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A día de hoy solo ha llegado Alaba

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A día de hoy, 20 de julio, solo ha llegado Alaba. El defensa ha sido el único fichaje del Real Madrid de cara a la próxima temporada. Arrancamos la Liga en menos de un mes, el 14 de agosto, en Vitoria.

El afroaustriaco viene a cubrir el hueco de Sergio Ramos. El problema es que hemos perdido a Achraf, Carvajal pasa mucho tiempo lesionado, Mendy sigue de baja desde mayo y Varane está de salida. ¡Un cuadro! El plus es la incorporación del canterano Miguel Gutiérrez a la primera plantilla. Si Varane se va, como apunta Marca en su portada, tendremos un déficit de un central, que será cubierto por un canterano. El caso es que reemplazamos un titular por un jugador llamado a ser el cuarto central. Claramente perdemos calidad y lo confiamos todo a Alaba, MIlitao y Nacho. Quienes además seguro que jugarán más de un partido de laterales. Apunto al lado derecho…

En el centro del campo vuelve Odegaard. ¿Podemos considerarlo como un fichaje? Es una reincorporación. Amenazan con el regreso de Ceballos, medio que ha ganado en experiencia, pero que sigue lejos de ser un referente para un equipo grande. Es un complemento y nada más. El canterano Blanco me parece más jugador. Y por muy buenos que sean Kroos, Modric y Casemiro (anulado en la final de la Copa América por De Paul, el flamante fichaje rojiblanco), los tres tienen ya muchos minutos en sus piernas. 

¿De verdad tenemos que creernos que vamos a recuperar a Marcelo, Isco, Hazard y Bale para el fútbol de élite? Sería un milagro. Mejor dicho, cuatro milagros. Me conformo con uno…

La primera semana de junio repasando la actualidad madridista con Miguel Ríos le comenté que no se creyese las cortinas de humo del Florentinato referidas a Halland y Mbappé. No les veía vistiendo de blanco para la 2021/22. Espero equivocarme. Y añadía, y mantengo, que Lukaku me encanta. 

A día de hoy es evidente la debilidad creciente de la plantilla del primer equipo, iniciada con la salida de Cristiano Ronaldo. La temporada pasada no ganamos nada. ¿Estamos ante una nueva temporada en blanco? ¿Hay conejos en la chistera de Florentino?

 

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Doblete de Benzema

Real Madrid

A las bajas conocidas (Carvajal, Nacho y Sergio Ramos) se unía la de Zidane, positivo por coronavirus. Su segundo, Bettoni, se hizo cargo del banquillo madridista. Las bajas de los titulares fueron cubiertas por Lucas Vázquez y Militao. Arriba Marco Asensio, Benzema y Hazard. El belga juega por decreto-ley. Lo peor que se puede decir de él es que está haciendo bueno al Bale de las dos últimas temporadas.

El Alavés, con Abelardo en el banquillo, celebraba sus 100 años. Mikel Izal les ha hecho un emocionante himno del centenario. Una sabia mezcla de épica y contención. El video de la versión en euskera lo pueden ver aquí. 

Llovía a mares en Vitoria. Y el Madrid llegaba con el agua al cuello, tras perder en una semana las posibilidades de ganar dos títulos. La Supercopa, el primer torneo de la temporada, y la eliminación en Copa frente al Alcoyano. El cambio de entrenador en los locales también dejaba claras sus urgencias. 

Fruncí el ceño al primer segundo: sacó el Madrid de centro para atrás, el balón llegó a Courtois y Casemiro falló en el pase de la salida de balón. Estaba unos dos metros por delante de la frontal de nuestra área. Se originó la primera jugada de peligró del Alavés.

El minuto 12 fue vertiginoso. Martín Aguirregabiria tuvo la mejor ocasión local de la primera mitad. Prácticamente libre de marca empalmó una volea que se fue fuera por poco. En la siguiente jugada una exquisitez de Modric le pone la pelota a Benzema frente al meta local. Pacheco se luce y salva el remate del francés. Benzema recoge el rechace y su remate se encuentra con un defensa y el palo. Se bota el córner y Casemiro anota de cabeza. 0-1. Esta temporada este gol es su tercero de cabeza y el quinto de la temporada.

Los locales acusaron el gol. El Madrid se fue adueñando del partido. Otro gran pase de Modric, esta vez a Mendy, ocasionó problemas en la zaga local. Su pase no llegó a Benzema. Hazard pudo hacer el 0-2 en el 29. Se le desvió ligeramente el disparo desde la derecha. Y justo cuando el encuentro languidecía, camino del descanso, llegó el 0-2. Un latigazo de Benzema en el 41 se coló como una exhalación. Controló, avanzó unos pasos y se metió en el área donde ejecutó. En la tele elogiaban un pase fallido de Hazard: intentó dársela al francés pero no la tocó y el balón pasó camino del 9. Los elogios de los comentaristas comenzaron aplaudiendo por dejarla pasar y terminaron con que su (fallida) maniobra distrajo a los defensas. Ahora bien, Hazard se lució en el 0-3 logrado en el minuto de descuento. Kroos robó el balón en la derecha de la línea media del Alavés. Y lanzó en profundidad, buscando la espalda de los defensas. El balón llegaba a su destino, a Hazard. Este atrapa la pelota con la derecha y con la izquierda supera a Pacheco en su desesperada salida. El equipo y el jugador necesitaban este gol.

El 0-3 al descanso parecía encarrilar el partido.

Abelardo quemaba sus naves y efectuaba un triple cambio para iniciar la segunda mitad. Buscaba agitar, cambiar de rumbo. Salieron con ganas, decididos. Joselu, un excanterano merengue, pudo hacer el 1-3 en el 46. Courtois, impecable, despejó a córner el remate a bocajarro. Una internada de Lucas Vázquez, un par de minutos después, enfrió a los locales. Al gallego en esta buena incursión le pasó lo que a Mendy en la primera mitad: su pase no encontró destinatario. 

