Archivo mensual: mayo 2017

Opinan sobre Bikinis, Fútbol y Rock & Roll

Un breve resumen de las opiniones de Jesús Ordovás, El Gran Wyoming, Montero Glez., Antonio San José, Esteban Hernández, Ramón de España, Héctor García Barnés y Víctor Lenore sobre “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll“.

GIF ilustres

1 comentario

Archivado bajo Cultura, Fútbol, Libros, Música, Medios

Ramón de España escribe sobre Bikinis, Fútbol y Rock & Roll

Ramón de España

Anoche regresé de Sevilla y al ponerme al ordenador me encontré que Ramón de España había escrito sobre “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll“. Su nota en la sección de Cultura de El Periódico se titula “El poder del pop“. Aparte de emocionarme por sus elogios recuerda un dato del pasado del que no me acordaba y que mágicamente enlaza con el motivo de mi visita a Sevilla, los Kinks: había acudido el sábado a la presentación del magnifico libro sobre ellos, “Atardecer en Waterloo” de Manuel Recio e Iñaki Galera. Compartimos prologuista, El Gran Wyoming, el mejor del mundo; contiene un texto en exclusiva de Dave Davies y Luis Lapuente repasa la discografía. En resumidas cuenta es un trabajo muy completo sobre un grupo fundamental.

Como estamos teniendo problemas con el link de El Periódico (el community manager de Akal y un servidor) copio y pego el texto de El Periódico (aparte de haberlo enlazado ya un par de veces):

“A principios de los años 70 tuve la brillante idea -aunque ya no recuerdo por qué- de enviarle al periodista musical madrileño Adrian Vogel (nacido en Rumanía y que pasó por otros países antes de quedarse en la capital del reino) una especie de ópera rock que yo había escrito inspirándome en las operetas de los Kinks (‘Preservation’, ‘Sloap Opera’, ‘Schoolboys in disgrace’), que en aquellos tiempos formaban parte fundamental de mi alimento musical.

No nos conocíamos de nada, pero el hombre me envió una amable carta en la que me animaba a perseverar, la cual me animó a convertirme en el Bernie Taupin barcelonés para vivir como Dios de los royalties. Mi opereta no llegó a ninguna parte, aunque algunas canciones se integraron en el repertorio de Melodrama, el grupo que posteriormente sería con respecto a Jaume Sisa lo que The Band a Bob Dylan. No volví a saber nada del señor Vogel -salvo que había cambiado el periodismo por la industria discográfica- hasta que hace unos días me envió algo que tenía bastante más interés que mi pastiche de los Kinks: un libro titulado ‘Bikinis, fútbol y rock & roll’ (Crónica pop bajo el franquismo sociológico 1950-1977) que, prologado por el Gran Wyoming acaba de publicar la editorial Akal.

Ante el temor a que pase inadvertido, debo decir que estamos ante un ensayo francamente interesante dedicado a los cambios que se produjeron en la España franquista gracias a asuntos aparentemente inofensivos, como la música pop y el turismo (¿cómo olvidar la obsesión patética del landismo por las suecas?). Aunque hay quien cree que España cambió de la noche a la mañana el 20 de noviembre de 1975, con la muerte del dictador, Vogel nos demuestra que este país pasó años reprimido y adormilado, ciertamente, pero no muerto. El mundo exterior que el régimen pretendía mantener a una prudente distancia, acababa siempre por colarse a través de alguna rendija. Este libro confirma mi intuición de que la posguerra duró en España hasta principios de los años 60, y que tanto los Beatles como las suecas resultaron fundamentales a la hora de hacer avanzar las costumbres. Brillante texto el de Adrian Vogel y, desde luego, un regalo mucho más útil que aquella opereta perdida de un adolescente que se creía muy listo.”

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Fútbol, Libros, Música, Medios

Ray Davies y Paul Weller

Ray Davies y Paul Weller, ambos ilustres veteranos, se han marcado dos pedazos de discos: “Americana” y “A Kind Revolution“.

Davies, el más veterano e ilustre de los dos, sorprende a punto de cumplir 73 años con un álbum en solitario que de alguna forma cierra el círculo de su gloriosa carrera, iniciada con The Kinks. Escribía Luis Lapuente, un kinkymano de toda la vida, en su critica del Metrópoli (El Mundo): “Se ha tomado una década para completar su flamante nuevo álbum, Americana, que de algún modo cierra una herida personal, la que recibió en las calles de Nueva Orleáns cuando fue tiroteado en 2004, y materializa un anhelo de infancia, cuando Ray soñaba con viajar a Estados Unidos, recorrer sus praderas observando las manadas de búfalos, visitar esos moteles de carretera que salen en las viejas películas y convertirse en un vaquero del Salvaje Oeste, como en Bronco Billy, aquella maravillosa película de Clint Eastwood.” Lapuente es además autor de la discografía comentada en la excelente biografía sobre los Kinks “Atardecer en Waterloo”  de Manuel Recio e Iñaki García (Dave Davies hizo una introducción y El Gran Wyoming escribió el prólogo, lo cual jejeje ya es garantía de calidad porque por algo es el mejor prologuista del mundo).

