Archivo de la etiqueta: Granero

Faena de aliño del ecoMadrid

Real Madrid

El Real Madrid ecológico se impuso 2-0 al Espanyol con una faena de aliño. Digo ecológico porque el Florentinato se sumó a la Cumbre del Clima: el club instaló en la fachada principal del estadio una gran lona ecológica de 35,77×19,60 metros. Se mantendrá hasta el 13 de diciembre. Es una lona microperforada e ignífuga que cuenta con un tratamiento ecológico que, con la luz del día, convierte la polución y la suciedad en vapor de agua y sal y elimina las bacterias. Cada tres metros cuadrados de lona absorben la cantidad equivalente de dióxido de nitrógeno que desprende un vehículo durante un año. No fue el único gesto: el equipo usó la tercera equipación, la verde. Faltó un detalle: el saque de honor a cargo de Greta Thunberg.

Zidane presentó el once que adivinaba pero que Luis Nieto del AS nunca acierta. Rodrygo, Benzema y Vinicius formaron la delantera. El técnico había avisado en la previa que la clasificación del rival no se correspondia con su valía real. Como se demostró a lo largo del partido, salvo en el primer cuarto de hora del Madrid. Fueron los mejores minutos de los blancos, ayer verdes. Quienes a medida que iba corriendo el reloj se fueron dejando dominar, hasta que los periquitos se hicieron con el control del encuentro. Courtois salvo el 0-1 con un paradón (a cabezazo de Granero). Hubo una reacción en la jugada siguiente, en la que Vinicius dispuso de su segunda oportunidad, bien resuelta (como la anterior) por Diego López. El brasileño se parecía más al de la temporada pasada que a la de esta: rápido, encarando, desbordando al rival. El último pase y el acierto de cara a la portería siguen siendo sus asignaturas pendientes. Respecto a esta última faceta, observé una mejoría: sus remates fueron entre los tres palos y en las dos ocasiones que tuvo, forzó al meta rival. Rodrygo, por su parte, estuvo muy trabajador. Bajó a defender, aliviando a Carvajal. Estuvo incisivo en ataque y siempre eligió la mejor opción.

Tras la momentánea reacción madridista el Espanyol volvió a hacerse con el ritmo del partido. Hasta que en el 36 Varane marcó el 1-0. Kroos (flojo a lo largo de los minutos que jugó) botó un córner. Ellos despejaron y la pelota le llegó a Benzema. Metió un pase de 10 y ahí acudieron Varane y Casemiro. El frances, mejor colocado, remató a gol.

Curioso el desempeño de Benzema. Falló un gol, dio el pase del 1-0 y metió el 2-0. En su tanto la jugada nace a iniciativa suya: en un saque de banda hace de Raúl, sabedor que no hay fuera de juego. Carvajal le ve y se la manda, en un saque largo. Fede Valverde atento sigue la jugada (¡qué bien termina los partidos este futbolista!). Benzema se apoya en el, el uruguayo se la devuelve y Benzema hace el 2-0. Era el 78 y sentenciaba un enfrentamiento que se estaba poniendo cuesta arriba. El de momento Pichichi de la Liga no hizo más. Suficiente para ganar y mantener al Madrid arriba.

En la segunda mitad hubo momentos en los que no pasábamos del círculo central. La entrada de Modric por Kroos oxigenó un poco a Case y Valverde. Entre ambos mantenían al equipo vivo. El brasileño cortando y ayudando en defensa. El uruguayo de pulmón, un todoterreno, con fuerza para arrancar en ataque por su cuenta y riesgo, abriendo boquetes en las líneas rivales.

La expulsion de Mendy (doble amarilla), con 2-0, forzó la entrada de Militao. Hubo un doble cambio: salieron Rodrygo y Vinicius y entraron Brahim y Militao. El defensa brasileño apunta a titular en Valencia antes las bajas de Mendy y Marcelo.

