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De baja en baja (Getafe 0 Real Madrid 0)

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Simeone institucionalizó el “partido a partido” y el Real Madrid de esta temporada está haciendo lo mismo con lo “de baja en baja”. ¿Hasta el triunfo final? De momento, no ganamos para sustos. Ayer la baja, por lesión, fue la de Mendy. Hoy le ha tocado el turno a Fede Valverde por haber estado en contacto con un positivo de coronavirus. El jugador ha dado negativo en las pruebas pero el protocolo es el protocolo y bien está que sea así.  Cabría preguntarse si Valverde, y Varane, han tomado las precauciones necesarias en su entorno.

Zidane ha visto dinamitado su plan A y el B también. Ahora estamos inmersos en un hibrido entre el C y el D, incorporando jugadores del filial. A favor tienen su juventud. En contra su inexperiencia y algo mucho más importante: cuatro de ellos jugaron 90 minutos ayer con el Castilla frente al Talavera (2-2, desperdiciando un 2-0 a favor).

El once blanco no presentó sorpresas ni en la portería ni en la defensa (solo había cuatro disponibles). Con Benzema y Kroos entre algodones el mister decidió darles descanso. Entraron Mariano e Isco. La media la completó bajando a Marco Asensio. Y arriba Rodrygo y Vinicius acompañarían a Mariano. Asumiendo que el dibujo fuese un 4-3-3, que también podría ser un 4-1-4-1 con Modric de ancla o un 4-2-3-1 con Isco y Modric de pivotes como apuntaban AS y Marca. De cualquier forma era un once ofensivo que presentaba seis cambios respecto al de Liverpool del pasado miércoles. Cierto que el Getafe es el equipo menos goleador de la Primera División. Pero… En Real Madrid TV apuntaban un dato tranquilizador. Recordaban que esta situación de bajas era similar a la sufrida en la ida de Champions contra el Atalanta.

Los de Bordalás viven momentos complicados. Están tres puntos por encima de los puestos de descenso. Si habitualmente son un equipo correoso que sale con el cuchillo entre los dientes, hoy saldrían con el machete. Su alineación lo presagiaba.

Al minuto de juego los comentaristas de Movistar alertaban de las posiciones cambiadas de Asensio y Rodrygo.

No llevábamos ni tres minutos cuando Marcelo y Militao ya se habían llevado un par de caricias.

Chust a los cinco minutos desvió a córner un remate de Jaime Mata en inmejorable posición. Un minuto después un manotazo salvador de Courtois desbarató la ocasión local. En el minuto siete y medio anotaba Mariano. El balón largo de Militao lo peleó el delantero, superó al portero y marcó. Se anuló por fuera de juego. El VAR validó la decisión del linier. No pudimos ver las imágenes de cuando se produce el pase del central blanco. Resulta sospechoso que la realización no muestre la jugada desde el principio. ¿Le habrá sucedido lo mismo a los del VAR?

Al minuto 10 Arambarri nos encogió el corazón. Su remate desde la frontal salió fuera cerca el palo.

El medio campo blanco no controlaba el partido. El primer cuarto de hora el Getafe dominó la situación. En el 4-3-3 blanco Modric no se encontraba cómodo haciendo de Casemiro. Odriozola y Marcelo subieron sus bandas pero sus centros no fructificaron.

Mata estrelló un balón en el palo en el 22. Su remate de cabeza superó a Courtois. El síntoma no era bueno: nos ganaban los balones por alto, tanto en defensa como en ataque.

Un centro de Marcelo, en el 27, lo cabecea muy forzado Mariano. Timor despeja a menos de un metro de la línea de gol, forcejando con el delantero.

A la media hora de juego el Madrid seguía presentando los mismos problemas: defectuosa salida de balón, las segundas jugadas eran del rival, nuestros centrocampistas no se imponían y no rondábamos el área rival.

La primera carrera de Vinicius fue en el 38. La jugada terminó con el brasileño cabeceando abajo. Soria bloqueó con seguridad. Al poco Marcelo recibió otra caricia de Aleñá (era el segundo cariño del canterano azulgrana al defensa, ayer capitán). Al poco fue Odriozola el que recibía un recadito.

Finalizando la primera mitad Aleñá y Arambarri dispusieron de dos ocasiones. El remate del culé se fue arriba y el cruce de Militao impidió la segunda oportunidad.

0-0 al descanso. Mala primera parte del Madrid. Estábamos más cerca de la derrota que de la victoria. ¿Podrían Benzema y Kroos salvar los tres puntos? Era mi esperanza, desconociendo el alcance de sus problemas físicos. Hacerlo peor que Isco parecía imposible.

No hubo cambios. Salieron los mismo 22. En el caso del Getafe no había motivos para hacerlos.

El arranque de la segunda parte fue similar a la de la primera.

A los tres minutos en un salto de Mariano con Olivera se lastimaron ambos. El pase fue de Marcelo. El nuestro salió peor parado. Simultáneamente Zidane mandaba calentar a Antonio Blanco y Benzema.

En el 53 un mal pase de Modric es interceptado. por Arambarri. Vinicius se ve forzado a pararle. Amarilla. Al poco otro mal pase del croata a Odriozola lo corta Olivera, el central. Avanza pero falla en el remate. Un minuto después Nyom vio la amarilla por agarrón a Vinicius. Un nuevo error en el pase, en este caso de Marcelo en ataque, fuerza un paradón de Courtois a disparo de Ünal

Blanco y Benzema entraron por Rodrygo y Mariano en el 64. Blanco debutaba con el primer equipo y ocupaba la posición de Modric que pasaba a la de Rodrygo. En el Getafe entraba Ángel Rodríguez por Mata.

El canterano es medio centro y Modric agradeció volver a su posición habitual. El problema era la dinámica de nuestro partido. No ligábamos jugadas. Las ocasiones eran contadas. Escasas.

En los últimos 20 minutos con Modric y Blanco, superados los nervios iniciales del estreno, más asentados ya empezamos a mover al balón con más fluidez.

Un codazo de Ángel a Blanco debió ser roja. Solo vio la amarilla. Bordalás hizo su segundo cambio: retiró a Aleñá y entró Damián Suárez. Al minuto, en el 77, entraba Arribas por Asensio. Tanto Blanco como Arribas jugaron ayer el partido entero del Castilla. Un minuto después una perdida de Odriozola provocó otra parada de Courtois.

Entrando en los 10 minutos finales hubo una jugada polémica sobre Ángel. No pasó nada.

Al Madrid le entraron las prisas. Mas no buscábamos a Vinicius. Ellos con Ángel creaban muchos problemas a nuestra defensa.

Arambarri se iba al suelo en el 87. Salió fuera del campo. Volvió al cabo de un minuto.

Las intervenciones de Marcelo en estos minutos finales fueron todo pases al contrario.

Al filo del 90 Miranda entraba por Ünal.

Se descontaron cuatro minutos. Marcelo ya acertaba con los pases. Hizo dos buenos centros largos cambiando el juego de banda. El Getafe perdía tiempo. En el último minuto sacaron fuerzas de flaqueza y volvieron a la presión alta, impidiendo el ataque blanco. Y Ángel aun nos la pudo liar en los últimos segundos.

Mal partido blanco, Cuando nuestro portero es el mejor es porque tenemos un problema. El 0-0, dadas las circunstancias adversas y las ocasiones del rival, no es tan mal resultado. Aunque para renovar el título se precisaba ganar. No nos podemos permitir más empates. Nos quedan siete partidos de Liga. De momento el líder, el Atlético de Madrid, está a tres puntos.

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Zidane, con San Courtois, unos pocos titulares, varios suplentes e incluso suplentes de suplentes, a semis de Champions

Michale Regan Getty AS

Una vez más, forzado por las circunstancias, Zidane estrenaba defensa. La novedad esta vez era la presencia de Fede Valverde en el lateral derecho. Cuando Miguel Ríos me mandaba la alineación madridista le comentaba que esto de inventar líneas defensivas estaba siendo nuestro sino de esta temporada. En la víspera el mister había despejado las dudas sobre el estado físico del uruguayo, lo que presagiaba su titularidad. Otra cosa era qué posición ocuparía. 

