Archivo mensual: noviembre 2009

Un siglo de canciones 46: “Qualsevol Nit Pot Sortir El Sol”

30 de noviembre de 2009

Oh, benvinguts, passeu passeu, de les tristors en farem fum.
a casa meva és casa vostra si que hi ha cases d’algú.

(Oh,bienvenidos, pasad pasad, de las tristezas haremos humo.
mi casa es vuestra casa, si es que hay casa de alguien.)

Corría el año 1975 cuando Jaume Sisa editó “Qualsevol Nit Pot Sortir El Sol”, la primera gran canción del pop en catalán, incluida en el álbum del mismo nombre. Un temazo que rompía las barreras lingüísticas y se convertía de inmediato en un clásico de nuestra música popular. Para entonces Sisa, nacido en 1948, era ya un veterano de la música (y la bohemia).

Qualsevol Nit Pot Sortir El Sol” le confirmó como un icono de la contracultura y el undeground, tanto del rock español de aquel momento como del llamado Rock catalán de los 80.

En sus inicios formó parte de Grup de Folk junto a varios artistas como Pau Riba, Oriol Tramvia, Jordi Batiste, Ovidi Montllor, Gabriel Jaraba y 12 miembros más, dentro del movimiento de la Nova Cançó catalana. Posteriormente, fue uno de los integrantes de Música Dispersa grupo situado dentro del Rock Laietano, antes de iniciar definitivamente su carrera en solitario. En 1970 lanzaron su único LP. La formación estaba liderada curiosamente por un madrileño J. Manuel Bravo “El Chachas” (guitarra, mandolina, flauta y voz). Los otros Música Dispersa eran Albert Batiste (bajo, armónica, órgano, batería de pie y voz), Jaume Sisa (guitarra acústica, percusión, diversa, swannie, artilugios varios y voz),  Selene (piano, flauta, bongos, percusión, efectos y voz) y Josep M. Vilaseca “Tapioles” (batería). Este último también resultó ser otra figura de la incipiente música progresiva que se estaba produciendo en el país. Formó parte de Vértice, Maquina y Tapiman. Por su parte “El Cachas”, Albert Batiste, Pau Riba y nuestro protagonista de hoy habían editado un EP “Miniatura” un año antes. Lo cual da clara idea del espíritu de colaboración reinante en la época.

Tras Música Dispersa edita su primer LP en solitario “L’orgia” (1971). Y pasan cuatro años hasta publicar la maravilla que nos ocupa hoy. Canción que sigue viva y es bandera del artista: el año pasado (2008) sirvió para titular su disco-libro recopilatorio, con ilustraciones de Sergio Mora.

Anteriormente, en 2002, Albert Pla– otro iconoclasta- realizó una magnifica versión.

Importante recorrido el de este tema, originalmente una canción infantil que capturó la imaginación tanto de hijos como de padres. Superó barreras lingüísticas, como apuntaba al principio, y también las generacionales.

Les dejo con una actuación de 1975, rodada en  la sala Zelesre y que formó parte de la película “La Nova Canço” de Francesc Bellmunt.

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Colosal Puyol

29 de noviembre de 2009

El Madrid no tuvo la pegada de la que tanto nos hablan. Decidió el gol marcado por Ibrahimovic, en su primer remate. Llevaba unos minutos en el campo. Y Casillas, una vez más, permaneció inmóvil en su área ante un balón cruzado. Esta vez fue Alves quien colocó la pelota que el sueco remató a la red.

Puyol fue el mejor en todo el campo. Por alto y por bajo, en los costados, defendiendo, subiendo a rematar los córners, cortando, anticipándose, saliendo con el esférico controlado. Todo lo contrario que Xabi Alonso, que estuvo desastroso, y Marcelo, desacertado hoy tanto de interior como de lateral.

Busquets, mediada la segunda parte, y Lass, en el tiempo de descuento, fueron expulsados por doble amonestación.

En un partido vibrante el Barça recuperó el liderato de la Liga.

