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Jesús de la Rosa y Tele de Triana

JdlR

A través del muro de FB del Manglis (Luis Cobo Álvarez) recuerdo que se cumplen 30 años del fallecimiento de Jesús de la Rosael grande” de Triana. Hubo un encuentro en el cementerio de Villaviciosa de Odón donde está enterrado. Ahí también se encuentran los restos de Tele (Juan Jose Palacios), el batería del trío. He tomado prestadas ambas fotos (gracias Manglis).

Tele

Decir a estas alturas que Triana ha sido uno de los grupos más importantes de la historia del PopRock español es una obviedad (están en todo lo alto junto a Brincos o Radio Futura, por citar tan solo 2 ejemplos).

Desde aquí mi más sentido homenaje para ambos y un enorme abrazo para Eduardo, quien supongo sigue en su retiro de Caños de Meca.

P.D.: Si se han tenido tiempo de ver el video habrán visto que Jesús cuenta brevemente quien era el Sr. Troncoso. En el blog de Manuel Corrales Scota nos relatan su historia completa. Por mi parte apunté unas pinceladas sobre la grabación de la canción en un post del Siglo de canciones referido a 5 temas en los que intervine.

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Un siglo de canciones 66: 5 canciones

27 de abril de 2010

Rafa Martínez del blog El auricular digital me pidió colaborar en su serie “5 canciones en la vida de…”. Ayer lo subió y lo traigo hoy a “Un siglo de canciones”, rompiendo un poco la línea habitual de esta sección. Se puede leer ahí o aquí a continuación:

Mis 5 canciones (por Adrian Vogel)

Normalmente el componente emocional es básico a la hora de seleccionar canciones. Solemos recurrir a esos temas que forman parte de la banda sonora de nuestra vida. Llevo más de un año comprobándolo en mi blog con la serie “Un siglo de canciones”, un espacio abierto –como este- a la colaboración espontánea. Y aprovecho a animaros y solicitar vuestras aportaciones.

Espero que el criterio seguido sea de vuestro agrado. Porque lo habitual es refrescar nuestra memoria musical con hechos y eventos de la infancia o adolescencia e incluso de nuestra madurez; un amor o la ruptura que tanto nos marcó; un logro o una decepción; etc. No lo toméis como un afán por ser original pero he pensado que -dado mi perfil- lo más conveniente sería darle un toque “profesional”. Esas canciones que de alguna manera dejaron huella o marcaron mi trayectoria en el mundo de la música.

Like A Shot

La primera vez que entré profesionalmente en un estudio de grabación fue con Burning, en 1975 con su segundo single. Contenía dos canciones originales de la banda: “Like A Shot” en la Cara A y “Rock and Roll” en la B. Es también una de las pocas veces que mi nombre aparece en los créditos de producción (como coproductor junto a Gonzalo García Pelayo, fundador del sello Gong). Algunos de los temas de estos primeros sencillos fueron incluidos en el ya mítico primer “Viva el Rollo”. Un proyecto impulsado por Mariskal Romero, en el que también colaboré en la producción. El álbum recogía el espíritu de una época y también de una ciudad. Y que a mediados de los 70 marcaba los años que empezamos a vivir peligrosamente. Burning fueron la banda sonora de esos tiempos.

 Hace uno años el sello Munster reedito estos primeros 45s en un pack doble y me pidieron escribir los textos. Lo podéis leer pinchando aquí.

He encontrado en youtube una versión que grabaron en directo de “Like A Shot” para Radio Nacional (emisora donde algunos de nosotros colaborábamos):

 

Sr. Troncoso

Jesús de la Rosa tenía suficientes canciones para comenzar a grabar un nuevo LP de Triana. Movieplay –propietaria del sello Gong- no estaba muy por la labor. Pero nosotros –el sello y la banda- estábamos convencidos. El primer disco se estaba empezando a mover finalmente: lento pero seguro. Y el calendario de actuaciones se iba apretando poco a poco. Se trataba de aprovechar los huecos y meterse en el estudio. Triana estaban empeñados en autoproducirse, lo cual no encajaba demasiado bien en los planes de Gonzalo García Pelayo. De alguna forma serví de formula de compromiso. El grupo eran amigos y yo sería el enlace con la compañía.

Hijos Del Agobio” era un álbum más denso y complicado que el anterior. “Sr. Troncoso” debía servir de oxigeno. Pero los arreglos y la superposición de pistas grabadas (¡qué obsesión tienen los artistas con grabar todas las pistas!) no cumplían con el propósito. La canción estaba cargada del ambiente y la atmosfera de los demás temas. Sugerí eliminar todo, manteniendo sólo las guitarras acústicas y las percusiones. Aquello cogió otro color. Y ya puestos y viendo a Antonio García de Diego en la sesión comenté “por qué no aprovechamos a este excelente guitarrista y le pedimos un solo a lo “Stairway To Heaven” de los Zeppelin”. A los tres Triana se les iluminó la cara y Antonio se lució a la eléctrica.