Anteriormente, al mediodía, Paco Martín me transmitía su habitual optimismo que compensaba mi habitual preocupación y un cierto aire pesimista. Pero cuando Humberto Ríos se adelantó en nuestro pequeño ritual supersticioso volví a preocuparme. Ver en Real Madrid TV a Roberto Carlos preocupado, un optimista eterno como Paco, me dio mala espina.

Este Liverpool-Real Madrid, vuelta de cuartos de Champions, enfrentaba a los dos equipos europeos que más bajas han sufrido. El mérito del que pasase a semifinales es enorme. La ventaja blanca de la ida, 3-1, tenía el inconveniente de ese gol en contra encajado en casa. Nos obligaba a marcar sí o sí (para nuestra tranquilidad).

Escuché hace un par de días a Álvaro Benito, el mejor comentarista de fútbol del país, decir que nuestro 4-3-3 era la mejor arma contra el Liverpool. Descartaba por completo una defensa de tres marcadores y dos carrileros. Acertó de pleno. Esta reflexión rondaba mi cabeza desde que la escuché. Porque ni confianza  en la mejor línea media del mundo, Kroos-Casemiro-Modric, es total.

De ellos me preocupaba la vuelta de Firmino (suplente en el Alfredo di Stéfano, donde disputó los minutos finales). Recuperaban así a su delantera titular, con Salah y Mané. A Valverde se le presentaba una papeleta complicada en su estreno como lateral. 

Al minuto Milner fue a por Benzema. Le rompió la bota con su entrada. No vio la roja. Ni la amarilla. Un minuto después Salah encaró a Courtois, quien milagrosamente salvó el gol. El balón que le metió Mané fue magistral. Al minuto Mané, de nuevo, se fue de Valverde y nos montó otro lío. 

No conseguíamos salir de nuestro campo. Nos tenían embotellados. A los siete minutos ya habían botado tres saques de esquina. El par de veces que pasamos de la divisoria perdíamos el balón nada más pasar el círculo central. Hasta el ocho y medio que provocamos nuestro primer córner a favor. Y cuando parecía que nos asentábamos volvió a salvarnos Courtois: sacó un certero disparo lejano de Milner que se colaba por la escuadra. Una carrera de Vinicius al filo del 14 les asustó. Cogimos confianza tras un arranque angustioso de partido.

La confianza se tradujo en un par de posesiones largas y un balón al palo de Benzema, en el 19, seguido de un buen disparo de Vinicius al que Alisson respondió con una palomita. 

Mediada la primera parte perdonaron la amarilla a Fabinho por una falta sobre Casemiro. Case sí la vio en el 24 por una entrada sobre Milner. Sonó a tomarse la justicia por su cuenta. Robertson también vio la tarjeta en esta jugada, pero por protestar. 

El ímpetu red ya se limitaba a buscar el contrataque, aprovechando nuestros malos pases. La presión del inicio había aflojado. En sus posesiones veíamos a Benzema solo en punta y a Vinicius y a Marco Asensio bajando a la media. La movilidad de Mané la controlaban Asensio y Valverde. En la otra banda era Nacho quien cubría a Mendy en la vigilancia de Salah.

En el 40, en otra perdida nuestra, Salah dispuso de una ocasión. Se le fue alta. Un minuto más tarde fue Wijnaldum quien la tuvo.

La mejor noticia para  el Madrid fue llegar al descanso con 0-0 en el marcador. Creo que todos (jugadores, técnicos y aficionados)) éramos conscientes que un gol del Liverpool podría haber sido dramático. Como apuntaba que lo fuese la segunda parte. 

Salieron los mismos onces para la segunda mitad. A Casemiro no se le veía bien en el túnel del vestuario. Saltó al campo renqueante. Su segunda parte desmintió estas sombras. Su aporte, como siempre, fue decisivo. Con balón y sin balón. 

Sacamos de centro, perdimos la posesión a los 20 segundos y al minuto Courtois volvió a lucirse a remate de Firmino. Se empezaba a repetir el guion de la primera mitad. 

Tardamos cuatro minutos en rondar su área. Y acabamos cediendo la pelota a Courtois en esa posesión.

En el 53 una internada de Mendy levantó los ánimos (antes hubo otra de Valverde que corrió toda la banda desde la defensa). 

Seguíamos imprecisos en el control y en el pase. Klopp preparaba un doble cambio. Thiago por Milner y Diogo Jota por Kabak. Con esta última sustitución, un nueve por un central, echaba el resto. Entre tanto Phillips vio una amarilla. 

Vinicius cada vez bajaba más a defensa. Cortó varios balones mas perdía fuelle en ataque. De todas formas es de alabar su esfuerzo defensivo. Esta presencia de Vini coincidió con el cambio de banda de Mané (uno de los robos del brasileño fue a Mané).

Un despeje largo en diagonal de Valverde, en el 65, le llegó a Vinicius. Se plantó frente a Alisson pero no pudo superarlo. El rechace favoreció a Benzema pero el portero con una rapidez inverosímil se le echó encima y salvó a su equipo. Dos minutos después Salah, en una acción similar a la de su gol en la ida, desaprovechó la ocasión más clara del Liverpool.

Diogo Jota se fabricó una oportunidad en el 69.

Militao, mientras tanto, nos daba otra clase de despejar balones.

Zidane, en el 71, retiraba a Kroos y Vinicius por Odriozola y Rodrygo. Como supondrán Valverde cambió su posición. La nota positiva inmediata fue que Asensio comenzó a aparecer en el frente de ataque. Y Rodrygo era más eficaz presionando arriba que Vini.

El reloj corría a favor de nuestros intereses. 

Una mala decisión de Odriozola nos puso en aprietos y los salvó Asensio forzando córner. Nada más sacarlo Klopp preparó un nuevo cambio, al tiempo que la contra del Madrid terminó en saque de esquina a nuestro favor. Al filo del 81 un pase lateral de Militao la cabeceó abajo Benzema. Muy buena ocasión que se fue arriba. Después, Isco entraba por Asensio, Shaqiri por Firmino y Oxlade-Chamberlain por ¡Mané! Cierto que ya andaba desdibujado.

Los cinco minutos finales más lo que se alargase podrían ser de infarto. Un gol de ellos y a la UCI.

Militao seguía siendo un frontón y despejaba todo lo que pillaba. 

Los últimos cinco minutos, antes del descuento, nos volvieron a embotellar. Se añadieron cuatro minutos.

Afortunadamente ellos ya no creaban peligro. Tenían la pelota pero Nacho y Militao eran infranqueables. Salvo por errores puntuales nuestros no había mayores problemas… errores como el de Mendy en el segundo minuto del descuento, que salvó San Courtois ante Salah.

El partido terminó con un córner a favor de ellos. No pasó nada. 0-0 y a semifinales!!!

El único equipo español en cuartos de final de Champions también lo será en semifinales. Pese a quien le pese. Y a pesar de las bajas. En Liverpool jugaron unos  pocos titulares, varios suplentes e incluso suplentes de suplentes. ¡Gran semana de Zinedine Zidane!

P.D.: Casemiro fue elegido el mejor jugador del partido.

P.D. bis: estas serán las novenas semifinales del Madrid de las ultimas 11 Champions. En total son 30 de 51 entre Copa de Europa y Champions.

 

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Benzema se impone en Vigo

AS Villar

Las alharacas de un exagerado optimismo respecto al sorteo de Champions nos llevó a olvidar el partido de esta tarde en Vigo. El ruido mediático tapó incluso la baja de Sergio Ramos (por un golpe en el último entrenamiento). De repente ya éramos campeones de Europa por unas bolas que no nos fueron desfavorables. El peligro inmediato para el Real Madrid era el Celta de Vigo. Lo que nos debía preocupar ahora y no la eliminatoria europea de abril.

Zidane alineó a los tres clásicos de oro (Modric, Casemiro y Kroos), incorporando a Fede Valverde al once titular. Vinicius acompañaba arriba a Benzema. En defensa Nacho suplía a Ramos y Lucas Vázquez volvía al lateral derecho. Al gallego si no le volvemos loco esta temporada, cerca estaremos. Aprovecho para criticar su ausencia en la última lista de Luis Enrique. ¿Hay mejores, más versátiles, con tanta experiencia y títulos  como Lucas Vázquez entre los elegidos por el seleccionador? La respuesta es sencilla: no. De hecho nuestro canterano es el jugador más parecido a Luis Enrique que hay en el fútbol español. Respecto a Nacho podría hacer la misma pregunta.

El Madrid saltaba al campo, en una tarde soleada y ventosa, como el único representante español en cuartos de final de la Champions 2020/21. Sacamos de centro y para variar el balón acabó en los pies de Courtois. Los veteranos del blog ya conocen mi aversión a esta jugada.

Valverde salió de Michel

La primera ocasión (min. 8) llegó en un remate de Benzema tras un saque de esquina. Su remate fue desviado a un nuevo córner. 

Daba la sensación que no habíamos salido a mamonear. Fuimos a por el partido desde el inicio. Ambos equipos presionaban y no daban un balón por perdido. Se imponía nuestra calidad, con buenas aperturas al primer toque de Casemiro. Los ataques locales eran escasos. Y perdían pronto la pelota. Menos en el 14 que se acercaron con peligro. Nacho despejó con contundencia. Como debe ser.

Modric y Kroos buscaban la velocidad de Vinicius. El brasileño era un incordio constante. Sin precisión, pero un dolor de muelas para la defensa. Esa doble línea, del alemán y el croata, presionaba arriba y bajaba a defender. Estos movimientos imposibilitaban el juego del Celta.

Benzema hizo el 0-1 al filo del minuto 20. Lucas Vázquez abrió el juego de la banda derecha a la izquierda. Su pase es para Kroos. El alemán avanza y según va a entrar en el área, por el vértice de la misma, filtra un centro a Benzema. El galo controla y con el interior de la diestra coloca la pelota en el palo contrario. ¡Golazo! 

En el 26 un pase de Benzema encontró el pecho de Vinicius. Pudo haber sido el segundo gol. El brasileño estaba prácticamente solo a puerta vacía. El pase vino demasiado fuerte. Entre el gol y este lance hubo dos amarillas, una para cada equipo (Vini y Tapia).

En el 29 Benzema volvió a marcar. La presión de Modric forzó que la pelota llegase rara a Tapia. Kroos se la robó y el balón alcanzó a Benzema. Avanzó lateralmente y fusiló al meta. El olfato goleador de Benzema y la doble línea de Modric y Kroos (como ante el Atalanta) estaban siendo imparables. 

Un minuto después del 0-2 una frivolidad de Santi Mina, la dio de tacón, impidió que el Celta anotase. 

Kroos vio la amarilla en el 39 por cortar la contra de Iago Aspas. La falta sacada por Denis Suárez fue cabeceada a gol por Santi Mina. Estaba solo, libre de marca. 1-2. Resultado con el que se alcanzó el descanso. Aunque una presión sobre Case pudo originar el tanto del empate. Nolito no pudo controlar la pelota. 

Tapia terminó la primera parte tumbado sobre el césped. Lo había pasado fatal durante los últimos 10 minutos. Pero aguantó. Se dejó caer con el pitido final. Abandonó el campo por su propio pie. 

Viendo las estadísticas de Real Madrid TV en el descanso me sorprendió el acierto de ambos en los pases (85% ellos y 86% nosotros). Ellos intentaron 273 y nosotros 276. Muy igualados en este aspecto. En remates casi les doblábamos (7 frente a 4).

No hubo cambios en el arranque de la segunda mitad (ni el del peruano Tapia). Zidane mandó calentar a Marco Asensio al minuto de juego.

Si la primera parte madridista fue digna de elogio, salvo dos despistes en la marca a Santi Mina, en los inicios de la segunda parecíamos otro equipo. Comenzamos mostrando nuestra cara indolente. Y ellos mordían confiados en la posibilidad de empatar. 

En estos primeros minutos Hugo Mallo mereció una amarilla, por dos entradas sobre Nacho y Vinicius. No la vio. 

En el 54 recuperamos mordiente. Volvimos a encimar en la presión. El Celta ya no estaba tan cómodo. Mas el control del juego era suyo. En este sentido la labor de Tapia y Denis Suárez era encomiable. 

En un par de contras vimos la peor versión de Vinicius. Desperdició ambas. La segunda fue muy clara. Debió de haber rematado Valverde pero eligió la opción del pase a Vini. Poco después Courtois despejó abajo un tiro peligroso de Aspas.

El partido entraba en una fase de ida y vuelta.

Una nueva contra de Vinicius, desde la divisoria de ambos campos, culminó en un mal pase. 

El Madrid estaba pidiendo a gritos uno o dos cambios. No se produjo hasta el 70: Entró Marco Asensio por Kroos. Justo antes Nacho vio la amarilla, mientras Mallo seguía haciendo méritos para verla (por acumulación de faltas). 

Asensio se colocó en banda y Valverde donde el alemán. El uruguayo, con poca presencia en esta segunda mitad, cogió protagonismo. Oxigenó nuestro medio campo. 

Una entrada por detrás de Santi Mina a Casemiro tampoco fue amarilla.

Benzema tuvo el 1-3 en el 77. El meta salvó. El rechace acabó en nuestra posesión. Y por fin vieron una amarilla. Una por falta a Case y la otra por protestar. En el 80 la vio Modric, por resbalar dando un pase. Increíble. La falta que le señalaron al croata era muy peligrosa. Tan peligrosa que el lanzamiento de Aspas fue al poste. Desviada por la cabeza de Casemiro. Acto seguido el Celta efectuó un doble cambio. 

En el 84 Augusto Solari vio la amarilla por entrada sobre Casemiro. 

En estos minutos finales el correcalles se había transformado en dominio del Celta. El Madrid estaba replegado y apenas salía a la contra. 

A Solari le perdonaron la segunda amarilla.

A un minuto del 90 un mal despeje de Nacho a Aspas, tras un balón perdido por Vázquez en ataque, creó una situación confusa en nuestra área, solventada por Casemiro. 

En el primer minuto de los tres de descuento, una buena internada de Valverde creó una ocasión que terminó en saque de esquina. A partir de ese momento se imponía mantener la posesión. Entre tanto ellos retiraron tocado a Solari (quien había salido en esta segunda mitad).

Pasado el tiempo de descuento Asensio inicia una contra desde el círculo central. Se la pasa en largo a Benzema. El delantero francés corre la banda izquierda y mete un pase al centro del área. Asensio la empuja a la red con el muslo. 1-3. Y se acabó el partido.

Los dos goles de Benzema y su pase en el tercero sentenciaron el encuentro de Balaídos. Zidane en Real Madrid TV dijo sobre nuestro nueve: “Es la hostia. Es un lujo para quienes gustamos del fútbol”.

A nosotros nos quedan 10 partidos. Y este triunfo le mete presión mañana al Atlético de Madrid y al Barça

 

 

 

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El Real Madrid a cuartos de Champions

Javier Gandul AS

No las tenía todas conmigo en la previa de la vuelta de octavos de Champions (como ya sabrán los fieles del blog). A mis colegas del Atlético de Madrid les escribí sobre las 19:30 que veía más factible que se clasificaron ellos mañana (por hoy) que nosotros hoy (por ayer). Poco después conocí la alineación de Zidane y mi preocupación aumentó. El mister volvía a recurrir a una defensa con tres centrales con Lucas Vázquez y Mendy de carrileros, según Real Madrid TV. Formula que me gusta pero que el pasado sábado no funcionó ante el Elche. Y está claro que el Atalanta es mejor que los ilicitanos. 

A la vista del once la incógnita a despejar era quien jugaría de Casemiro. ¿Fede Valverde, Kroos o Modric? En un partido de estas características, con público y en el Bernabéu, este sería el tema de conversación antes del pitido inicial. (Lo de Hazard y las elecciones de la CAM también). Movistar puso defensa de cuatro. La disposición inicial del Real Madrid despejó muy pronto las dudas: tres centrales y Kroos de medio centro con Modric atento para cubrirle.

A los dos minutos una perdida en nuestro campo, por el costado derecho, pudo costarnos el 0-1. Nos presionaban arriba y no conseguíamos salir. A los cinco minutos una perdida de Nacho por la izquierda creó problemas, bien resueltos. En la siguiente jugada logramos por fin pasar de la divisoria de los dos campos, pero el balón acabó en los pies de Courtois

Rondando el minuto 10 Modric ya estaba de medio centro y Kroos en la izquierda. Al poco se intercambiaron. Formaron una línea de dos móvil, que fue la idea a lo largo del partido. ¡Un acierto total de Zidane! Este doble pivote funcionó a las mil maravillas.

Al cuarto de hora la sensación es que no tenían embotellados. Varios saques de esquina, faltas desde el lateral del área, llegadas, ningún remate nuestro. De hecho solo habíamos salido un par de veces de nuestra mitad del campo.

Al filo del 18 Kroos, desde la banda izquierda, le metió un balón en profundidad a Vinicius. El brasileño en carrera metió el primer pase del Madrid al área rival. El despeje de la defensa lo voleó Kroos, pero el remate del alemán se estrelló en un defensa. 

Modric se multiplicaba. Viendo los problemas por nuestra banda derecha, se acercó para ayudar a Lucas Vázquez y Fede Valverde. Al croata incluso le vimos de delantero centro (en un balón largo de Varane en el 24). Su despliegue era tremendo. Suyo fue el primer remate (alto, en el 26), en una jugada en la que recogió el rechace a un disparo de Vinicius interceptado por un defensa. Esa combinación de Benzema y Vini fue el primer peligro blanco. Al poco otra internada del brasileño acabó por la línea de fondo. 

Pasada la media hora las sensaciones empezaban a ser otras. Sobábamos la pelota y ellos ya no presionaban tanto. Se estaban tomando un respiro.  Mi preocupación cambiaba de barrio. Y se centraba en Mendy. De pronto le veíamos en el centro del campo como en la banda derecha. Alocado.

En el 33 el omnipresente Modric, en la posición de interior derecho, cortaba un balón del portero a un defensa. Su presión alta dio su fruto: se internó en el área y se la puso a Benzema, quien anotó (a un metro del punto de penalti). 1-0 y nuevo gol del francés en el primer disparo blanco entre los tres palos.

Parecieron encajar el golpe, pero nosotros reculamos y les dimos vida. Tanta que en el 38 Valverde vio la amarilla y Nacho se arriesgó a que nos pitasen un penalti en contra.

Alcanzamos el descanso con el 1-0.  Un gol de ellos seguía siendo mortal.

Gasperini dio entrada al colombiano Zapata. Buscaba más velocidad en ataque para la segunda parte, que arrancó como la primera. Los lombardos presionaban arriba y nos buscaban las costuras por las bandas. 

Vinicius pudo sentenciar en el 51. Su internada sin y con balón (corrió medio campo) no obtuvo fruto. Una pena. Cuando encaró al meta, entre tres defensas, su disparo raso se fue fuera por poco. Quien entró en la portería fue él, no la pelota. 

Ver calentar a Militao no era buen presagio. ¿Quién estaba tocado? Finalmente fue para aliviar al capitán. 

Mientras, Modric seguía a lo suyo. El campo entero era de su propiedad. Box to box y de lado a lado.

Cuando Vinicius estaba a punto de encarar al meta y fallar su segunda oportunidad le hicieron penalti. Su aportación en ataque estaba siendo decisiva. Sergio Ramos transformó la pena máxima. 2-0 en el 59. Mi intranquilidad decrecía. Mas seguía sin fiarme. 

Militao entraba en el 63 por Ramos, que aparte del gol tuvo dos acciones defensivas claves en la primera parte. Interceptó dos balones cuando el corazón ya se me salía por la boca (en la primera de ellas salvó un gol cantado).

Zidane poco después del cambio del gran capitán mandó calentar a Marco Asensio y a Rodrygo.

Zapata pudo marcar en el 66. Su remate centrado, en inmejorable posición, lo despejó Courtois. En la contra Benzema cabecea un centro de Lucas Vázquez. Rechazaba el portero y volvía a cabecear el francés. El poste impidió el 3-0. Acto seguido entró Rodrygo por Vinicius. 

El policía neerlandés le sacó una amarilla a Nacho en el 73. Dos minutos y medio después Courtois le sacaba otro balón de gol a Zapata. En la contra Rodrygo pudo sacar petróleo pero se quedó sin campo. Además el meta achicó muy bien. A continuación Kroos vio amarilla. 

Rodrygo era una avispa por la derecha y por la izquierda. 

Asensio sustituía a Valverde en el 81. Justo cuando el Atalanta tenía una falta a favor desde la media luna. ¡Golazo de Muriel! Por la escuadra. Courtois quizás rozó la pelota. Aquí estaba el gol que tanto temía. Afortunadamente sucedió al final del partido. Y mucho mejor fue lo acontecido a posteriori: se interna Lucas Vázquez y se la pone Asensio. Era el primer balón que tocaba el balear: lo controla con la izquierda y dispara a gol con la misma pierna. 3-1 en el 84. Se acabaron mis nervios, el pesimismo, todos mis temores. Tenían que meternos tres goles para tumbarnos y no quedaba tiempo. Aunque alargaron el encuentro ¡cinco minutos!

A punto de cumplirse el segundo minuto del descuento Rodrygo pudo hacer el 4-1 con una picada, resuelta de un manotazo. El rechace le llegó a Asensio, quien se entretuvo.

A pesar de la contundencia del resultado (3-1 en el partido y 4-1 en el total de la eliminatoria) el Atalanta me sigue pareciendo un buen equipo. Quizás les pesó la bisoñez, su falta de experiencia. Lo cual es un hándicap muy gordo frente a un transatlántico como el Real Madrid. 

De momento ya estamos en cuartos de final, entre los ocho mejores de Europa. Con un Supermodric. Otra nota positiva: el excelente tono físico del equipo. Justo en el tramo decisivo de la temporada y con los lesionados recuperados. Salvo uno.

De Hazard no se acordó nadie.

Hazard

 

 

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El doblete de Benzema mantiene vivo al Real Madrid

AS

Asumo que Zidane , a la hora de configurar el once titular, tuvo en cuenta el partido de Champions frente al Atalanta. Forzó la alineación de Sergio Ramos frente al Elche. Provocando una reacción en cadena en la defensa: Nacho pasó al teórico lateral derecho y Lucas Vázquez subió arriba. En la previa el gran Ricardo Gallego, en Real Madrid TV, apostaba por una línea de tres centrales con Lucas Vázquez y Mendy de carrileros (ninguno de los dos hicieron el mejor encuentro de su vida). El resto del equipo planteaba otras especulaciones respecto al dibujo táctico. Zizou dio descanso a Kroos y Modric (de nuevo con el horizonte en el Atalanta). Entraron Isco y Fede Valverde (apunta a titular el martes por el sancionado Casemiro). Arriba se caía Marco Asensio. ¿Por su baja forma o por el partido de vuelta de Champions? Vinicius volvía a ser titular. Benzema también. Hazard aguardaba turno en el banquillo.

A la vista de los jugadores elegidos, además de la opción apuntada por Gallego, podíamos especular con un 4-2-3-1. O un 4-1-4-1 (la apuesta de Roberto Carlos). O con varias combinaciones, dependiendo de si teníamos tener la pelota o no. 

El Real Madrid se enfrentaba a Edgar Badía, el portero que más para de la Liga. Y también al mismo árbitro de la primera vuelta. Que nos perjudicó.

El Madrid sacó de centro para arrancar el partido. Balón atrás, para no perder la (mala) costumbre. Al menos no llegó a Courtois. Al minuto y medio una buena internada por la banda derecha de Fede Valverde no encontró rematador (Isco no llegó).

Los de Fran Escribá jugaban con un claro 4-4-2. El Madrid en defensa sumaba a Vázquez y Mendy a los tres centrales. Con el balón los dos subían. Benzema caía, como es habitual, a las dos bandas. E Isco flotaba entre líneas, a veces estorbando al francés. Hubo un par de jugadas en los primeros 10 minutos que llegamos a incorporar siete jugadores en línea de ataque. De los tres centrales Nacho era el más suelto subiendo (en el 12 le anularon un gol de un disparo desde la frontal). 

