Archivo de la etiqueta: Música en directo

El futuro ya está aquí

Futuro

Los gurús de la cosa digital nos decían que el futuro de la música estaba en los directos para justificar lo injustificable: la piratería. La rabia y la ira se imponían una vez superadas las carcajadas ante semejante simpleza. La música en vivo siempre ha existido. Y existirá. De momento la caída de la pérfida industria discográfica (todos los desmanes mayúsculos producidos en este país, y que ahora saturan medios y juzgados, se producían mientras los listos de turno, al servicio de las operadoras de teléfono y acceso a Internet, linchaban al sector musical mientras no se enteraban de lo que estaba pasando en partidos, instituciones financieras o en sus propias empresas de comunicación). Pues bien el futuro ya está aquí. La imagen que ilustra estas lineas es un trazo grueso de la realidad de ese ansiado paraíso que nos prometían. Porque salvo los consagrados el panorama para los nuevos valores o “la clase media” es muy similar a la definición que leemos en el cartel:

Músico: alguien que carga instrumentos y equipo por valor de 5.000€ en un coche de 500€ para conducir 100 Km. y llegar al bolo en el que va a cobrar 50€…

Añado que cobrar 50€ es en el mejor de los casos, porque lo habitual es salir lo comido por lo servido (o arrojar un pequeño deficit). Si a esto le añadimos las deficiencias para estudiar música me pregunto ¿qué chaval/a quiere ser músico hoy en día?

P.D.: he traducido libremente 1€=1$ (el cambio hoy es 1€=1,36$) y una milla por 1 km. (1 milla son 1.6 km.).

Deja un comentario

Archivado bajo Crisis, Cultura, Música, Medios

Marketing viral: un ejemplo 10

17 de octubre de 2010

Un 10 en marketing viral y da igual que sea de los iPhone de Apple o del Artista, Atomic Tom.

Lo del robo de los instrumentos no está confirmando.

Sólo dos datos: el rodaje en el metro de Nueva York también se hizo con iPhones y la canción originalmente se editó hace 6 meses. Y no pasó nada… hasta ahora.

Eso sí, en el mix final podían haberse molestado  en arreglar algunos desafinados…

2 comentarios

Archivado bajo CDI, Consumo, Cultura, Música, Medios

Conmigo que no cuenten (Efe Eme)

29 de noviembre de 2008

cabecera20el20mundano2029-11-08-a

Suelen achacarnos a los de Madrid nuestra tendencia a mirarnos el ombligo. Lo cual en muchas ocasiones es cierto. Especialmente desde los medios de comunicación, que difunden problemas locales a escala nacional. Como así ha sucedido estos días con los cierres de varios locales de ocio nocturnos, sobre los que pesaban decenas de denuncias. Con el agravante de un caso concreto –Moma- que además está involucrado en el “caso guateque”, la macro corruptela del ayuntamiento de la ciudad.

 

La clausura de estas cuatro salas, But, Moma, Macumba y La Riviera –especialmente esta última- ha hecho correr ríos de tinta. Desde el blog de Andrés Calamaro hasta el de Rubén Caravaca, que publicó la nota de prensa (¿llena de medias verdades?) de la sala. Es decir de un artista a un manager. La unanimidad parece completa. Y la solidaridad con La Riviera también. Pero conmigo que no cuenten.

 

Julio Ruiz, de “Disco Grande” de Radio 3, le ha dedicado dos entradas en su blog alojado en la Web del ente público de RTVE. “Quiero ir a conciertos” titulaba ambos artículos, donde pormenorizaba la situación –local- de las actuaciones en directo en la capital. Análisis ecuánimes y pormenizados, como es habitual en él.

 

Diego A. Manrique en su columna en la edición nacional de El País del lunes escribía “Ciudad mutilada” donde añadía el componente político (PP) del asunto. Y también recordaba algunas enseñanzas de cuando fue “empresario de la noche madrileña”.

 

Conviene no olvidar –frase que repito demasiado últimamente- que el problema (local) de las salas de conciertos de tamaño medio en Madrid viene de largo. Podríamos decir que es hasta endémico. Si en su día desaparecieron algunas, fueron sustituidas por otras. Algo que ya está sucediendo con recintos que funcionan desde hace unos años y que no existían la década pasada. Echarle imaginación a la hora de buscar alternativas tampoco vendría mal. No es mi negocio así que no me atrevo a hacer sugerencias, que pueden resultar ridículas o utópicas. Pero si hay que reconocer que la situación ha mejorado muchísimo con innumerables locales, bares, etc. de aforo reducido, que son excelentes escaparates para los nuevos. ¿Por qué no puede pasar lo mismo con recintos de capacidades comprendidas entre 1.500 y 3.000 personas?

