Archivo de la etiqueta: José Alfredo Jiménez

Muddy Waters, José Alfredo Jiménez, Pérez Prado y Little Richard y los Bikinis…

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Y me he quedado tan a gusto. Me toca repasar, pulir, editar. Sirvan estas breves lineas para que entiendan mis ausencias.

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José Alfredo Jiménez: El valor de la vida

JAJ

Soy devoto de José Alfredo Jiménez desde que le descubrí a principios de la década de los 70 gracias a Gonzalo García Pelayo. Fue en los tablaos madrileños, donde adoptaban sus Rancheras y Boleros. Gonzalo grabó su “Vamonos“en el primer álbum de María Jiménez (1976).

No voy a extenderme sobre su enorme figura (renovó las Rancheras y los Corridos para luego lanzarse a por los Boleros) que para eso les pongo un excelente documental, “El valor de la vida“, a continuación. Lo explican muy bien y nos pone su disipada vida en contexto. Tan solo decir que escribió la primera letra punky en español. La de “El Rey” cuyo estribillo dice:

Con dinero  y sin dinero/ yo hago siempre lo que quiero/ y mi palabra es la ley/ No tengo trono ni reina/ ni nadie que me comprenda/ pero sigo siendo el rey.

No se pierden el programa de TV. Merce la pena.

P.D.: en la última película de GGP “Alegrías de Cádiz“, tras un silencio cinematográfico de 31 años, hay un lema que se repite a lo largo de la película: “ser fiel a lo incierto”. Si hay alguien que da el tipo y es una prueba viviente de la fidelidad a lo incierto ese es sin dudas José Alfredo Jiménez. La frase se puede escuchar al final de la magistral intervención del Romancero Salvador Fernández Miró sobre un texto de Gómez de Cádiz. ¡Viva la Pepa!

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Pelea de gallos: José Alfredo Jiménez y Cuco Sánchez

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Un siglo de canciones 60: “El Rey”

9 de marzo de 2010

Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero

y mi palabra es la ley

no tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda

pero sigo siendo el rey.

Una piedra del camino me enseñó que mi destino era rodar y rodar

rodar y rodar, rodar y rodar,

después me dijo un arriero que no hay que llegar primero,

pero hay que saber llegar.

Con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero

y mi palabra es la ley,

no tengo trono ni reina, ni nadie que me comprenda

pero sigo siendo el rey.”

Desde la primera vez que escuché esta canción pensé que estaba imbuida de ese espíritu rockero que me tenía absorbido el seso. Pero el descubrimiento se produjo tarde, muy tarde, porque era reacio a músicas que no fuesen rock o pop. Y más concretamente, las rancheras y el flamenco formaban parte de mis fobias.

De la mano de Gonzalo Garcíapelayo –y también de algunos compañeros de la 99.5– fui madurando y abriéndome a otros mundos sonoros.

A mediados de los 70 los tablaos de Madrid aún estaban vivos y funcionaban muy bien. El elenco artístico era de primer nivel (Paco de Lucía, Camarón, Pansequito, Lebrijano, Paco Cepero, Arturo Pavón, Turronero, etc.) y los cuadros flamencos eran un semillero de mujeres que acabarían triunfando (Arena Caliente, María Jiménez, La Venta, Remedios Amaya).

José Alfredo Jiménez, autor de “El Rey” entre otros muchos clásicos, está considerado el mejor compositor de rancheras de la historia. También compuso corridos y huapangos. Y jugó al fútbol en la primera división mexicana. Pero pudo su pasión por la música. A pesar de no saber tocar ningún instrumento. Se cuenta que silbaba sus melodías y Rubén Fuentes, el director musical y arreglista del Mariachi Vargas de Tecalitlán, las traspasaba al papel pautado.

Compuso más de mil canciones: innumerables éxitos, cantados por los más grandes intérpretes hispanos. Su repertorio forma parte de las bandas sonoras de la época de oro del cine mexicano. Eran películas  protagonizadas por los cantantes e ídolos locales.

Su muerte –cirrosis hepática- en 1973 a los 47 años de edad resucitó sus éxitos en nuestro país, especialmente en los tablaos. En locales como Torres Bermejas, Las Brujas o Canasteros aprendí que todo se podía rumbear. Adaptar por bulerías o tangos también era posible, pero no en todos los casos.

Fue en esas noches, mientras Gonzalo preparaba el debút de María Jiménez (con temas de Silvio Rodríguez y José Alfredo Jiménez entre otros), cuando descubrí el desgarro de las rancheras. Y la enorme profundidad de José Alfredo Jiménez. Obviamente la canción que más me impactó fue “El Rey”. Era otra iniciación a músicas populares de otras latitudes, pasadas por el túrmix de la rumba flamenca.

El Rey”, cuya temática es casi punky, había sido un pelotazo en España en la versión de Vicente Fernández.

 

Sé que a Don Ricardo, del blog “A Sueldo de Moscú” le agrada especialmente la interpretación de Pedro Vargas (el youtube está enlazado en su nombre). Pero es de justicia cerrar con el gran José Alfredo Jiménez, su autor, un grande entre los grandes.

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Un siglo de canciones (todos los posts)

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