Archivo mensual: agosto 2008

Medallas en Delic

31 de agosto de 2008

En Los Juegos de Delic el maniquí llevaba una camiseta del Tíbet. Con el Oro de Nadal rápidamente se la cambiaron por una del actual nº 1 de la ATP.

 

Desde principios de semana, con el fin de los Juegos, han vuelto a cambiar el escaparate, donde incorporan medallas y portadas de diarios.

1 comentario

Archivado bajo Deportes, General, Madrid, Recomendaciones

Vicente Marco (por Julio R. Llorente)

30 de agosto de 2008

Adiós al maestro Vicente Marco

 

A lo mejor me dedico a la radio desde hace unas décadas, porque mi madre (q.e.p.d.) me inculcó ese veneno de oyente (Radio Madrid era su favorita y de mi súper-infancia se me quedaron grabadas las voces de Bobby Deglané, José Luis Pécker, Miguel de los Santos, Raúl Matas…) en aquellas grises tardes sesenteras de los días de diario, de cuando uno venía del “cole” y antes de (o mientras) hacer los deberes también me entretenía escuchando lo que saltaba al aire desde las ondas.

 

Decía antes “a diario” porque en el fin de semana (bueno, los domingos, porque el sábado no había) era mi padre (q.e.p.d.) quien se incorporaba a la tarea de oyente porque llegaba un programa que mezclaba anuncios de anises y coñacs y concursos “dificilísimos” con el marcador simultáneo Dardo. Hasta habilitábamos en la amplia cocina nuestro particular marcador en el que íbamos poniendo al minuto como iban los resultados de  los partidos de Primera División. Me costaba añadirle un gol al rival del Atleti y se alegraba mi padre (si, si, era blanco) si había que anotarle uno al Madrid. Y los gritos de los distintos estadios que cantaban los goles (humm, éste lo canta muy en tono bajo, eso es que ha marcado el visitante) eran coordinadas por la voz del maestro Vicente Marco, el primero, el precursor, el que se inventó esa rueda-paseo y cuyo testigo han recogido hasta el presente distintas generaciones de conductores del mítico “Carrusel Deportivo”.

 

Hoy sábado (en la mañana del domingo es su entierro) me he enterado de que se ha ido ese gran profesional y gran persona (comprometido, solidario… que anda que no era difícil en los tiempos que le costó hacer nacer y crecer el programa al que él puso su sello…).

 

Valga desde este rinconcito (en mi “Disco Grande” del lunes, en Radio 3, de RNE, creo que incluso voy a leer estas líneas en señal de homenaje) todo mi afecto para sus allegados, empezando por su hija Julia (para mí siempre será Lita) con la que tuve el placer de estudiar en aquellos tiempos en que ambos, en el mismo centro escolar de la calle Atocha, éramos “chicos de Preu”. Y qué emoción fue para mí enterarme con el tiempo de que su padre era nada menos que… Vicente Marco.

4 comentarios

Archivado bajo Cultura, Deportes, General, Medios

Bruno Galindo (los reencuentros son para el verano 2)

29 de agosto de 2008

Alguna vez hemos coincidido por el barrio, pero hacía décadas que no echábamos un buen rato. Volviendo del concierto de Diane Krall, Bermúdez y su compañera me dejaron en la calle Bailen, pasado el Viaducto. Caminando hacia casa, me lo encontré en la Plaza de la Paja, de regreso a la suya. Buscando un sitio tranquilo para charlar, acabamos en casa. Y nos dieron las cinco de la mañana, hablando de Corea del Norte.

 

Un amigo español de Nueva York estuvo destinado en el país del amado líder. Y las historias que conocíamos eran… dejémoslo en “sui generis”. La Mundana no sabía que Bruno había estado ahí y que ademas tiene un libro sobre las dos Coreas.

 

Entrar en la República Popular Democrática de Corea no está al alcance de todo el mundo. Así que una cosa llevó a la otra, hasta las tantas. Historias, anécdotas y el merchandising comunista que tenemos fueron los ingredientes de una noche coreana.

 

A Bruno Galindo lo conocí en 1989. En un avión fletado por Paco Pérez Brian –entonces en “El Búho” de RCE- para ver a los Rolling Stones en el Shea Stadium. Era la gira del “Steel Wheels” (también fui a Toronto, Indianápolis y Los Angeles). Y cuando Chochless se fue a la central europea de Londres, pensé rápidamente en él para sustituirla. Estaba en la EMI, le llamé, le lié y se vino.

