Archivo de la etiqueta: UEFA League

Repetimos: U-ru-gua-yo!!!! (por Julio R. Llorente)

13 de mayo de 2010

No, no será el del año pasado, pero ha estado ahí en los momentos clave. En la temporada anterior, a golpe de golazos, que le auparon a conseguir la Bota de Oro y el Pichichi, Diego Forlán metió al Atlético en la Champions. Esa competición por la que pasamos tristemente sin ganar ni un solo partido, pero que nos permitió la pedrea de seguir en Europa en una competición, llamada UEFA League, ex Copa de la UEFA, que no sé por qué, desde algunos foros deportivos autorizados, se empeñaron en despreciar. Bien, pues ésa es la competición de la que se acaba de coronar campeón el cuadro rojiblanco y con goles decisivos marcados por… Forlán. Materializó el del triunfo ante el Liverpool en el Calderón y el que valía doble en Anfield. Y en la final de Hamburgo, abrió el marcador con un remate marca de la casa y anotó el gol del delirio cuando ya estábamos en la prórroga.

Me gustaría recordar que hace unos meses, un año quizás, escribí unas líneas a traición en El Mundano para elogiar a quien nos había llevado en volandas a volver a jugar la Champions y titulaba esa entrada en este blog como la título hoy pero con el “repetimos” delante, porque hay que volver a corear su nombre y su procedencia como lo hace la grada de la ribera del Manzanares. Por cierto, qué curioso que una biografía que acaba de ver la luz sobre el ídolo de la celeste se llama justamente así.

El resto de lo que podemos comentar de una nueva noche mágica –de ésas que llegan tan de tarde en tarde– en nuestras vidas con corazón inflamado en rojiblanco es que el partido fue ante un rival teóricamente inferior tan molesto y espinoso como se preveía. Porque el Fulham había hecho méritos para llegar hasta ahí e iba a vender cara su derrota. Hubo un par de maderas -una, la primera, de Forlán, ¿de quién si no?- como preludio de un gol. Y fue una pena que el 1-0 durase tan poco. Fue la clave para que el rival se viniera arriba y sacase jugo a su estilo de juego no tan inglés y a veces tratando el balón incluso bien (la banda izquierda de los ayer azules fue muy peligrosa). Total que, cuando amenazaban los penaltis, con lo que de tómbola tiene, volvió a surgir Forlán y dejó la agonía en apenas cinco minutos que restaban para el fin.

Lo de más es que, después de haber ganado a la Fiorentina en la final de la extinta Recopa, 42 años después tenemos una (ya sé que no es “la” sino “una”) nueva copa (por eso está escrito en minúsculas) de Europa. Lo de menos es que el partido no fuera nada vistoso y que se vieran -u-ru-gua-yo aparte- contados detalles de las estrellas con cuenta-gotas: algún desborde del Kun, Reyes fabricando el 1-0, Domínguez hecho un Kaiser y el cuajo mostrado por De Gea.

Si, Adrián, sí, he hablado de Reyes-ayer algo desdibujado- y seguiré hablando de la conexión entre el Bernabéu y el Calderón que tanto te gusta. Y me referiré a ese indispensable jugador número 12 que ha venido siendo toda la temporada Jurado y, ante todo, Quique Sánchez Flores, que creo que ya es uno de los nuestros y que se ha ganado a pulso seguir en el banquillo que ahora ocupa y empezar a construir, sin perder potencial, el Atlético 10-11. Y eso, a una semana de una nueva final, pero con la tranquilidad de tener una ya en el zurrón.

Entrada relacionada:

Una segunda copa, por favor (por Julio R. Llorente)

PD.-Esta tarde acabo mi programa de Radio 3 y no sé aún si, con camiseta o no, cojo el micrófono de RNE y me voy a hacer el tour triunfal del Atleti por todo Madrid como un repórter Tribulete cualquiera y encantado de la vida.

8 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Una segunda copa, por favor (por Julio R. Llorente)

12 de mayo de 2010

Cuando Adrian me dijo que esperaba víspera doble y crónica doble por el aquel de que podemos llevarnos dos títulos y hacer doblete -nosotros no nos paramos en minucias y todo lo tenemos que hacer a lo grande, porque el anterior título tampoco vino solo sino acompañado- apelando a mi corazón rojiblanco, dije que de acuerdo y esperaba este momento de darle a la tecla, pero….

¿Se puede resumir mejor un sentimiento, una ilusión, una esperanza…. como lo ha hecho mi viejo amigo Alberto Polo, compañero de redacción en la época heroica allá por la Castellana, hace más de 30 años y que está publicado este pasado martes en las páginas de MARCA? Pues… no. Esa columna de cierre en página par que se llama “Atleti, por tus niños” resume a la perfección todo eso que pensamos muchos. Es todo un ideario, todo un corolario, toda una declaración de principios y el porqué de que muchos cojeemos de ese pie.

Dicho lo cual y que esto es insuperable, voy a tirar por otro camino para justificar el motivo por el que nos merecemos que una copa europea nueva se venga a nuestras vitrinas.

Porque me acuerdo de mis tiempos del Metropolitano, de cuando mi tío Gregorio q.e.p.d. me infectó el veneno que sigue ahí y me metía en su habitación -él, maestro de escuela, vivía con nosotros en casa- a devorar aquel boletín del Atleti en donde se cantaba la gesta de aquel título europeo llamado Recopa, que bautizó el maestro de periodistas Antonio Valencia -como era la Copa de los ganadores de Copa- en España la conocimos como Recopa. Le ganamos a la Fiorentina y pasamos a formar parte del palmarés. Habíamos cogido carrerilla y nos plantamos en la final del año siguiente, pero ahí nos arrasó el Tottenham (que mira por donde ahora parece que vuelve por sus fueros por fin). Total, una Recopa en nuestras vitrinas.

Pasó el tiempo y escribiendo crónicas y trabajando para MARCA precisamente vi desde la tele como nos desarbolaba en una final el potentísimo Dinamo de Kiev. Y eso que tuve el placer de seguir al Atlético en las eliminatorias previas (recuerdo: Bangor, en Gales; Uerdingen, precisamente en Alemania) pero a la finalísima fue el recordado Belarmo.

Y he citado estas tres finales (aunque dos de ellas son ya papel más que amarillento) porque la hoy llamada UEFA League es como una recopilación o medley de la Recopa y la Copa de la UEFA. Como quiera que sólo tenemos una copa con sabor continental ésta sería la segunda.

Si, si, claro, porque, aparte de que a la que me voy a referir ahora era la llamada Copa de Europa con mayúsculas, ni me quiero acordar de aquel día de San Isidro en que perdimos nuestra gran oportunidad de inscribir el nombre de la entidad del Vicente Calderón en el torno más prestigioso.

Dejo para el final premeditadamente la parte más analítica. No seré yo quien vaya de prepotente ni cante victoria antes de tiempo (no es lo mío), pero sí que es cierto que en esta final el favorito va a rayas. Y doy por hecho que Hodgson es un gran entrenador y se ha inventado a este Fulham, que habrá que tener cuidado con las jugadas a balón parado, que estos chicos ingleses han eliminado a la Juve, que al tal Zamora hasta le vigila Capello para llevárselo a la selección, pero…. cuando haces la comparativa…. Empiezas por la realidad llamada De Gea y sigues con el pundonor y entrega de Ujfalusi, el velocista Perea, un diamante llamado Domínguez, el gran capitán Antonio López, el estoy-en-todos-los-sitios Assunçao, el incansable Raúl García, el maestro pasador entre líneas llamado Reyes, los desbordes de Simao, el u-ru-gua-yo Forlán de la tableta y acabas con el regateador en un ladrillo Agüero. No, no hay color; esta noche nos toca una segunda copa. 

7 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol