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El regreso al Bernabéu (con goleada)

Javier Gandul AS

El Real Madrid regresaba al Bernabéu, su casa. El último partido que disputamos en nuestro estadio fue el 1 de marzo de 2020. Derrotamos al Barça. No lo celebré, me fui rápido a casa y me autoconfiné. 560 días después, con aforo reducido y un estadio en obras, volvía a ver un partido de mi equipo en nuestro campo de siempre.

En los aledaños del estadio los aficionados estaban atentos a la remontada del Madrid de baloncesto, en la final de la Supercopa. El Barça llegó a tener una ventaja de 19 puntos. 

A los 3 minutos de juego Miguel Gutiérrez la pifió. Un mal pase imprudente provocó un lio. Casemiro y Nacho tampoco estuvieron finos. Iago Aspas, el más listo de la clase, se aprovechó y se hizo con la pelota. Se la regaló a Santi Mina, quien fusiló a placer. 0-1. No salíamos de nuestro asombro.

El Madrid se puso las pilas. Y Vinicius empezó su show. Su conexión con Hazard en banda izquierda funcionaba. Al menos durante la primera media hora. 

La presión alta del Celta dificultaba la salida de balón merengue. Los gallegos, muy argentinos en su concepción del juego, no renunciaron al ataque. El Madrid acosaba el área rival pero sus remates entre los tres palos se tropezaban en defensas o en Dituro, el meta rival. Notable su primera mitad, en la que incluso llegó a despejar de cabeza fuera de su área un balón largo.

El dominio blanco encontró su premio en el 23. Un envío cruzado de Casemiro, lo centró de volea Fede Valverde y lo remató Benzema, también de primeras. 1-1. Pero a la media hora el Celta volvía a adelantarse. En otro error defensivo nuestro. Nacho salió a destiempo a la divisoria de ambos campos. Se tragó el balón y se llevo por delante a Aspas (vio la amarilla tras el gol). El balón lo pilló el lateral derecho, Hugo Mallo. Corrió la banda derecha prácticamente sin oposición. Su centro al área lo taconeó Cervi. Dio en el palo y volvió a Cervi que esta vez si acertó con la red. 1-2.

El Madrid entró en una fase de dudas. No se encontraba. Un par de jugadas polémicas ahondaron en las heridas blancas. Unas manos en un córner fueron reclamadas por los jugadores y la afición. La segunda fue una roja de manual no señalada. Una brutal entrada de Murillo a Hazard. Esta acción, con 1-2, devolvió a Hazard al túnel del que parecía querer salir. 

El 1-2 al descanso dejaba en evidencia nuestros errores y el acierto rival. No podemos decir lo mismo del Madrid. No materializamos nuestras fases de buen juego y fuimos castigados por dos errores puntuales.

En la segunda mitad salió bien todo lo que no salió en la primera parte. Sacó de centro el Celta, el Madrid robó la pelota y se lanzó al ataque. Gutierrez metió una banana a la cabeza de Benzema. El francés cabeceo cruzando la pelota al palo largo. 2-2 nada más arrancar la segunda mitad. Al rato, nueve minutos después, Benzema desde la línea media blanca le mete un balón en profundidad a Vinicius. La velocidad del brasileño es espectacular. Se planta ante Dituro y le bate con maestría, un toque con la derecha hacía el palo contrario. 3-2. Se le había dado la vuelta al marcador.

Gabriel Bouys AFP AS

El Celta no se resignó y siguió peleando. Y es cuando apareció Courtois que con dos paradas consecutivas salvó el gol del empate.

Ancelotti retiró a Hazard e hizo debutar a Camavinga, fichaje que promete. Corría el minuto 65 y a los seis minutos de estrenarse como jugador madridista metía su primer gol. Modric se hizo un Fede Valverde. Irrumpió entre líneas superando rivales. Pisó el área y su disparo con el exterior, marca de la casa, lo salvó Dituro. Camavinga que acompañaba la jugada por el callejón del 8, recogió el rechace y con el interior de su pie izquierdo lograba el 4-2. No podía haber mejor estreno para el joven centrocampista francés. Dejó buenas impresiones. Destacaría su facilidad para colocarse desmarcado, ofreciéndose siempre como solución para el compañero con el balón.

El festival de Benzema y Vinicius tuvo su broche final en el 86. Vini, en la derecha, entra en el área. Tira un amago e intenta irse. Uno de los dos defensas que le cubrían, pica y le hace penalti. Benzema lo transforma. Su tercer gol de la noche y el 5-2 con el que finalizó el encuentro.

El Madrid pasó del 1-2 de la primera parte al 4-0 de la segunda. La segunda mitad nos devolvió la felicidad de volver a nuestro campo, con una exhibición de goles y buen juego. 

 

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Benzema se impone en Vigo

AS Villar

Las alharacas de un exagerado optimismo respecto al sorteo de Champions nos llevó a olvidar el partido de esta tarde en Vigo. El ruido mediático tapó incluso la baja de Sergio Ramos (por un golpe en el último entrenamiento). De repente ya éramos campeones de Europa por unas bolas que no nos fueron desfavorables. El peligro inmediato para el Real Madrid era el Celta de Vigo. Lo que nos debía preocupar ahora y no la eliminatoria europea de abril.