 

Después de esa noche quedamos en volver a vernos. Una comidita. Y repasamos anécdotas, fechas e historietas (como una noche neoyorquina que involucraba al Internacional, Pearl Jam, el CBGBs y el departamento de inmigración o la segunda gira americana de Azúcar Moreno).

 

Encontramos un par de puntos en común que desconocíamos. Nuestro conocimiento del nordeste brasileño. Nosotros por Fagner y el por un viaje que hizo con Manu Chao (que desembocó en la organización de un festival en Galicia). Y el tenis, que siempre aparece cuando menos te lo esperas (dejó de jugar porque le ofrecieron curro en una discográfica).

 

Aproveché para que me firmase los ejemplares de sus Diarios de Corea (uno para nosotros y otro para el colega que estuvo viviendo ahí unos años).

 

Hoy Bruno, aparte de haber trabajado como traductor para la desaparecida editorial Numa, es un cotizado escritor (con media docena de libros publicados) y viaja dando conferencias y actuaciones. Su blog es muy recomendable.

 

Y gracias al verano, que es para los reencuentros, seguimos en contacto.

4 comentarios

Archivado bajo Cultura, General, Madrid, Música, Recomendaciones

El sorteo de la Champions (por Julio R. Llorente y Adrian Vogel)

28 de agosto de 2008

Cortesía de Marca

Pues no, las Diosas no han repartido suerte por Madrid. Ni por Villareal. Se la han dado toda a la capital catalana (¿anticipo del gordo de Navidad que suelen vender en la localidad de Sort?). Y por si no fuera bastante -a sus dos equipos de Primera División- también les ha tocado la pedrea: Barça-Sant Andreu y Espanyol-Santboià, semifinales de la Copa Catalunya.

 

Imagino la satisfacción con la que habrán recibido los culés – como miniestadi, lector de El Mundano- la noticia del sorteo de la Champions.

 

Dentro de lo chungo el Villareal no ha salido tan mal parado, en comparación con los dos equipos madrileños. Y Julio reflejará un par de párrafos más adelante el sentir rojiblanco.

 

Del grupo del Real Madrid qué se puede decir. La Juve es algo más que un nublado. La última vez que nos enfrentamos –hace tres temporadas- nos eliminó, con Capello en su banquillo. Al Zenith ruso, actual campeón de la UEFA, le tengo pavor. Basta con preguntarles a los del Bayern Munich o al propio Villareal, que los sufrieron la temporada pasada. Y son la base de la selección rusa que le pegó el revolcón a Holanda en la pasada Eurocopa. A lo mejor es una buena ocasión para darse una vuelta y conocer San Petesburgo (Leningrado en mi época). Es lo único positivo que encuentro a compartir grupo con ellos. Y a los bielorrusos del Bate Borisov no les conozco. Pero me dan frío. Y más cuando me entero que acaban de eliminar, en la segunda ronda de la previa, a un clásico como el Anderlecht.

 

Escrito lo cual, le paso las teclas a Julio:

 

Lo más temido: Torres, de enemigo

 

Pues… eso. Que se queda uno un poco mustio, que da un poco de pena, de no sé qué, eso de ver tan pronto a Torres contra el Atleti. El último ídolo (todavía no nos ha dado tiempo a fabricar uno nuevo, bien entendido que local, que foráneo ya tenemos al Kun) vuelve a casa y con la idea de hacernos goles. ¿Será posible?

 

Decíamos que ya no le teníamos miedo al bombo de Mónaco. Y eso era verdad. Lo que pasa es que, puestos a preferir, hubiera sido mejor que no se produjera el regreso del hijo pródigo y en las filas enemigas… tan pronto, pero….

 

Pero la suerte (la mala suerte) ha sido así de caprichosa. Mira que pasamos holgados el miércoles, en ese festejo del 4-0 al Schalke; mira que las pasó canutas el Liverpool para superar la pre-Champions…

 

Bien, pues estoy seguro de que más de un rojiblanco (como yo) ha torcido el gesto por lo que han deparado las bolitas de las narices (un poco más y además de estar en el bolo último, sale nuestra papeleta la última….) y que marca el calendario de grupos: El Kid y su Liverpool contra el Atleti del ex Niño.

