Archivo de la etiqueta: Humberto Ríos

Mal día en Can Barça

AS

Fue un mal día en Can Barça. Empezaron perdiendo la Liga ACB frente al Baskonia y luego empataron en el Camp Nou ante el Atlético de Madrid.

En un buen partido, jugado a un ritmo alto teniendo en cuenta el calor reinante, tuvo varios protagonistas: Diego Costa, Carrasco, el árbitro y el VAR.

Se adelantó el Barça con un incomprensible gol en propia puerta de Costa. Apenas llevábamos 10 minutos de encuentro. Minutos después una arrancada de Carrasco desde su campo, superando a Piqué en carrera (había subido a rematar un saque de esquina y ya le pesan los años así como el calor y su corpulencia). A Carrasco le sale Arturo Vidal, que había hecho muy bien la cobertura a Piqué. Carrasco, ya en el área, sorprende con un recorte y Vidal le derriba. Penalti. Lo lanza Diego Costa y Ter Stegen lo para. El árbitro, con la ayuda del VAR, mandó repetir el lanzamiento, porque el meta culé se había adelantado y no había mantenido ni un pie sobre la línea de gol. El Barça protestó. Esta vez lanzó Saúl y empató en el 18.

Llegados a este punto hagamos un breve repaso de protestas azulgranas. Su entonces técnico Pep Guardiola, cuando no había VAR, se quejó de un árbitro porque había acertado. Sí, han leído bien. Su razonamiento era que por unos pocos centímetros había acertado y que igual se podría haber equivocado, que era lo que servía a sus intereses. En la reanudación de esta Liga 2019/20, tras el forzado parón por la pandemia, el Barça ha inaugurado otra modalidad de protesta, basada en aquella de Guardiola: quejarse de los aciertos, esta vez del VAR. Lo hemos visto en las últimas jornadas y especialmente tras el Real Sociedad-Real Madrid. Ahí quedan las palabras insinuantes, desde Piqué hasta las de Quique Setién. Es decir, desde un crack hasta un mediocre. Ayer volvieron las protestas porque, tanto el árbitro como el VAR, acertaron en repetir el lanzamiento de la pena máxima. Otras cosa es que sea un hecho poco frecuente o que los niños mimados del Barça no estén acostumbrados a que les lleven la contraria.

En la segunda mitad hubo dos penaltis más. El 2-1 marcado por Messi a lo Panenka y Saúl empató a dos, tras otra carrera vertiginosa de Carrasco. A mi no me parecieron penalti ninguno de los dos. Con los colegas que comprobé, los que me contestaron (Carlos Rioyo, Paco Martín, Miguel Ríos, Nacho Gallego y Humberto Ríos) coincidían conmigo. Eramos madridistas y rojiblancos. De los culés no me respondió ninguno. Dicho lo cual, entiendo que tanto el árbitro, que estaba ahí, y el VAR, disponen de más medios y recursos que nosotros, meros televidentes y a expensas de las repeticiones que tengan a bien ponernos.

Diego Costa remató su aciaga noche con una amarilla, en una entrada grosera a Riqui Puig (¡qué buena pinta tiene este chaval!). Fue la última intervención de Costa ya que el cambio estaba previsto.

Tiene su mérito ver cuatro goles, aunque tres sean de penalti, con dos porterazos en el campo como Oblak y Ter Stegen. También vimos al mejor Barça desde que volvió la Liga. Y a un Atleti en su línea ascendente, muy fuerte fisicamente.

El Barça recorta un punto al Real Madrid. No, no estoy de broma. Es que no me fio para nada del Getafe. Un rival duro, correoso y que nos crea problemas. Un empate ante los azulones dejaría las cosas como estaban antes de esta jornada. Si ganamos nos  vamos a cuatro puntos de ventaja más el del goal average. Y a esperar al fin de semana: visitamos Bilbao (sin su jugador n.º 12) y ellos van a Villareal… Podría ser una jornada casi definitiva.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Casemiro 2 Sevilla 1

JESUS ALVAREZ ORIHUELA AS

¿Vimos ayer el mejor partido de Casemiro con el Real Madrid? No creo, a pesar de que estuvo inmenso. Y decisivo en un partido que podría haber sido decisivo en las aspiraciones blancas, en esta Liga 2019/20, en caso de no haber ganado. Recordemos que en el Bernabéu veníamos de empatar frente al Athletic (luego ganamos en Getafe).

