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Jimmy Iovine también vende todo sus derechos

Jimmy Iovine se apunta a la tendencia de vender y se desprende de todas sus regalías como productor, tanto de los 259 discos como de las dos películas que financió (una con Eminem, “8 Mile High“, y la otra era de 50 Cent, “Get Rich Or Die Tryin’“) y el documental sobre LeBron James. La de Eminem recaudó 240 millones de dólares y su banda sonora vendió 15 millones (cuatro de ellos en Estados Unidos). La de 50 Cent vendió tres millones de copias y la taquilla de la cinta alcanzó los 46,5 millones de dólares (30,9 en EEUU).

Iovine (Brooklyn, NY, 1953) se inició en el mundo de la música en los estudios de grabación. Desde el chico de los recados hasta ingeniero de sonido. Su labor tanto de ingeniero como de mezclador viene avalado por una larga lista de nombres y éxitos de primera fila de los 70: “Bat Out Of Hell” de Meatloaf (producido por Todd Rundgren), John Lennon (“Walls & Bridges” y “Rock & Roll“), Bruce Springsteen (“Born To Run” y “Darkness On The Edge Of Town“) como más destacados. En los trabajos de Meatloaf y Springsteen era ya fijo del plantel de ingenieros del estudio The Record Plant de Nueva York. Su primer impacto como productor fue en 1978 con Patti Smith, el álbum “Easter” y el pelotazo “Because The Night“, compuesta por el Boss (en la foto al final del post les vemos a los tres). A continuación produjo en 1979 el “Damn The Torpedoes” de Tom Petty and The Heartbreakers, Dire Straits (“Making Movies“), el debut en solitario de Stevie Nicks, U2 (“Under a Blood Red Sky” y “Rattle And Hum“), The Pretenders (“Get Close“, donde estaba “Don’t Get Me Wrong“), Simple Minds (“Once Upon A Time” con el hitAlive And Kicking“), etc.

En 1990 junto a Ted Field fundó en Los Ángeles Interscope Records, donde además de fichar a Tupac Shakur y a Enrique Iglesias (varias veces n.º 1 en EEUU), lanzó Death Row Records, el sello de Suge Knight, Dr. Dre, D.O.C. y Dick Griffey, que se convirtió en el sello de rap más importante del mercado (con Dr. Dre, Snoop Dogg y luego Tupac Shakur como los raperos más destacados). En 2008 con Dr. Dre fundaron Beats By Dr. Dre, para vender auriculares (llegaron a tener el 20% del mercado), que luego se transformó en Beats Electronics, al expandir su catalogo de productos al ambito digital. En 2014 vendieron la compañía a Apple for tres mil millones de dólares e Iovine entró en Apple para montar Apple Music, desvinculándose de Interscope/Geffen/A&M, la division de Universal que presidia.

Hipgnosis Song Fund es la compradora de todas las regalias de Jimmy Iovine. Hasta ahora Hipgnosis y su líder, Merck Mercuriadis, se habían distinguido por sus adquisiciones de copyrights. Es decir, operaban en el mercado de los derechos de autor. ¿Esto representa un cambio de dirección o es profundizar en la misma vía? Se puede entender como más de lo mismo, gestionar y adquirir derechos, pero conlleva un riesgo. Similar al de comprar masters de grabaciones. ¿Por que? Porque la venta física está en franca decadencia. Los masters al menos tienen salida en el planeta del streaming. ¿Pero los royalties de los productores, cuyos porcentajes son menores que los de los artistas y autores, que atractivo pueden tener?

Iovine comentó respecto a esta operación que iba a usar los fondos de la venta para construir un instituto en South LA, que será parte de la Iovine Young Academy de la Universidad del Sur de California (USC). Mercuriadis por su parte agregó que era un honor poder formar parte de esta iniciativa y haber encontrado la formula económica para hacerla posible.

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50 años del “Why?” de Màquina!

Se cumplen 50 años de “Why?“, el debut discográfico de la banda catalana Màquina!, puntales de la entonces emergente escena de la música progresiva española. Mario Escribano escribía al respecto ayer un excelente artículo en El Confidencial.

Escribano ha publicado un texto lleno de pasión. La de alguien que acaba de descubrir una obra que le ha deslumbrado. Hace unos meses escribió que acababa de leer de mi libro “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” y que no solo le había encantado, también había descubierto la escena musical española de los 70. El “Why?” de Maquina! le había maravillado. Hace unas semanas me llamó para decirme que preparaba una pieza sobre los 50 años del álbum.

El artículo cuenta con los testimonios de Jordi Batiste (voz y bajo) y Enric Herrera (teclados), los fundadores del grupo. ¡Un 10 para Mario Escribano! Y le agradezco mucho la cita que hace a “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll“.

Una reflexión en forma de pregunta: ¿Dónde está la prensa musical de este país? Su ausencia en la celebración de los discos importantes de nuestra música popular es notoria, especialmente en lo referido al rock.

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De nuevo en Vanity Fair

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Quiero agradecer a Silvia Cruz Lapeña por citar de nuevo mi “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” en Vanity Fair. Pero sobre todo la quiero agradecer por su excelente artículo sobre la bailaora Lucía “La Piñona y su nueva obra “Abril“, reivindicando a Juan Manuel Flores, el excelente letrista de Lole y Manuel. También le cantaron, entre otros, Camarón y Remedios Amaya (en su debut discográfico en Epic, siendo un servidor el director artístico del sello). El texto de Cruz Lapeña me ha enseñado varias cosas:

  • La existencia de Lucía ÁlvarezLa Piñona“, bailaora gaditana de Jimena de la Frontera, con madre inglesa, que ha estrenado en la Bienal de Flamenco de Sevilla su espectáculo centrado en la figura de Juan Manuel Flores. Sucedió en el Teatro Central.
  • La bailaora de 35 años aparece en el anuncio de My way, la última fragancia de Giorgio Armani. En el spot, protagonizado por la actriz puertorriqueña Adria Arjona, La Piñona puso el baile y Andalucía, el paisaje. El anuncio “se rodó a finales de 2019 en la localidad sevillana de Marchena“.
  • Tampoco conocía la existencia de la italiana Marianna Maierú, que llegó a Sevilla en 2012:  [..] “Yo estudiaba Filología española y rusa pero también bailaba flamenco y un compañero me animó a adentrarme en ‘ese poeta’ que le escribía letras a Lole y Manuel”. Así fue como la genovesa empezó su tesina de final de carrera, titulada Siguiendo los pasos del poeta Juan Manuel Flores entre Sevilla y Triana. […] 

José Miguel Évora, excelente músico, definió a Juan Manuel Flores como “el poeta de la luz”. Versos que escribía en los bares del Tardón, barriada de Triana. A veces usando las tizas del bar que usaban los camareros para apuntar las consumiciones. Decía Pive Amador, para un artículo del ABC de Sevilla, que nadie como él antes había escrito así para el flamenco. Y Ricardo Pachón contaba que “las fotocopias que le hacia en la Diputación de los poemas que llevaba escritos en servilletas, recetas médicas y sobre soportes inauditos, las regalaba al primer beso con ojos negros que se le cruzara por la calle”.

El espectáculo “Abril” cuenta con el cantaor Pepe de Pura y ha participado Ana Morales en la coreografía de una pieza (el resto son de la propia Lucía). Asimismo La Piñoña ha contado en la dirección artística y musical con la ayuda de Pedro G. Romero, en el proceso de documentación y creación, y con la del guitarrista Alfredo Lagos, para reconstruir el espíritu de la época de Juanma (como le llama el gran Gualberto), principalmente la década de los 70. Precisamente en el muro de Gualberto, el guitarrista y sitarista nos regalaba unos versos inéditos del poeta: “Nunca me comprenderás, porque yo soy un soñador y tu no sabes soñar”.

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50 años del “After The Gold Rush” de Neil Young

Hoy se cumplen 50 años de la edición del “After The Gold Rush” de Neil Young. Era su tercer álbum en solitario y en mi opinión el mejor de su carrera. Es mi favorito y el único suyo que aún sigo escuchando. Luego vendría “Harvest“, que lo catapultó al estrellato mundial absoluto, con ese “Heart Of Gold“, n.º 1 en Estados Unidos y Top 10 en los principales mercados.