A Ray Davies le acompañan The Jayhawks, mi banda favorita de americana y (desafortunadamente) uno de los secretos musicales mejor guardados.

Cuando escucho musica que me llega enseguida la comparto (me pasa también con libros, series o películas). Siento una necesidad de airear los discos y las canciones que me gustan más de lo habitual. Me pasa con “Despacito” (para asombro y desprecio de unos y alegría de otras y otros; he recalcado los géneros para marcar las diferencias),  con Kendrick Lammar (comparto pasión con mi hijo y con Héctor G. Barnés y Víctor Lenore, quien me apoya en lo de “Despacito“); este de Ray Davies (acabo de whatsappearme con Igor Paskual al respecto justo antes de ponerme a escribir estas lineas y La Mundana también es kinky) o el de Paul Weller (fui a ver a los Posies gracias a Nacho Gallego de la Carlos III y ¡descubrí a Cristina Gestido! Héctor también fue y le hablé de este “A Kind Revolution“; el es seguidor de Weller y estaba tan decepcionado como yo de sus últimos trabajos).

A nuestra amiga Yolanda (bueno, más amiga de La Mundana que mía) le di la brasa con Ray Davies y Paul Weller el sábado pasado (fuimos juntos a ver a Dinares al Moby, con la excelente banda que montó y la aportación del genial Antonio Serrano, uno de nuestros mejores músicos). Me interesa mucho su opinión. Consume cultura y lo que le gusta (y gasta) es lo que funciona. La he bautizado como “el termómetro” (no le hace mucha gracia).

Mi mejor amigo, Jorge Maldonado, que ahora trabaja en Warner (coincidimos en Polygram y forcé su contratación, sin conocerle, para Polydor, la división que dirigía) me pasó el “A Kind Revolution“. El dato discográfico es importante porque Weller era Polydor (The Jam, The Style Council y Go! Beat Records que editó sus discos en solitario y fue adquirida por la multi holandesa en 1996 y luego Island que era ya propiedad de Poly): Jorge conoce esta debilidad mía con este artista.

A Kind Revolution” es una vuelta a las raíces souleras de Paul Weller The Modfather. Y me encanta!!! Porque los temas están inspirados. No son banales tipo más de lo mismo. Le había perdido la pista porque dejó de interesarme su trabajo. Héctor me contó que “Wake Up The Nation” (2010) estaba bien, pero lo pasé por alto y no me enteré.

Entre el personal que hace voces encontramos a sospechosas habituales como P.P. Arnold y Madeleine Bell además de Boy George y Robert Wyatt (quien asimismo contribuye con la trompeta).

En resumidas cuentas dos generaciones distintas de rockers británicos se descuelgan con dos obras importantes. Una maestra, “Americana“, y otra a la que el tiempo hará justicia, “A Kind Revolution“.

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

Pequeñeces: Alicia y Ray Charles

Dicen los expertos que los hechos relevantes de la infancia son los que te marcan. Y habrá que dilucidar cuáles son los más importantes. Vamos a ver: en mi caso no fui maltratado ni sufrí abusos sexuales. Así que por ese lado no guardo traumas (y tampoco soy artista como para inventármelos como herramienta de marketing). Tuve una infancia feliz, quizás tan solo trastornada por la aparición de dos hermanos (1962 y 1964) y una hermana (1966). Superados los celos iniciales del primer brother los dos restantes ya me llegaron entrenado y dispuesto a luchar por mis derechos y privilegios de hermano mayor. En realidad les abrí puertas (pero eso ya es otra película).

Los avatares políticos que sufrieron mis padres me eran desconocidos. Había nacido en 1956, salimos de Rumania en el 58 y llegamos a España en septiembre del 60. Me enteré después que llegamos de apátridas. El peor estatus posible. Un exiliado, refugiado, emigrante, etc. tiene un punto de referencia. Un lugar al que recurrir. Un apátrida es un indeseable sin patria, país o estado al que acogerse. Ha renunciado a sus derechos de nacimiento y no encuentra acogida en otro lugar. Pero vamos, estas elucubraciones son a posteriori. Ya adulto.

Tras darle muchas vueltas llegué a la conclusión que debía poner mi foco en aspectos que hubiesen podido marcar mi vida desde la preadolescencia. Se supone que el título de mi reciente libro, “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll“, podría definir áreas de interés personal y profesional. Y creo que encontré dos claves: Ray Charles y Alicia en el país de las maravillas.

Ray Charles actuó en Madrid en 1963. Tenía por tanto siete años. Voy a reproducir un texto que eliminamos de Bikinis… pero que aparecerá en el siguiente libro “Rock ‘n’ Roll” (supongo que con algunos retoques):

[…] En 1963 ya con ABC Records el genio realizó su primera gira europea. En Madrid actuó en Florida Park. Un niño de siete años, llevado por sus padres, alucinó. Los movimientos de Ray Charles sentado al piano eléctrico –el primero en usarlo–, balanceándose de izquierda a derecha y de delante a atrás, meneos casi espasmódicos, con esas gafas negras, eclipsaban a los músicos de la orquesta y a las impresionantes coristas que apoyaban y respondían al indiscutible líder. Su manera de dirigir la banda me impresionó: miraba y cambiaban de ritmo o el señalado hacía un solo. Sabía que era ciego porque me lo habían contado mis padres, pero no lo parecía.

Sentados en una mesa privilegiada del local estábamos encima del genio, a la izquierda según se mira al escenario. Nos acompañaban jugadores de la primera plantilla del Real Madrid repartidos entre varias mesas con sus respectivas. Miguel Ríos se acercó a saludar. Ese fue el día que le conocí. Repasando los asistentes con Miguel para esta parte del libro me lo resumió: «estábamos todos, todo Madrid, no nos perdíamos una. Si no teníamos bolos claro». No faltaba el grupo de las «comadres»: Sara di Stéfano, Nora Santamaría, mi madre y Carmen Flores, hermana de Lola y casada con el lateral derecho jerezano Isidro55 –Quique Sánchez Flores es hijo de ambos y ahijado de Di Stéfano. La actuación de Ray Charles cambió mi vida – Beatles, Rolling  Stones, Dylan y Brincos también. Desde ese día la música sería mi objetivo vital, más que el fútbol.

55 Isidro Sánchez García-Figueras (Jerez de la Frontera, 1936-Sevilla, 2013) quedó ciego a los 38 años. Como jugador se retiró a los 35 en el Sabadell. Los estudios universitarios lo llevaron a Sevilla donde jugaba en las categorías inferiores del Betis. Debutó en categoría nacional con los verdiblancos. Estuvo en el Real Madrid desde 1961 hasta 1965. En esas cuatro temporadas ganó cuatro Ligas y una Copa. […]

La lectura de “Alice’s Adventures in Wonderland” dejó una profunda huella en mi. Tardé en darme cuenta. Pero ha sido un referente recurrente a lo largo de mi vida. Este cuento, cargado por el diablo, me introdujo en otros mundos. Me abrió la mente y me enseñó los vericuetos de las palabras (en inglés) y sus infinitas posibilidades. Era un juego fascinante. Y aún sigue siéndolo. Lógicamente las interpretaciones varían con la edad. Los significados adquieren otras dimensiones con la madurez. ¡Es un libro vivo!

El corazón me dio un vuelco cuando vi que Akal publicaba una edición de lujo con motivo de su 150 aniversario. Los textos de Lewis Carroll siglo y medio después seguían vigentes gracias a esta edicion de coleccionista de Martin Gardner ricamente ilustrada y ampliada de su “Alicia anotada“, que incluye también “A través del espejo“. Les recomiendo visitar la página de Akal para que puedan comprender mucho mejor la magnitud de este volumen. La trascendencia de la obra la doy por supuesta y sé que son conscientes de su importancia.

2 comentarios

Archivado bajo Cultura, Libros, Música

El Gran Wyoming presenta Bikinis, Fútbol y Rock & Roll

Un pequeño fragmento de El Gran Wyoming durante la presentación de “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” en el FNAC de Callao. Corresponde a su introducción antes de lanzarse a los folios que se trajo.

El montaje y la edición es de Jesús Escudero.

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Fútbol, Libros, Música

33

As

Lo de Zidane empieza a ser estratosférico. ¡Menudo curriculum! Como Cristiano Ronaldo, ese jugador en declive a quien los enemigos quieren retirar y que ha terminado arrasando a base de goles y juego (eso que tantos le discuten).

Aún queda un partido, la final de Champions (ya habrá tiempo de preocuparse de nuestras inseguridades en defensa y lo preocupante que es ver a Keylor Navas siendo uno de los mejores de los últimos partidos). Ahora a gozar de la Liga, la 33 de nuestro historial.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

La fruta más negra

Libro

La fruta más negra (The Blacker the Berry: A Novel of Negro Life, 1929) probablemente sea la primera novela de Wallace Thurman que se publica traducida en España. Thurman es un autor (fundamental) del movimiento que hoy conocemos como Harlem Renaissance. Y representa una apuesta arriesgada por parte de Defausta Editorial.

El Renacimiento de Harlem fue un movimiento artístico surgido en el Harlem neoyorkino de los años 20. En un país segregado (y una ciudad). En el famoso Cotton Club, por ejemplo, los únicos afroamericanos eran los que estaban sobre el escenario. No se les permitía el acceso al local (que presentaba su música, sus artistas, compositores y músicos). Es difícil de entender esto a la vista de nuestra realidad actual (aunque los problemas raciales, y de racismo, siguen existiendo).

Como autor de un libro que reivindica que el movimiento por los derechos civiles de EEUU influyó en España (a través de la música popular) qué menos que solidarizarme con la edición de la novela de Thurman. Un pionero y figura clave de la cultura black estadounidense.

En la foto: Mireia Sentis, Víctor Lenore (autor del prólogo de la edición española) y la editora Susana Prieto.

pres fruta

Deja un comentario

Archivado bajo CDI, Cultura, Libros, Recomendaciones