Archivo de la etiqueta: Lou Reed

Hipgnosis invierte mil millones de dólares en copyrights

Hipgnosis Songs

Merck Mercuriadis (1963) lleva invertidos mil millones de dólares en copyrights, en poco menos de dos años. Ha articulado las adquisiciones a través de Hipgnosis Songs Fund, el fondo que controla la editorial musical Hipnosis Songs y que cotiza en la Bolsa de Londres. Controla un catalogo de unas 12.000 canciones de las cuales aproximadamente 2.000 han sido número uno. El nombre de Hipgnosis es un tributo a la empresa británica de diseño, que tantas portadas hicieron para Pink Floyd (entre otros artistas). Entre los consejeros  de la compañía encontramos a Nile Rodgers y Dave Stewart.

Los mil millones corresponden a 60 operaciones cerradas en los últimos 21 meses. Dentro del vasto catalogo de canciones que Hipgnosis controla están la versión inglesa de “Despacito“, “Umbrella” de Rihanna, “Shape Of You” de Ed Sheeran, “Let’s Stay Together” de Al Green, “Sweet Dreams (Are Made Of This)” de Eurythmics, “Single Ladies” de Beyoncé, “Uptown Funk” de Bruno Mars (Mark Ronson), el catalogo de Nile Rodgers y Bernard Edwards, el de Richie Sambora, Tricky, Mark Ronson, Dave Stewart y un largo etcetera.

Mercuriadis, nacido en pueblo de la provincia de Quebec (Canadá), es un veterano de la industria musical. Se inició con 19 años en Virgin Canadá en el departamento de marketing que llegó a dirigir. Se incorporó a la central en Londres, donde sus responsabilidades se ampliaron al área de A&R. En 1986 se unió a Sanctuary, la compañía fundada por los dos managers de Iron Maiden. En el 2000 se instaló en Nueva York para fundar la división americana de Sanctuary. Además, relanzaron Rough Trade en 2001. Esto posibilitó el lanzamiento de The Strokes, The Libertines, Arcade Fire y Antony And The Johnsons. A finales del 2004 fue nombrado CEO del grupo de empresas de Sanctuary. Desde esta posición gestionó las carreras de Destiny’s Child, Beyoncé, Nelly, Mick Fleetwood, Tommy Lee, The Who, Morrisey, Elton JohnRobert Plant (como artistas más destacados de la oficina de management de Sanctuary). También coordinó grabaciones de Megadeth, Kiss, Gene Simmons, Paul Stanley, Lynyrd Skynyrd, The Allman Brothers Band, Earth, Wind & Fire, Simple Minds y Lou Reed. A finales de octubre de 2006 presentó su renuncia a Sanctuary tras 20 años de servicio. Y fundó Hipgnosis con Morrisey y Guns N’ Roses como sus primeros autores.

La de Hipgnosis es una apuesta arriesgada por el elevado desembolso. Pero es una apuesta garantizada por la calidad y el potencial comercial del repertorio adquirido.

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Música

¡Qué grande es Fernando Aramburu!

¡Qué grande es Fernando Aramburu! Sus artículos del domingo en El Mundo son espectaculares. El de hoy, ETA y su narrativa,  sobre la presunta petición de perdón por parte de la banda terrorista es sencillamente magistral. No se puede decir más alto ni más claro. Los de domingos anteriores, igual de lucidos y brillantes, alternan fina ironía y buen costumbrismo, mientras reflejan una bonhomía que con el paso del tiempo será legendaria.

Si quieren hacerse un favor no se pierdan sus entrevistas semanales en El Cultural (también de El Mundo). Son una delicia. La revista solo cuesta un euro y es la mejor inversión cultural que puedan hacer.

Aramburu se desnuda (artísticamente) y hace lo propio con sus invitados, primeras figuras de las artes (con preferencia para quienes escriben, cosa lógica al compartir oficio).

Este jueves pasado se publicó la conversación con Manuel Vilas (su “Ordesa” está arrasando). Está en la portada de El Cultural (no pongo el enlace porque no la han subido). Y claro, en cuanto se refieren a la música me entusiasmo. En esta ocasión Don Fernando, haciendo referencia a la magnifica entrevista que Fran G. Matute le hizo a Rodrigo Fresán en Jot Down, pregunta a Vilas si a él le pesa su amor por Lou Reed a la hora de escribir, como le sucede a Fresán con Dylan. El que estos novelistas de relieve y prestigio (entre otros), tengan referentes rock no solo refrenda la importancia de nuestra música, es que agranda más aún la literatura de estos enormes escritores.

