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El libro de memorias de Woody Allen

El País

Ayer varios medios españoles destacaban sorprendidos que ninguna editorial estadounidense se hubiese interesado por el libro de memorias de Woody Allen. Como única razón citaban los problemas suscitados a raíz de sus comentarios sobre el movimiento del #MeToo. Esas declaraciones tenían su origen en las denuncias (no sustentadas y de las que fue exonerado) de Mia Farrow. En otras palabras: en Estados Unidos es un apestado. Pero nadie mencionaba un factor igual de decisivo: el escaso atractivo comercial de Woody Allen en EEUU.

Su caso, salvando las distancias, es parecido al de Leonard Cohen. Su gancho comercial estaba fuera de Estados Unidos. Con Cohen, canadiense, me tocó vivir una situación similar: firmado por la compañía estadounidense le dieron la carta de libertad (entonces no existía el #MeToo ni Cohen fue objeto de ninguna campaña pública en su contra). Esta decisión afectaba a países donde tenía predicamento y sus discos se vendían bien. En la división internacional nos movimos rápido y le firmamos para todo el mundo excepto EEUU y su Canadá natal. El álbum en cuestión era “Various Positions” (donde se encontraban lo que ya son dos clásicos de su repertorio: “Dance Me To The End Of Love” y “Hallelujah“). El impacto internacional del disco finalmente provocó su edición en EEUU y Canadá. ¿Será esta una pista valida para Allen?

Las recaudaciones de las películas de Woody Allen han sido por lo general superiores fuera de EEUU, especialmente en Europa. En algunos países europeos, como el nuestro y Francia, está considerado como un genio. No sucede lo mismo en su país de origen. En Italia, Holanda y los países escandinavos también goza de gran predicamento. En Gran Bretaña varía de película de película. Pero, en proporción, también podríamos decir que tiene más gancho que en Estados Unidos.

Incluyo tres pantallazos de las recaudaciones de sus tres mejores películas de esta década: “Midnight In Paris” (2011), “Blue Jasmine” (2013) y “Cafe Society” (2016).

Cafe Society copiaBlue Jasmine copiaMidnight in Paris copia

Estas capturas de IMBD no solo confirman lo expresado aquí, además hay que resaltar dos hechos: uno importante y otro anecdótico:

  1. Cuando mencionan “limited release” se refieren a que fueron estrenadas en pocos cines. En la Web Box Office Mojo se encuentra el detalle: “Cafe Society” 5 salas; “Blue Jasmine” 6 salas y “Midnight In Paris” 6 salas. Una confirmación más de lo apuntado.
  2. El dato anecdótico es el del estreno de “Midnight In Paris” : se produjo en España una semana antes que en EEUU. Y la recaudación española del primer fin de semana superó en un 75% a la estadounidense.

Visto lo visto lo lógico hubiese sido buscar una editorial fuera de Estados Unidos. A no ser que la estrategia sea publicitar el rechazo, en el país de origen, para despertar el interés en Europa. Con los pardillos que trabajan hoy en día en los medios no me extrañaría lo más mínimo…

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El monje que volvió del frío (by Julio Valdeón Blanco)

26 de marzo de 2009

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Sorprende lo lilas que pueden ser algunos entendidos. Rob Hallet, el hombre que ha devuelto a Leonard Cohen a los escenarios, contaba en una entrevista concedida a Rock´s Backpages como tuvo que convencer a sus socios de la promotora AEG Live. Tras quince años sin girar, pensaban que era un penitente sin casulla, un tigre desdentado, que olía a cadaverina y no interesaba más que a cuatro pelmas. Insistente, Hallet, que confiesa haber seguido a Cohen desde niño, logró su propósito.

 

Recuerden que el autor de “The Future” venía de perder en 2005 cinco millones de dólares, casi todo su capital destinado a la jubilación, a manos de Kelley Lynch, su mánager, una de esas contables enrevesadas que caen sobre tu grupa para chuparte el tuétano. Para flipe de todos, los tres primeros conciertos de la gira, celebrados en Toronto, agotaron el papel en día y medio. En Dublín despacharon 36.000 localidades para dos recitales en hora y media, añadiendo un tercero.

 

Su relevancia es tal que incluso los sositos de la Operación Triunfo británica, esos mediocres que confunden canto y culturismo vocal, interpretan sus canciones: uno de los sucesos más psicodélicos de los últimos tiempos tuvo lugar hace pocos meses; Jason Castro, la muchachita que lideraba la pasada edición del concurso, versioneó, claro, “Hallelujah”, descubriéndosela a las nuevas generaciones, tan idiotizadas que debieron pensar que era suya. Escandalizado, el sector cool de la audiencia patrocinó la adquisición en Itunes de la versión firmada por Jeff Buckley. A los pocos días ambas tonadas alcanzaban los números 1 y 2 de las listas.

 

Con las cuentas bancarias aseguradas, lo que importa, o sea, la música, esa música de noches fatigadas, esos versos radiantes, metálicos, que hablan de amor al raso y sexo melancólico, la música de diamante parida por el «pequeño judío que escribió la Biblia», sigue quemando. Sus asociados alucinan cuando repite, noche tras noche, conciertos de casi tres horas. Ninguna crítica ha bajado del sobresaliente. Su voz conserva el herraje candente, profundo. Suena poderosa y vibrante, sabia.

  

Para muestra, su nuevo disco, “Live in London”, grabado en el O2 de Londres el pasado julio y adelantado en exclusiva por npr music. “Dance Me To The End Of Love”, “Ain´t No Cure For Love”, “Bird On The Wire”, “In My Secret Life”, “Closing Time”, “Democracy”, “I´m Your Man”, “Take This Waltz” o “So Long, Marianne” suben por tu espinazo como mariposas borrachas, como un palpitante galope de cirios y estrellas, como una gloriosa cascada de tenues fogatas y lágrimas quebradizas, con la serenidad y el buen hacer de un fulano que conoce sus limitaciones y las transforma en azulete para calmar dolores.

 

Queremos que nuestros poetas vivan descorchando Borgoña y nos jode la idealización del bardo que camina descalzo y extrae néctar de las moscas, pero también que su arte continúe vivo, y ante la demostración de poderío ejercitada por Cohen podemos respirar muuuuy tranquilos; de hecho, en este tour de 2008/09 luce tan inspirado e inquieto que sólo resta orgasmar bajo la avalancha de rosas asimétricas, labios ensangrentados, palomas y cicatrices que regala. Bueno, y rezar para que el anunciado nuevo disco, con canciones inéditas, se haga realidad a finales de año.

                                      

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