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Adiós a Tokio 2020

Tokio 2020 dice hoy adiós con la ceremonia de clausura de las 13:00 (hora española). La participación española se cerró de forma dolorosa: los del waterpolo perdieron el bronce ante Hungría esta madrugada. Antes Ayad Lamdassem a sus 39 años (cumple 40 en octubre) nos hizo vibrar en la maratón, dominada por ese fenómeno que es el keniata Kipchoge. Nuestro plusmarquista estuvo en la pelea por la plata y el bronce hasta el último kilómetro, formando parte del grupo de cuatro atletas que perseguían en vano a Kipchoge (36 años). Nuestra última medalla, ayer, fue la de plata de fútbol. Perdimos la final ante la Brasil del incombustible Dani Alves (38) en nuestra tercera prórroga consecutiva. No hice crónica porque el partido fue un tostón y los errores de nuestro portero, de los centrales, de Vallejo en el gol del triunfo brasileño, la inoperancia de Marco Asensio y Dani Olmo, los errores del seleccionador De la Fuente, eran para hacer sangre y no me apetecía. Con estas líneas despacho la triste final, que sí supuso la medalla 17 de la delegación española en estos JJOO. Una plata que sabrá mejor pasado el tiempo.

Medallas España AS

El balance final de España está maquillado por las 17 medallas. La realidad está más cerca de los pocos oros (3) y de la pobre posición en la clasificación general (22). Son el mismo número de medallas que en Río 2016, que supuso un leve retroceso, pero con bastantes menos oros (las 3 de ahora frente a las 7 de entonces). Barcelona 92 supuso el despegue del deporte olímpico español. Hasta entonces nunca habíamos pasado de la media docena de preseas. Esos Juegos aún siguen marcando nuestra cima: 22 medallas con ¡13 de oro! La única vez que hemos estado entre los 10 mejores, con un excelente sexto puesto. Entonces no gobernaban nuestros patriotas de pacotilla que al año siguiente acuñaron lo del váyase, Sr. González

Estos Juegos han confirmado, más bien reconfirmado, el excelente momento del deporte femenino español.  Y con las dos finales perdidas, fútbol masculino y waterpolo femenino, se amplía a nueve finales la mala racha para nuestros deportes de equipo. El último oro, la última final ganada, data de Atlanta 96 (waterpolo masculino). Cuatro años antes en Barcelona 92 ganamos las finales de fútbol y hockey fem. 

Finales Marca

En este breve resumen no puede faltar la mención a Ricky Rubio. Su torneo ha sido excepcional. Dos datos avalan esta afirmación: elegido en el quinteto titular y máximo anotador del certamen, superando a Durant y a Doncic.

En el cómputo global dos hechos me llamaron poderosamente la atención. Uno fue el oro compartido en salto de altura por los atletas italiano y catarí. Empatados técnicamente se les ofreció la posibilidad de desempatar y seguir saltando. A la pregunta de qué pasaba si renunciaban les dijeron que ambos serían medalla de oro. No lo dudaron. Más vale oro en mano… No recuerdo un caso parecido en unos JJOO. Algunas voces criticaron esta decisión por falta de competitividad, alegando que la esencia del espíritu deportivo es ser el mejor. Vale, pero entre los valores del deporte y el olimpismo está el buen rollito, la confraternización. Y este triunfo a medias, pactado, es el mejor símbolo de dos rivales en el tartán y amigos fuera del mismo. El otro aspecto es el de las prueba mixtas. Sucedió en tiro (donde en esta nueva modalidad ganamos el oro) y en las carreras de relevos mixtas de natación y atletismo. Si no me falla la memoria debe ser la primera vez. Solo recuerdo los dobles mixtos del tenis y la hípica (y quizás en regatas de vela). Para mi, esto del tiro y sobre todo lo del atletismo y la natación, supuso toda una novedad. En las pruebas de relevos de atletismo la fórmula escogida para correr fueron las de los chicos en el arranque y en el final, con las chicas en la segunda y tercera posta. 

Tokio 2020, celebrado en 2021 sin público en las gradas por la pandemia, da paso a París 2024. Un ciclo de tan solo tres años naturales. Otra novedad…

P.D.: Otra reconfirmación es la extensión de la edad de los deportistas. A los ya mencionados en esta entrada hay que añadir a nuestras medallistas Sandra Sánchez, Maialen Chourraut y Teresa Portela o nuestros Saúl Craviotto (plata en el K4 500), Raúl Entrerríos (bronce en balonmano), Rudy Fernández, Marc y Pau Gasol. Añadan a Allyson Felix, los tres mejores tenistas de los últimos años (Djokovic, Nadal y Federer) de los cuales solo el serbio estuvo en Tokio 2020 o ya fuera de los JJOO el gran Lebron James (36 años). Son tan solo un puñado de ejemplos (añadan futbolistas como Messi, Sergio Ramos, Cristiano Rolando, Chiellini, Ibra, etc.).

