforma con quien no tiene voluntad alguna de pactar, llegamos a la situación actual.

Algún avispado periodista favorito de este blog, se refería a la caída de popularidad de Obama como consecuencia del entuerto. Merece la pena destacar que la popularidad de Obama sigue siendo increíblemente alta considerando la crisis que le ha tocado lidiar. Duplica a la del Republicano más destacado y supera de largo el 50%. Si Obama pierde popularidad lo hace por la izquierda. Hay mucha gente que no entiende que los bancos rescatados con dinero publico (175 mil millones de dólares) pretendan repartir bonos multimillonarios (32.600 millones). Tampoco entienden que Obama metiera al zorro (Geithner y sus muchachos del equipo económico) en el gallinero de la economía (ya se comentó en este blog). Ni que ahora, contando con mayoría en ambas cámaras, intente pactar con los Republicanos. En el sistema de equilibrios de poder americano se necesita una mayoría cualificada para pasar una Ley en el Senado. El Senado cuenta con 100 miembros y 41 pueden bloquear una ley. Obama cuenta con 60 Senadores, suficientes para pasar una ley sin más problemas, máxime cuando los Republicanos han anunciado alto y claro que no van a votar por la Reforma de Obama. Resultado final, un continuo descafeinamiento de la ley en un vano intento de lograr consenso. Un botón de muestra es La Banda de los Seis, un grupo de seis senadores que supuestamente discuten puntos de encuentro entre ambos partidos (digo supuestamente porque anunciaron que hicieron “grandes avances”: ¡habían mantenido una conferencia telefónica de una hora para discutir sus progresos!) y cuyos Estados (repito, los Estados, no los votantes de los senadores) representan apenas al 2,77% de la población del país. El Comité lo preside un Republicano ultra conservador, Chuck Grassley de Iowa, otro bocazas que pregonaba la maldad del plan de eutanasia aunque en su momento votó por la mencionada ley. Por cierto, la prensa ha revelado que entre los 6 habían recibido 11 millones de dólares de la industria sanitaria como apoyo para sus campañas electorales.

El asunto no es nuevo. Fue la voluntad de Hillary Clinton de transformar el sistema de salud  lo que subyacía en los escándalos políticos de la época de Bill Clinton, incluidos sus líos de faldas. Kennedy se acostaba (entre otras muchas) con la amante de un capo de la mafia, y no me refiero a Marilyn. Roosevelt con la secretaria de su esposa (Lucy Mercer), con su secretaria de prensa (Missy LeHand), con la Princesa Marta de Noruega -estos affaires están bien documentados- y hasta se rumorea que con la enfermera que empujaba su silla de ruedas. Para que no todo quede en el bando Demócrata, según un libro de cotilleos de Hollywood, Nancy Reagan era conocida por sus habilidades bucales (¡y no hubo demanda por libelo!). Y a Clinton le cayó la que le cayó por tontear con una becaria, una santa inocente que `porsiaca` se guardó un vestido impregnado de semen. Que me disculpen las lectoras si piensan que soy un borde machista, sólo narro hechos. Más datos, el Senador John Ensign, el Gobernador de Carolina del Sur Mark Sanford, y el Congresista por Mississippi  Chip Pickering, los tres sorprendidos recientemente en affaires extramaritales, votaron por el impeachment de Clinton, siendo Ensign y Sanford (quien merece un capítulo aparte por su sonada escapada a Argentina en pos de su amante) dos destacados vociferantes en pro de la dimisión del Presidente. También fue pillado en líos de faldas Henry Hide, uno de los 13 managers (una especie de fiscales) que nombró el Partido Republicano para perseguir el asunto en el Congreso. Por no hablar de Newt Gingrich, Speaker (Presidente) del Congreso e instigador de la persecución a Clinton por el affaire Lewinsky: durante la época del impeachment mantenía una relación extramarital con Callista Bisek, su actual mujer (la tercera). En otras palabras, los líos de faldas son moneda corriente en Washington y si se montó el pollo que se montó era porque el asunto era otro, ni más ni menos que la voluntad de los Clinton de modificar el sistema de Salud.

(Nota al Margen: no entiendo el éxito de los Dan Brown de este mundo. Ensign, Sanford, Pickering y Grassley pertenecen a una congregación de ultraderecha denominada The Family, o La Hermandad, fundada por un pastor protestante de origen nórdico de nombre Vereide y tendencias fascistoides. La Hermandad tiene una especie de colegio mayor en Washington donde se refugian los políticos Republicanos cuando por líos de faldas tienen jaleo en casa, aunque en teoría vayan a hacer algo así como un retiro espiritual. En vez de tanto cuento merovingio, tanta familia de Jesús y tanto Opus exótico, recomiendo la lectura del libro de Jeff SharletThe Family: Secret Fundamentalism at the Heart of American Power”, religión, poder, sexo, dinero y además real como la vida misma).

