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Cathy Smith: de Gordon Lightfoot a John Belushi

La canadiense Cathy Smith no es un nombre reconocible. Pero si damos pistas, de Gordon Lightfoot a John Belushi pasando por Levon Helm (The Band), tendremos más claro quien era. Hablo en pasado porque ha fallecido hace un mes. Tenía 73 años.

Catherine Evelyn Smith (1947-2020) nació en Burlington (en el extremo oeste del lago Ontario). A los 16 años dejó los estudios y se fue a vivir a la cercana Toronto. Rápidamente se integró en la emergente escena bohemia de la ciudad. A los 17 tuvo un hijo al que dio en adopción. Siempre sostuvo que Levon Helm era el padre, pero él nunca aceptó serlo.

A mediados de los 70 mantuvo, durante cuatro años, una relación volátil con Gordon Lightfoot. “Sundown“, el único n.º 1 de Lightfoot, está dedicado a ella. Lightfoot llevaba un año divorciado, mas la canción no refleja esa situación. El tema está inspirado por su relación con Cathy Smith. La letra refleja un oscuro sentimiento de posesión. En un documental sobre el cantautor canadiense él mismo confesaba los celos que le atormentaban. Sobre “Sundownescribió Julio Ruiz una de las primeras entradas de la serie Un siglo de canciones.

Tras romper definitivamente con Lightfoot se mudó a Los Ángeles en 1978. Se enroló como corista en la banda de Hoyt Axton. Y se amigó con Keith Richards y otros Rolling Stones. Se aficionó a las drogas duras. Para costearse el consumo comenzó a traficar. Se la empezó a conocer como Cathy Silverbag, por su bolso metálico lleno de drogas.

National Enquirer

El titular “Yo maté a John Belushi” en la portada del sensacionalista The National Enquirer la hizo saltar a la palestra en Estados Unidos y Canadá.

Esta portada y el artículo correspondiente la llevaron a juicio. Lo que en principio se había certificado, tres meses antes, como una sobredosis adquiría otra dimensión tras esta revelación.

El Blues Brother Belushi estaba en la cima de su fama, tanto en el cine como en la TV (Saturday Night Live). Esa aciaga noche del 5 de marzo de 1982 todo se fue al traste. El speedball, la explosiva mezcla de cocaina y heroína, que le suministro e inyectó Cathy Smith acabó con su vida.

El Enquirer la pagó 15.000$ por la exclusiva. En 1983 se abrió la vía judicial. Fue condenada en 1986 a tres años de cárcel por homicidio involuntario y diversas faltas relacionadas con la posesión de narcóticos. A los 15 meses la dejaron en libertad condicional y fue deportada a Canadá.

En 1984, cuando aún no había sido sentenciada, publicó sus memorias “Chasing the Dragon” en las que intentaba huir del titular periodístico. “Yo no maté a John Belushi” escribió. Y confesaba sus sentimientos de culpa sobre lo acontecido. Ni el libro tuvo repercusión ni ella logró su objetivo.

Cathy Smith: musa, groupie y camello.

En la foto la vemos, de blanco, con su abogado en 1986, el día que se conoció la sentencia.

NYT Lennox McLendon:Associated Press

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Leon Russell en Madrid

Leon Russell

Aprovecho esta foto que me mandó Juanlu Vela del memorable concierto de Leon Russell en Madrid para hacer unos comentarios al respecto. Fue una gozada. Ha pasado una semana y aun recuerdo lo bien que lo pasamos. Mezcló canciones propias con versiones. Todas clásicas de la historia del Rock. Me sorprendió muy favorablemente que rematase el “Jumpin’ Jack Flash” con el “Papa Was A Rollin’ Stone“.

Sucedió el lunes pasado en el Teatro Lara. Arrancó tan puntual con el “I Got A Woman” de Ray Charles que nos pilló desprevenidos a unos cuantos. Incluyendo a Julio Ruiz, quien tenía que presentarle.

