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El Madrid no juega finales, las gana

Matthias Hangst Getty AS

La esperada final de Champions Liverpool-Real Madrid tuvo un arranque accidentado. El partido se retrasó 36 minutos por problemas con el acceso de los hinchas del Liverpool. Añadan que finalizando la primera parte le anularon un gol a Benzema. Fue el primer y único remate del Real Madrid en los primeros 45 minutos. No entiendo las razones por las que el tanto no subió al marcador. No hay fuera de juego de Benzema en el principio de la jugada. Y tras el embrollo entre defensas y portero la pelota le llega de nuevo a Benzema a pase de Fabinho. Gol aunque entre Benzema y la línea de gol solo hubiese un jugador del Liverpool. Al parecer el árbitro y el juez de línea consideraron que el balón de Fabinho es de rebote y por eso no vale. Entre la primera acción de Benzema y la del remate a gol hay una intervención de Fede Valverde, que a la postre es la que origina la acción de Fabinho. Para mi a Valverde le hacen penalti. Algo que ha pasado inadvertido. No pitaron el penalti y nos anularon el gol.

Decía que ese remate de Benzema del 44 fue el primer y único remate del Madrid porque el Liverpool llevó todo el peso del juego. Impusieron su ritmo y su asfixiante presión. El Madrid replegado no conseguía aproximarse a la meta rival. Nos faltaba el juego de Modric y el orden y distribución que impone Casemiro. En los pocos balones que llegaban a Benzema y Vinicius se imponía la defensa red.

El dominio del Liverpool no se traducía en ocasiones ni remates. Hasta el minuto 15 cuando Salah a bocajarro intentó empujar el balón a la red y se encontró con la manopla de Courtois. El primer milagro del belga. A esta acción siguieron dos disparos duros, mas centrados, de Thiago y Salah. Y en el 20 el segundo milagro de Courtois: Mané lanza un trallazo desde la frontal y el meta desvío con la punta de los dedos. El balón acaba estrellándose en el poste. Fueron los minutos más peligrosos del Liverpool (solo cinco min.).

Molly Darlington Rueters El País

En los minutos después del gol anulado vimos a un Liverpool descompuesto e impreciso. Y a un Madrid seguro de sus posibilidades. Al descanso se llegó con 0-0 y el Madrid salió del vestuario con otra cara. Más agresivo y menos replegado. El Liverpool a lo suyo pero más precavido, visto lo visto con el tanto anulado.

El segundo remate del Madrid también fue gol. Y esta vez sí subió al marcador. Corría el minuto 58 cuando Fede Valverde recibió un balón de Casemiro en la banda derecha. Su internada, marca de la casa (velocidad y fuerza) propicia el pase definitivo a Vinicius. El brasileño entraba por la izquierda, ganando en velocidad a su marcador, y aprovechó el centro-chut de El halcón y la maniobra de distracción de Benzema. 0-1.

Felip Singer EFE AS

Volvimos a ver a Courtois en dos acciones. La primera un paradón en el 63 y la segunda, otro milagro, en el 68. Ambos remates fueron de Salah, y en el segundo la pantorrilla de Courtois evitó que la pelota se le colase por su palo.

Luis Díaz fue víctima del sensacional partido de Carvajal. Diogo Jota le sustituyó en el 66. En el 77 Klopp efectuó un doble cambio: entraron Keita y Firmino por Henderson y Thiago. Un minuto antes Casemiro, solo, desperdició una oportunidad clara. No disparó ni controló bien.

En el 78 los reflejos de Courtois resolvieron una situación confusa tras un disparo de Alexander-Arnold. Y en el 83 Salah volvió a encontrarse con Courtois. Su control fue maravilloso como la intervención del portero. Al minuto una contra clara del Madrid fue desaprovechada porque Benzema y VIni no se entendieron. Era un tres contra dos.

Ancelotti en el 85 dio entrada a Camavinga por un castigado Valverde. Y en 89 entró Dani Ceballos por Modric.

En el primer minuto de los cinco de descuento Ceballos debió hacer el 0-2. Otra contra blanca en superioridad, iniciada por un excepcional pase filtrado de Benzema al centrocampista.

Rodrygo sustituyó a Vinicius a tres minutos del final.

En el último segundo, en la última jugada de la final, nos hacen falta y Ceballos le mete un patadón al balón desde el círculo central. Fue gol. Golazo. No subió al marcador. Se había pitado el final.

El Real Madrid no juega finales, las gana. Esta decimocuarta debía ser nuestra y lo fue. Nos la ganamos en las eliminatorias de octavos, cuartos y semifinales. Y por cierto, nos deberían dar un título inglés porque hemos derrotado a sus tres mejores equipos…

P.D.: Courtois fue elegido el mejor jugador de la final.

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Tablas en Cádiz

Jesús Álvarez Orihuela AS

Ancelotti siguió con el plan trazado y anunciado: rotó y dejó fuera del once a los cuatro pilares del equipo (Courtois, Modric -aunque estuviese sancionado-, Benzema, VInicius). El equipo que dispuso fue el formado por Lunin, Lucas Vázquez, Vallejo, Militao, Nacho, Valverde, Casemiro, Kroos, Marco Asensio, Mariano y Rodrygo. La sorpresa vino al ver a Vallejo de lateral derecho y Lucas Vázquez en la izquierda de la defensa.

Nacho, hoy capitán merengue, volvía a enfrentarse a su hermano Álex, capitán del Cádiz. El madridista jugaba como campeón de Liga y su hermano se jugaba la permanencia.

Los locales también le hicieron el pasillo a los campeones. Ya son dos los equipos que se han desmarcado de la actitud del Atlético de Madrid.

La primera incursión del Cádiz fue por la banda de Vallejo y terminó con un buen disparo de Akapo desde la banda opuesta. A esta jugada siguieron otras dos que llevaron peligro a la meta de Lunin. Hasta que a segundos de cumplirse los primeros cinco minutos una arrancada de Rodrygo por la izquierda siembra el pánico en la defensa cadista. Dentro del área supera a tres rivales, escondiendo la pelota, para regalarle el gol a Mariano ante la salida de Ledesma. El delantero centro la empujaba a puerta vacía.

