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Eibar 3 Florentinato 0

ASLa primera alineación de Solari tras el parón de selecciones, y ser confirmado en el banquillo del Real Madrid, nos daba algunas pistas y confirmaba ciertas certezas: Courtois, Odriozola, Varane, Ramos, Marcelo, Kroos, Modric, Ceballos, Asensio, Bale y Benzema. Yendo de atrás hacia adelante en el once:

  • Confiar, lo que se dice confiar, Solari confía poco en Javi Sánchez porque sigue forzando a Ramos (después del partido ante Croacia volvió a tener molestias y abandonó la concentración de la selección) y a priori me da la impresión que hace lo mismo con Varane (quien reapareció con Francia, pero que ha demostrado ampliamente su fragilidad). Se corre un riesgo porque te puedes estar jugando un cambio forzado. Veremos. (Escribo esto una hora antes del inicio del partido).
  • Marcelo es titular indiscutible y a la mínima duda sobre el estado físico de Reguilón, cuyo desempeño ha sido brillante, ha vuelto a la titularidad. Comparen la situación de Reguilón con las de Varane o Ramos.
  • Con Carvajal no ocurrió lo mismo que con Marcelo. Se quedó en el banquillo.
  • A Isco le han comido la tostada, tanto Ceballos como Asensio. No figura en el once titular. Es la quinta vez consecutiva que sucede. Otra muestra más de que no está en el tono físico adecuado (y que nuevamente deja en evidencia a Luis Enrique). Se puede argumentar que la ausencia de Casemiro está mejor cubierta con Ceballos. Sí. También con Fede Valverde o Marcos Llorente. Dos especialistas en la posición de medio centro (el ex bético no lo es). ¿Y lo de Asensio? También deja fuera a Isco y a Lucas Vázquez, quien lo estaba haciendo muy bien. ¿Es simple rotación en el caso de Lucas o es dar confianza y minutos al alicaído Asensio?
  • La superstición funciona en el fútbol. Entre jugadores y técnicos (que no dejan de ser exjugadores). Y si eres argentino ya ni les cuento. ¿Le pesó a Solari que Asensio le haya marcado cuatro goles al Eibar? Seguro que sí.

El primer cuarto de hora fue frenético. Ambos equipos buscaban la portería rival. Al filo del minuto tres Kike estrelló un balón en el palo ante la pasividad de Marcelo y Ramos. El palo tampoco se movió y repelió la buena intención del delantero local. Dos minutos después un tremendo trallazo de Bale fue gol. Bien anulado por fuera de juego. Posteriormente Benzema, tras una buena internada de Asensio por la izquierda, se sacó un lujo de la chistera y, aunque ladeado, se plantó delante del meta local. Picó la pelota pero José Ángel la sacó en la raya de gol. Kike dispuso de otra oportunidad en un buen cabezazo que se fue fuera. Y llegando al min. 16 nos hicieron el 1-0 con suspense. Hubo que esperar al VAR para confirmar el tanto de Escalante. Bale no ayudó a Odriozola en su banda (enorme problema durante toda esta primera mitad), Cucurella metió un gran pase que dejó solo a Kike frente a Courtois. El belga desbarató el primer remate pero no pudo atajar el rechace que fue a Escalante. ¿Los centrales blancos dónde estaban? La jugada se inició en una contra desde el área local: un saque de esquina en corto. El último madridista en tocar el esférico fue Ceballos, intentando el remate. Y quien forcejeó en el rechace fue Ceballos… él cumplió. ¿Y los demás?

En el 34 un buen lanzamiento de falta de Bale desde la derecha provocó que Riesgo, el meta local, se luciese. El partido seguía siendo un ida y vuelta constante. Modric daba signos de recuperación de su juego habitual. Estos brotes verdes eran la mejor noticia para un Madrid que tenia que remontar el marcador adverso. Y que no acababa de encontrar su sitio por la presión del Eibar. Lo cual llevaba a otra pregunta: ¿aguantará el Eibar este ritmo en la segunda mitad? Al descanso se llegó con 1-0.

La falta de solidaridad defensiva de Bale no tuvo castigo. Ni siquiera por la parte más débil: la de Asensio (dando entrada a Lucas Vázquez por la derecha y pasando a Bale a la izquierda, que hubiera supuesto un drama para Marcelo). El galés salió en la segunda parte.