Generalmente cuando se habla del country-rock (hoy conocido como Americana) siempre surgen dos nombres pioneros: Gram Parsons y The Byrds. Y solemos olvidar el tercer pilar: “After The Gold Rush” de Neil Young.

El ambiente campero del LP rezumaba desde los primeros compases de la maravillosa “Tell Me Why“, que abría la cara A. Y continuaba con tres joyas más: “After The Gold Rush“, “Only Love Can Break Your Heart” y “Southern Man“. Esta última sirvió para que Lynyrd Skynyrd  respondiesen a Neil Young con otra obra maestra, “Sweet Home Alabama“. La cara A, al igual que la B, cerraba con un pequeño divertimento.

La cara B arrancaba con la versión de un clásico de Don Gibson (un grande del country, conocido como The Sad Poet). El resto de los temas estaban al nivel de los de la cara A, sobre todo “Don’t Let It Bring You Down” y “When You Dance I Can Really Love“.

Una característica de este LP, y de la nueva época discográfica, era el foco puesto en los álbumes. El primer sencillo no se editó hasta un mes después del LP. Y solo hubo uno mas, en marzo del 71. Se trataba de resaltar la obra conjunta.

1970 fue el año de la explosión de Crosby, Stills, Nash & Young en Estados Unidos. Su disco “Dèjá Vu” se había editado en marzo de ese año. Era la primera colaboración con Neil Young tras el LP de debut de Crosby, Stills & Nash del año anterior. El éxito del álbum les convirtió en el grupo más taquillero del país. Esa gira del 70 fue recogida en el excelente doble “4 Way Street“, editado en 1971. En ese 1970, además del “Dèjá Vu” de CSN&Y y el “After The Gold Rush” de Neil Young, tuvimos el primer LP en solitario de Stephen Stills, en noviembre, con el hitLove The One You’re With“. Y en el 71 llegaron los debuts en solitario de Graham Nash y David Crosby.

En los años que viví en Nueva York descubrí, hablando con compañeros y colegas, que la edición de “After The Gold Rush” coincidió con el comienzo del curso universitario. Esto quería decir que los adolescentes que crecieron con la revolución de los Beatles y Bob Dylan y/o luego con la del rock, la contracultura y los hippies, estaban predispuestos a los nuevos sonidos del conglomerado CSN&Y. “After The Gold Rush” nació de pie entre los jóvenes universitarios y se convirtió en una obra que formó parte del dormitorio de todas las residencias universitarias y colegios mayores. Las incipientes radios universitarias también tuvieron mucho que ver. Se convirtió en un disco generacional.

Les dejo con esta versión en directo con Paul McCartney de “Only Love Can Break Your Heart“, la canción que Young compuso a raíz de la separación de Nash y Joni Mitchell.

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Cathy Smith: de Gordon Lightfoot a John Belushi

La canadiense Cathy Smith no es un nombre reconocible. Pero si damos pistas, de Gordon Lightfoot a John Belushi pasando por Levon Helm (The Band), tendremos más claro quien era. Hablo en pasado porque ha fallecido hace un mes. Tenía 73 años.

Catherine Evelyn Smith (1947-2020) nació en Burlington (en el extremo oeste del lago Ontario). A los 16 años dejó los estudios y se fue a vivir a la cercana Toronto. Rápidamente se integró en la emergente escena bohemia de la ciudad. A los 17 tuvo un hijo al que dio en adopción. Siempre sostuvo que Levon Helm era el padre, pero él nunca aceptó serlo.

A mediados de los 70 mantuvo, durante cuatro años, una relación volátil con Gordon Lightfoot. “Sundown“, el único n.º 1 de Lightfoot, está dedicado a ella. Lightfoot llevaba un año divorciado, mas la canción no refleja esa situación. El tema está inspirado por su relación con Cathy Smith. La letra refleja un oscuro sentimiento de posesión. En un documental sobre el cantautor canadiense él mismo confesaba los celos que le atormentaban. Sobre “Sundownescribió Julio Ruiz una de las primeras entradas de la serie Un siglo de canciones.