 

 

7 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol, General, Madrid

Kun multiplicado por cuatro (por Julio R. Llorente)

28 de agosto de 2008

Foto de AS

Terminábamos nuestra vuelta a los menesteres de cronista deportivo hace quince días encomendados al Kun, que por aquel entonces estaba en tierras olímpicas orientales, después del preocupante 1-0 en tierras alemanas ante el Schalke 04 y… teníamos razón a la hora de dirigir nuestras plegarias al sitio, a la persona justa.

 

Porque hoy, cuando ya se sabe que a las seis de la tarde el Atlético entra en el sorteo de grupos tras salvar el trance pre-Champions, cuando sabemos que habrá musiquilla e himno en el Calderón en unas semanas, cuando los rojiblancos paladeamos el festín futbolero del 27 de agosto, sólo nos queda decir que ese 4-0 endosado a los alemanes es un logro del Kun, multiplicado por cuatro.

 

¿Recapitulamos? 1-0. Kun remata de cabeza (y ya van unos cuantos de esa factura) y abre la puerta de la goleada (por cierto, ya es raro que, a renglón seguido de un casi-gol, llegué… un gol) antes del descanso. 2-0. Aunque Forlán deja noticias de que había “vuelto” con un golazo de zurdazo cruzado con el que se desquitó de su flojísimo estado de forma, la jugada nació… en el “diez” que viste de rojiblanco. 3-0. Agüero tira, repele el meta su disparo, vuelve a coger el rechace y sirve a Luis García para que marque. 4-0. Kun monta la contra que acaba en el penalti a Simao y en la posterior transformación de Maxi. Total: intervino en los ¡¡¡cuatro goles!!!

 

¿Y ahora? Una vez dejado en la cuneta el equipo germano -estábamos en lo cierto, no son nada del otro mundo- a confiar en que lleguen un par de nombres para la medular -Diego sería la repanocha, pero Banega me vale y los dos, mejor que uno- que apuntalen un equipo que -ojo, que ésta no deja de ser una excelente noticia- tiene una pareja de centrales que van a hacer historia (jo, si pasase lo mismo con los laterales…) y que no debe de tener miedo de qué depare la lotería de Mónaco. Porque es casi seguro de que le va a tocar un grupo con tres cocos… Es el peligro de estar en el bombo de los más débiles… Uff, cuánto tiempo perdido… Toca recuperar la historia a toda velocidad. Y esta Champions puede ser una gran ocasión. 

1 comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol, Madrid

Burning y los años que empezamos a vivir peligrosamente

27 de agosto de 2008

Inicio con este post una serie de textos que he ido escribiendo en el pasado. Desde artículos de prensa hasta notas para contraportadas de distintos discos de vinilo. En realidad, si lo pienso bien, comencé con el post Dylan con Fundamentos (un libro de A.U.), donde incluí lo escrito para el libro.

 

En este caso concreto Iñigo de Munster Records (hoy también Vampisoul) consiguió licenciar las primeras grabaciones de Burning. Las de Gong (entonces propiedad de Movieplay y ahora de Dro, del grupo Warner).

 

Repasando los créditos de esos dos primeros sencillos, Iñigo se encontró conmigo y a través de Paul Hurtado de Mendoza me preguntó si me apetecía escribir para la reedición que estaba planificando (un single doble). Acepté encantado. Y escribí lo que podéis leer a continuación:

 

Los años que empezamos a vivir peligrosamente

 

Los 70 fueron una década de cambios trascendentales en nuestro país: en noviembre del 75 muere el dictador. Tan solo 2 meses antes se ejecutan las últimas sentencias de muerte que ha vivido España, hasta la fecha. Tras la muerte del dictador se dan los primeros e incipientes pasos que desembocaran en la transición a la democracia. El 15 de junio de 1977 se celebran las primeras elecciones democráticas en 40 años.

 

En este entorno, en el madrileño barrio de La Elipa, nace Burning. Una explosiva banda de Rock que recoge las mejores esencias del Rock & Roll inglés y americano (Rolling Stones, Lou Reed, Alice Cooper, etc.). Empiezan cantando en ingles, como llevaban haciendo los andaluces The Storm desde hacia unos años.