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Falta de respeto total (Efe Eme)

28 de noviembre de 2009

La falta de respeto hacía la música, en general, durante las ultimas décadas ha crecido de forma vertiginosa. Y -en particular- quienes más lo han sufrido han sido artistas, compositores, músicos y los trabajadores del sector. Conscientemente dejo aparte a empresas y empresarios, que también se han llevado lo suyo, pero no son la parte más débil del asunto.

Esta semana se anunció la presencia de Jamie Cullum en “El hormiguero” de Pablo Motos. Me dispuse a ver el programa. Soporté las distintas secciones del programa, diseñadas para mayor lucimiento del presentador y sus colaboradores habituales. Cullum estaba en las mismas. La traducción simultánea, que le llegaba vía pinganillo, nos mostró la imagen más amable y paciente del artista. Esperaba a que llegase su hora, para actuar y enseñar su música. No tuvo una palabra más alta que otra. Ni siquiera cuando Motos le llamaba Jimmy, en vez de Jamie. La insistencia en cambiarle de nombre me resultó irritante. Una tremenda falta de profesionalidad. Tenía el CD en la mano. Podría haberse fijado. Jamie Cullum era su estrella invitada. ¿No sabe como se llama la gente que acude a su show? ¿O se equivocaron los guionistas? Pero lo peor sucedió cuando llego el momento clave. Cullum se sentó al piano para ofrecernos su arte. Ante mi pasmo cortaron para dar paso a publicidad. No salía de mi asombro mientras en pantalla veía y escuchaba los anuncios y en una pequeña ventana, en el ángulo superior izquierdo, observábamos al bueno de Jamie Cullum interpretando su tema. Obviamente no se le oía, porque el sonido estaba copado por los spots. Nunca había visto nada parecido: traer a un artista para que actúe y cuando lo hace, lo eliminas de la emisión para dar paso a publicidad. No sé quien financió y organizó esta aparición del ingles en “El hormiguero” (la productora, el patrocinador de sus conciertos en España de esta semana o la discográfica), pero está claro que fue una falta de respeto total hacia el músico, su público y por extensión a los telespectadores que nos gusta la música.

Desde hace tiempo sostengo que los profetas del Apocalipsis discográfico responden a una agenda oculta. Son los agoreros que llevan años certificando la defunción del sector. Aireando y exagerando sus males, los falsos y los reales, pero sin aportar ninguna solución. Juan Varela es uno de ellos. Columnista en varios medios (como en el desaparecido Soitu) fue el primer director de ADN.es, la difunta edición digital del gratuito del grupo Planeta. Este mes hemos conocido que la editorial del diario y la agencia publicitaria han sido condenadas a pagar 90.000 euros, por usar para un anuncio un tema muy parecido al “Me Gustas Tú” de Manu Chao. Cuando Chao fue contactado se negó expresamente a la utilización de su obra. Pero ADN y la agencia buscaron “la solución creativa”, tras haber sido también rechazados por Jarabe de Palo y haber descartado el trabajo realizado por Marc Parrot /El Chaval De La Peca. Lo que hicieron fue usar una sintonía que “evoca, recuerda y tiene cierta relación” con el original de Manu Chao. El Juzgado Mercantil número 3 de Barcelona justificó la condena por la repetición de la frase “me gustas tú” y las similitudes encontradas en el ritmo, la melodía y la armonía. Los noventa mil euros que tienen que pagar la agencia y ADN son para Radio Bemba (70.000), la discográfica, por daños patrimoniales, y para Manu Chao (20.000), por daños morales. He contactado un par de veces con Juan Varela para conocer su versión de los hechos. Porque como responsable del digital del periódico conocería el asunto desde dentro (y colaboraron en la difusión y promoción de la campaña). No ha contestado, como esos políticos que dan ruedas de prensa sin aceptar preguntas, y a los que él tanto ha criticado. Quizás la manifiesta enemistad de Varela con el sector, tanto editorial como discográfico, tenga su origen en el “caso Manu Chao vs. ADN”. El cual no deja de ser una falta de respeto total hacia los creadores y sus derechos.