Zidane alineó a los tres clásicos de oro (Modric, Casemiro y Kroos), incorporando a Fede Valverde al once titular. Vinicius acompañaba arriba a Benzema. En defensa Nacho suplía a Ramos y Lucas Vázquez volvía al lateral derecho. Al gallego si no le volvemos loco esta temporada, cerca estaremos. Aprovecho para criticar su ausencia en la última lista de Luis Enrique. ¿Hay mejores, más versátiles, con tanta experiencia y títulos  como Lucas Vázquez entre los elegidos por el seleccionador? La respuesta es sencilla: no. De hecho nuestro canterano es el jugador más parecido a Luis Enrique que hay en el fútbol español. Respecto a Nacho podría hacer la misma pregunta.

El Madrid saltaba al campo, en una tarde soleada y ventosa, como el único representante español en cuartos de final de la Champions 2020/21. Sacamos de centro y para variar el balón acabó en los pies de Courtois. Los veteranos del blog ya conocen mi aversión a esta jugada.

Valverde salió de Michel

La primera ocasión (min. 8) llegó en un remate de Benzema tras un saque de esquina. Su remate fue desviado a un nuevo córner. 

Daba la sensación que no habíamos salido a mamonear. Fuimos a por el partido desde el inicio. Ambos equipos presionaban y no daban un balón por perdido. Se imponía nuestra calidad, con buenas aperturas al primer toque de Casemiro. Los ataques locales eran escasos. Y perdían pronto la pelota. Menos en el 14 que se acercaron con peligro. Nacho despejó con contundencia. Como debe ser.

Modric y Kroos buscaban la velocidad de Vinicius. El brasileño era un incordio constante. Sin precisión, pero un dolor de muelas para la defensa. Esa doble línea, del alemán y el croata, presionaba arriba y bajaba a defender. Estos movimientos imposibilitaban el juego del Celta.

Benzema hizo el 0-1 al filo del minuto 20. Lucas Vázquez abrió el juego de la banda derecha a la izquierda. Su pase es para Kroos. El alemán avanza y según va a entrar en el área, por el vértice de la misma, filtra un centro a Benzema. El galo controla y con el interior de la diestra coloca la pelota en el palo contrario. ¡Golazo! 

En el 26 un pase de Benzema encontró el pecho de Vinicius. Pudo haber sido el segundo gol. El brasileño estaba prácticamente solo a puerta vacía. El pase vino demasiado fuerte. Entre el gol y este lance hubo dos amarillas, una para cada equipo (Vini y Tapia).

En el 29 Benzema volvió a marcar. La presión de Modric forzó que la pelota llegase rara a Tapia. Kroos se la robó y el balón alcanzó a Benzema. Avanzó lateralmente y fusiló al meta. El olfato goleador de Benzema y la doble línea de Modric y Kroos (como ante el Atalanta) estaban siendo imparables. 

Un minuto después del 0-2 una frivolidad de Santi Mina, la dio de tacón, impidió que el Celta anotase. 

Kroos vio la amarilla en el 39 por cortar la contra de Iago Aspas. La falta sacada por Denis Suárez fue cabeceada a gol por Santi Mina. Estaba solo, libre de marca. 1-2. Resultado con el que se alcanzó el descanso. Aunque una presión sobre Case pudo originar el tanto del empate. Nolito no pudo controlar la pelota. 

Tapia terminó la primera parte tumbado sobre el césped. Lo había pasado fatal durante los últimos 10 minutos. Pero aguantó. Se dejó caer con el pitido final. Abandonó el campo por su propio pie. 

Viendo las estadísticas de Real Madrid TV en el descanso me sorprendió el acierto de ambos en los pases (85% ellos y 86% nosotros). Ellos intentaron 273 y nosotros 276. Muy igualados en este aspecto. En remates casi les doblábamos (7 frente a 4).

No hubo cambios en el arranque de la segunda mitad (ni el del peruano Tapia). Zidane mandó calentar a Marco Asensio al minuto de juego.

Si la primera parte madridista fue digna de elogio, salvo dos despistes en la marca a Santi Mina, en los inicios de la segunda parecíamos otro equipo. Comenzamos mostrando nuestra cara indolente. Y ellos mordían confiados en la posibilidad de empatar. 

En estos primeros minutos Hugo Mallo mereció una amarilla, por dos entradas sobre Nacho y Vinicius. No la vio. 

En el 54 recuperamos mordiente. Volvimos a encimar en la presión. El Celta ya no estaba tan cómodo. Mas el control del juego era suyo. En este sentido la labor de Tapia y Denis Suárez era encomiable. 

En un par de contras vimos la peor versión de Vinicius. Desperdició ambas. La segunda fue muy clara. Debió de haber rematado Valverde pero eligió la opción del pase a Vini. Poco después Courtois despejó abajo un tiro peligroso de Aspas.

El partido entraba en una fase de ida y vuelta.

Una nueva contra de Vinicius, desde la divisoria de ambos campos, culminó en un mal pase. 

El Madrid estaba pidiendo a gritos uno o dos cambios. No se produjo hasta el 70: Entró Marco Asensio por Kroos. Justo antes Nacho vio la amarilla, mientras Mallo seguía haciendo méritos para verla (por acumulación de faltas). 

Asensio se colocó en banda y Valverde donde el alemán. El uruguayo, con poca presencia en esta segunda mitad, cogió protagonismo. Oxigenó nuestro medio campo. 

Una entrada por detrás de Santi Mina a Casemiro tampoco fue amarilla.

