Archivo de la etiqueta: Monarquía

El campechano deja la casa del hijo, le escribe una carta de despedida y se va de vacaciones

elDiario

Normalmente son los hijos los que se van de la casa de los padres. Mas los Borbones son atípicos. Cuando el campechano abdicó el nuevo rey, su hijo Felipe VI, ocupó su casa. Pero el campechano y su abnegada esposa, Doña Sofía, permanecieron en el complejo del Palacio de La Zarzuela.

Ahora es el campechano quien deja la casa del hijo. Le escribe una melodramática y patriotera carta de despedida y se va de vacaciones. Para unos es una huida y para otros es un exilio. Para mi irse a un resort del Caribe es vacacionar. La clave está en el «en estos momentos» de su texto («te comunico mi meditada decisión de trasladarme, en estos momentos, fuera de España.»).

Si posteriormente decide afincarse en otro país, tras este periodo estival, podremos evaluar las implicaciones de este error real sin ninguna causa judicial abierta (de momento). Mientras, dinamita su presunción de inocencia y descoloca a sus defensores. En su día ya comenté que Juan Carlos I se estaba convirtiendo en el peor enemigo de la Monarquía. Este numerito que acaba de montar no deja de ser más de lo mismo.

Doña Sofía se queda en palacio y como todos los años pasará el verano en Mallorca.

Deja un comentario

Archivado bajo General, Política

Lluvia de millones: yo también quiero ser amante del campechano

FB

Lluvia de millones: yo también quiero ser amante del campechano.

Dicen que todos tenemos un precio. Y parece que el de algunas es muy elevado. ¿Las hermanas feministas no tienen nada que decir al respecto? Igual han redactado un comunicado y organizado una recogida de firmas como cuando lo de Juana Rivas y no me he enterado.

Deja un comentario

Archivado bajo General, Humor, Política

Del juancarlismo también se sale 2

JC I

Del juancarlismo también se sale: de momento sigo quitándome. Oigan, igual tenemos una serie. Ya van dos entradas al respecto. Atentos a sus pantallas.

Deja un comentario

Archivado bajo General, Humor, Política

Del juancarlismo también se sale

Deja un comentario

Archivado bajo General, Política

El emérito bananero

El País

Desde siempre he oído hablar de las repúblicas bananeras. Y a continuación se mencionaban una ristra de desmanes y tropelías. Supongo que serían monárquicos quienes así definían a ciertos jefes de estado de repúblicas. También los filosoviéticos usaban el apelativo, para definir las dictaduras latinoamericanas implantadas por EEUU. Pero nunca escuché hablar de las monarquías bananeras. Porque existir existen. Y a raíz de ciertos comportamientos, y las coberturas legales que los protegen, tengo la impresión de vivir en una.

Otro asunto: los republicanos y los antimonárquicos españoles tienen en el emérito a su mejor aliado.

Deja un comentario

Archivado bajo General, Política

Jefes de Estado y coronavirus: Monarquía vs. República

Jarretera

En toda crisis de calado, como esta del coronavirus (que probablemente no lo será en el número de fallecimientos en comparación con la gripe normal), muchas cosas quedan al descubierto y muchos quedamos retratados. Por ejemplo: los cavernícolas españoles y sus órganos de expresión (no hace falta mencionar la larga lista de medios). Se llevaban indignados las manos a la cabeza porque Pedro Sánchez no comparecía. Tenía que ser cuando ellos decidieran que debía hacerlo. No tenían suficiente con el ministro de Sanidad o con Fernando Simón (director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias). Este último se ha convertido en la diana de sus dardos. Pero esto es otra historia. Como la de los que se indignan por todo y no hacen ninguna diferencia entre asuntos (y al final sucede como en el cuento de ¡Viene el lobo!): no distinguen entre la recepción a Guaidó (acorde a lo solicitado por él) o las maletas (se llaman valijas diplomáticas y no se preguntan sobre las de otros países) de una expedición del gobierno venezolana (¿pretenden que viajen sin equipaje?); o el contrato de catering de cinco aviones Falcon (confunden intencionadamente los años de duración del contrato como si fuese uno solo en vez de varios y hacen lo mismo con el número de aviones); también pusieron el grito en el cielo por la suspensión del Mobile porque según ellos no había motivos para ello, para poco después acusar a Sánchez poco menos de haber importado el virus (Eduardo Inda es un claro ejemplo de esto); y así hasta el infinito y más allá. Pues bien, volviendo al meollo del asunto, digo yo o más bien asumo que estos cavernícolas son monárquicos. Igual hay republicanos entre sus filas. No lo descarto, pero serán minoría. Han echado de menos al presidente del gobierno y no a su monarca. Raro, raro.

¿Por qué los cavernicolas monarquicos españoles no han reclamado la presencia del rey? La respuesta es fácil y les retrata: porque sus reclamaciones e indignaciones, sin ton ni son, son fruto de haber perdido las elecciones generales. Su labor de oposición y crítica al gobierno se confunde al parecerse a las rabietas de un niño consentido y caprichoso. Solo que cuentan con poderosos altavoces y medios económicos.

Nuestro rey, Felipe VI, ha anunciado su comparecencia para esta noche del 18 de marzo. No sabemos si nuestro jefe del estado hablará de la crisis del coronavirus o de lo de su padre. ¿O de ambas cosas?

De la otra monarquía que conozco o sigo, la británica, la reina Isabel II no ha hecho ninguna discurso (de hecho creo que el último fue el de Navidad). Sabemos que por el coronavirus ha suspendido un par de viajes y ha cancelado sus garden parties. Lo cual lleva al siguiente punto: las actitudes de los jefes de estado. Reyes y Presidentes.

De las republicas presidencialistas que sigo más o menos, Francia y Estados Unidos, he visto y escuchado a sus jefes de estado. A Macron y Trump. No juzgo ni la cantidad ni la calidad de sus intervenciones. Me limito a señalar que comparecen. No se puede decir lo mismo hasta hoy de Felipe VI ni de Isabel II. Tampoco hay mucho más que decir. La evidencia es abrumadora.

Deja un comentario

Archivado bajo Medios, Política

A Pablo Iglesias le cabe el Estado en la coleta

Debate Uly Martín El País

Parafraseando a Felipe González, sobre Fraga y su cabeza, afirmo que a Pablo Iglesias le cabe el Estado en la coleta. Lo digo con respeto y sin segundas intenciones. Me pareció muy acertado en todas sus intervenciones durante el debate de RTVE. Elogio y aplaudo sus continuas referencias a la Constitución de 1978. Sí, esa misma, la del Régimen del 78 que tanto denostaron (erróneamente) desde Podemos, con Iglesias a la cabeza. Creo que esta reivindicación es tremendamente positiva por varias razones. La primera, repara un error histórico de su formación (el de despreciarla y quererla tirar abajo). Segunda, visibiliza de forma notoria un cambio de orientación política de profundo calado. Y tercera, consecuencia del punto anterior, hace pedagogía divulgando públicamente esta (novedosa) argumentación. Para quienes tenemos una cierta edad podemos recordar otro momento de similar relevancia: cuando Carrillo aceptó la Monarquía y la bandera española.

Son símbolos, la bandera y la Constitución (también la unidad territorial). Las creencias políticas traducidas en las urnas funcionan (nos guste o no) bajo estas premisas simbólicas. Por esto destaco la trascendencia de lo expresado por Pablo Iglesias, invocando nuestra Constitución para expresar sus ideas políticas.

De los otros tres, Pablo Casado me pareció flojo, muy flojo. El peor preparado de los cuatro. En mi opinión fue el claro perdedor de la noche.

Albert Rivera empezó muy agresivo. Atacando a Sánchez, pero con el ojo puesto en el caladero de votos del PP o de los indecisos de centro-derecha. Insistió en no pactar con PSOE y en tender la mano a Casado, quien cometió el error de no recoger el envite. Rivera además tuvo un par de ocurrencias brillantes, a diestra y siniestra: «Bájese del Falcon» a Sánchez y enseñando la foto de Rato preso, le señalaba irónicamente como el del «milagro económico».

Los analistas de derecha y centro-derecha dan a Rivera como vencedor del debate.

Pedro Sánchez estuvo presidencial. No perdió los papeles. Aguantó los ataques de Casado (irrelevantes) y Rivera (que fue a la yugular). Con Podemos, aparte de las lógicas discrepancias, estuvo generoso e Iglesias le devolvió la gentileza. La (aparente) complicidad de ambos ha sido (creo) tranquilizador para quienes apoyamos soluciones progresistas. Pero si no es el caso habrá provocado tremendas urticaria.

Sánchez no tenia mucho que ganar y sí muchísimo que perder. Mantuvo el tipo, consciente del liderazgo que le dan el cargo y las encuestas (tengan estas el valor que tengan).

Queda un segundo debate. El partido de vuelta.

P.D. a Iglesias: pantalón oscuro por favor. Vale incluso un vaquero. Pero ese color veraniego no es adecuado ni propio.

1 comentario

Archivado bajo Política