Asimismo desde hace tiempo vengo sosteniendo la indefensión que padece la industria musical. Y por tanto, como sucede en el sector del automóvil, también la sufren las empresas y negocios auxiliares. En esta legislatura ya llevamos dos ministros de Cultura. Cuentan que al anterior le costó el puesto sus diferencias con los del Cine. Fue sustituido por Gonzáles-Sinde, quien proviene de ese mundo. Como su padre. El problema es que esta semana les ha estallado el juguete entre las manos. Una mala gestión ministerial, que no cumplió con los trámites europeos necesarios, y una pequeña división en el sector pone en peligro toda la futura producción cinematográfica. Y digo yo que afortunados ellos, que se enfrentan a (solucionables) problemas burocráticos en la promulgación y aplicación de su ley. Porque estos días hemos averiguado que la deseada Ley de Música ni está ni se la espera. ¿O sí? El martes Félix Palomero, director del INAEM, negaba la necesidad de una ley y sugería estudiar otras opciones. Un representante de UFI (que agrupa a muchas de las indies) confirmaba que les habían comunicado que en esta legislatura no habría nada. “Está parado” y “no es una prioridad” son otros testimonios de los presentes en las negociaciones con Cultura. Ante las reacciones de los diferentes protagonistas del sector (por fin reunidos en una plataforma común) un par de días después Palomero reculaba. Y mareaba la perdiz. Se reunía con una de las partes, obviando a las demás y proponía la creación de una mesa de trabajo. ¿Qué pasa entonces con todas las reuniones habidas desde agosto? ¿Se van al garete y se empieza de nuevo? Si se parte de cero se cumpliría la primera premisa: no habrá Ley en esta legislatura. Además el INAEM recurre al clásico “divide y vencerás”. Lo que parecía avanzar con el anterior equipo ministerial ahora aparece sumergido en un mar de confusión con los actuales gestores, más decantados hacia la industria cinematográfica. Otra falta de respeto, esta vez desde el gobierno, incumpliendo su programa electoral. Éramos pocos y parió la abuela…

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La rebelión de los niños (por Julio Valdeón Blanco)

27 de noviembre de 2009

Cuentan que James Cameron anda atacado con Avatar, su nuevo y lujosísimo capricho. No logra rematarlo y la fecha de estreno amenaza con cortarle el gaznate. Por otro lado A Christmas Carol, ese juguete digital firmado por el ortodoxo Robert Zemeckis, ha sido sustituido en las nieves de la taquilla con el pastelón vampírico New Moon y las intragables, apocalípticas gilipolleces de 2012. Lo cuento para situar mejor la última maravilla que he visto, para entender cómo es posible, en una salas gobernadas por el convencionalismo, que hacen degüello de la inteligencia, que aparezcan ejercicios de imaginación tan potentes y turbadores, y cómo, y esto quizá sea lo más importante, cómo se explica, sí, que sea el aparentemente simplón cine infantil el género que más y mejores frutos está ofreciendo este año. Me refiero, en fin, a The Fantastic Mr. Fox.

Dirigida por el inclasificable y en teoría naif Wes Anderson, con un plantel de actores encabezado por George Clooney y Meryl Streep, la versión del cuento de Roald Dahl llega tras haber intentado hace cinco años poner en pié junto a Henry Selick un estudio de películas de animación a la vieja usanza. Aquello no funcionó. Selick acabó dirigiendo la maravillosa Coraline, y Anderson acaba de entregar un trabajo revolucionario puesto a colgar junto a naderías tipo Astro Boy. Con unos trucos que creíamos desguazados y una imaginación feroz, cuenta la historia de un zorro guaperas, juguetón, brillante y algo jeta, enfrentado, por un lado, con el cansancio de la edad, con el ventanal al miedo que le provoca contemplarse en el espejo y comprobar que ya no es aquel audaz y juvenil canalla que asaltaba granjas (obligado por su esposa, ahora ejerce de columnista), y dispuesto a batirse a muerte, por el otro, con unos granjeros perversos. Lo que hay entre medias, la crónica épica de ese duelo final pero también la narración miniada de su relación amorosa o el análisis de su desempeño como padre, abre en canal cualquier noción previa sobre lo que conviene ver a los niños y lo que no, o mejor dicho, lo que presuponíamos era cine infantil y lo que no.