 

Manrique comentaba en su artículo sobre las corruptelas (que todos imaginamos que existen) que rodean al ocio nocturno. Fuentes consultadas por mí (que permanecerán en un prudente anonimato) añadían nueva luz. Parece que hay una coincidencia en desplazar actuaciones al extrarradio. Hacía locales manejados y controlados por los constructores y empresarios afines a las obras faraónicas que han invadido la ciudad. Y el cierre de Macumbas, Rivieras, etc. favorece este proceso de traslación.

 

Corrupciones aparte, de lo que nadie habla es de las innumerables irregularidades. Todas relacionadas con temas de seguridad y sanidad. Desde meter más gente de la autorizada hasta el ya “clásico” garrafón.

 

Que no cuenten conmigo para que apoye sitios que te ponen en situaciones de riesgo manifiesto. Y que además cobran un dineral por cada copa y cada entrada. En nuestro Madrid la frase “si vas a La Riviera pide cerveza” es un dogma. Extensible a la mayoría de lugares… ¿Cómo permitimos el envenenamiento masivo? ¿Por qué nos parece tan normal? Y a precios desorbitados… Por no mencionar las deficiencias acústicas y de visibilidad.

 

Que cuenten conmigo para averiguar porque se ha hecho la vista gorda durante tanto tiempo. Por qué se han permitido abusos y a cambio de qué. ¿Ha tenido que ocurrir una desgracia -el asesinato de un joven- para que nuestras autoridades se hayan quitado la venda de los ojos? Porque la situación de los porteros y seguratas de discotecas y clubes lleva así desde hace tiempo. En Barcelona ya lo solucionaron hace unos años. Pero parece que como no son de Madrid, no nos hemos enterado. ¿O no nos ha interesado?

 

¡Que pronto hemos olvidado lo de Alcalá 20!

 

Publicado en Efe Eme

10 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Medios, Política

Ticketmaster contraataca (Efe Eme)

1 de noviembre de 2008

Escribíamos la semana pasada sobre la nueva división de Live Nation, quienes el pasado mes de septiembre anunciaron que en 2009 se dedicarían también a la venta de entradas para conciertos. Esta integración vertical hacia delante de la promotora de conciertos tuvo sus consecuencias sobre las acciones de Ticketmaster, el indiscutible numero uno del sector, que se depreciaron un 39%.

 

Astutos lectores de mi blog –a la vista de las perdidas acumuladas de Live Nation- intuyeron movidas empresariales, aventurando incluso una fusión (que todo se puede dar, pasado un cierto tiempo de consolidación y evitando las leyes antimonopolio de EE.UU.). El caso es que Ticketmaster no podía quedarse parada, observando como “invadían” su terreno. La semana pasada anunciaban la compra de Front Line Management, la compañía originalmente fundada por Irving Azoff (y Howard Kaufman). Es decir recorren el camino inverso: una integración vertical hacia atrás.

 

Ticketmaster, la compañía que en 2007 vendió 141 millones de entradas por un valor de 8.300 millones de dólares, reaccionaba a la amenaza de Live Nation con sus mismas armas. Si uno irrumpía en el mercado de un gigante de las ventas de entradas, el otro hace lo propio entrando en el terreno de la representación artística. Y qué mejor aliado que Irving Azoff, excelentemente conectado a todos los niveles (se le considera el rey del teléfono) y leyenda viva del “business”. Frederik Dannen en su libro “Hitmen” dedicaba un capitulo a “la troika” (Azoff, Geffen y Yetnikoff) donde David Geffen “el operador” manejaba los hilos para que Irving Azoff abandonase la presidencia de MCA con destino a Warner Music Group, y evitar así “obstáculos y peajes” en la venta de su Geffen Records a MCA. Otro día contaré como Geffen aprovechó las rivalidades CBS/Warner y Walter Yetnikoff/Paul Simon para sacar tajada: distribución en USA y Canadá para Warner –además de la financiación de Geffen Records- y CBS en el resto del mundo, mientras que la vuelta de Simon & Garfunkel, en directo desde el Central Park neoyorquino, pasaba a Geffen (Paul Simon era artista Warner y Art Garfunkel seguía con CBS).

