Archivo de la etiqueta: Música Progresiva

50 años del “Why?” de Màquina!

Se cumplen 50 años de “Why?“, el debut discográfico de la banda catalana Màquina!, puntales de la entonces emergente escena de la música progresiva española. Mario Escribano escribía al respecto ayer un excelente artículo en El Confidencial.

Escribano ha publicado un texto lleno de pasión. La de alguien que acaba de descubrir una obra que le ha deslumbrado. Hace unos meses escribió que acababa de leer de mi libro “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” y que no solo le había encantado, también había descubierto la escena musical española de los 70. El “Why?” de Maquina! le había maravillado. Hace unas semanas me llamó para decirme que preparaba una pieza sobre los 50 años del álbum.

El artículo cuenta con los testimonios de Jordi Batiste (voz y bajo) y Enric Herrera (teclados), los fundadores del grupo. ¡Un 10 para Mario Escribano! Y le agradezco mucho la cita que hace a “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll“.

Una reflexión en forma de pregunta: ¿Dónde está la prensa musical de este país? Su ausencia en la celebración de los discos importantes de nuestra música popular es notoria, especialmente en lo referido al rock.

1 comentario

Archivado bajo Cultura, Música, Medios

Frank Zappa 1940-1993

22 de diciembre de 2008

cagando

Frank Vincent Zappa era un genio. Y diciembre debería ser declarado el mes Zappa. Porque murió hace 15 años, un 4 de diciembre. Y nació un día 21 del mismo mes, hace 68 años. Es difícil escribir sobre él, cuando ya tanto se ha escrito. Y más cuando su obra es contemporánea y su influencia ha sido decisiva en la música que ha marcado a más de una generación. Pero se lo debo a John, quien me pidió un post hace meses, después de ver a su hijo tocando en Madrid, en los Veranos de la Villa. El concierto se titulaba “Zappa plays Zappa”.

 

Después de un tiempo de recopilar material de repente me petó el portátil. El disco duro estaba dañado y perdí varios archivos. Entre ellos la carpeta de Frank Zappa. Así que a empezar de nuevo. Cuando ya estaba todo a punto, más problemas tecnológicos. Parecía estar gafado. Al menos me ha servido para enfocar este post. De forma personal y relacionándolo con el mundo Mundano. Pero antes necesito explayarme de forma grandilocuente. Del tipo “Zappa era un genio” del principio. Por lo que a continuación afirmo que su “Hot Rats” de 1969, su primer LP sin las Mothers of Invention y el octavo de su carrera, no sólo es una obra maestra y su mejor disco sino también uno de los 10 mejores de la historia del rock. ¡Qué a gusto me he quedado!

 

¿Por qué afirmo tan categóricamente mi opinión sobre “Hot Rats”? De entrada porque es una grabación que marca un antes y un después. En unos años (1967-1970) donde el nivel es altísimo. Lo cual realza aún más su valor. También porque a pesar de no haber ocultado su amor por Varese, Stravinsky o el jazz y atreverse con conceptos vanguardistas de música contemporánea y experimental (pienso que esta ultima faceta tan interesante en su momento no ha resistido el paso del tiempo) por fin conseguía ordenar y plasmar todas estas inquietudes en una grabación. De forma magistral. Y de paso cambiaba las reglas del juego. Pero no solamente del rock, que ya conocía lo del jazz-rock (Al Kooper y sus Blood Sweat & Tears fueron los pioneros) y lo que ya se llamaba música progresiva. Esto se da por supuesto. Lo que no es tan conocido es su tremenda influencia entre las jóvenes generaciones del jazz. Y amigos, estamos ante un hito en toda regla. Influir en el jazz no está al alcance de todos. Esto es en resumidas cuentas “Hot Rats”. Del mismo año que el “Bitches Brew” de Miles Davis, otro genio, donde en el idioma del jazz aparecían Stockhausen y el rock (siguiendo una clara estela Zappiana). Miles contaba con la misma banda con la que grabó su anterior “In A Silent Way”, donde ya apuntaba el camino a seguir. Es curioso porque justo 10 años antes había dejado boquiabierto a los jazzeros con dos grabaciones “Kind Of Blue” y “Sketches Of Spain”. Ahora se acercaba al mundo del rock, llegando a conclusiones conceptuales semejantes a las del “Hot Rats”. Un álbum instrumental, que ya supone la primera sorpresa en un creador, FZ, que hasta la fecha se distinguía por sus letras y sus voces y coros satíricos. “Willie the Pimp” es el único tema cantado –por Captain Beefheart– e incluye un solo de guitarra que algunos consideran de los mejores de la historia.

 

Mientras los Beatles grababan “Abbey Road” ese mismo año en un ocho pistas (el standard de la época), “Hot Rats” se producía en una proto versión del único 16 pistas disponible. No sería hasta meses después cuando saliese al mercado el primer 16 pistas, que rápidamente conquistó los estudios de los 70 y posibilitó la aparición del 24 pistas.

 

Este video de “Peaches En Regalia” fue dirigido por el propio Zappa y es el tema fundamental de “Hot Rats”.

 
 

Ahora ya puedo adentrarme en lo personal. Y para eso tengo que remontarme primero a octubre de 1973, cuando en A.U. publicamos algunas letras suyas del “We Are Only In It For The Money“.  

 

letras-zappaletras-zappa-au-ovt73

 

¡En 1974 vino a tocar a España por primera vez! A Badalona. La publicidad del concierto en el Disco Express (cortesía de Antonio Gómez):  

 

anuncio-concierto-badalona-disco-express

 
 

El cartel del concierto (y quisiera aclarar que salvo los Disco Express y el A.U. – de la colección de Antonio Gómez- el resto de las fotos son de El Tercer Poder): 

 

badalona_19741

 

Hace unos meses Antonio me pasó unos Disco Express que guardaba (luego me prestó los A.U. encuadernados) y mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que ya habíamos escrito juntos anteriormente (pensaba que el post sobre la 99.5 había sido la primera vez). Si, lo habéis adivinado, era sobre Zappa y su inminente primer concierto en nuestro país. La portada:

 

discoexpres2931

 

Son dos artículos. El primero es de Antonio y luego sigue el mío, que comienza con la discografía y pasa a otra página. La anotación a mano aclara mi olvido del “Over-Nite Sensation” del año anterior. El comic creo leer que es de Alberto Caballero.

 

zappa-ag-disco-express-2709741zappa-av-disco-express-2709741

 
 

Por fin llegó el día. Desde Madrid nos desplazamos “Para Vosotros Jóvenes” (iba yo) de RNE y “Mundo Pop” la tele revista que dirigía Moncho Alpuente para TVE. Como Gonzalo García Pelayo presentaba el programa con Moncho y además producía el PVJ qua dirigía Carlos Tena, y era la misma casa; la elección para que fuese yo fue lingüística (era el único que dominaba el inglés). Y Zappa era de conversación enrevesada. Y un showman en toda regla. Como demostró nada más aterrizar. Primero con una nenita (la pobre se asustó y corrió hacia sus padres) a la que intentó agradar. Y luego cuando llegó el Dodge se metió en el maletero, no sin antes asegurarse de que estábamos rodando. ¡Un maestro! Fijaros en el número de la matricula.

 

maletero-grande

 

Hubo una rueda de prensa en el hotel. No éramos muchos. Apenas una docena como mucho. Difícil de seguir la marcha y la ironía del amigo Zappa. Una ametralladora de palabras (tipo Groucho Marx). Pasamos la tarde con él y con ¡George Duke y Chester Thompson! Precisamente Thompson, que era nativo de Baltimore al igual que FZ, se dio a conocer en esta gira. Y cuando Phil Collins pasó a cantar en Genesis, tras la marcha de Peter Gabriel, fue quien sustituyó a Collins en la batería. Y aquí viene una parte escabrosa. Porque encontré un par de entrevistas con Moncho donde recuerda este episodio de Barcelona. Y su ego es más grande del que presuponía. Será porque formó parte de Las Madres del Cordero (junto a otros, como Antonio Gómez) y eso le debe dar puntos extra sobre los demás. Porque según su relato solo estaba él. Que ni habla ni hablaba inglés. Los demás simplemente no existimos. Menos mal que reconoce la torpeza de no tener cinta suficiente para filmar el concierto (como le ofreció el artista). ¿Y para qué fue entonces a Barcelona? Nunca entendí bien ese fallo de intendencia. Y cuando menciona a “un sonriente negro” en realidad eran dos: Chester Thompson, que era un armario, y George Duke, un buenazo. Y por cierto Zappa no se fumó ningún joint (cosa que me sorprendió: los músicos me contaron que no era nada amigo de las drogas). Cigarrillos, si. Muchos.

 

Entrada del concierto de Madrid en la Casa de Campo. Hubo un concierto anterior en Madrid, 1979, en el desaparecido Pabellón Deportivo del Real Madrid que fue toda una odisea con cargas policiales, heridos de gravedad, etc.  

 

madrid_88

 

En Sevilla en La Carbonería. Según miráis la foto, a la izquierda contra la pared está Javier García-Pelayo –justo debajo del rectángulo blanco, el vertical  y delante de él Josefina (su magnífica colaboradora) y Gualberto. 

 

fz_gualberto1

 

Hace 15 años cuando falleció, El País publicó tres necrológicas maravillosas. Os recomiendo leerlas. Son de Teddy Bautista, Diego A. Manrique y Suso Saiz.

Para terminar vuelvo a 1974. Una filmación en directo de “Stinkfoot” del álbum “Apostrophe”, que era él que traía de gira cuando vino a España por primera vez. La formación es la misma: Ruth Underwood a la percusión y vibráfono, Chester Thompson a la batería, Napoleón Murphy Brock al saxo, flauta y voz, Tom Fowler al bajo y George Duke a los teclados y voz. Todos al unísono dirigidos por Zappa, que como podéis suponer era el guitarrista y líder de la banda.

 

 
 

Entrada relacionada:

 

Frank Zappa de gira por España (par Christophe Magny)

 

19 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Medios, Recomendaciones

Foco de opinión (por Javier García-Pelayo)

19 de diciembre de 2008

Si usted lo vio, no es privado

opinion-publica5

Dom Gonzalo pasó de centro de reunión a “foco de opinión”. Allí tenían reuniones los de “la foto de la tortilla”. Trabajaban y se reunían gente del PC, mods, rockers, los americanos dándole color y los  músicos. En este ambiente y a ritmo de R&B, con Otis Redding, Aretha Franklin, Carla Thomas, James Brown y demás, empecé nuevas amistades.

 

Alberto, hermano de Porfi, era amigo de “el grande”, Jesús de la Rosa, (que con los Marinellis, Manolo Rosa y “el niño” Mure formaban Nuevos Tiempos), y hacíamos largas salidas donde disfrutaba del buen humor y búsqueda de la risa que, siempre, tuvo Jesús y del entusiasmo por la música que tenia Alberto. Los músicos y demás “melenas” del parque eran el punto hippie. Pive Amador junto con Dany, eran el toque mod. En algunas salidas éramos más los de fuera, que los que se quedaban dentro y a la vuelta todos marcando ritmo o bailando ensimismados.

 

Mane, Miguel Ángel Iglesias, Pepito Saavedra, Silvio, Gualberto, Julio Matito, quizás Jesús y otros, según el día, nos reuníamos en “el campito de Mane”, que era un descampado,  donde hoy está el parque del Príncipe; a la sombra de las tres palmeritas, que allí había, tocaban y cantaban durante horas…….. Hubo muchos momentos de una fuerza, pureza y emoción, que pocas veces más he disfrutado y que contaron mucho para decidir, más tarde, mi futuro profesional.

 

Cuando, estando por el centro, íbamos a casa de J. Maria (lujosa casa sevillana de patio y tres pisos). Nos metíamos en su habitación del patio a oír música y fumar, hasta que la madre nos echaba, denostándonos por la música, las pintas, los olores y las actitudes. Con Mane, Pepito, Silvio y Miguel Ángel, siempre se hablaba en sentido figurado, dobles sentidos o metáforas. 

 

Los “melenas”, Manolito Díaz, Carlos, José, Paco Pepe, Pepe Cubero, etc. se reunían en los escalones del Archivo de Indias, los jardines de Murillo y en la Glorieta de los Lotos del Parque de Mª Luisa y eran más duros y frikis.  Con sus pintas iban de manifestación diaria y continua. Yo quería dejarme el pelo largo  pero, de momento, seguía pasando por la peluquería y cumpliendo horarios. 

 

Julio Matito con Antoñito, Carlos como cantante (tipo Jagger) y creo que se llamaba Miguel a la guitarra, formaban Foren Daft. De alguna manera, Gonzalo habló con Julio, con Gualberto y Antoñito, y empezaron  Smash, nombre que se le ocurrió a Tessy, la compañera de Gonzalo. Carlos  se quedó sin grupo y descolocado, me pareció duro y creo que fue la primera vez que vi la ¿injusticia? que implica elegir, a costa de los demás.

 

Con todo el dinero del club, Gonzalo con los Smash y Miguel Ángel se  fueron a Madrid, compraron una furgoneta DKW nueva y en el Real Musical ó Garijo, la llenaron con una batería Ludwig, amplificadores Marshall dobles, para bajo y guitarra, equipo de voces  Binson, micrófonos Shure, ¡¡un xilofón!!, unas congas, 1 guitarra Guild y un bajo Fender. Lo mejor del mercado. 

 

Volvieron a Sevilla contentos pero tiesos, esperando la recaudación del día en la disco. Pero… Orden gubernativa de cierre inmediato y ruina. Acusaciones de consumo de estupefacientes, que encubrían el miedo gubernamental al centro de reunión convertido en foco de opinión. Defendieron el caso desde un conocido despacho de abogados laboralistas, de la calle Capitán Vigueras y se quedó en un tiempo de cierre (3 meses, creo) 

 

Mientras tanto en una nave, a las afueras ensayaba Smash; en realidad eran larguisimas improvisaciones, sin un trabajo de repetición ni ensayo. Pero cuando Gonzalo apareció, preguntando por la canción nueva, Julio le dice a Gualberto: Toca “el Blues en La” y  tocaron “Scouting”, del tirón. La primera actuación del grupo, fue en el desaparecido Teatro San Fernando en la calle Tetuán de Sevilla, creo que junto a Los Iberos. Fue mágica. Cuando reabrieron el club también fue muy buena y en corto y luego en el Teatro Álvarez Quintero, y en discotecas de las afueras y en el templo popular que era el club Ye-Ye ( la Jaula de Oro ).Eran diferentes. Había grupos con mejor sonido (Soñadores), mas profesionales (Nuevos Tiempos), pero Smash era eso, un golpe rompedor, transmitían libertad, en sus formas, en su música improvisada y en su actitud. 

 

Ninguno teníamos carné de conducir así que el chofer de la furgo era cualquier voluntario, que lo tuviese. Fransua, que decía ser francés, aunque se le decía a gosh y se iba a drua, la conducía y se suponía que cuando no había movimiento, se quedaba aparcada en la nave. 

 

La guardia civil llamó un día a Gonzalo y le informó, que si era el dueño de dicha furgoneta, la recogiera de la playa de Chiclana donde el mar se la estaba tragando.

 

Fransua  y otros se habían ido a Algeciras. Aparcaron, cruzaron a Marruecos, donde él se quedó, y los demás cargados, volvieron, la cogieron y camino de  Sevilla, pararon a ver la puesta de sol en la playa de Chiclana. La marea estaba baja, el sol poniéndose en el mar, llevan la furgo hasta la orilla, se ponen morados viendo el atardecer….. Y cuando se dan cuenta, la marea ha subido y no pueden  sacarla. La abandonan y …..Menos mal que los instrumentos no estaban dentro. La furgo, llena de agua salada y arena. Chatarra.  

Filmación en Súper 8 de Gonzalo García Pelayo de la actuación de Smash en 1968 en Dom Gonzalo. Hemos añadido el sonido de “Scouting”, cara A de uno de sus primeros singles. El montaje es de Jorge Muñoz. El peque que aparece es Iván, hijo de Gonzalo y Tessy.

 

4 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Poesía, relatos y otras hierbas, Política

El Underground en España 1: Manifiesto de lo Borde. Estética e ideología (por Antonio Gómez)

1 de octubre de 2008

He abierto el almario y he sacado la memoria a pasear. La he puesto en ese vértice de la historia que supuso el final de los 60 y el inicio de los 70 y le ha encargado buscar caras y gestos casi olvidados, nombres prácticamente desconocidos hoy en día, pero que en aquel momento protagonizaron una de las aventuras más estimulantes de la música popular española de todos los tiempos: aquello que se llamó underground. Ha sido difícil, porque casi 40 años después, todo el asunto andaba tan undergrún que ni con lámparas de carbunco era posible penetrar en su oscuridad. Pero poco a poco han ido apareciendo entre la niebla la cara de judío converso de Julio Matito o la de turista inglés de Cachas. Antoñito Smash tirado en el suelo, engañando a todos con su silencio. El gesto revoltoso de Jordi Batiste. La seriedad nórdica de Henrik y las idas y venidas de Gualberto, siempre en viaje hacia alguna parte. La excentricidad daliniana de Pau. Las gafas de círculos concéntricos y el pelo encrespado de Jaume. Y en medio, como un equilibrista, Gonzalo García Pelayo, haciendo juegos malabares con los conceptos y los números.

 

Estamos hablando del movimiento musical que acabó bautizado como música progresiva, que en esos años no sólo consiguió un éxito y una repercusión evidente, sino que dio a la luz algunas de las obras de la canción popular más destacadas y con mayor influencia en los artistas posteriores (y cuando escribo “artistas”, ¡por dios, no seáis cabrones!, no los confundáis con los inventos musicales a la carta). O al menos de una parte de él, porque dentro de ese progresivo, tan amplio que hay quien ha llegado a catalogar centenares de grupos y solistas en él, habría que hacer distinciones. Personalmente creo que hay dos grandes tendencias claramente diferenciadas, en el fondo y en la forma de su trabajo, aunque no impliquen una valoración de sus cualidades artísticas específicas (que, como siempre, no son grupales, sino de individuos).

 

Por un lado, estaría, los que adoptaron el modelo de la música progresiva que entonces se hacía por el mundo, lo reprodujeron y en algunos casos le dieron un toque personal, todo ello dentro de cánones básicamente estéticos. Por otro andarían aquellos que, además de las influencias musicales, también recibieron de los grupos y cantantes estadounidenses la parte de contenido crítico, provocador y alternativo que tenía sus obras y actitudes, los que hicieron del estilo una forma de enfrentarse a la música como arte y al mundo como conflicto colectivo. En España yo concretaría esa actitud en el núcleo duro de lo que se definió como “underground español”, fenómeno de corta duración, pero que dejaría su huella en músicos coetáneos y posteriores. (Sobre este tema recomiendo el articulo que Manuel Vázquez Montalbán escribió sobre el tema, con el seudónimo de Luis Dávida, en Triunfo el seis de febrero de 1971, en el que analizaba el fenómeno a raíz de unas actuaciones de la mayor parte de los grupos en Barcelona)

 

Si el tiempo, el interés de los lectores y la complacencia del jefe lo permiten, me gustaría ir desgranando algunas anécdotas y quizás algún sobre los grupos Música Dispersa, Smash y Màquina! y el cantautor Pau Riba, que me parecen lo más representativo del movimiento. También podría hablar de Sisa, pero, aparte de que ya se tratará de él al referirnos a Música Dispersa, es un auténtico caso aparte, imposible de clasificar.

 

Además de por la unidad que encuentro en ellos en función de su actitud ante la música, el centrarme en estos nombres, lo que no evitará que se hable de otros (por ejemplo, ese genio sevillano que fue Silvio), haya otros motivos por hacerlo. Por ejemplo, a esos cuatro (que uno a uno eran más) los traté personalmente con más o menos intensidad, y eso da tela para hablar. También los une que todos ellos grabaron sus discos iniciales en sellos alternativos, entre otras cosas más.

 

En cualquier caso, con lo primero que ha tropezado mi memoria en su viaje por el tiempo ha sido con un documento inaugural y excepcional, que marca la ideología y los principios que definieron a esos músicos. Hay quien dice que lo escribió Julio Matito de Smash, aunque yo siempre he pensado que fue Gonzalo García Pelayo quien lo hizo. Lo dieron a conocer en nombre de Smash en 1968 o 1969 con el título de “MANIFIESTO DE LO BORDE” y sólo hace falta darle un vistazo para comprobar su ligazón con las corrientes de lo que se llamó nueva izquierda, nacida en los campus de Berkeley o Nanterre, antiautoritaria, libertaria y heterodoxa, que estaba llegando a España por aquellos años y de la que la música underground fue una de sus señas de identidad. Yo siempre he creído que el Manifiesto lo leí por primera vez en la revista Triunfo, aunque mirando ahora en su edición digital no he logrado localizarlo. Es igual: aquí está y merece la pena:

 

 

MANIFIESTO DE LO BORDE

 

Cosmogonía de la estética de lo borde:

 

• Hombres de las praderas (Dylan, Hendrix, Jagger…)

• Hombres de las montañas (Manson, Hitler…)

• Hombres de las cuevas lúgubres (funcionarios)

• Hombres de las cuevas suntuosas (presidentes de consejos de administración, grandes mercaderes)

 

– Los hombres de las praderas son los únicos que están en el rollo y que han salido del huevo. Sus carnets de identidad son sus caritas.

– Los hombres de las montañas se enrollan por el palo de la violencia y la marcha física.

– Los hombres de las cuevas lúgubres se enrollan por el palo del dogma y te suelen dar la vara chunga.

– Los hombres de las cuevas suntuosas se enrollan por el palo del dinero y del roneo.

– No se puede hacer música en las cuevas del infortunio; hay que abrirse hacia las praderas.

– Las relaciones hombre de las praderas-mercader de las cuevas suntuosas son siempre de sado-masoquismo.

– Sólo se puede vivir tortilleando.

 

I. No se trata de hacer “flamenco-pop” ni “blues aflamencado”, sino de corromperse por derecho.

II. Sólo puede uno corromperse por el palo de la belleza.

III. Imagínate a Bob Dylan en un cuarto, con una botella de Tío Pepe, Diego el del Gastor, a la guitarra, y la Fernanda y la Bernarda de Utrera haciendo el compás, y dile: canta ahora tus canciones. ¿Qué le entraría a Dylan por ese cuerpecito? Pues lo mismo que a Manuel [Molina] cuando empieza a cantar por bulerías con sonido eléctrico:

 

“Aunque digan lo contrario,

yo sé bien que esto es la guerra,

puñalaítas de muerte

me darían si pudieran”.

 

 

He buscado como loco por Internet algo que sin ser una canción de alguno de los citados pudiera ilustrar musicalmente el tema, y finalmente he encontrado este fragmento del programa sobre la música rock española realizó en TVE Miguel Ríos, siempre querido. Es un breve reportaje sobre el nacimiento del progresivo en el que se incluyen fragmentos de canciones de distintos tipos. Obsérvense las diferencias entre los primeros (Los Buenos, Henry y los Seven, Evolution y Los Grim) y los dos últimos (Smash y Pau Riba), creo que son sumamente reveladoras:

 

 

ENTRADAS RELACIONADAS:

 

Madrid 1970, eje de la Música Progresiva

 

Radio Popular FM en 1972 o la 99.5 como un viaje iniciático (por Antonio Gómez y Adrian Vogel)

 

Burning y los años que empezamos a vivir peligrosamente

Viaje madrileño 1 (por Javier García-Pelayo)

 

El viaje madrileño 2 (por Javier García-Pelayo) 

Nota del Editor: Como los enlaces a Triunfo a veces funcionan y otras no, hago como en el post de “Madrid 1970…” e incluyo las imágenes del articulo original de Vázquez Montalbán.

17 comentarios

Archivado bajo Cultura, General, Música, Medios, Recomendaciones

Madrid 1970, eje de la Música Progresiva

4 de septiembre de 2008

A finales de los 60 en España empezó a desarrollarse la llamada Música Progresiva, con dos focos básicos situados en Cataluña y Andalucía. El regreso del madrileño Salvador Domínguez -desde las Américas- revitalizó la escena capitalina con sus bandas Blue Bar y Cerebrum. Las inquietudes de Miguel Ríos y la posterior incorporación de Salva a Los Canarios terminaron por cuadrar el panorama.

 

El rock progresivo tuvo su máxima influencia durante los años setenta después el nacimiento del grupo madrileño Módulos (1969), que además de Pepe Robles contaba con Canovas y Sherpa, que posteriormente escribirían más paginas gloriosas de nuestra música.

 

Pero como ya he dicho las dos mayores escenas se dieron en Andalucía, con el germen de lo que después fue  el Rock andaluz  o Rock con Raíces -grupos como Triana, 1974, Cai, 1979, Guadalquivir,1978, Alameda, 1978 o Imán, Califato Independiente, 1978- y Cataluña, con artistas como Máquina! (1970), Pan & Regaliz (1971), Música Dispersa (con Jaume Sisa) (1970), Pau Riba, Om (1971),  Y que evolucionaría hacia el Rock Layetano y una superbanda como Iceberg.

 

Pero no pretendo ser exhaustivo y enciclopédico. Para eso está la Enciclopedia de la Música Progresiva en España de Antonio José Barroso Rivera.

 

Viene todo esto a cuento por un comentario de Antonio Gómez en el post de Burning, seguido de una llamada suya donde me avisaba que había escaneado una convocatoria de la revista Discóbolo, de 1970, sobre la Música Progresiva. Resulta que el Colegio Mayor Pío XII había organizado un par de jornadas de actuaciones (sólo se celebró el primer día) que unido a otras presentaciones, juntaron en Madrid a los catalanes de Maquina!, Música Dispersa y Vértice más los andaluces de Simún y Smash.

 

Tina Blanco, Álvaro Feito y Antonio Gómez fueron los reporteros de Discóbolo, que los juntaron en el coloquio que podéis ver en las imágenes a continuación.

 

Si os habéis fijado, hay una noticia que da cuenta de la separación de Gualberto de Smash (la primera). Y para la continuación madrileña de esta historia podéis leer estos posts:

 

Burning y los años que empezamos a vivir peligrosamente

 

Radio Popular FM en 1972 o la 99.5 como un viaje iniciático (por Antonio Gómez y Adrian Vogel)

El Underground en España 1: Manifiesto de lo Borde. Estética e Ideología (por Antonio Gómez)

 

Viaje madrileño 1 (por Javier García-Pelayo)

 

El viaje madrileño 2 (por Javier García-Pelayo)

 

 

18 comentarios

Archivado bajo Cultura, General, Madrid, Música, Medios, Recomendaciones