Claro que el pionero no ha sido Anderson. Antes que él, por remitirnos a los últimos meses, vinieron Ponyo de Hayao Miyazaki, la ya citada Coraline, Up de Pixar, o la también sensacional Donde Viven Los Monstruos de Spike Jonze. Todas ellas, al igual que los trabajos de Tim Burton (imprescindible visitar la exposición que le ha consagrado el MoMA), plantean un cine sin adulterar, enfrentado a los finales sobados y los tópicos facilones, en el que por cada beso hay una hostia, un cine de sabor y color agridulce, o sea, maduro, fiel reflejo de los toboganes y trampantojos de la vida adulta, subrayando la contradictoria tendencia a que sea el cine infantil el que muestre los recovecos, socavones y alturas de la realidad, su carnaval de días funestos y noches de vino y rosas, su reverso de mierda y sus vitrales de luz, mientras las películas supuestamente dirigidas a los padres abundan en carantoñas indignas, trufadas de personajes unidimensionales y mensajes epidérmicos, centrifugados en la lavadora de la corrección política, ahormadas, al cabo, por guiones de una indigencia intelectual tan palmaria que se dirían escritos con orto.

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Madrid y Atleti defraudaron anoche en Champions (por Julio R. Llorente y Adrian Vogel)

26 de noviembre de 2009

La pesadilla fue el partido (por Adrian Vogel)

La pesadilla fue el partido contra los suizos. Usaré tan sólo una palabra para definir lo de anoche: penoso. Y recuerdo que los tres últimos partidos en el Bernabéu han seguido la misma tónica (Alcorcón, Racing y Zürich), finalizaron con idéntico resultado (1-0) y similar angustia, pidiendo la hora. Higuaín fue el goleador en los dos encuentros con puntos en juego: dos goles, seis puntos.

La pedrea, casi conseguida (por Julio R. Llorente)

La verdad es que el Atleti está malito. Pero malito de verdad. En un partido en que se jugaba la pedrea de pasar a la ex Copa de la UEFA apenas se tiene que conformar a su término con decir que está virtualmente clasificado. Si, porque, en su haber, cuenta con tres raquíticos puntos por dos del Apoel. Y a falta de la última jornada, salvo sorpresón de los chipriotas en Chelsea, aún perdiendo los rojiblancos con el Oporto en el Calderón, esa distancia mínima aseguraría el pasaporte para la Europa League.

¿Quién juega en la defensa? Ni Pablo ni Antonio López. Otros se mantienen. El que jugaba en el lateral, central; el que estaba en medio, en un costado. Da igual. Cinco minutos. Llegada por la izquierda de los de Nicosia y el ex bético y el colombiano, en otro alarde de desajuste de esa cobertura con tantos elementos disponibles como negados desde hace ya ni se sabe, se quedan mirando como “Mortadelo“, disfrazado de hombre invisible, fusila a Asenjo. 1-0 y a remar para evitar el descalabro.

Agüero se desespera, Forlán tampoco ha venido esta vez, Jurado -se lo debe de haber dicho el técnico que tiene en él una fe increíble- tira y tira con la misma suerte: o fuera o con timidez desesperante y mansurrona.

Los amarillos le dan el balón a su contrincante pero los nuestros no saben qué hacer con él. Tan poco lúcido es este Atleti.

Empieza el segundo tiempo y parece que se atisban deseos de mitigar el ridículo. Y sí que es cierto que hay más verticalidad y más ¿ganas? -sería horrible pensar que no las hay- para ver si Chiotis es el de aquel primer partido de Champions que selló el destino actual. Claro, que, si te vuelcas, corres el peligro de que te rematen en una contra. Y con esa suerte estuvo coqueteando el cuadro madrileño hasta que Agüero -al Kun no se le podrá decir nunca que no exhibe compromiso- se va por la derecha y su centro, entre el leve toque del meta rival y la patada al aire de Forlán, se le queda a Simao para que machaque el empate.