A los seis minutos de la reanudación, en el 51, un mal pase atrás de Kroos se lo come Odriozola (y se rompía tras perder el balón ante Cucurella). El canterano azulgrana, cedido al Eibar, daba su segundo pase de gol. A Sergi Enrich (su primer gol esta temporada). Carvajal sustituía a Odriozola. Cinco minutos después Cucurella, de nuevo, metía otra asistencia. Esta vez Kike sí encontró la red. El delantero estaba libre de marca. ¡En el centro del área pequeña! Era el 3-0. Y el fracaso de Varane y Ramos era más que evidente.

Con el 1-0 Víctor Lenore me escribía con bastante mala baba (es culé): “Ahora Solari con el contrato firmado empieza a perderlo todo”. Con el 3-0 recordaba sus palabras… Mientras en la tele señalaban que llevábamos encajados 19 goles en 13 partidos, 16 fuera de casa (los segundos más goleados a domicilio solo superados por el Huesca).

En el 62 una mano prodigiosa de Courtois salvaba el 4-0. Que pudo llegar en la jugada siguiente. Y Solari retiraba a Modric, en vez de a Kroos (francamente mal hasta ese momento). Entraba Isco!!! ¡Con 3-0 en contra! ¿Para sobar la pelota y perder tiempo?

El Eibar seguía imponiendo el mismo ritmo de la primera mitad. Los goles eran su mejor estimulante. Lo contrario que le sucedía al Madrid. Todas las segundas jugadas y rechaces eran de los locales. Eso demuestra ganas y compromiso en un equipo y todo lo contrario en el otro, el mío.

Benzema era, fue, el único en dar la talla en la delantera. Y en el computo general del partido junto a Courtois (y eso que encajó tres tantos). Él solo llevó más peligro que todo el equipo junto. Porque Bale se quedó en las dos buenas acciones de la primera mitad. Asensio un par de detalles y nada más.

El Florentinato en el 73 jugaba su ultima baza, la gran esperanza blanca: Vinicius ocupaba la plaza de Asensio. El sub 20 brasileño, que nos ha costado 45 millones de euros que ahora parece que han sido 61.000.000€, no demostró nada (hasta el 89 no intentó el remate, flojo y fuera). Tres minutos después de este cambio Courtois hacía otro paradón.

El 4-0 estaba más cerca que un gol merengue. Además no sabíamos jugar contra el fuera de juego en el que caíamos constantemente. La linea adelantada de los de Mendilibar fue su mejor baza defensiva.

Los tres minutos de añadido fueron una agonía suplementaria. Los armeros jugaron con el reloj. Bale la mandó a las nubes, en su única aproximación a la portería rival en esta segunda parte. Este 3-0 es la primera vez que el Eibar derrota al Real Madrid.

Visto el nuevo desastre del Florentinato sugiero a nuestro Ser Superior que nos vuelva a subir el abono, en el inminente mercado de invierno, para acometer el fichaje de un voladizo o un segundo techo para complementar el fichaje del primero, el retráctil. Mucho mejor acometer reformas del estadio que de la plantilla. ¡No hay color, dónde va a parar!

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3 puntos, 4 goles y 3 lesionados en Vigo

Benzema Marca3 puntos, 4 goles y 3 lesionados es el bagaje del Real Madrid en Vigo. Al descanso se llegó con 0-1 en el marcador y dos cambios por lesión: primero el de Casemiro por una entrada de Maxi Gómez (tuvo mala suerte el brasileño y se torció el tobillo) y luego el de Reguilón. Además Bale quedó tocado tras una dura entrada de Hugo Mallo, el capitán del Celta, quien solo vio una amarilla en esta primera mitad (por esta acción). Al galés solo se le vio en esta ocasión y en unas ayudas defensivas sobre el 40. Es decir, el Real Madrid jugó en 10 la primera parte. Y a pesar de ello se fue al vestuario 0-1.

Las causas del 0-1 son variadas: Benzema que estuvo inmenso; los laterales, Odriozola y Reguilón (hasta el 45 cuando fue reemplazado por Javi Sánchez pasando Nacho al lateral izquierdo), estuvieron impecables arriba y abajo; la mejoría de Kroos (a pesar del gol que falló a puerta vacía) que se confirmó en esta primera mitad y los brotes verdes por fin de Modric. En el gol vimos al mejor Modric y al mejor Benzema. Un pase en profundidad al hueco del croata, el desmarque del francés más algo muy suyo como es el toque de clase controlando la pelota y rematando con el interior. Era el minuto 23 y cinco minutos antes se había retirado Casemiro sustituido por Ceballos.

