Archivo de la etiqueta: Heavy Rock

Vicente “Mariskal” Romero, el primer disc-jockey en España (por Antonio San José)

20 de enero de 2009

mariskalpost

La verdad es que daría algo por volver a escuchar la careta de “Musicolandia”, mi cita obligada de cada noche durante mucho tiempo, en la época de los primeros setenta en la que estudiaba el entonces llamado bachillerato superior. El programa, auténtico pionero en la difusión del rock internacional en España, se emitía por Radio Centro, una emisora de onda media que era la cabecera de una pequeña cadena dependiente del ministerio de Trabajo y después del de Relaciones Sindicales.

 

Esa mini-cadena se llamaba CES (Cadena de Emisoras Sindicales) y contaba con emisoras en lugares tan pintorescos como Cabra por la sencilla razón de que era la localidad natal del entonces preboste del régimen José Solís Ruiz. Así funcionaban las cosas en los sindicatos verticales del tardofranquismo .

 

Pues allí, en ese ambiente tan poco propicio a la contracultura imperante y a cualquier manifestación iconoclasta, oficiaba, casi como de milagro, un andaluz llamado Vicente Romero que fue, sin lugar a ninguna duda, el primer disc-jockey radiofónico de este país tal y como lo entendemos si nos guiamos por los parámetros profesionales de los más grandes presentadores de música de las ondas internacionales.

 

Para empezar, Vicente no realizaba sus programas sentado en el locutorio, sino de pie, con los cascos atronándole en los oídos y sin parar de moverse al ritmo de la música que seleccionaba con inteligencia y criterio. Al otro lado del cristal, en el control de sonido, el trabajo cómplice de María del Mar Hernández (la “supermanos”) o de José María García (el técnico, no el de los deportes), que aportaban el tono necesario para que el espacio sonara diferente, nuevo y tremendamente atractivo en aquel panorama radiofónico anémico de buenos espacios para los amantes de una música radicalmente opuesta a la que programaban las grandes marcas del sector.

 

La cita era a las doce, después de un comentario literario-costumbrista que bajo el nombre de “Buenas noches, Madrid” leía Luis López de Haro. Inmediatamente después sonaban los primeros acordes del “Magical Mistery Tour” de los Beatles, luego una voz de locutor bien impostada anunciaba: “Musicolandia, un viaje fantástico a través de la música progresiva de todo el mundo…”. A partir de ahí media hora para disfrutar del mejor rock: Rolling Stones, Uriah Heep, Steppenwolf, Atomic Rooster, Three Dog Night, Deep Purple, Jimi Hendrix, Jethro Tull… Todo lo mejor pasaba por aquella sintonía con los comentarios de Vicente que aportaba buena  información y nos hablaba de las últimas actuaciones que había visto en el Marquee o en el Hammersmith Odeon. Una gozada…

 

Los sábados, “Musicolandia” se alargaba hasta las dos de la madrugada en una “edición especial fin de semana en colaboración con Radio Luxemburgo”. Aquello si que nos hacía partícipes de un mundo diferente, Radio Luxemburgo, al estilo de Radio Carolina y las míticas emisoras piratas, con su música y  la forma sui generis de presentar los discos… Era Europa cuando aún no habíamos entrado en la CEE. Los insomnes, que éramos muchos, disfrutábamos aquellas dos horas sabatinas con auténtica pasión.

 

También los sábados, pero de cuatro a seis de la tarde, se emitía en Radio Centro el “Mariskal Romero Show”, un programa con el nombre artístico del disc-jockey al estilo de legendarios presentadores musicales como “Wolfman Jack”, el “Emperador Rosko” o John Peel. En uno de esos programas “Mariskal” estrenó, tema por tema, “Goat’s head soup” de los Stones, antes de su publicación en Gran Bretaña. Con un par. Eso, por cierto, lo hacía mucho, programar grabaciones antes de su edición en Inglaterra o Estados Unidos, lo cual a mí me parecía lo más de lo más. Alucinante.

 

En la calle Huertas, 73 (Madrid-14), donde estaban los estudios de Radio Centro, en el edificio del diario “Pueblo”, se celebró también la maratón de 48 horas de emisión ininterrumpida tras el asesinato de John Lennon, un auténtico hito en la historia de la radio de este país. En esa emisora, dirigida por Juan Ignacio del Álamo, trabajaron Pepe Domingo Castaño (“Discoparada”), Pepe Cañaveras, Elías Rodríguez, Luis Gómez, Javier Díez, Pilar Falagán, María Luisa Seco, Ignacio Aúz (estos dos últimos tristemente desaparecidos), y muchos más que encontraron después lugares destacados en las parrillas de programación de otras emisoras.

 

Vicente Romero trabajó también en Radio Nacional de España (“Ciudades del mundo”), fundó el mítico sello discográfico Chapa (“¡Viva el Rollo!… que no hay quien lo pare”) y viajó con su inconfundible estilo radiofónico a México y Argentina, país donde realizó miles de horas de buena radio. En los setenta participó en la programación de conciertos en la discoteca M&M de Madrid (en la calle Béjar, número 9) y gracias a él pudimos ver en directo a muchos de los grupos y solistas que triunfaban en el Reino Unido: Soft Machine, Greenslade, Sandy Denny, Beggars Opera, Glen Cornick, Mick Abrahams Band, Geordie… y tantos más. 

 

Como actividades complementarias en su currículum, también está la dirección de los estudios de grabación “Mediterráneo” de Ibiza y la participación (no sé en qué grado) en una tienda discográfica diferente (“Pato Discos”) ubicada en la calle Ardemans de Madrid, muy cerca de M&M. Ahí recuerdo que me compré, recién editado en España, el “Planet Waves” de Bob Dylan. Como veis, la actividad de “Mariskal” daba para mucho.

 

Y da, ya lo creo que da, porque en la actualidad Vicente es un “viejo rockero” que sigue en la brecha. Dirige las revistas “Heavy Rock” y “Kerrang” y tiene una página Web en la que continúa haciendo radio a diario con la misma energía de siempre.

 

Nunca se vendió, jamás cedió a presiones y en esa autenticidad reside parte de la mucha admiración que tengo por él. Me hizo descubrir una buena parte de la música que marcó mi vida y escuchándole se acrecentó mi vocación periodística. Años después de “Musicolandia”,  tuve oportunidad de conocerle e incluso de ayudarle en alguna misión posible (ver el post de “El Mundano”: “Paseando a Nico por Madrid: Toda una experiencia pop”).

 

La última vez que hablé con él por teléfono me dio envidia contándome como había acudido al concierto de reaparición de Led Zeppelín. Le sigo queriendo por todo lo que hizo y que aún hace. Si este no fuera un país de envidiosos, cicateros y lindos de nuevo cuño, se le consideraría en la profesión como lo que es: un maestro, un avanzado y un personaje imprescindible a la hora de hablar de música pop y rock en los medios de comunicación.

 

Marcó un estilo y algunos se lo recoceremos siempre. Un servidor, incondicionalmente, y también un becario-ayudante que tuvo en aquellos tiempos legendarios y que hoy, felizmente, edita este blog mundano en el que podemos hablar de música por los codos y reconocer a los que valen.    

 

Por todos los buenos ratos. Por la radio. Por la música… Gracias Vicente.

 

Salud y un abrazo fuerte.

mariskal1

34 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Medios

La prensa musical en España: el admirable trabajo de unos pioneros (por Antonio San José)

8 de enero de 2009

burning-ceseepe-disco_express_1977

Viñeta de 1977 de Ceesepe para Disco Expres inspirada por “Jim Dinamita” de Burning

Aguardaba cada sábado, después de comer, la llegada al kiosco de la calle Montero Calvo de Valladolid de “El Musical”, un periódico semanal editado por la cadena SER, que recogía noticias, entrevistas y críticas de discos en aquel inicio de los años setenta. La publicación traía mucha publicidad, como correspondía a la creciente cadena 40 Principales, pero lograba ofrecer una panorámica interesante de lo que ocurría en el mundo de la música y, de vez en cuando, incluía superposters  de algunos artistas que terminaron decorando mi habitación: de Serrat a Jimi Hendrix. Eclécticos que eran los editores.

 

Aquel periódico sin demasiadas pretensiones, que dirigía nominalmente Basilio Gassent, el único jefe de la Sociedad Española de Radiodifusión que cumplía los requisitos legales de titulación para ello de acuerdo con la ley Fraga entonces vigente , se convirtió al cabo de los años en “El Gran Musical”, un título homónimo al programa que se emitía por la cadena todos los domingos a mediodía dirigido por Tomás Martín Blanco y Rafael Revert. A mí no era la publicación que más me gustaba, pero no había demasiadas y mi pasión musical me empujaba a los puestos de prensa con una adicción propia de males mayores.

 

Entre las revistas que yo compraba con asiduidad estaba la legendaria “Discóbolo”, en la que oficiaba con arte y maestría un auténtico pionero como Alfonso Eduardo Pérez Orozco. Era un tipo de publicación formalmente seria y austera, pero fue una de las primeras, junto con la que editaba José Luis Álvarez. Era lo que había en una España que vivía de espaldas al mundo y en la que todo lo interesante había que traérselo de Inglaterra o de Estados Unidos, porque aquí seguíamos siendo lamentablemente diferentes.

 

No obstante, descubrí enseguida, con apenas trece años, dos títulos que me marcarían indeleblemente en mi adolescencia. Mis publicaciones de cabecera durante muchos años y el alimento musical más preciado porque por aquel entonces no disponía de “numerario” suficiente para comprar discos (los elepés costaban la friolera de 300 pesetas). Aquellas preciadas vitaminas fueron “Mundo Joven” y “Disco Expres”. Cada cual en su ambiente y las dos complementándose en mi ansia por saberlo todo de los artistas a quienes más admiraba.

 

“Mundo Joven” fue un semanario valioso, bien hecho y magníficamente dirigido. Su editora tenía que ver con sectores religiosos filo Opus, pero tuvo el acierto de no impregnar a su revista de ideología dura y dejar hacer a los “musiqueros” que por allí pululaban al lado de periodistas de confianza de la casa. Tenían la redacción en la calle Luisa Fernanda de Madrid y aparecieron como secuela de  la revista “Tele Guía” que entonces editaba aquella empresa y que cerraría para dar paso en los kioscos a la nueva criatura. En su redacción, una plantilla diversa entre cuyos nombres recuerdo a Manuel Leguineche, Jesús Torbado, Jesús Picatoste y José Manuel Alonso Ibarrola (como directores), José María Iñigo, Lluis Crous, Camino Ciordia, Pilar Cambra, Pilar Urbano (¡sí, si, ella misma1), Charo Martínez Garin, y otros compañeros y compañeras mártires que dedicaron a aquella aventura los mejores años de sus vidas.

 

En “Mundo Joven” se hablaba del Festival de Woodstock y del de la isla de Wight, se reseñaban los conciertos que tenían lugar en los Estados Unidos y en Gran Bretaña, se ofrecían buenas entrevistas y se escribía con corrección. Un lujo que se miraba de reojo en espejos foráneos como la francesa “Salut les Copains”, que entonces leíamos con fruición.  

  

disco-expres1disco20expres203

Disco Expres”, era otra cosa muy distinta. Se trataba de un periódico editado en Pamplona por Edwin Mauch, al estilo de nuestros idolatrados “Melody Maker” y “New Musical Express”. Junto a nombres como Jesús Ordovás, Joaquín Luqui (en un principio) o Gonzalo García Pelayo (“Vuelo sin motor”); allí oficiaba como gran gurú periodístico el letraherido Jordi Sierra i Fabra, que se hacía él sólo medio periódico desde Barcelona sin despeinarse en absoluto. Sus dobles páginas eran un torrente de documentación que guardábamos cuidadosamente para nuestros programas de radio, aunque las erratas fueran tan flagrantes como la de llamar, en titulares bien gordos, John Elton a Elton John, a raíz de la aparición de su álbum “Madman across the water”. Pero, en fin, todo se lo perdonábamos por los buenos ratos que nos procuraba el ritual de ir a comprarlo puntualmente cada semana.

 

 auau-dylan

En Madrid es necesario reseñar un par de excelentes revistas muy ligadas, por cierto, al Mundano que edita lo que se ha convertido ya en un club de encuentro de viejos colegas y amigos. “AU” (“Apuntes Universitarios”), era la publicación oficial del Colegio Mayor Chaminade y gracias a los buenos oficios de Domingo Jaumandreu, se convirtió en una especie de órgano escrito del excelente equipo profesional de la 99,5, la emisora más importante de este país en la difusión de música progresiva de todos los estilos. Como una especie de secuela de ésta, surgió algo después “Ozono”, un título inspirado en el legendario programa de Juan de Pablos en aquella radio (hoy todavía en antena a través de Radio 3), que dirigió Álvaro Feito y en el que colaboraron también muchos de los especialistas de aquel grupo haciendo de la solvencia, el conocimiento y el rigor, banderas del proyecto.

 

 ozono

De vez en cuando, sólo de vez en cuando, le echábamos una ojeada a “El Musiquero” y “Sonocontrol”, dos publicaciones editadas por José María Iñigo, que poco tenían que ver con las anteriormente reseñadas. Y, desde luego, nunca dejamos de mirar a Barcelona donde a mediados de los setenta se editaron otros tres títulos emblemáticos. “Vibraciones” estaba dirigida por Ángel Casas y era una revista mensual excelente con las firmas de Lluis Crous (procedente de “Mundo Joven”) o el malogrado Claudí Montañá. La segunda era, y es, “Popular 1”, fundada por Jordi Sierra i Fabra y dirigida por Martín J. Louis. Y la tercera, con buen diseño e interesantes contenidos, respondía al nombre de “Extra!”.

 

Otros títulos madrileños como “Disco Show”, editada por el inefable Rafa García Loza, merecen ser reseñados sin más honores que nunca tuvieron y pienso que jamás pretendieron, al ser concebidos, básicamente, como soportes publicitarios para la industria del disco.

 

De aquellas pioneras, sin las que no puedo entender mi adolescencia, mi tiempo libre ni el destino de mis magras propinas, nacieron después “Rock de Luxe”, “Ruta 66” o “Efe Eme”. 

 

ac-dc-en-kerrang 

Y, cómo no, citar dos publicaciones actuales como “Heavy Rock” y “Kerrang”, debidas al imbatible espíritu inmarcesible de mi querido y admirado Vicente “Mariskal” Romero, del que prometo, querido Adrian, un próximo post en El Mundano.

 

Creo, sinceramente, que habría que rendir un homenaje muy merecido a todos aquellos pioneros de la prensa musical en España, que contribuyeron a hacer más amplios y respirables nuestros propios horizontes vitales.

 

Es una deuda que tenemos pendiente con ellos, Perdonadme si se me queda alguna publicación en el tintero, pero no pretendo ser exhaustivo, sino rememorar aquellas páginas que fueron compañeras cruciales de una época inolvidable de mi vida.

29 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Medios

25 años de Heavy Rock

10 de diciembre de 2007

portada25.jpg

Vicente Mariscal Romero fundó la revista Heavy Rock hace 25 años. Para celebrar este aniversario lanza un número especial de 100 paginas y organiza un concierto en La Riviera de Madrid el próximo 22 de diciembre. Actuaran Mago de Oz, Breed 77, Sinkope, Jorge Salán, Panzer y Ushuaia. Más información en la Web del Mariskal. 

Mis recuerdos de Mariscal Romero se remontan a principios de los 70 cuando hacía Músicolandia en Radio Centro (emitían desde el edificio del desaparecido diario Pueblo en la calle Huertas). Una bocanada de rock y buena música. Cada noche. Algo raro e inusual en la época. A la manera de las emisoras piratas offshore como Radio Carolina y Radio Verónica. Embrión de lo que hoy conocemos como RTL, propiedad de Bertlesmann (la B de BMG, hoy Sony BMG). Le conocí el otoño de 1971. Fue mi primer boss. Bueno, mi primer mentor, porque yo mas bien hacía de lo que hoy llamaríamos becario. Y me encaminó hacia José Maria Goñi y Gonzalo García Pelayo que estaban montando 99.5. Así que gracias a el conseguí mi primer curro.

99.5 era la FM de Radio Popular de Madrid. En la antigua sede de la COPE en Juan Bravo 49 duplicado. Bien cerquita de uno de esos cines de arte y engaño, el Peñalver 

Los curas siempre han sido bastante tacaños. Lo de la caridad parecería ser algo que solo es de nosotros hacía ellos. Al revés no funcionaba. Porque nos pagaban, creo recordar, 90 pesetas al mes. Y gracias. Eso si, aprovechamos la oportunidad y nos convertimos en la primera -y única- FM Rock del país (no soóo rock, también había jazz, flamenco, folk, etc.). Lo del rock era por la actitud y por ser la música predominante en la programación. 

A lo que íbamos, que me enredo: Por una extraña coincidencia mi padre se encontró en la aduana de Heathrow con unos bultos marcados como Pink Floyd. Era un error. No era su mercancía. Era la distribución que empezaba a hacer la EMI inglesa de sus 2 lanzamientos estrella de cara a las navidades del 71. Solo faltaba que esos bultos llegasen a las tiendas. Una vez resuelto el entuerto los funcionarios le regalaron una copia del Meddle de Pink Floyd y de propina ¡El Concierto de Bangla Desh! Ese mismo día, esa misma noche me planté en el Músicolandia de Radio Centro. Lógicamente Vicente me recibió con los brazos abiertos. Ahí estaba un chaval de 15 años que le traía 2 estrenos mundiales. El ultimo de Pink Floyd y el Bangla Desh. Luego vendría lo de 99.5 ¡gracias Mariscal! o nuestro ¡Viva El Rollo! Fundó el sello Chapa, las revistas Heavy Rock y Kerrang, se fue varias veces a Argentina, etc.  

Para cuadrar el círculo simplemente decir que mi padre era amigo del que años después sería el suegro del Mariscal. Por el fútbol (su suegro fue uno de los grandes profesionales que tuvo el gran Atletico de Madrid de la década de los 60 del siglo pasado). 

Como escribe en el editorial Palabra de Mariscal de su Web: Resistir… Es ganar 

¡Nos vemos fijo en La Riviera!

 

ULTIMA HORA (19.12.07)

Llega un email de Mariskal anunciando el aplazamiento del concierto conmemorativo de los 25 años de la revista Heavy Rock, que se iba a celebrar este sábado 22 de diciembre en Madrid, por la hospitalización urgente del cantante de Mago de Oz, José Andrea. Queda aplazada, según nos comunica la empresa organizadora y promotora del evento Publistage, para el día 26 de enero de 2008. Y hoy Carlos Pina ha despedido su programa de Radio 3 anunciando que la operación ha sido un éxito y que José Andrea se encuentra bien.

9 comentarios

Archivado bajo Música, Recomendaciones