Me encanta ver actuaciones en directo en teatros y en clubs (con mesas). Huyo de las aglomeraciones (nunca fui entusiasta de festivales). Russell, músico indispensable de los 60 y 70, se presentó por primera vez en España (Madrid y Bilbao) con una formación reducida (bajo, batería y un guitarrista, quien además tocó steel guitar y órgano). Acostumbrado a la opulencia de las grandes bandas que formó en sus días de máximo esplendor (Mad Dogs & Englishmen, concierto por Bangla Desh, etc.) resultaba raro verle con tan poco bagaje. Y aquí viene mi única critica negativa al respecto: ¡eché en falta esos coros, marca de la casa! Parte fundamental de la estructura de sus canciones, y de la música americana en general, faltaba ese plus que tanto aporta a la dinámica de los temas y de la puesta en escena. Como bien apuntaba La Mundana no estaban “esas cantantes moviendo caderas a golpes de pandereta”.

A su 72 años el venerable Leon Russell, historia viva, conserva sus facultades vocales. Lo cual es mucho para un hombre tan vivido y con dificultades para moverse. Y nos hizo disfrutar de lo lindo. Un viaje por la historia de la música para quienes le adoramos en su momento y que todavía recordamos lo mucho que nos supuso.

P.D.: Con Julio comentamos el derby que se avecinaba. Quedamos en pasar de hacer la previa en El Mundano por problemas de agenda. Recuerdo decirle “nos ganareis, esas jugadas vuestras a balón parado nos hacen mucho daño” a lo que me contestó con una sonrisa “No sé, pero seguro que perder no perdemos”. En mala hora hice ese vaticinio…

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Las previas de la final de Copa (por Julio R. Llorente y Adrian Vogel)

copa

Estadísticas (te fías o no te fías) por Julio R. Llorente

Cada cual se asirá a su estadística favorita depende del color del que se vista. Yo, como soy del Atleti de toda la vida, me voy a olvidar de esa lacerante (sí, sí, que hace herida, porque eso implica -y no es proclama lacrimógena- que hay niños que no han visto un triunfo en un derby) racha de partidos que, contados en término de años, son casi catorce, sin ganar al Madrid en partido alguno en el que nos hayamos cruzado. Por contra (interesado que soy) me aferro a que hemos jugado tres finales del Campeonato de España (así nos ahorramos apellidarlas o del Generalísimo o del Rey) en el terreno de la Castellana y hemos ganado las tres (dos sesenteras y una, relativamente, porque es del 92, más reciente). O sea que el factor campo (suponiendo que exista porque medio estadio va a estar a rayas) no nos asusta ni nos echa para atrás.

Sé que en los dos duelos de esta Liga que se va y que deja a los dos contendientes segundo y tercero, tras el Barça, nos ha tocado palmar para variar. Pero las finales (lo diga Aragonés, don Luis, o Simeone, don Cholo) están no para jugarlas sino para ganarlas. Que le pregunten a nuestros contrarios si no eran ellos los favoritos (bueno, quizás, en la primera Europa League, sí que nos veían más candidato que el Fulham) las últimas cuatro veces que hemos subido a un palco a levantar una copa. ¿Éramos los elegidos para la gloria cuando “supercampeonamos” ante Inter o Chelsea? Más bien, no. ¿Y en la segunda Europa League que se fue a la buchaca? Vamos, hombre, si todo el mundo (incluso los medios especializados acreditados) se derretían ante el Athletic (que sí, que sí, que también suscribo que hicieron un temporadón) de Bielsa… (no me he sentido más extranjero oyendo comentarios en la transmisión de la tele de aquel día en la vida, porque los del Atleti éramos… los otros).

Total, que soy consciente de que Diego López para (aunque siempre cae algún golito en sus redes y con uno vale para ganar una final) que en la defensa están Ramos y sus secuaces, que Xabi Alonso es muy jefe y lanza balones a larga distancia y frena al límite cualquier intento de superar sus dominios que Özil filtra pases como nadie y que Cristiano buscará sprintar como si le persiguiera un velocista y bombardear una vez más a Courtois, pero….

… Pero nosotros tenemos a un niño belga bajo los palos que es el futuro Zamora de la Liga, una pareja de centrales (Godín y Miranda) que si no desvaría es casi infranqueable, un Gabi que presiona como un poseso, un Arda con chistera y frac y arriba del todo, dos fieras, Tigre y Bisonte, que muerde uno y derriba obstáculos el otro.

O sea que… animado, ¿por qué no?, voy a preparar ya mi viaje, al otro lado de Madrid (apenas conozco el sur) a un estadio que no piso hace años (a ver si voy a tener que pedir un plano de situación…)

PD.-Vaya vergüenza el precio de las entradas!!! Federación, Madrid y Atleti, a hacer caja, entre los tres, a costa de un sentimiento y una pasión. Hasta que un día se rompa el cántaro y haya que seguir las directrices alemanas (ahí en esto sí) de cómo llenar estadios y no vaciar bolsillos.