¿Se nota que soy fan de Fernando Aramburu?

1 comentario

Archivado bajo Cultura, Libros, Música, Medios

Un siglo de canciones 139: “Perfect Day” (por Elena Gabriel)

En 1974 me enamoré de un chico guapísimo que regresaba a Madrid, tras haberse criado en Londres, con su colección de vinilos…  “Transformer”, entre ellos.

Un LP que lo acompañaba desde 1972. Fue la primera vez que lo oí.

Embelesada por ese álbum, no dejé de escucharlo hasta hoy.

Había una canción, una canción perfecta.

Describía lo que era mi vida en esos tiempos: un encadenamiento de días perfectos.

Volver de su casa en el último autobús, con “Tranformer” bajo el brazo (lo teníamos a medias) y consciente de que todo había sido maravilloso… la tarde sobre la moqueta, frente a la chimenea, o en su habitación escuchando una y otra vez ese mágico plástico… y al llegar el verano, la piscina sin vecinos, las noches locas, subir a su casa, “Make Up”, “Walk On the Wild Side”…

…claro, así cualquiera es feliz. Joven enamorada y pensando que “Perfect Day” habia sido escrita PARA MÍ…

Pero ¿quien no ha vivido no uno sino varios “Perfect Days”?

Transformer

transformerConocía a Lou Reed porque era fan de Velvet Underground a finales de los 60. La locura de esos años, Warhol, la Factory, todo era provocación y vanguardia. A una niña criada en un ambiente liberal eso no podía no gustarle.

Pero no conocía su primer LP en solitario.

Por supuesto, tampoco el segundo: “Transformer.”

Era agosto de 1972.  David Bowie, Mick Ronson (exMott The Hoople y, a la sazón, guitarra de The Spiders of Mars, el grupo de Bowie) y Reed entraron en los Trident Studios de Londres para grabar un LP y, tres meses más tarde,  esta joya salía a la venta.

Ronson and Reed

Bowie y Ronson (en la foto con Reed) producían. Ronson además, tocaba el piano, la guitarra y hacía las armonías vocales.

Transformer” era un racimo de canciones maravillosas, con un sonido cuidado, lejos del “White Light-White Heat” de Velvet Underground.

WOTWSEl primer single era el smash-hit: “Walk On The Wild Side” en la cara A. En épocas de glam, Warhol, bisexualidad y heroína, todo era ambiguo y sugerente. Fue un éxito y hasta hoy sigue siendo un referente de la época… que no ha envejecido.

Una canción perfecta

Pero la cara B era aún mejor. Era “Perfect Day”. Era dulce, suave, nostálgica y más en estilo de “Pale Blue Eyes” o “Sunday Morning”. La armonía y la letra parecían ensamblarse tan bien… todo era como la canción: perfecto. Decía así:

“Un día perfecto. Bebimos sangría en el parque y luego, al oscurecer, de vuelta a casa.

Un día perfecto. Dimos de comer a las animales del zoo, fuimos al cine y luego, a casa.

Oh, ha sido un día tan perfecto, me alegro de haberlo pasado contigo… tan perfecto… me tienes colgado…

Un día perfecto, no importan los problemas, pasando juntos el fin de semana, qué divertido…

Un día perfecto, has conseguido que me olvidara de mí. Pensé que era otro, alguien bueno…

Recogerás lo que sembraste.”

Curiosa la última frase. Mientras que el texto era obvio, nunca supe a qué venía una cita del Antiguo Testamento (Carta de San Pablo a los Gálatas)

Una canción de amor, de amistad, de esas cosas que nos pasan de niños, de adolescentes y de mayores. Con Mick Ronson haciendo los arreglos de cuerdas. Y Lou Reed, encantado con ese sonido, bajaba la voz al cantar para que resaltaran los arreglos.

Emocionante, suave, melódica, profunda…

Con una historia tan sencilla como un fin de semana urbano, una loa a la amistad o al amor. Eso que sentimos por algunos amigos y que nos hace sentir tan felices.

Que si es amor, que si es droga…

Lou Reed la escribió contando un día que pasó con su novia, Bettye Kronstad, en Central Park.