No hubo más historia, como suele suceder antes de un partido de Champions (salvo que pinchemos).

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Casados con el equipo

El matrimonio entre el público del Bernabéu y su equipo está muy bien avenido. Los primeros aplausos que escuché fueron cuando el once titular terminó el calentamiento previo al partido, mientras se retiraban al vestuario (no estuve cuando aparecieron). El estadio estaba a medio llenar. La ovación fue atronadora cuando los jugadores saltaron al campo para disputar los tres puntos en juego. Con el aforo casi completo -hubo huecos, especialmente de seguidores sevillistas- mostrábamos nuestro apoyo a quienes están a punto de ganar la Liga, y han sido semifinalistas de Champions por segundo año consecutivo. El detalle de las camisetas recordando a Sergio Canales añadió carga emocional al momento.

El Sevilla le duró una hora al Madrid. Lo que tardaron en caer tres goles, un poste, múltiples oportunidades, y los cambios. Los dos primeros, en el minuto 61 fueron Khedira por Granero y Callejón por Di María. Un cuarto de hora después Albiol sustituyó a Xabi Alonso (despedido con otra ovación). Ni rastro de Higuaín. Está claro que algo pasa…

El Pirata, titular de nuevo, cumplió con creces (mientras aguantó). Involucrado con el espíritu espartano de Mourinho, bregó con eficacía y acierto. Y manejo la manija con criterio y buen toque. El Fideo volvió a ir de más a menos. Dio grandes pases en profundidad (uno supuso el 2-0, el primero de los dos goles de Benzema, y otro a Özil que fue el inicio de la jugada del 3-0 obra también del francés). Pecó a veces de excesivo individualismo, ese último regate que le sobra (y que me pone de los nervios), y vio una amarilla (no podrá jugar en San Mamés).

Cristiano Ronaldo demostró su potencial por enésima vez. El 1-0, tras un pase en profundidad de Benzema, fue un prodigio. El control, su recorte y el trallazo fueron una obra de arte. Luego estrelló un indirecto en el poste. La violencia con la que remató se escuchó en stereo: primero al chutar y luego al estrellarse en el palo largo (la pelota salió despedida fuera de banda por el lado contrario, y si llega a rebotar en alguien seguro que se incrusta en la red). Fue una pesadilla continua para la defensa del Sevilla. Reclamó un par de penaltis (creo que uno lo era).

Una muy buena hora merengue. En la que además el Sevilla dispuso de varias oportunidades. Especialmente tres en la primera parte, en tres contras vertiginosas. Parecían nosotros, pero sin pegada (aunque tuvimos un 4 contra 2 que no supimos aprovechar). En la primera falló Reyes ante Casillas. Su disparo flojo me recordó al penalti de Kaká ante el Bayern. Un churro. Después hubo una de Jesus Navas, el mejor de los suyos. Y la tercera fue una vaselina que se le fue alta a Negredo, achuchado por Iker, quien había salido hasta el borde del área grande.

Hay que mencionar que al poco de comenzar le anularon un gol a Fazio. No me queda claro si fue por fuera de juego o falta a Pepe. El caso es que ocurrieron ambas infracciones en la misma jugada.

Iker Casillas y Sergio Ramos también recibieron el apoyo de la afición. Especialmente cuando el de Camas le metió el pase de gol a Benzema (un excelente cabezazo en plancha que supuso el 3-0 y cerró el partido): puso el esférico en órbita, esta vez en la atmósfera del área chica, y el galo entró como una exhalación ganando la espalda a los defensores.

Se mantiene la diferencia de 7 puntos tras la exhibición del Barça en Vallecas (donde volvimos a ver las mejores versiones de Messi y Pedro, y el pobre Rayo pagó los platos rotos de la semana trágica culé). Y ya solo quedan tres jornadas. El miércoles viajamos a Bilbao, en lo que sin dudas será un partidazo… Y seremos campeones si ganamos o conseguimos el mismo resultado que los azulgranas contra el Málaga.

6 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Los All White han vuelto

Los All White están de vuelta: se impusieron 1-5 al Osasuna en Pamplona. Desde que saltaron al campo se percibió que salieron enchufados. Especialmente Cristiano Ronaldo. Avisó con un gran remate lejano, que se fue fuera por poco, encaraba a su lateral, bajaba al medio campo. Y en el minuto 6 tras un par de amagues y bicicletas supera en carrera a su marcador por la banda izquierda, y lanza un medido pase a Benzema. El francés que llegaba por la otra banda, empalma con el interior desde el vértice del área chica y anota por el palo largo. ¡Un golazo! Muchos recordaron el de Van Basten con Holanda (en la final de la Eurocopa). Ya en la segunda parte repitió faena. Y también pasó con la pierna izquierda. Esta vez el rematador fue Higuaín -su segundo tanto- quien cabeceó picando el esférico. A todo esto hay que añadir que CR7 hizo dos goles: el primero de soberbio cañonazo (0-2) desde fuera del área, con una potencia y un efecto que solo está a su alcance; el segundo (1-4) fue de falta (ya era hora, y tuvo la fortuna que rebotó en un jugador de la barrera y despistó al meta local).

Mourinho volvió a alinear a Benzema, Higuaín y Ronaldo. Llevo pidiendo que jueguen juntos desde que el francés empezó a funcionar. Ahora parece ser que es la delantera titular del Real Madrid. De lo cual me alegro. Y mucho. Porque además de ser un tridente demoledor (su eficacia goleadora está a la vista) causan pánico a los rivales. Se abren a las bandas, buscan la espalda de la defensa, se desmarcan, se mueven constantemente. Sinceramente creo que solo Ribery, Gómez y Robben (Bayern de Munich) pueden estar a su altura. El Barça es un caso aparte, porque las lesiones de Pedro y Villa han variado los acompañantes de Messi. Y la configuración del ataque azulgrana. El caso es que los All White alcanzaron ayer los 100 goles en Liga. Así que lo lógico sería pensar que se batirá el récord de los 107 (quedan ocho partidos por jugarse). De hecho si no lo logran bye bye al campeonato.

La presencia de Raúl Albiol y Esteban Granero en el equipo titular fue una sorpresa. De las buenas. Mou apostó por la veteranía y contundencia de Albiol frente a la juventud de Varanne. Y Granero cuando está bien supone aire fresco para el medio campo blanco. Oxigena a Xabi Alonso. Y el Pirata lo hace fácil. Además el mister le ha inculcado una mentalidad luchadora, indispensable para bregar y sacrificarse por el equipo. En el Reyno de Navarra fue mitad Khedira y mitad Özil (una vez más disfrutamos de su talento a cuentagotas). Su pase en profundidad al Pipita -en el primero de sus dos goles- es un buena prueba de su visión de juego. La carrera del argentino y su vaselina, en el mano a mano frente al portero, pusieron el 0-3 en el electrónico. Resultado con el que se llegó al descanso.

Mendibilar, quien había sido expulsado en la primera parte, varió su frente de ataque en la reanudación: Nino dejó de ser el delantero centro y entró Lekic, pasando a ser el punto de referencia del Osasuna. El cambio pareció surtir efecto. Un pase desde la banda que ocupa Marcelo provocó que los centrales fuesen arrastrados por el recién incorporado. Y Nino entrando por el palo contrario cabeceaba a la red (1-3), ante la presencia testimonial de Arbeloa. Esto despertó al público. Era un tanto tempranero y los navarros soñaron con la remontada. Quedaban 42 minutos por jugarse. Pero fue un espejismo. Pasajero. Porque los líderes se pusieron el mono de trabajo y se aplicaron. Bien ordenados desde atrás (la columna formada Albiol, Ramos y Alonso) volvieron a imponer su ritmo. Y a buscarle las cosquillas a la defensa rival. Hasta que en el 70 llegó la falta que supuso el 1-4.

No me gustó nada la actitud de Raúl García No le recordaba como un jugador de tan malos modos. Pendenciero. Buscando la gresca. Entrando con malas intenciones. Entiendo la frustración provocada por una goleada en casa, ante tu público. Pero él se pasó de la raya. Tuvo suerte de no ver la roja.

En resumidas cuentas el Madrid goleó donde los culés perdieron (en dos partidos les hemos metido 12 tantos al Osasuna).

El Barcelona 2 Athletic de Bilbao 0 fue un partido muy bonito. Disputado y bien jugado por ambos. Ganó el mejor. El equipo que más llevo el peso del juego, el que más remató, el más fresco tras las eliminatorios europeas (los vascos venían de jugar el jueves en Alemania), y también el más pícaro. En este caso fue Tello, titular ayer, quien provocó un penalti que sentenció (supuso el 2-0, obra de Messi): el árbitro picó, y además le sacó la amarilla a Javi Martínez (otro partidazo el suyo; por favor que lo fiche el Madrid).

Abrió el marcador Iniesta, tras una galopada desde el circulo central. Messi le vio y le mandó un balón en profundidad. El castellano-manchego fusiló a Gorka. Corría el minuto 40.

El Athletic dispuso de un par de buenas oportunidades. Desbaratadas bien por Piqué, quien hizo su mejor partido de la temporada, cuando la pelota entraba, Víctor Valdés o el desacierto en el instante final. Las entradas de Munian, Herrera y Llorente en la segunda parte avivaron a los Leones. Pero la inexistente pena máxima (min. 58) había puesto el listón muy alto: 2-0. Y con decir que, aparte de Javi Martínez, el mejor de los bilbainos fue su guardameta Gorka Iraikoz queda todo dicho.

Si la lucha por el titulo es apasionante (6 puntos de ventaja tiene el Madrid sobre el Barça con 24 aun por jugarse) no lo es menos la disputa del Pichichi. Cristiano lleva 37 y Leo 36. La mejor marca es del portugués con 40 (conseguida la temporada pasada), seguido de Zarra y Hugo Sánchez con 38 cada uno. No me canso de repetirlo, estamos ante algo único. Lo nunca visto.

4 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol

El Real Madrid lidera con 7 puntos de ventaja

El Real Madrid lidera la Liga con 7 puntos de ventaja sobre el Barcelona, que empató a 0 en Villareal. Mientras el Madrid se imponía 3-1 al colista en un cómodo encuentro en el Bernabéu.

Antes de entrar en detalles sobre ambos contendientes, quisiera destacar los 3 goles de Fernando Llorente (Rayo 2 Athletic 3). Desde que reapareció salía a gol por partido. Y ayer explotó en Vallecas con tres tantos que bien pudieron ser cuatro. Y pensando en la selección, y en la defensa de la Eurocopa de este próximo verano, tenemos delantero centro fijo. Mientras esperamos a Torres, el navarro-riojano (ya sé sabe que los de Bilbao nacen donde quieren) lleva camino de ser titular. Y por detrás Negredo y Soldado andan disputándose una plaza…

En Madrid más de lo mismo: el visitante se adelanta en un despiste defensivo merengue. Nadie taponó el saque de falta de Luis García. Marcelo se quedó en tierra de nadie. No obstaculizó el inicio de la jugada, ni cubrió sus espaldas. El balón llegó por su banda a Aranda, quien libre de marca lanzó un gran pase. Que se coló entre las piernas de Carvalho, quien llegó tarde y a la desesperada para intentar salvar el agujero dejado por el lateral brasileño. Lafita (el mejor del Zaragoza) solo por el centro de la defensa puso el 0-1. Pepe hizo algo incomprensible: no fue al corte, ni intentó estorbar al mejor jugador rival. ¡El brasileño-portugués se apartó!