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España a la final de fútbol

Kim Hong Reuters AS

El seleccionador Luis de la Fuente confirmó la titularidad de Rafa Mir, era un clamor popular, tras sus tres goles en cuartos de final. Las otras dos variantes también fueron las lógicas: Óscar Gil volvía a la titularidad en el lateral derecho superado su partido de sanción y Cucurella por la izquierda.

A los cinco minutos una internada de Cucurella propició la primera oportunidad. Su pase lo cabeceó forzado Mikel Merino en el otro palo. Se fue alta.

Hasta el minuto 7 Japón no pasó de la divisoria del campo. Nuestros dos medios centros, Merino y Zubimendi, dominaban el encuentro. El 4-2-3-1 era nuestra disposición sin pelota. En ataque podía convertirse en 4-3-3 e incluso en 4-2-4. En algún momento vimos un 2-3-3-2 con los laterales adelantados y los medio centros en columna.

Merino volvió a hacer daño en el 9, más su tiro, desde las inmediaciones del punto de penalti, fue bloqueado por un defensa.

Óscar Gil en el 12 vio la amarilla. Robó bien un balón en la divisoria de ambos campos, se lo pasó rápido a Oyarzabal. Lo perdió en un regate fallido y el lateral se vio forzado a hacer falta para evitar la contra. Un par de minutos después un balón largo de Eric García, desde nuestra adelantada línea defensiva, a Rafa Mir pudo tener recompensa en el marcador. El meta local, atento, se adelantó y desbarató la acción. Esta variante era muy acertada, dando otro aire a nuestro habitual, y a veces cansino, juego de pases.

Mediada la primera parte España levantó el pie del acelerador y Japón respiró. Este aire que cogieron los nipones les sirvió para afianzarse defensivamente. Nos atascábamos a escasos metros de la frontal de su área y fallábamos en el pase a las bandas.

A la media hora volvimos a las buenas costumbres: Cucurella cambió la orientación del juego, de banda a banda. Gil combinó con Pedri y Oyarzabal remató alto. Hacía 10 minutos largos que no creábamos peligro ni buscábamos portería.

Rafa Mir la tuvo en el 38. El portero Kosei Tani, de nuevo, se adelantó y achicó la meta. Mir no le pudo superar en el mano a mano y su remate se estrelló en el muslo del portero, que atrapó su propio rechace. Era la ocasión más clara del partido hasta ese momento.

Se alcanzó el intermedio con el 0-0 inicial. En la semifinal anterior tampoco hubo goles (se impuso Brasil a México en los penaltis). Nos quedaban 45 minutos para romper esta mala racha de goles en estas semifinales de Tokio 2020. O la prórroga.

En el descanso Vallejo sustituyó a Óscar Gil (asumo que por la tarjeta). ¿Pasaría la B a jugar con tres centrale? Pronto vimos que no.

Comentaba el gran Chapi Ferrer (oro en Barcelona 92), en La 1, que deberíamos colgar balones al área, que para eso teníamos a Rafa Mir de delantero centro. ¡Exacto! Me alegra mucho que un baluarte del Barça también vea esto. Y no se enrede con lo de la posesión.

Merino vio tarjeta en el 49.

Un par de ocasiones aisladas de Japón nos puso el corazón en la boca. Fueron producto de balones en profundidad y acciones individuales.

En el 55 penalti a favor de España. Cucurella mete un balón al área. Merino no llega de cabeza. Pero se hace con el rechace del defensa. Maya le derriba. Y ve la amarilla. Tras la revisión del VAR se anulan la pena máxima y la tarjeta. Fue nuestro jugador quien golpeó la pierna del rival. Acto seguido doble cambio en España: salen Dani Olmo y Mikel Merino para que entren Carlos Soler y Javi Puado. Lo de Merino supongo que también sería por la amarilla.

Avanzaban los minutos y el tedio se apoderaba de mi. No pasaba nada. No teníamos profundidad ni chispa. Quizás era el momento de Marco Asensio como revulsivo. Según pensaba esto lo dijo Ferrer.

Un pase fallido de Pedri, en el 75, rebota en un defensa y le llega a Rafa Mir. El portero una vez más con su salida evita el gol.

Japón no se cortaba, como en la primera parte. En pocos toques se plantaba arriba. Físicamente parecían más enteros que los nuestros. Al menos corrían más.

Marco Asensio entró al filo del 83 por Pedri (no tuvo su día, aunque su presencia siempre preocupa al rival). Asensio llevaba casi tres minutos en la banda esperando para salir.

Un córner en el 86 dio lugar a un par de oportunidades, aprovechando rechaces y rebotes. A continuación otra ocasión de Rafa Mir en un error defensivo. Desde el lateral del área chica disparó al palo corto. Nuevamente el portero japonés achicó bien y la mandó a saque de esquina. Anteriormente un disparo en una posición similar de Kubo fue despejado por Unai Simón. El de Rafa Mir fue raso y el de Kubo iba a la escuadra.

En el 89 otra ocasión. Un balón largo a Asensio, controla y pasa a la banda izquierda. donde Puado cabeceaba para Oyarzabal, quien remata centrado. Una bonita jugada y otra ocasión desperdiciada.

A los dos minutos de los cuatro de añadido Asensio disparó alto desde fuera del área. Cumplido el descuento Zubimendi se ve forzado a agarrar a un rival para evitar la contra. La amarilla cerró el partido. Nos íbamos a la prórroga. Como en la anterior semifinal. Sería nuestra segunda prórroga consecutiva.

El seleccionador japonés efectuó un doble cambio para afrontar la media hora extra. Sorprendentemente retiró a Kubo, el mejor de los suyos junto al guardameta.

Ferrer volvía a recordar la existencia de Rafa Mir en la punta de ataque, ignorado por sus compañeros que no le abastecían de balones.

Moncayola entraba por Zubimendi poco antes de cumplirse el 97.

Asensio muy activo desde su entrada suplía el bajón de Oyarzabal.

En el 100 Rafa Mir se fabricó una ocasión. Quizás debió pasar a Puado. Mas un nueve siempre tiene el gol entre ceja y ceja. Su remate se fue fuera. Al minuto nos dieron otro susto: un delantero se coló entre nuestros centrales y la cabeceó. Se fue arriba. Afortunadamente.

En el minuto añadido por fin le pusieron un balón a Rafa Mir. Fue Cucurella. El delantero cabeceó centrado, imponiéndose en el salto a su marcador.

El marcador tampoco se movió en estos primeros 15 minutos de la prórroga. Brasil seguía esperando conocer quien sería su rival en la final.

Miranda sustituyó a Cucurella para los segundos 15 minutos. Nuestro último cambio.

Vallejo vio tarjeta en el 109. Se le había escapado el extremo de su banda.

A 10 minutos del final olía a penaltis, como en la otra semifinal. Marco Asensio demostró no estar de acuerdo con mi olfato. Porque a cinco minutos del final se fabricó el gol de la victoria desde la derecha rodeado de tres defensores. Su zurdazo, a media distancia entre los dos vértices de las áreas, se coló por el palo largo. ¡Un golazo!

En los último cinco minutos tiramos de oficio y de técnica. El cuerpeo de Rafa Mir también contribuyó a jugar con el reloj. Pudimos ampliar el marcador en una contra (tres nuestros contra uno suyo), con su portero en nuestra área donde había subido para intentar rematar un saque de esquina. El pase desde la banda a uno de nuestros dos jugadores, que entraban por el centro, fue tan malo que le llegó al único defensor.

Brasil defenderá su oro de Rio 2016 contra España el sábado a partir de las 13:00. Nosotros ya tenemos garantizada una medalla, que no obtenemos en fútbol desde que perdimos la final de Sydney 2000 frente a Camerún (a los penaltis). Veremos como recuperamos…

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Fútbol a semis: España 5 Costa de Marfil 2

El España 5 Costa de Marfil 2 fue el epílogo del mejor día de España en Tokio 2020, hasta el momento. La jornada del sábado arrancó con nuestra primera medalla de oro. La de Alberto Fernández y Fátima Gálvez en trap mixto, modalidad que se estrenaba en estos JJOO. Sin ser especialista en tiro, se podría decir, por entendernos, que es un tiro al plato moderno. El éxito continuó con el bronce de Pablo Carreño, derrotando a Djokovic. Gran debut olímpico del tenista asturiano. El cuadro parecía enfocado a una final Djokovic-Medvedev, los numero 1 y 2 del ranking. Carreño los derrotó a ambos. Al ruso en cuartos y al serbio hoy, en tres sets. Ganó el primero (4-6), perdió el segundo en el tie-break y ganó el tercero 3-6 con su sexta bola de partido. Carreño, el superviviente de la Armada española, ha sido nuestro único tenista que ha dado la cara (la desgracia de Paula Badosa entra en el departamento de los infortunios y no en el del rendimiento). Contábamos al menos dos medallas. Este bronce sabe a gloria, sobre todo teniendo en cuenta al rival al que se ha derrotado para conseguir la presea.

AS

De la Fuente introdujo dos cambios, en la defensa. Uno, forzado por las tarjetas de Óscar Gil y el otro, sentando a Cucurella. Dio entrada a Miranda y forzó la reaparición de Mingueza. Craso error y más teniendo en cuenta el tremendo calor y el poderío físico del rival. Tanto es así que invocó a la mala suerte: a las ocho minutos Mingueza cayó lesionado y tuvo que ser sustituido. Salió Vallejo cuando los marfileños se disponían a botar un córner. Otro grave desacierto. Es de primero de entrenador no realizar cambios antes de un saque de esquina en contra, por los desajustes defensivos que puede provocar la sustitución (te esperas, aunque estes en 10). Como así fue: un despiste de los centrales, Pau Torres y Eric García, a lo que hay que añadir la pasividad de Unai Simón, supuso el 0-1. Puedo decir y digo que esto fue un autogol de De la Fuente.

El gol rival nos dejó grogui. Poco a poco fuimos recuperando y volvimos a tomar la iniciativa. Aunque no metíamos el pie, rehuíamos el choque. Era como si fuésemos niños jugando contra hombres.

La confirmación de la mejoría llegó, al filo de la media hora de juego, con el tanto del empate. Dani Olmo entró veloz por la izquierda del área chica y remató con destreza, usando sutilmente la puntera, sorprendiendo al portero. Era su primer gol del torneo (ha necesitado cuatro partidos de titular) y aprovechó con talento y maestría el excelente pase cruzado de Mikel Merino, desde el pico derecho del área grande. ¡Merino está siendo un baluarte, uno de los mejores de la selección!

Poco antes del descanso se anuló un gol a Oyarzabal. Una pena, porque la jugada había sido preciosa: un pase largo de Pau Torres a Miranda, quien corre la banda y se la pone a Oyarzabal en las inmediaciones del punto de penalti. Mas el punta vasco estaba en fuera de juego.

Al poco de arrancar la segunda mitad Merino estrelló un disparo en la madera. Una mala salida de balón de la defensa rival y nuestra presión alta provocó su perdida a pocos metros de la frontal del área. Era la mejor demostración que España mostraba otra cara. Volvíamos a nuestra mejor versión: presionando, no rehuyendo el choque (ahora eran ellos quienes se quejaban de nuestras entradas), corriendo y buscando profundidad en las jugadas. Faltaba, como no, el gol. Tan solo desentonaba Marco Asensio, sin garra ni chispa. No está siendo su torneo. Fue sustituido en el 67 por Bryan Gil.

Pasaban los minutos y seguía sin llegar el 2-1. España cayó en el manierismo del pase corto, abusando de intentar entrar por el centro. Nuestro pecado mortal. Incomprensible, teniendo a Bryan Gil en una de las bandas, desaprovechando la calidad de Oyarzabal y el regate de Olmo (amarilla en el 69).

En el 78 el central Bailly, autor del gol de Costa de Marfil, evitaba la ocasión más clara de esta segunda mitad. Su pie evitó que el balón llegase a Pedri y Oyarzabal, desmarcados en el área pequeña. Un minuto antes Eric García había cortado con falta una contra muy peligrosa, Vio la amarilla.

En el 89 la tuvo Oyarzabal. Y un minuto después nos la clavaron. A Vallejo se le va Gradel y Unai Simón se traga su disparo desde el vértice izquierdo del área pequeña. 1-2. Estábamos eliminados.

Se añaden cinco minutos y De la Fuente retira a Merino para dar entrada a Rafa Mir. Cambio milagroso, porque en su primer balón empataba. Aprovechó el fallo en el despeje de los dos centrales y remató a bocajarro el balón al que no llegó de cabeza. No estaba en fuera de juego porque la pelota le llegó rechazada del central que falló despejando. El desacierto inicial del seleccionador quedaba compensado con este golpe final. El 2-2 en el segundo minuto del descuento prácticamente aseguraba la prórroga.

Miguel Morenatti AS

Los 30 minutos adicionales eran una importante carga física para ambos equipos. 

Si en los 15 minutos finales De la Fuente se desgañitaba, desde la banda, pidiendo que jugasen con Bryan Gil, en el arranque de la prórroga los suyos seguían ignorando al extremo. 

Costa de Marfil estuvo más incisiva hasta que a los cinco minutos botamos un saque de esquina y reclamamos penalti por mano de Bailly. El VAR revisó la jugada y el árbitro acudió al monitor. La cara del defensa marfileño era un poema, anticipo de la pena máxima que estaba a punto de señalarse. Oyarzabal impecablemente ponía el 3-2 en el marcador, transformando el penalti. Minuto 8 de la prórroga.

Ahora sí era momento de abusar de los pases cortos, para asegurar la posesión y dejar que el reloj corriera. Tener la pelota es la mejor defensa. 

En el 102 un Pedri exhausto dejaba su sitio a Carlos Soler. Y al poco otro error de Unai Simón, en este caso en la salida de balón, casi nos cuesta un gol. Menos mal que el delantero estaba en fuera de juego (y su remate se fue fuera al lateral de la red).

Con Merino y Pedri fuera Zubimendi y Oyarzabal sujetaban el fuerte. Soler aportaba la frescura de sus piernas, mientras seguíamos ignorando a Bryan Gil.

El primer cuarto de hora de la prórroga terminaba con el 3-2 en el marcador. España efectuó un doble cambio en el intervalo: Cucurella y Moncayola por Miranda y Zubimendi. Buen partido de ambos, que se retiraron agotados. Lo habían dado todo.

Costa de Marfil apretaba buscando su tercer tanto. Nuestra banda izquierda, con Cucurella y Bryan GIl, comenzó a carburar en las contras. Rafa Mir seguía siendo un dolor de muelas para su defensa. Caía por ambas bandas y le mandaban balones largos.

En el 114 Bryan Gil intentó un control-pase a Rafa Mir, mas no le  salió. De haberlo logrado podría haber sentenciado el encuentro. Tn solo tuvimos que esperar tres minutos: Rafa Mir, en una posición parecida a la del segundo gol rival, anotaba desde la derecha el 4-2, tras una buena combinación entre Olmo y Oyarzabal, quien arrancó la jugada sobre la cal de la banda y la divisoria de ambos campos. Superó a un oponente y se fue para arriba. En el 120 Rafa Mir lograba el 5-2, de nuevo después de una jugada de Oyarzabal. Era su tercer gol del partido. El suplente Rafa Mir, héroe de estos cuartos, sumaba más goles que Olmo y Asensio juntos. 

El 5-2 definitivo nos clasificaba a semifinales. Como dicen en los medios, una doble bala para lograr una medalla. Si ganamos, la plata está asegurada. Si perdemos, nos quedaría el partido por la de bronce. A la hora de escribir estas líneas no conocemos quién será nuestro rival. ¿Japón o Nueva Zelanda?

¡Estar en semifinales es un éxito! Y sobre todo por como se ha dado este partido de cuartos. Con las desgracias iniciales de la lesión y el gol en contra y su tanto en el 90 que a priori nos eliminaba. 

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España 1 Argentina 1: a cuartos como primeros de grupo y ellos eliminados

AS

Una pena que el decisivo Argentina-España de fútbol coincidiese con el penúltimo partido del grupo de las guerreras del agua (España perdió por un gol ante Paíse Bajos, que complica el cruce de cuartos de final). En el once de De la Fuente dos novedades: entraban Mikel Merino y Marco Asensio.

Temía la dureza argentina. Uno de sus centrales, Neuhén Pérez, se descaró muy pronto. Le perdonaron la amarilla al poco de iniciarse el encuentro. A los nueve minutos vio la tarjeta. Oyarzabal, nuestro delantero más incisivo, sufrió varias tarascadas del otro central, Facundo Medina

Cucurella, en sociedad con Pedri, subía bien la banda izquierda. Pero una vez más careciamos de pegada. Oyarzabal era el único que buscaba el disparo de puerta. Sin fortuna. Es como si esta crónica fuese una copia de las dos anteriores: mucha posesión (72% en la primera mitad) y poca chicha. Finalizado el partido el porcentaje bajó al 66%.

En el 26 dos jugadas polémicas en la misma acción: un brazo en el área argentina y el rechace llega a Oyarzabal que es trabado cuando se disponía a rematar. No se pitó nada y se botó el saque de esquina. 

Al descanso se llegó con el 0-0. A los tres minutos de la reanudación Dani Olmo falló la ocasión más clara del partido hasta ese momento. Estaba solo. Oyarzabal le había dado el llamado pase de la muerte. Al poco el propio Oyarzabal la tuvo, en una jugada que se fabricó el mismo. Su remate desde el vértice del área se le fue alto.

En el 52 el medio Fausto Vera vio la amarilla. 

Las ganas y el ritmo que imprimían algunos de nuestros jugadores, en el arranque de esta segunda mitad, contrastaba con la apatía de Asensio.

El empate aseguraba el primer puesto a España (enfrentándose a Costa de Marfil) y momentáneamente el segundo a Argentina (con Brasil como rival del cruce de cuartos). 

En el 57 otra amarilla para el combinado argentino (Colombatto, apenas llevaba dos minutos en el campo). Dos minutos después una nueva tarjeta (Payero quien había ingresado junto a Colombatto).

España empezó a contemporizar y Argentina empezó a dominar. Quizás no estaban conformes con tener a Brasil como los próximos rivales. 

El 4-3-2-1 argentino en defensa restaba eficacia a los nuestros. Cucurella y Oyarzabal acusaban el calor y el paso de los minutos. Aunque la presencia del vasco seguí siendo el referente de nuestro ataque.

Y de repente en el 65 un zarpazo de Merino inauguraba el marcador. Oyarzabal, por el centro, avanza y abre a la derecha para Óscar Gil. El lateral derecho cruza a la otra banda, donde Dani Olmo, en el lateral del área chica, controla cediendo a Merino. Un precioso gol, bien elaborado y mejor rematado.

Olmo buscó el gol olímpico desde el córner en el 69.

En el 73 entraban Rafa Mir por Oyarzabal y Carlos Soler por Pedri.

La mejor noticia de cara al cuarto de hora final era que Unai Simón permanecía inédito. Algo sorprendente porque la derrota eliminaba a Argentina del torneo (dos derrotas en el grupo).

El primer remate de Asensio vino en el 76. Pudo ser el 2-0. Ledesma despejó a saque de esquina el buena disparo desde la frontal.

Argentina reclamó un penalti en el 79 por mano de Merino. No se tuvo en cuenta. 

El lateral Claudio Bravo vio la quinta amarilla de su selección en el 80.

Una tarjeta a Óscar Gil (min. 81) le dejaba fuera del partido de cuartos.

El seleccionador de la albiceleste retiraba a Bravo y pasaba a defender con tres centrales. De la Fuente reaccionaba retirando a Olmo y dando entrada a Bryan GIl. Buscaba rapidez y chispa en las contras ante el adelantamiento de líneas del rival. 

Gaich tuvo el empate desde las inmediaciones del punto de penalti. Afortunadamente no pegó a la pelota. Inmediatamente después Unai Simón despejaba a córner un remate que se colaba. Fue de nuestro Zubimendi. Se botó el saque de esquina y Tomás Belmonte se adelantó a nuestros centrales y empató. La pelota le dio en la pierna a Unai Simón antes de entrar. Era el primer remate entre los tres palos de Argentina (descontando el de Zubimendi). Corría el minuto 87. 

Vallejo y Moncayola habían entrado por Merino y Óscar Gil justo después del 1-1.

El encuentro se alargó cuatro minutos. Creamos dos ocasiones, pero no se alteró el marcador.

En esos momentos el empate a puntos entre Argentina y Egipto favorecía a los norteafricanos. 

En el tiempo de descuento nueva amarilla para los argentinos. 

El encuentro terminó 1-1 y España era primera de grupo. Eso sí, con solo un triunfo y dos empates. No es para tirar cohetes, pero…

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España gana a Australia por los pelos

Kim Hong Reuters AS

España se impuso 0-1 a Australia por los pelos y a última hora. A 10 minutos del final.

Los cambios propuestos por el seleccionador De la Fuente no dieron resultado. Los cinco jugadores de campo introducidos, respecto a los que empataron a cero frente a Egipto, tampoco pudieron batir la portería australiana en la primera mitad. Australia, sorprendente vencedora de Argentina (1-0), es un equipo rocoso que se cierra bien y sale rápido a la contra.

De los cinco cambios dos eran obligados por lesión, provocadas por la dureza egipcia.

En los primeros 45 minutos se volvieron a apreciar los mismo males, que son ya endémicos: falta de pegada. Hasta el minuto 18 no llegó el primer disparo entre los tres palos. Un remate de Pedri desde la frontal, fuerte pero centrado que fue embolsado por el meta. Dos minutos después la mejor ocasión: un remate al larguero de Oyarzabal. Y poco más, tan solo una buena internada de Carlos Soler cuyo remate fue al lateral de la red. No llegabamos ni sacando de falta.

El 0-0 al descanso no auguraba nada bueno. Y sorprendió ver que no hubo cambios para la segunda mitad. En cuyos primeros cinco minutos ellos nos llegaron dos veces, una de ellas por un incomprensible error de Eric García. Nosotros ni nos asomamos al balcón del área aussie. Hasta el 52, sin mayor trascendencia. Un minuto después Oyarzabal tuvo una buena ocasión, pero se le fue alta.

Pedri era el jugador más activo de España. Me da la sensación que estamos abusando físicamente del canario. Con un problema añadido, de elección de pases: cuando los filtraba siempre eran para el compañero en fuera de juego, justo al que hay que evitar. Encomiable su espíritu de sacrificio y entrega. En los últimos minutos del encuentro le vimos luchando como un defensa más y sacando un balón peligroso de nuestra área.

Bryan Gil, incomprensible suplente, entró en el 57 por Puado (desaparecido todo el tiempo que estuvo en el campo). Sus dos primeras intervenciones dieron profundidad y aportó chispa al ataque de nuestra selección. Combinó bien con Cucurella (lateral izquierdo hoy) y con Pedri.

La suplencia (justificada) de Marco Asensio era muy mala noticia para el jugador. Y para el Real Madrid. ¿Un suplente de la olímpica puede ser titular del Madrid? Asensio entró en el 68 por Soler. Disponía de suficientes minutos para reivindicarse y mandarnos callar. Al poco Dani Olmo la da rematadamente mal, en buena posición tras un gran pase de Oyarzabal. Por mucho que se empeñen De la Fuente y Luis Enrique Olmo no tiene gol. Precisamos de un rematador. Aunque falle. Porque alguna acertara y también existen los rechaces y rebotes. Teníamos a Rafa Mir en el banquillo.

La indolencia de Asensio y su falta de sangre empezaba a ser insultante.

En el 76 por fin entró Mir por el lateral derecho Óscar GIl. Se noto su presencia desde que salió con dos buenas intervenciones consecutivas.

Miguel Morenatti AS

En el 80 Asensio me mandó callar: un excelente pase desde las inmediaciones del vértice derecho del área lo cabeceó Oyarzabal a la red. 0-1. El vasco recogía el fruto de haber sido nuestro mejor delantero. El que más peligro creó. Este tanto según leo en Marca rompía nuestra sequía en los JJOO desde la final de Sydney 2000 (donde perdimos a los penaltis frente a Camerún).

A Australia no le quedó más remedio que abrirse. Aquí su fútbol tosco perdía enteros al tener que atacar sin el recurso del contraataque. Su mayor peligro llegó en los balones aéreos que llegaban desde los saques de banda. Buscaban el choque. Unai Simón fue el principal perjudicado de esta estrategia. Aparte de los golpes se llevó una amarilla por una protesta exagerada.

Este triunfo nos otorga el primer puesto. Un empate ante Argentina (derrotó a Egipto) nos garantizará el primer puesto del grupo.

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España empata en su debut en Tokio 2020

Kim Hong Reuters AS

España no pasó del empate a cero en su debut en Tokio 2020. Los torneos de fútbol masculino y femenino se han adelantado a la ceremonia inaugural de mañana. Ayer las chicas de Suecia golearon (3-0) a las campeonas del mundo, Estados Unidos.

La selección olímpica española se enfrentaba a la dura selección de Egipto. Y ojo que en este grupo también se encuentra Argentina, aparte de Australia (la cenicienta del grupo que decidirá el futuro de las otras tres, porque es mejor de lo que se piensa). El Egipto-Argentina promete ser una batalla campal.

La dureza egipcia la percibimos a lo largo de todo el partido. En la primera mitad se cargaron a Ceballos y también se retiró lesionado Mingueza, como consecuencia de una dura entrada en una jugada previa. Pinta mal para ambos.

De la Fuente alineó a varios jugadores de la semifinalista de la pasada Eurocopa. Desde el portero, Unai Simón, a Dani Olmo y Oyarzabal en la delantera, pasando por los centrales y Pedri. Lo cual agrava el pobre resultado obtenido.

Esta España tiene el mismo problema que la de Luis Enrique: falta pegada arriba. La mejor ocasión fue un remate al palo de Ceballos en la primera mitad, antes de ser lesionado. La segunda no llegó hasta el minuto 87 en un flojo remate de cabeza de Rafa Mir (salió en la segunda mitad). Saltó con poderío pero cabeceó a las manos del guardameta. Estaba solo. Poco después el empeño de Vallejo por llegar a un balón creó un uy. Era muy difícil que anotase, tan escorado en el vértice del área chica. Hay delanteros que lo logran, pero Vallejo es defensa central.

Como madridista me preocupa mucho el mal partido de Marco Asensio, titular con el número siete. No acaba de romper.

Quizás con el paso del tiempo, y los otros resultados que se den en el grupo, este empate podría ser positivo.

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Real Madrid 2 Arsenal 2

Helios de la Rubia RM

El Real Madrid empató en Washington 2-2 frente al Arsenal (se ganó a los penaltis), en su segundo partido de la pretemporada. Y concedió los goles por errores propios. Concretamente dos de Sergio Ramos.

Zidane presentó varias novedades en el once. En mi opinión las dos más destacadas fueron las presencias de Mendy, en el lateral izquierda, y la de Jovic, junto a Benzema.

El equipo salió bien plantado. Presionando arriba. Dos robos, uno de Hazard y otro de Mendy, crearon problemas en la zaga del Arsenal. Pero fueron espejismos porque los de Emery empezaron a controlar el partido, por nuestros errores que se tradujeron en el marcador. Carvajal y Ramos perdieron el control en varias salidas de balón. De una de ellas, del capitán, nació el penalti y la expulsión de Nacho por mano. Transformó Lacazette. Minuto 10: 0-1 y con uno menos. En el 15 entraba Varane por Jovic. Nos quedábamos sin ver al nuevo fichaje y su compatibilidad con Benzema.

Otro error defensivo, de los centrales y especialmente de Sergio Ramos que perdió su posición, dejó solo a Aubameyang frente a Kelyor Navas tras un gran pase de tacón de Lacazette. El delantero superó al meta y anotó. Minuto 23 y 0-2.

En la primera media hora el Madrid solo había rematado dos veces. Uno a puerta de Benzema, con 0-0, y otro fuera de Modric, con 0-2.

En el 37 Sokratis vio la primera amarilla (por falta a Kroos). Y tres minutos después vio la segunda por una entrada sobre Modric. Se igualaban las fuerzas. El Madrid se vino arriba y buscó insistentemente el gol. Rozando el 45 un cabezazo de Benzema al poste pudo haber sido. Pero nos fuimos al descanso con 0-2.

En la segunda mitad seis cambios de salida: entraron CourtoisMarcelo, Odriozola, Isco, Bale (esta vez no pidió quedarse fuera) y Marco Asensio. Un zurdazo desde fuera del área del balear se fue al palo en el 50. Era el segundo poste del Madrid. Por lo demás seguíamos con la tónica de ver nuestros remates rechazados por los defensas del Arsenal, muy bien posicionados y tapando huecos. Y si se les superaba ya estaban los postes… Hasta que en el 55 un balón en profundidad de Marcelo, quien se deshace de dos rivales y se la pone a Isco, que entraba por la izquierda al área chica. El malagueño pasa atrás a Asensio, quien de tacón se planta frente al portero que intenta frenarle. El balón, tras el forcejeo de Asensio con el meta, llega a Bale, atento en la posición de 9, quien la enchufa a la red. 1-2. Tres minutos después Asensio combina con Marcelo. El brasileño, desde la banda, se la devuelve a Asensio que empalma con la izquierda y empata el partido.

El Madrid estaba desatado. Los goles dan alas. Pero en el 63 se lesionaba Asensio, retirado en camilla. Y Zizou realizaba un cuádruple cambio. Saltaban al campo Vinicius y tres canteranos ( De la Fuente, Seoane, Fidalgo). El brasileño salió para jugar por la derecha. La cabra tira al monte y al poco ya estaba buscando la otra banda (a veces se quedaba a medio camino). Cuando regresaba a la posición asignada ayudaba a Odriozola en defensa.

Destacar dos aspectos positivos: Marcelo y Bale. El lateral estuvo muy motivado y centrado. No era el de los últimos tiempos. Está más cerca de su mejor versión. El galés, además de su tanto, salvó uno en la misma linea de gol que hubiese sido el tercero del Arsenal.

Courtois salvó el 2-3 en un mano a mano a tres minutos del final. Los gunners se vinieron arriba. Isco y Seoane se multiplicaban. Y con el empate a dos se llegaba al final del encuentro y se pasaba a la tanda de penaltis. Bale falló el primero del Madrid. Courtois paró el segundo. Monreal la mandó al poste (el cuarto lanzamiento del Arsenal). No hizo falta que lanzásemos el quinto porque ellos mandaron el suyo a las nubes.

Aunque aún es pronto para sacar conclusiones al equipo se le ve con un buen tono físico. Lo cual es importante para jugar rápido y desbordar a los contrarios. Los jugadores parecen más comprometidos.

El próximo partido será contra el Atlético de Madrid en Nueva York.

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España sub21 campeona de Europa por quinta vez

MIGUEL MORENATTI AS

Con su victoria sobre Alemania, 2-1, España sub21 conquistaba su quinto Europeo de la categoría. Alcanzamos a Italia en este aspecto. Otro dato importante a tener en cuenta: en las últimos cinco campeonatos hemos llegado a la final en cuatro de ellos, ganando tres. Precisamente perdimos en el anterior a este frente a Alemania. Además Dani Olmo fue elegido el mejor jugador de la final y Fabián el mejor del torneo. Ellos dos además hicieron los dos goles que nos adelantaron en el marcador. Olmo abandonó la cantera azulgrana con 15 años y se fue al Dinamo de Zagreb. Fabián, producto de la cantera bética, lleva una temporada triunfando en el Nápoles de Ancelotti.

España salió muy bien. Apretando desde la linea defensiva de los alemanes (me gustó mucho su capitán, el central Tah con el 4). Los primeros quince minutos fueron nuestros. El 1-0 llegó muy pronto. En el minuto 6 Fabián avanzó y poco antes de pisar la media luna del área lanzó uno de sus excelentes zurdazos. Alemania acusó el golpe pero no pudimos, o no supimos, rematarles. Y se rehicieron. Empezaron a imponerse a partir del cuarto de hora. La Rojita bien agazapada esperaba salir a la contra. En los últimos minutos de esta primera mitad nos encerraron en nuestra área. Botaron cuatro saques de esquina consecutivos y nos tuvieron de los nervios.

La segunda parte arrancó como terminó la primera. Los alemanes buscaban el empate. De la Fuente, nuestro seleccionador, metió aire dando entrada a Carlos Soler (por Oyarzabal). Pero la mejor noticia llegó con el 2-0 en el 68. Una larga combinación fue rematada por Fabian, nuevamente desde fuera del área, que el meta alemán rechazó con dificultades. Olmo atento a la jugada resolvió con una picadita genial.

El resto del encuentro fue Alemania buscando el gol, nosotros la contra con la tranquilidad del marcador a favor. He de reconocer que la parsimonia de Ceballos me desespera. Perdimos varias posibles ocasiones porque no jugó al primer toque o remató de primeras. Se empeña en parar, darse la vuelta y estas perdidas de tiempo provocan que se le amontonen los rivales. El 3-0 pudo llegar en un tremendo zapatazo de Soler. Acto seguido, en el 87, Amiri anotó el 2-1. Su disparo se envenenó (dicen que Vallejo rozó el esférico con la cabeza) y encontró la red.

Una mención especial para el mister De la Fuente. No se pudo empezar peor el campeonato: derrota 3-1 ante Italia más los llantos por la dureza de los italianos. Asumo que al técnico el lloriqueo no debió de hacerle ninguna gracia. Hizo un par de cambios y el equipo empezó a volar hasta ganar la final. Es en estos torneos cortos (este solo ha durado dos semanas), de alta intensidad, donde la dirección desde el banquillo es fundamental. Y De la Fuente reaccionó muy bien porque levantó a la sub21, cambiando  su rumbo y el destino, que no pintaba nada bien.

¡Felicidades a los integrantes de la selección, recordando también a quienes intervinieron en la fase de clasificación!

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