Tambores de guerra por Adrian Vogel

No recuerdo una final de Copa con tantos frentes abiertos. Empezando por donde termina Julio: el escandaloso precio de las entradas. No es de recibo que en un partido organizado por la Federación se abuse del bolsillo de los aficionados con la burda excusa de plegarse a las exigencias de los clubes. Manda quien manda y si no les gusta a las directivas de los equipos pues sanción al canto. Además así también recaudan los de Villar… Veremos si se llena el Bernabéu.

Un derby siempre es una guerra civil, deportivamente hablando. Y más si hay un titulo por medio.

Para conflictos bélicos, aparte de los Pepe (si juega) o Diego Costa de turno, los que genera el vestuario merengue día sí, día también. Jugadores, técnicos y medios (incluso se pelean entre ellos dándose la curiosa circunstancia de un ¿periodista? colchonero, amigo de Casillas, agrediendo a un ¿periodista? merengue para defender el honor del guardameta). La escenografía merengue de estos días es difícil de comprender. Una comida de la plantilla para hacer grupo, sin el cuerpo técnico (nada raro), ha sido profusamente aireada (sospechosamente añadiría). Los futbolistas, con la complicidad mediática, han divulgado imágenes en las redes sociales. Luego hemos sabido que si se gana han tomado la decisión de no mantear a Mourinho (hará falta saber si es cierto o es un invento de los tertulianos deportivos). A lo que añadimos la noticia que sería Iker quien recogería el trofeo a pesar de no jugar. Estos dos últimos aspectos me parecen una absoluta falta de respeto al rival. Los partidos no se ganan desde los restaurantes, ni en el autobús y por supuesto tampoco en los medios.

Para rematar la faena nos encontramos a Sergio Ramos dando la cara en la rueda de prensa previa. Ni rastro de Mou o de Karanka. Ramos capeó bien y salió airoso del trance. No era fácil. Tampoco era su lugar. La actitud del mister de las ultimas semanas deja bastante que desear (y lo dice un “mourinhista” convencido). Se acumula sobre otros incidentes, desplantes e impertinencias varias a lo largo de las 3 temporadas que lleva al frente de la nave blanca.

Esperemos que los (pudientes) aficionados que acudan al estadio den ejemplo y acallen los tambores de guerra. Y podamos disfrutar de una gran final.

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Hooligans ilustrados

Aprovechando la Feria del Libro me compré tres de los seis libros de la colección Hooligans Ilustrados. Editados por Libros del K.O. “nuestro” Julio Ruiz, Ramón Lobo, Enric González, Manuel Jabois, Antonio Luque (Sr. Chinarro) y Marcos Abal escriben sobre los equipos de sus amores.

Los tres que adquirí corresponden a Espanyol, Real Madrid y Atlético de Madrid.

De rápida lectura y precio muy asequible (a través de la Web de la editorial la versión en ebook sale por 1,95 euros) conforman una lectura veraniega de lo más recomendable.

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Las crónicas del Real Madrid 4 Atlético de Madrid 1 (por Julio R. Llorente y Adrian Vogel)

Sí que hubo rival digno (por Julio R. Llorente)

Muy ingeniosa la pancarta final que se ha visto en uno de los fondos del Bernabéu cuando el marcador ya señalaba 4-1, pero es ventajista sacarla en ese momento. Sí, porque hasta que el Atlético (0-1, a su favor) se ha quedado con uno menos, allí había partido y apuntaba choque bonito.

Pero el árbitro favorito de Mourinho (no le vi así de decidido mostrando amarillas en aquel partido de Copa de la temporada pasada con los mismos contendientes en el Calderón) decidió expulsar a Courtois (muy astuto Benzema forzándolo) y…se acabó lo que se dibujaba como choque atractivo.

En fin, que si yo estoy en el cine y salgo a las diez de la noche y me entero que el partido ha quedado 4-1 y no sé nada de nada digo… normal. Pero es que resulta que ha habido 11 contra 10 desde el minuto 20 e incluso después 11 contra 9 y el doblete de Cristiano ha sido… de penalti.