 

El hoy tan denostado Teddy Bautista les ayuda en sus comienzos. Y contacta con un sello que nacía por aquella época: Gong. Aparte de Burning, Teddy Bautista también traía a Triana debajo del brazo. El núcleo fundacional de Gong (entre los que me encuentro, junto a Antonio Gómez y Julio Palacios) bajo la dirección y liderazgo de Gonzalo García Pelayo, acoge ambos proyectos con entusiasmo.

 

La barrera lingüística es un problema. Burning arrasa en directo. Pero no se traduce discográficamente. La posibilidad de grabar un álbum se esfuma. Posteriormente con la carta de libertad en la mano dan un vuelco sorprendente: Fichan por Belter, compañía cuya imagen está más asociada a la canción española y a lo descaradamente comercial que al rock. Pero es en Belter donde alcanzan ese tan merecido éxito. Cantando en español. En el periodo comprendido entre 1978 y 1984 graban 5 álbumes, que contienen sus obras más emblemáticas como “Que hace una chica como tu en un sitio como este”, “Mueve las caderas”, “Bulevar” o “Noches de Rock & Roll”, por citar tan solo unas pocas. Estos éxitos, el reconocimiento masivo de crítica y público, tan solo se ve ensombrecido por una serie de desgracias personales.

 

Este disco que ahora tienes entre las manos recoge sus primeras grabaciones. Las de Gong. Los 2 primeros singles y temas incluidos en el ya mítico primer Viva el Rollo (un proyecto impulsado por Mariscal Romero, en el que también colaboré, en la producción, junto a Javier y Gonzalo García Pelayo, además de Carlos Juan Casado y Mario Pacheco, que se encargaron del diseño, fotos, etc.) Álbum que recogía el espíritu de una época y también de una ciudad. Y que a mediados de los 70 marcaba los años que empezamos a vivir peligrosamente. Burning fueron la banda sonora de esos tiempos.

 

 

ADRIAN VOGEL (Abril 2005)

La contraportada reproduce las carpetas de los dos primeros singles

ACTUALIZACIÓN:

 

En la misma época apareció por Madrid el gran Moris, que después junto a Ariel y Alejo de Tequila transformaron el rock en español. Y tuvieron una gran influencia entre los nuestros (siempre pensé que la relación Moris/Burning ayudó a que empezasen a cantar en nuestro idioma, abandonando el inglés).

 

La fiebre contagiosa del rock en español de Juan Puchades (en Babelia)

 

 

 

 

 

70 comentarios

Archivado bajo Cultura, Madrid, Música

Las Costumbres Españolas 4: Orinar en la calle

26 de agosto de 2008

No es que tuviese abandonada esta sección de Las Costumbres Españolas, es que quería huir de los tópicos de los toros, los encierros y el maltrato a los animales. Y en el caso que ahora me ocupa debería llamarlo más bien Las Costumbre de los Españoles, porque lo de mear en la calle es más nuestro que de ellas.

 

El detonante ha sido la reciente fiesta del 15 de agosto, que me pilla en el barrio. Y eso que el Ayuntamiento ha dispuesto urinarios, en forma de cabinas individuales. Y quiero dejar constancia que la higiene de estas casetas depende del usuario, no de los gestores ciudadanos.

 

Acudí a los conciertos en Las Vistillas de Raimundo Amador y Jaime Urrutia. En ambos casos las personas que formaban la cola, ante los urinarios, era ostensiblemente menor a los que lo hacían contra la pared, portales o coches. Y lo peor no es que esta costumbre sea también propia de otras localidades (como Valencia o Coruña, por citar dos ejemplos) sino que hay blogs que se enorgullecen y dan consejos para mear en la calle. Este orgullo ante una guarrada manifiesta, de ningún valor higiénico y fuente de malos olores, me resulta incomprensible.

 

Hay leyes que especifican multas de hasta 200 euros. ¿Quién le pone al cascabel al gato? ¿Quién multa? ¿Quién hace cumplir la ley?

 

Si me dedico a hacer fotos y a denunciar a los infractores, asumo un papel que no me gusta, el de delator, además de exponerme a un altercado de orden publico. Si les llamas la atención –manteniendo una prudente distancia para evitar el riego- te miran con cara de asombro y estupefacción. Como le pasó a La Mundana cuando aconsejó a unos que lo hiciesen a la puerta de su casa. Estaban orinando sobre una puerta de madera de un edificio –en el que viven personas- que forma parte del patrimonio histórico artístico cultural del país.