El mal menor. Con el trámite ante el Oporto en un par de semanas, el Atleti se olvidará de Europa hasta febrero y se quedará instalado en los dieciseisavos de este torneo al que ya se sabe que, por ejemplo, ha caído el Liverpool. Porque insisto en lo de ayer. Con lo que ha costado volver a Europa, como para decir tan frívolamente que apenas hay que centrarse en salvar el pellejo en la Liga

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Las previas de la Champions de hoy (por Julio R. Llorente y Adrian Vogel)

25 de noviembre de 2009

Tuve una pesadilla (por Adrian Vogel)

Si Martin Luther King Jr. tuvo un sueño lo mío fue una pesadilla. Les cuento. Se disputaba la final de la Champions en el Bernabéu. El Madrid ganaba 1-0 cuando, a cinco minutos del final, una mala cesión a Casillas la aprovechaba Eto’o para empatar. Y un par de minutos después Snjeider de falta directa conseguía el gol de la victoria del Inter

Claro que visto lo visto es bastante difícil que el Inter llegue. Además la primera parte del Barça de ayer y su partido en Milán han sido lo mejor que han hecho en lo que va de temporada. Y el domingo tenemos un apasionante Barça-Madrid.

¿Y del partido de esta noche frente al Zurich qué? Ese es exactamente el problema. No se está hablando de un partido de Champions que es toda una final: la victoria asegura el pase a octavos y evitará problemas de cara al último partido en Marsella. El debate se ha centrado en el liderato, en el clásico del domingo, en la vuelta de Cristiano Ronaldo, en las lesiones de Messi y Abrahamovic, en una posible eliminación del Barça en Champions –algo imposible viendo el paupérrimo juego del líder de la liga italiana- y en no sé cuantas cosas más.

Espero que este despiste no afecte a jugadores y técnicos. Porque los partidos se ganan en el campo. No en los medios. Y conviene recordar que los suizos ganaron al Milan en Milán. Algo que nosotros todavía no hemos logrado en competición oficial.

La pesadilla real, la de verdad, será si no ganamos esta noche

Hay que seguir en Europa (por Julio R. Llorente)

¡Qué lejos me suena el himno de la Champions y aún quedan dos jornadas! Pero eso no es lo peor, sino qué mal me suena esa especie de dejarse llevar y tirarlo todo por la borda en plan fatalista y resignado que se está empezando a sembrar -no sé con qué intenciones- entre la afición atlética.

¿Cómo que lo que importa es aplicarse en la Liga y no descender? ¿Estamos locos o qué? Va un cuarto de campeonato y sí que es cierto que miramos a los anteriormente conocidos como rivales a lucha europea en nuestra Liga doméstica con catalejo, pero de ahí a decir que peligra el pellejo de la categoría…

Este Atleti se clasificó este año, por segundo año consecutivo, para jugar la Liga de Campeones y el premio de recompensa – a mí tampoco me gustaba y además creo que lo he dicho aquí en estas páginas- de caer a la Europa League es una pedrea y como tal hay que aceptarla. Este equipo llevaba luchando años por volver a estar entre los grandes continentales y no pasa nada -bueno, sí pasa, pero ya es irremediable- por tener que jugar lo que queda de campaña en el torneo europeo menor. Ya vamos a ver -o estamos viendo- entre martes y miércoles como otros ilustres también se van a tener que conformar con este otro caramelo no tan dulce.

Porque es que tiempo hay de sobra para enderezar la mala marcha de la Liga (el equipo muestra otras pintas desde que está Quique aunque la defensa o la forma de defender sigue siendo de chiste) y acabar en una posición digna el torneo de la regularidad.

Pero es que, además, queda la Copa que quien sabe lo que nos puede deparar y esa Europa League que -si, soy optimista- podría traer una alegría insospechada. Porque no, estoy convencido de ello; los jugadores no pueden ser tan horrorosos como están empeñados a veces en demostrarlo y además seguimos teniendo una dupla en ataque que es envidia de muchos. Forlán algún día “volverá” y será el de la bota dorada -mira, Uruguay ya está en el Mundial y tiene una preocupación menos- y Agüero ha de hacer méritos para ser de la lista que elabore su suegro (ni siquiera comento lo de que si lo ficha el Chelsea ahora, pero nos lo deja prestado hasta que acabe la temporada).