Casemiro fue decisivo en sus aspectos ya conocidos: defendiendo, al corte, presionando y forzando el error del rival. Y decidió el encuentro frente al Sevilla con sus dos goles. El del 1-0, en el 56, fue un golazo: taconazo de Jovic al callejón del 8 y Casemiro con un toque sutil, suave como una caricia de amor, superaba la salida de Vaclik. Siete minutos después empataba De Jong tras un fallo defensivo de Marcelo y otro del árbitro y del VAR que no aplicaron el nuevo reglamento (cualquier mano de un jugador en ataque que acaba en gol debe ser anulado, independientemente de su voluntariedad; en este caso fue Munir quien amortiguó el esférico para el golpeo del delantero centro sevillista). Cinco minutos después Case cabeceaba el 2-1 tras un excelente pase de Lucas Vázquez, en el único buen balón que metió en el área. Inmediatamente Zidane retiraba a Marcelo –entró Mendy– para evitar otra Marcelada

Hasta este momento la estadística rematadora de Casemiro era impecable: tres remates y todos a porteria. El primero, a las manos del meta y que fue el único del Madrid entre los tres palos de la primera mitad; los dos siguientes fueron gol. Al rato del 2-1 estuvo a punto de marcar su tercer gol de la tarde, pero su cuarto remate del encuentro se le fue fuera por poco.

Los primeros 45 minutos fueron del Sevilla, salvo los primeros cinco minutos y los cinco finales. Bien conducidos por Banega, Gudelj y Fernando los visitantes impusieron su control. Sin pólvora. Daba la impresión que los madridistas confiaban excesivamente en las capacidades defensivas de Casemiro y se relajaron en exceso. Modric no apareció hasta la segunda mitad y Kroos nunca pudo con Fernando.

El arranque blanco fue un espejismo: una buena internada de Rodrygo que cedió a Jovic quien disparó contra un defensa. Hasta el primer remate de Casemiro el Madrid no volvió a rondar el área del Sevilla. Lucas Vázquez y Rodrygo parecían más preocupados en proteger a Carvajal y Marcelo que en subir por los costados y buscar a Jovic, el delantero centro. Rodrygo se perdió en las tareas defensivas. Lucas Vázquez está más acostumbrado (aunque falto de ritmo por su lesión). Ambos laterales, Carvajal y Marcelo, estuvieron en su linea, la habitual de los últimos tiempos: desacertados.

En el descanso un amigo, Humberto, comentaba que le desesperaba ver a  Jovic trotar y no correr, pelear: “Es como Bale, pero sin golf ni velocidad”. Otro, César, tiraba la toalla y firmaba el empate a cero, temiéndose lo peor. Me quedaba media bolsa de pipas, de las de 2€ y no me resignaba a que me amargasen lo que me quedaba. De pipas y de partido.

Si en la primera mitad el Sevilla le escondió la pelota al Madrid, que no supo jugar sin balón, en esta segunda el cambio fue drástico: los blancos presionaron más, liderados por Casemiro ahora bien secundado por Modric, quien fue a más según transcurrían los minutos. Los de Lopetegui dejaron de dominar el ritmo del partido.

En el 61 Zidane hizo un doble cambio: Benzema y Vinicius por Jovic y Rodrygo.

Vinicius hizo las delicias del respetable con sus internadas y regates. Por velocidad superaba a su marcador. Y adelantaba las lineas propias. El problema es su falta de tino en el pase. Solo estuvo bien en su primera intervención, pero su remate, intencionado, se fue fuera. En su última carrera se pudo haber logrado el 3-1, es decir sentenciar el partido. Tenía dos compañeros desmarcados. La pifió. La cara de Benzema fue todo un poema. Se dio la vuelta para que no le viese Vinicius, pero le vimos todos los de la grada de la Castellana.

Hubo un par de situaciones más para lograr el 3-1. No pudo ser y el Sevilla apretaba buscando el empate. Su ocasión más clara fue un desastroso pase atrás de Lucas Vázquez que el nuevo fichaje sevillista En-Nesyri no supo aprovechar.

En una tarde pasada por agua fue una victoria trabada, ante un rival que puso las dificultades esperadas. Tres puntos importantes para iniciar la segunda vuelta.