El cambio se retrasó varios minutos porque Ceballos no estaba preparado. ¡No llevaba puesta la camiseta! Este tipo de imbecilidades se repiten. Y son inadmisibles en un equipo profesional. Ya el fin de semana pasado la entrada de Vinicius se retrasó porque el brasileño tampoco estaba listo.

Bale salió en la segunda parte. No se produjo el tercer cambio. Y Benzema, en otro jugadón, estrelló el balón en el larguero a los cinco minutos de la reanudación. El Celta seguía sin funcionar. Recurría a las patadas y faltas en defensa y a balones largos en ataque, buscando las contras y a Iago Aspas. En la primera mitad el escaso peligro que crearon fue solventado por Courtois con solvencia.

En una mala salida del Celta en las inmediaciones de su área, en el 55, Benzema se hizo con el esférico. Se mete en el área, un recorte y remata. La pelota entre las piernas del portero golpea en su muslo derecho y va hacia la red. Pero da en el palo. El rebote se encuentra con Cabral que seguía la jugada. Cinco minutos después Mallo, quien no debería estar en el campo porque tenía que haber sido expulsado en la primera mitad, metió un golazo. 1-2. Ya era otro partido. Un doble cambio del Celta les hizo creer en sus posibilidades. Y se vinieron arriba.

Las desgracias nunca vienen solas. Nacho en el 66 tuvo problemas en la rodilla. El cambio de Vinicius por Bale quedaba paralizado a expensas de lo que suciedese con el defensa. Un minuto después Odriozola sufrió un calambre tras una internada. O eso parecía, porque acabó tocándose el abductor. Nacho tuvo que salir y entró Marco Asensio. A todo esto Courtois había evitado un gol de Aspas. Tremendo disparo desde fuera del área y mejor estirada del meta.

La entrada de Asensio pasó a Lucas Vázquez al lateral izquierdo, desde la banda derecha del ataque y el medio campo. Y un error de Ceballos casi nos cuesta el empate.

Benzema lo seguía haciendo todo bien. Y Bale seguía desaparecido. Salvo un par de minutos, del 73 al 75. Desconozco el alcance de su dolencia. Por eso no le incluyo en el parte de lesionados.

En el 80 una combinación entre Modric y Odriozola acaba en penalti sobre el lateral (recuperado de sus molestias). Sergio Ramos, nuevamente a lo Panenka, anotaba el 1-3.

Cabral vio la segunda amarilla en el 86. Cuando se anunciaban cuatro minutos de descuento un zapatazo de Ceballos entraba por la escuadra. 1-4. Aún quedaba un gol más: en el tercer minuto del descanso, el Celta en 10, lograba su segundo gol. Brais Méndez, recién convocado por Luis Enrique, se internaba y chutaba. Su remate tropezaba en un defensa, cambiaba la trayectoria y suponía el 2-4 definitivo.

Solari tuvo que lidiar con situaciones desafortunadas e imprevistas en un campo difícil. Resolvió con buen criterio los tres cambios forzados por las circunstancias. El equipo, salvo Bale, estuvo a la altura de las circunstancias. Los jugadores sabían que era una obligación aprovechar el tropiezo del Barça (y por eso salieron enchufados desde el principio, menos Bale).

El entrenador se ha ganado su continuidad.

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Tercer triunfo consecutivo con Solari en el banquillo

David Cerny Reuters ASHemos vivido el tercer triunfo consecutivo con Solari en el banquillo. Uno por torneo (Copa, Liga y Champions). Parece que la tendencia negativa es ya parte del pasado. Pero la pregunta del millón antes del partido era: ¿Qué Real Madrid nos íbamos a encontrar hoy en Champions? ¿La versión brillante que vimos en el Bernabéu frente a la Roma? ¿O la desastrosa que sucumbió goleado ante el Sevilla y el Barça? Hay incluso dos versiones más: la del equipo que sucumbe por errores individuales que nos cuestan finales (ante el Atlético de Madrid), partidos de Liga (en casa frente al Levante) o de Champions contra el CSKA (en Moscú), y la voluntariosa, plana, sin brillo, que igual saca adelante partidos (como ante el Valladolid), los pierde (en Vitoria frente al Alavés) o empata (en Bilbao ante el Athletic). Muestras claras de la irregular temporada que estamos haciendo.