 

Es el mismo asombro con el que bastantes se sorprenden con la polémica desatada sobre la fotos de los ojos rasgados del equipo de baloncesto español. Que son los mismos que se rasgan las vestiduras ante los tópicos de la España de pandereta, la de todos somos toreros y todas lleváis peineta. Es la doble moral y el mirar para otro lado, según convenga.

 

Me comentaban dos amigas –del bar de debajo de casa- que ya habíamos conseguido erradicar la costumbre de escupir en las vías publicas. Pero mostraban su preocupación ante los meones -y algunas, muy pocas, meonas- a pesar de las medidas (multas, urinarios). No entendían que las ciudades se convirtiesen en meodromos y mostraban su preocupación ante la posibilidad de la vuelta del lapo…

 

Y escribo sobre sapiens sapiens. Porque las defecaciones de las mascotas de los  humanos –que han llevado a la creación de las botas pisamierdas– o las meadas de esas mismas mascotas, da para otro post. Y para un negocio basado en evitar los malos olores de las deposiciones animales, sean o no humanas… ¿Harán falta nuevas señalizaciones? De momento sólo pido que evitemos riadas de orín, sean del animal que sea.

 

ENTRADAS RELACIONADAS:

 

Las Costumbres Españolas 3: Las procesiones

 

Las Costumbres Españolas 2: El Desayuno

 

Las Costumbres Españolas 1: El Estacionamiento

12 comentarios

Archivado bajo Cultura, General, Política, Recomendaciones

Tentaciones de Metro (por Antonio Gómez)

25 de agosto de 2008

 

 

para Javier Batanero,

al que he plagiado el título

 

 

Es tarde ya. La noche ha exprimido su última gota de olvido y Mario vuelve a casa envuelto en una feliz somnolencia de cerveza y hachís. El metro está vacío y los pasos del noctámbulo resuenan en los pasillos como el latido de una conciencia insatisfecha. En el trasbordo de Avenida de América se cruza con una pareja que juega a los amores de película con besos apasionados delante de un cartel que anuncia una campaña benéfica para los niños de Kenia.

 

         Cuando llega al andén se sienta en un banco. El peso del día se le viene encima con un resoplido de alivio y siente al cansancio descender serpenteante hasta los pies. El reloj del techo le comunica que hace tres minutos que no pasa un tren y confía en no quedarse allí toda la noche. Un vigilante entra en el andén de enfrente y lo re­corre arrastrando los pies y con la mirada baja, como bus­cando en el suelo un billete premiado de lotería. ¿Que­da algún tren por pasar? grita Mario al hombre del uniforme azul. Sí, el último, pero todavía tardará un poco.

        

Pasa el tiempo. Los minutos se anudan al cansancio y Mario cae en una dulce modorra que le embarca en impo­sibles sueños de ventanas abiertas al mar. Por el otro extremo del andén entra una pareja y su entrada mueve el aire en una corriente casi imper­ceptible que, pese a su levedad, despierta al durmiente.

 

         Los recién llegados parecen seres de otro planeta en la impoluta elegancia de sus trajes y en la insultante deci­sión de sus pasos, que resuenan en el alicatado de las paredes llenando la estación de ecos. Su presencia inmacula­da de amantes sin recato no cuadra con el húmedo silen­cio de la estación.

 

         Se besan, se abrazan, se acarician. Mario siente un rubor de vergüenza en las mejillas y ape­nas se atreve a seguir por el rabillo del ojo las ensimis­madas evoluciones de la pareja. Las manos de los amantes se buscan en los rincones más ocultos de sus cuerpos. En una de sus tímidas ojeadas, Mario descubre la negra tersura de las medias de la mujer, que al acabar el recorrido de la pierna dejan ver bajo la falda levantada el blanco muro de un muslo enmarcado por los tirantes del liguero.

 

         Llega el último metro y Mario y la pareja entran en vagones contiguos. Nadie más viaja en ellos. El tren arranca y se sumerge en el túnel. A través de la puerta de separación de los vagones Mario observa ya sin disimulo el juego lúbrico de los amantes. El traqueteo de las ruedas acompaña con su ritmo el envite amatorio de la pareja en celo. Pegados a una de las puertas el hombre besa a la mujer, le abre el abrigo y recorre su cuerpo con las manos, le levanta la falda, le desabrocha la blusa. Arrastrados por la pasión, enlazados como la serpiente del pecado lo estuviera al árbol del paraíso al ofrecer a Eva su manzana, la pareja se arrastra por el vagón vacío hasta caer en un asiento, fuera ya de la vista de Mario, que ha contemplado la escena con una mezcla de asom­bro y envidia.