Y digo esto último porque la afición no aguantaría una “hazaña” más de descapitalización de la plantilla de quienes parece que no se dan cuenta de que la culpabilidad de tanto fracaso hay que anotársela a quien, sin remontarse más atrás, allá por julio-agosto de este año pensaba que esta plantilla era suficiente, que no hacía falta fichajes, que bla bla bla…

Por eso me parece de recibo que el entrenador decida que en tierras chipriotas se salga con todo para ganar y tener más cerca clasificarse para la ex Copa de la UEFA. ¿Que se juega los jueves? ¿Y qué? Repito: hay que seguir en Europa.

PD.-Y en este alegato no incluyo que pagué mi “abono total” y lo quiero amortizar. Cuantos más partidos europeos, mejor. Para mí, como espectador. Y para el Atleti, porque eso querrá decir que pasa rondas del torneo europeo segundón.

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Aminatu Haidar y la Alianza de Civilizaciones

24 de noviembre de 2009

¿Para qué sirve la Alianza de Civilizaciones? ¿Es un eufemismo para esconder las relaciones cordiales con dictaduras variadas? Como las de ciertas monarquías feudales, republicas islámicas o países que sistemáticamente vulneran los Derechos Humanos).

La activista saharaui Aminatu Haidar lleva nueve días retenida en el aeropuerto de Lanzarote. Expulsada por Marruecos, fue detenida en El Aaiún y embarcada contra su voluntad rumbo a la isla española. El reino alauita además la retiró su pasaporte. Hace una semana inició una huelga de hambre. Hoy se han sumado universitarios marroquíes y militantes saharauis.

Hasta hace poco los habitantes del Sáhara eran españoles. La “Gandhi saharaui” tiene tarjeta de residente española. Por su parte el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, explicó ayer en el Congreso que las únicas salidas de Haidar eran aceptar o un nuevo pasaporte marroquí o un estatuto de refugiada que le concedería España. ¿Por qué sus papeles de residente han dejado de tener validez? Su anómala situación en el aeropuerto canario es claramente la de un secuestro.

¿Por qué un gobierno socialista mantiene tamaña complicidad con Marruecos? ¿Es esta la dimensión real de la Alianza de Civilizaciones?

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Un siglo de canciones 45: “‘Round About Midnight” (por Júcaro)

23 de noviembre de 2009

Si activan el reproductor sonará el atormentado lirismo de Chet Baker interpretando “‘Round About Midnight, una de esas piezas que han tocado casi todos los músicos de jazz. Si fuera cierto, como se afirmaba hace tiempo, que en toda sesión de jazz siempre suena algún tema de Thelonious Monk, probablemente el más interpretado de todos podría ser “Round Midnight que, si no estoy equivocado, así es como se le conoce desde que Miles Davis lo incluyera, suprimiendo el término about del título, en un magnífico disco que paradójicamente llamó “Round About Midnight“. En esta ocasión, como en tantas otras, Miles Davis nos ofrece otra demostración de cómo afrontar una balada sin hacer concesiones y simultáneamente lograr pellizcarnos en lo más hondo con su sordina metálica y fraseo emocionante. También Bertran Tavernier utilizó esta composición para poner nombre a su acercamiento cinematográfico al jazz.

Si la trompeta de Baker nos sumerge en un ambiente de intensidad sobrecogedora, cualquiera de las versiones que grabara Miles Davis podrían considerarse entre las mejores, de las muchas que se han realizado del tema compuesto por Monk junto a Cootie Williams y Bernie Hanighen. “‘Round Midnight” es el emblema de todos los emblemas, la matriz del todo, el arte de componer una melodía y de descomponerla, como la luz, onda y partícula, diluida, recuperada, alargada, concentrada, eco y silencio. También es un buen pretexto para que cada artista se exprese en toda su amplitud. ¿Cómo calificar esta versión de Ella Fitzgerald? ¿Dulce? ¿Sublime? Escuchen y decidan.

Los escritores tienen esa extraña habilidad de escribir lo que quieren expresar y hacerlo de una manera precisa y hermosa, combinan las palabras y los recursos expresivos como los músicos usan los sonidos y los silencios. Algunos escritores de prestigio han contribuido a resaltar la música y figura de Thelonious Monk contándonos alguna anécdota, recreando un concierto o describiendo su particular forma de hacer música. Haruki Murakami cuenta de Monk que preguntado sobre cómo lograba el sonido tan inconfundible de su piano, señalando el teclado dijo: «No puede ser una nota nueva. Si te fijas en el teclado, todas las notas están ahí. Pero si deseas expresar esa nota lo suficiente, sonará distinta. ¡Debes elegir las notas que realmente quieras expresar!». Cortázar, en «La vuelta al piano de Thelonious Monk», incluido en su «Vuelta al día en ochenta mundos» (pág. 23-28), nos describe una actuación en la ciudad de Ginebra: «Thelonious deja caer las manos, escucha un instante, posa todavía un leve acorde con la izquierda [..] Saliéndose del taburete se apoya en el borde del piano marcando el ritmo con un zapato y el birrete, los dedos van resbalando por el piano, primero al borde mismo del teclado donde podría haber un cenicero y una cerveza pero no hay más que Steinway & Sons, y luego inician imperceptiblemente un safari de dedos por el borde de la caja del piano mientras el oso se hamaca cadencioso porque Rouse y el contrabajo y el percusionista están enredados en el misterio mismo de su trinidad y Thelonious viaja vertiginosamente sin moverse, pasando de centímetro en centímetro rumbo a la cola del piano». Antonio Muñoz Molina escribió sobre el estilo genuinamente monkiano: «Algo de imposible hubo siempre en la música de Monk, una cualidad tortuosa y chocante que durante muchos años desconcertó a quienes la escuchaban y que todavía mantiene el filo de su novedad. La pulsación de una sola nota basta para identificarlo. Delicadeza y disonancia se superponen provocando ondulaciones sonoras que duran en los espacios de silencio. Con cuatro o cinco notas ya se ha establecido una melodía que tiene una parte de dulzura y otra de burla y de tentativa en el vacío»

Hay en el jazz una especie de cordón umbilical que une a sus músicos, una especie de abrazo solidario que se produce cuando éstos versionan o reinventan temas de otros compositores; algo que no sucede con la misma frecuencia y versatilidad en otras músicas. Los grandes temas del jazz han sido reinterpretados por instrumentistas que han sabido enriquecerlos con sus particulares adaptaciones. En ese calidoscopio de matices y sonoridades, se han transformado en piezas reconocidas y valoradas. Valga como ejemplo que tanto Round Midnight como “In A sentimental Mood“, por hacer referencia a la anterior colaboración en «Un siglo de canciones», han sido interpretados por músicos del prestigio de Bill Evans, Charlie Parker, Sarah Vaughan, John Coltrane, Dizzy Gillespie o los ya referidos Chet Baker, Ella Fiztgerald o Miles Davis, entre otros.

Monk es reconocible en su forma de tocar el piano. Algunos llegaron a afirmar que se equivocaba, que percutía sobre las teclas como podría hacerlo cualquiera que nunca hubiera tocado ese instrumento, que era un tipo raro, introvertido, inadaptado y conflictivo. También se ha dicho que cuando se sentaba ante el piano nadie era capaz de adivinar de antemano los sonidos que arrancaría al instrumento incluso cuando anunciara el nombre de un tema conocido, porque su capacidad de abordar las composiciones era siempre una sorpresa. Se dicen muchas cosas, que su forma de tocar es compleja, que al principio cuesta encandilarse con su música y que incluso en las piezas más livianas era capaz de sorprender con silencios imposibles y notas sorprendentes. No hagan caso; escuchen, escuchen y escuchen.

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La búsqueda de Jamie Cullum (Efe Eme)

21 de noviembre de 2009

The Pursuit” (“La Búsqueda”) es el nuevo álbum de Jaime Cullum. El quinto de su carrera. En esta ocasión ha grabado en Los Angeles,  y ha cambiado de productor. Ha recurrido a los servicios de Martin Terefe y Greg Wells (Rufus Wainwright, Mika, OneRepublic, Katy Perry). Encontramos algunas novedades a su mezcla habitual de composiciones propias -junto a su hermano Ben– y standards (Cole Porter, Stephen Sondheim, “If I Ruled The World”, un clásico original de un musical del West End londinense, que aquí recibe un tratamiento a lo Portishead). Sorprenden por ejemplo las claras influencias house en “Music Is Through” o la increíble versión del “Don’t Stop The Music” de Rhianna.

En LA se trabajó sobre los temas grabados a piano en su estudio casero. Ahí se sumaron la Count Basie Orchestra o la sección de metal que participó en el “Thriller” de Michael Jackson.

El jazz vocal vive un momento esplendido. Me atrevería a decir que es una época de oro. Antes del verano escribí sobre Las jazzeras (Efe Eme). Y para ser justos es preciso reconocer que este renacer se debe a Harry Connick Jr. El pianista y cantante de Nueva Orleans recogió la tradición del mejor Sinatra: el swing y también el crooner. Su primer álbum data de 1978. Un año después nacía Jamie Cullum.

Lo que a finales de los 70 era una rareza hoy es algo más que una tendencia. Y representa fielmente el ciclo de vida de la música y su evolución.

El británico Jamie Cullum bebe de las mismas fuentes que el estadounidense Harry Connick Jr. Ambos cantan y tocan el piano. Cullum además domina la batería y la guitarra. Y su repertorio es más profundo, porque se adentra en el territorio pop-rock. Como se comprueba sobre todo en sus conciertos, donde los temas fluyen improvisadamente. No hay un set list prefijado (y eso que suelen durar alrededor de las dos horas).

No sé si “The Pursuit” alcanzará el éxito comercial de algunos de sus discos precedentes (“Twentysomething” es el álbum de jazz más vendido de la historia en UK) pero es una apuesta que merece la pena. Cullum no se duerme en los laureles y se arriesga a la inversa, al adentrarse en sonidos más pop, alejándose gradualmente del estilo jazzero que le encumbró. Quizás la clave esté en ese piano reventado de la portada…

Publicado en Efe Eme

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Vecinos por Torrelodones

20 de noviembre de 2009

El post Ladrones de Torrelodones sirvió -entre otras cosas- para conocer a Antonio Perea. Desde entonces ha escrito un par de entradas (Kurlander, el escribiente  y Un siglo de canciones 33: “Bridge Over Troubled Water”) y nos regala sus comentarios frecuentemente.

Ayer subí a Torrelodones de nuevo (hemos establecido una cita semanal, los jueves). Y me presentó a la jefa de la oposición en el Ayuntamiento de Torrelodones, Elena Biurrun. La portavoz del partido Vecinos por Torrelodones.

Al principio eran una asociación de vecinos que se transformó en partido. Elena fue la fundadora en 2005 de Torrenat (Asociación de Vecinos de Torrelodones por la Naturaleza y el Desarrollo Sostenible).Y en las últimas municipales estuvieron a punto de quitarle la mayoría al PP. Superaron al PSOE y se convirtieron en la segunda fuerza del municipio.

En tan corto espacio de tiempo han conseguido mucho. El caso AHN (Área Homogénea Norte) es su logro más destacado. Pero hay otros. A pie de calle. Escuchando y atendiendo a la ciudadanía. Desterrando el “vuelva usted mañana”. Una labor sorda, poco lucida para los medios, pero eficaz y visible para los lugareños.

El buzoneo de boletines y de su propia revista (financiada por publicidad) son elementos claves en la distribución de sus mensajes.

Estamos ante una historia de éxito que ya está sirviendo de ejemplo a seguir por otros. Tanto en la Comunidad de Madrid como fuera. Están en contacto con una docena de asociaciones.

No entretengo más y les dejo con Elena Biurrun, quien lo cuenta mucho mejor.

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