De entrada Solari nos sorprendió con la alineación: no jugaron de inicio Keylor Navas, Modric, Isco ni Marco Asensio. Estos dos últimos eran duda, o salía uno o el otro. Pues finalmente ninguno de los dos. Entró Lucas Vázquez. Courtois y Ceballos fueron los elegidos para las otras dos posiciones.

El Madrid estaba obligado a ganar al Viktoria. La Roma había vencido 1-2 al CSKA y tomaba el liderato del grupo. Pero no parecía que los blancos hubiesen saltado al campo. Los primeros 12 minutos fueron un vendaval local. Apoyados por su público. Nacho, en un mal despeje, casi mete un autogol. Nos salvó el larguero. Llegaban antes a todos los balones divididos, nos superaban en velocidad y ganas. Presionaban arriba. La pregunta era ¿cuánto durarían? Entre el 12 y el 15 empezamos a carburar. Y a presionar arriba, como ellos. Se vieron en aprietos. Esto nos debió subir la moral porque a partir del cuarto de hora nos hicimos con el partido. La puntilla fueron los cuatro goles con los que nos fuimos al descanso.

El primero, un golazo de Benzema: se interna en el área por la izquierda. Dos recortes y la mete entre las piernas del portero. 0-1 en el 20. Los dos siguientes fueron consecuencia de dos saques de esquina. El 0-2 un córner sacado por Kroos en el 23 y magníficamente cabeceado por Casemiro, picando la pelota hacia abajo. Botó antes de entrar en la portería. En el 37 Kroos en jugada de estrategia saca en corto sobre Lucas Vázquez que pone el balón en el área, en la banda contraria. Bale cabecea hacía Benzema, quien en la posición de delante centro logra el 0-3 de cabeza (su segundo gol). El 0-4 viene de un pase de Reguilón, evitando que la pelota se fuese fuera. La peina levemente Benzema y le cae a Bale, quien de un zurdazo, desde la derecha del área chica, logra el 0-4.

A pesar del resultado, el Viktoria entre el 0-2 y el 0-4 tuvo un par de ocasiones. Al igual que al comienzo de la segunda mitad (Courtois se lució en el 50). Al filo del 54, en otro córner botado por Kroos, Nacho estrelló otro balón en el poste. Poco antes de la hora de juego Javi Sánchez sustituyó a Sergio Ramos. Su debut en Champions. Dos minutos después entró Vinicius por Benzema. Bale pasaba al centro de la delantera.

Ellos a pesar de la contundencia del marcador siguieron buscando la meta de Courtois. Incluso hubo un par de contras peligrosas tras saques nuestros de esquina.

Kroos remató su buena actuación picando una pelota a la escuadra contraria. Era el 0-5, en el 66, tras una galopada de Viniciuis desde la linea del centro del campo. Tuvo dos opciones: Bale a su derecha y Kroos a su izquierda. En el 72 el alemán dejaba su sitio a Isco.

En el descuento anularon un gol a Lucas Vázquez. Y posteriormente Bale remató a la escuadra.

Este 0-5 es de esos resultados que te dejan una sonrisa de oreja a oreja y te rearman de cara al futuro. Vigo es la siguiente parada.

P.D.: en el 13 un codazo de Sergio Ramos a Havel le dejó sangrando y tuvo que ser sustituido tras el 0-4.

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Las celebraciones de Vinicius

ViniciusAyer en nuestra tribuna del Bernabéu nos sorprendió la celebración de Vinicius en el primer gol del Real Madrid. Había sido autogol porque un defensa desvió la trayectoria del balón (en el campo incluso me pareció que daba con el brazo). En mis impresiones del partido escribía aquí: “En el 82 Vinicius se internó en el área por la izquierda. Buscó el palo contrario, el derecho. Su remate (o pase) tropezó en un defensa, cambió la trayectoria del balón, el meta rectificó a la desesperada, incluso llegó a tocar la pelota, pero no pudo impedir que entrase después de dar en el palo.”

Si ayer no entendíamos la exagerada celebración del brasileño ahora mucho menos tras ver la repetición. Porque constato que no era un pase, fue un remate. Dato que además corrobora el jugador en sus declaraciones. Y además, en las repeticiones se aprecia que el esférico iba fuera. Por mucho. No creo que fuese al banderín de córner pero…

Vinicius lo celebró como si fuese un gol suyo decisivo en una final de Champions. Está claro que si no se chuta no se producen este tipo de situaciones (rebotes, rechaces). Y que este primer tanto a falta de ocho minutos abría la lata y encarrilaba la victoria. Pero fue una exageración. Hoy he recordado que Vinicius tiene un historial de festejos polémicos en su Brasil natal.

