Archivo de la etiqueta: Neil Young

Neil Young no para

NY Tuscaloosa

Neil Young no para. Ahora, como parte de su “Neil Young Archives“, edita “Tuscaloosa“, una grabación en directo de 1973 y que es el cuarto volumen de la serie. El nombre del álbum corresponde al de la localidad de Alabama donde se registró el concierto.

La gira de 1973 fue la que hizo alrededor del lanzamiento de su LP “Harvest“. Ya tuvimos en su día un testimonio sonoro de la misma, el álbum “Time Fades Away“, el primer directo editado por el maestro canadiense. En esa época, tanto en el disco en estudio como en los directos, estuvo acompañado por los Stray Gators, con el gran Jack Nitzsche al piano. En “Tuscaloosa” está el batería original de la formación (sustituido durante la gira).

Las 11 grandes canciones que recoge “Tuscaloosa” (no es el recital completo) nos retrotraen a la época de mayor éxito de Neil Young. Un álbum perfecto para bucear en nuestra memoria y también para que los jóvenes de hoy se acercan a uno de los nombres clave de la música popular. Eran unos tiempos revueltos, de drogas y sobredosis, marchas pacifistas en contra de la guerra del Vietnam, contestaciones estudiantiles y muy buena música, cuando ésta tenia un valor emocional y social más allá de los acordes. Música que era un pegamento para los jóvenes en todo el mundo occidental.

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

Elliot Roberts (1943-2019)

Trasher's Wheat 1985

Ayer me enteré del fallecimiento de Elliot Roberts, un gigante de la industria musical estadounidense. Sucedió el día 21 de junio. Tenía 76 años, cumplidos el pasado mes de febrero.

Nacido y criado en el Bronx neoyorkino acortó su apellido judío (Rabinowitz) y tras abandonar los estudios universitarios (dejó dos carreras) quiso ser actor. Empezó a trabajar en el departamento de envíos de la William Morris Agency de Nueva York. Ahí conoció a David Geffen, otro gigante. Aunque debería decir que Geffen es el gigante de la industria cultural de Estados Unidos. Esta relación devino en amistad y compartieron negocios y aventuras empresariales (Geffen-Roberts Company y Asylum Records en 1971).

Fueron Geffen y Roberts quienes convencieron a Bob Dylan para que abandonase su discográfica de siempre (Columbia Records/CBS) para unirse a la discográfica Asylum y a su oficina de representación (Geffen-Roberts Co.). Editó dos álbumes con ellos: “Planet Waves” y “Before The Flood“, un doble en directo con The Band. Posteriormente Dylan volvería a su casa de siempre.

En 1973 Geffen, Roberts, Elmer Valentine (dueño del Whisky a Go-Go) y Lou Adler abrieron el club The Roxy en el Sunset Strip de West Hollywood. Neil Young inauguró el local.

Roberts y Geffen dejaron de ser socios por culpa de terceros. Un joven agente, Irving Azoff, que trabajaba en la Geffen-Roberts Co. fue el causante principal del cisma: The Eagles cambiaron de pareja de baile, abandonaron a Geffen-Roberts y se fueron con Azoff, quien montaba su propia oficina. Geffen y Roberts, ambos impulsivos y apasionados, chocaron en su forma de afrontar la situación. Geffen fue frío y cerebral y Roberts diríamos que más hippy. El primero tomó una actitud profesional y siguió trabajando con Azoff (convenció a Warner Bros. para que le financiase un sello, Giant Records) y los Eagles (en Asylum y luego en Geffen Records, donde también tuvo a Don Henley), mientras que Roberts roto el amor fraternal juró odio eterno al traidor y al grupo. Y formó Lookout Management. Las malas lenguas dicen que la movida de Geffen con Azoff fue para quitárselo de en medio de MCA (donde presidía la cia.) y poder vender Geffen Records a los nuevos dueños de MCA.

El primer descubrimiento de Roberts fue la canadiense Joni Mitchell. La vio actuando en un club del Greenwich Village de Nueva York (Cafe Au Go Go) en 1966. Se mudaron juntos a Los Ángeles, a Laurel Canyon (centro artístico y bohemio). Les acompañaba el entonces novio de Mitchell, David Crosby. Al poco se les unió David Geffen. Ya situados en la costa oeste Joni Mitchell le habló de un compatriota suyo, Neil Young, que estaba en un grupo (Buffalo Springfield). Curiosamente fue Young quien provocó que la banda prescindiese de los servicios de Roberts. Cuando ellos se separaron, a los 18 meses de formarse, Neil Young llamó a Elliot Roberts para que fuese su manager. Quería empezar su carrera en solitario. Ha sido representante suyo hasta la fecha de su muerte. Son más de cincuenta años. Y “aguantar” a Neil Young no es fácil… Jimmy McDonough, autor de la biografía de Young, escribía al respecto de la relación Young/Roberts que “Ha habido otros equipos infames en el rock and roll –Dylan y Albert Grossman, Ray Charles y Joe Adams, Bruce Springsteen y Jon Landau– y, por supuesto Elvis y el Coronel Tom Parker. Elliot Roberts definitivamente vive en este salón de la infamia y es el único ser humano capaz de guiar la carrera de Neil Young.”

Con Joni MItchell rompió en 1985. La foto de Trasher’s Wheat en la que vemos a Young, Mitchell y Roberts es de ese 1985.

Roberts también fue manager (con o sin David Geffen) entre otros de Crosby, Stills & Nash, Crosby, Stills, Nash & Young (“el pegamento que nos mantenía unidos” ha declarado Graham Nash), Jackson Browne, America, Devo, Talking Heads, The Cars, Tom Petty, Tracy Chapman (su último descubrimiento de relieve) además de los ya mencionados anteriormente.

Cuando llevé el marketing internacional de Geffen Records en NY tuve el inmenso honor de conocer a Elliot Roberts. (David Geffen tenía un contrato de distribución con Warner Bros. para EEUU y Canadá y otro con CBS para el resto del mundo; Warner eran socios de Geffen Records). Me tocó trabajar con él en tres proyectos: Neil Young (dos álbumes), Joni Mitchell y el debut en solitario de Ric Ocasek, el líder de The Cars.

Con Ocasek no hubo nada que hacer. Aparte de trabajar para que se editase en los principales mercados del mundo. El álbum era flojo. No funcionó en EEUU, ni en ventas ni tuvo el apoyo de la crítica musical. No había ninguna historia que contar. En cambio con Joni Mitchell fue otra cosa. Dada la vertiente pintora de la cantautora, y que la portada del álbum “Wild Things Run Fast” era obra suya, Roberts y Mitchell tuvieron la idea de organizar presentaciones del disco en galerías de arte (en conjunción con sus pinturas). En Estados Unidos solo consiguieron hacerlo en Los Ángeles. Por mi parte coordiné con las compañías de  Inglaterra, Italia, Australia y Japón para hacerlo en Londres, Milán, Sydney y Tokyo. Salí bien parado del asunto aunque ella echó de menos no haber estado en París. Aún recuerdo la mirada de Elliot Roberts a Joni Mitchell: la calló. Y rápidamente paso a agradecer lo que CBS Records International había logrado.

Lo mejor de nuestra relación sucedió en San Francisco, en el rancho de Neil Young (una hora al norte de la ciudad). Young debutaba en Geffen Records con un disco difícil “Trans“. Influenciado por Kraftwerk se alejaba drásticamente de lo que sus seguidores podían esperar. El trasfondo del disco eran los ejercicios vocales que practicaba con su hijo Ben, quien sufría parálisis cerebral infantil. (Pero eso no lo sabíamos entonces). Young había accedido a recibir periodistas musicales y críticos en su rancho, para pasar el día con él, hablar del disco, etc. Las delegaciones australianas y japonesas habían llegado directamente y ya estaban en el rancho cuando llegué desde NY con los ingleses, Antoine de Caunes y su equipo de TV de Francia, la corresponsal italiana de la RAI, un par de medios alemanes y uno holandés. Nos recibió Elliot Roberts en el aeropuerto de LA. El trayecto fue todo un muestrario de Roberts. Todo lo que me habían contado era cierto: despierto, buena persona, bromista, rápido, inteligente, encantador, etc. Recuerdo vívidamente dos temas: la historia de porque Neil Young y él se habían comprado esos terrenos. La idea era que, según estudios geológicos que hablan sufragado, cuando los movimientos de la Falla de San Andrés fuesen perceptibles, sus propiedades se convertirían islas del Pacífico. Cuándo le pregunté cuando ocurriría eso, me contestó entre risas que en unos miles de años. Y se encendió un porro (que ya llevaba liado). El segundo asunto fue cuando nos llevó por unas carreteras rurales, con pequeñas subidas que tomaba a gran velocidad (como si fuesen dunas) y el todo terreno literalmente volaba hasta caer sobre sobre suelo firme de nuevo. El vehículo que nos seguía, con el resto de la expedición, le pitaba (asumo que pidiéndole prudencia).

Al llegar a la casa de Neil Young, nos esperaba con su familia, músicos, amigos y los australianos y japoneses que habían llegado antes. El salón era lo que te esperabas. Rústico, lleno de guitarras, amplis, una enorme chimenea, muebles de madera, telas en las paredes, alfombras cubriendo todo el suelo. Y una peste a marihuana que ya te embriagaba. Improvisamos una pequeña rueda de prensa mientras preparaban la cena. Tras la parte profesional del asunto nos relajamos, comimos, bebimos y Young nos tocó un par de temas con sus amigos músicos. Tuve ocasión de charlar con él. Le felicité por el riesgo que asumía con “Trans“. No es fácil que un artista de renombre de un cambio estilístico tan acusado y se lance al barro de esta manera. Estaba especialmente interesado en la opinión de los alemanes (por lo de Kraftwerk). A Roberts (y a Young) le gustó lo que dije. Y creo que fue ahí cuando me gané la confianza del manager. Respecto a mi comentario sobre asumir riesgos soltó irónicamente que David (Geffen) no compartía mi punto de vista. Años después Geffen demandó a Young por no entregar obras acorde a su estatus, por los que la compañía le pagaba un millón de dólares de adelanto.

Lo último que supe de Roberts fue la semana pasada. Unas declaraciones suyas respecto al incendio que afectó a muchos de las cintas originales propiedad de Universal (y los sellos que ha ido absorbiendo o creando). Decía: “Es un crimen que hayan desaparecido los masters originales de Billie Holiday o Buddy Holly o de todos esos artistas de los 40 0 50. Cuando la industria discográfica empezó a declinar hace unos 15 años, la gente (por los ejecutivos) fue reticente a hacer copias porque costaba dinero. Cuesta de 2.500$ a 3.000$ convertir un original analógico a una copia digital de audio en alta resolución. No quisieron gastarse el dinero… Es trágico.”

 

 

Deja un comentario

Archivado bajo CDI, Cultura, Música

True Meanings de Paul Weller

True MeaningsIgual estoy equivocado, pero tengo la sensación que el nuevo álbum de Paul WellerTrue Meanings” está pasando desapercibido en nuestro país. Las ventas no deben ser muy allá porque entró al 38 en la lista de los más vendidos. En cambio, en su país llegó al número 2.

Una autentica lastima su recorrido español porque es un discazo. Canciones de madurez de un artista de 60 años que siempre ha sido vanguardia estilística. Tanto con sus grupos (The Jam y The Style Council) como en solitario (14 álbumes).

Su anterior trabajo, “A Kind Of Revolution” (2017), era una maravilla (n.º 5 en UK). Volvía a sus raíces souleras. Suponía un salto de calidad respecto a algunos de sus discos anteriores. Ahora con “True Meanings” nos ofrece otra vuelta de tuerca. Su lado más intimista, donde por fin reconoce sonoramente su conocida admiración por Neil Young (en este caso el más acústico).

Weller ya nos dejó una muestra de su faceta acústica, una gota más bien, en 1978 con “English Rose” o después en una grabación pirata del 92 del Royal Albert Hall.

Algunos críticos británicos encuentran ecos de Nick Drake en esta grabación (sobre todo en los leves arreglos orquestales, en mi opinión).

Acorde a sus declaraciones la edad ha influido en las composiciones y hay unos leitmotiv en esta obra del modfather: la mortalidad (la vida y la muerte) y las perdidas. Y configuran una obra introspectiva, reflexiva, delicada, profunda. En este sentido “True Meanings” aporta novedades sorprendentes: algunas de las letras no son de Weller. Además de estas colaboraciones en los textos encontramos aportaciones de Noel Gallagher, Danny Thompson (ex de la banda de Alexis KornerPentangle y decenas de sesiones incluido el “Shongai” de Ketama con Toumani Diabaté y él mismo), Rod Argent (The Zombies y Argent) y de Martin Carthy, leyenda del folk británico.

Gravity” es una canción que le ha llevado cinco años en completar (“No encontraba hueco en los discos que estaba haciendo y no acababa de grabarla. De alguna manera este álbum se ha construido alrededor de esta canción”).

Movin’ On” es otra de las pequeñas joyas que encontramos en este recomendable “True Meanings” de Paul Weller.

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

Temazo de Neil Young: “Twisted Road”

El hiperactivo Neil Young (libro, gira, discos, sistema de sonido, coche eléctrico, etc.) presenta un nuevo video “Twisted Road“, un temazo anticipo de su nuevo álbum “Psychedelic Pill“. Se trata de su trigésimo quinto disco, y el segundo que publica en 2012. El anterior, “Americana“, representaba su vuelta con Crazy Horse. Con los que repite en esta Pastilla Psicodélica que se editará a finales de mes. Se trata de un doble, y a diferencia de su predecesor – básicamente una colección de temas tradicionales- nos encontraremos composiciones propias. Dos de ellas, “Ramada Inn” y “Walk Like A Giant“, superan los 16 minutos de duración (aunque el videoclip de la segunda no dura tanto), y una, “Driftin’ Back“, de 27 minutos y medio  Algunas ya las había estrenado en directo, como “Twisted Road” (en YouTube se puede ver una versión acústica).

Un cancionón, a la altura del mejor Young. Y con un video esplendido donde aparecen imágenes de Bob Dylan, Roy Orbison, Grateful Dead, y menciones a obras como “Like A Rolling Stone” o “Let The Good Times Roll“.


First time I heard “Like a Rolling Stone” / La primera vez que escuché “Like A Rolling Stone”
I felt that magic and took it home / Sentí esa magía y me la llevé a casa
Gave it a twist and made it mine / Le di una vuelta de tuerca y la hice mía
But nothing was as good as the very first time / Pero nada fue tan bueno como la primera vex
Poetry rollin’ off his tongue / La poesía rodaba desde su lengua
Like Hank Williams chewing bubblegum / Igual que Hank Williams mascaba chicle

Asking me, “How does it feel?” / Me preguntaba “¿Cómo te sientes?”
First time I heard “Like a Rolling Stone” / La primera vez que escuché “Like A Rolling Stone”
I felt that magic and took it home / Sentí esa magía y me la llevé a casa

Walkin’ with the devil on a twisted road / Caminando con el diablo por un camino tortuoso
Listenin’ to the Dead on the radio / Escuchando a los Dead -The Grateful Dead- en la radio
That old time music is to soothe my soul / Esa música antigua para calmar mi alma
If I ever get home I let the good times roll / Si consigo llegar a casa dejaré que los buenos tiempos corran
Let the good times roll, let the good times roll / Deja que los buenos tempos corran, deja que los buenos tempos corran

Singing in the place where I first saw Roy / Cantando en el lugar donde vi por primera vez a Roy (Roy Orbison)
Playing that place gave me so much joy / Tocar ahí me llenó de felicidad
Brand new tune with familiar chords / Nuevas canciones con acordes conocidos
Flashbulbs poppin’ at the stage door / Bombillaa marcando la puerta al escenario
Flyin’ down the road in a dream of mine / Volando por la carretera en un sueño mío
Too late tour through a state of mind / Demasiado tarde para una gira por un estado mental
All the time looking for something new / Todo el tiempo buscando algo nuevo

Singing in the place where I first saw Roy
Playing that place gave me so much joy

Walkin’ with the devil on a twisted road
Listenin’ to the Dead on the radio
That old time music is to soothe my soul
If I ever get home I let the good times roll
Let the good times roll, let the good times roll

Walkin’ with the devil on a Twisted Road
Listenin’ to The Dead on the radio
That old time music is to soothe my soul
If I ever get home I let the good times roll
Let the good times roll, let the good times roll
Let the good times roll

2 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

The Bridge Project: Neil Young con Arcade Fire

Para celebrar el 25 aniversario del Bridge Project, el proyecto solidario de Neil Young y su esposa, el festival benéfico decoró el recinto del Shoreline Amphitheatre, de San Francisco, con fotos enmarcadas de los grandes momentos vividos en ediciones anteriores.

Entrada relacionada:

Buffalo Springfield again en 2010

1 comentario

Archivado bajo Cultura, Música

Un siglo de canciones 101: “Old Man” (por Charly Hernández)

2 de mayo de 2011

Corría el año 1971 y Neil Young fue invitado a Nashville por Johnny Cash para tocar en su programa de televisión, allí coincidió con James Taylor y Linda Ronstadt. El joven Neil acababa de romper con Crosby, Stills & Nash y venía de editar “After The Gold Rush”, pero ya tenía una base sólida sobre la que asentar el cuarto trabajo firmado bajo su nombre, “Harvest”. Mítico disco que fue grabado entre Enero de 1971 hasta su publicación el 25 de Febrero de 1972 con el sello Reprise Records.

El 6 de Febrero de aquel mismo año y durante su estancia en la eterna ciudad del country, Elliot Mazer productor de Lightnin’ Hopkins o de Area Code 615, entre otros muchos, lo invitó para que visitara Quadrafonic Sound Studio, los cuales acababa de inaugurar recientemente. Neil Young se mostró totalmente encantado con el espíritu y labor que se respiraba en aquel emplazamiento, por lo que la semilla de “Harvest” ya estaba empezando a germinar. Pero todavía no florecía, pues Young se encontraba sin una banda de acompañamiento por encontrarse en una situación delicada con Crazy Horse debido a las drogas. De hecho, Danny Whitten, guitarra de Crazy Horse, se encargaría en principio de grabar las guitarras en “Harvest”, pero su adicción a la heroína había mermado su capacidad artística y personal, por lo que Neil Young lo descartó para la grabación del long-play. Días más tarde, Whitten moría por una sobredosis de Valium y alcohol. Young llegó a sentirse culpable del fallecimiento de su compañero por haberle despedido de la banda. Durante el tiempo en el que el guitarrista permaneció enganchado a las drogas, Neil escribió “The Needle And The Damage Done“, que finalmente fue grabada en directo el 30 de Enero de 1971 en el Royce Hall de la UCLA, para incluirla posteriormente en “Harvest”.

La tarea de reunir una nueva banda no resultó demasiado complicada, pues el bueno de Elliot Mazer movió hilos para formar un nuevo grupo. The Stray Gators serían los músicos que acompañaron al artista de Ontario incluso después de “Harvest”, y durante las giras de 1972 y 1973, que terminaron formando parte de “Time Fades Away”, el primer artefacto en vivo de Young. El grupo estaba formada por Ben Keith a la guitarra y pedal steel (fallecido el 26 de Julio del 2010), Kenny Buttrey a la batería, Tim Drummond con el contrabajo, y por último John Harris, solo que este aportaría su buen hacer con el piano en el tema que daría nombre al plástico. Jack Nitzsche se encargaría de algunos arreglos, como en el caso de los dos únicos cortes grabados con la Orquesta Sinfónica de Londres; “A Man Needs A Maid” y “There’s A World“, además de su aportación como músico y pianista en las canciones más eléctricas del track list, las cuales se registraron en el Broken Arrow Studio nº2 de California, el rancho del propio Neil Young y el que encadenaría la historia de la letra de “Old Man“. Pero este vaivén de pianistas se cerraría con otro músico de sesión, Andy McMahon, quien realmente se sienta a los teclados en la canción que hoy protagoniza este texto. La misma noche en la que se formó la banda, se grabaron las bases de “Harvest“, “Heart Of Gold” y “Old Man“.

Quienes también se dejaron caer en la grabación fueron David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash, pese a la ruptura. Quizá la calma y el ambiente sosegado que otorga el entorno rural dejaba transpirar los problemas para hacerlos más livianos. Sus contribuciones solo se encuentran en “Are You Ready For The Country“, “Alabama” y en “Words (between the lines of age)“. Aunque en honor a la verdad, dichos coros fueron grabados por otro lado en Nueva York.

El mismo día de la grabación del programa con Cash, Young invitó a James Taylor y a Linda Ronstadt al estudio, allí grabaron los coros de dicha composición. Incluso Taylor se encargaría del banjo, instrumento que dota de todo encanto a la canción. Un “accidente” que puede recordar al mítico Hammond de Al Kooper en Like A Rolling Stone. ¿Pudo haber colaborado el mismísimo Johnny Cash en aquel tema? Quien sabe…

La letra de “Old Man” trata de comparar la vida de un joven con la de un anciano, pero dejando entrever un nexo común entre las dos vidas, aunque existiera un abismo generacional. En este caso, la historia encierra el suceso que vivió el propio Neil Young cuando adquirió el rancho Broken Arrow por trescientos cincuenta mil dólares en 1970. El propio Young lo cuenta así:

«Aproximadamente en el momento en el que trabajaba en “Harvest” y me encontraba girando, -si, ya sé, me había convertido por primera vez en un hippie rico- me había comprado un rancho en el que todavía vivo. En el  vivía una pareja; un señor mayor llamado Louis Avala y su esposa Clara. Recuerdo que tenían un viejo jeep azul en el que Louis me dio una vuelta. Me montó y me llevó al punto más alto del lugar, allí estaba el lago del que se alimentaban todos los pastos, y me dijo: “Dime, ¿cómo tiene un joven como tú, tiene suficiente dinero como para comprar un lugar como este?” Y yo le contesté: “Bien, Louis, porque soy muy afortunado”. Y él respondió: “Esto es lo más descabellado que he oído jamás”. Así que escribí la canción para aquel hombre.»

Se grabó en muy pocas tomas y en directo. Comienza con una introducción acústica, rozando el rasgueo suave y áspero a la vez. Paulatinamente y tras la primera estrofa, suena el banjo, y seguidamente, el pedal steel otorgando a la canción un progreso que puede hacerse similar al vuelo de un avión. Fue el segundo single extraído de “Harvest”. El vinilo contenía en su cara A “Old Man“, y en la B “The Needle And The Damage Done“. Aunque no alcanzó ni por asomo el éxito comercial de “Heart Of Gold“, un reconocible himno de este disco y quizás de toda la carrera discográfica de Neil Young.

Nada como contemplar la carpeta de “Harvest” y reparar en la foto de su contraportada. Ahí se encuentran Neil Young y The Stray Gators tocando dentro de un granero. Todos dirigen la atenta mirada al canadiense, que se entabla en una “conversación” con una Gretsch White Falcon. Sentados sobre fajos de paja… la tradición country/folk en su máxima expresión llevada al extremo más estético.

«Old man look at my life, I’m a lot like you were. Old man look at my life, I’m a lot like you were. »

Entradas anteriores en:

Un siglo de canciones (todos los posts)

7 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

Buffalo Springfield again en 2010

2 de noviembre de 2010

Buffalo Springfield han sido una de las grandes bandas semillero del Folk-Rock, Country-Rock o Americana, como se etiqueta hoy en día. Sobre el triangulo Richie Furay, Neil Young y Stephen Stills este grupo, de cambios constantes de personal por diversos motivos (detenciones, deportaciones y deserciones), estableció nuevos parámetros.

Su ingeniero de sonido era Jim Messina quien posteriormente se incorporó como bajista. Furay y Messina tras la disolución de Buffalo Springfield formaron Poco. Y tras unos álbumes Messina se junto con Kenny Loggins (Loggins & Messina). Furay además de Poco también creo la Souther, Hillman, Furay Band (Hillman era un ex Byrds y fue decisivo para que los Buffalo Springfield consiguiesen un contrato de siete semanas en el legendario Whisky A Go Go de Los Ángeles).

Stills formó Crosby, Stills & Nash. Neil Young, quien abandonó BS varias veces, emprendió su carrera en solitario y luego se incorporó a CSN (Crosby, Stills, Nash & Young).

Su canción más conocida es una composición antibelicista de Stephen Stills “For What It’s Worth” (sin desmerecer a “Mr. Soul“, “Broken Arrow“, “Bluebird” o “A Child’s Claim To Fame” entre otras). Recomiendo que pinchen en los dos siguientes enlaces: el primero es una actuación en la tele de la formación original, y el segundo es su actuación en el Festival de Monterey (1967) con David Crosby de invitado, porque Young acababa de abandonar el grupo (por primera vez; volvió a las pocas semanas).

A mediados de los 80 Neil Young creó un festival benéfico para recaudar fondos para The Bridge School, un centro educativo para niños discapacitados. Hace unos días se celebró la edición nº 24. ¡Y después de 42 años Buffalo Springfield se reunieron!

Sólo fueron dos días. Pero no perdamos la esperanza de que repitan, porque tal y como están las cosas esta gente todavía está para dar muchas alegrías.

8 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música