El Cádiz no pareció inmutarse y continuó acechando el área madridista. Mas en el 11 Valverde se fue solo en carrera desde la frontal de nuestra área, enmendando un fallo de Vallejo. Abrió a la derecha para Asensio quien no pudo o no supo rematar como era debido. Al poco, dos minutos después, Nacho salva el gol que ya cantaba medio Cádiz. Negredo superó a Militao en carrera y Nacho interceptó el pase de la  muerte a Lucas Pérez. Idrissi (la pesadilla de Vallejo) y Lucas Pérez estaban en todas las jugadas de ataque del Cádiz.

Mediada la primera parte Nacho resolvió otro fallo de Militao. Negredo no se espero que el central pifiase y Nacho estuvo más atento. En el 35 fue Lunin quien desvió un remate de Idrissi tras un excelente pase filtrado de Fali. Y al tercer fallo de Militao llegó el empate. En el 36 Sobrino, otro canterano nuestro, se hizo con el despeje defectuoso del central. Avanzó hacía el balcón del área, entró y soltó un cañonazo que se coló por la escuadra, tras dar en el larguero por dentro. Los dos minutos siguientes fueron de ocasiones claras para el Cádiz que estaba enfurecido.

Cuando marcaban tres minutos de prolongación Militao se resbaló y propició otra ocasión clara, que no supieron aprovechar.

1-1 al descanso.

A Militao no le cambiaron. Se lo merecía pero sustituirle era matarle. Tampoco se rectificó la posición de los laterales, que no pareció ser una buena idea visto lo visto en la primera parte.

Nacho volvió a salvar una ocasión rival en el 48. Se adelantó a Sobrino cuando se disponía a empujar la pelota a la red.

En el 57 fue Fali quien hizo de Nacho, anticipándose a Rodrygo en la boca de gol. Un minuto después en otro error de Militao (salta y no la da) Negredo se planta delante de Lunin. El meta derriba al delantero. Penalti. Lo lanza el propio Negredo y Lunin se tira a la base del palo y la salva. También llegó al rechace. A la jugada siguiente es Ledesma quien salva un remate de Asensio.

Ancelotti tenía preparado un triple cambio. Se fueron en el 64 Vallejo, Fede Valverde y Rodrygo. Entraron Carvajal, Ceballos y Hazard.

Hubo un intercambio de golpes y ocasiones por parte de ambos equipos. La más clara fue local en el 69. Primero salvó Lunin, falló otra vez Militao en el despeje y no supieron aprovechar la ocasión. ¡Increible! Como el dato que daban en la tele: el Cádiz había disparado 21 veces.

La amarilla a Hazard por falta a Akapo en el 73 dio lugar a su sustitución. Se retiró sobre una pierna, apoyado en un enfermero.

Latasa entró por Mariano en el 81.

El partido se prolongó seis minutos. La última jugada en el 97 sirvió para que Mateu Lahoz chupase cámara.

El Cádiz no mereció perder y el Madrid no mereció ganar. El empate, por tanto, parecería razonable.

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El Real Madrid agranda su leyenda europea

Helios de la Rubia RM

El Real Madrid agrandó su leyenda europea en la caldera del Bernabéu. Independientemente del resultado final el Manchester City y el Real Madrid nos han brindado una enorme semifinal. El primer partido, con siete goles, fue espectacular. Lo mismo puede decirse de la vuelta con victoria merengue por 3-1 en la prórroga. Así que ¡enhorabuena! a los dos equipos.

Ángel Martínez Getty AS

Ancelotti presentó el once que todos preveían. Me dio un ataque de entrenador y discutí la presencia de Kroos. Prefería a Camavinga o Ceballos, porque el alemán no está al 100% de forma. Lo comenté con mi hijo y con Esteban Hernández. Ambos concordaron conmigo. Afortunadamente el mister sabe más. Porque aunque Kroos estuvo discreto en la primera mitad su presencia fue importante en la segunda mitad. Su aportación fue notable en los mejores minutos del frenético arranque blanco de los segundos 45 minutos. El problema es que el Madrid no logró marcar en ese eléctrico cuarto hora de juego. En el que hubo una fase en la que el City no pasó de la divisoria de ambos campos.

La primera mitad fue una belleza, a pesar de la falta de goles. Jugado de poder a poder. El aparente dominio del City, sin mordiente, fue respondido con tres ocasiones desaprovechadas por Benzema (2) y Vinicius. Las tres se fueron fuera. En cambio, el City que no finalizaba las jugadas puso a prueba dos veces al milagroso Courtois, que evidenció una vez más estar tocado por los dioses.

El medio campo inglés, con De Bruyne muy activo en la primera mitad y desaparecido en la segunda por mérito merengue (le cambiaron en el 71), un gran Bernardo SIlva y un excelente Rodri, cortocircuitaba al nuestro. Walker se las tenía tiesas con Vinicius, en un duelo que fue de los destacados del encuentro. Hasta que el inglés se retiró tocado en el 71. Nuestro Fede Valverde estuvo inmenso los 120 minutos. Un tuttocampista que dicen los italianos. Modric soberbio mientras estuvo en el campo, perjudicado por una amarilla al poco de empezar el encuentro. Y Casemiro eficaz en el corte, pero intermitente en la salida eficaz del balón.

El 0-0 al descanso era merecido. Me refiero al empate.

El Madrid salió enloquecido del vestuario. Sacamos de centro y repetimos la primera jugada de Manchester: pase largo buscando a Vinicius. Como entonces se creó la ocasión mas no se materializó. A partir de ahí la avalancha blanca se impuso, sin fruto en el marcador.

El primer cambio, en el 67, acabó siendo decisivo: se iba Kroos y entraba Rodrygo. Me sorprendió porque veníamos de ver los mejores momentos del alemán. Cinco minutos después nos tocó el mazazo del golazo de Mahrez. Una internada de Bernardo Silva, que se corre medio campo para cedérsela al punta que fusila a Courtois por la escuadra del palo corto. 0-1 en el peor momento posible. El Bernabéu se levantó para animar al equipo. Ancelotti reaccionó con un doble cambio sorprendente, que critiqué: retiró a Modric y Casemiro para dar entrada a Marco Asensio y Camavinga. El francés se agigantó a la altura del partido y de la ocasión. A sus 19 años ya ha demostrado que tiene madera de gran futbolista. Es una realidad.