El Alavés respondía a su impotencia futbolística con dureza y una reiteración de faltas para romper el ritmo blanco. 

En el 59 Lucas Pérez, uno de los tres cambios, botaba una falta. Y Joselu cabeceaba a la red. Tremendo remate. Bettoni mandaba calentar a Vinicius. Entraba al filo del 63 por Hazard. 

El gol avivó al Alavés. Volvieron a creer en sus posibilidades, a pesar de los dos tantos de desventaja. Pudieron acortar distancias en el 69. Pero en la contra Benzema marcó el 1-4. Básico el balón largo de Modric a Benzema, desmarcado y situado de extremo izquierdo. Corre la banda, entra por el vértice del área y fusila al palo contrario. 

Odriozola e Isco entraban por Asensio y Modric (min. 76). Si al descanso con 0-3 me acordaba de Odegaard, en este doble cambio volvía a constatar su craso error al pedir salir del equipo. 

Odriozola pasó al lateral derecha y Lucas Vázquez subió arriba.

Lucas Pérez la tuvo en el 82. Un minuto antes había reclamado un (inexistente) penalti. 

El Alavés le siguió echando coraje, pero sin pólvora. El Madrid tampoco se mataba en las contras. Ya se encargaban Isco y Vinicius de frenarlas. El malagueño ralentizando el juego y el brasileño perdiendo el balón.

Los dos minutos de descuento fueron plúmbeos. 

El 1-4 habla a las claras de las diferencias entre unos y otros. Aunque a veces con este Madrid nunca se sabe. Ayer vimos la versión profesional y con oficio del equipo. Con el medio campo funcionando a tope.

 

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Más moral que el Alcoyano

40B0FE49-E76B-43FE-99DB-6E7810B2010CAntiguamente, allá por los 60 del siglo pasado, se decía que tenías más moral que el Alcoyano, cuando afrontabas una misión imposible o quijotesca. A priori esta era la característica del enfrentamiento copero de los de Alcoy contra el Real Madrid.

El Madrid se empeñó en facilitar el objetivo local. El primer disparo a puerta no llegó hasta el minuto 13. Fue un remate intencionado de Fede Valverde, desde fuera del área. El cuarsentón meta local se lució. Al igual que Lunin 20 minutos después (debutaba con el primer equipo).

Los blancos sobaban la pelota, pero no creaban ocasiones ni remataban. Mariano, titular ayer, tenía que bajar para tocar algún balón. Vinicius no se iba de nadie (menos dos veces). Odriozola demostraba porque no tiene sitio en el equipo.

Es difícil entender la falta de chispa en jugadores que tienen la oportunidad de mostrar a Zidane su valía. Militao es una excepción: en el último minuto de la primera mitad cabeceó a gol un buen pase de Marcelo. Era el segundo remate a puerta y el 0-1.

También tenemos a los tontos, como Odegaard. Podría haber tenido minutos pero decidió salirse del carril días antes del encuentro. Al final la Copa, torneo gafe para Zidane, va a servir para poner a todos los jugadores en su sitio.

La segunda mitad arrancó sin cambios. Y a los 50 Mariano remató por primera vez. Tres minutos después lo intentaba Lucas Vázquez. En ocho minutos llevaban los mismos remates que en toda la primera mitad.

El Madrid había subido el ritmo. El Alcoyano también. Y al filo de la hora de juego efectuaban un triple cambio. Cambiaban a los dos laterales. Me chocó porque estaban sujetando bien las bandas blancas.

Isco empezaba a hacer aguas a medida que pasaban los minutos. Y en la banda calentaba Benzema. Entró en el 66 por Mariano.

El partido entró en una fase tostón. Tan solo una chilena de Marcelo. La desidia parecía haberse apoderado de los madridistas. Los pases atrás eran la consecuencia lógica de nuestra pachorra.

En el 77 ellos habían agotado sus cinco cambios. Nosotros solo uno. Destaco este minuto porque Vinicius falló un mano a mano con el portero local. Dos minutos después intentaron el gol olímpico. Lunin atento desvía y Odriozola la manda a córner. Lo sacaron y Solbes empataba.

José Juan, de 41 años, metía una mano prodigiosa en el 86. En el 88 se reclamaba penalti en el área local. No hay VAR hasta octavos de final.

El encuentro se alargaba tres minutos. Parecíamos predestinados para la prórroga.

Para la media hora extra entró Marco Asensio por Vinicius. Isco seguía en el campo: indispensable para asegurar el pase atrás y perderla en ataque.

Zidane daba entrada en el 97 a Hazard y a Kroos por Isco y Odriozola.

Ramón López veía la segunda amarilla en el 108. Hasta ese momento de la prórroga estábamos empatados a uys. Estos no suben a la marcador. Si lo hizo el gol de Juanan del Alcoyano en el 114. Jugaban con uno menos!!!

2-1 y el Alcoyano de 2ª B eliminaba al Real Madrid.

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El Real Madrid no aprovecha la falta de público en Pamplona

El Osasuna 0-Real Madrid 0 se presentaba como un partido trampa desde el viernes, cuando el Madrid obligado por las condiciones meteorológicas se vio obligado a volar un día antes. Estuvieron tres horas atrapados en el avión, con el aeropuerto cerrado por el temporal, hasta que pudieron despejar. La confirmación de la disputa del encuentro no la tuvimos hasta dos horas antes del inicio del mismo. Aún a expensas de la decisión final del árbitro.

Zidane suplió la baja del sancionado Carvajal con Lucas Vázquez. Y arriba Marcos Asensio y Hazard acompañaron a Benzema. Jugaron más por dentro, de interiores, que por las bandas. Despejaron el camino para Lucas Vázquez y Mendy. Pero el Asensio de la derecha es la mitad del jugador que es cuando arranca desde la izquierda.

Otra trampa en el camino era el estado del campo, que si bien era igual para los dos, lógicamente perjudicaba al equipo más técnico. Tenía la impresión que iba a haber poco fútbol y que el encuentro se podría decidir por un error.

El Osasuna, que a pesar de sus buenas estadísticas defensivas ocupa puestos de descenso, dispuso de la única ocasión de la primera mitad. Courtois salvó un buen cabezazo de Oier a la salida de un córner. Su meta, Herrera, no tuvo ninguna intervención destacada. Estos datos resumen la inoperancia del Madrid en Pamplona durante la primera parte. También me resultó asombrosa la falta de acoplamiento de Hazard al equipo (esta es su segunda temporada). Y para rematar los malos primeros 45 minutos una pregunta: ¿a cuento de qué se dedican los blancos a jugar de tacón? En 40 minutos fueron cuatro los toques. Dos en defensa (Sergio Ramos y Lucas Vázquez), defectuosos ambos, uno en la divisoria de ambos campos (Benzema), que fue bueno, y el cuarto en ataque (Benzema de nuevo), que tampoco salió bien. ¿Estaba el césped para estas filigranas? Esta es una prueba definitiva de no haber sabido leer el encuentro.

El arranque de la segunda mitad pareció otra cosa. En los primeros instantes vimos dos buenas intervenciones de Herrera. La primera, despejando un pase lateral de Lucas Vázquez, y la segunda, salvando un buen disparo de Asensio, en el que fue el primer remate entre los tres palos del Madrid.

Osasuna no se arrugó y Calleri siguió siendo un dolor de muelas para Lucas Vázquez y Varane.

En el 55 Casemiro intentó el primer chut madridista desde fuera del área. Y poco después un servidor hubiese estrangulado a Hazard. En una buena combinación en vez de buscar el remate o a un compañero, la despejó atrás organizando la contra rival. En la tele anunciaron que Fede Valverde empezaba a calentar. Me tranquilicé. Empezó a nevar de nuevo.

Herrera en el 60 le hizo un paradón a Benzema (en fuera de juego). Tras el rechace el balón acabó en la red, pero no subió al marcador. El Madrid había elevado su ritmo de juego y llegaba más en este primer cuarto de hora de la segunda mitad que en toda la primera parte.

Fede Valverde entraba por Asensio en el 65. El balear por la derecha es medio jugador. En mi opinión mejor retirar a Hazard y pasar a Asensio a la izquierda. Me sosegué pensando que Odegaard sería el relevo del belga (que no lo fue).

Entrábamos en los 20 minutos finales con el Osasuna presionando arriba, dificultando la salida de balón, y con el Madrid sin el ritmo de juego del cuarto de hora previo. Y ojo que Roberto Torres pifió una buena ocasión en el 71. Se le fue alta.

Ramos se colocaba de delantero centro, mientras Zidane daba entrada al filo del 75 a Mariano y a ¡Isco! por Hazard y Modric. Lo de Isco es incomprensible!!! El galimatias del mister blanco volvía a hacer acto de presencia. Y Arrasate retiraba a Rubén García y Calleri y entraban Jony y Budimir.

El doble cambio de Zidane no sirvió para nada. Restó. En cambio los de Arrasate afianzaron a Osasuna. Y en 83 un error garrafal de Isco en las inmediaciones de nuestra área casi nos cuesta un gol.

En el 88 volvieron a anularnos un tanto por fuera de juego de Benzema. Kroos se retrasó en el pase al francés.

Los tres minutos de descanso se jugaron prácticamente en nuestra mitad del campo, salvo la última jugada (una internada de Lucas Vázquez cuyo pase se fue fuera; en esta jugada se reclama un penalti a Casemiro que creo que no existe porque la pelota ya estaba fuera del terreno de juego).

Seamos sinceros: así no vamos a ningún lado. No supimos entender el partido ni supimos aprovechar la ausencia de los aficionados rojillos en las gradas. La irregularidad es el gran pecado mortal en Liga, un torneo que es el de la regularidad. Y nosotros parecemos ser campeones de los altibajos.

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Así sí: Real Madrid 2 Celta de Vigo 0

El Real Madrid afrontaba un nuevo partido de la Liga 2020/21 con la baja por lesión de Sergio Ramos. Enfrente un renacido Celta de Vigo, de la mano del argentino Coudet. El nuevo técnico del Celta se presentaba en Madrid con una alineación ofensiva, con cinco atacantes (dos delanteros, dos jugadores de banda y un media punta). De los cinco destacaba la presencia de Iago Aspas, quien juega por todo el frente de ataque.

Zidane por su parte daba entrada a Nacho por el gran capitán y Mendy volvía a once, del que nunca debió salir. El medio campo con los tres clásicos de oro. Lucas Vázquez y Marco Asensio acompañaban de nuevo a Benzema. Al igual que la presencia de Lucas Vázquez me tranquilizaba en el aspecto defensivo, la de Asensio me preocupaba. Un cuarto medio (Odegaard o Fede Valverde) habría rebajado notablemente mi estado de ansiedad. Solo me tranquilizaba pensar que al Madrid se le dan mejor los rivales que juegan y se atasca con los que se encierran.

El partido arrancó a muy buen ritmo. Ambos presionaban y recurrían a las cesiones a sus guardametas para oxigenar las salidas de balón. El Madrid empleó más veces este recurso que el Celta. Al filo del minuto cinco se produjeron de forma consecutiva dos jugadas trascendentales: un balón filtrado de Nolito a Aspas permitió al delantero encarar los dos metros de Courtois, a quien superó ¡por alto! picando la pelota y Nacho salvó cuando ya entraba mansamente; acto seguido llegó la contra: un balón largo de Kroos a Marco Asensio, por la izquierda, quien metió un balón de gol a la cabeza de Lucas Vázquez. 1-0. Era el segundo gol de nuestra gallego en esta Liga.

Se siguió jugando al mismo ritmo. Como si el marcador fuese el del arranque. A medida que pasaban los minutos el Madrid parecía más peligroso en las jugadas de posesiones largas que en las contras. En ambos casos cargabamos el juego por la banda de Asensio.

Lucas Vázquez se incorporaba a la linea de medios y se formaba una especie de rombo, con Modric en su vertice (adelantando su posición). Cuando esa labor defensiva la efectuaba Asensio era Kroos quien subía. Esta presión escalonada dificultaba las maniobras del Celta. Sobre la media hora de juego vimos a Kroos y Modric presionando arriba, por delante de Benzema.

Nos acercábamos al final de los primeros 45 minutos con el Celta dominando (los gallegos terminaron con un 59,8% de posesión esta primera mitad). Al Madrid le estaba costando ligar jugadas. En el 42 un remate de Carvajal desde fuera del área salió rozando el palo. Desde el gol fue nuestro único disparo con peligro. No sabría como calificar uno de Mendy que se fue ¡fuera de banda!

Al descanso se llegó con 1-0. Tras una buena primera mitad la pregunta era: ¿Qué Madrid veríamos en la segunda parte?

No hubo cambios en el inicio de los segundos 45 minutos.

En el 50 Nacho vio la amarilla, la cuarta de un partido que no estaba siendo brusco. Pero Aspas salió tocado de la entrada y tuvo que abandonar el campo.

El 2-0 del 52 tuvo a los mismo protagonistas del primer gol, pero con los roles cambiados. Gol de Marco Asensio a pase de Lucas Vázquez. Modric robó un balón en la salida de balón del Celta, en el circulo central del lado del campo vigués. El cuero llega a Casemiro y le lanzaba un pase en profundidad a Lucas Vázquez. La internada de este culmina con el pase a Marco Asensio, quien entraba desmarcado por la banda contraria. La defensa se distrajo por la presencia de Benzema y de Kroos. Es decir, llegamos al área contraria con cuatro efectivos.

¿Se repondría el Celta de estos dos mazazos en tan corto espacio de tiempo? Obviamente me refiero a la lesión de Aspas y al gol de Asensio (su primero en esta Liga).

Benzema tuvo el 3-0 en el 63, después de un pase en profundidad de Kroos, culminando una jugada larga del Madrid. En la siguiente jugada los blancos dieron la impresión de estarse gustando. Según lo pensaba lo comentaron los de la tele. En nuestra siguiente posesión la perdimos porque el árbitro estaba en medio, de obstáculo. Mientras Hazard y Odegaard realizaban ejercicios de calentamiento a los que se uniría Fede Valverde. Y Casemiro se erigía en el jefe del centro del campo.

Nuestro Baeza sustituyó al tocado Nolito. El Celta ganó en profundidad. Y en el 73 entraba Hazard por Asensio. Tardó tres minutos en tocar su primer balón. Las otras veces que intervino se le vio temeroso. Estuvo comprometido en tareas defensivas.

Odegaard, Valverde y Vinicius entraron en el 83 por Modric, Kroos y Carvajal (tocado y con una amarilla por tardar en salir). Lucas Vázquez bajaba al lateral derecho. El último cambio sería el de Mariano por Benzema, quien pudo hacer el tercero en el 89, justo antes de su relevo.

El descuento fue de tres minutos. A Tapia le perdonaron la segunda amarilla. Y en el último minuto Olaza, primero, y luego Baeza, recogiendo el rechace de Courtois, pudieron hacer el gol visitante. Nacho, impecable toda la noche, estuvo al quite y le amargó la ocasión a Baeza.

Un Real Madrid concentrado durante todo el encuentro es mucho más eficaz. En todas las líneas. El partido contra el Celta de Vigo fue otra buena prueba de ello. Provocando y aprovechando los fallos del rival y manteniendo nuestra portería a cero. A Zidane se le veía muy contento en Real Madrid TV al finalizar el partido. No era para menos.

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¿Qué Madrid veremos hoy ante el Eibar?

¿Qué Real Madrid veremos hoy en Ipurúa ante el Eibar? No me refiero a si tendremos la versión buena o la mala. Voy por el dibujo del equipo: ¿4-3-3 o 4-4-2? Menciono estos dos por simplificar, porque el 4-2-3-1 o el 4-1-4-1 son variantes que pueden surgir de los dos mencionados durante el transcurso del partido. A lo que me refiero es que no tengo tan claro que Zidane no vaya a hacer cambios en este sentido. Ahora tiene disponibles tanto a Fede Valverde, quien ya ha reaparecido y ha tenido minutos, como a Odegaard, más los tres indiscutibles. Por eso me da en la nariz que pueda jugar con cuatro centrocampistas: Casemiro, Fede Valverde, Kroos y Modric. Guardando a Odegaard para los cambios. Otra alternativa como la de Casemiro, Valverde y Odegaard parece poco probable.

No veo que una vez recuperado Casemiro, tras su sanción, se vaya a quedar fuera del once o que Zidane rote a Modric o Kroos. Puedo estar equivocado (porque no asisto a los entrenamientos), pero mi apuesta es por un centro del campo de cuatro.

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Zidane salva su primer match-ball

Zidane ha salvado su primer match-ball.  Recordaba el AS esta mañana que la temporada pasada Zidane también afrontó el partido del Sánchez Pizjuán con la soga al cuello. Igual que entonces veníamos de otra derrota en Champions (caímos con estrépito en París ante el PSG). El Real Madrid salió vencedor del envite, con gol de Benzema a pase de Carvajal. Ahora este partido es tan solo uno de los tres cadalsos que afronta el mister blanco. Queda jugarse la clasificación de Champions en casa frente al Borussia y el derbi ante el Atleti del próximo fin de semana.

Zidane volvió a recurrir a Lucas Vázquez como lateral derecho y con Nacho sustituyendo a Sergio Ramos. Dispuso de Kroos, Casemiro y Modric, sus centrocampistas de referencia, los de las tres Champions y dos Ligas. Y delante, acompañando a Benzema, puso a Rodrygo y Vinicius por las bandas.