Benzema tuvo el 1-3 en el 77. El meta salvó. El rechace acabó en nuestra posesión. Y por fin vieron una amarilla. Una por falta a Case y la otra por protestar. En el 80 la vio Modric, por resbalar dando un pase. Increíble. La falta que le señalaron al croata era muy peligrosa. Tan peligrosa que el lanzamiento de Aspas fue al poste. Desviada por la cabeza de Casemiro. Acto seguido el Celta efectuó un doble cambio. 

En el 84 Augusto Solari vio la amarilla por entrada sobre Casemiro. 

En estos minutos finales el correcalles se había transformado en dominio del Celta. El Madrid estaba replegado y apenas salía a la contra. 

A Solari le perdonaron la segunda amarilla.

A un minuto del 90 un mal despeje de Nacho a Aspas, tras un balón perdido por Vázquez en ataque, creó una situación confusa en nuestra área, solventada por Casemiro. 

En el primer minuto de los tres de descuento, una buena internada de Valverde creó una ocasión que terminó en saque de esquina. A partir de ese momento se imponía mantener la posesión. Entre tanto ellos retiraron tocado a Solari (quien había salido en esta segunda mitad).

Pasado el tiempo de descuento Asensio inicia una contra desde el círculo central. Se la pasa en largo a Benzema. El delantero francés corre la banda izquierda y mete un pase al centro del área. Asensio la empuja a la red con el muslo. 1-3. Y se acabó el partido.

Los dos goles de Benzema y su pase en el tercero sentenciaron el encuentro de Balaídos. Zidane en Real Madrid TV dijo sobre nuestro nueve: “Es la hostia. Es un lujo para quienes gustamos del fútbol”.

A nosotros nos quedan 10 partidos. Y este triunfo le mete presión mañana al Atlético de Madrid y al Barça

 

 

 

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Así sí: Real Madrid 2 Celta de Vigo 0

El Real Madrid afrontaba un nuevo partido de la Liga 2020/21 con la baja por lesión de Sergio Ramos. Enfrente un renacido Celta de Vigo, de la mano del argentino Coudet. El nuevo técnico del Celta se presentaba en Madrid con una alineación ofensiva, con cinco atacantes (dos delanteros, dos jugadores de banda y un media punta). De los cinco destacaba la presencia de Iago Aspas, quien juega por todo el frente de ataque.

Zidane por su parte daba entrada a Nacho por el gran capitán y Mendy volvía a once, del que nunca debió salir. El medio campo con los tres clásicos de oro. Lucas Vázquez y Marco Asensio acompañaban de nuevo a Benzema. Al igual que la presencia de Lucas Vázquez me tranquilizaba en el aspecto defensivo, la de Asensio me preocupaba. Un cuarto medio (Odegaard o Fede Valverde) habría rebajado notablemente mi estado de ansiedad. Solo me tranquilizaba pensar que al Madrid se le dan mejor los rivales que juegan y se atasca con los que se encierran.

El partido arrancó a muy buen ritmo. Ambos presionaban y recurrían a las cesiones a sus guardametas para oxigenar las salidas de balón. El Madrid empleó más veces este recurso que el Celta. Al filo del minuto cinco se produjeron de forma consecutiva dos jugadas trascendentales: un balón filtrado de Nolito a Aspas permitió al delantero encarar los dos metros de Courtois, a quien superó ¡por alto! picando la pelota y Nacho salvó cuando ya entraba mansamente; acto seguido llegó la contra: un balón largo de Kroos a Marco Asensio, por la izquierda, quien metió un balón de gol a la cabeza de Lucas Vázquez. 1-0. Era el segundo gol de nuestra gallego en esta Liga.

Se siguió jugando al mismo ritmo. Como si el marcador fuese el del arranque. A medida que pasaban los minutos el Madrid parecía más peligroso en las jugadas de posesiones largas que en las contras. En ambos casos cargabamos el juego por la banda de Asensio.

Lucas Vázquez se incorporaba a la linea de medios y se formaba una especie de rombo, con Modric en su vertice (adelantando su posición). Cuando esa labor defensiva la efectuaba Asensio era Kroos quien subía. Esta presión escalonada dificultaba las maniobras del Celta. Sobre la media hora de juego vimos a Kroos y Modric presionando arriba, por delante de Benzema.

Nos acercábamos al final de los primeros 45 minutos con el Celta dominando (los gallegos terminaron con un 59,8% de posesión esta primera mitad). Al Madrid le estaba costando ligar jugadas. En el 42 un remate de Carvajal desde fuera del área salió rozando el palo. Desde el gol fue nuestro único disparo con peligro. No sabría como calificar uno de Mendy que se fue ¡fuera de banda!

Al descanso se llegó con 1-0. Tras una buena primera mitad la pregunta era: ¿Qué Madrid veríamos en la segunda parte?

No hubo cambios en el inicio de los segundos 45 minutos.

En el 50 Nacho vio la amarilla, la cuarta de un partido que no estaba siendo brusco. Pero Aspas salió tocado de la entrada y tuvo que abandonar el campo.

El 2-0 del 52 tuvo a los mismo protagonistas del primer gol, pero con los roles cambiados. Gol de Marco Asensio a pase de Lucas Vázquez. Modric robó un balón en la salida de balón del Celta, en el circulo central del lado del campo vigués. El cuero llega a Casemiro y le lanzaba un pase en profundidad a Lucas Vázquez. La internada de este culmina con el pase a Marco Asensio, quien entraba desmarcado por la banda contraria. La defensa se distrajo por la presencia de Benzema y de Kroos. Es decir, llegamos al área contraria con cuatro efectivos.

¿Se repondría el Celta de estos dos mazazos en tan corto espacio de tiempo? Obviamente me refiero a la lesión de Aspas y al gol de Asensio (su primero en esta Liga).

Benzema tuvo el 3-0 en el 63, después de un pase en profundidad de Kroos, culminando una jugada larga del Madrid. En la siguiente jugada los blancos dieron la impresión de estarse gustando. Según lo pensaba lo comentaron los de la tele. En nuestra siguiente posesión la perdimos porque el árbitro estaba en medio, de obstáculo. Mientras Hazard y Odegaard realizaban ejercicios de calentamiento a los que se uniría Fede Valverde. Y Casemiro se erigía en el jefe del centro del campo.

Nuestro Baeza sustituyó al tocado Nolito. El Celta ganó en profundidad. Y en el 73 entraba Hazard por Asensio. Tardó tres minutos en tocar su primer balón. Las otras veces que intervino se le vio temeroso. Estuvo comprometido en tareas defensivas.

Odegaard, Valverde y Vinicius entraron en el 83 por Modric, Kroos y Carvajal (tocado y con una amarilla por tardar en salir). Lucas Vázquez bajaba al lateral derecho. El último cambio sería el de Mariano por Benzema, quien pudo hacer el tercero en el 89, justo antes de su relevo.

El descuento fue de tres minutos. A Tapia le perdonaron la segunda amarilla. Y en el último minuto Olaza, primero, y luego Baeza, recogiendo el rechace de Courtois, pudieron hacer el gol visitante. Nacho, impecable toda la noche, estuvo al quite y le amargó la ocasión a Baeza.

Un Real Madrid concentrado durante todo el encuentro es mucho más eficaz. En todas las líneas. El partido contra el Celta de Vigo fue otra buena prueba de ello. Provocando y aprovechando los fallos del rival y manteniendo nuestra portería a cero. A Zidane se le veía muy contento en Real Madrid TV al finalizar el partido. No era para menos.

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Empanada blanca

La empanada blanca que cocinó Zidane tuvo dos ingredientes básicos: las incomprensibles presencias de Marcelo y Bale en el once titular. ¿Por qué el mister reservó a Mendy a una amarilla de la suspensión?  ¿Contra el Barça va a jugar Marcelo? ¿Y lo de Bale? No solo fue el peor en Pamplona, es que fue el único que estuvo mal. ¿El premio es ponerle de titular? ¿E Isco? Uno de los destacados del 1-4 ante Osasuna. Ayer contra el Celta no jugó. Otro destacado, Modric, tampoco fue titular (salió en la segunda mitad).

Todo incomprensible. Como el desbarajuste que provocó el cambio de Mendy por Bale. Vinicius pasó a la banda derecha y Marcelo se puso de extremo izquierdo. Esta confusión la aprovechó el Celta y empató el encuentro (Santi Mina, min. 85). Al lío ocasionado por el cambio añadan que, en la jugada del empate, Sergio Ramos salió como un loco para interceptar un balón en el medio campo. No lo consiguió, dejó un hueco tremendo y por ahí Denis Suárez filtó el pase de gol.

Hazard reapareció y lo hizo de titular (Vinicius le reemplazó en la segunda mitad). Le echó ganas, combinó bien, pero no se atrevió a chutar. El penalti se lo hicieron a él en un error garrafal del portero. Ramos transformó y puso el 2-1 en el marcador. Y una vez más el Madrid no supo cerrar el partido ni anotar un definitivo tercer gol.

Al equipo se le vió empanado desde el inicio. Para colmo de males  el Celta se adelantaba. Iago Aspas, de media punta en ese instante, libre de marca lanza un balón a Smolov, quien se interna como Pedro por su casa. Marca el 0-1 y solo llevábamos cinco minutos. Finalizando esta primera mitad Courtois salvaba el 0-2. En medio, nada de nada.

El Real Madrid no jugaba a nada. No hubo ningún remate entre los tres palos. Solo tres disparos fuera de Casemiro, Bale y Benzema. La media no funcionaba. Casemiro y Fede Valverde parecían otros. Solo Kroos estaba a la altura. El partido era de Rafinha, omnipresente.

Los blancos salieron con otra actitud tras el descanso. Empataba Ramos pero anulaban el tanto por fuera de juego. A los seis minutos empataba Kroos. Era un pase a la red tras una buena combinación entre Benzema y Marcelo, quien sumaba una nueva asistencia. En el 64 Ramos transformaba el penalti.

Con 2-1 a favor, tras haberle dado la vuelta al encuentro, volvimos a caer en la indolencia.

Los cambios del técnico visitante dieron su fruto y los nuestros no.

Nos fuimos del estadio con malas sensaciones cara a los próximos encuentros…

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Celta de Vigo 1 Real Madrid 3

Javier Gandul AS

El 1-3 del Real Madrid en Vigo frente al Celta tiene varias lecturas. La primera, la más simple, es la comparación de este partido frente a los de la pretemporada: jugamos mejor sin Hazard. No voy a discutir la calidad del belga y tengo que reconocer que no soy de su club de fans. Zidane sabe bastante más que yo y visto lo visto en la 2018/19 bienvenido sea su fichaje. Pero seamos sinceros: su condición física dejaba mucho que desear (y podría ser la causa de su lesión) y su sacrificio defensivo es inexistente. ¿Qué mejoras ha producido su ausencia? Dos muy importantes: la presencia de Bale y Vinicius en el equipo titular. Dos jugadores que podrían estar peleando por un puesto fueron titulares de inicio. Y los dos se sacrificaron en defensa. Presionando arriba y bajando para ayudar a centrocampistas y laterales. Este desgaste perjudicó al brasileño en ataque. No así al galés, cuya internada superando a dos rivales originó el 0-1 de Benzema. El francés (afortunadamente) se adelantó a Vinicius y remachó a la red el certero pase. 0-1 en apenas 12 minutos de partido. La muy buena primera parte de Bale le acabó pasando factura en la segunda mitad. Demasiada brega arriba y abajo.

Otra consecuencia del sacrificio de Vinicius y Bale fue el partidazo de Marcelo. Estuvo sobrio y concentrado en defensa. No se permitió demasiadas alegrías en ataque, descuidando su posición. Cuando apareció en ataque sembró el pánico en la defensa gallega. Como sería su solidez defensiva que el Celta volcó sus ataques por la banda contraria. Ahí Dennis Suárez le amargó la vida a Odriozola. Fue, junto a Iago Aspas y el portero Rubén, el mejor del Celta. Aspas olió sangre y también se incorporó a esa banda. Precisamente el único error defensivo del Madrid estuvo en esa banda derecha. En el último minuto de la primera parte un doble error de Odriozola ante Suárez acabó en gol (anulado por el VAR). Podríamos hablar de triple fallo por el penalti que el defensa cometió sobre Aspas, tras perder el balón por segunda vez consecutiva ante Suárez. El caso es que Aspas estaba en offside. El linier avisó al árbitro y el VAR dio la razón al juez de línea.

En el arranque de la segunda mitad Benzema pudo hacer el 0-2 tras un excelente pase de Marcelo, en combinación con Vinicius. El Celta, a pesar de esta acción puntual, salió con otra velocidad. Nos desbordaban. El empaque de nuestros centrocampistas no era el mismo de la primera parte. Y surgió Courtois. Salvó un mano a mano ante Aspas (y luego un cabezazo a bocajarro desde el área chica).

Al cuarto de hora el VAR tuvo otra intervención decisiva en el discurrir del encuentro: roja a Modric. Según una directriz del Comité Técnico de Árbitros cualquier entrada sobre el talón será expulsión. Tras señalar la falta el juez principal fue avisado por el VAR. Lo que podría haber sido una desgracia para el Madrid y una bendición para los locales, sucedió a la inversa. Y a los pocos minutos Kroos de un trallazo espectacular colocaba la pelota por la escuadra. 0-2 y en diez.

Otra conclusión simplista es que con 10 se juega mejor. Fue así para el Madrid en Balaídos. Porque elevó el nivel de concentración y compromiso del equipo (que había bajado respecto a los primeros 45 minutos). ¡Prietas las filas! Con el cuchillo en la boca. Y Zidane recuperó todo su crédito, el que estaba perdiendo desde que volvió al banquillo blanco. Sus cambios fueron muy acertados. Leyó a la perfección la media hora de encuentro que le quedaba en inferioridad numérica. Lucas Vázquez entró por Vinicius (Bale pasó a la izquierda y Lucas se situó en la derecha). El objetivo era ayudar en defensa y reemplazar al expulsado Modric, quien le estaba echando más de un cable a Odriozola. Y de paso Lucas hizo el 0-3 en la mejor jugada colectiva del partido. El otro cambio fue dar entrada a Isco, para ganar control (de balón y de reloj) por Bale (vaciado fisicamente). Reforzaba el medio campo con la entrada del malagueño. Finalmente, debutó Jovic. Entró por Benzema para fijar la punta de ataque.

A falta de un minuto, del descuento, otro debutante, Losada, que llevaba unos minutos en el campo, hizo el 1-3. Un golazo.

La última conclusión es el excelente estado de forma de Benzema. Además de asumir galones de liderazgo en el campo.

En las dos ultimas temporadas tiramos la Liga en las primeras jornadas. Aunque, en rigor, fuese un par de meses después. Pero las cartas ya estaban echadas. Ahora, tras la primera jornada, es muy satisfactorio ver al Barça a tres puntos.

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Mal partido: 2-0 y tres puntos

Floper culpable

Zidane volvía a sentarse en el banquillo del Real Madrid. Su reestreno fue con victoria, en un mal partido frente al Celta de Vigo.

Cuando conocí su primera alineación pensé que se equivocaba formando un centro del campo con Isco, Modric y Kroos. Me preguntaba quién iba a correr, defender y luchar aparte de Modric. Al llegar al estadio expresé mis dudas a mi compañeros de grada y mandé varios whatsapp al respecto. Desafortunadamente la primera parte me dio la razón. El Celta poco a poco se hizo con el control del medio campo (la segunda mitad fue otro cantar).

También volvían Keylor Navas, Marcelo y Bale al once titular (Odriozola fue lateral derecho y Marco Asensio estuvo en la delantera con Benzema y el galés).

En el corrillo del descanso (0-0) solicitaba la presencia de Fede Valverde, Ceballos y Mariano. Como me recordaba el cineasta César Martínez, al final del partido, Zizou realizó estos tres cambios a lo largo de la segunda mitad.

De los “resucitados” para la causa, Navas salvó el partido: con 0-0 en un alarde de reflejos despejó un cabezazo franco de Maxi Gómez, solo en el área chica. Fue la oportunidad más clara de la primera mitad. El Madrid no llegaba y apenas remataba:  en el primero Isco resbaló y la pelota rebotó en un defensa y se fue a córner; en el segundo remate Kroos desde fuera del área disparaba alto; en el tercero (el primero entre los tres palos) Bale estrellaba el balón en el larguero; y en el cuarto Sergio Ramos cabeceaba fuera.

Pero sigamos con los “resucitados”: Isco, en su línea, se entretenía con el balón en los pies y a medida que pasaba el tiempo se notaba que le pesaban las piernas. Justo cuando iba a producirse el cambio (entraría Ceballos en el 61), una fenomenal entrada de Asensio con pase filtrado a Benzema, quien hace el pase de la muerte y el malagueño empuja a la red. Era el 1-0. El Bernabéu respiró. Se había abierto la lata. Isco se retiró entre aplausos. La entrada de Ceballos aportó frescura, músculo y capacidad atacante. Robaba y se iba para adelante. El Madrid, con el marcador a favor, recuperó el dominio. Fede Valverde salió por Modric, un cambio sorprendente. Todos pensábamos que sería por Kroos. El 2-0 de Bale fue la puntilla de los gallegos.

Marcelo fue de menos a más. El Celta, como todos los equipos, atacaba por su banda. Hundidos en la clasificación, luchando por evitar el descenso y sin Aspas, su mejor jugador, no supieron aprovechar la ventaja que suponía la alineación del brasileño. Como sería la cosa que Zidane le recriminó a Marcelo, en la segunda parte, que no bajase en una contra que pifiaron (incomprensiblemente) los gallegos. Kroos durante la segunda mitad cubrió varias de sus subidas y Bale acabó de lateral izquierdo.

El galés mostró más compromiso que en ocasiones anteriores. Peleó, ayudó en defensa y estuvo incisivo en ataque. Un balón al larguero y el segundo gol (min. 76 en una buena internada de Marcelo por el callejón del 10) son sus mejores contribuciones como delantero. Sus incursiones por banda con buenos centros al área no encontraron rematador. Porque no lo tenemos. Una vez más abusamos de esos balones para nada. Cuando Mariano sustituyó a Benzema en el 80 dejamos de buscar esos pases. Incomprensible.

El VAR anuló un gol a Modric a los 10 minutos de la segunda mitad por fuera de juego de Varane (le perdió el gesto de evitar el balón) y no consideró penalti una falta a Asensio (que se produjo fuera del área, por lo que según el protocolo el VAR no entra en estas jugadas). En otra incidencia se le anuló un gol a Benzema, finalizando la primera parte, por un codazo de Bale a su defensa mientras se internaba en el área. El galés vio la amarilla.

Dejo para el final lo de las pancartas. Hubo dos: la que ven en la foto que encabeza esta entrada y una que decía “Florentino dimisión“, que apareció nada más iniciarse el partido. La seguridad privada del Florentinato las retiró. ¿Por qué? ¿Y la libertad de expresión? No recuerdo que las retirasen tan rápidamente cuando eran favorables. ¿También nos han subido los abonos un 10% para pagar una seguridad que implementa estas fascistadas?

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Croacia 3 España 2

AS MARKO DJURICA REUTERSIndependientemente del resultado España no me convenció, salvo en algunas fases (sobre todo en la segunda mitad). Luis Enrique rectificó su error con Jordi Alba: le convocó y fue titular. Pero el seleccionador sigue preso de sus extravagancias y caprichos. ¿Cómo pueden ser titulares Isco y Ceballos si no lo son en su equipo? Parecido al caso de los madridistas es el de Iñigo Martínez y Rodrigo. Pero porque ni Athletic de Bilbao ni Valencia están para tirar cohetes. Estamos hablando de cuatro jugadores de campo, cuatro de diez. Tampoco entiendo las ausencias de Alcácer y de Lucas Vázquez.

Croacia salió a por todas. El primer cuarto de hora fue trepidante. Afortunadamente el marcador no se movió. A partir de la media hora la roja, ayer de blanco, se fue rehaciendo. Pero no creaba peligro. El primer remate con intención llegó en el 45: un disparo de Isco desde fuera del área que el portero despejó a córner.

La segunda mitad arrancó con España más volcada sobre la portería rival. Un par de buenas jugadas fueron desbaratadas por Isco, demostrando que no está en forma y porque no juega en el Real Madrid.

En el 53 Kramaric hizo el 1-0 tras una mala salida de balón de Sergio Ramos y Sergi Roberto. Perisic adivinó las intenciones de los defensas, se hizo con el balón y combinó con su delantero centro. Tres minutos después Ceballos de tacón se la da a Isco que le devuelve en profundidad. Ceballos anotaba el 1-1. Los dos jugadores cuya presencia discutía elaboraron la jugada del empate.

A la hora Marco Asensio sustituyó a Rodrigo. Dos minutos después Iago Aspas estrelló la pelota en el larguero. Acto seguido Aspas fue cambiado por Morata.

En el 68 un córner en corto de Modric pilla a la defensa española despistada. Y el lateral Jedvaj, solo sin nadie pendiente de él, marcaba el 2-1, justo cuando mejor estaba jugando España. Tres minutos después Rebic pudo hacer el 3-1. En el mano a mano De Gea consiguió desviar la pelota. Rebic fue sustituido y Suso entró por Saúl en el 73. Era el tercer cambio de Luis Enrique. Un par de minutos después Morata pudo haber empatado. Aprovechó un rechace del portero local, que había salvado una jugada de gol, pero se le adelantó un defensa y salvó la clara ocasión tras un flojo cabezazo del delantero a menos de un metro de la línea de gol. Al minuto penalti a favor de España. Sergio Ramos transformó la pena máxima. Lo lanzó por la derecha engañando al portero. Sacaron de centro, perdieron el esférico y Asensio pudo haber logrado más de haber rematado con intención. En la siguiente jugada le anularon un gol a Morata. España era un vendaval.

A partir del 80 la cosa se tranquilizó.

Los cuatro minutos del descuento fueron de tila. El empate no servía demasiado a ninguno de los dos. Croacia quedaba eliminada y España dependería del Inglaterra-Croacia del domingo. Pero en otro despiste defensivo Jedvaj, nuevamente libre de marca, lograba el 3-2.

Para pasar a la fase final de esta Liga de Naciones y disputar el título necesitamos que ingleses y croatas empaten. Estamos pagando perder en casa frente a Inglaterra (además de la de ayer). Después de dos años imbatidos con Lopetegui hemos empezado a acostumbrarnos a las derrotas.

 

 

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3 puntos, 4 goles y 3 lesionados en Vigo

Benzema Marca3 puntos, 4 goles y 3 lesionados es el bagaje del Real Madrid en Vigo. Al descanso se llegó con 0-1 en el marcador y dos cambios por lesión: primero el de Casemiro por una entrada de Maxi Gómez (tuvo mala suerte el brasileño y se torció el tobillo) y luego el de Reguilón. Además Bale quedó tocado tras una dura entrada de Hugo Mallo, el capitán del Celta, quien solo vio una amarilla en esta primera mitad (por esta acción). Al galés solo se le vio en esta ocasión y en unas ayudas defensivas sobre el 40. Es decir, el Real Madrid jugó en 10 la primera parte. Y a pesar de ello se fue al vestuario 0-1.

Las causas del 0-1 son variadas: Benzema que estuvo inmenso; los laterales, Odriozola y Reguilón (hasta el 45 cuando fue reemplazado por Javi Sánchez pasando Nacho al lateral izquierdo), estuvieron impecables arriba y abajo; la mejoría de Kroos (a pesar del gol que falló a puerta vacía) que se confirmó en esta primera mitad y los brotes verdes por fin de Modric. En el gol vimos al mejor Modric y al mejor Benzema. Un pase en profundidad al hueco del croata, el desmarque del francés más algo muy suyo como es el toque de clase controlando la pelota y rematando con el interior. Era el minuto 23 y cinco minutos antes se había retirado Casemiro sustituido por Ceballos.

El cambio se retrasó varios minutos porque Ceballos no estaba preparado. ¡No llevaba puesta la camiseta! Este tipo de imbecilidades se repiten. Y son inadmisibles en un equipo profesional. Ya el fin de semana pasado la entrada de Vinicius se retrasó porque el brasileño tampoco estaba listo.

Bale salió en la segunda parte. No se produjo el tercer cambio. Y Benzema, en otro jugadón, estrelló el balón en el larguero a los cinco minutos de la reanudación. El Celta seguía sin funcionar. Recurría a las patadas y faltas en defensa y a balones largos en ataque, buscando las contras y a Iago Aspas. En la primera mitad el escaso peligro que crearon fue solventado por Courtois con solvencia.

En una mala salida del Celta en las inmediaciones de su área, en el 55, Benzema se hizo con el esférico. Se mete en el área, un recorte y remata. La pelota entre las piernas del portero golpea en su muslo derecho y va hacia la red. Pero da en el palo. El rebote se encuentra con Cabral que seguía la jugada. Cinco minutos después Mallo, quien no debería estar en el campo porque tenía que haber sido expulsado en la primera mitad, metió un golazo. 1-2. Ya era otro partido. Un doble cambio del Celta les hizo creer en sus posibilidades. Y se vinieron arriba.

Las desgracias nunca vienen solas. Nacho en el 66 tuvo problemas en la rodilla. El cambio de Vinicius por Bale quedaba paralizado a expensas de lo que suciedese con el defensa. Un minuto después Odriozola sufrió un calambre tras una internada. O eso parecía, porque acabó tocándose el abductor. Nacho tuvo que salir y entró Marco Asensio. A todo esto Courtois había evitado un gol de Aspas. Tremendo disparo desde fuera del área y mejor estirada del meta.

La entrada de Asensio pasó a Lucas Vázquez al lateral izquierdo, desde la banda derecha del ataque y el medio campo. Y un error de Ceballos casi nos cuesta el empate.

Benzema lo seguía haciendo todo bien. Y Bale seguía desaparecido. Salvo un par de minutos, del 73 al 75. Desconozco el alcance de su dolencia. Por eso no le incluyo en el parte de lesionados.

En el 80 una combinación entre Modric y Odriozola acaba en penalti sobre el lateral (recuperado de sus molestias). Sergio Ramos, nuevamente a lo Panenka, anotaba el 1-3.

Cabral vio la segunda amarilla en el 86. Cuando se anunciaban cuatro minutos de descuento un zapatazo de Ceballos entraba por la escuadra. 1-4. Aún quedaba un gol más: en el tercer minuto del descanso, el Celta en 10, lograba su segundo gol. Brais Méndez, recién convocado por Luis Enrique, se internaba y chutaba. Su remate tropezaba en un defensa, cambiaba la trayectoria y suponía el 2-4 definitivo.

Solari tuvo que lidiar con situaciones desafortunadas e imprevistas en un campo difícil. Resolvió con buen criterio los tres cambios forzados por las circunstancias. El equipo, salvo Bale, estuvo a la altura de las circunstancias. Los jugadores sabían que era una obligación aprovechar el tropiezo del Barça (y por eso salieron enchufados desde el principio, menos Bale).

El entrenador se ha ganado su continuidad.

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Por una final España-Portugal

Marca

El Mundial de Rusia arranca este próximo jueves y España debuta el viernes frente a Portugal. Tanto España como Portugal están encuadradas en el mismo grupo. Por lo que tras este partido no volverán a enfrentarse hasta la final. Y ojalá sea así. Sería un triunfo del futbol ibérico.

España-Portugal es claramente la final que deseo. Igual que quería una Supercopa europea entre Real Madrid y Atlético de Madrid.

España ha jugado su ultimo partido de preparación antes del Mundial contra Túnez (1-0). No me han gustado los de Lopetegui. Amanerados, sobando mucho la pelota, sin remate ni profundidad. Es decir la peor versión del mejor Barça. El falso 9 (Rodrigo) y los falsos delanteros o medias puntas (Isco y Silva) no funcionaron. Tampoco los laterales ni el juego por bandas. Tan solo Iniesta estuvo a la altura. En cambio ellos pecaron de ingenuidad: las mejores ocasiones del partido fueron suyas, en la primera mitad. La falta de convencimiento de los delanteros tunecinos nos benefició.

Los cambios españoles en la segunda parte mejoraron el rendimiento. Hubo un poco más de velocidad (Thiago ralentizó mucho el juego en los primeros 45 min.). El único gol lo anotó Iago Aspas en el 84 a pase de Diego Costa (ambos se incorporaron en la segunda mitad y Aspas llevaba poco tiempo en el campo de juego). Costa recibió un balón en profundidad, regateó al portero y a un defensa pero se escoró demasiado a la derecha, bien tapado en su camino al gol, y tomó la mejor decisión: ceder el balón a Aspas quien remató aprovechando que el portero buscaba desesperadamente recuperar la posición bajo el marco.

Espero que el partido nos haya servido de aviso. Lopetegui ya comentó que el juego de Túnez es parecido al de Marruecos (rival en nuestro grupo). Y es mejor un semi pinchazo ahora que en plena competición.

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Tres puntos muy caros

Arroyo Moreno Getty

Los tres puntos del Real Madrid 2 Sevilla 1 nos han salido muy caros: tres bajas de cara al derby del sábado. Ramos y James por lesión y Marcelo por una amarilla (hasta que se la quiten, si se la quitan, porque ni hizo falta). Por lo demás otro buen partido en el Bernabéu. El Sevilla es mejor equipo que la Real Sociedad y por tanto dio más guerra. Tuvieron más llegada que los donostiarras. Crearon más ocasiones. Casillas salvó tres. La primera en el fatídico primer minuto. Fue un mano a mano frente a Vitolo, a quien luego le haría un paradón. Vitolo también fue protagonista de la jugada en la que Iago Aspas anotó el 2-1 (min. 79). Otro canario, Jesé (entró en el 26 por James), remató al poste. Ambos delanteros cuajaron un buen partido. La balanza se inclinó del lado madridista: marcó el 2-0 (en el 35).

Me llamó mucho la atención Iborra. Estrellaría un balón en el palo tras superar a Casillas. Fue un incordio constante para la zaga blanca.

A la media hora se habían producido tres sustituciones: las mencionadas de Ramos y James más la de Beto en un choque con Benzema, El meta fue reemplazado por Sergio Rico. Se lució en un par de intervenciones que podrían haber supuesto el 3-0 y nos habríamos ahorrado cierta angustia final.

Un excelente pase (otro) de Marcelo, en el 11, habilitó un cabezazo (otro) de James. Si contra la Real no levantó los pies del césped ayer inauguró el marcador tirándose en plancha.

La mejor jugada del partido no fue gol por exceso de virtuosismo. Una pena que en la retina quede el fallo de Benzema porque el francés fue parte activa por partida doble de la maravilla de combinaciones que vimos.

Supongo que el Sevilla debería haber terminado en nueve o diez (Navarro fijo por doble amarilla). El árbitro se mostró condescendiente en los primeros minutos con un par de entradas alevosas de los sevillanos. De haber sacado las oportunas tarjetas se hubiese moderado la dureza, en la que también entraron los madridistas.

Recuperado el partido aplazado el Madrid lidera la clasificación con cuatro puntos de ventaja sobre el Barça y siete por encima del Atleti.

La buena noticia de cara al sábado es que vuelve Cristiano Ronaldo (supongo que por el colombiano con un medio campo formado por Kroos, su bajón en el último cuarto de hora lo acusamos, Isco, otra buena actuación, y Khedira o Illara). Hay media Liga en juego.

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