No sé si el seguidor madridista estará contento (que lo diga el “otro” cronista) con su equipo; yo sí que me quedo con esos pocos minutos en que ha habido partido.

En fin, tranquila, hinchada rival, que intentaremos dar la medida en unos meses. Ya habrá una nueva ocasión de romper el gafe y la mala racha, de una vez por todas, en la vuelta.

El Mundanito sigue sin saber lo que es perder ante el Atleti (por Adrian Vogel)

El Mundanito, 13 años cumplidos el pasado septiembre, sigue sin saber lo que es perder ante el Atlético de Madrid. Y tras lo visto ayer, si el rival sigue repartiendo cera como hizo anoche, seguirá más años sin ver la derrota blanca. Porque con otro árbitro se hubieran quedado en siete u ocho jugadores. A los dos expulsados habría que haber añadido al menos dos jugadores más (Perea y Filipe Luis) y hubo uno, Salvio, que se fue de rositas. Un autentico killer de las piernas del contrario. ¡Y no vio ni la amarilla! Abandonó el campo cuando Manzano lo cambió.

En mi opinión hubo una jugada que marcó el posterior desarrollo del partido: la amarilla a Diego, en una tangana que se montó tras una dura entrada de Filipe Luis sobre Di María. El media punta brasileño llegó para poner paz, intentó separar a ambos jugadores. Y el argentino hizo de “Dani Alves“, tirándose al suelo como si hubiese sido agredido. Y Mateu Lahoz, árbitro que no me gusta nada, picó y castigó a Diego con ¡una amarilla! El Fideo -como Alves- no fue sancionado, y el defensa colchonero se libró de una tarjeta “naranja”. Y terminó el partido. Pero cuando el Atleti se quedó en 10 el sustituido fue Diego porque tenía una tarjeta. Y los visitantes notaron su ausencia sobre el campo. Un boomerang que castigó su excesiva dureza.

Me ha sorprendido el comentario de Julio. Por varias razones:

  • Si lo digno es dar patadas a diestro y siniestro, desde luego fueron un rival dignísimo. Las palabras de Mourinho respecto a las bondades de las espinilleras de carbono son muy claras: “Mi equipo no ha querido hacer un partido ni feo ni bronco. Hemos jugado y ganado. Por suerte existen espinilleras de carbón. Son caras, pero han hecho su trabajo“. Y añadió que sustituyó a Ángel Di María para evitar males mayores (“antes de que pudiera llegar algo más decidí quitarle“). Y además tras la durísima entrada de Perea, merecedora de roja, CR7 quedó tocado y terminó el partido con el tobillo dañado. Esperemos que no vaya a más y pueda jugar en Gijón.
  • Respecto a las tarjetas de las que se queja Julio creo que ya he expresado mi opinión sobre la falta de rojas, que incluso se podrían haber evitado de haber sacado las correspondientes amarillas a tiempo.
  • El Atleti apenas llegó a la portería de Casillas. Al igual que el Getafe, en su victoria sobre el Barcelona, marcaron en su único disparo a puerta. Tanto Iker como Víctor Valdés apenas intervinieron en sus respectivos encuentros. Lo meritorio tanto de rojiblancos como azulones fue su dispositivo defensivo, no el peligro atacante.

En la primera parte del Real Madrid no funcionó la sala de maquinas (Khedira y Alonso) y tampoco el juego por las bandas (Marcelo, Cristiano Ronaldo y Di María). No había velocidad ni profundidad. Marcelo solo apareció en los cinco minutos finales. Y Di María en el pase a Benzema, que fue el penalti que supuso la justa expulsión de Courtois. Khedira no cortaba y el tolosarra no movía las riendas del equipo. De Özil mejor no digo nada…

La segunda parte fue otra cosa: 10 minutos sensacionales de Di María (suyo fue el segundo gol a pase de Ronaldo, tras un gran sprint de CR por la banda) más la aparición de los desparecidos.

A los dos goles de penalti transformados por el portugués, el ya mencionado del argentino, hay que añadir uno sensacional de Higuaín. Muy suyo. Provocando el despiste del defensa, Godín (culminó su mala tarde cometiendo la segunda pena máxima y viendo la roja), llevándose un balón perdido y sorteando a Asenjo (quien había salido, por Diego, tras la expulsión del portero belga). En la grada comentamos que el Pipita había evitado que le hicieran penalti porque no confiaba en que el trencilla expulsase a un segundo portero…

En resumidas cuentas: faena de aliño blanca, goleada incluida, ante un rival sin demasiados argumentos futbolísticos y con un exceso de juego sucio.