Sacó el Sevilla de centro y a los 36 segundos ya les habíamos robado la pelota. Le llegó a Rodrygo en la banda derecha. Le puso un baló de oro a Vinicius, quien había abandonado su banda y se encontraba en la derecha dentro del área chica. Fue la primera gran oportunidad. Su disparó, al palo largo, salió fuera por poco. También pudo buscar el pase a Benzema. Unos minutos después Vinicius creó otra situación de peligro: su presión interceptaba un despeje comprometido del meta local. El balón salió despedido para arriba. Un defensa impidió que Benzema cabecease a gol y finalmente Bounou se hizo con la pelota. En el min. 9 en una contra madridista Benzema falla en el pase decisivo a Rodrygo. Se quedó corto y Diego Carlos desbarataba la ocasión.

Roberto Carlos en la previa de Real Madrid TV comentaba que la solución a todos nuestros males estaba en marcar pronto, en los primeros 10 minutos. Desde luego contra el Shakhtar irse 0-0 al descanso, tras haber dominado, fue un pecado mortal. Y nos costó el partido. Algo parecido nos pasó en Valencia y acabamos goleados.

En el 15 tras una falta lateral botada por Kroos falló Bounou por alto. El balón acabo en las pierna de Casemiro. No buscó el remate y sí el pase. El problema es que debió confundirse con el blanco de las camisetas sevillistas, porque se la dio a ellos.

A medida que iba corriendo el reloj las oportunidades del Madrid decrecían (tan solo un buen remate de rosca desde fuera del área de Kroos en el 21), mientras el Sevilla se asentaba y a base de balones largos nos buscaba la espalda. Sin efectividad. Porque su primer remate no sucedió hasta el 38. Hasta entonces solo se habían acercado tres veces a las inmediaciones de Courtois (en una perdieron la pelota, en otra cayeron en fuera de juego y en la tercera cometieron falta sobre un defensor madridista).

Modric seguía imponiendo su cátedra. Enfrente, a su compatriota Rakitic le costaba horrores imponer su juego. Y apenas lo conseguía. Siempre tenía a Modric encima.

En el 37 el portero local se reivindicó. Lucas Vázquez desde la derecha buscó a sus delanteros. Vinicius la dejó pasar y Benzema, quien llegaba lanzado, empalmó un chut bajo al palo. Bounou se lució tirándose abajo y desviándola a córner.

Los locales en el 41 lograban su primer saque de esquina. Y en el minuto de descuento Munir se rompía persiguiendo a Rodrygo, quien le había robado el balón.

Una vez más un buen Real Madrid llegaba con 0-0 al descanso. Tan solo dos peros: el obvio, por no haber marcado y el otro por el pobre desempeño de Casemiro. Se notaba su periodo de inactividad.

La falta de punteria es muy preocupante. Y desde la marcha de Cristiano Ronaldo se ha convertido en un mal endemico. Es el modelo Florentino, los cimientos del Florentinato: construir un equipo de fútbol sin goleadores. Es como lo de los aeropuertos sin aviones, las autopistas de peaje sin vehículos, los hospitales sin quirófanos o un estadio de fútbol sin público. Tampoco parecen ser de su agrado los líderes con voz y voto. Es decir líderes dentro y fuera del campo. Entre otros lo vimos con Hierro, Raúl, CR7 y me temo que también lo veremos con Sergio Ramos.

Tras el descanso solo un cambio: el obligado de Munir, sustituido por Óliver Torres. En principio esto reforzaba el medio campo local.

Al igual que sucedió en otros partidos el rival mostró otra cara saliendo del vestuario. Lo mismo puede decirse del Madrid. Ellos salieron dominando y nosotros dormidos. No pasábamos del círculo central (la primera vez fue en el 53).

Una chilena de De Jong en el 51 fue el primer remate local entre los tres palos.

Hasta que en el 55 en un robo Mendy combina con Benzema quien se la devuelve. Mendy pasa al área donde aparece Vinicius. La da mal, fatal más bien. Y Bounou se la traga y ayuda a que entre. 0-1. Indudablemente de no haber estado Vini por ahí no hubiese sido gol.

Lopetegui reaccionaba con tres cambios de golpe (min. 63). Zidane iba a dar entrada a Marco Asensio poco después. En el 65 sustituía a Rodrygo.

Los cuatro cambios del Sevilla (el forzado por lesión más el triple cambio) reforzaban su dominio del centro del campo. El Madrid ya no presionaba como en la primera mitad y por tanto tampoco robaba balones. La ausencia de Casemiro era preocupante. No llegaba al corte con fluidez ni frescura. Como muestra una falta en el 74 en las inmediaciones del área. Gudelj (uno de los tres que entraron) la lanzó muy bien, mas se le fue fuera (por poco).

Era desesperante ver al Madrid contemporizando, moviendo despacio el balón para terminar perdiéndola. Mientras Lopetegui se disponía a efectuar su quinto y último cambio, Zidane no mandaba calentar a nadie. Un jugador tipo Odegaard, por Benzema o Vinicius, podría refrescar nuestro juego y reforzar nuestra línea de centrocampistas. Por lo menos no recurrió a Isco.

En el 79 Suso (otro del triple cambio) pudo haber empatado en un buen remate desde el vértice del área grande. Cuatro minutos después Vinicius se cruza el campo, de área a área. La acaba perdiendo al final de su infructuosa carrera.

El campo seguía volcado del lado local. Y Courtois salvaba el empate en 85 tras otra chilena, esta vez de Ocampos.

El encuentro se alargaba tres minutos. Lo de Zidane no efectuando cambios era raro, raro, raro. Aunque solo fuese para perder tiempo.

En el 91 desaprovechamos una buena contra de Vinicius y Benzema por la izquierda. Asensio entraba solo por la derecha. No sabemos lo que intentó el francés. ¿Disparo o pase? El caso es que se fue fuera de banda, por el costado derecho. Ahí prácticamente murió el partido.

Este 0-1 es un alivio. Para el técnico y los jugadores. Y un impulso moral de cara a la siguiente final, contra el Borussia. Aparte de la importancia de los tres puntos.

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Real Madrid: de mal en peor

El Shakhtar 2 Real Madrid 0 es un torpedo en nuestra linea de flotación. Empezamos bien y terminamos fatal. El desplome del equipo es incomprensible. Como lo es la falta de recursos para revertir la situación. Vamos de mal en peor.

Sacaron ellos de centro. A los 10 segundos Modric les había quitado la pelota. Y se la pasó a Rodrygo que se lanzó por la banda derecha. Esta fue la constante de los primeros minutos: presionábamos arriba y movíamos la pelota al primer toque, salvo en las internadas por banda. En el minuto cuatro un robo de Marco Asensio lo remataba el balear al palo, tras un buen pase en profundidad de Benzema. A los 10 minutos Modric le metió un buen balón a Benzema. Este disparó, al muñeco, desde fuera del área, según le ganaba en carrera la posición al defensa.

Las contras del Shakhtar eran frenadas porque les quitábamos la pelota o nos replegábamos rápido. En este sentido la labor de Lucas Vázquez, lateral derecho ayer, era titánica. Un sube-baja constante. Rodrygo también ayudaba en esa banda derecha. Y hasta se permitió un lujo en defensa: frenó una internada y la sacó con un sombrero en el área propia.

En el 13 hubo un punto de inflexión, al menos para Varane. Vio la amarilla por una entrada a Junior Moraes. Se vio forzado para rectificar un mal pase de Nacho, desde el lateral izquierdo (Mendy había subido la banda). El pase lateral y ligeramente retrasado fue cazado por Junior Moraes. El delantero quedó lesionado. Se interrumpió el juego varios minutos. Le retiraron del campo. A Varane se le veía con la cara descompuesta. Este parón le cortó el ritmo al Madrid. Tardó unos cinco minutos en volver a cogerlo, cuando en un buen balón de Odegaard pudo marcar Asensio. Trubin despejó bien a córner. Junior Moraes volvió cojeando al campo, hasta que en el 24 le sustituyó Dentinho.

Varane no se sobrepuso a la lesión del delantero rival y se jugó la expulsión en un par de entradas. Luego, en la segunda parte, estuvo desastroso. Prácticamente se fue del partido en esa entrada del minuto 13. Zidane debería haberse dado cuenta y haberlo cambiado en el descanso. Al que se llegó con el 0-0 inicial. Eran excelentes noticias para los locales y malas para el Madrid. El dominio no se había traducido en goles.

Si en la primera mitad el Madrid salió a por todas, en el arranque de la segunda volvimos a la mala versión del equipo. El Shakhtar también parecía otro. Salieron dominando.

En el 52 Courtois salvaba un gol cantado en una internada de Taison, quien había superado en carrera a Lucas Vázquez y a Varane. Y en el 56 subía el 1-0 al marcador. El Madrid botaba un saque de esquina. Ellos montan la contra. Y Dentinho aprovechaba la indecisión de la defensa blanca, sobre todo la descoordinación entre Varane y Lucas Vázquez. Se coló entre ellos y fusiló a Courtois. Parecería que a los nuestros les hubiesen arrancado el capitulo de “Despejar” del Manual del Buen Defensa.

El despropósito blanco tuvo un claro ejemplo en el 63: Mendy, solo entre los vértices de ambas áreas, remató ¡fuera de banda!

Zidane no reaccionaba. Y Varane cada vez la pifiaba más. Se olfateaba el desastre. Habíamos perdido el control del partido desde el inicio de la segunda parte. Ahora remábamos río arriba.

Ver a Isco calentando en la banda tampoco invitaba al optimismo.

El partido pedía un delantero tipo Mariano. Para intentar cazar algún remate de los balones que llegaban, o debían llegar, desde las bandas. Benzema ya acusaba el periodo de inactividad. Se notaba pesado en sus movimientos. Mientras, en el 73 ellos refrescaban el equipo con un doble cambio. En el 76 entraban Isco, Mariano y Vinicius por Odegaard, Benzema y Rodrygo.

Entre el 78 y el 80 Isco desbarató dos jugadas de ataque. La primera en una innecesaria chilena (le señalaron falta por juego peligroso) y la segunda en un pase al vacío, a nadie. Y al filo del 82 Solomon nos metía el 2-0, en una contra tras otra incursión de Vinicius finalizada con un pase al contrario. El israelí ya nos había marcado en Valdebebas. Varane observó la jugada del segundo gol como si fuese una estatua de sal biblica. Y Lucas Vázquez fue superado en carrera por Solomon. El cambio a peor de Lucas de una mitad a otra simboliza la transformación del equipo.

Se consumaba el desastre. La derrota nos complica la clasificación. Y lo peor son las malas sensaciones. El equipo está roto. Físicamente. Anímicamente. Tampoco se atisban soluciones en el horizonte. Mucho me temo que Zidane podría tener los días contados. No parece poseer el pulso debido para enderezar el rumbo de un barco que se va a pique.

P.D.: a principios de noviembre ya señalaba mis dudas razonables sobre el equipo.

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El suicidio blanco


El Real Madrid se suicidó ayer. Sus posibilidades de ganar la Liga 2020/21 se reducen ampliamente. Finalmente ganar en el Camp Nou no habrá servido para nada, salvo que se produzcan dos milagros seguidos: ganar al Sevilla en su campo y derrotar al vecino en el derby.

Ante la enésima baja por lesión de Carvajal, Zidane volvió a bajar a Lucas Vázquez al lateral derecho. El centro del campo lo formaron Kroos, Casemiro y Modric. Y Pablo Machín, el técnico visitante, le ganó la batalla de la pizarra a nuestro mister.

No habían pasado ni cuatro minutos cuando un brazo de Nacho fue señalado como penalti (el quinto en contra en los tres últimos encuentros). Lucas Pérez lo transformó. 0-1.

Los primeros 27 minutos fueron del Alavés. Señalo este minuto como punto de inflexión porque es cuando se retiró Hazard. Entró Rodrygo. El belga salió del campo renqueando. Probablemente de una jugada anterior, en la que se reclamó penalti.

Hasta ese momento al Madrid solo le vimos en esa jugada de Hazard y en un remate de cabeza anterior de Mariano. Lo demás fue todo del Alavés. Y de Courtois que salvó un mano a mano ante Lucas Pérez. De un manotazo solventó la vaselina del delantero. Un mal pase del medio campo blanco provocó la contra. Kroos tiró mal el fuera de juego y Lucas Pérez se plantó solo frente al portero.

Lo de los pases mal era una constante antes y después de la salida de Hazard. Marcelo no daba uno bien. Modric y Casemiro fallaban más de la cuenta. Un para de pases filtrados de Kroos no encontraron a nadie. Marco Asensio no aparecía. Mejoró con la entrada de Rodrygo, cuando ocupó la banda izquierda. Aunque tampoco fue para tirar cohetes.

Nuevamente estábamos ante la peor versión blanca.

En el 38 Rodrygo propicia un robo de balón que Kroos no pudo aprovechar para empatar. Su ocasión fue doble. Pacheco se lució en ambos remates, sobre todo en el primero del alemán. Casemiro finalizó la jugada desde fuera del área. Esto originó una efervescencia en el Madrid. Luego Mariano cabeceó bien, pero a las manos de Pacheco. Un par de minutos después Mariano volvió a cabecear, esta vez fuera. Por fin se jugaba en su campo y no en el nuestro. Kroos había adelantado su posición y ya se presionaba la salida de balón del rival. Aunque se llegaba al descanso con el 0-1. A pesar de un tirón de pelo de Laguardia a Marcelo al borde del área. Ni tarjeta ni penalti.

No hubo cambios en ningún de los dos equipos en la reanudación.

Al poco de arrancar la segunda mitad un buen pase en profundidad de Marcelo a Asensio ocasionó una buena oportunidad, a la que no llegó Rodrygo. Pero en el minuto tres una enorme cagada de Courtois facilitó el 0-2. ¡Se la pasó a Joselu tras un pase atras de Varane! Y el excanterano no desaprovechó el regalo. 0-2.

Zidane reaccionaba mandando a calentar a tres jugadores. El problema era que Isco era uno de ellos.

Kroos lo intentó dos veces desde fuera del área. Y Joselu estuvo a punto de hacerse con un balón que pudo haber sido el 0-3.

Se llegaba a la hora de juego. Kroos era el único que mostraba rabia. Mientras, el equipo se había olvidado de Rodrygo.

En el 62 entraba Vinicius por Asensio. Acto seguido Courtois salvaba el 0-3 ante Lucas Pérez. El delantero se desembarazó de Nacho con un regate de mucha clase.

Marcelo frenaba todas nuestras jugadas de ataque por su banda. Perdía la pelota o la pasaba mal.

En el 68 Joselu la tuvo en otra contra. Y entraron Odegaard, Mendy y el temido Isco por Kroos, Marcelo y Modric. Tuve la sensación que estos cambios, sobre todo el de Isco, favorecían al Alavés. Suponían un trastoque de lineas prácticamente inédito esta temporada. Casemiro bajó a ser el tercer central y los dos laterales se incorporaron al medio campo.

El equipo se acordó de Rodrygo y en el 72 se le fue fuera por poco un disparo raso. Dos minutos después pasó lo mismo en un remate de Lucas Vázquez, en una jugada parecida por la misma banda.

El reloj seguía corriendo y nuestros ¡uys! no eran tan claros como los ¡ays! que provocaban sus contras.

En el 82 a Casemiro le sacaban un balón que ya entraba. Había sido nuestra mejor opción del encuentro hasta ese momento. Porque en el 85 marcaba el propio Casemiro, recogiendo el rechace de Pacheco a remate de Vinicius. 1-2.

Dos minutos después ellos realizaban un doble cambio. Me sorprendió que retirasen a Lucas Pérez y a Rioja (estupendo partido el suyo). Asumo que estarían agotados.

Courtois volvió a evitar el tercer gol, en una contra originada por una desastrosa falta que botamos en ataque.

La prolongación fue de cinco minutos. Y nosotros seguíamos imprecisos en los pases finales. De propina Mariano hacía falta en el área. O controlaba mal. En el último minuto, fuera del área, se la daba atrás para Isco, cuyo disparo, tras avanzar unos metros, se fue al travesaño.

Lo de las lesiones de Carvajal y Hazard se parecen a las de Bale. Tanto el defensa como el galés han contribuido decisivamente a conquistar títulos. El belga no ha contribuido nada de nada y está en su segunda temporada. En actitud, gana Carvajal de calle y Bale se lleva un cero. Hazard en su linea, nada de nada.

Zidane ha demostrado saber fichar defensas (Varane, Mendy), dar confianza a jóvenes centrocampistas (Casemiro, Fede Valverde, Odegaard) mas no da una fichando delanteros (Jovic, Hazard).

A la derrota de hoy añadan que el Atlético de Madrid ganó en Valencia, donde a nosotros nos golearon (4-1). Un desastre de jornada para el Madrid. Y son ya tres partidos seguidos sin ganar en Liga: dos derrotas y un empate. Un punto de nueve en juego. Bye bye Liga

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LVMH

LVMH, multinacional francesa, es la empresa líder en el mercado de productos de lujo (Louis Vuitton Moët Hennessy). LVMH es también la tripleta atacante del Real Madrid, que jugaba por segunda vez consecutiva. Lucas Vázquez, uno de los héroes de la noche, estrelló un balón en el poste en el minuto 12 y dio el pase del 0-2; Mariano, la mosca cojonera que todos conocemos; y Hazard, más activo que nunca, inauguró el marcador en el min. 5, al transformar un penalti cometido sobre Nacho

Ya comenté cuando el sorteo que nuestro grupo era complicado. Arrancó bien pero se torció a medida que iban saliendo las bolas. Lo que nunca imaginé es que el Inter a estas alturas estaría último con solo dos puntos. Calculaba que la trascendencia del duelo sería por el primer puesto, nunca por evitar quedar eliminados. Tampoco pensé que el Madrid pudiera perder en casa ante el Shakhtar, en teoría el rival más asequible del grupo. 

Este Inter de Milán-Real Madrid presentaba tintes dramáticos antes del pitido inicial. Para los italianos era toda una final. Se lo jugaban todo a una sola carta. El Madrid dependía de si mismo. Un punto podría ser bueno. Y los tres serían decisivos para disputarle el liderato al Borussia.

Zidane repitió la alineación que presentó ante el Villarreal. Con Casemiro en el banquillo esperando su turno. Al igual que el pasado sábado la primera parte fue del Madrid. La diferencia, la mejoría, la encontramos en la finalización de las jugadas y en la creación de ocasiones. Ahí solo rematamos a puerta una vez, la del gol de Mariano del principio. En Milán también marcamos pronto. Y a los 12 el reseñado poste. Unos minutos después un robo de Mendy, muy adelantado, no encontró rematador al precipitar el pase. Era una clara ocasión con superioridad numérica. Terminando la primera mitad una situación parecida, solo que esta vez sí terminó en remate. Un forcejeo de Mariano con el defensa propicia la recuperación. Odegaard no se atreve a rematar y busca el pase atrás. Modric llega lanzado y dispara alto desde fuera del área.

El primer cuarto de hora fue claramente del Madrid. Daba la impresión que al Inter le quemaba la pelota y buscaba los balones largos para Lukaku o Lautaro. La velocidad de ambos más la corpulencia del belga son siempre de temer. Nacho, el mejor de la primera mitad, lo tenía claro: tenía que anticiparse y no dejar al potente delantero centro hacerse con la pelota. Es más fácil decirlo que conseguirlo. Nacho lo consiguió. Y de hecho ese sentido de anticipación lo aprovechó para lanzarse al ataque rompiendo las lineas rivales. Así llegó el primer gol. Corría el minuto 4 y Nacho irrumpió subiendo la pelota en velocidad. Se escoró a la banda izquierda tras pasar la pelota. Y buscó entrar en el área. Odeggard, receptor del pase, atento a lo que estaba ocurriendo, le filtró un pase excelente. Barella arrolló a nuestro defensa. Penalti. Hazard anotó el 0-1.

El primer peligro local llegó en el 25. Una falta al borde del área. Lukaku la mandó alta. Ahí se acabó el devenir atacante de los locales. Y cinco minutos después expulsaban a Arturo Vidal por doble amarilla. La primera por protestar y la segunda por encararse con el árbitro.

Conte tuvo que variar su esquema inicial de tres centrales y dos carrileros. Dispuso dos líneas de cuatro, retrasando a Lautaro y dejando a Lukaku solo en punta.

El 0-1 al descanso se antojaba corto para los méritos de unos y otros.

Conte efectuó un doble cambio para la segunda parte. Destacar que prescindió de Lautaro, anulado en la primera mitad. El Inter salió como si estuviesen en once. En el 52, en el saque de un córner, Lukaku ganó su primer balón aéreo. Zidane mandaba a Casemiro, Rodrygo y Vinicius a calentar. 

Cuando Odegaard tenía la pelota el Madrid creaba peligro. Abría bien a las bandas (inmenso Lucas Vázquez), combinaba bien y buscaba el pase final (como en la jugada del penalti). En el 58 le sustituyó Casemiro en un claro movimiento defensivo de Zidane. Y Rodrygo entró por Mariano. Segundos después un pase lateral desde la derecha de Lucas Vázquez lo remata Rodrygo de volea entrando por la izquierda. Era el primer balón que tocaba. 0-2. Recordar que en Valdebebas hizo el 3-2. Y lleva seis goles en nueve partidos de Champions. (Parece que la UEFA considera que el remate del brasileño es autogol de Achraf Hakimi). La LVMH ya era LVRH.

Conte reaccionaba retirando a un Achraf Hakimi en horas bajas y se la jugaba dando entrada a Alexis. Lo primero que hizo el chileno fue un piscinazo.

Hazard, con las espaldas bien cubiertas por Mendy, empezó a acusar la falta de ritmo de competición a partir del minuto 70. Dos minutos antes Lucas V. pudo hacer el 0-3. Y en el 69 la oportunidad fue para el propio Hazard. Perisic la tuvo en el 71. En Valdebebas nos hizo el 2-2 (también salió en la segunda mitad). Vinicius entró en el 77 por Hazard. La LVRH ahora era LVRV.

La presencia de Casemiro daba solidez defensiva y liberaba a Modric, quien se animaba a subir al ataque. Esa seguridad se traducía en tranquilidad y confianza. Seguíamos presionando y dificultando su juego. En el 79 casi les montamos un lio a su portero. La presión al meta fue de Modric. 

Courtois en el 81 paró su primer balón. Repelió un buen remate de Perisic.

A Lukaku lo cambiaban en el 85. Entraba Eriksen

Los últimos minutos fueron una faena de aliño para los blancos. Hasta que murió con el 0-2 en el marcador. 

Para finalizar mi eterno agradecimiento a Sergio Ramos. Su palabras públicas en contra de Conte impidieron su aterrizaje en el Bernabéu. A su Inter le hemos metido cinco goles en dos partidos y hemos encajado dos. Son últimos del grupo con solo dos puntos a falta de dos encuentros. Están fuera y veremos si se meten en la UEFA Europa League. Y además de no venir Conte volvió Zidane. Con todo lo bueno (mucho) y malo (poco) que nos ha dado Zizou.

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