 

The Eagles (heredados de la compañía de management de David Geffen y Elliot Roberts (para los que trabajó antes de independizarse), Jewel, Seal, Journey, Van Halen, Neil Diamond, Jennifer López (hasta enero de 2008), Steely Dan, Gun N’ Roses (y Axl Rose), New Kid on The Block, Christina Aguilera, Joe Walsh, Dan Fogelberg, Jimmy Buffett, Aerosmith, Chicago, Fleetwood Mac o Morrisey son algunos de los artistas asociados a lo largo de la carrera de Don Irving como manager, que asimismo ha presidido las discográficas MCA y Giant (la joint venture que formó con Warner, gracias “al empujón” de Mr. Geffen).

 

¿Qué busca Ticketmaster comprando Front Line Management? Aparte de hacerse con un considerable numero de artistas, que garantizan conciertos y por tanto venta de tickets para sus actuaciones, hay un par de objetivos más que deben tenerse en cuenta. Competir y responder a la amenaza de Live Nation es uno y otro es asegurarse el concurso de Azoff, quien se convierte en el CEO –primer ejecutivo- de la que a partir de ahora se denominará Ticketmaster Entertainment.

 

Conviene recordar –quizás la frase más repetida de mis artículos en estos últimos meses- que Front Line pasó a ser propiedad de Warner Music en 2007. Y con esta venta reciben 123 millones de dólares en metálico de Ticketmaster. Por su parte Azoff será propietario del 4,5% de Ticketmaster. Y de las acciones de Front Line que mantuvo tras la venta del año pasado a Warner, se ha acordado –siguiendo la normativa de NASDAQ- un arreglo que se valora en 35 millones de dólares, que representan opciones sobre dos millones setecientas cincuenta mil acciones de Ticketmaster (además de seguir supervisando Front Line, que continuará operando).

 

Estaremos atentos a la evolución de todos estos meneos empresariales y su efecto sobre el negocio. Al menos desde nuestro punto de vista, que no es otro que el coste de las entradas más el odioso cargo extra por distribución. Dicen que “la mano invisible del mercado” (esa misma que ahora con la crisis se ha hecho visible en nuestros bolsillos) es sensible a la competencia, abaratando los precios. Por lo que conocemos en España, es más bien todo lo contario. Los han encarecido. Veremos cuales son las nuevas pautas marcadas por las multis del sector desde la cabeza del Imperio…

 

Publicado en Efe Eme

3 comentarios

Archivado bajo CDI, Cultura, Música

Live Nation (Efe Eme)

25 de octubre de 2008

Live Nation, los gigantes de la música en directo que han producido más de 16 mil conciertos para 1.500 artistas en 57 países, son una fuente inagotable de noticias. De todo tipo. Antes del verano su principal ejecutivo el canadiense Michael Cohl abandonó el barco. Cohl asombró a propios y extraños cuando en 1989 desembarcó en el negocio a nivel mundial, al hacerse con la gira “Steel Wheels” de los Rolling Stones.

 

Fue precisamente él quien impulsó los contratos integrales o “360 deals” en Live Nation. Su salida ha ido forzando también la de algunas de las personas que incorporó para montar la discográfica, como Bob Ezrin (el afamado productor). Se rumorea que la idea de Michael Rapino, el otro hombre fuerte ya en solitario, actual Presidente y CEO, es el contratar servicios externos para marketing y distribución. En otras palabras, va a licenciar sus grabaciones evitando cargarse de personal en un mercado en claro retroceso. Porque además Live Nation debe afrontar una reducción sustancial de gastos, a la vista de sus últimos reportes financieros.

 

A pesar de haber vendido 45 millones de entradas el año pasado los números de la compañía no pintan bien (los últimos datos publicados corresponden al segundo trimestre y llegan hasta el 30 de junio de 2008). Y así lo refleja la caída del valor de sus acciones: a la hora de escribir estas líneas está a 8,45$ la acción, lejos de los 20,74$ su máximo de las últimas 52 semanas. Tanto sus enormes pérdidas acumuladas como sus deudas a corto y a largo plazo lastran su cotización (aparte de los vaivenes del mercado que están a la orden del día).

 

A la vista del enorme número de tickets que mueven, a partir del año que viene, entrarán en el sector de la venta de entradas. Compitiendo directamente -en USA- con otro gigante, Ticketmaster (cuya acción ha bajado un 39% desde que en septiembre Live Nation anunciase esta nueva área de negocio). Para ello cuentan con su potentísimo elenco de artistas exclusivos (a los que recientemente han añadido a Nickelkback y Shakira) más algunos de los principales locales para actuar.