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Las previas del Derby (por Julio R. Llorente y Adrian Vogel)

Rojiblanco, pero… realista (por Julio R. Llorente)

A ver, a ver, si nos hacemos entender bien, que parece que por foros de la tele especialista en la charleta de corrillo de bar con la pertinente verborrea y del bla bla bla futbolístico me parece que se nos está interpretando mal.

Los que amamos el Atleti (la afición sobre todo) deseamos lo mejor para nuestro equipo en su desplazamiento al Bernabéu este sábado, pero ¿es acaso derrotismo temerse lo peor? ¿No estamos ante el Derby más desequilibrado de los últimos tiempos? ¿No hay una distancia sideral entre el Madrid del club selecto y reducido de los dos ricachones de nuestro fútbol y un tercero que siempre lo ha sido pero que lleva temporadas (esto es crítica, pero es así) perdiendo su pedigrí y no respondiendo a su situación de privilegio?

No hagamos demagogia. Se pueden querer ese escudo y esos colores y sentarse este sábado delante del televisor con los más negros presagios. Véase la tabla clasificatoria y la diferencia que hay ya a estas alturas de finales de noviembre entre ambos contendientes.

De un lado, un Madrid que, en su segunda temporada mourinhística (hablo de labor sentado en el banquillo y no de “acting”) ha ido pasando de tener un contragolpe salvaje y demoledor a, además, no tener tanto miedo a tener el balón. De ahí que la hinchada blanca se frote las manos porque se va acercando al Barça.

De otro, un Atleti que nos hizo concebir esperanzas después de dos 4-0 a dos débiles equipos de nuestra Liga y que ha vuelto a caer (o a no ganar) ante los rivales directos de sus aspiraciones (Sevilla, Athletic, Valencia…). Por si fuera poco, Falcao parece que no va a estar. ¿Cuáles son nuestras bazas? Apenas… que funcione a la perfección y como un reloj el póquer formado por Reyes (tiene que jugar de titular, por mucho que necesite un balón para él solo) Diego y Arda Turan (cada uno, a su aire y con su personalidad, tienen mucha clase) y Adrián (el mejor jugador que he visto jugar sin balón y fabricante de huecos, vestido de rojiblanco, desde que nos quedamos sin Kiko). Poco más. De los dobles pivotes o trivotes (a no ser que le den la alternativa por fin a Koke) y de la defensa me fio muy poco (de Courtois, sí, pero a todo portero si le fusilan, la indefensión es total).

Dicho todo esto. Que sí, que soy rojiblanco y sigo ejerciendo (faltaría más) pero también realista.

La euforia no es buena consejera (por Adrian Vogel)

A lo mejor gana mañana. Y si la gente piensa que es fácil, a lo mejor ganan más fácil ellos todavía. Los derbis son derbis… Menos mal que soy un experto, que tengo muchos años en esto, para saber que en los derbis no interesa la tradición ni la estadística. Puede pasar cualquier cosa. A mí, si me regalan un 1-0, o un 2-1, lo acepto ya. Pienso que va a ser un partido difícil“.

Cuando escuché la rueda de prensa de Mourinhode ayer no pude estar más de acuerdo con él. Advertía de un peligro real: la euforia, que suele generar un exceso de confianza. En realidad Mou venía a expresar lo mismo que le transmití a Julio, el jueves, cuando le llamé para pedirle una previa y su crónica del partido.

El mister blanco además soltó una frase de esas que pasarán a la historia (tipo la de “fútbol es fútbol” de Antic Boskov): “los derbis son derbis”.

Y los halagos debilitan…

Dicho lo cual ni me creo ni me fio del Atlético de Madrid. Y menos aun de su cuestionado técnico, quien ya nos ha proporcionado más de un disgusto en el Bernabéu.

Es indudable el buen momento que atraviesa el Real Madrid. ¿Será suficiente? Eso espero y deseo. Pero atención con la autocomplacencia.

Y confío en que el joven guardameta rojiblanco no sea el mejor de los suyos…

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Julio Ruiz Premio Nacional de Radio

Julio Ruiz ha obtenido un Premio Nacional de Radio. El galardón lo otorga la Academia Española de la Radio, y le nombran Mejor Presentador Musical por su programa Disco Grande, que en 2011 ha cumplido 40 años en antena. Son cuatro décadas del mejor Pop y Rock.

Julio, quien ha colaborado en El Mundano con crónicas de su Atleti en Champions, otros asuntos,  y también con certeros y puntuales comentarios, debutó Disco Grande -con 18 años-  un 27 de marzo de 1971 en Radio Popular FM, la 99.5. Hoy su programa es uno los puntales de la programación de Radio 3, desde 1991.

A los platos y al micro en 1979

En la Web de RTVE nos recuerda que en aquel primer programa sonaron Moody Blues y MC 5. Pero si algo le ha caracterizado ha sido su apuesta por la música nacional.  Viniese de donde viniese. Dando la oportunidad de ser escuchados a muchos artistas noveles, algunos de los cuales hoy están consagrados. Pienso que su concurso de maquetas ha sido fundamental en esta labor de difusión.

Unos breves apuntes biográficos que copio y pego de la mencionada Web de la emisora pública:

[…] Es periodista, de una de las primeras promociones de la Facultad de Ciencias de la Información.

También ha trabajado y colaborado en prensa escrita, (Marca, El Sol, La Información de Madrid, Gaceta Universitaria, 20 Minutos; y en publicaciones musicales como Discóbolo, Disco Express; El Musiquero, Espiral,..); y en televisión, como responsable del primer programa de clips de TVE: Disco Visto. […]

Y en Ozono amigos de RTVE.

Más vale tarde que nunca. Lo digo por compañeros de 99.5, como Cifu el año pasado (Premio Ondas) o Julio ahora, quienes finalmente reciben un reconocimiento por su labor de difusión. Todos, estemos en activo, retirados o dedicados a otros menesteres, sentimos este premio como algo nuestro. Y al menos a mi me llena de enorme satisfacción, porque el Sr. Ruiz además de gran profesional es MEJOR PERSONA.

ENTRADAS RELACIONADAS:

Radio Popular FM en 1972 o la 99.5 como un viaje iniciático (por Antonio Gómez y Adrian Vogel)

El cocido de 99.5 (Radio Popular FM)

El Re-encuentro 2 (el 2º cocido de la 99,5)

Aniversarios (Efe Eme)

La prensa musical en España: el admirable trabajo de unos pioneros (por Antonio San José)

Ozono

Al micro Gonzalo Garciapelayo y Álvaro Feito, durante las 24 Horas Beatles de 99.5. De pie, de izquierda a derecha: Julio Ruiz, Jesús Pardo, un servidor y José Luis Preciados. En el sofá ¿Jorge Pardo?

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Avaricia aparte (por Julio R. Llorente)

20 de mayo de 2010

No pasa nada. Vamos, que ha pasado lo previsto. Ganamos -hace ya siete días y esto no se debe de olvidar en momentos de abatimiento- la final en la que éramos favoritos. Y hemos perdido la que no pintaba como que éramos superiores, pero…

Pero… el 2-0 no es justo. Quizás a la hora en que estoy escribiendo estas líneas puede que estuviéramos en los penaltis o en la prórroga porque lo justo hubiera sido un empate y luego… a ver quién se hubiera llevado el gato al agua.

El partido se inclinó del lado blanco muy pronto. De un posible gol de Agüero -que no sea verdad, por favor, que se vaya al Manchester United– se pasó a una contra vertiginosa en la que Capel (qué pena que sea tan piscinero y la que lió en aquella tangana cuando Perea había entrado por todas…pero despejando el balón y él, desde el suelo, mirando de reojillo) hizo un golazo.

Y a partir de ahí los de Álvarez a tapar huecos y a esperar las acometidas de los rojiblancos cortando las fuentes de suministro hacia las dos estrellas de arriba de los madrileños empleándose en una impecable -chapeau al trabajo en defensa- e implacable -si se iban Tiago, Reyes o quien fuese… al suelo y con Mejuto, empezando por tolerar el primer pisotón de Assunçao, no queriendo hacer enemigos en su despedida- labor de hacer bueno ese tanto del minuto 6.

Quizás hubiera sido día de probar más a Palop -lejos de ser seguridad, a mí me parece lo contrario quitarse de encima balones quizás fácilmente atajables- que en aquel disparo de Tiago o en ese triple intento que pudo ser el 1-1 a renglón seguido del 1-0. Y es que el ochenta por ciento del partido se jugó en terreno del que luego fue el campeón. Por eso llegó en otra contra el 2-0 de Navas con triple intento –De Gea, Domínguez… -de evitar el tanto sin éxito.