A partir de estos cambios y con el marcador en contra entramos en una fase anárquica de juego del Madrid. El City controlaba y Guardiola intentaba que los suyos rematasen la eliminatoria con un segundo gol. Que pudo llegar en el 86 y en el 87. La primera la salvó Courtois y la segunda Mendy bajo palos en una acción inverosímil. Asensio no llegó en el 89 a lo que pudo ser el empate. Y cuando todo estaba prácticamente visto para sentencia surgió el tsunami blanco. Corría el minuto 90 cuando Benzema recogía cerca de la línea de fondo un balón colgado al área por Camavinga  y de volea pasaba al área chica, donde aparecía Rodrygo y empataba el partido. Este momento produjo la magia y todo los madridistas nos levantamos al unísono. Los del césped y en las gradas del estadio, en los hogares y los bares. De las oportunidades que tuvo el Madrid este gol de Rodrygo fue el primer remate entre los tres palos.

Con seis minutos de descuento todos sabíamos que llegaría el segundo. Algunos tendríamos dudas sobre si habría un tercero o una prórroga. La convicción del segundo se confirmó en el 91. No hubo que esperar mucho. Un minuto después del gol del empate Carvajal centraba al área. Marco Asensio intentaba cabecear y la rozaba. Rodrygo, de nuevo y de nueve, cabeceaba para lograr el 2-1.

AMartínez Getty AS gol2

Era nuestro segundo remate entre los tres palos. Seguíamos sin ver al portero del City. Porque nuestros tiros iban fuera o eran gol. Le vimos cuando salvó el hat-trick de Rodrygo, que se internó por la derecha. Evitó la prórroga en su primera parada de la noche, con cierta fortuna en este mano a mano.

Al poco de comenzar la prórroga Benzema tuvo su tercera ocasión. El meta salvó en dos tiempos. A los cuatro minutos una arrancada de Camavinga de área a área termina con Rúben Días derribando a Benzema. Penalti claro que el francés anotó para subir el 3-1 al marcador. ¡Estábamos clasificados!

Ceballos saltó al campo en el 103 por Benzema. Solidificó el centro del campo, para ayudar a Camavinga y Valverde. Posteriormente entraron Lucas Vázquez y Vallejo por Vini y un tocado Militao.

Lo peor del partido, a pesar de la emoción de los minutos finales, fueron los quince minutos de la segunda parte de la prórroga. Porque el Madrid jugó a lo que tenía que jugar, con el reloj a favor, interrumpiendo el juego, despejando en largo, buscando contras. El City, descompuesto, se desesperaba intentando llegar a los dominios de Courtois.

Una grandiosa semifinal entre dos equipos plagados de talento, en la que se ha impuesto el más fuerte, tanto mentalmente como físicamente. Ganó el equipo que supo afrontar marcadores en contra. En la ida un 2-0, un 3-1 y un 4-2 para terminar perdiendo 4-3. Y en la vuelta un 0-1 a 18 minutos del final, que suponía tener al Madrid en la lona con dos goles abajo.

El Real Madrid afronta su decimoséptima final con el reto de ganar la decimocuarta. Enfrente tendremos al Liverpool. Los dos mejores equipos del mundo frente a frente. Y también los que mejor están físicamente.

David Ramos Getty AS

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Milagro en Manchester

Jesús Álvarez Orihuela AS

De milagro podemos calificar lo vivido anoche en Manchester por el Real Madrid. El partido no pudo empezar peor: De Bruyne anotaba el 1-0 al minuto de juego en el primer despiste defensivo de la noche; a los 10 minutos en otro desbarajuste de nuestra defensa Gabriel Jesus hacía el 2-0 y dejaba retratado a Alaba. Era increíble lo que estábamos viviendo. No pasabamos de la divisoria de ambos campos. Nos presionaban por todo el campo. No ligábamos dos pases seguidos. El meneito que nos estaban metiendo era tremendo.

A medida que avanzaba el encuentro el 2-0 se quedaba corto. Hasta que Modric, poco antes de la media hora de juego, apareció y reactivó al moribundo. Benzema en el 32 acortó distancias (2-1). Modric robó un balón y abrió a la banda a Mendy. El lateral centró y Benzema se anticipó para rematar a gol con el interior desde la inmediación del punto de penalti. El balón entró pegado al palo.

Rodrygo pudo marcar tres minutos después.

El 2-1 al descanso era le mejor noticia para el Madrid. El cuarto de hora final de la primera mitad era poco bagaje para el aluvión de juego del Manchester City. Pero ese gol mantenía vivas nuestras esperanzas.

El arranque de la segunda mitad fue tan desastrosa como la de la primera. Nos arrollaron. Fallaron un gol incomprensible con dos oportunidades en la misma jugada. La primera la salvó el poste y la segunda Carvajal bajo palos. Mas Foden en el 52, solo, lograba el 3-1. Estábamos otra vez en la lona.

Y en estas apareció Vinicius. Corría el minuto 54 (dos min. tras su tercer gol) y un balón largo buscó al brasileño. En su campo, a un metro de la línea del centro de campo, de espaldas a Fernandinho, le amaga y se va. Deja clavado a su compatriota y se lanza veloz en carrera hacia la portería. ¡Tremenda carrera conduciendo la pelota! Encara al meta y desde el vértice del área chica supera a Ederson con un remate cruzado al palo largo. 3-2.

Cualquier otro rival se hubiese derrumbado. A ver, dominas el encuentro en todas las facetas, te pones 2-0 y 3-1 y antes de cumplirse la hora de juego solo vas ganando 3-2. El City demostró su carácter. No se vino abajo. El Madrid tampoco. Esta fue la característica del partido: dos equipos de una gran personalidad que saben afrontar adversidades.

La cosa no acabó aquí. En el 73 Bernardo Silva de un trallazo imponente ponía el 4-2 en el marcador. Fue otra jugada tonta del Madrid en defensa. Kroos hace falta en la frontal del área, merecedora de amarilla. Los nuestros se paran. El árbitro no pita. Silva se hace con la pelota y la mete por toda la escuadra.

Ocho minutos después Laporte devuelve el último regalo madridista. Salta con los brazos en cruz y la toca con la mano. Penalti. Benzema a lo Panenka hace el 4-3 que será definitivo.

Habrán observado que no me he detenido en variantes tácticas, cambios por lesiones (Stones y Alaba), etc. Ha sido un partido espectacular de goles, emociones y sensaciones. Ni siquiera las estadísticas explican lo sucedido.

Marca

¿Cómo explicar 4 goles de seis remates a puerta (City)? ¿Y tres de cinco (Real Madrid)? El City remató 16 veces y todas llevaron peligro. El Madrid 11 de las que solo cinco fueron ocasiones.

Esta ide a de semifinales de Champions ha sido una delicia para el espectador neutral. Y una agonía para los seguidores de ambos equipos. El City ha sido mejor pero no ha aniquilado al Madrid, que sale vivo y confiando en la magia del Bernabéu. ¿No estaremos tentando demasiado a la suerte?

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La segunda unidad se impone 1-3 al Osasuna

Javier Gandul AS

La segunda unidad del Real Madrid se impuso 1-3 al Osasuna. Una gran segunda unidad habría que decir.

Ancelotti sorprendió a todo el mundo con la alineación. Presentó un once inédito, con una media que no habíamos visto nunca: Camavinga, Ceballos y Fede Valverde.

Los temores sobre el árbitro se confirmaron demasiado pronto: en el minuto 4 amarilla a Camavinga, cuando de haber algo era la posible falta que le hicieron a él. El francés tenía ganada la posición e intentó jugar la pelota.

Las clásicas oleadas de Osasuna fallaban en los metros finales. La más clara la tuvieron en el 6, cuando el centro lateral del Chimy Ávila no encontró rematador. Respondió acto seguido Rodrygo con un buen disparo desde la izquierda. Sergio Herrera despejó abajo a córner.

La pizarra produjo el 0-1 en el 11. Una falta lateral botada en corto a Ceballos desde nuestra banda izquierda. El medio la cambia de banda a Benzema que se la pone a Alaba que chuta a bocajarro. El remate del central lo rechaza Herrera mas Alaba se hace con el rebote y marca. En la repetición daría la impresión que el balón le encontró. Al minuto empataba Osasuna. Esta vez el pase del Chimy Ávila sí encontró rematador: Budimir. 1-1 y quedaban dos minutos para cumplirse el primer cuarto de hora de juego.

Nacho sufría en su banda izquierda con el Chimy Ávila. Muntanyola se multiplicaba en el medio campo local. Su duelo con Ceballos tenía trazas de ser épico. Rodrygo ocupaba el extremo izquierdo y Marco Asensio jugaba por la derecha, con tendencia de ir hacia el centro.

En el 19 vimos la segunda jugada en la que no señalaron amarilla a los defensas locales. En esta el perjudicado fue Rodrygo (en la anterior Camavinga fue cabeceado por Javi Martínez Calvo).

A los 25 un control espectacular de Rodrygo, a un pase largo de Militao, fue desperdiciado por Benzema. El brasileño controló dándose media vuelta y se la puso a Benzema, desmarcado. Al nueve se le fue un pelín largo el control y desperdició la ocasión. En esta jugada le hicieron penalti a Rodrygo. En el momento de pasar a Benzema le pisaron el gemelo. La jugada la revisó el VAR y no pasó nada. Todo acorde al guión previsto, como había avisado en la previa. En el 32 para nuestra sorpresa anularon un gol a Budimir por fuera de juego. Imaginen lo claro que debió ser para que el árbitro hiciese caso a su linier, quien levantó el banderín.

La intensidad de los de Arrasate iba in crescendo. Su presión alta era cada vez más peligrosa. El Real Madrid jugaba a mover la pelota con un doble objetivo: buscar espacios y desgastar físicamente al rival.

Alaba puso en apuros a Herrera en el 37 con un disparo lejano.

Darko Brasanac vio la amarilla en el 42 por dos faltas consecutivas, a Benzema y Camavinga.

Al filo del descanso 1-2. Arranca Asensio por la derecha. Combina con Camavinga. El francés cuelga el balón al área, a la izquierda, por donde entra Ceballos como una exhalación. El medio remata y Herrera salva el gol. Asensio atento al desarrollo de la jugada recoge el rechace y marca. A la buena noticia del gol se unió la mala de la lesión de Alaba. Parecía algo muscular. Carvajal calentó durante el descanso.

Carvajal salió para jugar en la segunda mitad, de lateral izquierdo (como en Sevilla) y Nacho pasó a central por Alaba. Ellos retiraron a Rubén García y entró Manu Sánchez.

En el 48 Courtois sacó palmeando un balón envenenado cabeceado por Darko.

En el 50 Benzema le filtra un balón a Rodrygo. El extremo recorta al Chimy Ávila y este despeja el balón con la mano desde el césped. Benzema no transformó. Herrera adivinó las intenciones del nueve y se lució desviando. Ceballos no pudo aprovechar el rechace.

En el 56 se reclamó un penalti sobre Ceballos. No lo era. Pero en el 57 sí pitaron el que le hizo Nacho Vidal a Rodrygo cuando encaraba al portero. Volvió a suceder lo mismo del anterior: Benzema lanzó al mismo sitio y Herrera de nuevo rechazó el disparo.

Nacho vio la amarilla en el 61 (nuestra tercera porque unos minutos antes la vio Militao que fue atacado por Herrera quien le echó todo el cuento del mundo y sancionaron al central).

El Madrid tenía encerrado al Osasuna en su campo. A los locales solo les quedaba el recurso de las contras, pero lo intentaban desde muy atrás y los blancos recuperaban pronto.

A partir de la hora de juego el Madrid empezó a gustarse. Algo que a este madridista pesimista me empezó a preocupar porque el partido no estaba resuelto. Y habíamos fallado dos penaltis.

Arrasate hizo un doble cambio en el 67 y Ancelotti dio entrada a Kroos por Ceballos en el 70. El andaluz se fue renqueante por unos calambres. A los tres minutos entró Isco por ¡Camavinga! Partidazo del francés.

La primera intervención de Isco casi nos cuesta el gol del empate. Intenta jugar de tacón y pierde la pelota que se va fuera. Osasuna saca rápido de bada ante la mirada atónita de Isco. Y se plantan en el área. Carvajal despejó a córner ahuyentando el peligro. Esta jugada le dio aire a los rojillos.

Sobre el 80 el árbitro paró el partido. Tardamos en saber la razón. Dos minutos después la megafonía pidió que no se arrojasen objetos al campo de juego. Courtois fue alcanzado por uno.

Nacho no llegó a un balón en la boca de gol en el 86 y medio. El Madrid llevaba unos minutos dominando de nuevo. El peligro casi siempre llegaba por la banda de Rodrygo, inmenso toda la noche. En el 88 se iba a portería solo y achuchado por el defensa cayó en el área. Me da la impresión que no hubo bemoles para pitar el tercer penalti. Tras esta jugada Vinicius entró por Rodrygo.