 

         Mientras el tren avanza por el oscuro túnel, Mario se imagina la secuencia amorosa del vagón de al lado. Le parece escuchar el suave roce de seda contra seda al des­cender las bragas por las piernas de la mujer, el rasposo ruido de la cremallera del hombre al abrirse, los murmu­llos de apremio, el golpeteo de los cuerpos, el gemido del placer, el grito del éxtasis, el estertor del abandono.

 

         Recorrido el túnel, el tren entra en una nueva esta­ción. Sentado aún en su asiento, Mario observa cómo se levanta el hombre, se arregla las ropas y sale por la puer­ta del vagón.

 

         Ajenos a cuanto sucede, un matrimonio con un niño dormido entre los brazos del marido entra en el vagón de Mario y se sientan silenciosos en el otro extremo. Mario se sorprende de que tan sólo se haya bajado el hombre y se levanta del asiento para mirar por la puerta de separa­ción lo que pasa en el otro vagón. Apenas ve nada; sólo las piernas de la mujer, uno de cuyos pies reposa quieto en el suelo mientras el otro permanece extendido a lo largo del asiento.

 

         La siguiente estación es la de destino de Mario. Lle­ga el tren, se detiene, acciona el mando de la puerta, que se abre, y sale al andén.

 

            Al pasar por delante del vagón en el que viajaba la pareja echa una mirada al interior sin dejar de caminar. La mujer sigue tendida en el asiento. Tiene la ropa revuelta, la cabeza desfallecida, el cabello desordenado y una quietud extrema. Cuando ha avanzado unos pasos retrocede horrorizado, por el rabillo del ojo ha visto algo que le ha llamado la atención y que le ha costado unos segundos definir en el cerebro. Intenta abrir la puerta para entrar en el vagón, pero el apresuramiento le impide accionar correcta­mente el mecanismo. El tren inicia su marcha. Mario da unos pasos hipnotizado, intentando seguir la imagen fugaz engullida ya por la oscuridad del túnel. Da un alarido que se pierde en el vacío inmenso de la estación. En sus ojos abiertos, que han ahuyentado de golpe el último rastro de sueño, queda imborrable la imagen que ya se ha perdido en la lejanía: el charco oscuro que se va extendiendo por suelo del vagón, la gota roja que cae desde el asien­to, la navaja brillante de cachas de nácar que sobresale del cuello rajado de la mujer muerta.

8 comentarios

Archivado bajo Cultura, Poesía, relatos y otras hierbas

Phelps 8 España 5

23 de agosto de 2008

Saúl Craviotto y Carlos Pérez

Samuel Sánchez, Joan Llaneras, Rafael Nadal, Fernando Echávarri y Antón Paz

Las 5 medallas de oro pueden ser 6, si mañana le ganamos a USA en la final de baloncesto. ¿Y por qué no? No vamos a perder siempre, como en la final de Los Angeles 84. Y probablemente estén confiados después de la paliza que nos metieron en la primera fase. Nuestra única derrota. Ellos llegan imbatidos. Sin ningún jugador del equipo campeón de la NBA de este año, los Celtics de Boston. Ambas selecciones cuentan con un jugador del equipo perdedor, los Lakers (Bryant y Gasol). Además somos los Campeones del Mundo. Si, ya se que los Juegos tienen un plus por la motivación e interés que ponen los Estados Unidos en el torneo de basket. Para mi deseo o mi sueño, como prefiráis, hay una expresión estupenda (para la que no encuentro traducción): “wishfull thinking”.

 

El 16 de agosto escribí un comentario en el blog Guerra Eterna:

 

“No es como se empieza el torneo, es como se acaba. Y el partido de ahora, contra USA, da igual porque ojala el importante sea cuando les ganemos la final.”

 

Venía a cuento porque el autor del post, Iñigo Sáenz de Ugarte, lo titulaba “Malos Augurios”. Es fácil imaginar por donde iban los tiros…

 

La tarde del día siguiente, mientras me enfrentaba al La Estrella Del Alba: Hilario Camacho en el recuerdo a los dos años y dos días de su muerte, recibí una llamada de la madrina de El Mundanito. Había fallecido el padre de su compañero (gran jugador amateur –Estudiantes– y muy aficionado al baloncesto). Dejé lo de Hilario y me trasladé al Tanatorio Norte -que no conocía- con una “lecherita” de dulce de leche de Havanna (La Mundana, conocedora de su pasión, se la había traído de Buenos Aires, sin imaginarse lo que sucedería con su padre).