  

La Saeta

A principios de 1981 Raimundo Fagner irrumpió en mi vida. Y en 1998 se convirtió en padrino de mi único hijo. A principios de los 80 trabajaba en CBS España y Fagner era artista de CBS Brasil, dirigida por Tomás Muñoz (había sido el fundador de la compañía en España y llevaba instalado unos meses en Río de Janeiro).

Raimundo llegaba con la idea de grabar un álbum europeo (en París y Lisboa). Le llevamos a un festival flamenco en Alcalá de Henares (cartel de primera con Camarón, Lole y Manuel, Manzanita, etc.). Se volvió loco. Cambio sus planes: ¡quería grabar un álbum español! Y nos pusimos manos a la obra. “Traduzir-se” fue el resultado final. El disco incluía varias colaboraciones: “Verde” con Manzanita; grabamos “La Leyenda Del Tiempo” con Camarón (la primera vez que el de la isla cantaba con alguien); había un guiño a la América de habla hispana (una canción de Pablo Milanés fue la elegida para el dúo con Mercedes Sosa); y por supuesto “La Saeta” con  Joan Manuel Serrat, el primer dueto que Serrat grababa en castellano. En su Web se puede leer que esta versión es la mejor: “Probablemente la mejor versión grabada hasta hoy del mítico tema de Antonio Machado musicado por Joan Manuel Serrat. Un extraordinario experimento que nos ha quedado como palpable demostración del talento de los dos intérpretes.

Take This Waltz

Después de pasar cinco años en la central de CBS en Nueva York volví a Madrid, en 1986. Dirigía la cia. Manolo Díaz, uno de los primeros cantautores que hubo (en los 60), compositor de éxito (suyas son muchas canciones de Los Bravos), productor y ejecutivo discográfico de relieve y además pionero de los cultivos tropicales en España (Motril).

Conocedor de mi afinidad con Leonard Cohen me pidió una gestión: estaba preparando un proyecto sobre el Poeta en Nueva York de Federico García Lorca y quería contar con Cohen. El álbum congregaba a lo más florido de la canción de autor de Europa. El bueno de Leonard sería la guinda y elevaría la dimensión del disco. El canadiense aceptó encantado –su hija se llama Lorca– y eligió el poema “Pequeño vals vienes”. “Take This Waltz” fue su adaptación del texto del poeta granadino.

Meses más tarde vino a Madrid para la presentación del álbum y viajamos a Granada, para visitar la casa-museo de Lorca y rodar un documental al respecto (se convirtió en el videoclip que podréis ver más abajo).

Para los curiosos os aconsejo leer Las Diosas de Cohen y Waits (Efe Eme)

      

Indicios De Arrepentimiento

Tras mi salida de CBS monté Compadres. De todos los líos en los que me metí quisiera destacar la vuelta de Carlos Berlanga al mundo de la música. Gracias a Pablo Sycet contacté con él y nos pusimos de acuerdo rápidamente. Las maquetas de las canciones nuevas eran muy buenas.

Indicios” fue el titulo del álbum. Y a fecha de hoy está considerado por la crítica como uno de los mejores discos de la historia del pop español (entre los 10 mejores de los 90). Editado cuatro años después de su primer disco en solitario –que no tuvo ninguna repercusión- se quedó a las puertas del disco de oro (entonces eran 50.000 unidades; con los parámetros de hoy lo hubiese conseguido).

 Y aquí si que me ha sido difícil elegir un tema. Tengo tantas favoritas. Casi todas. Al final me he decidido por la que fue el primer single “Indicios De Arrepentimiento”.

 

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Un siglo de canciones 53: “En El Lago”

18 de enero de 2010

Ayer tarde al lago fui
Con la intención de conocer
Algo nuevo.
Nos reunimos allí
Y todo comenzó a surgir
Como un sueño.

Me ha costado varios meses armarme de valor y ponerme a escribir sobre “En El Lago”. Esta canción junto a las otras que conformaban el primer LP de Triana y el segundo, “Hijos Del Agobio”, fueron parte importante de la banda sonora de mi vida de mediados de los 70. Como lo fueron todos los momentos (inolvidables) que pase con ellos (en Madrid, Burgos, Sevilla, Barcelona, Sta. Coloma y Canet). Hago mías las palabras de Miguel Ríos del documental de Diego A. Manrique, con motivo de los 25 años de la muerte de Jesús de la Rosa Luque.

El accidente que le costó la vida a Jesús –a la vuelta de un concierto benéfico en el País Vasco– me pilló viviendo en Nueva York. A mi regreso a España (1986) Eduardo ya estaba en Caños y alguna vez (pocas) nos volvimos a ver. Tele seguía por aquí y nos reencontramos bastantes años después. Y dentro de las distancias, que marca el tiempo y nuestras respectivas obligaciones, nos manteníamos en contacto. Y de repente él también se fue…

Por 1974 andaba yo en Onda 2 y el “Para Vosotros Jóvenes” de RNE, que dirigía Carlos Tena. Asimismo –junto a Antonio Gómez y Julio Palacios– formé parte del equipo de Gong, la etiqueta creada por Gonzalo García Pelayo para Movieplay (ahí se editaron a Lole y Manuel, Triana, la nova trova cubana, los chilenos, una colección de Blues, los primeros Burning, Pau Riba, etc.).

Triana tenían un amplio bagaje anterior como músicos (lo cuentan ellos mismos aquí). Teddy Bautista, quien les produjo dos temas (fueron el primer single), había intentado colocarlos en varias compañías. Sin ningún resultado hasta que contactó con Gonzalo. Inmediatamente los fichó: se editó el sencillo y se empezó a grabar el primer álbum, hoy conocido como “El Patio”.

Movieplay no creía en el proyecto. Así que dentro de nuestras modestas posibilidades lo movimos entre nuestros reducidos círculos. Algunos (compañeros) críticos fueron receptivos y apoyaron y a otros –la mayoría- les espantó, por las connotaciones flamencas (algo todavía mal visto entre los rockeros  de la época).

En lo que a mi respecta ya era un converso al flamenco. Gracias a la labor de Gonzalo y a la incipiente amistad con los Triana. Quienes a su vez eran amigos de Paco de Lucía, Paco Cepero, Pansequito, Lebrijano y sobre todo de Camarón. Las que se formaban cuando el de la isla venía a Madrid eran de órdago. El llorado Hilario Camacho también se apuntaba.

¿Por qué he elegido en “En El Lago”? Siempre me fascinó. Hay algo hipnótico en ella. La ponía mucho en la  radio (y “Abre La Puerta” también). Me evoca muchas sensaciones. Me lleva a otros lugares. Lo cual tampoco es extraño porque se supone que es un tripi de acido (e imagino que el lago es el de la Casa de Campo, lugar que frecuentábamos).

¿Podría haber escogido otra”? Sí, claro. Varias. Entre ellas “Señor Troncoso” por ejemplo, ya que el arreglo es una idea mía (o más bien del “Stairway To Heaven” de los Zeppelin). Pero al final siempre vuelvo a “En El Lago”. Hasta grabé una versión con Remedios Amaya en su primer o segundo disco (Epic). Con el paso del tiempo la canción se ha inmortalizado. Y es que a muchos les pasaba como a mí. Y la han interpretado desde Martirio hasta Manolo García pasando por Medina Azahara o Ketama.

Si me permiten una sugerencia dediquen 20 minutos de su tiempo y visionen este reportaje de Los Reporteros de Canal Sur sobre Triana. Me lo agradecerán. Mientras se deciden les dejo con una actuación en TVE donde les acompaña Manuel Rosa (a quien conocía de la grabación de “La Leyenda Del Tiempo” de Camarón y posteriormente de Alameda, a los que fiché para Epic).

 

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La Estrella Del Alba: Hilario Camacho en el recuerdo a los dos años y dos días de su muerte

18 de agosto de 2008

Cuando le sugerí a Antonio Gómez –hace tiempo- que se fuese haciendo a la idea de escribir algo sobre Hilario Camacho, imaginaba que le costaría trabajo. Pero no cuando se lo pedí. Tampoco cuando se lo recordé. El momento crucial sería a la hora de sentarse delante del teclado. Como así me confirmó que sucedió… Pero cumplió y entregó Volar es para pájaros: Hilario Camacho en el recuerdo a los dos años de su muerte, que publicamos el pasado día 16 de agosto.

 

Por si acaso, tenía preparado un Plan B: este post. Hice los deberes, que no eran más que escanear una hoja promocional que preparé para “La estrella del alba”, el segundo álbum de Hilario para Gong y el tercero de su carrera.

 

No me acordaba de haberla escrito. Me quedé desconcertado cuando Antonio y/o Rocío –la sobrina de HC- me la entregaron hará un año y medio. La incluyo para los amigos y seguidores de Hilario. Porque además de una entrevista y comentarios a cada canción, hay un texto del propio Hilario. Un pequeño inciso: quisiera comentar que en mi opinión, tanto este álbum “La Estrella Del Alba” como “De Paso” (el primero para Gong y segundo de su carrera) son sus obras más logradas. Y me honra haber compartido su amistad en esa época.

 

Lo peor ha sido, como le ha pasado a Antonio, sentarme a escribir esta entrada. Son las seis de la tarde del domingo. Y debería ser la ultima tentativa. La de verdad. A la séptima va la vencida…

 

Hoy hace dos años y dos días que me enteré de la muerte de Hilario Camacho. Estábamos en Portugal de vacaciones. Y la prensa española llegaba con un día de retraso, en el mejor de los casos. Ese 18 de agosto de 2006 tenía que hacer una gestión bancaria en Figueira da Foz–en la sucursal donde años después detuvieron al Solitario- y sabía que en la misma acera había una tienda que traía prensa española, de forma  más o menos puntual. Compré los periodicos que tenían y no fue hasta el mediodía, en la playa, cuando leí la noticia. Y tuve que esperar a volver a Madrid para enterarme de los dimes y diretes. A través de un foro volví a tomar contacto con Antonio, que me puso al corriente… Hacia años que no nos veíamos. Y desde entonces… bueno los más fieles ya lo sabéis: es un colaborador habitual de El Mundano. ¡Gracias a Hilario! Aunque suene raro.

 

Repasando historias Antonio descubrió un “Watergate” que le montábamos. La Mundana vivía en casa de sus padres, a cuatro manzanas de la morada del Sr. Gómez. Hilario nos prestaba su casa (en los altos del Paseo de Extremadura). La trama era sencilla: le conducía a casa de Antonio y luego recogía a La Mundana. Y según me cuenta Antonio, el Sr. Camacho le contaba diversas “películas” para justificar porque tenía que pasar la noche en su casa.

 

Nuestra amistad era lúdico-festiva, con la música como eje principal. Compartíamos nuestra pasión por lo “hippie” y la música de San Francisco. Dylan, The Byrds y Crosby, Stills, Nash & Young eran también puntos en común. Yo le enseñaba los sonidos más duros y él me introducía, entre otros, a Paul Simon y Cat Stevens (a los que erróneamente consideraba unos “babosos”).

 

Cuando salíamos nos juntábamos una buena panda. Principalmente los Triana, Varela (un amigo de Gonzalo García Pelayo y de los Triana). Javier García Pelayo (hermano de Gonzalo) mientras fue manager tanto de Triana como de Hilario. Y se añadían, cuando aparecían por Madrid, Silvio y Camarón (que arrastraba a Paco de Lucia). La mayoría de las veces acabábamos en un “after hours”, que era una venta en las afueras de Madrid. De lo más canalla y clandestino, donde dado el personal se montaban buenas jams y había que andarse con cuidado…

 

Hilario Camacho tenía una mente abierta hacia la música. Era un espíritu libre, sin ataduras. Conocía y tocaba muchos palos. Por eso no era un cantautor al uso. De hecho era más músico que letrista, como lo prueban muchas de sus canciones (con Pablo Guerrero o Joaquín Sabina por citar sólo dos ejemplos) y sus adaptaciones de poetas (desde Machado hasta Rosselló Pórcel).

 

En la hoja promocional añade un punto en la conversación que reafirma lo que aquí intento expresar: “Recuerdo que ya hace tiempo me comentaste que acabaría dándole un toque bastante funky a mi música. Ahora me doy cuenta que tenias razón. Puede que esté en el camino. “Guapachosa” es un buen ejemplo” En este sentido conocer al “Flaco” Barral fue decisivo. Y su influencia se nota a lo largo de “La Estrella Del Alba”.

 

Aparte de su propio trabajo quiero recordar un magnifico disco que hizo para María del Mar Bonet (con portada de Miró). Hay dos temazos que son inolvidables: “Soller” y “Vigila el mar” (el youtube que he enlazado es de una actuación de 1987 en TVE en el programa “Que noche la de aquel año”).

 

Víctor Alfaro en su blog Al caer el sol también le dedica un post, donde recuerda y cita a Robe de Extremoduro:me gustaba mucho Hilario Camacho; ha sido uno de los artistas que más me han marcado. En los primeros discos tenía un rollo muy hippie, que molaba mucho,” Y también encontrareis a otras luminarias de nuestra música. Víctor presentó junto a Antonio un homenaje a Hilario, que se celebró en Villalba.

 

Son este tipo de reconocimientos de sus compañeros de profesión los que hacen que Hilario Camacho sea inmortal. Y especialmente emotivo fue escuchar a Miguel Ríos y a Sole (ex Presuntos) el pasado mes de mayo cantar su “Cuerpo de ola”, en el festival “El Severo nos duele”.

Para acabar incluyo la hoja promocional. Empiezo con la ultima página, que es el texto de Hilario Camacho. Para los estudiosos: pinchando en la imagen se agranda.

 

ACTUALIZACIÓN:

 

En Al caer el sol, ese estupendo blog de Víctor Alfaro dedicado a la música española –con un acento especial en la canción de autor- acaba de subir un youtube con lo que probablemente sea la ultima entrevista en TV de Hilario. Lo podéis seguir en:

 

¿La última entrevista en TV a Hilario Camacho?

 

 

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