Ray Davies y Paul Weller

Ray Davies y Paul Weller, ambos ilustres veteranos, se han marcado dos pedazos de discos: “Americana” y “A Kind Revolution“.

Davies, el más veterano e ilustre de los dos, sorprende a punto de cumplir 73 años con un álbum en solitario que de alguna forma cierra el círculo de su gloriosa carrera, iniciada con The Kinks. Escribía Luis Lapuente, un kinkymano de toda la vida, en su critica del Metrópoli (El Mundo): “Se ha tomado una década para completar su flamante nuevo álbum, Americana, que de algún modo cierra una herida personal, la que recibió en las calles de Nueva Orleáns cuando fue tiroteado en 2004, y materializa un anhelo de infancia, cuando Ray soñaba con viajar a Estados Unidos, recorrer sus praderas observando las manadas de búfalos, visitar esos moteles de carretera que salen en las viejas películas y convertirse en un vaquero del Salvaje Oeste, como en Bronco Billy, aquella maravillosa película de Clint Eastwood.” Lapuente es además autor de la discografía comentada en la excelente biografía sobre los Kinks “Atardecer en Waterloo”  de Manuel Recio e Iñaki García (Dave Davies hizo una introducción y El Gran Wyoming escribió el prólogo, lo cual jejeje ya es garantía de calidad porque por algo es el mejor prologuista del mundo).

A Ray Davies le acompañan The Jayhawks, mi banda favorita de americana y (desafortunadamente) uno de los secretos musicales mejor guardados.

Cuando escucho musica que me llega enseguida la comparto (me pasa también con libros, series o películas). Siento una necesidad de airear los discos y las canciones que me gustan más de lo habitual. Me pasa con “Despacito” (para asombro y desprecio de unos y alegría de otras y otros; he recalcado los géneros para marcar las diferencias),  con Kendrick Lammar (comparto pasión con mi hijo y con Héctor G. Barnés y Víctor Lenore, quien me apoya en lo de “Despacito“); este de Ray Davies (acabo de whatsappearme con Igor Paskual al respecto justo antes de ponerme a escribir estas lineas y La Mundana también es kinky) o el de Paul Weller (fui a ver a los Posies gracias a Nacho Gallego de la Carlos III y ¡descubrí a Cristina Gestido! Héctor también fue y le hablé de este “A Kind Revolution“; el es seguidor de Weller y estaba tan decepcionado como yo de sus últimos trabajos).

A nuestra amiga Yolanda (bueno, más amiga de La Mundana que mía) le di la brasa con Ray Davies y Paul Weller el sábado pasado (fuimos juntos a ver a Dinares al Moby, con la excelente banda que montó y la aportación del genial Antonio Serrano, uno de nuestros mejores músicos). Me interesa mucho su opinión. Consume cultura y lo que le gusta (y gasta) es lo que funciona. La he bautizado como “el termómetro” (no le hace mucha gracia).

Mi mejor amigo, Jorge Maldonado, que ahora trabaja en Warner (coincidimos en Polygram y forcé su contratación, sin conocerle, para Polydor, la división que dirigía) me pasó el “A Kind Revolution“. El dato discográfico es importante porque Weller era Polydor (The Jam, The Style Council y Go! Beat Records que editó sus discos en solitario y fue adquirida por la multi holandesa en 1996 y luego Island que era ya propiedad de Poly): Jorge conoce esta debilidad mía con este artista.

A Kind Revolution” es una vuelta a las raíces souleras de Paul Weller The Modfather. Y me encanta!!! Porque los temas están inspirados. No son banales tipo más de lo mismo. Le había perdido la pista porque dejó de interesarme su trabajo. Héctor me contó que “Wake Up The Nation” (2010) estaba bien, pero lo pasé por alto y no me enteré.

Entre el personal que hace voces encontramos a sospechosas habituales como P.P. Arnold y Madeleine Bell además de Boy George y Robert Wyatt (quien asimismo contribuye con la trompeta).

En resumidas cuentas dos generaciones distintas de rockers británicos se descuelgan con dos obras importantes. Una maestra, “Americana“, y otra que el tiempo le hará justicia, “A Kind Revolution“.

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Pequeñeces: Alicia y Ray Charles

Dicen los expertos que los hechos relevantes de la infancia son los que te marcan. Y habrá que dilucidar cuáles son los más importantes. Vamos a ver: en mi caso no fui maltratado ni sufrí abusos sexuales. Así que por ese lado no guardo traumas (y tampoco soy artista como para inventármelos como herramienta de marketing). Tuve una infancia feliz, quizás tan solo trastornada por la aparición de dos hermanos (1962 y 1964) y una hermana (1966). Superados los celos iniciales del primer brother los dos restantes ya me llegaron entrenado y dispuesto a luchar por mis derechos y privilegios de hermano mayor. En realidad les abrí puertas (pero eso ya es otra película).

Los avatares políticos que sufrieron mis padres me eran desconocidos. Había nacido en 1956, salimos de Rumania en el 58 y llegamos a España en septiembre del 60. Me enteré después que llegamos de apátridas. El peor estatus posible. Un exiliado, refugiado, emigrante, etc. tiene un punto de referencia. Un lugar al que recurrir. Un apátrida es un indeseable sin patria, país o estado al que acogerse. Ha renunciado a sus derechos de nacimiento y no encuentra acogida en otro lugar. Pero vamos, estas elucubraciones son a posteriori. Ya adulto.

Tras darle muchas vueltas llegué a la conclusión que debía poner mi foco en aspectos que hubiesen podido marcar mi vida desde la preadolescencia. Se supone que el título de mi reciente libro, “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll“, podría definir áreas de interés personal y profesional. Y creo que encontré dos claves: Ray Charles y Alicia en el país de las maravillas.

Ray Charles actuó en Madrid en 1963. Tenía por tanto siete años. Voy a reproducir un texto que eliminamos de Bikinis… pero que aparecerá en el siguiente libro “Rock ‘n’ Roll” (supongo que con algunos retoques):

[…] En 1963 ya con ABC Records el genio realizó su primera gira europea. En Madrid actuó en Florida Park. Un niño de siete años, llevado por sus padres, alucinó. Los movimientos de Ray Charles sentado al piano eléctrico –el primero en usarlo–, balanceándose de izquierda a derecha y de delante a atrás, meneos casi espasmódicos, con esas gafas negras, eclipsaban a los músicos de la orquesta y a las impresionantes coristas que apoyaban y respondían al indiscutible líder. Su manera de dirigir la banda me impresionó: miraba y cambiaban de ritmo o el señalado hacía un solo. Sabía que era ciego porque me lo habían contado mis padres, pero no lo parecía.

Sentados en una mesa privilegiada del local estábamos encima del genio, a la izquierda según se mira al escenario. Nos acompañaban jugadores de la primera plantilla del Real Madrid repartidos entre varias mesas con sus respectivas. Miguel Ríos se acercó a saludar. Ese fue el día que le conocí. Repasando los asistentes con Miguel para esta parte del libro me lo resumió: «estábamos todos, todo Madrid, no nos perdíamos una. Si no teníamos bolos claro». No faltaba el grupo de las «comadres»: Sara di Stéfano, Nora Santamaría, mi madre y Carmen Flores, hermana de Lola y casada con el lateral derecho jerezano Isidro55 –Quique Sánchez Flores es hijo de ambos y ahijado de Di Stéfano. La actuación de Ray Charles cambió mi vida – Beatles, Rolling  Stones, Dylan y Brincos también. Desde ese día la música sería mi objetivo vital, más que el fútbol.

55 Isidro Sánchez García-Figueras (Jerez de la Frontera, 1936-Sevilla, 2013) quedó ciego a los 38 años. Como jugador se retiró a los 35 en el Sabadell. Los estudios universitarios lo llevaron a Sevilla donde jugaba en las categorías inferiores del Betis. Debutó en categoría nacional con los verdiblancos. Estuvo en el Real Madrid desde 1961 hasta 1965. En esas cuatro temporadas ganó cuatro Ligas y una Copa. […]

La lectura de “Alice’s Adventures in Wonderland” dejó una profunda huella en mi. Tardé en darme cuenta. Pero ha sido un referente recurrente a lo largo de mi vida. Este cuento, cargado por el diablo, me introdujo en otros mundos. Me abrió la mente y me enseñó los vericuetos de las palabras (en inglés) y sus infinitas posibilidades. Era un juego fascinante. Y aún sigue siéndolo. Lógicamente las interpretaciones varían con la edad. Los significados adquieren otras dimensiones con la madurez. ¡Es un libro vivo!

El corazón me dio un vuelco cuando vi que Akal publicaba una edición de lujo con motivo de su 150 aniversario. Los textos de Lewis Carroll siglo y medio después seguían vigentes gracias a esta edicion de coleccionista de Martin Gardner ricamente ilustrada y ampliada de su “Alicia anotada“, que incluye también “A través del espejo“. Les recomiendo visitar la página de Akal para que puedan comprender mucho mejor la magnitud de este volumen. La trascendencia de la obra la doy por supuesta y sé que son conscientes de su importancia.

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El Gran Wyoming presenta Bikinis, Fútbol y Rock & Roll

Un pequeño fragmento de El Gran Wyoming durante la presentación de “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” en el FNAC de Callao. Corresponde a su introducción antes de lanzarse a los folios que se trajo.

El montaje y la edición es de Jesús Escudero.

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33

As

Lo de Zidane empieza a ser estratosférico. ¡Menudo curriculum! Como Cristiano Ronaldo, ese jugador en declive a quien los enemigos quieren retirar y que ha terminado arrasando a base de goles y juego (eso que tantos le discuten).

Aún queda un partido, la final de Champions (ya habrá tiempo de preocuparse de nuestras inseguridades en defensa y lo preocupante que es ver a Keylor Navas siendo uno de los mejores de los últimos partidos). Ahora a gozar de la Liga, la 33 de nuestro historial.

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La fruta más negra

Libro

La fruta más negra (The Blacker the Berry: A Novel of Negro Life, 1929) probablemente sea la primera novela de Wallace Thurman que se publica traducida en España. Thurman es un autor (fundamental) del movimiento que hoy conocemos como Harlem Renaissance. Y representa una apuesta arriesgada por parte de Defausta Editorial.

El Renacimiento de Harlem fue un movimiento artístico surgido en el Harlem neoyorkino de los años 20. En un país segregado (y una ciudad). En el famoso Cotton Club, por ejemplo, los únicos afroamericanos eran los que estaban sobre el escenario. No se les permitía el acceso al local (que presentaba su música, sus artistas, compositores y músicos). Es difícil de entender esto a la vista de nuestra realidad actual (aunque los problemas raciales, y de racismo, siguen existiendo).

Como autor de un libro que reivindica que el movimiento por los derechos civiles de EEUU influyó en España (a través de la música popular) qué menos que solidarizarme con la edición de la novela de Thurman. Un pionero y figura clave de la cultura black estadounidense.

En la foto: Mireia Sentis, Víctor Lenore (autor del prólogo de la edición española) y la editora Susana Prieto.

pres fruta

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Reportaje de Non Stop People sobre la presentación en FNAC

Leticia Larraz cubrió para el canal Non Stop People la presentación de Bikinis, Fútbol y Rock & Roll en FNAC. El Gran Wyoming y un servidor habíamos quedado con ella media hora antes del acto para una entrevista. Nos quedamos maravillados de su preparación y profesionalidad.

Anteayer estuve en el canal y Leticia Larraz volvió a entrevistarme. Esta vez fue para el programa Xtra! Al terminar me puso el reportaje en su ordenador. ¡Me quedé de piedra! ¡Me entraron ganas de salir corriendo a comprar el libro! Mi entusiasmo fue tan notorio y espontáneo que se ruborizó.

Espero que compartan mi alborozo.

Gracias Leticia!!!

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Emiliano Fittipaldi presenta Lujuria

portada lujuria

Emiliano Fittipaldi ha estado en Madrid presentando su nuevo libro Lujuria. Tras Avaricia, el best seller que destapó los escándalos financieros de la Santa Sede y por el que el periodista napolitano fue procesado (y absuelto) por el Vaticano, Fittipaldi centra ahora su investigación sobre los abusos sexuales a menores. Y su encubrimiento por la cúpula eclesiástica a pesar de las palabras del papa Francisco. “Benedicto hizo poco, pero Francisco no ha hecho nada contra la pederastia” recalcó ayer por la tarde en la doble presentación (para medios primero y público después) celebrada en la parroquia San Carlos Borromeo.

Con Fitipaldi

Foto de Jesús Espino

Hace tiempo que estudio nuevos documentos confidenciales, escuchas telefónicas de la fiscalía italiana y de las fiscalías extranjeras y los informes de comisiones internacionales. He conocido a sacerdotes y monseñores que me aseguran que, además de los delitos financieros, siguen cometiéndose otros tantos sexuales. […] Que los abusos de menores no se han erradicado, sino que en los tres primeros años de pontificado de Bergoglio han sido presentadas ante la Congregación para la Doctrina de la Fe 1.200 denuncias de abusos “verosímiles” a niños y niñas de medio mundo. Al parecer, no solamente no se ha castigado a los encubridores, sino que muchos de ellos han sido ascendidos.” Así comienza la nueva y explosiva investigación de Emiliano Fittipaldi. De Australia a México, de España a Chile, de Como a Sicilia, cada año hay centenares de denuncias de delitos y comportamientos inaceptables por parte del clero. Entre quienes, con palabras o con hechos, lo han ocultado hay cardenales –como tres de los componentes del grupo de poder vaticano, George Pell, Óscar Rodríguez Maradiaga y Francisco Errázuriz–, prelados importantes –como Carlo Maria Viganò, Tarcisio Bertone o Timothy Dolan–. Algunos forman parte de la lista de sospechosos habituales y ya aparecían en Avaricia.  También hay muchos obispos, con la ayuda de la guía vaticana y de la CEI, que aún hoy no preven una denuncia obligatoria ante los casos de violencia sexual de sus sacerdotes.

Jesús Ruiz Mantilla publicaba una excelente entrevista en El País (acompañada de una magnifica fotografía de mi ex vecino Jordi Socías). Recomiendo su lectura

Les dejo con un par de fotos de ayer (una es mía y la otra es de Jesús Espino). La mesa de la presentación de cara al público estaba formada por Javier Baeza (el párroco), el traductor, Fittipaldi, Espino (de Foca/Akal) y el autor del prólogo de la edición española Juan José Tamayo (teólogo y profesor de la Carlos III).

Fiti todos

Fiti solo

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