 

El tema de la selección nacional surgió, como era de esperar. El pesimismo era notorio. Así que me lancé. No solo pronostiqué una final España-EE.UU., también dije que los prefería a Argentina como rivales en la final. También defendí a Aito sobre Pepu Hernández, que cada vez me cae peor (especialmente después de perder la final del Europeo por una cabezonada suya).

 

Mañana a partir de las ocho y media de la mañana veremos que pasa…

 

De todas formas es una medalla segura (sea oro o plata) que sumada a las 16, que llevamos hasta ahora, nos pone en 17. Como poco. Porque quedan el Maratón, que será una lotería, donde competimos con tres atletas, y el Balonmano, que después de perder sorprendentemente en semifinales, pelearan por el Bronce.

 

De las 16 medallas, la cuarta parte se han conseguido hoy: el Oro de Craviotto y Pérez (en K2 500) y las tres Platas (Hockey, David Cal y las del equipo de Sincronizada). Pero como ya he mencionado en el párrafo anterior serán 17 en total, como mínimo.

 

Lo cual curiosamente es la predicción del COE (que destapó Marca, porque estaba oculta en la Web de Coca Cola) y muy cerca de las 16 de su Presidente. Las mismas dieciséis que ahora dice que no dijo. En cambio si dice que aventuró 6 Oros. Se ha quedado cerca (pero si ganamos a USA serán “sus” seis).

 

De momento los 5 Oros, las 9 platas y los 2 Bronces más la de Baloncesto, suman 17 como en Atlanta 96, pero con mas platas. Son dos menos que en Atenas 2004 (19) pero con 2 Oros más (ahí sólo fueron 3).

 

A falta de una jornada podemos decir que estos han sido nuestros mejores Juegos después de Barcelona 92. Y eso que hubo “momentos negros” y fatalistas (yo los tuve). A pesar del gran comienzo, con la victoria de Samuel Sánchez, y a sabiendas que los últimos días de la ultima semana, es cuando damos el do de pecho y nos colgamos las preseas (palabra cubana que no conocía; la he aprendido gracias a “la prensa intelectual”, el AS, cuyas fotos han sido ampliamente usadas en El Mundano).

 

ENTRADAS RELACIONADAS:

Oro de luto

 

El Mundano Olímpico 3: Ya van 10

 

El Mundano Olímpico 2: sólo van 9 medallas

 

El Mundano Olímpico

 

 

 

 

 

5 comentarios

Archivado bajo Cultura, Deportes, General

Obama elige a Biden para su candidatura

23 de agosto de 2008

Nos despertamos con una medalla de oro (K2) y dos de plata (David Cal y el equipo de sincronizada) y La Mundana me alerta para comprobar los correos, porque Obama anunció que iba a mandar un email confirmando su elección para el ticket electoral. Además me cuenta que parece que se ha producido la primera filtración, en este secreto tan celosamente guardado: se ha detectado un avión privado despegando desde un aeropuerto cercano al lugar donde reside Joe Biden, con destino a Springfield, Illinois.

 

Y efectivamente a las 10.25 AM, hora española, habíamos recibido el email:

 

Adrian —

 

I have some important news that I want to make official.

 

I’ve chosen Joe Biden to be my running mate.

 

Joe and I will appear for the first time as running mates this afternoon in Springfield, Illinois — the same place this campaign began more than 19 months ago.

 

I’m excited about hitting the campaign trail with Joe, but the two of us can’t do this alone. We need your help to keep building this movement for change.

 

Please let Joe know that you’re glad he’s part of our team. Share your personal welcome note and we’ll make sure he gets it:

 

http://my.barackobama.com/welcomejoe

 

Thanks for your support,

 

Barack

 

 

P.S. — Make sure to turn on your TV at 2:00 p.m. Central Time to join us or watch online at http://www.BarackObama.com.”

 

Más info. en The New York Times (hace 30 minutos):

 

Obama Chooses Biden as Running Mate

4 comentarios

Archivado bajo CDI, Política