Aunque la leyenda dice que era una oda a la heroína.

Sí, en aquel entonces Lou Reed estaba enganchado a la heroína, como tantos otros. Nunca me creí que ese texto tan hermoso pudiera hablar sólo de droga -por muy maravillosa que fuera- sino de amor, incluso un amor platónico. Los drogadictos también se enamoran. Con o sin sexo, de sus parejas o de sus amigos.

Y también escriben canciones perfectas.

Se puede hablar mucho de ello: que si en “Trainspotting” (la película de 1996) la escogieron para un personaje heroinómano, que si un opiáceo es más perfecto que el sexo (como diría Reed en una canción posterior, “Kicks” : “Era mejor que el sexo”. Pero no dice a qué se refiere…), que si los conflictos internos de un Reed enamorado/enganchado/endiosado…

Tampoco me interesó la versión a cargo de muchos artistas que sacó la BBC en 1997.

Hay un documental sobre el making of de “Transformer”. A partir del minuto 44 se puede ver a un Lou Reed mayor, emocionado con los arreglos de la canción.

Prefiero seguir con mi oda al Día Perfecto,  ese día que pasas con alguien o varios a quienes quieres de verdad. Da igual que haya drogas, bebidas, parque, coches… sólo importa esa sensación de amor en estado puro que te llevas a casa y con la que te acuestas por la noche.

Fue un día perfecto.

Y te duermes.

Gracias, Lou.

Letra original

Just a perfect day
drink Sangria in the park
And then later
when it gets dark, we go home

Just a perfect day
feed animals in the zoo
Then later
a movie, too, and then home

Oh, it’s such a perfect day
I’m glad I spend it with you
Oh, such a perfect day
You just keep me hanging on
You just keep me hanging on

Just a perfect day
problems all left alone
Weekenders on our own
it’s such fun

Just a perfect day
you made me forget myself
I thought I was
someone else, someone good

Oh, it’s such a perfect day
I’m glad I spent it with you
Oh, such a perfect day
You just keep me hanging on
You just keep me hanging on

You’re going to reap just what you sow
You’re going to reap just what you sow
You’re going to reap just what you sow
You’re going to reap just what you sow

Entradas relacionadas:

1 comentario

Archivado bajo Cultura, Música

Un siglo de canciones 58: “Walk On The Wild Side”

23 de febrero de 2010

Todos los aficionados a la música han conocido, oído y apreciado “Walk On The Wild Side” de Lou Reed. Pero quizás no tantos conozcan como surgió esta canción: originalmente fue un encargo para que Reed compusiese un musical, basado en la novela del mismo titulo de Nelson Algren.

El libro se editó en 1956 y en 1962 se rodó una película dirigida por Edward Dmytryk con Laurence Harvey, Capucine, Anne Baxter, Barbara Stanwyck y una primeriza Jane Fonda. El tema central del film también se llamaba “Walk On The Wild Side”. Mack David hizo la letra y Elmer Bernstein compuso la música. Interpretada por Brook Benton, fueron nominados al Oscar para la mejor canción original. La canción evocaba, con aires de jazz y gospel, el barrio de Storyville de Nueva Orleans, la ciudad donde se desarrollaba la trama.

El musical no se materializó pero el ex Velvet Underground se quedó con la copla. O más bien, con el titulo.

Un par de años después y bajo la producción de David Bowie (y Mick Ronson) se produjo el lanzamiento de nuestra canción de hoy. Original de Lou Reed “Walk On The Wild Side” reflejaba a una serie de personajes habituales de la Factory de Andy Warhol: Holly Woodlawn, Candy Darling, Joe Dallesandro (el Little Joe del “never once gave it away/ everybody had to pay and pay/ a hustle here and a hustle there”), Jackie Curtis y Joe Campbell (su mote era Sugar Plum Fairy). Candy Darling sería también protagonista del  “Candy Says“, otra canción de LR.

El single, que tenía “Perfect Day” en su cara B, se publicó como adelanto de su segundo álbum en solitario “Transformer”. A pesar de su letra que rompía moldes y tocaba diversos temas tabúes (sexo explicito, transexualidad, prostitución masculina, drogas, expresiones racistas) tuvo una enorme difusión en las radios de la época.

Por entonces andaba yo en la pionera 99.5. Y “Walk On The Wild Side” (además del “Transformer”, Bowie y el Glam Rock del momento) era habitual en mis programas. De hecho estrené “Transformer” en España (antes lo hice con el single de “Walk On The Wild Side“) en mi programa de la 99.5 (Radio Popular FM). Desde Madrid esta pieza, con esos coros tan decadentes y sugerentes, eran la puerta a otros mundos, con Nueva York como la indiscutible nueva capital del rock.

Entradas anteriores en:

Un siglo de canciones (todos los posts)

Entradas relacionadas:

Warhol en La Casa Encendida (otra excusa)

Paseando a Nico por Madrid: Toda una experiencia Pop (por Antonio San José)

Nico (Efe Eme)

11 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

Nico (Efe Eme)

11 de octubre de 2008

Este fin de semana se celebra, en el Royal Festival Hall de Londres, el concierto tributo a Christa Päffgen (Colonia, 16 de octubre, 1938 – Ibiza, 18 de julio, 1988) más conocida como Nico. Como ha ido informando puntualmente EFE EME el homenaje está organizado por John Cale, quien fue su compañero en la Velvet Underground y productor de sus primeros discos en solitario.

 

Hace veinte años, a punto de cumplir los 50,  veraneando en Ibiza con su hijo, sufrió un pequeño infarto mientras montaba en bici. La caída provocó una hemorragia cerebral y falleció al día siguiente. Después de sobrevivir a quince años de adicción a la heroína murió a causa de una serie de episodios e infortunios médicos no suficientemente aclarados. Este pasado miércoles el diario inglés The Independent calificaba su muerte como una de las más absurdas de la historia del rock & roll.

 

John Cale ha reunido a The Fiery Furnaces, Mark Linkous de Sparklehorse, James Dean Bradfield de los Manic Street Preachers, Liz Green, Nick Franglen (Lemon Jelly, Blacksand) y Peter Murphy de Bauhaus, entre otros, para interpretar sus canciones favoritas de Nico.

 

Foto de Gerald Marlanga

¿Pero quien era esta polifacética mujer que se codeo con los Stones, Warhol, Fellini, Dylan y cuyo nombre apareció en la portada del primer disco de la Velvet –el de la banana- compartiendo honores?

 

En su adolescencia, tras abandonar el colegio, su madre le encontró trabajo como modelo en Berlín. Trabajando en Ibiza conoció al fotógrafo Herbert Tobias quien empezó a llamarla Nico, por su ex novio el cineasta Nico Papatakis. Una vez instalada, a finales de los 50, en Paris empezó a trabajar para las revistas más importantes del momento (como Elle y Vogue). Tras varias apariciones en anuncios de TV dio el salto a la gran pantalla. Primero con un pequeño papel en “La Tempesta” de Alberto Lattuada (1958) hasta que en 1959 apareció en el clásico de FelliniLa dolce vita”. Para entonces vivía a caballo entre Paris y Nueva York, donde asistía a las clases de interpretación de Elia Kazan en el Actor’s Studio de Lee Strasberg. En 1962 dio a luz a su hijo, Ari. Alain Delon nunca reconoció su paternidad pero le adoptó, aunque fue la madre del actor francés quien  le educó. Al año siguiente protagonizó “Strip-Tease” (de Jacques Poutrenaud) para la que grabó la canción principal, producida por Serge Gainsbourg (¡se editó por primera vez en 2001 en la recopilación “Le Cinéma de Serge Gainsbourg”!).

 

Brian Jones, de los Stones, se cruzó en su vida en 1965. Y se la llevó de Paris a Londres, donde grabó su primer single “I’m Not Saying” para Immediate Records, el sello de Andrew Loog Oldham, el entonces manager de los Rolling Stones. La canción era original de Gordon Lightfoot (de su primer álbum) y contaba con la presencia y dirección de John Paul Jones y Jimmy Page (que compuso la cara B). El clip promocional está disponible en youtube. En Immediate también grabaron P.P. Arnold,  John Mayall, Savoy Brown, The Small Faces, The Nice, Fleetwood Mac, The Groundhogs, Chris Farlowe y Humble Pie.

 

Ese mismo verano conoció a Bob Dylan (un par de años después compondría “I’ll Keep It With Mine” para su primer LP en solitario “Chelsea Girl”, de 1967). Fue precisamente Dylan quien la presentó a Andy Warhol y Paul Morrissey, con los que trabajó en sus películas (“Chelsea Girls”, “The Closet”, “Sunset”, “Imitation of Christ”).

 

Alternaba su trabajo cinematográfico con apariciones en la Exploding Plastic Inevitable de Warhol, una performance multimedia que incluía danza (Gerald Marlanga), proyecciones, efectos especiales y música (Velvet Underground).

 

Desde luego nos sorprendió cuando Andy sugirió que entrase en la Velvet Underground. Ninguno sabíamos como integrarla, pero como cada uno iba a lo suyo ni lo discutimos ni lo rechazamos” declaraba John Cale la semana pasada al The Times. Para continuar diciendo “Ahí teníamos a una mujer formidable. La primera supermodelo del mundo. Nos fascinaba su estilo. Por supuesto que la habíamos visto en La Dolce Vita de Fellini, donde en su primera aparición es presentada como esa vaca alemana.

 
Acabó cantando tres canciones en el histórico debut The Velvet Underground and Nico –“Femme Fatale”, “All Tomorrow”s Parties” y “Ill Be Your Mirror”- aparte de hacer coros en “Sunday Morning”. Corría el mes de marzo del año 1967 cuando se editó –con casi un año de retraso- uno de los discos más influyentes de la historia del rock. Pero fue un fracaso en ventas y pasó desapercibido, dada la naturaleza de las canciones y su temática. Mientras en Nueva York John Cale y Lou Reed experimentaban, en la Costa Oeste se preparaban para el “verano del amor”.

 

A su lista de amores famosos ahora se unían ambos líderes creativos, lo que probablemente supuso la ruptura entre VU y Nico, al terminar la gira del Exploding Plastic Inevitable. La aparición de Jim Morrison en su vida imagino que también tendría algo que ver (al que sucedieron Jackson Browne, Tim Buckley e Iggy Pop). De hecho dejó de ser rubia. Como recordaba John Cale primero se tiñó el pelo con henna y al poco paso a ser morena. Pero tanto Reed como Cale si siguieron colaborando profesionalmente con su carrera en solitario. Al igual que posteriormente lo harían otros como Brian Eno y Phil Manzanera.

No se trata de ir analizando disco a disco, pero su influencia aun perdura hasta nuestros días, con nuevas generaciones de músicos reconociendo sus meritos artísticos. Además de los que participan en el tributo de este fin de semana, bajo la batuta del siempre fiel John Cale, podemos encontrar nombres que la reconocen como Siouxsie and the Banshees, Patrick Wolf, Bauhaus, Stevie Nicks, Patti Smith, Morrissey, Björk, Coil, Jocelyn Pook, Fabienne Shine o Shannon Hoon de Blind Melon que llamó a su hija Nico Blue.

DISCOGRAFÍA:

 

1967: The Velvet Underground and Nico

1967: Chelsea Girl

1969: The Marble Index

1970: Dessertshore

1973: The End

1981: Drama of Exile

1985: Camera Obscura

 

En directo:

 

1974: June 1, 1974 (con John Cale, Brian Eno y Kevin Ayers)

1982: Do or Die: Nico in Europe

1985: Nico Live in Paris

1986: Live Heroes

1986: Behind The Iron Curtain

1987: Nico in Tokyo

1988: Fata Morgan

1989: Hanging Gardens

1994: Heroine

2003: Femme Fatale: The Aura Anthology (reedición del “Drama In Exile” más un directo)

2007: All Tomorrow’s Parties

 

Publicado en EFE EME

 

Video de “Femme Fatale” de la VU & Nico

 

Para los más interesados pinchando aquí podéis ver un documental italiano de 40 minutos.

 

Algunas portadas:

10 comentarios

Archivado bajo Cine, Cultura, Música

Así están las cosas: el círculo vicioso (Efe Eme)

27 de septiembre de 2008

El otoño ya está aquí y por tanto pasó la época de los grandes festivales. Haciendo un repaso a vista de pájaro (o a vista de “vogel”) me quedan claras algunas cosas. Que intentaré desgranar a continuación.

 

La accesibilidad y portabilidad de la música “enlatada” ha significado una merma en la calidad de reproducción del sonido. Y en algunos casos también en las fuentes de origen: las grabaciones. Esto no parece importarle a la gente joven de hoy en día. Quienes prefieren la cantidad sobre la calidad. Y también, y esto si que me parece relevante, la posibilidad de elegir y seleccionar las canciones que les gustan. Lo cual implica un cambio importante en sus fidelidades a la hora de escuchar música. En su A&R personal ahora prima la R, de repertorio, sobre la A, de artistas. A quienes se mantienen fieles en sus apariciones en festivales, donde además encuentran la oportunidad de reunirse con sus iguales.

 

¿Pero qué ha pasado este verano? Podríamos decir que los grandes triunfadores han sido los veteranos. ¿Qué entiendo por veteranos? A todos aquellos que han sobrepasado la edad limite de supervivencia. Esos 33 años que Mick Jagger fijó como edad de retiro, a principios de los 70. Y que tuvo continuidad en los títulos de dos álbumes “Too Old To Rock ‘n’ Roll: Too Young To Die” (“Demasiado Viejo Para el R&R: Demasiado Joven Para Morir”) de Jethro Tull (1976) y el “Los Viejos Rockeros Nunca Mueren” de Miguel Ríos (1979), el que hoy en día está marcando la pauta.

 

Porque repasando carteles, la lista es apabullante. A los cuarentones que siguen en activo tenemos que sumar a aquellos que se han vuelto a reunir o han decidido abandonar sus cuarteles de invierno. Cito un puñado de ejemplos: Tequila, Calamaro, Nacha Pop, Iggy Pop y los Stooges, Chuck Berry, Tom Waits, Bob Dylan, Neil Young, Bruce Springsteen, Lou Reed, The Police, Blondie, Leonard Cohen, Sex Pistols, Patti Smith, Burning, Enrique Morente y Lagartija Nick. Y en estos dos ultimos quisiera detenerme un instante:

 

Han rescatado su proyecto “Omega”, de 1996. Y al igual que Lou Reed con “Berlín” (1973) que lo presentó por primera vez en directo en 2006, Morente y Lagartija Nick han realizado actuaciones muy escogidas. Y leyendo El País del pasado jueves, Xavi Sancho en su “Tócalo otra vez, pero que sea de principio a fin” nos cuenta que esta tendencia ya es moda. Tuvo su origen en el festival ATP (las iniciales del tema “All Tomorrow’s Parties” de la Velvet Underground) y su creador lanzó posteriormente los conciertos Don’t Look Back. La formula llegó a España de la mano del Primavera Sound.

 

Repasando las criticas de los festivales del verano, hay unanimidad en que los triunfadores se encuentran entre un puñado de artistas que son Neil Young, Springsteen, The Police, Dylan y Leonard Cohen (sin olvidar la reunión de los Jayhawks). Es más, nuestros hermanos del RockDeLuxe en su último número dicen que la foto de Morente y Cohen es la imagen del FIB, uno de los templos de la modernidad. Un pequeño inciso: al igual que en una entrada anterior les daba “un meneito” por su escaso apoyo a la música española en un ejemplar concreto, en este caso alabo su ultima portada (El Guincho), así como su informe sobre el nuevo indie nacional (primera parte) y el CD conmemorando los 25 años de la discográfica independiente Munster. Es decir, los nuestros tanto artistas como emprendedores.

 

¿Qué está sucediendo para que la nostalgia se lo esté llevando crudo? Ya sabemos aquello de quien tuvo retuvo. ¿Pero a estos niveles? ¿Hemos perdido la capacidad de riesgo? Al menos la han perdido las discográficas, que ante el “acoso” -y el descenso en ventas producido como consecuencia- restringen presupuestos y apuestan sobre seguro. Que casi nunca suele ser la mejor música (cumpliéndose los pronósticos de algunos a quienes nos consideraban agoreros). La gente ha encontrado nuevas formulas –y más económicas- para conocer nuevos sonidos. Pero estas nuevas formas de exposición no alcanzan masa crítica. Lo cual dificulta su conocimiento y difusión. Siendo los directos, como siempre, la mejor forma de conocer la valía real de los nuevos aspirantes al Olimpo. Mientras que los promotores y organizadores de conciertos y festivales, apostando sobre seguro, pujan por los grandes nombres. Aquellos que atraen al público, a los políticos en el poder y a los patrocinadores. Elevando el precio de las entradas. Cuadrando este círculo vicioso en el que estamos sin encontrar la salida…

 

Publicado en Efe Eme

6 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música