P.D.: en la primera mitad al Sevilla le anularon un gol de De Jong, por una falta previa. El VAR dictó sentencia interviniendo. Algo que no sucedió en el gol del Sevilla que sí subió al marcador.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Roma 2 Real Madrid 2

Antonio Villalba RM

Me escribieron Esteban Hernández y Humberto Ríos, dos buenos amigos, tras la victoria frente al Salzburgo (0-1). Ambos coincidían en que el Real Madrid seguía sin carburar porque el medio campo no funcionaba y el entramado defensivo tampoco (“nos llegaban por todos lados”). No pude ver el partido (estaba en Francia). Decir que, hasta el momento, no estaba siendo una buena pretemporada era pecar de elegante. Por eso el encuentro frente a la Roma podría despejar incógnitas o incrementar las dudas (la victoria en la ciudad natal de Mozart no sirvió para despejarlas).

Zidane volvió a alinear a tres centrales como ante el Salzburgo. Los elegidos fueron Militao, Varane y Nacho. Tengo la impresión que Carvajal no acaba de encajar en este esquema. Y Marcelo continua siendo un peligro. Para su equipo y para el rival (el 0-1 fue un gran disparo suyo ¡con la derecha! recogiendo un excelente centro en profundidad de Modric y el 1-2 de Casemiro –de cabeza– fue a pase suyo). Cuando Hazard sea Hazard esa banda izquierda con el belga y Marcelo puede depararnos muchas alegrías. De momento es un coladero. Da igual que se juegue con tres centrales o con una linea de cuatro. La falta de compromiso defensivo de Hazard es comparable a la del carioca. La mejor prueba fue el gol del empate a uno. Se originó en nuestra banda izquierda. Ahí no estaban ninguno de los dos. Un taconazo en la medular romana desborda a Casemiro y el balón le llega a Zaniolo. El italiano en velocidad se va de Nacho, nuestro central de guardia por la izquierda, a la altura de la divisoria del campo. Su carrera por la banda culmina con una certera asistencia al otro palo donde Perotti chuta a la red. Otro fallo defensivo posicional provocó el empate a dos de los locales. Ünder filtraba un pase por el centro de la defensa que remataba el desmarcado Dzeko.

Con 2-2 se llegó al descanso.

Vinicius y Jovic (pudo haber marcado en el 65 pero falló y también en el 76) salieron tras el descanso por Fede Valverde y Nacho. Se volvía a la defensa de cuatro. Y el brasileño se colocaba a la derecha. Su primera internada fue una gran cesión a Benzema, quien falló en una posición inmejorable para marcar. Benzema estuvo más activo en los minutos que jugó en esta segunda mitad que en toda la primera parte. A la hora de juego comenzó el carrusel de cambios y el francés se retiró del campo (entró Bale).

En el 74 le vimos la goma de la careta a Vinicius. En una contra que condujo prefirió un pase largo a Odriozola, quien subía por la derecha (llegó asfixiado para controlar la pelota), antes que dársela a Bale a su izquierda. Que era lo fácil a la vez que lo más sensato y práctico. Eligió mal. ¿Por egoísmo? Si Bale se queda en el equipo será una mala noticia para el brasileño. Estoy convencido que esta rivalidad pasó por su cabeza… Y si no fue así, demostró falta de calidad para jugar en el primer equipo del Madrid.

El partido terminó empatado a dos. El trofeo lo ganó la Roma a los penaltis. Con 5-4, a favor de los locales, el lanzamiento de Marcelo se estrelló en el larguero.

La noticia positiva para el Madrid es que en la segunda mitad el mejor jugador local fue su portero, Pau López. Señal que atacamos y terminábamos las jugadas. Las malas son la debilidad defensiva y la nula presencia de Hazard. Y me quedó con una sensación ¿preocupante?: Bale a medio gas es mucho más jugador que Vinicius.

El próximo fin de semana arranca la Liga. Este pasado fin de semana nuestro campeón humilló al subcampeón italiano (Nápoles 0 Barcelona 4), el subcampeón de LaLiga, el Atlético de Madrid, derrotó 2-1 a la Juventus, su campeón. Los terceros en discordia (aunque la Roma quedó sexta) empataron a dos. Dice muy poco en favor de mi equipo… que en estos siete partidos de pretemporada ha encajado más goles de los que ha marcado.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

El cuento chino de Sergio Ramos (y su película)

El Confidencial

El cuento chino de Sergio Ramos y de paso su película documental, con la cagada del 1-4 del Ajax en Champions (mientras el capitán veía el partido desde su localidad por una tarjeta que buscó en la ida), tuvo su final feliz ayer: en rueda de prensa, un tanto forzada, el jugador oficializó que se quedaba en el Real Madrid.