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Pero analicemos el sistema en si. En su conjunto es el más caro del mundo tanto en términos absolutos como ‘per capita’. Las deudas por motivo de salud son la principal causa de bancarrota entre los americanos. La OMS clasificaba el sistema americano en un estudio del 2000 como el 72 entre 191 países, con la tasa de mortalidad infantil más alta de los países desarrollados. En el mejor de los casos, sube al puesto 37. Un 84.7% de los ciudadanos cuenta con alguna cobertura, bien sean seguros pagados por sus empresas o las de sus familiares directos (59.3%), bien pagados por ellos mismos (8.9%) o suministrados por los programas gubernamentales. No hay cobertura universal y todos los programas gubernamentales tienen restricciones y en el 2007 se estimaba un 15.3% de la población sin cobertura. Básicamente el sistema de salud americano tiene tres componentes: el sistema público, los 47 millones de personas sin cobertura y la sanidad privada.

El sistema publico, tiene tres patas, Medicare (que cubre a los mayores de 65 años), Medicaid (básicamente para indigentes, niños sin ingresos, embarazadas sin cobertura y discapacitados) con un programa adicional para niños y los servicios públicos de salud para veteranos, militares, y algunos funcionarios incluyendo Congresistas y Senadores.

La gran vergüenza son los más de 47 millones de personas sin cobertura sanitaria -el 15% de la población- en el país más rico del planeta.

El sistema privado funciona fundamentalmente a través de seguros médicos. La mayoría son suministrados por las empresas. El coste se ha disparado en los últimos años y fue uno de los caballos de batalla para el rescate de las empresas automovilísticas. Eso no significa que el sistema sea gratuito, la inmensa mayoría de los usuarios tenemos que afrontar deducibles (cantidades mínimas que hay que pagar en determinados servicios como asistencia hospitalaria)  y/o co-pagos en las visitas a los prestadores de servicios. El coste para un particular que tenga que pagar un seguro oscila alrededor de los 12.000 dólares/familia al año, dependiendo de edades, estado de salud, Estado de residencia y otros múltiples factores. Pero ojo, el pagar no significa obtener el seguro, pues a la mínima te rechazan (fumadores y enfermos crónicos, etc.).

El debate sobre la Reforma se centra en el derecho a la Sanidad (o sea los 47 millones de personas sin cobertura), el acceso a la misma, la equidad del sistema y su eficacia, coste y calidad. En principio parece que nadie objetaría objetivos tan altruistas, pero cuando estos se plasman en políticas para llevarlos a cabo es cuando se destapa el infierno. El equipo de Obama pensaba (en pasado, no está claro que en este momento sigan defendiendo el punto) que es necesario un servicio público, complementario al privado, que ofrezca seguros razonables a quienes por uno u otro motivo carezca de ellos. La existencia de una alternativa pública se presupone que empujaría a una racionalización de los costes del sistema en cosas tan elementales como que existan bases comunes de información médica (es decir que si tu médico de cabecera te acaba de mandar análisis y posteriormente te envía a un especialista, éste pueda acceder a los análisis para no tener que volver a incurrir en el coste). Varias de las soluciones propuestas ya existen en algunos de los sistemas manejados por algunos Estados o ciudades, pero para los Republicanos el término ‘sistema público’ es un anatema e inmediatamente genera acusaciones de totalitarismo, socialismo, nazismo y demás. Con lo cual se abre la caja de Pandora y a río revuelto… ventaja de quienes quieren que nada cambie. Hoy se comentaba si la ausencia de Kennedy en el debate (enfermo desde Mayo del 2008) no habría sido una de las causas de dislates como el de la Banda de los Seis.

Puedo garantizar que el sistema deja mucho que desear. Un ejemplo. Yo curro en una multi con muy buen seguro. Aún dentro de una misma empresa y con un mismo proveedor, los seguros no son iguales, normalmente puedes elegir entre varios formatos. Yo pago el caro. El 5 de Agosto pedí cita a un otorrino, me la dieron para ayer (20 días, casi 3 semanas, no esta mal…). No era primera visita, pedí cita con este facultativo porque me había visto antes, tenia mi historial médico y en teoría eso hace que todo sea más rápido. La cita era a las 4,30 de la tarde. Llegué a la 4,20 y salí a las 7,15. Entretanto me vieron 4 auxiliares distintas para cumplimentar trámites burocráticos varios (entre ellos el pago de 20 pavos de co-pago por la visita) además de una enfermera para hacerme una audiometría que duró unos 10 minutos. El doctor me vio 10 minutos para decirme básicamente que estoy perdiendo oído (que listo el jodío, le voy a ver por guapo) y para solicitar a una enfermera que me diese una nueva cita para una evaluación. No quiero aburriros con más detalles pero os garantizo que la Seguridad Social española no funciona peor (con lo de las Autonomías ya no sé si la SS sigue existiendo como tal). En mi experiencia personal el sistema americano es peor e infinitamente más caro. Y lo digo por experiencia. Creo que alguna vez tuve Sanitas en España, pero no recuerdo durante mis últimos años en España haber ido a un médico que no fuera de la Seguridad Social; mis 3 hijos sólo conocieron doctores del sistema público.

Cuidado con los cantos de sirena de la privatización.  El sistema que nos quieren poner como modelo es una mierda y una sangría económica. No hay procedimiento serio que no sea capaz de efectuar la Sanidad Publica española. Si acaso algún procedimiento experimental ultra-avanzado que no es significativo dentro del panorama global, pero en las cosas normales o incluso en las avanzadas (¿hablamos de transplantes?) no hay nada que envidiarles. Los tiempos de mitos como la Clínica Mayo o Houston son historias del pasado. Los datos hablan por si solos, coste, mortalidad infantil, mortalidad por desasistencia, expectativa de vida, etc. etc. etc. Recientemente la radio pública americana NPR efectuó una serie de reportajes de cara al debate en el que repasaban distintos modelos de varios países: el británico (el mítico NHS que fundió la Thatcher), el suizo, etc. En el análisis del español, el reportero (un americanito) decía que era el séptimo mundial a nivel de calidad. Dentro del reportaje efectuaba una visita a la vetusta Paz y decía que no gozaba de grandes comodidades pero que daba asistencia de alta calidad médica a cualquier ciudadano a coste cero. Y como no, en el reportaje aparecía la típica gracia de una señora que teniendo un seguro privado, a la hora de enfrentarse a una operación seria acude al sistema público.

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Otro (inevitable) artículo sobre el futuro de la prensa

10 de mayo de 2009

Santi Burgos

La capacidad de la especie humana para mirarse al ombligo no tiene límites. Y en el caso concreto del periodismo alcanza niveles insospechados. Podríamos afirmar sin miedo a equivocarnos que los periodistas practican el onanismo exhibicionista. ¿Cómo entender sino los continuos artículos y reportajes que realizan sobre sus problemas? Aprovechan las tribunas públicas para exponernos sus miserias. Bien por iniciativa propia o por encargo de sus empresas. Mientras otros sectores, también en crisis y dificultades, necesitan recurrir a gabinetes de prensa para hacer llegar sus voces. ¿Y a quién contratan de jefes de prensa? Lo han adivinado: a periodistas. Todo un círculo vicioso.

Me acosté y me desperté con un magnifico artículo en El País de John Carlin al respecto: “El momento crucial”. Trabajado, documentado y muy bien narrado. Carlin es un excelente escritor y aprovecho para recomendar su libro “El Factor Humano”, con Nelson Mandela y la final del Mundial de Rugby –Sudáfrica/Nueva Zelanda– como símbolos del fin del apartheid y la normalización de la joven democracia sudafricana. Los derechos para el cine fueron adquiridos por Morgan Freeman (suyo es el papel de Mandela) y le ofreció la dirección a Clint Eastwood, quien aceptó.

Tras este inciso retomo el asunto principal de esta nota: el futuro de la prensa contado por ellos mismos. La conclusión a la que siempre he llegado es que no tienen ni idea. Pero en “El Momento crucial” es la primera vez que recuerdo al autor llegando a este mismo punto. También es una novedad el paralelismo con el mundo de la música. Llevo años diciéndolo, pero no soy periodista y tampoco recuerdo haberlo hecho expresamente aquí, salvo tangencialmente en Agravios comparativos (Efe Eme). Si bien es cierto que me centré, en un afán por ser novedoso, en el sector automovilístico (en su continuación, Agravios comparativos 2 (Efe Eme)). En mi caso utilizaba a los medios impresos y su IVA reducido como escarnio frente a la industria musical -soporta el tipo máximo de IVA- y afirmaba que La Música no es Cultura (Efe Eme).