Destaco dos, uno en el clásico carioca Fla-Flu y el segundo en otro derbi de la ciudad de Río, Flamengo-Botafogo. En el primero los de Fluminense protestaron por sus bailes finalizado el encuentro (había ganado el Flamengo). Contra el Botafogo, en una semi del campeonato estatal de Río de Janeiro, la cosa agravió tanto al rival que provocó una crisis institucional. Vinicius celebró su gol (el del 3-1 final) llevándose las manos a los ojos imitando un llanto. Como consecuencia el Botafogo se negó a ceder su estadio Nilton Santos para una final local que debía jugar el Fla y que había sido pactada anteriormente con la Federación.

En el proceso de maduración de Vinicius este es uno de los factores a considerar. Y mejorar. La alegría es buena. Saludable. Pero sin faltar al rival y cuando corresponda, sin apuntarse medallas ni goles.

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Tres puntos y gracias

Jaime Villanueva El PaísEl Real Madrid se impuso 2-0 al Valladolid en los últimos 10 minutos. Tres puntos y gracias. Los de Pucela, que estrellaron dos balones en el larguero (impresionantes disparos de Alcaráz y Toni Villa), merecieron más. Porque se jugó como quisieron ellos.

Que los mejores jugadores del Madrid fuesen los laterales Odriozola y Reguilón, acredita que el Valladolid impuso sus condiciones: trabaron el centro del campo y el juego interior blanco, dejando que el Madrid abriese por las bandas para soltar centros al área donde no había rematadores. Reguilón estuvo más acertado en los pases que Odriozola. Y ambos subieron y bajaron a lo largo de todo el encuentro.

Una internada peligrosa de Benzema al comienzo del partido (su remate se fue fuera por poco) y un par de cabezazos de Bale y del francés, sin demasiado peligro, fueron la única propuesta ofensiva en una lamentable primera mitad del Madrid. En la segunda parte el equipo salió con otra actitud. Casemiro adelantó su posición y la presión se ejercitó desde la defensa rival. En 10 minutos creó el Madrid más ocasiones que en los 45 anteriores. Y en eso al provisional Solari le dio un ataque de entrenador: retiró a Casemiro para dar entrada a Isco. El problema no fue por quien saltó al campo, más bien el error se produjo al quitar el tapón del medio campo. El Valladolid se vino arriba. Fueron sus mejores momentos. Y parecía que podían ganar. Los dos palos sucedieron en esta fase.

El run run pidiendo a Vinicius iba in crescendo. Ya había sido la comidilla en el descanso, al menos en mi zona. Verle calentar en la banda, junto a Lucas Vázquez, incrementaba la impaciencia del personal. Hubo que esperar hasta el 72. Dos minutos antes había entrado Lucas Vázquez. Sustituyeron a un mediocre Marco Asensio y a Bale (quien se fue pitado tras un partido flojo, muy flojo).

En el 82 Vinicius se internó en el área por la izquierda. Buscó el palo contrario, el derecho. Su remate (o pase) tropezó en un defensa, cambió la trayectoria del balón, el meta rectificó a la desesperada, incluso llegó a tocar la pelota, pero no pudo impedir que entrase después de dar en el palo. 1-0 y ya era otro partido. Tengo entendido que el árbitro en el acta adjudica el gol al delantero brasileño.

Cinco minutos después Vinicius repitió la misma jugada. Pero esta vez combinó en corto con Benzema. El francés hizo la jugada del partido. Rodeado de rivales regateó a un par de defensas y le hicieron penalti cuando iba a encarar al portero. La jugada se había iniciado en las inmediaciones del circulo central con un control asombroso de Isco, quien enseguida lanzó a Vinicius.  Sergio Ramos transformó la pena máxima (hubo voces pidiendo que lo lanzase Vinicius).

Dos triunfos consecutivos, y más si uno se ha producido ante un Valladolid que nos superaba en la clasificación y llevaba siete partidos sin perder (cinco ganados de esos siete), deben servir como una buena inyección de moral. La mejor noticia sería que la provisionalidad de Solari dejase de serlo y acabase la temporada ocupando el banquillo del primer equipo.