Nunca entendí ese dicho español “les engañe/engañaron como a chinos”. Nunca he conocido a nadie capaz de semejante gesta. Más bien al contrario. Sé de peña engañada por chinos. En varios países, además. Sergio Ramos, que no es un prodigio de inteligencia (ni falta que le hace) ha debido de pensar que su presidente, Florentino Pérez, era chino. Porque confundió a los chinos con los suecos: Florentino es campeón del mundo haciéndose el sueco. No sé qué le prometería el Florentinato al Gran Capitán pero ya sabemos que las promesas (o lo que los jugadores entienden como tales) suelen ocasionar problemas por su falta de cumplimiento. El último caso se saldó con la marcha de Cristiano Ronaldo.

Ayer al mediodía, antes de comer y de la rueda de prensa de por la tarde, le comentaba a mi amigo Humberto Ríos sobre esto de los chinos, las falsas promesas y que no era de recibo que los presuntos nuevos fichajes ganen más que Ramos. No digo que la oferta de un club chino sea un cuento chino, pero sí lo es que Sergio y su familia se fuesen a vivir a China los próximos tres años. Pilar Rubio, la pareja del jugador, es muy inteligente y no cometería semejante error (que compromete la educación de sus hijos, su carrera profesional y, en menor medida, la de su inminente marido). Si yo me figuro esto, Florentino ni les cuento… Sobre los que vienen: el historial tanto de Pogba como el de Hazard es claramente inferior al de Ramos. Cuyo curriculum, por otra parte, está al alcance de pocos. Además, hay otro aspecto muy importante: el déficit de centrales del Madrid. La baja del capitán dejaría un hueco imposible de rellenar, como el de CR7. ¿Cuánto costaría un reemplazo, de haberlo, de su nivel? ¿De 80 a 100 millones de euros? No tiene ningún sentido que el Madrid le deje marchar por un par de millones de aumento.

Otro aspecto: los medios deportivos han quedado con el culo aire, una vez más. Unos y otros. Me refiero tanto a los palmeros de Sergio Ramos como a los del Florentinato. Nos han estado contando relatos basados en las informaciones, sin contrastar, de cada una de las partes. Han servido a los intereses de los actores de la historia y no a la de sus lectores, oyentes o telespectadores. ¡Penoso!

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol, Medios

Benzema salva les meubles

GABRIEL BOUYS AFP AS

Benzema salvó los muebles en el Real Madrid 2 Eibar 1. Su actuación fue completisima: marcó dos tantos que subieron al marcador, otros dos fueron anulados por fuera de juego, estrelló un balón en el poste y falló dos goles cantados (un mano a mano con el portero rival y otro a puerta vacía). Pero ya habrá tiempo y espacio para comentar su decisiva aportación en el partido de ayer, así que vayamos por el principio.

De entrada dudé de acudir al partido. El horario y el mal tiempo me echaban para atrás.   Un Juventus-Milan a las 18:00 y el Bayern-Borussia de las 18:30 eran reclamos (poco consistentes) para quedarme y poder verlos desde el principio. Finalmente decidí ir, algo que no hicieron miles de madridistas. El Bernabéu ofrecía un aspecto desolador (las imágenes son del fondo norte). Nunca había visto tan poca gente. Solo el día del Real Madrid-Napoles a puerta cerrada. Sí, aquel partido de Copa de Europa de La quinta del Buitre en el que el sobrevalorado Maradona acabó defendiendo a Chendo

El Eibar nos dio un repaso en la primera mitad. El 0-1 al descanso era fiel reflejo del buen planteamiento de los visitantes y de la bochornosa actuación de los locales. Ellos presionaban arriba con tres jugadores. Estaban mejor colocados en el campo. Llegaban antes a todos los balones. Las segundas jugadas, rebotes, etc. eran siempre de ellos. Nosotros no corríamos ni buscábamos el desmarque. Solo Benzema y los laterales (Odriozola y Reguilón) buscaban jugar y combinar con velocidad y profundidad. Mientras Varane, Isco y Bale competían por ver quien era el peor del partido. Curiosamente eran uno por linea.

