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Los 20 posts más vistos de El Mundano en 2009

30 de diciembre de 2009

Del 1 al 20:

Ni CR7, ni Valdano ni Wenger (El Mundano Deportivo para SFS)

La noche que Michael Jackson rompió todos los esquemas 

Un siglo de canciones 6 : “La Vie En Rose” (par Christophe Magny) 

6 Naciones desde París: Previa del Francia-Inglaterra (par Christophe) 

De Santería, Farándula y Crimen (by John)

Sobre el autor, Adrian Vogel 

El Real Madrid prepara “una pequeña” estrategia de cara al partido contra el Barça 

Las Costumbres Españolas 3: Las Procesiones 

Agravios comparativos (Efe Eme)

El Top 10 de Escándalos Sexuales en USA 

La lista de los 10 mejores y peores países para ser mujer 

El rey del pollo frito (Efe Eme) 

Radio Popular FM en 1972 o la 99.5 como un viaje iniciático (por Antonio Gómez y Adrian Vogel)

Frank Zappa 1940-1993 

El Mundano Olímpico 2: sólo van 9 medallas 

Las Costumbres Españolas 4: Orinar en la calle 

Un siglo de canciones 2: “Gracias a la vida” de Violeta Parra (por Antonio Gómez)

Último parte medico y/o de guerra de Quintín Cabrera (parte sin décima) 

Un siglo de canciones (todos los posts) 

Agravios comparativos 2 (Efe Eme)

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Último parte medico y/o de guerra de Quintín Cabrera (parte sin décima)

1 de febrero de 2009

ultimo_disco_2008

Por respeto a quien perdiendo la vida me ha salvado la mía, aquí acaban estas décimas.

 

Gracias a todos los que me habéis apoyado en los malos tragos que me ha tocado pasar.

 

Álbum de fotos:

en-el-colegio

En el colegio

con-carlos-puebla

Con Carlos Puebla

con-pablo-guerrero-javier-bergia-y-luis-pastor-1995

Con Pablo Guerrero, Javier Bergia y Luis Pastor (1995)

en-canarias-con-ag

En Canarias

Entradas relacionadas:

El primer parte

 

Segundo parte

 

Tercer parte

 

Cuarto parte

 

Quinto parte

 

Sexto parte

 

Séptimo parte

 

Octavo parte

 

Noveno parte

 

Décimo parte

 

 

 

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X parte medico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)

18 de enero de 2009

qc2

Yo deseaba que este “parte”

-que  ya es el número diez-

anunciara de una vez

la operación y, con arte,

explicaros el descarte

del pulmón que ya no vale,

que se acabaron mis males

y el futuro viene rosa.

Pero hay que esperar, la cosa

no da para euforias tales.

 

Para mejor, gradualmente,

soy más planta que persona

paso sentado y la zona

de los glúteos lentamente

se ha transformado en un ente

rebelde y con vida propia.

Mis sentidos, en la inopia,

no puedo ni caminar

y no hablemos de cantar…

No soy yo, soy una copia.

 

Este año empieza mal.

Veremos si bien acaba

y brindaremos con cava

si llegamos al final.

Yo sigo siendo un chaval

pues ya perdí veinte quilos.

¡Sin dietas! Estén tranquilos

porque a nadie recomiendo

que pierda peso sufriendo.

Las tragedias, para Esquilo.

 

Como ven, ya ni me quejo

¿de qué me voy a quejar?

porque es hablar por hablar

recibir o dar consejos.

Ya llegué a bastante viejo

(aunque quiera vivir más)

en este mundo jamás

sabemos cuánto duramos

la vida nos la jugamos

frecuentemente, además.

 

Así trascurren mis días

más que abatido, aburrido.

Me canso, pero no ha sido

porque me falte alegría

es porque esta pena mía

de vivir con poco fuelle

me ha hecho acatar las leyes,

a no ser indiferente.

y oxígeno dependiente

más tranquilo que los bueyes.

 

La doctora está confiada

-eso vale un Potosí-

pero, Amigos, sigo aquí

y nunca me pasa nada

sólo espero una llamada

y el teléfono no suena.

Tengo la cabeza llena

de teorías delirantes

esperando que un donante

me libre de esta condena.

 

De momento, he aprovechado

para arreglarme los piños*

y comprobar el cariño

que mucho me han demostrado

mis deudos.  En todos lados

me han tratado con sincera

amistad, que reverbera

como un sol donde se exponga.

Y aquí acaba su milonga

su amigo Quintín Cabrera.

 

 

*Piños  Así llaman coloquialmente en Madrid a la dentadura (y a los    dientes)

 

Ventas, Madrid, enero 09

37614_quintin 

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El primer parte

 

Segundo parte

 

Tercer parte

 

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IX parte médico y/o de guerra “navideño” (por Quintín Cabrera)

11 de enero de 2009

corteingles1

Se viene la navidad

con su fiebre consumista.

Los saluda este idealista

deseando felicidad.

El nuevo año, en  verdad,

se viene más bien oscuro.

Tenemos delante un muro,

pero debemos luchar:

estar en donde hay que estar,

sin renuncias, aunque es duro.

 

Les pedí a los Reyes Magos

(¿es verdad que son los padres?)

que por poco que les cuadre

se pasen por estos pagos

para aliviar malos tragos

trayéndome ese pulmón.

Pero reyes, reyes son

y yo soy republicano

como ven, asumo, Hermanos,

hasta esa contradicción.

Es que llevo nueve meses

esperando al susodicho

tantas veces ya lo he dicho

como tantos los reveses.

Mi esperanza no decrece

pues no tengo otro remedio:

a la tristeza y al tedio

ya los tengo dominados

¡me atacan por todos lados

para sacarme de en medio!

 

Pero, bueno, no lloremos

que el futuro nos espera

aunque el presente a Cabrera

lo castigue hasta en los remos.

Vamos a ver si podemos,

siguiendo la moda actual,

refundar todo el caudal

de ese aire que se ha ido

¿no refundan los partidos

y ahora hasta el Kapital?

 

Está bien: dejen que sueñe

porque no se pierde nada

que yo les diga pavadas

como terapia y me empeñe

en versear y les enseñe

de mi psiquis los senderos

porque serán los primeros,

aunque esto se prolonga,

en escuchar mis milongas

en los años venideros

 

Me cuidan como a un rajá:

van viniendo los amigos

a tomar mate conmigo,

para ver cómo me va.

Posada y casa nos da

en Madrid Juanma Morales.

Recibo amor a raudales

de mis hijos y mis nietos

y no me deja estar quieto

Lole, con buenos modales.

 

¡Si hasta aprendió a cocinar

la pícara sevillana!

gobierna con buena gana

mi vida, mi ser, mi estar

(y … yo me dejo llevar

porque no puedo moverme)

Aunque no quisiera verme

en el estado en que estoy

parezco un patriarca y voy

tranquilito y sin joderme.

 

Con los tumbos del camino

toda carga se acomoda

y para que no me joda

este avatar del destino

todos me cuidan con tino

dulcificando el proceso.

Está muy claro que eso

es una muestra de amor

(pienso que será mayor

cuando llegue mi deceso)

 

Más no hay que ponerse triste,

este mal año fenece.

Aunque el próximo parece

que viene peor y existe

la sospecha de que viste

la ropa de la miseria,

no pongamos caras serias

brindemos por el mañana

porque si nos sale rana

no ganamos con histerias.

 

Bueno, Amigos, me despido

y esperemos que el siguiente

sea un “ parte” diferente

y que cantemos envido,

perdiéndose en el olvido

la angustia por tanta espera

y si el médico me opera

y me arregla los pulmones

los colmará de canciones,

con amor,  Quintín Cabrera.

 

Partes anteriores:

 

El primer parte

 

Segundo parte

 

Tercer parte

 

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Quinto parte

 

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VIII parte médico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)

4 de enero de 2009

qc

Nuevamente los saludo

desde Castilla-La Mancha

el invierno, con su ancha

manta de frío, no pudo

derrotar a este tozudo

que llaman Quintín Cabrera

aunque lleguen las primeras

señales de desespero

si bien es sabido, pero,

que el que espera desespera.

 

Aquí andamos aguardando

un milagro que no llega.

Mis pulmones son de pega.

No me sirven, ¿hasta cuándo?

Este presente nefando

tiene mi fe acobardada,

y les digo Camaradas,

consumido como un pucho,

si nunca serví de mucho

hoy no sirvo para nada.

 

¡Cómo cansa el esperar

si no te puedes mover!

No hay nada que pueda hacer

y te empiezan a rondar

presagios, como en un mar

de aguas negras y agitadas.

Con las fuerzas agotadas

no te puedes defender

aunque no quieras caer

la moral se ve afectada.

 

Pero esa moral se eleva

con cada muestra de amor

que recibe este cantor

y el aliento que eso lleva.

Hemos presentado nueva

grabación en los Madriles

y en Barcelona. Ministriles,

cantantes y otros amigos,

allí han estado conmigo

como hace muchos abriles.

 

Gracias a eso ¡ya a Lole!

uno se arma de valor

porque me dan el calor

que me darían mil soles

No me olvido de mi prole

ni de mis nietos gallegos

porque alimentan mi ego

cuando me dicen “abuelo”

mi baba llega hasta el suelo

y hasta las nubes despego.

 

Este parte es el postrero

que desde Luzón les mando

En Madrid, no se hasta cuando

moraré. Sepan que quiero

salir de este atrolladero,

volver a vivir, estar

entre quienes al cantar

dejan su mejor aliento

y hoy el mío, ni con viento

ya se puede remontar.

 

Juanma Morales me ha dado

hospedaje en su morada

para esperar la llamada

del hospital preparado

para salir disparado

cuando me toque por fin.

Así que en este interín,

esperando el bisturí,

estará un tiempo en Madrí

este al que llaman Quintín.

 

Es todo por el momento

¡hasta la próxima! espero

que no lleguemos a enero

para que me llamen. Lento

resulta el procedimiento

pero estoy bien atendido.

Los médicos, comedidos

pero firmes y seguros,

confían en el futuro

y me tienen convencido.

 

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El primer parte

 

Segundo parte

 

Tercer parte

 

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VII parte médico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)

28 de diciembre de 2008

qc6

Nuevamente los saludo

desde mi pueblo, Luzón,

sigo esperando el pulmón

que vendrá un día, no dudo.

Llegó el otoño y su rudo

clima no me asusta

pero lo que no me gusta

es estar sin hacer nada

y esta espera, Camaradas,

es tediosa, mala, injusta.

 

Es tediosa pues me obliga

todo el rato a estar pensando

como será el día cuando

me operen y lo que siga.

El asunto tiene miga:

también  pienso en mi pasado

en cuánto me he equivocado,

cuánto he metido la pata…

Disculpen si doy la lata

y si me pongo pesado.

 

Apuesto conmigo mismo

¿en qué “parte” pararé?

¿hasta dónde llegaré

sin que gane el pesimismo?

Quiero eludir el abismo

de las falsas conclusiones.

Comparto estas reflexiones

para no sentirme aislado,

me desnudo, como he estado

siempre en todas mis canciones.

 

También es mala la espera

porque obliga a la familia

a estar siempre de vigilia

y eso, Amigos, desespera.

Si me entra la “tosera”*

y la desesperación

se me parte el corazón

viendo como se desviven

y el mal trago lo reciben

con mucha calma y tesón.

 

Me quedan muchas canciones

y abrazos por compartir,

muchas cosas por decir,

sentimientos y emociones.

Quiero vaciar mis zurrones,

dar mi corazón riendo.

La vida se me va yendo

hablo claro, no me enredo:

la muerte no me da miedo,

temo a no seguir viviendo.

 

Es injusto el esperar

porque desanima y cansa.

No hay acomodo, no hay transa,

el asunto es aguantar,

reírse y dejar pasar

el tiempo y sus inclemencias

y tomar esta experiencia

como mal trago, a pesar

de que nos haga rabiar

y cagarnos en la ciencia.

 

Porque, díganme una cosa:

¿qué les cuesta hacer pulmones

de plástico a estos cabrones?

¿o de silicona? Hermosas

van modelos primorosas

luciendo tetas de pega

¿la imaginación no llega

para fabricar achuras?

Pongo en duda la cordura

de la ciencia, que está ciega.

 

Prometo que si me hicieran

un pulmón a la medida

les dejo hacer con mi vida

todo eso que ellos quieran.

Me ofrezco para que vean

en experiencias piloto

mediante pruebas y fotos

como se portan mis fuelles

si aguanto como los bueyes

o en los aviones exploto**.

 

Lo jodido, mientras tanto

es convivir con la tos

y aguantarse, porque dos

por tres me espanto

pues me empujan hasta el llanto

los espasmos y sofocos

Amigos, no me equivoco

porque es inaguantable

ya pasa lo tolerable

y me estoy volviendo loco.

 

He resistido y resisto

y sé que resistiré.

No es un asunto de fe

ni que me crea muy listo

es supervivencia y visto

como se viene el futuro

me preparo para el duro

acontecer que me espera

No se doblará Cabrera,

Camaradas, se los juro.

 

Bueno, ahora me despido

porque no quiero cansar

así que paro el versear

y dejo el “parte” cumplido.

Si quieren venir al nido

que tiene este pajarón

aprovechen la ocasión

(no los voy a torturar

porque no puedo cantar).

Acérquense hasta Luzón.

 

*tosera: acción de toser violentamente. No sé si la palabra existe o me la acabo de inventar, pero ahora no tengo ganas de comprobarlo porque estoy tosiendo.

 

**está comprobado, esto sí, que la leyenda urbana que dice que las tetas de silicona explotan en los aviones carece de base, pero, bueno, aquí viene bien para explicarme…

qcxrl

Foto de Rossy López

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VI parte médico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)

21 de diciembre de 2008

qc5

No gano para disgustos:

el hospital se traslada.

Es una mala jugada

que ahora me den estos sustos

y lo digo porque justo

que en la lista era el primero

se suspenden, Compañeros,

por este mes los trasplantes

y nadie se hace garante

por los meses venideros.

 

¡Por una vez en la vida

que era yo primero en algo!

Ya de mi asombro no salgo

¡Vaya suerte más jodida!

Discúlpenme que les pida

que se rían junto a mí

porque, Amigos, decidí

tomármelo a la chacota

pues no quiero dar la nota

llorando, ni nada así.

 

¡Tiemblo si miro al futuro!

¡Lo que sufre este cantor!

Cada día estoy peor

y por más que me haga el duro

siempre me doy contra el muro

de la cruda realidad

que me dice su verdad:

-Esto se acaba, Cabrera,

sin trasplante no hay manera

de eludir la adversidad.

 

Mi gozo en un pozo, pues,

y aunque siga esperanzado

mirando para otro lado

la evidencia es la que es.

Hay que aguantarse y después

-si salimos de este agobio-

celebraré, como es obvio,

pero con mucho cuidado.

Continuaré  amenazado

por bacterias y microbios.

 

Y así hasta el fin de mis días

sin tabaco y sin alcohol,

ni tampoco rock and roll

además de otras medidas.

Una dieta comedida,

no quedarse en la poltrona

y mi China querendona

seguirá tranquila, pues

el sexo, dicen que es

lo único que me funciona.

 

Me pregunto para qué

pues me amenaza la edad

con toda seguridad

un viejo verde seré

pero no recordaré

tiempos mejores ni nada

pues lo mío, Camaradas,

es subsistir diariamente

y aguantarle estoicamente

a la vida sus pulseadas.

 

Parece que soy valiente

pero soy más bien cagón.

Necesito el empujón

que encuentro siempre en mi gente

pues no soy indiferente

ni a la amistad pongo freno,

las penas con pan son menos

(como decía mi abuela).

Reclama, pues, mi espinela

un abrazo de los buenos.

 

Por hoy me despido, adiós,

hasta el próximo reporte

que no se nos pierda el norte

ni se nos pase el arroz.

No se callará mi voz

aunque no pueda cantar

y canse tanto esperar

que pase esta pesadilla,

estoy hasta las rodillas

metido en un barrizal.

 

Luzón, Guadalajara, ocho de septiembre 2008

 

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con-antonio

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Quinto parte médico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)

14 de diciembre de 2008

qc3

Amigos, aquí otra vez

estoy con mis espinelas

y aunque decía mi abuela

“por la boca muere el pez”

voy contra la sensatez

analizando mis males

en estas horas puntuales

en que me enfrento a la Parca

como terapia que abarca

mis urgencias principales.        

 

Hoy me muero poco a poco

pero resucitaré.

En unos meses veré

si he acertado o me equivoco

y aunque me tomen por loco

saco fuerzas de flaquezas.

No me engaño: la entereza

que parezco demostrar

nace del miedo a diñar

que me ronda en la cabeza.

 

Aunque diciendo verdad

hoy estoy menos cagado

el tiempo me ha demostrado

con cuanta celeridad

con qué fuerza y claridad

avanza la medicina.

Este cantor hoy se inclina

a darse de pies y manos

a los buenos cirujanos.

Aquí, en Roma o en la China

 

Así, compañeros, sigo

peleándole a la rutina

del enfermo que se arruina

por no evadirse. Conmigo

estarán de acuerdo: digo

de que es gracias a mi prole,

a los cuidados de Lole

y a la solidaridad

que me enfrento a la verdad.

¡Por ustedes va este Ole!

 

Una cosa sorprendente,

vean: que me han decretado

unos doctos magistrados

incapaz laboralmente.

Se sabe perfectamente,

no es ninguna novedad

que yo y mi incapacidad

formamos un todo unido

quienes me han visto y oído

pueden dar fe. De verdad.

 

He sido toda mi vida

incapaz de ganar plata

siempre he metido la pata.

Y en ocasiones perdidas

soy campeón. A mi medida

lucí mi incapacidad.

Ni siquiera con la edad

callé si debí callarme,

disimular, no mojarme

ante la desigualdad.

 

Incapaz de seguir modas,

prebendas, frivolidades,

huyo de banalidades,

del que a todo se acomoda

tomándoselo con soda.

Perdónenme que hoy insista,

puede ser falta de vista,

no soy moderno, lo sé,

como que no cambiaré:

soy marxista leninista.

 

Soy incapaz de apartarme

de mi conciencia de clase.

Siempre milité en la base.

Nunca pensé en apearme

de mis principios, ni pegarme

(por clara incapacidad)

con quienes otra verdad

defienden entre los míos

pues sé que todos los ríos

confluyen con igualdad.

 

Mi incapacidad, ya ven,

no es sólo en lo laboral

la Seguridad Social

ya puede decir amén.

Yo soy incapaz también

de matar moscas y trato

de disimular un rato

tantas incapacidades.

La verdad de las verdades

es que soy incapaz nato.

 

¡Vaya lata que estoy dando!

ya ven que soy incapaz

de resumir. Soy locuaz

y ya los estoy cansando.

Sepan disculparme. Cuando

me operen, la espera

y la angustia serán meras

vicisitudes pasadas.

Un abrazo, camaradas,

les manda Quintín Cabrera.

 

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quintin-mate

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Cuarto parte médico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)

7 de diciembre de 2008

qc

Mi enfermedad viento en popa.

Quiero decir que progresa,

sigue adelante y empieza

a meterse hasta en la sopa.

Amigos, ya ni la ropa

puedo ponerme tranquilo

porque me tienen en vilo

los jadeos y las toses.

Me falta de aire. ¡Ay dioses!

¡como en un drama de Esquilo!

 

Les expongo el panorama

de mi vida diaria ahora:

me cuesta casi una hora

levantarme de la cama

y aunque no uso pijama

y en pelotas voy al baño

parece que tardo un año

en hacer tal menester.

La ducha, en vez de placer,

me da sofocos extraños.

 

Secándome, fácilmente

tardo más de media hora.

Mi pobre estampa canora

se arruga plácidamente

mientras tanto, mi inconsciente

se revela consternado

porque yo ya me he sentado

a buscar como un drogata

el oxígeno que mata

el soponcio que me ha dado.

 

Después, todas las mañanas,

desayuno apoltronado

al oxígeno enchufado

y miro por la ventana

con qué saña, con qué ganas,

las oscuras golondrinas

se cagan por las esquinas,

en los coches, en las casas,

en todo bicho que pasa,

esté quieto o si camina.

 

Toda la mañana leo

o me meto en interné

pero ya estoy tan fané

y descagayao, que veo

las letras dobles. Y creo

que es por la hernia de hiato

que no como y aunque trato

con dignidad mantenerme

sé que da penita verme

escupiendo todo el rato.

 

Doce quilos de vellón,

amigos, adelgacé.

Es bastante, bien lo sé,

y les dará un alegrón

saber que en esta ocasión

pienso mantener al fin

la estampa de bailarín

de ballet, que me ha quedado

pues de frente y de costado

estoy hecho un figurín.

 

Está bien: sé que callé

que me cuelgan los pellejos.

Pero siguiendo consejos

haré gimnasia y veré

si es verdad que llegaré

a tener grácil figura

para tallar a la altura

de Nureiev o Del Bocca

y quede como una roca

toda mi musculatura.

 

Mientras tanto aquí estoy

manteniendo como puedo

el torear en este ruedo

que me acorrala y voy

como iba aquel cowboy

a enfrentarse con la muerte:

confiando más en la suerte

que en sus armas y su sino

pues ni “jartito de vino”

yo me creo un hombre fuerte.

 

Sólo unas gotas de humor

yo le agrego a esta ensalada

pero es dura, camaradas,

esta realidad. Horror

causa. Y estupor

ver las patas de la sota.

Más mi moral no está rota,

la esperanza se mantiene

y con ella se sostiene

este cantautor marmota.

 

Meta darle a la sesera

paso el día, solitario.

Espero que este calvario

termine. Cual regadera

acabará don Cabrera

de autoanalizarse tanto

porque sin llegar al llanto

joden mucho, hablando en plata,

las metedura de pata

aunque uno sea un santo.

 

Lo que me ha tirado el suelo

es que no puedo cantar

ya no puedo respirar

si canto. Con desconsuelo

ha comprobado este abuelo

que se acabó el milonguear.

Tranquilos hay que esperar

a encontrar ese pulmón

que será mi salvación

después de tanto penar.

 

No obstante, buenas noticias

nos ha dado la doctora:

ya va llegando la hora,

¡se viene el  trasplante! ¡Albricias!

Confiamos en la pericia

del cazador de pulmones,

que  los encuentre molones

y en pleno funcionamiento.

Le haremos un monumento

y dedicaré canciones.

 

En fin, es chungo el presente,

pero el futuro es de luz.

Me sacudiré esta cruz

tan pesada y repelente;

con pulmón nuevo, de frente,

lucharé contra quien quiera

con mi estampa milonguera

remendada pero altiva

y mi canción rediviva.

Lo jura Quintín Cabrera

 

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calle-montevideo

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Tercer parte médico y/o de guerra (por Quintín Cabrera)

30 de noviembre de 2008

qc3

Agradezco el aluvión

de correos recibidos.

Veo que me han entendido

y me da satisfacción

comprobar que hay un montón

de amigos por todo el mundo

animándome. Profundos

sentimientos me invadieron.

Mucho más fuerza me dieron

y por eso no me hundo.

 

Las pruebas preliminares

ya se acaban, compañeros,

estoy listo (eso espero)

a navegar por los mares

del bisturí,  si los zares

del quirófano se fían

de escáners, ecografías

ensayos, experimentos,

tomografías y cientos

de estudios, radiologías.

 

En pinchazos estoy ducho

(así  lo exige el programa)

y en electrocardiogramas

y en contrastes, porque mucho

me estudian en un cuartucho (*)

Me han hecho citologías,

miran venas y otras vías.

De los tejidos, biopsia.

¡Esperemos que la autopsia,

tarde un poco todavía!

 

Me he convertido en experto

en pasillos de hospital

y en plantones, menos mal,

de que soy un tipo abierto

y no me ofusco. Acierto

a llevar literatura

así se hace menos dura

la espera y la expectación.

Hermanos: resignación

ya tengo más que los curas.

 

Treinta tubitos llenaron

con sangre de este oriental (**)

¡Ay, amigos, menos mal

que vi que los separaron!

pues con lo que me sacaron

seguro que hacen morcillas.

Y me tiemblan las rodillas

con las espirometrías,

Me cuesta mucho, ¡a fe mía!

soplar por esas boquillas.

 

¡Por fin estoy bien de algo!

La doctora me decía

que la densitometría

evidenciaba que salgo

bien parado, como un galgo

corriendo tras de su presa,

que mis huesos, ¡oh sorpresa!

están sanos (de momento)

y no son impedimento

para operarme en su mesa.

 

Eso sí: sigo cantando

¡que a burro nadie me gana!

La causa republicana

estuvimos celebrando

porque el mes de abril es cuando

me llaman para cantar

de muchos sitios y estar

denunciando a los Borbones.

Me da más satisfacciones

que peces tiene la mar.

 

También he grabado un disco.

como siempre, con amigos.

A pesar de todo, sigo

componiendo, aunque arisco.

Si bien uno ya está bizco

de observar tanto dolor

siempre lo mueve el amor

por los suyos, por la lucha

y su canto desembucha

de su pecho, lo mejor.

 

Además, juntos cantamos

con mi admirado Luís Barros

y destapamos el tarro

de esencias. Los dos estamos

convencidos que a los amos

del capital duro y cruel

se les pone mal la piel

si  cantamos solidarios

sones revolucionarios

con  la Cuba de Fidel

 

Así, con medio pulmón,

yo aquí sigo, dando guerra,

que el que a la vida se aferra

siempre tiene la ilusión

que con determinación,

con mucho amor y alegría

pasa el mal trago. Y el día

que me den el alta haremos

fiesta. Te invitaremos.

Y a toda la cofradía.

 

No ocupo más la atención.

Por hoy me despido. pero

el próximo parte, espero,

no sea el de defunción.

Y si pasan por Luzón

(tiene buena carretera)

no olviden que los espera,

con fibrosis pulmonar,

muy jodido, a su pesar,

su amigo Quintín Cabrera.

 

 

(*) Lo de “cuartucho” no está escrito para rimar. Es real. Me atienden en un despachito de tres metros por dos que un día, cuando las horas de esplendor de Puerta de Hierro, guardaban las escobas. Tengo que consignar la buena voluntad de todo el personal del Hospital que, pese a las pésimas condiciones en las que trabajan (pacientes en camillas y sillas de ruedas atorando pasillos, miles de personas deambulando, falta de espacio, zozobra ante un futuro incierto de privatizaciones e inseguridad y un largo etcétera), siempre atienden eficientemente, con una sonrisa, dando ánimos…

 

(**) Oriental es el gentilicio de los nacidos en la República Oriental del  Uruguay.

 

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El primer parte

 

Segundo parte

con-qc

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