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El regreso al Bernabéu (con goleada)

Javier Gandul AS

El Real Madrid regresaba al Bernabéu, su casa. El último partido que disputamos en nuestro estadio fue el 1 de marzo de 2020. Derrotamos al Barça. No lo celebré, me fui rápido a casa y me autoconfiné. 560 días después, con aforo reducido y un estadio en obras, volvía a ver un partido de mi equipo en nuestro campo de siempre.

En los aledaños del estadio los aficionados estaban atentos a la remontada del Madrid de baloncesto, en la final de la Supercopa. El Barça llegó a tener una ventaja de 19 puntos. 

A los 3 minutos de juego Miguel Gutiérrez la pifió. Un mal pase imprudente provocó un lio. Casemiro y Nacho tampoco estuvieron finos. Iago Aspas, el más listo de la clase, se aprovechó y se hizo con la pelota. Se la regaló a Santi Mina, quien fusiló a placer. 0-1. No salíamos de nuestro asombro.

El Madrid se puso las pilas. Y Vinicius empezó su show. Su conexión con Hazard en banda izquierda funcionaba. Al menos durante la primera media hora. 

La presión alta del Celta dificultaba la salida de balón merengue. Los gallegos, muy argentinos en su concepción del juego, no renunciaron al ataque. El Madrid acosaba el área rival pero sus remates entre los tres palos se tropezaban en defensas o en Dituro, el meta rival. Notable su primera mitad, en la que incluso llegó a despejar de cabeza fuera de su área un balón largo.

El dominio blanco encontró su premio en el 23. Un envío cruzado de Casemiro, lo centró de volea Fede Valverde y lo remató Benzema, también de primeras. 1-1. Pero a la media hora el Celta volvía a adelantarse. En otro error defensivo nuestro. Nacho salió a destiempo a la divisoria de ambos campos. Se tragó el balón y se llevo por delante a Aspas (vio la amarilla tras el gol). El balón lo pilló el lateral derecho, Hugo Mallo. Corrió la banda derecha prácticamente sin oposición. Su centro al área lo taconeó Cervi. Dio en el palo y volvió a Cervi que esta vez si acertó con la red. 1-2.

El Madrid entró en una fase de dudas. No se encontraba. Un par de jugadas polémicas ahondaron en las heridas blancas. Unas manos en un córner fueron reclamadas por los jugadores y la afición. La segunda fue una roja de manual no señalada. Una brutal entrada de Murillo a Hazard. Esta acción, con 1-2, devolvió a Hazard al túnel del que parecía querer salir. 

El 1-2 al descanso dejaba en evidencia nuestros errores y el acierto rival. No podemos decir lo mismo del Madrid. No materializamos nuestras fases de buen juego y fuimos castigados por dos errores puntuales.

En la segunda mitad salió bien todo lo que no salió en la primera parte. Sacó de centro el Celta, el Madrid robó la pelota y se lanzó al ataque. Gutierrez metió una banana a la cabeza de Benzema. El francés cabeceo cruzando la pelota al palo largo. 2-2 nada más arrancar la segunda mitad. Al rato, nueve minutos después, Benzema desde la línea media blanca le mete un balón en profundidad a Vinicius. La velocidad del brasileño es espectacular. Se planta ante Dituro y le bate con maestría, un toque con la derecha hacía el palo contrario. 3-2. Se le había dado la vuelta al marcador.

Gabriel Bouys AFP AS

El Celta no se resignó y siguió peleando. Y es cuando apareció Courtois que con dos paradas consecutivas salvó el gol del empate.

Ancelotti retiró a Hazard e hizo debutar a Camavinga, fichaje que promete. Corría el minuto 65 y a los seis minutos de estrenarse como jugador madridista metía su primer gol. Modric se hizo un Fede Valverde. Irrumpió entre líneas superando rivales. Pisó el área y su disparo con el exterior, marca de la casa, lo salvó Dituro. Camavinga que acompañaba la jugada por el callejón del 8, recogió el rechace y con el interior de su pie izquierdo lograba el 4-2. No podía haber mejor estreno para el joven centrocampista francés. Dejó buenas impresiones. Destacaría su facilidad para colocarse desmarcado, ofreciéndose siempre como solución para el compañero con el balón.

El festival de Benzema y Vinicius tuvo su broche final en el 86. Vini, en la derecha, entra en el área. Tira un amago e intenta irse. Uno de los dos defensas que le cubrían, pica y le hace penalti. Benzema lo transforma. Su tercer gol de la noche y el 5-2 con el que finalizó el encuentro.

El Madrid pasó del 1-2 de la primera parte al 4-0 de la segunda. La segunda mitad nos devolvió la felicidad de volver a nuestro campo, con una exhibición de goles y buen juego. 

 

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Benzema se impone en Vigo

AS Villar

Las alharacas de un exagerado optimismo respecto al sorteo de Champions nos llevó a olvidar el partido de esta tarde en Vigo. El ruido mediático tapó incluso la baja de Sergio Ramos (por un golpe en el último entrenamiento). De repente ya éramos campeones de Europa por unas bolas que no nos fueron desfavorables. El peligro inmediato para el Real Madrid era el Celta de Vigo. Lo que nos debía preocupar ahora y no la eliminatoria europea de abril.

Zidane alineó a los tres clásicos de oro (Modric, Casemiro y Kroos), incorporando a Fede Valverde al once titular. Vinicius acompañaba arriba a Benzema. En defensa Nacho suplía a Ramos y Lucas Vázquez volvía al lateral derecho. Al gallego si no le volvemos loco esta temporada, cerca estaremos. Aprovecho para criticar su ausencia en la última lista de Luis Enrique. ¿Hay mejores, más versátiles, con tanta experiencia y títulos  como Lucas Vázquez entre los elegidos por el seleccionador? La respuesta es sencilla: no. De hecho nuestro canterano es el jugador más parecido a Luis Enrique que hay en el fútbol español. Respecto a Nacho podría hacer la misma pregunta.

El Madrid saltaba al campo, en una tarde soleada y ventosa, como el único representante español en cuartos de final de la Champions 2020/21. Sacamos de centro y para variar el balón acabó en los pies de Courtois. Los veteranos del blog ya conocen mi aversión a esta jugada.

Valverde salió de Michel

La primera ocasión (min. 8) llegó en un remate de Benzema tras un saque de esquina. Su remate fue desviado a un nuevo córner. 

Daba la sensación que no habíamos salido a mamonear. Fuimos a por el partido desde el inicio. Ambos equipos presionaban y no daban un balón por perdido. Se imponía nuestra calidad, con buenas aperturas al primer toque de Casemiro. Los ataques locales eran escasos. Y perdían pronto la pelota. Menos en el 14 que se acercaron con peligro. Nacho despejó con contundencia. Como debe ser.

Modric y Kroos buscaban la velocidad de Vinicius. El brasileño era un incordio constante. Sin precisión, pero un dolor de muelas para la defensa. Esa doble línea, del alemán y el croata, presionaba arriba y bajaba a defender. Estos movimientos imposibilitaban el juego del Celta.

Benzema hizo el 0-1 al filo del minuto 20. Lucas Vázquez abrió el juego de la banda derecha a la izquierda. Su pase es para Kroos. El alemán avanza y según va a entrar en el área, por el vértice de la misma, filtra un centro a Benzema. El galo controla y con el interior de la diestra coloca la pelota en el palo contrario. ¡Golazo! 

En el 26 un pase de Benzema encontró el pecho de Vinicius. Pudo haber sido el segundo gol. El brasileño estaba prácticamente solo a puerta vacía. El pase vino demasiado fuerte. Entre el gol y este lance hubo dos amarillas, una para cada equipo (Vini y Tapia).

En el 29 Benzema volvió a marcar. La presión de Modric forzó que la pelota llegase rara a Tapia. Kroos se la robó y el balón alcanzó a Benzema. Avanzó lateralmente y fusiló al meta. El olfato goleador de Benzema y la doble línea de Modric y Kroos (como ante el Atalanta) estaban siendo imparables. 

Un minuto después del 0-2 una frivolidad de Santi Mina, la dio de tacón, impidió que el Celta anotase. 

Kroos vio la amarilla en el 39 por cortar la contra de Iago Aspas. La falta sacada por Denis Suárez fue cabeceada a gol por Santi Mina. Estaba solo, libre de marca. 1-2. Resultado con el que se alcanzó el descanso. Aunque una presión sobre Case pudo originar el tanto del empate. Nolito no pudo controlar la pelota. 

Tapia terminó la primera parte tumbado sobre el césped. Lo había pasado fatal durante los últimos 10 minutos. Pero aguantó. Se dejó caer con el pitido final. Abandonó el campo por su propio pie. 

Viendo las estadísticas de Real Madrid TV en el descanso me sorprendió el acierto de ambos en los pases (85% ellos y 86% nosotros). Ellos intentaron 273 y nosotros 276. Muy igualados en este aspecto. En remates casi les doblábamos (7 frente a 4).

No hubo cambios en el arranque de la segunda mitad (ni el del peruano Tapia). Zidane mandó calentar a Marco Asensio al minuto de juego.

Si la primera parte madridista fue digna de elogio, salvo dos despistes en la marca a Santi Mina, en los inicios de la segunda parecíamos otro equipo. Comenzamos mostrando nuestra cara indolente. Y ellos mordían confiados en la posibilidad de empatar. 

En estos primeros minutos Hugo Mallo mereció una amarilla, por dos entradas sobre Nacho y Vinicius. No la vio. 

En el 54 recuperamos mordiente. Volvimos a encimar en la presión. El Celta ya no estaba tan cómodo. Mas el control del juego era suyo. En este sentido la labor de Tapia y Denis Suárez era encomiable. 

En un par de contras vimos la peor versión de Vinicius. Desperdició ambas. La segunda fue muy clara. Debió de haber rematado Valverde pero eligió la opción del pase a Vini. Poco después Courtois despejó abajo un tiro peligroso de Aspas.

El partido entraba en una fase de ida y vuelta.

Una nueva contra de Vinicius, desde la divisoria de ambos campos, culminó en un mal pase. 

El Madrid estaba pidiendo a gritos uno o dos cambios. No se produjo hasta el 70: Entró Marco Asensio por Kroos. Justo antes Nacho vio la amarilla, mientras Mallo seguía haciendo méritos para verla (por acumulación de faltas). 

Asensio se colocó en banda y Valverde donde el alemán. El uruguayo, con poca presencia en esta segunda mitad, cogió protagonismo. Oxigenó nuestro medio campo. 

Una entrada por detrás de Santi Mina a Casemiro tampoco fue amarilla.

Benzema tuvo el 1-3 en el 77. El meta salvó. El rechace acabó en nuestra posesión. Y por fin vieron una amarilla. Una por falta a Case y la otra por protestar. En el 80 la vio Modric, por resbalar dando un pase. Increíble. La falta que le señalaron al croata era muy peligrosa. Tan peligrosa que el lanzamiento de Aspas fue al poste. Desviada por la cabeza de Casemiro. Acto seguido el Celta efectuó un doble cambio. 

En el 84 Augusto Solari vio la amarilla por entrada sobre Casemiro. 

En estos minutos finales el correcalles se había transformado en dominio del Celta. El Madrid estaba replegado y apenas salía a la contra. 

A Solari le perdonaron la segunda amarilla.

A un minuto del 90 un mal despeje de Nacho a Aspas, tras un balón perdido por Vázquez en ataque, creó una situación confusa en nuestra área, solventada por Casemiro. 

En el primer minuto de los tres de descuento, una buena internada de Valverde creó una ocasión que terminó en saque de esquina. A partir de ese momento se imponía mantener la posesión. Entre tanto ellos retiraron tocado a Solari (quien había salido en esta segunda mitad).

Pasado el tiempo de descuento Asensio inicia una contra desde el círculo central. Se la pasa en largo a Benzema. El delantero francés corre la banda izquierda y mete un pase al centro del área. Asensio la empuja a la red con el muslo. 1-3. Y se acabó el partido.

Los dos goles de Benzema y su pase en el tercero sentenciaron el encuentro de Balaídos. Zidane en Real Madrid TV dijo sobre nuestro nueve: “Es la hostia. Es un lujo para quienes gustamos del fútbol”.

A nosotros nos quedan 10 partidos. Y este triunfo le mete presión mañana al Atlético de Madrid y al Barça

 

 

 

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3 puntos, 4 goles y 3 lesionados en Vigo

Benzema Marca3 puntos, 4 goles y 3 lesionados es el bagaje del Real Madrid en Vigo. Al descanso se llegó con 0-1 en el marcador y dos cambios por lesión: primero el de Casemiro por una entrada de Maxi Gómez (tuvo mala suerte el brasileño y se torció el tobillo) y luego el de Reguilón. Además Bale quedó tocado tras una dura entrada de Hugo Mallo, el capitán del Celta, quien solo vio una amarilla en esta primera mitad (por esta acción). Al galés solo se le vio en esta ocasión y en unas ayudas defensivas sobre el 40. Es decir, el Real Madrid jugó en 10 la primera parte. Y a pesar de ello se fue al vestuario 0-1.

Las causas del 0-1 son variadas: Benzema que estuvo inmenso; los laterales, Odriozola y Reguilón (hasta el 45 cuando fue reemplazado por Javi Sánchez pasando Nacho al lateral izquierdo), estuvieron impecables arriba y abajo; la mejoría de Kroos (a pesar del gol que falló a puerta vacía) que se confirmó en esta primera mitad y los brotes verdes por fin de Modric. En el gol vimos al mejor Modric y al mejor Benzema. Un pase en profundidad al hueco del croata, el desmarque del francés más algo muy suyo como es el toque de clase controlando la pelota y rematando con el interior. Era el minuto 23 y cinco minutos antes se había retirado Casemiro sustituido por Ceballos.

El cambio se retrasó varios minutos porque Ceballos no estaba preparado. ¡No llevaba puesta la camiseta! Este tipo de imbecilidades se repiten. Y son inadmisibles en un equipo profesional. Ya el fin de semana pasado la entrada de Vinicius se retrasó porque el brasileño tampoco estaba listo.

Bale salió en la segunda parte. No se produjo el tercer cambio. Y Benzema, en otro jugadón, estrelló el balón en el larguero a los cinco minutos de la reanudación. El Celta seguía sin funcionar. Recurría a las patadas y faltas en defensa y a balones largos en ataque, buscando las contras y a Iago Aspas. En la primera mitad el escaso peligro que crearon fue solventado por Courtois con solvencia.

En una mala salida del Celta en las inmediaciones de su área, en el 55, Benzema se hizo con el esférico. Se mete en el área, un recorte y remata. La pelota entre las piernas del portero golpea en su muslo derecho y va hacia la red. Pero da en el palo. El rebote se encuentra con Cabral que seguía la jugada. Cinco minutos después Mallo, quien no debería estar en el campo porque tenía que haber sido expulsado en la primera mitad, metió un golazo. 1-2. Ya era otro partido. Un doble cambio del Celta les hizo creer en sus posibilidades. Y se vinieron arriba.

Las desgracias nunca vienen solas. Nacho en el 66 tuvo problemas en la rodilla. El cambio de Vinicius por Bale quedaba paralizado a expensas de lo que suciedese con el defensa. Un minuto después Odriozola sufrió un calambre tras una internada. O eso parecía, porque acabó tocándose el abductor. Nacho tuvo que salir y entró Marco Asensio. A todo esto Courtois había evitado un gol de Aspas. Tremendo disparo desde fuera del área y mejor estirada del meta.

La entrada de Asensio pasó a Lucas Vázquez al lateral izquierdo, desde la banda derecha del ataque y el medio campo. Y un error de Ceballos casi nos cuesta el empate.

Benzema lo seguía haciendo todo bien. Y Bale seguía desaparecido. Salvo un par de minutos, del 73 al 75. Desconozco el alcance de su dolencia. Por eso no le incluyo en el parte de lesionados.

En el 80 una combinación entre Modric y Odriozola acaba en penalti sobre el lateral (recuperado de sus molestias). Sergio Ramos, nuevamente a lo Panenka, anotaba el 1-3.

Cabral vio la segunda amarilla en el 86. Cuando se anunciaban cuatro minutos de descuento un zapatazo de Ceballos entraba por la escuadra. 1-4. Aún quedaba un gol más: en el tercer minuto del descanso, el Celta en 10, lograba su segundo gol. Brais Méndez, recién convocado por Luis Enrique, se internaba y chutaba. Su remate tropezaba en un defensa, cambiaba la trayectoria y suponía el 2-4 definitivo.

Solari tuvo que lidiar con situaciones desafortunadas e imprevistas en un campo difícil. Resolvió con buen criterio los tres cambios forzados por las circunstancias. El equipo, salvo Bale, estuvo a la altura de las circunstancias. Los jugadores sabían que era una obligación aprovechar el tropiezo del Barça (y por eso salieron enchufados desde el principio, menos Bale).

El entrenador se ha ganado su continuidad.

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