Tras romper definitivamente con Lightfoot se mudó a Los Ángeles en 1978. Se enroló como corista en la banda de Hoyt Axton. Y se amigó con Keith Richards y otros Rolling Stones. Se aficionó a las drogas duras. Para costearse el consumo comenzó a traficar. Se la empezó a conocer como Cathy Silverbag, por su bolso metálico lleno de drogas.

National Enquirer

El titular “Yo maté a John Belushi” en la portada del sensacionalista The National Enquirer la hizo saltar a la palestra en Estados Unidos y Canadá.

Esta portada y el artículo correspondiente la llevaron a juicio. Lo que en principio se había certificado, tres meses antes, como una sobredosis adquiría otra dimensión tras esta revelación.

El Blues Brother Belushi estaba en la cima de su fama, tanto en el cine como en la TV (Saturday Night Live). Esa aciaga noche del 5 de marzo de 1982 todo se fue al traste. El speedball, la explosiva mezcla de cocaina y heroína, que le suministro e inyectó Cathy Smith acabó con su vida.

El Enquirer la pagó 15.000$ por la exclusiva. En 1983 se abrió la vía judicial. Fue condenada en 1986 a tres años de cárcel por homicidio involuntario y diversas faltas relacionadas con la posesión de narcóticos. A los 15 meses la dejaron en libertad condicional y fue deportada a Canadá.

En 1984, cuando aún no había sido sentenciada, publicó sus memorias “Chasing the Dragon” en las que intentaba huir del titular periodístico. “Yo no maté a John Belushi” escribió. Y confesaba sus sentimientos de culpa sobre lo acontecido. Ni el libro tuvo repercusión ni ella logró su objetivo.

Cathy Smith: musa, groupie y camello.

En la foto la vemos, de blanco, con su abogado en 1986, el día que se conoció la sentencia.

NYT Lennox McLendon:Associated Press

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En los 70 la salsa de Fania dominaba la escena latina

En la década de los 70 los artistas y músicos puertorriqueños de Nueva York, agrupados alrededor de la discográfica Fania (creada en 1964 por el abogado neoyorkino Jerry Masucci y el músico dominicano Johnny Pacheco, quien acuñó la etiqueta “salsa”), crearon el concepto musical de la salsa. Cubrieron el hueco que dejaba la música tropical cubana (a causa del embargo de EEUU a Cuba). Esa década supuso el auge y afianzamiento de Fania y de la salsa. Dominaron la escena latina, la urbana (aunque ese concepto de urbano aún no se había popularizado, mas existía).

En España los primeros discos de Fania me llegaron a través de Discophon (1956-1994). Se habían hecho con los derechos de distribución y se lanzaron a promover Fania. De alguna forma pretendían cubrir el hueco dejado por CBS. Fueron los últimos distribuidores del gigante estadounidense en España. CBS abrió su filial española en 1970, con Tomás Muñoz al frente.

De esos primeros lanzamientos de Fania recuerdo especialmente dos. El de Fania All StarsLatin-Soul-Rock“, con grabaciones en directo. Un título muy acertado para la fusión que los músicos de Fania estaban llevando a cabo.

Si se fijan en la parte inferior de la carátula aparecen destacados varios músicos: Manu Dibango, de quien interpretaban su eterno “Soul Makossa” (que posteriormente plagiaría Michael Jackson); Jorge “Malo” Santana, hermano del excepcional Carlos, quien se lucía en el solo de guitarra de la maravillosa “El ratón” de Cheo Feliciano (y de paso descubrimos que Don Carlos tenía un hermano músico muy bueno, que formaría parte de Malo la banda de rock latino que fusionaba con el jazz); los ex Mahavishnu Orchestra Billy Cobham, a la batería) y Jan Hammer, al organo Hammond (el panameño Cobham antes de la Mahavisnu había formado parte de la banda de Miles Davis y el checo Hammer luego metió un pelotazo con la sintonía de la serie de TV “Miami Vice“). Aparte del afro-soul de Dibango la otra aportación soul fue una versión de un tema de Edwin Starr.

El otro LP era de Willie ColónLo mato (si no compra este LP)“. Era la octava grabación de dos grandes: Willie Colón y Héctor Lavoe, el cantante (o el cantante de los cantantes). Fue el cuarto disco de oro. A partir de esta grabación los problemas de Lavoe con las drogas lo distanciaron de la banda de Colón. Aunque siguieron colaborando juntos y Colón produjo los primeros discos en solitario de Lavoe. Eventualmente Colón le sustituyó en su grupo por Rubén Blades. Este trombonista, Colón, tenía muy buen ojo para elegir y descubrir cantantes…Y es uno de los grandes nombres de la salsa. Su talento creativo fue indispensable en la creación del edificio de Fania.

Para mi este disco supuso descubrir a dos grandes: Willie Colón y Héctor Lavoe.

En “Lo mato (si no compra este LP)” encontramos clásicos como “Todo tiene su final“, “Calle Luna, Calle Sol“, Guajira ven o “El día de suerte“. Esta última es una composición conjunta de Colón y Lavoe mientras “Guajira ven” es un tema popular (las otras dos son de Willie Colón). En el medley del video encontraran alguna. Les recomiendo encarecidamente que lo vean. Merece mucho la pena.

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La historia de Audiofilm

Gracias al Facebook de Mercedes Lomas, gestora de algunos de los principales estudios de grabación de Madrid, descubro este documental sobre Audiofilm. Estudio mítico que tristemente desapareció. El 68 de la calle Alonso Cano de Madrid, donde estaba Audiofilm, fue un centro creativo tanto de música grabada como de grabaciones de publicidad y programas de radio. Su plantel de técnicos de sonido a lo largo de su historia, bajo la dirección de Raúl Marcos, supuso una marca que ningún estudio superó. El Audiofilm que fundó José María Batlle a mediados de los 60 dio paso a otra empresa, dedicada a lo mismo. Pero ya no fue lo mismo.

A nivel anecdótico recuerdo comentarios de gente que grabó ahí en su primera época y recordaban el yuyu que les daba la Fundación División Azul, en el portal de al lado. Y viendo el documental me ha sorprendido ver a Gonzalo García Pelayo ayudando en el desembalaje, en la calle, y el posterior traslado al interior del local, de la primera mesa de 24 pistas que tuvo Audiofilm.

Les recomiendo ver el documental. Es único.

P.D. a Carlos Galán: creo que Mercedes Lomas sería una excelente opción para tus brillantes podcasts de “Simpatía por la industria musical“.

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50 años de “Cosmo’s Factory”

CCR

Tal día como hoy hace 50 años se editaba “Cosmo’s Factory” de la Creedence Clearwater Revival. Seis meses después lanzaban otro álbum “Pendulum“. 1970 fue un año muy fértil para el pop-rock. Por ejemplo, Grateful Dead lanzaban “Workingman’s Dead” y “American Beauty“, en mi opinión sus dos mejores LPs. Hay más ejemplos pero me ciño a estas dos bandas emblemáticas del área de la bahía de San Francisco (el otro grupo insignia Jefferson Airplane, tras su obra maestra “Volunteers” de 1969, editaron en 1970 tan solo un recopilatorio “The Worst Of Jefferson Airplane“).

El primer álbum de la CCR es de 1968. ¡En 1969 sacaron tres y dos en 1970! Algo impensable en nuestros días y más concretamente a partir de mediados de los 70.

El nombre del álbum hace referencia al local de ensayo de la banda en Berkeley, la ciudad natal de los hermanos Fogerty. Se trataba de un almacén. El batería Doug “Cosmo” Clifford (montado en la bici en la portada del LP) lo bautizó como “la fábrica”, por que John Fogerty les obligaba a ensayar todos los días y era especialmente exigente con su forma de tocar los tambores.

Cosmo’s Factory” fue n.º 1 en los principales mercados discográficos (EEUU, UK, Australia, Canadá, Francia) y n.º 2 en muchos otros países (como Italia y Holanda). Fue todo un éxito planetario.

Siendo adolescente bebía los vientos por la Creedence. Ya iba solo los domingos al Rastro. Y me sorprendía que la opinión mayoritaria, entre los aficionados habituales que nos congregamos alrededor de los puestos de discos, fuese la de que eran unos horteras. La razón principal era porque tenían éxito comercial (sus singles eran cañonazos que sonaban en las radios). Mi opinión no era tenida en cuenta porque en 1969 tenía 13 años. Uno más en 1970. Esos días aprendí que la calidad y la popularidad no estaban reñidas. Al contrario. Era mucho mejor que lo bueno triunfase. Como se supone que deberíamos haber aprendido del éxito de Beatles, Brincos, etc. Esta enseñanza que ha marcado mi rumbo profesional y personal data de esos años de la adolescencia, en los que por otra parte mis gustos eran bastante radicales y limitados al rock. La madurez amplió mis miras.

Travelin’ Band” fue el primer sencillo de los dos que anticiparon el “Cosmo’s Factory“. Se sacó en enero del 70.

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Disco Expres a mis 18 años

Uno de los daños colaterales del confinamiento es el síndrome Marie Kondo. Es como si, además del ego, todos llevásemos una Kondo dentro. El síndrome de Diógenes es el opuesto. No soy de la escuela del filósofo griego. Y ahora en la era digital echo de menos no haber guardado memorabilia de mis años profesionales (artículos, entradas de conciertos, pases de backstage, etc.). Por eso cuando La Mundana encontró este carné de Disco Expres de 1974, en un cajón de la mesa baja del salón, me llevé una alegría.

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En 1974 tenía 18 años. No reconozco a quien pertenece la firma del director. La dirección que figura es la de Pamplona. Se trata de la segunda época de la revista, cuando la propiedad había pasado a manos de la imprenta Grafinasa, la principal acreedora (en Ozono nos pasó lo mismo).

El semanario se fundó en Pamplona y en su primera época Joaquín Luqui (un Diógenes), alma de la misma, era el redactor jefe. En la tercera se produjo la mudanza a Barcelona y un nuevo cambio de propiedad: Disco Expres fue adquirida por Gay Mercader.

En la parte trasera de este carné solo figura PRENSA en grande y debajo, a lo largo, PRESS y PRESSE. Da buena idea de los países donde cubríamos conciertos.

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Joan Baez en España

JB TVE

Joan Baez se ha despedido de los escenarios con una gira que finalizó con varias fechas en España. La última de las cuales fue en Madrid: el pasado 28 de julio en el incomparable marco del Teatro Real. Cuando la conocí en los 70 me contó que había vivido en España, por el trabajo de su padre en la UNESCO.

Joan Baez (Nueva York, 1941) de padre mexicano y madre escocesa, ambos de ascendencia religiosa por parte de sus padres (los abuelos de Joan: el paterno dejó el catolicismo y México para mudarse a EEUU y convertirse en un pastor metodista mientras el materno era sacerdote anglicano).

La primera vez que visitó profesionalmente España –hasta donde yo sé– fue para promocionar su excelente álbum “Diamonds & Rust“. El LP fue un éxito en su época (1975) y marcaba un giro en la carrera de Joan Baez: era el disco que incluía más composiciones propias. Conocida como interprete, sus grabaciones aportaban otro color a canciones de autores conocidos o desconocidos (que ella ayudaba a popularizar). En este sentido “Diamonds & Rust” es su composición propia más lograda. Dos años después de editarse, Judas Priest hicieron una versión en su álbum “Sin After Sin” (1977). Ritchie Blackmore también la grabó –en los 90- junto a su compañera Candice Night. En su momento se rumoreó que Baez había compuesto esta canción basada en una llamada intempestiva de su ex, Bob Dylan. Y que era una especie de ajuste de cuentas sobre la relación que habían mantenido diez años antes. Años después el rumor quedó confirmado cuando lo dejó caer en un par de entrevistas y en  su autobiografía.

Antonio San José escribió aquí,  en noviembre de 2008, sobre su entrevista a Joan Baez en Madrid. Una anécdota deliciosa. Les recomiendo su lectura (y si se animan les sugiero que también lean los comentarios al post).

Por mi parte la conocí (como entrevistador también) en ese mismo viaje promocional y guardé muy buena impresión de ella.

Este álbum, “Diamonds & Rust“, era el siguiente al “Gracias a la vida” (1974), su disco en español, en el que recogía su herencia hispana y parte de sus inquietudes políticas. La edición en España pasó desapercibida. Me contaron que hubo problemas con la censura (aún vivía el dictador). Cuando entré en Epic (CBS), como jefe de producto de A&M Records en junio de 1977, los jefes de A&M me contaron del interés que Joan Baez tenía por recuperar esta grabación. Los problemas de la distribuidora anterior (Ariola) ya deberían haber pasado a la historia por el cambio político que se estaba produciendo en España (muerte de Franco, elecciones generales, etc.). Por mi experiencia en medios y la serie Gong era consciente del potencial comercial de “Gracias a la vida“. Me pareció muy acertada la sugerencia y pedí la colaboración de la artista. Estaba en Los Ángeles en una convención de A&M donde la gente de CBS Europa éramos los protagonistas (por el contrato de distribución recién firmado). Coordinaron una llamada telefónica y la expuse mi planteamiento: insistí que para la naciente democracia española su presencia en España con este álbum podría ser un espaldarazo. Ella estaba por la labor (la sugerencia de rescatar el disco fue suya) y no puso ninguna pega. Se comprometió a hacer televisión. Con lo que eso implicaba (tanto los artistas cool norteamericanos como los concienciados no hacían teles en esos días).

Al volver a Madrid el director de Epic se entusiasmó con la idea y enseguida sugirió hacer el programa de José María IñigoEsta noche fiesta” (se realizaba en el Florida Park del parque de El Retiro). Él sabía que Iñigo, con quien mantenía excelentes relaciones, admiraba a Joan Baez. Dado el carácter comercial, o como quieran llamarlo, del programa pedí una diferenciación. Otro marco escénico. Un telón negro de fondo. Y que la actuación fuese en directo, guitarra y voz (esto fue una petición de la artista). A Baez le pareció muy oportuno este cambio de look del programa para sus dos canciones. Iñigo, entusiasmado, aceptó nuestras pretensiones. Iba a ser la primera vez que Joan Baez actuaría en TV en España.

Cuando llegó a Madrid, para hacer promoción de “Gracias a la vida” y la aparición en TVE, me encontré a una Baez espléndida, encantada y feliz. En nuestra primera conversación telefónica ya la había recordado que nos conocíamos. Esta vez pasamos más tiempos juntos. Su curiosidad por todo lo que estaba sucediendo en España era tan grande como su conocimiento del país y su cultura. Años después, en los 80, descubriría hablando con John Hammond lo importante que la Guerra Civil española había sido para la izquierda estadounidense, sobre todo la neoyorquina (parte de estas conversaciones están reflejadas en mi dos últimos libros: “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” y “Rock ‘n’ Roll: el ritmo que cambió el mundo“).

Las canciones a interpretar en el programa de Iñigo las habíamos acordado en una ultima llamada telefónica, antes de llegar a España.

En nuestras charlas la legalización del PC, la vuelta de exiliados y las primeras elecciones generales, celebradas hacía unos meses, fueron los temas más comentados. Sugerí que un comentario suyo al respecto sería muy apropiado. Y un golpe de moral  para todos quienes ansiábamos la consolidación democrática (y estábamos temerosos de los ruidos de sables). Me aseguró que contase con ello. Entendió perfectamente que era una oportunidad que no podía desaprovecharse (solo había dos canales de TV entonces).

Había notado su admiración por La Pasionaria. Su alocución (dedicándola un tema) no me sorprendió tanto como a Iñigo (quien palideció a pesar de la legalización del PC y la condición de diputada de la histórica dirigente comunista). Elegir cantar “No nos moverán” era un clara declaración de intenciones (por el paralelismo con el “No pasarán”).

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