Las dos únicas veces que el Real Madrid se aproximó al área rival, en esta primera mitad, fueron en fuera de juego. La primera, Bale falló ante el meta Dmitrovic, y la segunda, fue el primer gol anulado a Benzema.

Durante estos primeros 45 minutos, y en el descanso, comentaba que esto nunca sucedería con Cristiano Ronaldo en el campo. Siempre tenía a dos jugadores pendientes de él y un tercero haciendo la cobertura de sus dos compañeros. Y de paso se hinchaba a meter goles. Hagan la suma: tres con CR7 más el portero suman cuatro de 11. ¿De verdad nos van presionar tres a nuestros defensas? Eso ya son siete rivales. ¿Se van a quedar solo cuatro para vigilar a nuestros restantes nueve jugadores restantes? He descontado a Cristiano y al portero…

El gol de los de Mendibilar tardó en llegar pero llegó. Cardona, que entro en el once del Eibar por lesión de Pedro León momentos antes del inicio, sorprendió a la defensa blanca. Corría el minuto 38 y el 0-1 tuvo tres testigos de excepción: los centrocampistas del Madrid (Fede Valverde, Isco y Modric). Observadores privilegiados de una jugada en la que no la olieron. Los mismo puede decirse de los defensas.

En el descanso hubo Zinadina aunque Zidane lo negó en la rueda de prensa posterior al encuentro. Pero Reguilón confirmó que sí la hubo: “Zidane nos ha dicho cuatro cosas al descanso“. El caso es que el equipo afrontó la segunda mitad con otra actitud. Además de adelantar las lineas, estar más juntos y ¡correr! se apreciaron otros cambios: Bale pasó a la izquierda y Marco Asensio a la derecha mientras que Isco a veces pasaba a la media punta cuando Asensio ayudaba a cubrir las subidas de Odriozola. Ya se jugaba a otra velocidad y con las filas prietas.

A Benzema le volvieron a anular otro gol por fuera de juego pero en el 58 empataba de un certero cabezazo. Un córner corto propició un excelente pase de Asensio que el francés anotó.

Zidane hizo un doble cambio en el 75: Lucas Vázquez y Kroos entraron por Modric y un abucheado Bale (Brahim entró antes del descuento por Isco). El alemán, quien también está en el punto de mira, impuso su juego, el que raras veces hemos visto esta temporada. Templó y mandó. En corto y en largo. Sus cambios de dirección de banda a banda y los pases en diagonal acabaron de hundir al Eibar. Como me comentaba Humberto Ríos les estaba pasando factura la presión del primer tiempo.

En el 80 Kroos le ponía la pelota en la cabeza a Benzema. La picó hacia abajo como mandan los cánones. Era el 2-1 definitivo. Pero aún hubo más de Benzema: pudo haber marcado su tercer gol. Tuvo hasta tres oportunidades en los 10 minutos finales. Una fue al palo y la otro nos trajo de vuelta al peor Benzema: falló solo ante el portero y a puerta vacía (la mandó alta cuando solo tenia que empujarla).

Benzema lleva ya 26 goles esta temporada, 17 en Liga. Y son ya siete dobletes este curso. Su récord en el Madrid son 32 tantos en la 2011/12.

Salimos satisfechos con los tres puntos y la reacción del segundo tiempo. Vimos salir el sol tras el chaparrón de la primera mitad.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

En el Congreso con Esteban Hernández

EH ETP CongresoHoy he estado por primera vez en el Congreso de los Diputados. El motivo fue el coloquio en torno al libro “El tiempo pervertido” de Esteban Hernández. Así que lo primero es agradecer al autor y a la editorial, Akal, por haberme concedido esta oportunidad.

El acto tuvo lugar en la Sala Constitucional del Congreso, presidida por los foto-retratos de los siete padres de la Constitución.

Las intervenciones no solo desmenuzaron el texto de “El tiempo pervertido” también fueron un poco más allá. Lo cual propició un dialogo (de nivel) entre los miembros de la mesa y un debate con los congregados (donde reconocí, además de la gente de Akal, a Lucía Méndez, Fernando Porres, Humberto Ríos, Daniel Bernabé, Álvaro Alonso -con sus alumnos del Instituto-, Mamen Domínguez y Eddy Sánchez).

P..D.: en la foto, de izquierda a derecha: Tomás Rodriguez (Akal), Manuel Monereo (diputado de Podemos), Esteban Hernández, Pepa Bueno (Cadena Ser) y José María Vera (Intermón Oxfam).

 

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Libros, Medios, Política

Solari la pifiaste pero bien!!!

RM¡Solari la pifiaste pero bien! De entrada mandaste el mensaje equivocado al equipo con tantos cambios. ¡Seis! ¿A cuento de qué venían? Hay una semana limpia de partidos. ¿Tanto fue el desgaste en Amsterdam? No encuentro explicación a tantas variantes,  seis, salvo la obligada de Modric (por sanción). Y sobre todo, de entrada, dos aspectos decisivos: la presencia de Marcelo y la ausencia de Vinicius. ¿Por qué? Ambos factores fueron decisivos en el devenir del encuentro.

Los experimentos con gaseosa. Para eso están los entrenamientos. No las competiciones oficiales. ¿Marcelo necesita ponerse en forma? Por supuesto. Pero nunca arriesgando partidos. ¡Insisto, qué se ponga a punto en los entrenamientos! Ayer nos costó el segundo gol (y eso que no fue su peor partido porque aportó algo en ataque, enacciones puntuales).

Con todo lo peor fue la ausencia de Vinicius. Escuche la alineación en el coche camino del Bernabéu. No daba crédito a la suplencia del brasileño. ¿Con 18 años necesita descanso tras una docena de partidos? Y con una semana por delante sin compromisos. Me puso de muy mal humor. A la entrada del estadio comenté a mi hermano, a mi sobrino, a Humberto Ríos, a Esteban Hernández y a quien quisiese escucharme que “vaya, ahora que me hecho fan de Vinicius, me lo dejan fuera”. No era de la partida el jugador que había reactivado el juego del Madrid, el de las incursiones por la banda que sembraban el pánico en las defensas rivales, el de la conexión con Benzema que resultaba mortífera para el oponente. ¡Imperdonable! Estaba claro que Solari había menospreciado al rival. ¿Pesó en su decisión la reciente eliminatoria de Copa? Seguro que sí. Por eso el argentino subestimó al rival (lucha por no descender y llevaba una racha negativa de partidos sin vencer y que rompió en el Bernabéu). En lo que llevamos de 2019 las decisiones de Solari nos han costado dos derrotas en casa: el día de Reyes ante la Real Sociedad y hoy frente al Girona. (También hemos ganado gracias a acertadas decisiones suyas, pero eso desafortunadamente no toca hoy).

En el Real Madrid 1 Girona 2 hubo detalles sintomáticos desde el principio. El primer cuarto de hora fue de los visitantes. Algo impropio cuando se supone que aún tienes aspiraciones en esta Liga 2018/19. Una excelente jugada individual de Lucas Vázquez en el 16, la primera del Madrid, y que, sin tener el premio del gol, sirvió para reactivar a los blancos. A partir de ahí el dominio fue local. Se sucedieron algunas ocasiones, hasta que llegó el 1-0 en un excelente cabezazo de Casemiro a la base del poste (a pase de Kroos).

En esta primera mitad descubrimos que Benzema volvía a las andadas. Huérfano de Vinicius no daba una a derechas. A pesar del buen partido de Odriozola, Lucas Vázquez, Marco Asensio y Ceballos (más adelantado que de costumbre). El francés no llegó a dos balones de gol (en uno pudo tener excusa, pero no en el otro, que nos devolvió esa imagen de indolencia que tanto irrita) y falló un mano a mano (controló mal tras robar un balón a la defensa). Lo peor llegó en la segunda parte: pudo sentenciar tras una brillante internada de Asensio y un pase excelente. Benzema, solo, cabeceó al lateral de la red. Por fuera. Ni siquiera entre los tres palos. En un remate de cabeza similar Portu marcó el definitivo 1-2 (ante un descolorado Marcelo).

La salida del Madrid en la segunda mitad fue un espejismo. Y apenas duró unos minutos. Los que tardaron en ajustarse los dos cambios que Eusebio había efectuado en el descanso. Sobre todo el de Lozano, para tapar la banda derecha de Odriozola y Lucas Vázquez. Solari no solo no supo reaccionar sino que además volvió a equivocarse. Sus tres cambios fueron desacertados. Sacó del campo a quienes mejor habían jugado (Lucas, Asensio y Ceballos) para dar entrada a Bale (no hizo nada), el deseado Vinicius (a quien sus compañeros recurrieron en contadas ocasiones y que en un par de jugadas hizo más que Bale) y Mariano. Especialmente desacertada fue esta última sustitución: Mariano por Ceballos, en vez de por Benzema. Debilitaba nuestro centro del campo, bajaba al francés a la media y le alejaba de Vinicius. Para colmo de males Sergio Ramos acabo expulsado por doble amarilla (min. 89).

Tras el mencionado espejismo inicial de los segundos 45 minutos el Girona se hizo con el partido. Bastantes de sus ataques llegaban a nuestra área con superioridad numérica (más acusado desde el nefasto cambio de Mariano por Ceballos en el 73). El empate era plausible. Como así fue. De penalti, por manos de Ramos: Stuani empataba en el 63.

Las pifias de Solari culminaron con el relatado cambio de Mariano por Ceballos: rompió al equipo en dos. Y el Girona se aprovechó. Portu, quien ya había avisado antes (en otro despiste de Marcelo) con un remate a la escuadra, cabeceó el 1-2 inmediatamente después del relevo, en el 74. El Madrid, a verlas venir, no sabía bien a que atenerse tras la salida de Ceballos.

En la última jugada del encuentro Courtois subió a la desesperada a rematar un córner. Lo hizo, de cabeza. La mandó fuera. Como Benzema. No hay mejor metáfora del mal partido del delantero francés.

Perdiendo 7 partidos en esta Liga, tres de ellos en casa, es imposible aspirar al campeonato.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Soberbia segunda parte del Madrid

jesús rubio asEn una soberbia segunda parte el Real Madrid superó 2-0 al Sevilla y se encarama al tercer puesto de la clasificación.

Llegaba al Bernabéu expectante por ver la verdadera dimensión de Vinicius. En un partido importante, con mal tiempo (lluvia y frío) y ante un rival difícil (nos metió 3-0 en la primera vuelta con un gran Jesús Navas y un mal Marcelo, que ayer afortunadamente no jugó). Nada más iniciarse el encuentro se demostró que el brasileño, de momento, no tiene gol: falló un mano a mano ante el meta rival. Volvió a fallar otro en la segunda mitad. Tampoco estuvo acertado en los pases finales. Ninguno fue gol. Algunos por fallos suyos y otros porque no había nadie para rematar. También confirmó su habilidad en el regate, su velocidad y su afán de jugar en profundidad (los tres detalles positivos que invitan al optimismo).

Despachado el asunto Vinicius vamos con el partido. El Madrid salió en tromba. Los 10 primeros minutos fueron nuestros. A partir del 12 el Sevilla se hizo con el control del partido. Y Navas sobresalió. El mejor de este periodo. En defensa y en ataque. El mudo Vázquez y Banega se impusieron en la lucha del medio campo. Fueron los únicos momentos en los que los visitantes brillaron. El 0-0 al descanso supuso un alivio para algunos de nosotros.

Tras el descanso el Madrid volvió a salir en tromba. Solo que esta vez la racha duró toda la segunda parte, no solo 10 minutos como en la primera. Desaparecido Navas el Sevilla fue desarbolado por el ímpetu blanco. Los centrocampistas buscaban el remate desde fuera del área. Ceballos estrelló un balón en la madera. Casemiro y Modric, autores de los goles, lo intentaron varias veces, bien desbaratados por los defensas, el portero o porque los disparos se fueron fuera.

El centro del campo madridista funcionaba a tope (Casemiro, Modric y Ceballos). Los laterales, Carvajal y Reguilón, dominaban sus bandas. Un Sergio Ramos imperial como en sus mejores momentos. Varane sobrio y eficaz. Tan solo desentonaba Lucas Vázquez en ataque. Sin reproches en su labor defensiva. Fue sustituido por Isco. Y nada más producirse el cambio un zapatazo de Casemiro a la escuadra significó el 1-0. La recompensa al buen juego del Madrid llegaba en el minuto 77. Era de justicia. Solo había un equipo en el campo. Solo un equipo buscaba la victoria.

El 2-0 tardó en llegar: en el 91 Modric, quien volvió a ser Modric (incluso con una brecha en la ceja), robó un balón en el círculo central. Y se fue hacia la portería para encarar al meta. Redondeaba una gran tarde y daba sentido a un marcador que con un 1-0 resultaba insuficiente para los méritos de unos y otros.

Como decía mi buen amigo y vecino de localidad Humberto Rios “es un partido que invita a volver al Bernabéu”.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol