Archivo de la etiqueta: El Cultural

Penoso El Cultural

El Cultural

Es penoso que El Cultural publique la publicidad que ven en la imagen. Disfrazada de entrevista es publicidad encubierta, lo que a veces se denomina como publireportaje. Para saber que es un mensaje pagado, y no un contenido de la revista, hay que fijarse en el ángulo superior derecho (y saber inglés). Para más inri este mojón se insertó en el último ejemplar, el dedicado al regreso de la ópera a los escenarios españoles. Con el tenor Jonas Kaufmann en portada y varias páginas de publicidad anunciando las nuevas temporadas en distintas ciudades españolas. ¿Nadie en la dirección o en la redacción se percató de este detalle? Todo muy incoherente.

¿Nadie de la dirección o de la redacción protestó por esta publicidad? ¿Nadie puso el grito en el cielo? ¿Ha habido dimisiones o ceses?

¿Quién es Schweigen? ¿Qué autoridad tiene para afirmar las imbecilidades que suelta? Imbecilidades disfrazadas de medias verdades. Hace referencia a hechos comprobados e informes que acreditan sus tesis. ¿Cuáles? No aporta ninguna dato fehaciente, ninguna fuente. ¿El Cultural cede sus páginas, previo pago, a quien pretende prohibir la música? ¿Me publicarían a mí una publicidad pidiendo la cabeza de los responsables de El Cultural?

No vuelvo a comprar El Cultural. Y si alguno de ustedes lo hacían, les animo a no hacerlo. Esta falta de criterio y de ética profesional los ha dejado con las vergüenzas al aire. No vale lo del “todo por la pasta”.

2 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Medios

El año de Sara Mesa

2020 ha sido un año excelente para la novela “Un amor” de Sara Mesa. Publicada en septiembre ha sido nombrada Novela del año por Babelia, El Cultural y La Vanguardia. Es decir, ha recibido el favor unánime de la critica literaria.

Con su anterior novela, “Cara de pan“, dejó el listón muy alto. No soy quien para decir si lo ha superado o igualado. Son dos excelentes obras, que configuran el universo de Sara Mesa.

Su universo son mundos de pocos personajes donde se transmite tensión en cada frase. En la escrita, que leemos, y en la implicita, que nos figuramos o intentamos desvelar. El estilo de Sara Mesa, aparentemente sencillo, esconde cargas de profundidad en cada situación o pensamiento que describe. Esta tensión latente en la atmósfera que crea Mesa es la que te atrapa. Y acabas devorando sus libros.

Creo que con este “Un amor” me va a pasar lo mismo que con “Cara de pan“. Tras una primera lectura frenética volveré a releerlo más pausadamente, dentro de unas semanas.

1 comentario

Archivado bajo Cultura, Libros, Medios, Recomendaciones

La ministra de Educación pretende eliminar Matemáticas

El Cultural

Pocos rios de tinta he visto sobre la absurda pretensión de la ministra de Educación, Isabel Celaá, de eliminar Matemáticas del Bachillerato. Parecería que los medios golpistas y antigubernamentales están más preocupados por reportar falsos informes de un contable australiano, airear un artículo plagado de errores de un corresponsal del The Guardian, inventar cifras, datos y hechos para ensuciar al gobierno de coalición, proponer y promover gobiernos no surgidos de las urnas, decir una cosa y la contraria, blanquear a Ayuso y al PP de Madrid (recortes en Sanidad y privatizaciones), dar pábulo a todo tipo de personajes populares –que no virólogos ni epidemiólogos– con tal que sus declaraciones fuesen contrarias a Sánchez, Illa, Iglesias o Simón. Lo de las manifestaciones feministas ya casi lo dejamos para otro día. O no, porque no se sostiene. Por más que se empeñen (sobre todo porque son los mismos que pusieron el grito en el cielo cuando se suspendió el Mobile en Barcelona y calificaron la decisión como alarmista, dado que el coronavirus era menos que la gripe…).

Celaá con su decisión se ha puesto a la altura del inútil del actual ministro de Cultura (aquí pueden encontrar mi opinión al respecto y que ha ido a peor desde entonces). Y probablemente la ministra también esté al mismo nivel del nefasto Wert, responsable de haber suprimido Filosofía. Me disculparán la digresión pero creo que hay tres asignaturas que considero fundamentales, hagas el Bachillerato que hagas. A saber: Filosofía, Lengua y Matemáticas. Pensar, expresarse (escribir y hablar) y calcular. En cualquier orden de la vida necesitas de las tres.

José Manuel Sánchez Ron en el último número de El Cultural escribía “Elogio y necesidad de la matemática“. Suscribo al 100% su texto, que les recomiendo encarecidamente. El arranque no podía ser más esclarecedor:

He seguido consternado las noticias sobre la pretensión del Ministerio de Educación de eliminar la matemática como asignatura obligatoria en las ramas del Bachillerato de Ciencias y Tecnología y en la de Humanidades y Ciencias Sociales en el texto de la Ley Orgánica de modificación de la Ley Orgánica de Educación (LOMLE), actualmente en curso de tramitación en el Congreso de los Diputados. También estoy enterado de que después de que más de dos decenas de sociedades científicas manifestasen el 4 de mayo su desacuerdo contra esta decisión, la ministra Isabel Celaá decidió crear un comité de matemáticos para rediseñar la asignatura. Siempre hay que dar crédito a la hora de reconocer errores pero lamentablemente, por encima de tal reconocimiento, no puedo ignorar la ineptitud e ignorancia de quienes efectuaron la recomendación de eliminar la matemática en esos planes de estudio. Y de quien como ministra la avaló. En otras palabras: he perdido completamente la confianza en ese equipo y la ministra.

P.D.: a las negritas del texto original he añadido las referidas a ambos itinerarios del Bachillerato, para realzar la gravedad del asunto. ¿En la era de la Informática prescindimos de su base de conocimiento? A esto mismo también se refiere Sánchez Ron en su artículo.

Deja un comentario

Archivado bajo Ciencia, General, Medios, Política

¡Qué grande es Fernando Aramburu!

¡Qué grande es Fernando Aramburu! Sus artículos del domingo en El Mundo son espectaculares. El de hoy, ETA y su narrativa,  sobre la presunta petición de perdón por parte de la banda terrorista es sencillamente magistral. No se puede decir más alto ni más claro. Los de domingos anteriores, igual de lucidos y brillantes, alternan fina ironía y buen costumbrismo, mientras reflejan una bonhomía que con el paso del tiempo será legendaria.

Si quieren hacerse un favor no se pierdan sus entrevistas semanales en El Cultural (también de El Mundo). Son una delicia. La revista solo cuesta un euro y es la mejor inversión cultural que puedan hacer.

Aramburu se desnuda (artísticamente) y hace lo propio con sus invitados, primeras figuras de las artes (con preferencia para quienes escriben, cosa lógica al compartir oficio).

Este jueves pasado se publicó la conversación con Manuel Vilas (su “Ordesa” está arrasando). Está en la portada de El Cultural (no pongo el enlace porque no la han subido). Y claro, en cuanto se refieren a la música me entusiasmo. En esta ocasión Don Fernando, haciendo referencia a la magnifica entrevista que Fran G. Matute le hizo a Rodrigo Fresán en Jot Down, pregunta a Vilas si a él le pesa su amor por Lou Reed a la hora de escribir, como le sucede a Fresán con Dylan. El que estos novelistas de relieve y prestigio (entre otros), tengan referentes rock no solo refrenda la importancia de nuestra música, es que agranda más aún la literatura de estos enormes escritores.

¿Se nota que soy fan de Fernando Aramburu?

1 comentario

Archivado bajo Cultura, Libros, Música, Medios

¡Qué mal lo hemos hecho los de la música!

PYMEX

Hace tiempo que me desligaron del mundo musical profesional. Lo cual no es óbice para que siga vinculado, de alguna manera, a la música. Ya sea como aficionado y consumidor (de conciertos, CDs, medios, libros) o simplemente de cotilla del tinglado. Ultimamente he añadido una nueva actividad: escribir un par de libros respecto a la música popular (“Bikinis, Fútbol y Rock & Roll” y “Rock ‘n’ Roll“, de próxima aparición).

La semana pasada dos hechos llamaron mi atención sobre lo mal que lo hemos hecho los de la música (me siento participe a pesar de mi desvinculación): el resumen del 2017 de El Cultural (el excelente suplemento de El Mundo) y un brillante artículo de Elvira Lindo en El País de ayer. En el primer caso me resultó llamativa la ausencia de la música en su editorial de presentación de lo mejor del año. Luego ya la dedican una doble página, hacía el final, con preponderancia de la clásica. Sobre lo de Lindo quiere detenerme un poco más.

Elvira Lindo ha sido y es una defensora de la música popular. Así a bote pronto recuerdo sus encendidos elogios a Silvia Pérez Cruz y Salvador Sobral (le descubrí gracias a sus escritos). Su marido, Antonio Muñoz Molina, es un apasionado del jazz. Quiero decir con esto que la música no es algo ajeno a su vida. Al contrario. Por esto mismo me sorprendió que en el artículo, que versa sobre la cultura, la propiedad intelectual y las monsergas que nos contaron sobre la revolución digital y sus presuntos beneficios culturales (que solo han servido para abaratar el trabajo de los creadores, minar industrias y crear nuevos patronos, peores que los anteriores), no figurase una linea sobre la música y el daño que la piratería digital hizo al colectivo. El cual venía además de sufrir el llamado Top manta (durante bastante tiempo coexistieron ambos latrocinios).

No estoy culpando a Elvira Lindo (ni a El Cultural). Es un problema de percepción. Que refleja la falta de relato de la industria. No defendimos a SGAE (en lo que había que defenderla; SGAE obviamente tampoco supo hacerlo), ni supimos combatir las falsedades y medias verdades que se vertían en medios y las incipientes redes sociales,  no hubo una política de comunicación eficaz (o mínimamente profesional). En resumidas cuentas y por no extenderme: faltó un argumentario solido y eficaz, basado en tres o cuatro conceptos claros y directos. Algunos ejercimos de francotiradores, pero eso no fue suficiente (éramos pocos, muy pocos, y de escaso impacto y relevancia). Incluso se llegó a la desfachatez de sufrir anuncios en TV de Telefonica publicitando la velocidad de descarga (de música) de su servicio.

Elvira Lindo incide en la imposibilidad de leer o ver todo lo descargado. Empatizo con lo que dice porque es un razonamiento que use en su día respecto a la música. Y resultaba inverosímil eso de compartir la música de “mis amigos”. ¡Amigos de países en los que nunca has estado y a los que ni siquiera conoces!

De aquellos polvos vienen estos lodos: hoy nadie se acuerda del sector que fue el primero en sufrir la piratería. Todas las piraterías: desde las casetes en los 70 hasta las descargas ilegales. ¡Qué mal lo hemos hecho los de la música! 

P.D.: un aspecto importante del artículo de Elvira Lindo es el de la ansiedad (“Hemos creado un mundo de espíritus voraces“), de hecho se llama “Cultura y ansiedad“, pero se sale del marco de este post.

 

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Medios