En el primer cuarto de hora solo Vinicius y Valverde parecieron entender el partido en ataque. Ambos buscaron profundidad por las bandas y jugaban al hueco, no al pie.

El veterano lateral derecho Barragán tuvo problemas musculares sobre el 18.  Clara muestra de la tarde que le estaba dando Vinicius.  Se mantuvo en el campo. Y el Madrid no supo aprovechar esta circunstancia. Volcamos el juego por la banda contraria. Sin ningún resultado. El meta visitante seguía inédito.

Isco no aportaba nada. Era una rémora. Aunque suyo fue el primer disparo blanco entre los tres palos (min. 26). No cuento el del gol anulado a Nacho (porque la jugada estaba invalidada). Un minuto después volvió Vinicius. Encaró a Barragán y se fue, pero estuvieron atentos en las coberturas y frenaron al extremo. A la media hora fue Nacho quien subió por esa banda. El lateral ilicitano parecía recuperado: en el 32 se atrevió a subir su banda. Un minuto después Benzema la tuvo (se fue fuera). Esta contra blanca culminó con un pase de Vinicius al nueve blanco, desde la banda contraria. Barragán pagó el esfuerzo de perseguir al brasileño y se rompió. Fue sustituido por Cifuentes

A Courtois le vimos en acción en el 38: palmeó un pase envenenado de cabeza desde el lateral del área chica. 

Al filo del 45 fallo clamoroso de Isco: solo en el área chica remata al aire. ¡No le da a la pelota! Añadan que del par de faltas que botó todas fueron para ellos. No llegaron a los nuestros ni a portería.

Al descanso un preocupante 0-0. La única nota positiva era que en el banquillo ahora sí teníamos recursos: un par de titulares, dos incógnitas (Asensio y Rodrygo) y una esperanza (Hazard). Lo que no teníamos (ni tenemos) es gol. Mucha posesión (59%) pero fatal en remates. Solo uno a puerta de seis intentos. 

No hubo cambios en el descanso. Que Isco siguiese en el campo me asombraba. Antiguamente hubiésemos dicho que jugaba de medio de estorbo

Un remate forzado de Benzema a la media vuelta, en el 48, fue el primero de esta segunda mitad. 

Poco antes del 50 comenzaron a calentar Kroos, Modric y Rodrygo. 

A Ramos le hacen penalti en el 53 y le pitan ¡falta al capitán merengue! Ya tenemos polémica servida. 

El triple cambio seguía sin producirse. Y en el 57 Courtois salvaba el 0-1. En el 59 el Elche volvió a tenerla, en otro mal despeje blanco. Hasta que marcaron en el 60 en un saque de esquina. Dani Calvo de un cabezazo impecable, superando en el salto a Varane, anotaba el 0-1. 

Tras el gol se fueron Sergio Ramos, Isco y Fede Valverde (volvíamos a defensa de cuatro). Cinco minutos después saltaba a calentar Hazard. 

El Madrid estaba a punto de decirle adiós a la Liga. No parecía que los jugadores tuvieran esa sensación, esa urgencia. Era como si en vez de sangre tuviesen horchata. Y seguíamos sin rematar a puerta. 

A falta de 20 minutos Casemiro de cabeza y Vinicius no llegaban a un pase curvado de Rodrygo. 

Benzema empataba en el 72. Cabeceaba un pase de Modric en un saque de esquina en corto de Kroos. 

El Elche efectuaba un doble cambio en el 74 y el Madrid metía a Hazard por Vinicius. El belga tenía poco más de un cuarto de hora para justificarse. 

Casemiro pudo hacer el 2-1 en el 77, en una buena combinación blanca. Se le fue fuera su disparo desde la media luna del área.

Kroos y Modric imponían el juego al primer toque. Ganábamos en velocidad. Rodrygo en ataque aportaba inteligencia y rapidez. Mas el reloj corría en nuestra contra. 

Casemiro volvió a rondar el gol. En el 82 cabeceó alto un muy buen pase de Nacho. Como ya he dicho anteriormente, es muy mala señal que nuestro pivote defensivo sea quien más peligro lleve a la meta contraria. Dice mucho a favor de Case, pero muy poco del potencial ofensivo del equipo. De hecho, Casemiro se colocó de delantero centro para estos minutos finales.

Hazard fue, una vez más, una figura decorativa. Hasta el 87 en el que en una conducción se le fue la pelota fuera de banda.

Nacho lo intentó desde la frontal en el 88. Al meta ilicitano le costó atenazar el balón. 

Dieron cuatro minutos de descuento. Y en el primer minuto Benzema marcaba un golazo. El 2-1. Un buen tuya-mía con Rodrygo, su último pase fue un do de pecho, la remata con la izquierda según entraba en el área . A la base del palo contrario. Desde su reaparición, ante el Atleti, Benzema ha marcado los tres goles blancos en los dos últimos partidos. 

El doblete de Benzema salva tres puntos y las (lejanas) aspiraciones del Madrid en esta Liga. 

 

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Así sí: Real Madrid 2 Celta de Vigo 0

El Real Madrid afrontaba un nuevo partido de la Liga 2020/21 con la baja por lesión de Sergio Ramos. Enfrente un renacido Celta de Vigo, de la mano del argentino Coudet. El nuevo técnico del Celta se presentaba en Madrid con una alineación ofensiva, con cinco atacantes (dos delanteros, dos jugadores de banda y un media punta). De los cinco destacaba la presencia de Iago Aspas, quien juega por todo el frente de ataque.

Zidane por su parte daba entrada a Nacho por el gran capitán y Mendy volvía a once, del que nunca debió salir. El medio campo con los tres clásicos de oro. Lucas Vázquez y Marco Asensio acompañaban de nuevo a Benzema. Al igual que la presencia de Lucas Vázquez me tranquilizaba en el aspecto defensivo, la de Asensio me preocupaba. Un cuarto medio (Odegaard o Fede Valverde) habría rebajado notablemente mi estado de ansiedad. Solo me tranquilizaba pensar que al Madrid se le dan mejor los rivales que juegan y se atasca con los que se encierran.

El partido arrancó a muy buen ritmo. Ambos presionaban y recurrían a las cesiones a sus guardametas para oxigenar las salidas de balón. El Madrid empleó más veces este recurso que el Celta. Al filo del minuto cinco se produjeron de forma consecutiva dos jugadas trascendentales: un balón filtrado de Nolito a Aspas permitió al delantero encarar los dos metros de Courtois, a quien superó ¡por alto! picando la pelota y Nacho salvó cuando ya entraba mansamente; acto seguido llegó la contra: un balón largo de Kroos a Marco Asensio, por la izquierda, quien metió un balón de gol a la cabeza de Lucas Vázquez. 1-0. Era el segundo gol de nuestra gallego en esta Liga.

Se siguió jugando al mismo ritmo. Como si el marcador fuese el del arranque. A medida que pasaban los minutos el Madrid parecía más peligroso en las jugadas de posesiones largas que en las contras. En ambos casos cargabamos el juego por la banda de Asensio.

Lucas Vázquez se incorporaba a la linea de medios y se formaba una especie de rombo, con Modric en su vertice (adelantando su posición). Cuando esa labor defensiva la efectuaba Asensio era Kroos quien subía. Esta presión escalonada dificultaba las maniobras del Celta. Sobre la media hora de juego vimos a Kroos y Modric presionando arriba, por delante de Benzema.

Nos acercábamos al final de los primeros 45 minutos con el Celta dominando (los gallegos terminaron con un 59,8% de posesión esta primera mitad). Al Madrid le estaba costando ligar jugadas. En el 42 un remate de Carvajal desde fuera del área salió rozando el palo. Desde el gol fue nuestro único disparo con peligro. No sabría como calificar uno de Mendy que se fue ¡fuera de banda!

Al descanso se llegó con 1-0. Tras una buena primera mitad la pregunta era: ¿Qué Madrid veríamos en la segunda parte?

No hubo cambios en el inicio de los segundos 45 minutos.

En el 50 Nacho vio la amarilla, la cuarta de un partido que no estaba siendo brusco. Pero Aspas salió tocado de la entrada y tuvo que abandonar el campo.

El 2-0 del 52 tuvo a los mismo protagonistas del primer gol, pero con los roles cambiados. Gol de Marco Asensio a pase de Lucas Vázquez. Modric robó un balón en la salida de balón del Celta, en el circulo central del lado del campo vigués. El cuero llega a Casemiro y le lanzaba un pase en profundidad a Lucas Vázquez. La internada de este culmina con el pase a Marco Asensio, quien entraba desmarcado por la banda contraria. La defensa se distrajo por la presencia de Benzema y de Kroos. Es decir, llegamos al área contraria con cuatro efectivos.

¿Se repondría el Celta de estos dos mazazos en tan corto espacio de tiempo? Obviamente me refiero a la lesión de Aspas y al gol de Asensio (su primero en esta Liga).

Benzema tuvo el 3-0 en el 63, después de un pase en profundidad de Kroos, culminando una jugada larga del Madrid. En la siguiente jugada los blancos dieron la impresión de estarse gustando. Según lo pensaba lo comentaron los de la tele. En nuestra siguiente posesión la perdimos porque el árbitro estaba en medio, de obstáculo. Mientras Hazard y Odegaard realizaban ejercicios de calentamiento a los que se uniría Fede Valverde. Y Casemiro se erigía en el jefe del centro del campo.

Nuestro Baeza sustituyó al tocado Nolito. El Celta ganó en profundidad. Y en el 73 entraba Hazard por Asensio. Tardó tres minutos en tocar su primer balón. Las otras veces que intervino se le vio temeroso. Estuvo comprometido en tareas defensivas.

Odegaard, Valverde y Vinicius entraron en el 83 por Modric, Kroos y Carvajal (tocado y con una amarilla por tardar en salir). Lucas Vázquez bajaba al lateral derecho. El último cambio sería el de Mariano por Benzema, quien pudo hacer el tercero en el 89, justo antes de su relevo.

El descuento fue de tres minutos. A Tapia le perdonaron la segunda amarilla. Y en el último minuto Olaza, primero, y luego Baeza, recogiendo el rechace de Courtois, pudieron hacer el gol visitante. Nacho, impecable toda la noche, estuvo al quite y le amargó la ocasión a Baeza.

Un Real Madrid concentrado durante todo el encuentro es mucho más eficaz. En todas las líneas. El partido contra el Celta de Vigo fue otra buena prueba de ello. Provocando y aprovechando los fallos del rival y manteniendo nuestra portería a cero. A Zidane se le veía muy contento en Real Madrid TV al finalizar el partido. No era para menos.

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Zidane salva su primer match-ball

Zidane ha salvado su primer match-ball.  Recordaba el AS esta mañana que la temporada pasada Zidane también afrontó el partido del Sánchez Pizjuán con la soga al cuello. Igual que entonces veníamos de otra derrota en Champions (caímos con estrépito en París ante el PSG). El Real Madrid salió vencedor del envite, con gol de Benzema a pase de Carvajal. Ahora este partido es tan solo uno de los tres cadalsos que afronta el mister blanco. Queda jugarse la clasificación de Champions en casa frente al Borussia y el derbi ante el Atleti del próximo fin de semana.

Zidane volvió a recurrir a Lucas Vázquez como lateral derecho y con Nacho sustituyendo a Sergio Ramos. Dispuso de Kroos, Casemiro y Modric, sus centrocampistas de referencia, los de las tres Champions y dos Ligas. Y delante, acompañando a Benzema, puso a Rodrygo y Vinicius por las bandas.

Sacó el Sevilla de centro y a los 36 segundos ya les habíamos robado la pelota. Le llegó a Rodrygo en la banda derecha. Le puso un baló de oro a Vinicius, quien había abandonado su banda y se encontraba en la derecha dentro del área chica. Fue la primera gran oportunidad. Su disparó, al palo largo, salió fuera por poco. También pudo buscar el pase a Benzema. Unos minutos después Vinicius creó otra situación de peligro: su presión interceptaba un despeje comprometido del meta local. El balón salió despedido para arriba. Un defensa impidió que Benzema cabecease a gol y finalmente Bounou se hizo con la pelota. En el min. 9 en una contra madridista Benzema falla en el pase decisivo a Rodrygo. Se quedó corto y Diego Carlos desbarataba la ocasión.

Roberto Carlos en la previa de Real Madrid TV comentaba que la solución a todos nuestros males estaba en marcar pronto, en los primeros 10 minutos. Desde luego contra el Shakhtar irse 0-0 al descanso, tras haber dominado, fue un pecado mortal. Y nos costó el partido. Algo parecido nos pasó en Valencia y acabamos goleados.

En el 15 tras una falta lateral botada por Kroos falló Bounou por alto. El balón acabo en las pierna de Casemiro. No buscó el remate y sí el pase. El problema es que debió confundirse con el blanco de las camisetas sevillistas, porque se la dio a ellos.

A medida que iba corriendo el reloj las oportunidades del Madrid decrecían (tan solo un buen remate de rosca desde fuera del área de Kroos en el 21), mientras el Sevilla se asentaba y a base de balones largos nos buscaba la espalda. Sin efectividad. Porque su primer remate no sucedió hasta el 38. Hasta entonces solo se habían acercado tres veces a las inmediaciones de Courtois (en una perdieron la pelota, en otra cayeron en fuera de juego y en la tercera cometieron falta sobre un defensor madridista).

Modric seguía imponiendo su cátedra. Enfrente, a su compatriota Rakitic le costaba horrores imponer su juego. Y apenas lo conseguía. Siempre tenía a Modric encima.

En el 37 el portero local se reivindicó. Lucas Vázquez desde la derecha buscó a sus delanteros. Vinicius la dejó pasar y Benzema, quien llegaba lanzado, empalmó un chut bajo al palo. Bounou se lució tirándose abajo y desviándola a córner.

Los locales en el 41 lograban su primer saque de esquina. Y en el minuto de descuento Munir se rompía persiguiendo a Rodrygo, quien le había robado el balón.

Una vez más un buen Real Madrid llegaba con 0-0 al descanso. Tan solo dos peros: el obvio, por no haber marcado y el otro por el pobre desempeño de Casemiro. Se notaba su periodo de inactividad.

La falta de punteria es muy preocupante. Y desde la marcha de Cristiano Ronaldo se ha convertido en un mal endemico. Es el modelo Florentino, los cimientos del Florentinato: construir un equipo de fútbol sin goleadores. Es como lo de los aeropuertos sin aviones, las autopistas de peaje sin vehículos, los hospitales sin quirófanos o un estadio de fútbol sin público. Tampoco parecen ser de su agrado los líderes con voz y voto. Es decir líderes dentro y fuera del campo. Entre otros lo vimos con Hierro, Raúl, CR7 y me temo que también lo veremos con Sergio Ramos.

Tras el descanso solo un cambio: el obligado de Munir, sustituido por Óliver Torres. En principio esto reforzaba el medio campo local.

Al igual que sucedió en otros partidos el rival mostró otra cara saliendo del vestuario. Lo mismo puede decirse del Madrid. Ellos salieron dominando y nosotros dormidos. No pasábamos del círculo central (la primera vez fue en el 53).

Una chilena de De Jong en el 51 fue el primer remate local entre los tres palos.

Hasta que en el 55 en un robo Mendy combina con Benzema quien se la devuelve. Mendy pasa al área donde aparece Vinicius. La da mal, fatal más bien. Y Bounou se la traga y ayuda a que entre. 0-1. Indudablemente de no haber estado Vini por ahí no hubiese sido gol.

Lopetegui reaccionaba con tres cambios de golpe (min. 63). Zidane iba a dar entrada a Marco Asensio poco después. En el 65 sustituía a Rodrygo.

Los cuatro cambios del Sevilla (el forzado por lesión más el triple cambio) reforzaban su dominio del centro del campo. El Madrid ya no presionaba como en la primera mitad y por tanto tampoco robaba balones. La ausencia de Casemiro era preocupante. No llegaba al corte con fluidez ni frescura. Como muestra una falta en el 74 en las inmediaciones del área. Gudelj (uno de los tres que entraron) la lanzó muy bien, mas se le fue fuera (por poco).

Era desesperante ver al Madrid contemporizando, moviendo despacio el balón para terminar perdiéndola. Mientras Lopetegui se disponía a efectuar su quinto y último cambio, Zidane no mandaba calentar a nadie. Un jugador tipo Odegaard, por Benzema o Vinicius, podría refrescar nuestro juego y reforzar nuestra línea de centrocampistas. Por lo menos no recurrió a Isco.

En el 79 Suso (otro del triple cambio) pudo haber empatado en un buen remate desde el vértice del área grande. Cuatro minutos después Vinicius se cruza el campo, de área a área. La acaba perdiendo al final de su infructuosa carrera.

El campo seguía volcado del lado local. Y Courtois salvaba el empate en 85 tras otra chilena, esta vez de Ocampos.

El encuentro se alargaba tres minutos. Lo de Zidane no efectuando cambios era raro, raro, raro. Aunque solo fuese para perder tiempo.

En el 91 desaprovechamos una buena contra de Vinicius y Benzema por la izquierda. Asensio entraba solo por la derecha. No sabemos lo que intentó el francés. ¿Disparo o pase? El caso es que se fue fuera de banda, por el costado derecho. Ahí prácticamente murió el partido.

Este 0-1 es un alivio. Para el técnico y los jugadores. Y un impulso moral de cara a la siguiente final, contra el Borussia. Aparte de la importancia de los tres puntos.

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Levante 1 Real Madrid 0: el Barça nuevo líder

Jon Nazca Reuters AS

Marcelo volvió a ser titular. Hoy entraba dentro de lo lógico, porque Mendy estaba a una tarjeta de la suspensión. ¿El plan de Zidane era recuperar a Marcelo o reservar a Mendy para la eliminatoria de Champions y el Clásico? También podría ser por las dos cosas. Lo sabremos el miércoles y el domingo. La novedad fue la vuelta de Isco (afeitado) a la titularidad en detrimento de Fede Valverde. A la vista del partido del malagueño en Pamplona y del uruguayo ante el Celta no me extraña la presencia de uno y la ausencia del otro. Veremos qué sucede con Valverde frente al Manchester City y el Barça.

La primera parte tuvo un dominador claro, el Real Madrid. Aitor, el meta del Levante, sin esforzarse demasiado, tuvo trabajo ante las continuas llegadas madridistas. Sin pólvora, con disparos centrados y fallando tres ocasiones claras. La primera fue de Benzema (de las dos que tuvo). Su remate, sin mordiente, lo salvó el meta en el mano a mano. La segunda del francés fue un quiero y no puedo: en vez de buscar puerta intentó el pase a Hazard. Le salió defectuoso y se esfumó la oportunidad que no llegó a ser. La tercera ocasión fue de Casemiro. Un mal despeje de puños de Aitor, en las cercanías del punto de penalti, dejó la portería vacía. El balón lo alcanzó Casemiro de cabeza. Pero se fue fuera por poco (la dirección de su cuerpo al atacar la pelota marcó la trayectoria del esférico).

Courtois permaneció inedito en esta primera mitad. Todo lo contrario que al inicio de la segunda parte. En los primeros siete minutos Courtois vio peligrar su meta en dos ocasiones. Acto seguido un sensacional pase largo de Marcelo dejó a Hazard frente a Aitor, tras unos metros de carrera. El belga remató rematadamente mal.

A pesar de poder ir 0-1 o 0-2 seguíamos empatados a cero. Mi preocupación por el resultado iba en aumento. Pasaban los minutos y no encontrábamos la red rival. Eran todo uy. Para colmo de males Hazard se retiraba lesionado en el 65. El fichaje estrella de la temporada lleva camino de jugar menos que Bale. Salió Vinicius en su lugar.

El reloj seguía corriendo y el Levante empezaba a crecer. Cada vez más atrevidos. Y creando problemas en las inmediaciones de nuestra área. En el 73 Zidane, para frenar la hemorragia, retiró a Isco y entró Lucas Vázquez.

Entrábamos en el último cuarto de hora con ellos crecidos y nosotros descoordinados. Y en el 78 un cañonazo de Morales, un zurdazo por la escuadra, ponía el 1-0 en el marcador. Superó a Modric en carrera (¿dónde estaba Carvajal?). Courtois tampoco estuvo fino. Morales, exhausto, fue cambiado tras la celebración. Zidane por su parte, un minuto después, dio entrada a Valverde por Modric.

El Madrid estaba a punto de perder el liderato. El empate no nos servía. El problema es que tampoco se veía como iban a poder conseguir marcar. A pesar de los cuatro minutos de descuento. Y el recurso de Sergio Ramos de delantero centro, por segunda vez consecutiva, empieza a ser un chiste. Y de los malos.

El Levante de Paco López completa dos gestas en la misma temporada: ganar al Barça y al Madrid. Pocos entrenadores y equipos pueden presumir de esto.

Mi equipo se ha desplomado, empatando en casa y perdiendo hoy. Se han escapado cinco puntos en dos partidos. Y sin meter un solo gol. Todo esto de cara a la ida de octavos de Champions y el Clásico. Pintan bastos!!!

P.D.: Un equipo sin gol y que enseñó la puerta de salida al goleador histórico del club. Es la segunda temporada sin Cristiano Ronaldo y aún le echamos de menos… Insisto: ¡la reforma del estadio no mete goles y los buenos delanteros sí!

P.D. bis: Lo de Real Madrid TV es impresentable. ¿La culpa del fracaso ante el Levante es culpa de Hernández Hernández? ¿De verdad? No voy a negar que es un pésimo árbitro y que tiene un amplio historial en contra nuestra. ¿No será entonces culpa del club el permitir que nos arbitre? ¿Real Madrid TV no dice nada al respecto? ¿Solo cobran para callar? Está claro, y lo llevo diciendo desde hace tiempo, que la oficina del club no funciona. Permitir que nos pite este individuo es culpa del Florentinato. No trabajan ni influyen donde cuenta. Y tampoco es de recibo tapar los fallos de Benzema y Hazard, en dos mano a mano con el portero rival, por un árbitro. ¿También es culpa de Hernández Hernández que los nuestros fallen goles?

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Al Madrid le falta pegada y le falla el VAR

JOSE JORDAN AFP AS

A la vista de las alineaciones nos hacíamos una buena idea de lo que podría depararnos el Clásico. Por parte de los locales Valverde daba entrada a Rakitic, injustamente relegado durante los primeros meses de esta temporada. Su vuelta al equipo ha coincidido con la mejoría del juego culé. El sacrificado fue Busquets. Algo que no debería sorprender porque hace tiempo que dejó de ser el jugadorazo que fue. La linea medía del Barça la completaban De Jong y Sergi Roberto (siempre juega bien contra el Real Madrid). Zidane por su parte con la entrada de Isco y Bale en el once buscaba un doble objetivo: aprovechar la movilidad y libertad de movimientos de Isco, Bale y Benzema; y disputarle la pelota a los azulgranas. La hipotética linea de cuatro centrocampistas (Fede Valverde, Casemiro, Kroos, Isco) otorgaría superioridad numérica. Y claro, el Madrid de Zidane no tiene el mismo dibujo en ataque que en defensa. Arbeloa, a la vista del equipo titular blanco, señalaba en la previa de Real Madrid TV el peligro de los laterales azulgranas. Coincidí con él, pero el estado de forma de Jordi Alba tras su lesión era una incógnita. Y nos quedaba por averiguar cómo afectaría a los jugadores todo lo sucedido alrededor del partido.

El Madrid sacó de centro y dejó claras sus intenciones: en el primer minuto Bale encaró dos veces a Alba. A continuación siguió una larguísima posesión del Barça (incluyendo una cesión a Ter Stegen para reiniciar la jugada). Fueron tres minutos que concluyeron con un balón cruzado de Messi, desde su campo, a Alba. El lateral sorprendió a Bale y a Carvajal. Mas su pase no llegó a Luis Suárez. Hubo dos internadas más de Alba. Recordaba las palabras de Arbeloa y de paso comprobábamos que Alba estaba pletórico. Al menos hasta ese momento. Mientras, Messi se incrustaba entre sus centrocampistas para nivelar la desventaja de efectivos.

El primer remate a puerta fue del Madrid: Benzema a los 10 minutos. A partir de ahí entramos en una fase de dominio blanco. Infructuoso de cara a portería. Pero mantenía al Barça en su campo. Y en el 16, a la salida del primer córner, Piqué saca la pelota debajo de los palos. Benzema y Casemiro habían cabeceado al alimón.

Varane reclamaría que Lenglet le había hecho penalti (y debió ser roja). El VAR de vacaciones… por partida doble, porque hubo dos faltas a Varane en el área local (la de Lenglet en el 17 y la otra en el 19, un agarrón claro de Rakitic). Posteriormente Ter Stegen desactivaba un remate de Casemiro y luego Piqué volvió a salvar al Barça. El partido empezaba a tener el tufo del de Valencia.

La presión alta forzaba al Barça a apoyarse en Ter Stegen y a buscar balones largos. Piqué era el mejor de los suyos. Con eso creo que queda todo dicho. Pero como en Valencia el tiempo corría y el Madrid no movía el marcador.

En el 25 Ter Stegen salvó dos ocasiones consecutivas: desviando un pase lateral y despejando un remate. El metrónomo de Kroos seguía imponiendo su ritmo. Dos minutos después los locales se acercaron al área blanca por primera vez en mucho tiempo. Y a la media hora otra incursión de Alba lograba la primera ocasión del Barça: el remate de Messi lo salvaba Sergio Ramos. Fede Valverde respondió inmediatamente con una gran volea (se fue fuera por poco y me dio la impresión que fue desviada por alguien, pero no se señaló saque de esquina).

No sé como interpretar ver a Messi sacando de banda en ataque. Lo hizo dos veces en el tramo final de la primera mitad.

A cinco minutos del descanso otro balón de Messi a Alba creó una ocasión para los locales. El argentino tomaba el relevo de Piqué como el mejor de su equipo. Porque además el Madrid ya no exigía a la defensa azulgrana. Tan solo otro remate de Valverde, bien atajado por el meta local. Y al igual que en Valencia se llegaba al descanso con 0-0 en el marcador. El Barça salía vivo de los primeros 45 minutos. Quedaba demostrado, de nuevo, que la posesión sin pegada no sirve para ganar.

El Madrid arrancó la segunda parte manteniendo la presión alta. Solo que Messi había adelantado su posición y Arturo Vidal empezaba a calentar en la banda. Y Mendy, muy bien en defensa, seguía sin poner un pase bien en ataque. Vidal entraba en el 55 por Semedo (Sergi Roberto bajaba al lateral derecho).

A la hora de partido solo había un equipo en el campo, el Real Madrid. Pero el 0-0 seguía en el marcador. Y con Messi enfrente nunca puedes estar tranquilo (aunque remate al aire desaprovechando una buena oportunidad). El Barça parecía desbordado. Y de repente el encuentro enloqueció, a base de jugadas individuales. El Madrid recuperó el control y el Barça volvió a intentar las contras. Messi ya no bajaba a ayudar a sus medios, era Griezmann. Una falta de Casemiro a Suárez propiciaba un lanzamiento para Messi. Minuto 66. El balón se estrelló contra la barrera. Un minuto después entre Valverde y Benzema propiciaron un remate de Bale, por la izquierda, que se fue fuera a pesar de estar bien situado y prácticamente desmarcado. De nuevo: falta de pegada. La frustración de Bale acabó traduciéndose en amarilla por una entrada por detrás a Griezmann, en las inmediaciones del área culé.

El peligro del Barça venía por la presencia de Messi en ataque.

En el 70 ¡milagro! Un pase bueno de Mendy y gol de Bale. 0-1. El VAR revisó. Se anuló por fuera de juego de Mendy (en la imagen del VAR no se ve donde está el balón…). ¡No podía ser! Pero fue. A nuestro favor no intervino. En contra nuestra sí.

En el 79 Zidane efectuó un doble cambio: entraron Modric y Rodrygo por Isco y Valverde. En mi opinión habría quitado a Isco y dejado a Valverde. Tres minutos después Ansu Fati sustituía a Griezmann. Dos chavales, uno por equipo, podían decantar el Clásico.

A cinco minutos del final un balón largo a Bale de Modric, marca de la casa con el exterior, puso todos los corazones en vilo. El galés no llegó tras prolongar de cabeza el pase y Ter Stegen se hizo con la pelota.

Marcaron cinco minutos de descuento. Y el partido murió con el 0-0 inicial.

El Real Madrid pudo ganar. Jugó muy bien. Pero desaprovechó la primera mitad. No hubo pegada, acierto de cara al gol. El VAR no ayudó. Fue justo en el gol anulado (aceptamos pulpo como animal de compañía porque no se ve el inicio de la jugada) e injusto en los dos penaltis no revisados. También pudimos perder, por Messi. En este aspecto Ramos, Varane y Casemiro fueron bastiones defensivos. Como Piqué para el Barça en el aluvión blanco de la primera parte. Reparto de puntos y todo sigue igual en lo alto de la clasificación de la Liga 2019/20.

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Un derbi aburrido

Sergio Pérez Reuters El País

El 0-0 es fiel reflejo de un derbi aburrido. Aunque un encuentro que acabe empatado a cero puede resultar divertido y emocionante. Por juego, ocasiones, polémicas arbitrales, etc. Pero no fue el caso del Atlético de Madrid 0 Real Madrid 0 de anoche.

Decía Roberto Carlos en la previa de Real Madrid TV que el Atleti te deja la pelota y espera a que te equivoques. O busca tu error. No fue así de inicio, porque salieron a ganar. No duró mucho. Unos ocho minutos. Justo lo que tardaron en crear la primera ocasión, de Joao Félix. A partir de ahí pasamos al guión previsto por Roberto Carlos.

Simeone apostó por Vitolo. Le salió rana y lo cambió al descanso. Zidane, como aventuraba en el post de ayer, contó con Fede Valverde (dejando a James en el banquillo). Porque oxigena a Casemiro y da libertad a Kroos. El alemán es otro, se le ve contento, se acerca a las inmediaciones del área rival, intenta rematar (y no de forma ocasional). En la primera mitad de ayer fue el jugador blanco que más kilometros recorrió. Mientras el rojiblanco Thomas fue el mejor, en esa primera parte y en la segunda.

El Madrid volvió a dejar la portería a cero, en un partido de pocas ocasiones. Tan solo  recuerdo cinco. La mencionada de Joao Félix y un cabezazo forzado, en buena posición, de Correa al inicio de la segunda parte. Ambas se fueron fuera. El Madrid tuvo tres: un cabezazo espléndido de Benzema con una magistral mano de Oblak que salvó un gol cantado; y dos que se fueron fuera: Bale a los 54, solo, que fue la más clara del derbi y otra de Modric, en su primera intervención tras sustituir a Valverde.

Hubo dos cambios que pudieron decidir el encuentro. Zidane erró quitando a Valverde. El cambio era Hazard. Otro día en el que no tuvo su día. En entrevista post partido Zizou dijo que quitó a Valverde por unas molestias. Decir eso y no decir nada es lo mismo. No le creo. Su afirmación es porque sabe que se equivocó. Simeone reaccionó rápidamente y quitó a Joao Félix y metió a Marcos Llorente. Una decisión incomprensible para muchos, empezando por los aficionados colchoneros. Pero certera, porque buscaba dominar lo que quedaba con ese doble pivote (Thomas y Llorente). Como así sucedió. El Atleti se hizo con el control y dominó como no había hecho desde el inicio (esos primeros minutos que mencioné anteriormente). El problema es que no tenían profundidad (a pesar de algunas apariciones de Saúl, reconvertido a lateral) ni pólvora. Diego Costa estaba fundido. La reacción merengue no se hizo esperar: retiraron a Hazard y entró James (no aportó demasiado).

El empate no creo que deje satisfechos a ninguna de las dos aficiones. Y el Barça sin Messi recorta dos puntos…

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