 

Muchos afirmaban que el futuro del negocio de la música estaba en los directos. Siempre afirmé que eso era una realidad desde la noche de los tiempos. Y a la vista de los malos números de un líder como Live Nation empiezo a preguntarme otras cosas. Las mismas que escribía a principios de abril en Primero fue Madonna, luego U2 y ahora es Jay-Z:

 

[…] ¿El futuro son entradas a 100€? ¿El futuro son movidas especulativas como las de Live Nation? Que a pesar de las pérdidas huyen hacía adelante, para montar unas operaciones que resulten sexy en Wall Street. Todo esto recuerda mucho a cuando Branson fichó a los Stones para inflar el valor de Virgin, para luego venderla. Que es lo que leo entre líneas cuando Jay Z afirma I’ve turned into the Rolling Stones of hip-hop. […]

 

Y los últimos acontecimientos en referencia al contrato de U2, me hacen pensar que su problema de cash flow podría ser más grave de lo que a primera vista parece. Cuando el entonces activo Michael Cohl firmó a U2 no se desvelaron cifras. Pero si se supo que no era un acuerdo de “360 grados” porque excluía los derechos editoriales y discográficos (siguen siendo de Universal). El atractivo para Live Nation residía en el tremendo potencial financiero que poseen los irlandeses. Su gira con “Vertigo (2005-2007) recaudó cerca de 400 millones de dólares (la segunda de la historia, tan sólo detrás de la de “Steel Wheels”). Las estimaciones para sus nuevas giras, durante los 12 años que cubre el contrato, superan los mil millones.

 

 

 

A finales de la semana pasada Billboard informaba que U2 recibía un millón quinientas sesenta mil acciones de Live Nation, como parte del pago del contrato firmado con Live Nation en marzo. Mmm. Ya se que los pagos en papel son moneda de cambio frecuente, pero…diecinueve millones de dólares en acciones de una empresa cuyo valor en Bolsa cotiza a la baja…

 

Bono y los suyos (especialmente su manager que es un lince) saben muy bien lo que se traen entre manos. ¿Estarán adquiriendo participaciones en una empresa a la que pronto van a darle “el pase”? ¿Hay algún paralelismo entre esta movida accionarial y la de los Stones cuando ficharon por la Virgin de Branson?

 

Preguntas, preguntas, en una época de incertidumbre, donde la música y el talento pasan a segundo plano…

 

Publicado en Efe Eme

6 comentarios

Archivado bajo CDI, Cultura, Música

Valor y Precio de la Música (en Efe Eme)

17 de mayo de 2008

Ya es sábado, así que tenemos una nueva entrega de La Música de El Mundano en Efe Eme. He elegido un tema que puede resultar polémico (así lo espero). La introducción de Juan Puchades al articulo vuelve a ser de lo más acertada. Escribe:

 

Adrian Vogel opina –y razona sus argumentos- que los discos no son caros, que lo verdaderamente caro son ¡los conciertos! Un asunto que puede resultar polémico, como siempre que se habla de dinero y música.”

 

Lo podéis leer aquí a continuación o pinchando en Efe Eme. La única diferencia son los links (en el blog)

 

Valor y Precio de la Música

 

Valor y Precio son dos términos distintos, pero relacionados. Para definir “valor” nos puede servir cualquiera de las tres primeras acepciones del DRAE:

 

1. m. Grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite.

2. m. Cualidad de las cosas, en virtud de la cual se da por poseerlas cierta suma de dinero o equivalente.

3. m. Alcance de la significación o importancia de una cosa, acción, palabra o frase.

 

Este concepto, valor, aplicado a la música grabada, está por los suelos. Y no es un chiste fácil (por lo del Top Manta). Ahora cuentan más otros aspectos, como los miles de canciones que podemos almacenar en un  mp3 (más de las que podríamos escuchar durante el resto de nuestras vidas). A lo que deberíamos añadir una asombrosa falta de crítica y preocupación por la calidad de reproducción.

 

El “precio” es el valor económico asignado a un bien o servicio. Lo que pagamos. Nos viene marcado. En cambio el “valor” que percibes o le das a algo, es subjetivo. Y puede no ser compartido por otras personas.

 

Soy de los que piensa que “el público siempre lleva razón”. Aunque no sea así. Es una perdida de tiempo y energía empeñarse en demostrar lo contrario. Lo cual no implica renunciar a una labor pedagógica (algo a lo que sí han renunciado muchas cabezas pensantes del sector o simplemente se han equivocado de librillo).

 

¿Cómo se entiende sino la percepción de que los CDs son caros? Y además desde hace años. Probablemente los mismos que llevan sin subir de precio. Hay que recordar las inflaciones anuales, que oscilan entre el tres y el cuatro por ciento, y entonces resulta que en realidad el precio de los CDs ¡ha bajado! Ya sé que se pueden argumentar muchas razones: entre ellas que el precio de partida era alto o que el fondo de catálogo no puede valer lo mismo que las novedades (¿por qué tiene que valer menos el primer disco de Veneno que el último de Bisbal, si el de Veneno es claramente mejor?). El caso es que estas argumentaciones, desde hace más de dos décadas, han calado y permanecido. Pero ya no son válidas desde principios de este siglo. Y en ningún caso, se mencionan dos aspectos que inciden claramente sobre el precio final: el tipo máximo del IVA y el “mark up” de tiendas y grandes superficies.

 

¿La música grabada no es un producto cultural? ¿Y Pronto y Expansión sí? A tenor de su IVA reducido lo son. Y la música grabada no.

 

Los márgenes de los puntos de venta son enormes. Sin llegar a los niveles de perfumería, moda, joyería o marroquinería (donde se pueden alcanzar hasta un 300% de subida sobre el precio de compra al proveedor). Tiendas como El Corte Inglés llegaban a incrementar un 100%. Para entendernos: si como discográfica les vendía el CD a 7 euros + IVA, éste aparecía en el punto de venta entre los 15 y 17 euros (sin mencionar los descuentos y promociones aplicables sobre los 7 euros del ejemplo).

 

Me ciño a la música grabada y en directo. Que son las dos expresiones más fieles de la creación artística y del negocio que se mueve alrededor de la música. Lo demás (camisetas y otras parafernalias) es lo que en el marketing tradicional se conoce como “extensión de marca” y depende de la actividad principal.

 

¡El precio de las entradas es caro! ¿Corren ríos de tinta al respecto? La respuesta es clara: NO.

 

Todavía recuerdo el concierto de Metallica en Zaragoza (junio 2004). En el festival, que se montó en el estadio de La Romareda, también actuaron Slipknot y Lost Prophets. La entrada costaba ¡40 euros! Más de seis mil pesetas por estar incómodo y probablemente lejos del escenario. Y si no eras de Zaragoza había que añadir los gastos de desplazamiento y estancia.

 

Hoy en día, cuatro años después –y omitiendo los astronómicos precios de los Stones– las entradas a festivales oscilan entre los 60 y los 80 euros. Es decir, subidas entre el 50% y el 100%. Muy por encima de la inflación. Si bien es cierto, que Rock in Río tiene algunos días entradas a 49 euros. Y unos pases VIP a 275 euros por día. Que si compras dos ¡te regalan el aparcamiento! El cual cobran ¡a 18 euros diarios! ¿Qué políticos –y qué municipio– han autorizado semejante barbarie? Y nadie se ha levantado en armas y presentado las correspondientes denuncias. En su descargo sólo puedo decir que facilitan transporte gratuito en autobús desde Madrid (¿estaba planificado de antes o ha sido la reacción ante la escasa venta de entradas anticipadas?).

 

Pero con todo, lo más escandaloso es la comisión del 6%, sobre el precio de la entrada, que cobran los puntos de venta autorizados ligados a bancos, cajas o simplemente empresas especializadas (en venta de entradas a espectáculos). ¿Por qué cargan este servicio, que sólo les beneficia a ellos? De entrada, es un claro negocio financiero: recaudando y haciendo caja meses antes del evento. Aparte de poder tener y mover el dinero, permite autofinanciar los gastos de producción y promoción. Y encima te cargan un porcentaje… ¿Se ha escrito y opinado más sobre este tema o sobre el dichoso canon? Creo que conocéis la respuesta.

 

En resumidas cuentas, el valor de la música grabada es pequeño (prácticamente nulo) y la percepción que hay sobre su precio es la de producto caro. En cambio, el valor de la música en directo es alto y no hay ninguna campaña en contra de sus abusivos precios. Ni tanto ni tan calvo…

 

Anteriores entregas de La Música de El Mundano en Efe Eme:

 

Neil Young y las Nuevas Tecnologías (La Música de El Mundano en Efe Eme)

 

Hanna o ¿Dónde está la Crítica? (en EFE EME)

 

Jeff “Skunk” Baxter (en Efe Eme)

 

¿Las listas del negocio o el negocio de las listas? (en efe eme)

 

Las Nueve Vidas de Steve Winwood (La Música de El Mundano en EFE EME)

 

22 comentarios

Archivado bajo Consumo, General, Música