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El Madrid del provisional Solari debuta en Copa

Javier Gandul ASAnte todo mil disculpas por este tercer post del día. No es habitual, pero merece la pena por el debut del provisional Solari en el banquillo del Real Madrid. En Melilla en el estreno blanco en esta Copa 2018/19.

Partamos de la base que este duelo a priori no sirve para sacar conclusiones. Aunque si para calibrar estados de animo. Y el número de bajas blancas no solo motiva al rival, U.D. Melilla, también sirve de termómetro para quienes no han tenido demasiadas oportunidades (o ninguna) en la etapa de Lopetegui.

El primer once de Solari fue: Keylor Navas, Odriozola, Javi Sánchez, Sergio Ramos, Reguilón, Ceballos, Llorente, Marco Asensio, Lucas Vázquez, Benzema y Vinicius. Si no me equivoco Javi Sánchez, central del Castilla, debutaba con el primer equipo.

A los ocho minutos los locales tuvieron su mejor ocasión. Era la segunda de la que disponían. El Madrid aun no había chutado. Dos minutos después una fea y dura entrada del debutante Sánchez significó la primera amarilla del encuentro. No eran buenos augurios ni se apreciaban signos de mejoría en el enfermo.

El entusiasmos local se fue apaciguando y el primer remate madridista se produjo en el 23: Lucas Vázquez lanzó un buen disparo que se envenenó al tropezar en un defensa. La mano de Dani Barrios evitó que el balón entrase por la escuadra. Cinco minutos después llegó el 0-1: una excelente subida de Odriozola por su banda derecha puso la pelota en los pies de Benzema, quien en el área pequeña marcó en la posición de ariete. Esta jugada me hizo reflexionar sobre los errores de Lopetegui con dos laterales como Reguilón del Castilla y Odriozola, fichado de la Real Sociedad y a quien llevó al Mundial. No confió en ninguno de los dos e improvisó soluciones de emergencia con Nacho en ambos laterales cuando faltaron Carvajal y Marcelo. O colocando a Lucas de 2 (me gusta como recurso a lo largo del partido, pero no de salida y teniendo en cuenta al rival).

Vinicius apareció en dos contras en las que Dani Barrios eclipsó a Lucas Vázquez. En la primera el brasileño combinó perfectamente con Asensio, al que liberó de su marca con el pase, y este se la cedió a Lucas. En la segunda el pase fue directamente al ayer extremo diestro quien no supo picar la bola y disparó al muñeco (Barrios había tapado muy bien con su salida). En cambio en el 0-2 el excelente pase con el exterior, en horizontal, de Vinicius a Asensio, en el área grande, acabó en la meta local. El zurdazo del mallorquín según le llegó la pelota fue inapelable. No dio tiempo a sacar de centro y los jugadores se retiraron al vestuario bajo la fuerte lluvia que dominó está primera mitad.

El mister provisional realizó dos cambios en el descanso: Nacho por Sergio Ramos y Fede Valverde por Benzema. Este último supuso que Asensio, quien había jugado muy libre de media punta, pasase al centro del ataque. En el 80 debutó Cristo, un buen delantero del Castilla (aunque le falte regularidad en mi opinión), entrando por Asensio.

Esta segunda mitad comenzó como la primera, con los locales derrochando entusiasmo que se fue apagando. Cabe destacar a Vinicius (aparte de a Odriozola). Incisivo, profundo, buscando el gol, que tuvo muy cerca. Primero con un excelente remate al larguero y luego en la jugada del 0-3. Una acción por la izquierda en el área entre él y Reguilón, a quien pasó de tacón, remató el defensa, rechazó Barrios (el mejor de los suyos) y estuvo a punto de ser gol por la trayectoria que cogió el balón. Vinicius había seguido la jugada y se lanzó al suelo, por el centro de la portería, para empujar la pelota. Pero no fue suficiente y Odriozola remachó el tanto. Al vasco aún le quedaba una jugada para ser el mejor madridista del partido. Una buena rabona de Vinicius pudo haber sido gol pero Cristo no controló bien.

Si la segunda parte empezó como la primera lo mismo puede decirse de su finalización: un pase, en esta ocasión de Odriozola, fue rematado a gol. En este caso por Cristo de un potente cabezazo. Era el 0-4. Y tampoco dio tiempo para sacar de centro.

Solo una conclusión: Solari confirma su esquema del Castilla. Es decir un 4-2-3-1.

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Barça 5 Real Madrid 1: Bye Bye Lopetegui & Florentino

MarcaEl resultado al descanso, 2-0, no invitaba al optimismo. Pero vayamos por orden, desde el principio. Las alineaciones tanto de Valverde como de Lopetegui no sorprendieron: el azulgrana repetía el once que se enfrentó al Inter con Sergi Roberto y Rafinha de titulares y JLo planteába un 4-4-2 con Isco de enganche y Nacho en el lateral derecho (un error como pudimos comprobar: no es lateral es defensa central y tenía que haber jugado por Varane). Vinicius una vez más se quedaba en la grada (tras no haber jugado ayer con el Castilla, en un partido en casa, que perdimos 0-1 frente al Fuenlabrada).

Jordi Alba se salió por su banda. Entre que Bale no terminaba de seguirle ni de crear peligro y Nacho tampoco tiene la profundidad para avanzar en ataque y le pesan los años (28) que van detrimento de su velocidad. O al menos la requerida para un defensa lateral. Para jugar en el centro de la zaga está sobrado y su sentido de la anticipación es un plus. El 1-0 llegó de una internada de Alba, muy suelto, y su centro lo remató libre de marca Coutinho. El brasileño entro al área Como Pedro por su casa. Solo llevábamos 10 minutos de partido. 20 min. después Luis Suárez transformaba el penalti que le había hecho Varane (el VAR fue decisivo en su señalización).

Varane no debió haber jugado en el Camp Nou tras su penoso partido frente a otros azulgranas, el Levante, donde fue responsable directo de la derrota. Era su segundo penalti consecutivo en dos jornadas ligueras. Como sería la cosa que se quedó en el vestuario al descanso (entró Lucas Vázquez y Nacho pasó al lugar del francés).

La primera mitad del Madrid fue de floja a peor. El Barça crecía a medida que pasaban los minutos. Mientras los blancos se achicaban los blaugranas se agigantaban.

El cambio al descanso incrustó a Casemiro entre los dos centrales y tanto Marcelo como Lucas Vázquez jugaron de laterales largos. Era un 3-5-2. Funcionó: Marcelo logró el 2-1 a los cinco minutos de la reanudación. Marcelo lleva tres goles seguidos en sus tres últimos partidos (en una semana).

Poco después del gol, Sergio Ramos estuvo a punto de empatar de cabeza y en el 55 Modric remató al palo. Era otro partido. La avalancha merengue de este primer cuarto finalizó con Suárez rematando al poste en el 60. Desde ese momento el Madrid siguió buscando el tanto pero con más precauciones.

Jordi Alba seguía siendo el mejor de los suyos y por los nuestros emergieron las figuras de Marcelo (de medio campo para arriba) y de Sergio Ramos. Los dos capitanes luchaban por su equipo y por la continuidad del entrenador. No fue suficiente y al final quien se salió fue Suárez.

En el 67 Benzema tuvo el empate en un cabezazo después de una buena internada y mejor centro de Lucas Vázquez. Valverde reaccionó dando entrada a Semedo por Rafinha. Y Sergi Roberto adelantó su posición. En el 73 Dembélé entró por Coutinho. Y un minuto después Suárez, desde las inmediaciones del punto de penalti, cabeceaba el 3-1 y sentenciaba el encuentro. Era su segundo de la tarde. Lopetegui reaccionaba retirando a un mediocre Bale por Marco Asensio.

Marcelo en el 79 volvió a romperse. Esta vez no sucedió lo de Champions (nos quedamos en 10). Entró Mariano (mientras Arturo Vidal reemplazaría a Arthur en el 83).

Al filo del 83 Suárez redondeó el resultado con su tercer gol (debería haber sido expulsado en el 76 por una dura entrada a Nacho y solo vio amarilla). Este cuarto gol culé vino precedido de un garrafal error de Ramos. Sin dudas el uruguayo fue el mejor por su hat-trick. La debacle madridista se consumó en el 86: una internada y pase de Dembélé es rematada de cabeza por Arturo Vidal, sin nadie que le estorbase.

Esta masacre tumba a Lopetegui y debería sentenciar también a Florentino Pérez. Suyas han sido todas las nefastas decisiones que nos han llevado a este desastre sin paliativos. Desastre que se arrastra desde el inicio de la temporada (con la derrota en la Supercopa de Europa frente al Atlético de Madrid). Florentino vete ya!!!

 

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