En su exposición John Carlin menciona Internet como factor de cambio y la falta de previsión que han soportado las discográficas y las empresas periodísticas. Desde el punto de vista del negocio musical es cierto que no las hemos olido. Ni nosotros ni nadie. Especialmente los periodistas. Y sobre todo esos listos que se encargaban de vociferar en columnas, artículos, blogs, etc. nuestro certificado de defunción. Durante años. Eso si, sin aportar ninguna solución o idea viable de nuevo modelo de negocio. Y en la mayoría de los casos sin ni siquiera conocer las interioridades sobre las que pontificaban. Tan preocupados estaban viendo pelar las barbas del vecino que no pusieron las suya a remojar. Escribía Diego A. ManriqueEl futuro será primitivo”, en su columna de los lunes de El País, y comenzaba: “Qué cansinos son los profetas. Pienso en los que proclaman la extinción de las discográficas, el fin del copyright, el eclipse del CD. Entiendo que son frases rotundas, que tienen garantizado el titular y que llenan de orgullo bíblico a sus autores. Los apocalípticos se deleitan extendiendo el certificado de defunción al CD, pensando que eso supone un golpe mortal a las odiadas disqueras. Ignoran que ése es el sueño húmedo de los ejecutivos más despiadados. Para ellos, la desaparición del soporte físico significaría prescindir de fábricas, almacenes, transportistas, vendedores y tiendas. Recortan gastos, adelgazan plantillas; nada de lidiar con proletarios gruñones o regatear con minoristas.” Para continuar más adelante “Leo una crónica del Digital Music Forum East, conferencia neoyorquina de profesionales donde se presentan datos y se intenta retratar al mercado. El reportero se muestra boquiabierto. Creía que la gran mayoría de los estadounidenses era como él: la música le llega vía iPods, móviles, ordenadores. Resulta que dos terceras partes de los consumidores de música en EE.UU. sólo escuchan CD y radio. Ignoran las descargas legales o ilegales, pasan del streaming. De hecho, la industria musical todavía depende de los compradores de CD, mucho más numerosos que los que pagan por descargas, compran entradas para conciertos o adquieren objetos de merchandising (las otras fuentes principales de ingresos). Parece que periodistas y disqueros hablamos de boquilla: tenemos poca información sólida sobre los modos en que el público consigue, usa, conserva la música.

Como bien acredita el reportaje de John Carlin de hoy en El País, tampoco los medios impresos han sabido reaccionar a lo que se les venia encima. Desde hace un tiempo han convertido sus páginas en muros de lamentaciones, buscando la solidaridad y complicidad de los lectores. Algunos de los cuales ya estamos hartos de leer constantemente sobre lo mismo. Por no mencionar el cada vez más amplio deterioro de la calidad de los productos periodísticos. Sea por luchas intestinas, recortes de gastos, afinidades y complicidades gubernamentales (autonómicas o estatales) o por lo contrario, etc. La teoría expuesta en El Mundano por Antonio Gómez es buena, muy buena.

Lo que no menciona Carlin es como la aparición de la prensa gratuita ha bajado el nivel de la prensa en general. Y olvida un precedente a la actual crisis: los dominicales de los diarios erosionaron las ventas de las revistas semanales. Y lo que era un paraíso de opciones se ha quedado reducido a unas pocas que sobreviven (testimonialmente) a duras penas. A mi me dolió especialmente la desaparición de Triunfo. Tampoco se refiere a las subvenciones estatales que reciben por papel, al IVA reducido y a la inmensa ayuda que ahora solicitan al gobierno para afrontar su crisis sectorial. Algo que desde luego no ocurre en el sector musical. Y es aquí donde radican las mayores diferencias. Claro, que tampoco los de la música nos hemos dedicado a airear el futuro negro que se les avecinaba a ellos… Con soportar sus demandas publicitarias -y de las otras también- teníamos bastante.

Leia hace unos meses un informe del The Wall Street Journal donde se afirmaba que el mayor problema de las discográficas estadounidenses era que no se anunciaban en The New York Times, The Washington Post, etc. Es decir, en los medios que crean opinión. En cambio resaltaba como Apple, Microsoft, IBM, Bell y demás operadoras de telefonía, proveedores de acceso a Internet, empresas de nuevas tecnologías, etc. si lo hacían. Y era ese el factor que inclinaba la balanza editorial hacia su lado. En España tenemos un ejemplo claro: hace unos meses hubo una huelga de trabajadores de Telefónica ante el recorte de derechos adquiridos, conseguidos a través de duras negociaciones a lo largo de muchos años. No tuvo ninguna repercusión mediática. ¿Saben por qué? Piensen. Les ayudo con una pista: ¿Quién es uno de los mayores anunciantes del país?

Comiendo el viernes pasado con Antonio Cambronero charlábamos amigable y apasionadamente sobre estas cosas. Lógicamente discrepábamos en muchos aspectos relacionados con el copyright. Y sinceramente creo que –aparte de las lógicas diferencias que pueda haber entre un informático y un disquero- el problema radica en la mala información que se dispone de nuestro mundo. Empezando por la confusión de términos entre Artistas, Autores y Músicos. En gran medida está provocada por los medios y los gabinetes de prensa de las telecos. ¿Y quiénes forman estas oficinas? Volvemos al inicio y la respuesta es la misma: los periodistas.

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