Al partido se le añadieron seis minutos.

Osasuna sacó fuerzas de flaqueza. Y acosó el área blanca en un par de jugadas. A dos minutos del final pudo sentenciar Vinicius tras un excelente pase en profundidad de Isco. Al minuto otra arrancada de Vini a pase de Benzema, tras robar con una ruleta, se va hacía la portería desde el círculo central y se la pone a Lucas Vázquez. Anota con categoría y es digno de elogio que el lateral derecho estuviese en las inmediaciones del penalti, siguiendo la jugada, en el minuto 95. ¡Chapeau!

Marca

Talento, calidad y poderío físico. Las tres claves del éxito del Madrid. Tres puntos más y una jornada menos. Nos quedan cinco. Y el martes semifinales de Champions contra el City en su estadio.

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Penúltimo escollo del Real Madrid: el Osasuna y los árbitros

Marca

El Real Madrid viaja a Pamplona para afrontar su penúltimo escollo: el Osasuna y los árbitros. Los jueces sobre el césped y en la sala del VAR son dos viejos conocidos de la afición madridista: Burgos Bengoetxea y Estrada Fernández. Ambos tienen un largo historial de agravios contra el Madrid. Como el de Sevilla de la pasada jornada (le han mandado a la nevera). A ver qué pasa esta noche. ¿Nada bueno?

El Sadar es un campo difícil donde la afición rojilla empuja a su equipo, que ahora aspira a posiciones europeas. Últimamente el Madrid ha salido bien parado, mas lo pasado no condiciona el presente. Ni siquiera para Benzema que mantiene una buena racha en este campo. Ya puestos, recordemos que nos empataron a cero en el Bernabéu (en octubre).

Ambos equipos presentan bajas y Ancelotti además da descanso a Modric. Se aventura una media con Valverde y Camavinga acompañando a Kroos. Arriba Rodrygo junto a la pareja de moda, Vinicius y Benzema. Me queda la duda de si Alaba o Nacho ocuparán el lateral izquierdo. Y el otro de central junto a Militao. ¿Volverá Carvajal a la izquierda y Lucas Vázquez en la derecha? Veremos…

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El Real Madrid se impone al Sevilla y al árbitro

Jesús Álvarez Orihuela AS

El triunfo del Real Madrid 2-3 es medio título. Esta era una de las salidas donde se podía pensar que nos dejariamos puntos. Nadie había ganado en el Sánchez Pizjuán. El Madrid se impuso a dos rivales: al Sevilla y al árbitro, Cuadra Fernández, que tuvo la desfachatez de rectificar al video arbitraje y ver algo que nadie más vio. Se equivocó en todas las jugadas polémicas o discutibles. Pero vayamos por partes y empecemos por el principio.

Ancelotti sorprendió con su elección para suplir las bajas en el lateral izquierdo al no contar con Nacho. Eligió a Lucas Vázquez. Aunque Lucas se colocó en la derecha y Carvajal en la izquierda. La decisión era arriesgada, mas el desempeño de Nacho últimamente ha presentado lagunas. No así el de Lucas V.

El Sevilla-Real Madrid enfrentaba al equipo menos goleado contra el más goleador, con los dos mejores porteros de esta Liga: Bono y Courtois. Con el añadido que el Sevilla estaba imbatido en su campo esta temporada.

El partido arrancó con buen ritmo por parte de ambos. Los dos presionaban arriba. En los dos primeros minutos vimos una incursión de Vinicius y un pase del Papu Gómez que no encontró rematador. Y en el 9 una buena maniobra de Martial nos puso el corazón en vilo. Su remate desde la frontal salió rozando el palo.

A medida que pasaban los minutos el Sevilla se adueñó del partido. La presión sevillista era eficaz. Incomodaban nuestra salida de balón. Lo perdíamos rápidamente. Y los saques largos de Courtois eran siempre para ellos. Hasta que en el 17 Vini provoca un saque de esquina. Se bota y Bono se choca con DIego Carlos, que toca la pelota con la mano. Penalti. No señalado. A este árbitro y al del VAR ya les hemos sufrido. Siempre nos han perjudicado. Acto seguido una falta a favor del Sevilla, desde el balcón del área, es lanzada por Rakitic. Gol. 1-0. La metió justo por el hueco que Militao abrió en la barrera. DIcen los expertos que se debería haber repetido la falta por la presencia inadecuada de dos sevillistas en la barrera.

El Sevilla con el tanto creció aún más. El Madrid, con un inoperante Kroos, estaba superado.

En el 24 llegó el 2-0. Lamela aprovecha un balón suelto para anotar. Tecatito superó en carrera a Militao, quien llegó tarde y encaró a Courtois. El balón rebota o lo pasa el mexicano y le llega a Lamela, solo en el punto de penalti. El Sevilla parecía la mejor versión del Chelsea del Bernabéu.

El Madrid estaba en la lona. No conectábamos con Benzema. Y en los pocos balones que le llegaban a Vini este pecaba de individualista.

Camavinga intercambió su posición con Kroos. Pareció surtir efecto, unido al repliegue local.

A Camavinga le perdonaron una posible segunda amarilla en el 37. ¿Complejo de culpa por el penalti no señalado? Martial se lesionó en la jugada y fue sustituido por Rafa Mir. Dio la impresión de ser un tirón.

Benzema se fabricó una oportunidad por la izquierda en el 43. Se fue de dos y buscó la escuadra corta para sorprender a Bono. Se le fue arriba por poco. En el último minuto de los cuatro de descuento Benzema falló una clara ocasión, mano a mano contra Bono. El pase en diagonal de Alaba fue inmenso. Pero ni marcó y además señalaron fuera de juego del francés.

Visto lo visto pensé en una modificación: Rodrygo por Camavinga. El ímpetu de Camavinga, con una amarilla, nos podía dejar en 10 (como de hecho pudo suceder en la primera mitad). Me preocupaba también el poco fútbol de Kroos.

Rodrygo estuvo calentando en el descanso. Señal que mi propuesta era la idea del mister. Y efectivamente el sustituido fue Camavinga. Lopetegui por su parte retiró a Papu Gómez y entró Óliver Torres.

Benzema falló el 1-2 en el 47. El pase filtrado de Modric habilitó al francés en la frontal que avanzó y se metió en el área. Busco colocar y Bono respondió. En nuestro siguiente ataque una combinación por la izquierda entre Carvajal y Vinicius termina en un pase del lateral a Rodrygo. Que marcaba en su primer balón. El pase atrás de Carva lo remató Rodrygo con el interior de su pie derecho, desde la frontal del área chica.

Un zapatazo de Militao en el 52 lo desvió a córner Bono. Dos minutos después Rodrygo no llegó para rematar el empate a dos. Se habían cambiado las tornas. El Sevilla no cruzaba la divisoria de ambos campos. Hasta la hora de juego no lo lograron.

En el 61 doble cambio del Sevilla: se fueron Acuña y Tecatito. Entraron Gudelj y Augustinsson. Al minuto Rodrygo montó un lío por la derecha y se la puso a Benzema. Su disparo raso y cruzado se fue fuera por poco.

A mi me daba la impresión, desde la primera mitad, que Benzema estaba fundido. Esta sensación se acrecentaba a medida que transcurrían los minutos. En el descuento me calló la boca. O más bien el pensamiento.

En el 71 se iba Lamela y entraba Ocampos. Al minuto Rafa Mir, solo, cabeceaba muy alto. Pudo haber sentenciado.

A Vinicius le anularon un gol en el 74 por una inexistente mano. El pase de Lucas Vázquez, desde la otra banda, lo peinó Modric y Vini controló con la zona de la clavícula. Y batió a Bono con su derecha. El árbitro fue al VAR y se empeñó en ver algo que no existió. Para ratificar su errónea decisión. ¡Un escándalo!

En el 81 se retiraban Modric y Lucas Vázquez, entrando Marco Asensio y Nacho. Alaba pasaba al lateral izquierdo y Carvajal volvía a su posición. Y desde ahí Carvajal, tras un córner, ponía un balón al área desde la derecha y Nacho, en su primer balón, marcaba el gol del empate. Era la segunda asistencia de Carvajal. Minuto 82. Un minuto después Benzema tuvo el tercero.

Se añadieron siete minutos. El Madrid de esta segunda mitad fue a por el partido. Y lo siguió intentando en el alargue.

El 2-3 en el primer minuto del descuento fue una obra maestra coral. Vini por la derecha caracolea y se la da de tacón a Rodrygo, quien busca la línea de fondo. Su cambio de ritmo es impresionante y rebasa al defensa. Su pase atrás, el de la muerte, lo controla Benzema con una tranquilidad pasmosa. Y desde la frontal del área pequeña marca un golazo.

En el 94 y medio Mariano entró por Benzema. Y en su primer balón estuvo a punto de hacer el cuarto. Estaba en fuera de juego. Una pena porque la vaselina que intentó era una delicatessen.

El show arbitral no paró y alargó el partido más de los siete minutos señalados. Nos fuimos al 99 y medio!!!

¡Este equipo y sus remontadas son leyenda viva!

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El Chelsea sembró el pánico (Real Madrid 2 Chelsea 3)

Antonio Villalba realmadrid.com

El Chelsea sembró el pánico en el Bernabéu. Desde el minuto 15 cuando Mount hizo el 0-1. Un golazo, que contó con la pasividad de nuestros centrales.

La vuelta arrancó con un Real Madrid de buen tono. Mas ese primer gol nos metió el miedo en el cuerpo. El equipo empezó a flaquear y a no dar una a derechas. Se fallaban los pases, incluso los fáciles; ellos llegaban antes a los balones divididos; ganaban todos los balones por alto. Nos presionaban por todo el campo y no nos daban respiro. Se anticiparon en todas las jugadas.

Ancelotti hablaba de defensas optimistas y pesimistas. Los optimistas son aquellos que piensan que nada va a salir mal y se confían Acaban fallando. Los pesimistas son los que piensan que algo puede torcerse. Están siempre concentrados y no cometen errores. Siguiendo este símil soy un madridista pesimista. Siempre me pongo en lo peor. Y detesto los ambientes de euforia artificiales. Salvo cuando se celebran títulos. Estaba preocupado por el partido de Liga ante el Getafe tras el 1-3 de Londres. Y muy preocupado respecto a la vuelta frente a los de Tuchel. Así lo expresé en el post de ayer que despedí con «El Chelsea no ha dicho su última palabra…».

Lo mejor que le pudo pasar al Madrid fue llegar con 0-1 al descanso.

Mi estado de ánimo se hundió en el 50 cuando Rüdiger cabeceó el 0-2 a la salida de un córner que no fue. ¡Menudo partidazo el del central! Resulta complicado destacar a un solo jugador del Chelsea. Marcos Alonso, Kanté, Kovacic, etc. Pero Rüdiger estuvo inmenso, tanto en defensa como en ataque. Y en el centro del campo. Porque tanto él como Thiago SIlva adelantaron sus posiciones al círculo central. Cortocircuitaban el escaso juego blanco. Escaso precisamente por ellos y su línea de medios, con Kovacic y Kanté al mando.

El pánico alcanzó niveles estratosféricos cuando Marcos Alonso anotó en el 62. Afortunadamente el VAR detectó que había tocado el esférico con la mano. Ya pueden imaginar el alivio con la anulación del gol. Esta acción puso fin a una reacción blanca iniciada con un lanzamiento de falta de Kroos en el 55. El meta del Chelsea, Mendy, voló y evitó el gol. Era la primera vez que le pusimos a prueba. El equipo se rehizo y se vino arriba. Tras la incertidumbre del gol anulado hubo cierto titubeo. Y a los tres minutos Benzema cabeceó al larguero un pase de nuestro Mendy. Las dos primera ocasiones blancas se produjeron en estos 10 minutos de la segunda mitad (del 55 al 65). Muy poco bagaje ofensivo para cualquiera y más si juegas en casa.

Camavinga entró en el 72 por un Kroos que se marchó visiblemente enfadado. Se buscaban piernas y frescura.

El espejismo blanco se desvaneció en el 75 con el 0-3 de Timo Werner. En nuestra enésima pérdida en la salida de balón este se lo llevó el delantero, que desde que fichó por el Chelsea ha perdido su olfato goleador. A trancas y barrancas se impuso tras dejar sentado a Casemiro en el área y puso por delante a su equipo en la eliminatoria. El Madrid estaba eliminado. Quedaba un cuarto de hora y seguíamos necesitando marco un tanto. Al igual que el con 0-0 del principio.

Ancelotti hizo dos cambios en el 77: entraron Marcelo y Rodrygo por Mendy y Casemiro. Acto seguido Courtois salvó el cuarto. Y al minuto Rodrygo, en el primer balón que tocaba hacía el indispensable gol. Un pase de Modric con el exterior, marca de la casa, lo remataba Rodrygo en carrera y de volea. Se desató la locura y todos (jugadores, equipo técnico y afición) nos lo empezamos a creer.

Antonio Villalba Rodrygo realmadrid.com

Pulisic salió en el 82 por Werner. Pudo sentenciar en dos ocasiones. La primera en el descuento fue la más clara. La segunda fue en la prórroga.

Nacho en el 86 se acalambra. Estuvo flojo en la primera parte y se resarció en la segunda. Cinco minutos después fue sustituido por Lucas Vázquez. Carvajal, que se multiplicó en defensa, pasó a jugar de central.

El 1-3 final nos llevaba a la prórroga. ¿Resistiría el Chelsea media hora más tras el esfuerzo de los 90 minutos? Porque su presión alta todo el partido fue asombrosa.

A los seis minutos de la prórroga alcanzamos el éxtasis. Camavinga robó un balón en la línea media rival. Lanzó a Vinicius. El brasileño que arrancó muy bien el partido y provocó una amarilla de su lateral, James, se fue diluyendo y no supo aprovechar esa ventaja. O no le llegaban balones o los perdía. Pero apareció cuando más se le necesitaba. En la prórroga con un 1-3 en contra. Corrió la banda hasta casi la línea de fondo y con un toque sutil se la puso en la cabeza a su Benzema. El francés demostró su clase cabeceando para pillar al meta a contrapié. 2-3. ¡La semifinal estaba al alcance de la mano!

Víctor Carretero Benzema realmadrid.com

El Chelsea no se dio por vencido e intensificó su asedio. La mejor prueba del bombardeo es la estadística final de remates. El Madrid solo remató 10 veces (cuatro a portería, dos goles). ¡El Chelsea 29! De los 29 siete fueron entre los tres palos, marcando tres tantos.

Courtois se lució varias veces durante el tiempo extra. Desbarató buenas ocasiones del rival. Y cuando no lo hizo, fallaron ellos como en una clarísima en el 119 de Jorginho (que ayer no fue titular). El Madrid, encerrado (Ceballos entró por Vini) solo pudo hacer dos buenas contras.

El pitido final fue uno de los alivios más grandes de mi vida futbolística, comparable a ganar una final europea en los penaltis.

Real Madrid y Villarreal se han clasificado para semifinales de esta Champions. A ver que sucede con el Atlético de Madrid que tiene que remontar un 1-0 en contra. Podrán ser tres semifinalistas de nuestra competición.

Un madridista pesimista como un servidor ya está pensando en el decisivo partido contra el Sevilla en el Sánchez Pizjuán. ¿Nos pasarán factura las bajas por sanción (Casemiro) o lesión, más la tremenda fatiga de estos 120 minutos? Aunque la alegría de la clasificación pueda ser la mejor vitamina.

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Tres puntos más y una jornada menos

Denis Doyle Getty AS

El Real Madrid 2 Getafe 0 tiene su mejor resumen en que el líder logró tres puntos más y queda una jornada menos.

Ancelotti que tenía claro que este duelo no estaba para bromas y que el compromiso del martes es de aupa, a pesar del favorable 1-3 de la ida. Alivió a Carvajal, Kroos y Modric. Puso a Marcelo por el tocado Mendy, situando a Lucas Vázquez y Marcelo de laterales. Apostó por las piernas frescas y los pulmones de Fede Valverde y Camavinga para escoltar a Casemiro. Y arriba Rodrygo, Benzema y Vinicius.

La apuesta por los dos medios fue todo un acierto. Menudo partidazo de ambos. Valverde ocupó todo el campo, de lado a lado y de abajo a arriba. Camavinga es un prodigio de colocación. Está siempre en el sitio que debe estar y se ofrece siempre para ayudar a sus compañeros y descongestionar el juego.

La primera parte del Madrid fue mejor que la primera. En la primera anularon un gol a Benzema por fuera de juego de Rodrygo. En el campo no lo vi. Fue un balón largo de Alaba desde la defensa. El brasileño corrió, controló y se la pasó a Benzema.

Poco a poco el Getafe, muy bien plantado, empezó a conseguir que se jugase a lo que ellos querían. Nos desactivaron momentáneamente. Estaba claro que un gol cambiaría la inercia. Este llegó en el 37. Vinicius, que había dejado destellos, metió un balón al área, desde su banda izquierda, a lo Modric. Es decir, con el exterior. Casemiro en plancha, al estilo clásico de los delanteros centro, cabeceó a la red. El gol desmadró al Madrid y confundió a los azulones. Fueron los mejores minutos blancos. Al descanso nos lamentamos de lo corto del resultado.

La segunda mitad fue soporífera hasta el gol. Con el 2-0 de Lucas Vázquez en el 67 volvió a suceder lo mismo de la primera mitad: el Madrid se desmelenó y volvimos a ver su mejor cara durante 10 minutos. Lo que si quedaba claro es que sin rematar iba a ser complicado que el Getafe lograse marcar. De hecho hasta el 90 no buscaron puerta. Un fallo de Nacho (sustituyó a Alaba, que estuvo muy bien y fue ovacionado al abandonar el campo), propició que Enes Ünal se internase y disparase. No fue gol porque la pelota encontró el poste.

Ancelotti le dio minutos a Ceballos y Bale, algo que había dejado entrever en la rueda de prensa previa al partido. El medio estuvo bien y al galés se le pitó.

El sabor amargo lo deja la amarilla a Casemiro, que le impide jugar en Sevilla el próximo domingo, en otro partido trascendental en el camino a ganar la Liga. El árbitro le perdonó una la primera vez por protestar con aspavientos una falta que igual también pudo ser merecedora de tarjeta. Después, en otra jugada, insistió en los aspavientos y obligó al árbitro a sacarle la amarilla. Algo incomprensible en un jugador de la categoría de Case. Daría la impresión que buscaba borrarse del encuentro en el Sánchez Pizjuán.

Mis temores de la víspera, que eran los mismos de Ancelotti, fueron disipados por la solvencia que demostró el equipo. El Getafe nos ganó en su campo y hoy el triunfo ha sido nuestro, ante nuestro público que recibió a los nuestros, desde el calentamiento, como se merecían tras el 1-3 frente al Chelsea.

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Exhibición blanca en Londres (con otros tres goles de Benzema)

Adrian Dennis AFP AS

La presencia de Fede Valverde como titular era un clamor. Y Ancelotti, ya negativo y ocupando el banquillo, no dudó en alienarlo. A priori, sin haber visto al Chelsea esta temporada, no tenía ninguna opinión sobre lo que podría suceder. Del Real Madrid me gustaba el once y de ellos me sorprendía la suplencia de Lukaku. Parece que el delantero anda peleado con su entrenador, Tuchel. Se gastan un pastizal para traerlo de vuelta y…

El Chelsea salió intentando imponer su juego físico. El Madrid mostró su cara más sudamericana, ralentizando el juego y tocando. Dos balones largos de ambos equipos rompieron la tendencia. Kanté a los cinco minutos lanzó a Havertz. Alaba no estuvo muy acertado en la marca y fue superado en velocidad. Afortunadamente el delantero, que pisó el área, disparó mal. Cuatro minutos después en una contra de Benzema, por la derecha, combina con Valverde, en la posición de Benzema. El uruguayo avanza y se la pone a Vinicius. El brasileño hace de las suyas y entre dos defensas remata… al larguero.

En los siguientes minutos se produjo una amarilla a Militao en el 13, al que tuvieron que atender en el 17, Courtois despejó una falta bien lanzada por James, Rüdiger vio tarjeta en el 18 y tenía la sensación que podía ser la noche de Vini. Arrancó el partido dejando en evidencia a Christensen (a quien le perdonaron la amarilla). Siguió con el disparo al travesaño. Y se confirmó en el 20 cuando se fue por su banda y se la puso en la cabeza a Benzema. El testarazo del francés fue tremendo, un obús. 0-1 y estábamos en 10  (a Militao le atendían en la banda).

De momento la noche, aparte de Vinicius, era de Benzema y de Valverde. El 0-2, en el 23, también de Benzema de cabeza, vino de un sensacional pase de Modric. El pajarito ya convertido en El halcón intervino en las jugadas de los dos goles, recuperando el balón.

En el 32 Carvajal, ¡de falso nueve! en el área pequeña, pudo hacer el tercero. Para frotarse los ojos.

A Kroos se le veía muy cómodo, mandando en el medio campo. En este aspecto tanto Kanté como Jorginho no estuvieron acertados. ¿O fue cosa de su entrenador y del nuestro? El caso es que el Madrid aprovechó esta circunstancia para controlar el juego. Las oleadas del Chelsea eran frenadas con Casemiro y Modric jugando muy juntos más Valverde y Vinicius comprometidos en defensa. Sus tres centrales subían para apoyar las jugadas de ataque.

Havertz no desaprovechó su segunda ocasión y cabeceó el 1-2 al filo del 40. Un gran balón de Jorginho al centro del área donde el alemán se impuso a Carvajal, llegando antes para cabecear. ¿Dónde estaban nuestros centrales? Al minuto pudo llegar el 1-3: Modric lanza a Vini por la banda izquierda y el brasileño cruza un pase a la derecha para Benzema. La pelota la frena un defensa y el nueve la remata. Se va fuera por poco, besando la base del poste.

Al descanso se llegó con el 1-2. Los tres goles de cabeza. Habíamos disfrutado de una muy buena primera parte, en la que además nos favorecía el resultado.

Tuchel presentó dos cambios para la segunda mitad: entraban un ex, Kovacic y Ziyech por Christensen y Kanté. Pasaban a una defensa de cuatro. No dio tiempo para averiguar el acierto o no de la modificación. Al minuto Benzema hizo el 1-3. Un despeje de nuestra defensa manda el balón a campo contrario y provoca que su portero, Edouard Mendy, tenga que salir de su área. Se encamina hacia el círculo central. Se hace con la pelota, tras pararla con el pecho y se arriesga al pasarla en corto a Rüdiger. Benzema atento presiona y el central en vez de despejar intenta jugar con su portero. No es la primera vez, ni será la última, que Benzema roba y le monta un lío al rival. Tras hacerse con la pelota la mete a puerta vacía desde la zona en la que se hizo con ella. Para seguir frotándose los ojos.

Courtois se lució en el 49 a un excelente disparo de Azpilicueta desde la frontal.

A la hora de juego Militao volvió a salir fuera del campo para ser atendido. Y veíamos a Lukaku presto para salir.

Militao volvió y se tiró al césped en el 63. Entró Nacho. Ellos hicieron varios cambios: entró Lukaku por Pulisic y también se retiró Jorginho. Que Tuchel cambiase a sus dos medios, Kanté y Jorginho, dice mucho y bueno de nuestros centrocampistas y del planteamiento de Ancelotti.

Lukaku solo, en el 68, falló de cabeza. La entrada del fornido delantero belga surtió efecto. Su presencia siempre intimida. El Chelsea no le volvía la cara al partido. No bajaban los brazos.

Camavinga entraba por Kroos en el 74. Al minuto Azpilicueta se llevó por delante a Carvajal. Solo se pitó falta.

Entrabamos en los 10 minutos finales y el Chelsea seguía apretando. El Madrid buscaba contras y sorprendía con subidas de defensas, como una de Nacho mal finalizada.

James probó a Courtois en el 83. No tan acertadamente como en la falta de la primera mitad. Pero estaba bien situado para intentar el disparo.

Bale y Ceballos entraron en el 85 por Benzema, autor de los tres goles, y Fede Valverde (acababa de sufrir una subida del gemelo).

En el primer minuto de los cinco de descuento le abrieron la cabeza a Nacho. Chocó en un salto con Havertz.

Este 1-3 rompe dos estadísticas, o más bien dos rachas. Es la primera vez que ganamos al Chelsea. Y también es la primera vez que nos imponemos a un equipo entrenado por Tuchel. Hemos caído con su Borussia Dortmund, PSG y Chelsea, en las semifinales de la temporada pasada. Por otra parte es el segundo hat-trick consecutivo de Benzema en Champions, tras los tres frente al PSG.

La vuelta es el martes de la semana que viene.

¡Qué pena que los goles fuera ya no tengan plus!

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