El run run en mi zona antes del pitido inicial versaba sobre la alineación de Atlintop (otra vez de lateral derecho) y Carvalho, más la ausencia de Sahin en la convocatoria. ¡Si no está ante el colista cuándo va a estar! La presencia del turco y el portugués en defensa, en mi opinión, no es una muestra de cabezonería por parte de Mourinho. Sino más bien otra demosración de que se equivocó contra el Barça en Copa. Porque los experimentos sí caben contra el último pero nunca contra los de Guardiola.

En cambio había satisfacción por la presencia de Özil, Kaká y Granero junto a Xabi Alonso en el centro del campo. Y aproveché para dejar una “perla” en las tertulias previas: me empieza a hartar que juguemos mejor en el Camp Nou que en casa. Los socios y abonados merengues cotizamos aquí no ahí. Es un agravio comparativo que la culada disfrute de nuestro equipo. Luego lancé una encuesta (¿quién lo hizo peor: Mourinho en la ida o Texeira en la vuelta?), para ya en el descanso soltar una de mis diatribas sobre leguleyos, periodistas, poliíicos y taxistas.

En Oráculoandia estrenábamos pronosticador; un 4-1 para nosotros y 1-1 azulgrana. En otras circunstancias ya estaríamos dando otro golpe de Estado. Pero como todo se resume en que acertó la diferencia de puntos, que se incrementa a siete, le daremos otra oportunidad al nuevo.

Un gran pase en profundidad, al hueco, de Carvalho permitió a Kaká empatar el partido, solo ante el portero. El brasileño está cada vez más entonado. Adornó su actuación, aparte del gol, con una asistencia y una presencia continua en el frente de ataque blanco. Lo mismo puede decirse de Mesut Ózil, una asistencia y un golazo (el del 3-1). Y demostró una regularidad y constancia que refleja un mejor estado de forma (quizás porque ya no viaja todos los días a Italia para visitar a su novia). Pero sin querer ser extravagante u original, me quedo con el fenomenal partido de Esteban Granero. Luchó, bregó, tocó, estuvo en el inicio de las 3 jugadas de gol. Si me lo permiten, en muchos momentos, me recordó al gran Martín Vázquez.

El 2-1 (obra de Cristiano Ronaldo, en el 48, rematando solo a puerta vacía tras una gran jugada) y el 3-1 sentenciaron el partido en los primeros trece minutos de la segunda parte.

El Barça salió dominando. El Villareal parecía una presa fácil. Pero hubo una jugada clave: Messi, solo ante Diego López, se atrevió con una vaselina frente al alto portero formado en la cantera blanca. Y el balón se fue fuera por poco. Marró su oportunidad. Y marcó el rumbo del destino de su equipo frente a la portería local: un cero en su casillero del marcador. Porque a los blaugranas les faltó la eficacia y acierto que demostraron frente al Madrid. Tuvieron más oportunidades a lo largo del partido pero no atinaron. Y creo que acusaron el esfuerzo físico del partido de Copa (no puedo decir lo mismo de mi equipo).

La segunda mitad de la primera parte tuvo color amarillo. Los de casa se hicieron con el control del partido: Cani, Senna y Borja Valero, otro ex del Castilla, se hicieron con los mandos del partido

La segunda parte parecía que iba a desenvolverse por los mismos cauces que la primera: dominio inicial culé, sin resultados. Pero de repente el encuentro se rompió, y el juego se abrió. Lo cual es algo que no conviene al ritmo de juego azulgrana. Porque de esta manera Xavi no puede imponer su tiranía. La entrada de Thiago no resolvió el problema, pero la del ¿lesionado? Alexis sí aportó más profundidad al ataque del campeón (decían que el chileno iba a estar de dos a tres semanas de baja y solo ha estado 48 horas). Parecía que el gol del Barça iba a llegar. Pero la ansiedad se convirtió en precipitación, lo cual unido a que andaban justos de fuerzas y efectivos, impidió que abriesen el marcador. Mientras un renacido Villareal, de la mano de Manolo Jiménez, salía con mucho peligro al contraataque.