Felicidades al campeón y enhorabuena a los perdedores. Cada uno jugará su final de Supercopa correspondiente. ¡Vaya pleno hispalense! Se meten en la Champions en el último segundo hace tres días y hoy Palop levanta la Copa. Y el rival que no se venga abajo y olvide que hace una semana justo estaba ofreciendo su laurel a Neptuno.

PD.-1.- Qué charlotada -con perdón del maestro Chaplin– la del sombrero!!! No veo yo a la Copa del Rey coronada con el pelucón -o lo que sea- de Cerezo si el resultado hubiera sido otro. Y vaya tela y qué miedo la soflama de Del Nido previa a que rodara el balón en el momento de arengar a su hinchada.

PD.-2.- Villar se reía en el palco. Ya no tenía miedo como en Hamburgo -allí ganó el Atletí; en Barcelona perdió- de hacer un mal gesto ante el jefe Platini.

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Tremenda duda (por Julio R. Llorente)

19 de mayo de 2010

…Y he estado tan balanceándome entre los dos extremos que al final no me he decidido. Porque esta víspera de la gran final de Barcelona con el título copero en juego me produce dos sensaciones distintas, pero perfectamente compatibles.

Veamos. Esto podría haberse titulado: “De avaricia, nada”. Y quizás hubiera empezado a darle vueltas a que con el título conseguido ante el Fulham la hinchada del Calderón ya estamos contentos y nos conformamos. Y que la avaricia no va a romper de manera alguna el saco donde hemos guardado a buen recaudo ese trofeo de la Europa League que pesa y vale lo suyo, después de tanta sequía.

Pero asimismo para rimar con aquel titular de “Una segunda copa, por favor” (ya saben los lectores de El Mundano que hacía referencia a un segundo trofeo continental que añadir al de la Recopa que ya estaba amarillento por el paso de 42 años) de hace justo una semana, ¿quién no se deja llevar por la euforia y dice aquello de ya, puestos, por qué no intentarlo? Pues eso, acodados en la barra, y en trance eufórico por haber catado de nuevo las mieles del éxito, ¿por qué no pedir un segundo laurel? ¿Por qué no soñar con otro paseo hacia Neptuno?

Pero es aquí donde se impone la cordura y uno recuerda su conversación de hace siete días con otro atlético que casi deriva en enfadarnos y retirarnos los embajadores. Yo decía que para la final pasada éramos favoritos (él me decía que no le gustaba el exceso de triunfalismo que se detectaba) y que me contase qué podíamos hacer si la historia y el nombre nos colocaba en ese papel. Al final, pasó lo que dictaba el pronóstico, aunque no sin sudores. Y remataba mi argumentación diciendo que para esta otra cita a cara o cruz, la del Camp Nou, no éramos favoritos. Y no se trata de darle la razón a Del Nido -a ver si se va a enfadar porque, en ausencia de su padre, por enfermedad, un confeso rojiblanco de la realeza que brincó en el palco del estadio alemán, es el que entregue el trofeo- pero el Sevilla lleva unas cuantas temporadas entre los mejores aquí y fuera y nosotros empezamos a sacar la cabeza tímidamente y amenazando con recuperar ese puesto en el escalafón que perdimos hace décadas.

Y es que puede, clasificación liguera aparte, que las fuerzas estén más igualadas de lo que parece porque los blancos, aún con ese perfume de favoritos, no son los de hace un año ni dos, y el Atleti llega hasta aquí con el subidón de que este sesentaymuchos partido de su temporada ya es el último tras 120 minutos de éxtasis en Hamburgo (no cuento el “agrade a sus vecinos” frente al Geta). O sea, que a echar hasta el último aliento. Que luego apenas quedarán para los clubes el guateque sin comensal de la tierra (ni Madrid ni Barça) del Bernabéu y…. welcome Mundial 2010.

Dicho lo cual que juegue Negredo no es que me de igual pero casi (tampoco es el que era en el Almería, aunque a lo mejor me deja mal y le da por ver puerta). Sé que este partido no va a ser como el liguero en que el pitero Burrull nos sacó de él -por favor, Mejuto, hazlo bien en tu despedida, please- a golpe de penalti y además la alineación titular del Atleti va a ser la que ya nos sabemos de carrerilla con Tiago en ella (¿como es posible que aún se piensen por el Calderón si le compran, como no sea por regateo con la Juve para abaratar su precio?) con lo que de garantía tiene que, aparte de los de Reyes entre líneas o la lucidez del habitual refresco de Jurado en el segundo tiempo, algún pase en condiciones a Forlán o Agüero, para que la líen, les llegará.

Pero qué tranquilidad, dentro de un orden, da ver este partido con un trofeo en la buchaca. Claro que… y si son dos… pues… mejor que uno.

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Repetimos: U-ru-gua-yo!!!! (por Julio R. Llorente)

13 de mayo de 2010

No, no será el del año pasado, pero ha estado ahí en los momentos clave. En la temporada anterior, a golpe de golazos, que le auparon a conseguir la Bota de Oro y el Pichichi, Diego Forlán metió al Atlético en la Champions. Esa competición por la que pasamos tristemente sin ganar ni un solo partido, pero que nos permitió la pedrea de seguir en Europa en una competición, llamada UEFA League, ex Copa de la UEFA, que no sé por qué, desde algunos foros deportivos autorizados, se empeñaron en despreciar. Bien, pues ésa es la competición de la que se acaba de coronar campeón el cuadro rojiblanco y con goles decisivos marcados por… Forlán. Materializó el del triunfo ante el Liverpool en el Calderón y el que valía doble en Anfield. Y en la final de Hamburgo, abrió el marcador con un remate marca de la casa y anotó el gol del delirio cuando ya estábamos en la prórroga.

Me gustaría recordar que hace unos meses, un año quizás, escribí unas líneas a traición en El Mundano para elogiar a quien nos había llevado en volandas a volver a jugar la Champions y titulaba esa entrada en este blog como la título hoy pero con el “repetimos” delante, porque hay que volver a corear su nombre y su procedencia como lo hace la grada de la ribera del Manzanares. Por cierto, qué curioso que una biografía que acaba de ver la luz sobre el ídolo de la celeste se llama justamente así.

El resto de lo que podemos comentar de una nueva noche mágica –de ésas que llegan tan de tarde en tarde– en nuestras vidas con corazón inflamado en rojiblanco es que el partido fue ante un rival teóricamente inferior tan molesto y espinoso como se preveía. Porque el Fulham había hecho méritos para llegar hasta ahí e iba a vender cara su derrota. Hubo un par de maderas -una, la primera, de Forlán, ¿de quién si no?- como preludio de un gol. Y fue una pena que el 1-0 durase tan poco. Fue la clave para que el rival se viniera arriba y sacase jugo a su estilo de juego no tan inglés y a veces tratando el balón incluso bien (la banda izquierda de los ayer azules fue muy peligrosa). Total que, cuando amenazaban los penaltis, con lo que de tómbola tiene, volvió a surgir Forlán y dejó la agonía en apenas cinco minutos que restaban para el fin.

Lo de más es que, después de haber ganado a la Fiorentina en la final de la extinta Recopa, 42 años después tenemos una (ya sé que no es “la” sino “una”) nueva copa (por eso está escrito en minúsculas) de Europa. Lo de menos es que el partido no fuera nada vistoso y que se vieran -u-ru-gua-yo aparte- contados detalles de las estrellas con cuenta-gotas: algún desborde del Kun, Reyes fabricando el 1-0, Domínguez hecho un Kaiser y el cuajo mostrado por De Gea.

Si, Adrián, sí, he hablado de Reyes-ayer algo desdibujado- y seguiré hablando de la conexión entre el Bernabéu y el Calderón que tanto te gusta. Y me referiré a ese indispensable jugador número 12 que ha venido siendo toda la temporada Jurado y, ante todo, Quique Sánchez Flores, que creo que ya es uno de los nuestros y que se ha ganado a pulso seguir en el banquillo que ahora ocupa y empezar a construir, sin perder potencial, el Atlético 10-11. Y eso, a una semana de una nueva final, pero con la tranquilidad de tener una ya en el zurrón.

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PD.-Esta tarde acabo mi programa de Radio 3 y no sé aún si, con camiseta o no, cojo el micrófono de RNE y me voy a hacer el tour triunfal del Atleti por todo Madrid como un repórter Tribulete cualquiera y encantado de la vida.

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