Para los de casa, luchando por evitar los puestos de descenso, el empate ante el mejor equipo del mundo era toda una victoria. Como para el Real Madrid lo son los siete puntos de ventaja… y ellos esta semana afrontan una dura semifinal contra el Valencia.

3 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Faltan 11 jornadas para que termine la Liga

7 de marzo de 2011

Faltan 11 jornadas para que termine la Liga y se disputan tres competiciones: la pelea por el titulo entre Barcelona y Real Madrid (decantada a favor de los catalanes); la lucha por los puestos que dan acceso a las competiciones europeas; y la dramática situación que viven hasta 10 equipos (la mitad de los que juegan) en su afán por evitar el descenso.

El sábado jugaron dos de los de arriba, Barça y Valencia, porque tienen Champions a mediados de semana.

Dos goles de Pablo Hernández le dieron el triunfo a los valencianos en Mallorca. ¡Qué diferencia entre la primera vuelta de los de Laudrup y esta segunda! Es cierto que el calendario no les ha ayudado en las últimas semanas. Mientras tanto los de Emery cada vez dan más sensación de solidez y buen hacer. Y desde hace un par de crónicas destacamos a su portero Guaita, quién volvió a destacar.

La historia del partido del Camp Nou se reduce al autobús que puso Aguirre. Además Keita hizo los goles (el que subió al marcador y el que le anularon) y Doblas, el guardameta blanquillo, fue el mejor de los suyos. Con este último dato está prácticamente todo dicho. Los culés jugaron pensando en el partido de vuelta contra el Arsenal. Y el Zaragoza solo dispuso de dos oportunidades: un disparo desviado de Bertolo -tenía mucha intención- y un mano a mano de Uche magníficamente resuelto por Valdés (quien reaparecía). Si cracks goleadores como Messi y Cristiano Ronaldo fallan ¿qué pretendía el técnico visitante? ¿Jugar al empate? ¿Esperar a ver si sonaba la flauta y su equipo marcaba? No tiene ese tipo de jugadores: necesita crear muchas ocasiones para anotar.

En línea con lo anterior el Racing de Santander-Real Madrid nos aportó varios datos para la estadística. En una excelente primera parte los blancos se fueron al descanso con un escaso 0-2 para los meritos y oportunidades que tuvieron. Dos balones al larguero: de Xabi Alonso, en el saque de una falta lateral, y Benzema, de un impresionante derechazo. Marcelo, tras una excelente jugada, falló prácticamente a puerta vacía (golpeo con la pierna mala, la derecha). Benzema y Adebayor también tuvieron ocasiones. Es decir siete oportunidades claras (incluyendo los goles del francés y el togolés) en 45 minutos. Y en lo referido a los palos merengues tenemos los siguientes números: ya suma 15 remates a los palos en toda la Liga y bate el récord de postes.

Özil y Granero completaron un partido sensacional mientras duraron. El alemán mandó, intervino decisivamente en dos de los tres tantos, y además pudo marcar. Di María fue el complemento ideal para los dos. Pero volvamos a las estadísticas (también las anécdotas). Se pitaron dos penaltis, uno por cada equipo. Se fallaron ambos (Pinillos y Adebayor). No le quito valor a las intervenciones de los porteros, pero es que estaban bastante mal tirados. Y lo que debe producir escalofríos en Santander es el hecho que les han señalado 6 penas máximas a su favor y solo han anotado uno (¡han desperdiciado 5!).

Mi opinión actual sobre Adebayor se reduce al siguiente comentario: está haciendo bueno a Benzema. El francés está de dulce. A los dos golazos que marcó ayer hay que sumar los cuatro contra el Málaga (ojo: dos fueron anulados por fuera de juego, pero había que estar ahí), en un partido que terminó 7-0 (con hat trick de CR7, quien salió del campo lesionado y no jugó ayer), y que al disputarse el jueves por la noche no reflejamos aquí.

El gol de la jornada lo marcó Reyes, al poco de iniciarse el Atlético de Madrid 3-Villareal 1. No solo por donde la puso (la escuadra) pero también por como la puso. La trayectoria del balón fue impresionante: una parábola (lateral y paralela al césped) en la que la pelota trazó una curva imposible. Los otros tantos también fueron excelentes. El de Rossi y los que supusieron poner fin a la sequia de Agüero y Forlán.

En un aguerrido partido, lleno de incidentes (3 lesionados: Negredo, Luis Fabiano y Toquero) el Athletic tuvo la suerte que le faltó en otras ocasiones. Y los centrales del Sevilla dieron el cante: Fazio marcó en propia puerta (1-0) y un penalti absurdo de Escudé (2-0) supusieron el aporte carnavalesco de los sevillistas. Así -más las bajas en forma de lesiones y sanciones- es difícil que les planten cara al Barça la próxima jornada. Aunque Navas cada vez se parece más al Navas de toda la vida…

Por abajo el Sporting con el 2-0 al Getafe sale de las posiciones de descenso y le complica la vida a los de Michel. El Hércules tropieza gravemente en casa frente a un rival directo, el Almería. Y este fin de semana que viene visitan el Bernabéu, por lo que es de suponer que se mantendrán en posiciones de descenso directo. Con un Trezeguet que se ha secado. El Málaga ha realizado el camino inverso que van a hacer los alicantinos: cayeron frente al Madrid y han perdido en casa ante un rival directo, el Osasuna. Los de Pellegrini ocupan el último puesto de la clasificación.

Goles, juego y buenos partidos han vuelto a marcar el ritmo de esta jornada de la Liga 2010/11. La única nota negativa ha sido el exceso de jugadores lesionados. Es el precio que pagan los actores del espectáculo cuando juegan tres partidos en una semana

Mallorca 1 Valencia 2  
Barcelona 1 Zaragoza 0  
Atlético 3 Villarreal 1  
Hércules 1 Almería 2  
Levante 1 Espanyol 0  
Sporting 2 Getafe 0  
Málaga 0 Osasuna 1  
Athletic 2 Sevilla 0  
Racing 1 Real Madrid 3  
Deportivo R. Sociedad  

7 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Otra manita del Barça

20 de diciembre de 2010

Otra manita del Barça. Y ya van cuatro, si no me equivoco. Más los ocho al Almería. La víctima en este caso fue el Espanyol, quien además hizo un buen partido. Dio la cara, y se la pintaron. La voracidad culé no conoce límites. Y han alcanzado un nivel de forma y juego espectacular. El sábado además la velocidad en el juego de medio campo hacia adelante fue vertiginosa. Al primer toque y directos al área rival. Sin manierismos ni excesivos toques. Esto lo dejaban para salir de atrás con el balón controlado.

Las apariciones de Pedro -y su rapidez- fueron determinantes. Y anotó dos tantos. Los otros tres fueron obra de Villa (2) y Xavi (otro partidazo). Y los puntuales desaciertos arbitrales que les favorecieron no empañan su triunfo. El gol periquito fue del excelente Osvaldo.

El único consuelo blanco es que solo estamos dos puntos detrás. Y también, como me comentaban algunos amigos y conocidos azulgranas, que a los blaugranas les va a resultar muy difícil mantener este tono. Pep Guardiola venía decir lo mismo en la rueda de prensa después del encuentro.

Quien se despachó a gusto tras el partido fue Mourinho. Mostró su indignación por el arbitraje de Clos Gómezen un papel elaborado por Megía Dávila tenía anotados 13 errores– y el desamparo que dice sufrir de los estamentos del club. Todos entendieron que se refería a Jorge Valdano. Añadiría que las puyas también iban dirigidas al Director de Comunicación. Así tapaba el debate y las preguntas sobre el mal juego del equipo. Pero lo afrontó: vino a decir que si fuese público no habría pagado la entrada o cambiado de canal para ver un partido “del campeonato de Vietnam“. Y digo yo: dejar el fútbol en los pies de Khedira y Lass fue decisión suya. La entrada de Granero (y de Pedro León), cambió el rumbo y se vio mas toque y profundidad. A pesar de estar con un jugador menos.

El arbitraje fue calamitoso. Peor que el bajísimo nivel medio al que estamos acostumbrados. No contabilicé los fallos, como hizo -o le hicieron- el técnico portugués. Porque además debería añadir los que perjudicaron al Sevilla. Aunque por la gravedad de los mismos salió peor parado el Real Madrid. A los errores de apreciación en más de media docena de fueras de juego -para ambos equipos- solamente puedo decir que los auxiliares de línea (especialmente uno) no ayudaron en nada al trencilla. La injusta expulsión de Carvalho (dos amarillas) dejó innecesariamente al equipo local en inferioridad numérica: un lance fortuito del juego, un choque de cabezas, fue interpretado como un codazo. Desde la tribuna se vio que tal cosa no aconteció y la pregunta es ¿cómo y por qué se ve distinto desde escasos metros del lugar de los hechos?  De los innumerables penaltis reclamados por la grada merengue solo hubo dos:

  1. Un agarrón clarísimo a Granero, muy notorio porque los guantes negros del defensa sevillista destacaban sobre la camiseta blanca.
  2. El no señalado que dio origen al sensacional gol de Di María. Precisamente en este lance un gris Özil realizó su única buena jugada del partido. Se internó regateando por la banda derecha, entró en el área, cedió hacía atrás y el remate de Pedro León fue despejado por el brazo (o el puño) de Zokora y el rechace llegó al Fideo. Se encontraba prácticamente al borde de la línea de fuera del campo en el aérea pequeña. Palop le encimó, tapándole los huecos. Llegados a este punto conviene recordar que ante la señalización de la pena máxima no hay “ley de la ventaja que valga”. Salvo que el esférico se aloje inmediatamente en la portería rival. Y no fue el caso. Porque Di María con una sangre fría excepcional amagó un par de veces al guardameta del Sevilla. Hasta que le desplazó ligeramente y desde un ángulo imposible colocó el esférico entre su cuerpo y el poste. Era el gol de la victoria de un equipo que sacó casta para ganar los tres puntos, con diez jugadores, frente a otro que siguió jugando igual de principio a fin.

El Sevilla hizo su partido. Muy bien plantado en el campo, trabando el juego, impidiendo a los de Mourinho hacer el suyo. Perdiendo mucho tiempo. Demasiado. Cuando luego se tornaron las lanzas protestaron porque los míos hacían lo mismo. Y Clos Gómez volvió a mostrar su doble vara de medir: no amonestó a ningún jugador visitante por flagrantes pérdidas de tiempo -Palop se llevó el primer premio- y sí lo hizo con los madridistas en los 10 últimos minutos. La perdida de papeles por parte de los jugadores, provocada por el juez, tuvo su desenlace con la expulsión -roja directa- de Dabo al final del partido.

Esta semana hay Copa y la Liga no vuelve hasta el primer fin de semana de 2011 (si no hay huelga de jugadores). Y me disculparan que en este breve resumen solo me haya centrado en dos clubes. Del resto destacar el 0-3 del Atlético de Madrid en Málaga, la victoria del Villareal frente al Mallorca por 3-1, el triunfo del Valencia en San Sebastián, recuperando posición de Champions a costa del Espanyol.

17 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol