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Un siglo de canciones 121: “Camino Soria” (por Charly Hernández)

La década de los ochenta ya coleaba, más bien pasaba por su ecuador. Eran tiempos cruciales para el conjunto que hoy toma protagonismo en esta sección, debido a los cambios contractuales por los que estaban pasando, así como el auge de la fama, los caídos en el camino y las presiones del estudio.

Gabinete Caligari ya distaba de aquel sonido oscuro cercano al punk que pasearon en sus comienzos con canciones tales como Olor A Carne Quemada’, Golpes u Obediencia. A estas alturas de la historia ya adoptaban el término de “rock torero” que con gran atino acuñaba la periodista Patricia Godes una vez el grupo madrileño alcanzaba las más altas mieles del éxito en el pop-rock patrio con “Que Dios Reparta Suerte” (DRO/Tres Cipreses, 1983). 

La heroína se había llevado el 29 de diciembre de 1986 a Uli (Santiago Ulises Montero), saxofonista principalmente y multi-instrumentista que dotaba con su impronta un espíritu esencial en el conjunto formado por Jaime Urrutia, Ferni Presas y Edi Calvo. Por otro lado, las negociaciones con DRO estaban tensas, pues los músicos ya no se sentían cómodos en el sello y su contrato se acababa con el siguiente disco. EMI estaba viendo el negocio que había con Gabinete Caligari, por lo que el interés de la disquera aumentó hasta tal punto de poner en la mesa un suculento (para la época, irrisorio a día de hoy) contrato que después superó DRO. Finalmente, la multinacional lanzó una contraoferta que consistía –entre otras cosas- en pagar la rescisión del contrato que tenían los Gabinete con DRO. La cifra que EMI entregó fue de diez millones de pesetas, además de cuatro millones de pesetas a cada músico. Esta última etapa de las negociaciones mantenidas entre ambas discográficas y el mánager Pito se fraguaron mientras los chicos ya grababan “Camino Soria” en 1987.

¿Un error cambiar de sello? La opinión del batería Edi Calvo así lo afirma.

“Al Calor Del Amor En Un Bar” (DRO/Tres Cipreses, 1986) supuso una especie de confirmación, pues venían de una evolución sonora que pasó por variadas etapas: el EP compartido con Parálisis Permanente editado en 1982 por Tic Tac (reeditado en el 83 por Tres Cipreses) y los siguientes singles de 7” que cerrarían una etapa sumida en la oscuridad del punk y la new wave. El artefacto anteriormente nombrado “Que Dios Reparta Suerte” (DRO/Tres Cipreses, 1983) y la llegada del sonido castizo y de la influencia folclórica. Y por último; el pop y la calidez de “Cuatro Rosas” (DRO/Tres Cipreses, 1984). ¡Y ya contaban con dos discos de oro! El camino recorrido por Urrutia y compañía estaba empedrado, pero sin duda alguna fue sorteado con galantería hasta llegar a la fecha que narra los hechos acontecidos entre 1986 y 1987.

Dejando de lado temas de contrato y galardones, “Camino Soria” echaría a rodar en Mayo del 87 en los estudios Doubletrownics con Jesús N. Gómez a los mandos de la producción. El álbum mantendría una línea cercana al ente amoroso que trastocó los corazones de propios y ajenos, además de deprimir al propio Jaime Urrutia tras haber roto una temprana relación con Christina Rosenvinge cuando el primero militaba en Ejecutivos Agresivos con dieciocho años y la segunda en Ella y Los Neumáticos (curiosamente junto a los “Gabinete” Edi y Ferni) con quince años. Pero la mujer que inspiró ‘Camino Soria’ (como canción) no es otra que Teresa Verdera, hermana de Juan Verdera, bajista de Derribos Arias. Relación sentimental que se acabó pasados cuatro años y que terminaron siendo parte del ingrediente idóneo para componer esta obra maestra de la música española. Verdera acompañó musicalmente también a Gabinete Caligari tocando el clavicordio en Cuatro Rosas’, las castañuelas en Que Dios Reparta Suerte, coros… etc. Una persona que además contaba con unas dotes musicales muy altas ya que tenía una gran voz y sabía solfeo y tocar el piano.

Cuenta la leyenda que en principio tal composición se iba a llamar Camino Cuenca’, pero el poco glamour que la ciudad manchega tenía (con todos los respetos a los conquenses) y su escasa rima con otras palabras iba a terminar siendo una idea desechada. En cambio, la ciudad castellana de Soria ofrecía un amplio abanico de rimas. La atracción del grupo por ese nombre derivó gracias a un artículo sobre la ciudad en la revista Primera Línea.

También cabe mentar lo sucedido un verano de ese mismo año cuando el conjunto estaba por Soria y sin miramientos, pusieron la cinta del máster original en una famosa discoteca de la zona. Nadie sabía nada del título, por lo que las caras de estupefacción de los allí presentes fue de órdago. ¡No se podían creer que el grupo de moda mentara su ciudad en tan magna canción!

El tono litúrgico de la canción que Esteban Hirschfeld le dio con el órgano fue la característica principal, así como el ritmo de la batería a caballo entre el country y The Beatles y los arreglos de vientos. Otros músicos como José Luis Medrano o Tito Duarte engalanaron el resto del disco con una sonoridad y unidad excelentes. En sustitución de Uli entró Francis García por mediación de Enrique Bastante del conjunto de power-pop madrileño Flash Strato. Se respiraba buen ambiente en el estudio, sabedores de la gran calidad de las canciones que iba a contener aquel plástico y que así se demostraría una vez en el mercado con Tócala, Uli (grandísimo homenaje), Pecados Más Dulces Que Un Zapato De Raso (co-escrita por Urrutia y Eduardo Haro-Ibars) o el melancólico single La sangre de tu tristeza.

Camino Soria’ tenía un extenso minutaje de casi siete minutos, eso la hacía difícilmente radiable, pero contaba con el beneplácito de Joaquín Luqui y de su entusiasta rotundidad al escuchar por primera vez la pieza. Y es que es un tema completo, luminoso a pesar de contener cierta amargura y de gran belleza lírica:

Voy camino Soria

¿tú, hacia dónde vas?

Allí me encuentro en la gloria

que no sentí jamás.

Voy camino Soria

quiero descansar

borrando de mi memoria traiciones y demás.

Contando además con la mención de Gustavo Adolfo Béquer y Antonio Machado, Camino Soria cubrió de popularidad y gloria tanto a Gabinete Caligari como a la propia ciudad de Soria recibiendo un aumento de turismo a sus tierras numantinas. Épicas futbolísticas aparte.

Aunque la austeridad de la portada es ya el santo y seña del long-play, las instantáneas que adornaban contraportada e interior (así como el single Camino Soria’) fueron obra del histórico fotógrafo Alberto García-Alix, tomadas además en la ribera del Duero al amanecer donde los tres miembros posan con unas ajadas maletas, botellines de cervezas y lastimeras miradas. Y es que de eso se trataba, de marcharse a Soria para olvidar los daños del corazón (“que el olvido del amor se cura en soledad”). Como curiosidad cabe destacar que la gorra que luce el vocalista en esas fotos en blanco y negro fue un regalo del no menos histórico pintor conocido como El Hortelano. Según sus propias palabras, la gorra se la compró a un ruso en Nueva York.

“Camino Soria” vendió unas 300.000 copias y su grabación duró seis meses. La presentación del LP tuvo lugar en El Sol un 8 de Octubre de 1987 dando comienzo a una extensísima y exhausta gira que convirtió a Gabinete Caligari en uno de los grupos más influyentes del rock and roll patrio. Honor que todavía mantienen a día de hoy.

(A Jesús Rodríguez Lenin: gracias, maestro.)

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Un siglo de canciones 101: “Old Man” (por Charly Hernández)

2 de mayo de 2011

Corría el año 1971 y Neil Young fue invitado a Nashville por Johnny Cash para tocar en su programa de televisión, allí coincidió con James Taylor y Linda Ronstadt. El joven Neil acababa de romper con Crosby, Stills & Nash y venía de editar “After The Gold Rush”, pero ya tenía una base sólida sobre la que asentar el cuarto trabajo firmado bajo su nombre, “Harvest”. Mítico disco que fue grabado entre Enero de 1971 hasta su publicación el 25 de Febrero de 1972 con el sello Reprise Records.

El 6 de Febrero de aquel mismo año y durante su estancia en la eterna ciudad del country, Elliot Mazer productor de Lightnin’ Hopkins o de Area Code 615, entre otros muchos, lo invitó para que visitara Quadrafonic Sound Studio, los cuales acababa de inaugurar recientemente. Neil Young se mostró totalmente encantado con el espíritu y labor que se respiraba en aquel emplazamiento, por lo que la semilla de “Harvest” ya estaba empezando a germinar. Pero todavía no florecía, pues Young se encontraba sin una banda de acompañamiento por encontrarse en una situación delicada con Crazy Horse debido a las drogas. De hecho, Danny Whitten, guitarra de Crazy Horse, se encargaría en principio de grabar las guitarras en “Harvest”, pero su adicción a la heroína había mermado su capacidad artística y personal, por lo que Neil Young lo descartó para la grabación del long-play. Días más tarde, Whitten moría por una sobredosis de Valium y alcohol. Young llegó a sentirse culpable del fallecimiento de su compañero por haberle despedido de la banda. Durante el tiempo en el que el guitarrista permaneció enganchado a las drogas, Neil escribió “The Needle And The Damage Done“, que finalmente fue grabada en directo el 30 de Enero de 1971 en el Royce Hall de la UCLA, para incluirla posteriormente en “Harvest”.

La tarea de reunir una nueva banda no resultó demasiado complicada, pues el bueno de Elliot Mazer movió hilos para formar un nuevo grupo. The Stray Gators serían los músicos que acompañaron al artista de Ontario incluso después de “Harvest”, y durante las giras de 1972 y 1973, que terminaron formando parte de “Time Fades Away”, el primer artefacto en vivo de Young. El grupo estaba formada por Ben Keith a la guitarra y pedal steel (fallecido el 26 de Julio del 2010), Kenny Buttrey a la batería, Tim Drummond con el contrabajo, y por último John Harris, solo que este aportaría su buen hacer con el piano en el tema que daría nombre al plástico. Jack Nitzsche se encargaría de algunos arreglos, como en el caso de los dos únicos cortes grabados con la Orquesta Sinfónica de Londres; “A Man Needs A Maid” y “There’s A World“, además de su aportación como músico y pianista en las canciones más eléctricas del track list, las cuales se registraron en el Broken Arrow Studio nº2 de California, el rancho del propio Neil Young y el que encadenaría la historia de la letra de “Old Man“. Pero este vaivén de pianistas se cerraría con otro músico de sesión, Andy McMahon, quien realmente se sienta a los teclados en la canción que hoy protagoniza este texto. La misma noche en la que se formó la banda, se grabaron las bases de “Harvest“, “Heart Of Gold” y “Old Man“.

Quienes también se dejaron caer en la grabación fueron David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash, pese a la ruptura. Quizá la calma y el ambiente sosegado que otorga el entorno rural dejaba transpirar los problemas para hacerlos más livianos. Sus contribuciones solo se encuentran en “Are You Ready For The Country“, “Alabama” y en “Words (between the lines of age)“. Aunque en honor a la verdad, dichos coros fueron grabados por otro lado en Nueva York.

El mismo día de la grabación del programa con Cash, Young invitó a James Taylor y a Linda Ronstadt al estudio, allí grabaron los coros de dicha composición. Incluso Taylor se encargaría del banjo, instrumento que dota de todo encanto a la canción. Un “accidente” que puede recordar al mítico Hammond de Al Kooper en Like A Rolling Stone. ¿Pudo haber colaborado el mismísimo Johnny Cash en aquel tema? Quien sabe…

La letra de “Old Man” trata de comparar la vida de un joven con la de un anciano, pero dejando entrever un nexo común entre las dos vidas, aunque existiera un abismo generacional. En este caso, la historia encierra el suceso que vivió el propio Neil Young cuando adquirió el rancho Broken Arrow por trescientos cincuenta mil dólares en 1970. El propio Young lo cuenta así:

«Aproximadamente en el momento en el que trabajaba en “Harvest” y me encontraba girando, -si, ya sé, me había convertido por primera vez en un hippie rico- me había comprado un rancho en el que todavía vivo. En el  vivía una pareja; un señor mayor llamado Louis Avala y su esposa Clara. Recuerdo que tenían un viejo jeep azul en el que Louis me dio una vuelta. Me montó y me llevó al punto más alto del lugar, allí estaba el lago del que se alimentaban todos los pastos, y me dijo: “Dime, ¿cómo tiene un joven como tú, tiene suficiente dinero como para comprar un lugar como este?” Y yo le contesté: “Bien, Louis, porque soy muy afortunado”. Y él respondió: “Esto es lo más descabellado que he oído jamás”. Así que escribí la canción para aquel hombre.»

Se grabó en muy pocas tomas y en directo. Comienza con una introducción acústica, rozando el rasgueo suave y áspero a la vez. Paulatinamente y tras la primera estrofa, suena el banjo, y seguidamente, el pedal steel otorgando a la canción un progreso que puede hacerse similar al vuelo de un avión. Fue el segundo single extraído de “Harvest”. El vinilo contenía en su cara A “Old Man“, y en la B “The Needle And The Damage Done“. Aunque no alcanzó ni por asomo el éxito comercial de “Heart Of Gold“, un reconocible himno de este disco y quizás de toda la carrera discográfica de Neil Young.

Nada como contemplar la carpeta de “Harvest” y reparar en la foto de su contraportada. Ahí se encuentran Neil Young y The Stray Gators tocando dentro de un granero. Todos dirigen la atenta mirada al canadiense, que se entabla en una “conversación” con una Gretsch White Falcon. Sentados sobre fajos de paja… la tradición country/folk en su máxima expresión llevada al extremo más estético.

«Old man look at my life, I’m a lot like you were. Old man look at my life, I’m a lot like you were. »

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Un Siglo de Canciones 93: “Al Alba” (por Charly Hernández)

10 de febrero de 2011

27 de Septiembre de 1975. La España franquista desprende olor a pólvora al amanecer. A las nueve y diez de la mañana de un sábado negro, restallan los fusiles de la dictadura y se ejecutan las últimas penas de muerte en el país. En Hoyo de Manzanares (Madrid) mueren asesinados José Luis Sánchez Bravo (22 años), Ramón García Sanz (27 años) y José Humberto Baena Alonso (24 años), miembros del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP). En Burgos caería Ángel Otaegui (33 años) y en Barcelona, Juan Paredes Manot “Txiqui” (21 años), ambos militantes de ETA. A las diez y cinco acabaría todo. A pesar de las protestas, manifestaciones (tanto dentro y fuera de España), e incluso las peticiones que llegaron desde el Vaticano, los pelotones de fusilamiento compuestos por la Guardia Civil y miembros de la policía cumplieron con la orden enviada por Franco y llevaron a cabo la ejecución que conmocionó al mundo y al país. Un país que ya estaba cansado del largo y pesado grillete la dictadura.

Este suceso provocó innumerables movilizaciones y repulsas en contra de la dictadura franquista. La urgencia por condenar estos asesinatos era vital, por ello, Luis Eduardo Aute (Manila, 1943) escribiría la letra de la canción -que hoy protagoniza esta sección- los días previos a los fusilamientos. “Al alba” tuvo que ser escondida bajo una letra de amor para poder pasar la censura. Un texto de despedida con referencias a la muerte, que una vez pasada la censura sería grabada por la cantautora Rosa León (Madrid, 1951) para el LP titulado de igual manera que la canción.

“Miles de buitres callados,

Van extendiendo sus alas,

¿No te destroza, amor mío,

Esta silenciosa danza?

Maldito baile de muertos,

Pólvora de la mañana.”

Sacada desde las entrañas del dolor y de la inmediatez más visceral, “Al alba” terminaría siendo un himno generacional que abanderaría el canto a la libertad durante los años venideros. Tres años después de que lo hiciera Rosa León, Aute grabaría este mítico tema para su noveno trabajo de larga duración bautizado como “Albanta” (Ariola, 1978). Ya entrando en materia estrictamente musical; dicha composición fue  re-grabada varias veces, (incluso en directo) para “modernizarla” con el paso de los años. Estas revisiones se pueden encontrar respectivamente en “20 Canciones De Amor Y Un Poema Desesperado” (Ariola, 1986), con una producción más “ochentera” donde cobra protagonismo la guitarra eléctrica. En “Autorretratos” (Ariola, 2003) es la guitarra clásica la que reina en toda la canción que junto con la susurrante voz de Aute, consigue encoger los más duros espíritus. En la caja recopilatoria “Memorable Cuerpo” (Sony, 2008) hay otra elegante versión que hace las delicias de los más exquisitos oídos.

También quedaron para la posteridad las interpretaciones en directo, como la mítica grabación en el Teatro Salamanca de Madrid el 4 de Marzo de 1983 que se publicaría bajo el título de “Entre Amigos” (Fonomusic, 1983) donde se acompañaba de Teddy Bautista, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Joan Manuel Serrat. Otro directo para el recuerdo y donde aparece nuevamente “Al alba” es en “Mano A Mano” (Ariola, 1993) grabado junto a Silvio Rodríguez en la plaza de toros de Las Ventas el 24 de Septiembre de 1993.

Estos cambios por los que ha pasado “Al alba” vienen provocados por las inquietudes sonoras del polifacético artista. “Albanta” tenía los arreglos más roqueros de toda su carrera discográfica e incluso estaba enfocada al directo. Por cierto, dicha producción fue dirigida por Teddy Bautista. A pesar del gran trabajo realizado, Aute no acabó totalmente satisfecho con el envejecimiento de su obra, como ya le comentaría a este humilde narrador durante una pequeña charla sobre “Albanta” un verano en el madrileño parque del Retiro. Otra célebre versión, esta vez flamenca, fue la que realizó José Mercé en “Aire” (Emi, 2000).

Pero para gustos están los colores, por lo que el encanto de cada nueva revisión de “Al alba” radica en las distintas sonoridades, aunque el espíritu y alma de libertad siempre permanecerá entre los recovecos de su letra.

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Más Trankimazin y menos “Michael” (por Charly Hernández)

21 de diciembre de 2010

Hace pocos días aterrizó el nuevo malabar de Sony a nombre de Michael Jackson. El más difícil todavía, tras cientos de refritos en forma de recopilatorios, cajas, DVD’s… y todo un amplio abanico de artículos-saca cuartos, veía la luz el disco póstumo del ‘Rey del Pop’, “Michael”. Oh my God! ¿Qué tendrá de interesante esto que vienen a entregarnos? Servidor quedó encantado con el documental de “This is it”, el artista que es Jackson seguía reinando en contra de los pesares de la prensa y opinión general. Su última grabación de estudio hasta el momento fue “Invincible” lanzado en 2001. No es que fuera su mejor trabajo, de hecho el nivel había bajado muchísimo desde “HIStory” (1995). “Invincible” contaba con el hit “You Rock My World” al que le acompañaban “Cry” o “Speechless“. Lo mismo con “Blood On The Dance Floor” (1997) aunque este último artefacto contenía cinco temas nuevos y el resto eran remixes, de todas formas, cada disco contenía auténticas canciones cumbre.

Atrás quedaron los tiempos de “Dangerous” (1991) y sería absurdo abrazarse a los dorados tiempos de “Bad” (1987) o “Thriller” (1982), sin desdeñar “Off The Wall” (1979) y todo el rico y excelente material editado con Motown. Convenía centrarse en la actualidad musical del artista, exactamente en “Michael”, álbum de preciosa portada pero con un contenido nefasto y supuestamente falso. ¿Falso? Desde que se filtraron las primeras notas en foros como ‘MJ Hideout’ la polémica se acumulaba y todo parecía contener un peligroso explosivo apunto de detonar. Desde hacía algún tiempo ya empezaba a sonar una primeriza grabación de “Hold My Hand“, mano a mano entre Akon y Michael, y que ya empezaba a despertar sospechas. ¿Era de verdad Michael el que cantaba? Las dudas se disparaban, crecía la expectación… El propio Akon se defendía de las acusaciones de fake. Sin duda alguna y tras hacer varias escuchas de la versión definitiva de “Hold My Hand” y que además abre el nuevo LP, se puede apreciar que es Michael el que comparte ondas sonoras con Akon. Un precioso tema muy en la línea de Jackson que pone los pelos de punta, además de tener una producción excelente y nada sobrecargada. Ha terminado por ser el single de presentación (¡todo un acierto!). Por contrapartida, las piezas que se tienen bajo cuarentena son tres y todas han pasado bajo la barita mágica de los Cascio. En honor a la verdad y guardando objetividad… si de verdad son fake, los Cascio no han hecho nada bien su trabajo por disimularlo. Absténganse de escuchar el mano a mano entre MJ y 50 Cent en “Monster“. Con razón Will I Am (Black Eyed Peas) se negó a participar en este disco ya que –bajo su propia opinión personal- era algo en contra de lo que Michael representaba. Acusa a Sony de beneficiarse de manera fraudulenta con todo esto. Ahí es nada. ¡Hasta la portada tiene truco! El precioso arte de la funda escondía entre todas las imágenes y detalles, el logo de Prince (finalmente se eliminó en la edición oficial).

A cada escucha dedicada, “Hold My Hand” gana de manera considerable. Hay diferencias con la primera grabación que se filtró hace unos años, hay más voces de Jackson y más coros, así como efectos en la producción. Un resultado final de nota.

A continuación viene “Hollywood Tonight” la cual fue grabada en 2007. Beatbox y ritmo pegadizo en cada recoveco de la canción ¡todo un rompe pistas! Quizá recuerde un poco a las sesiones de “Dangerous” (aparte de esos silbidos tan marciales), pero atesora un aire totalmente actual. Quizá la voz esté demasiado procesada y el bueno de Teddy Riley ha tirado bastante de auto-tune. El fantasma del falso Michael Jackson sobrevuela el cielo encapotado que cubre el disco y en “Hollywood Tonight” se acumula mucho recelo en cuanto a la veracidad de la voz. ¿Será? ¿No será?…

Keep Your Head Up” junto a “Best Of Joy” guardan una característica azucarada en sus estribillos. La primera es una delicia en lo que a la instrumentación se refiere, sin mucha decoración en su sonido pero con más de un retoque que recuerda a “Earth Song” (“HIStory“, 1995) de manera descarada, también grabada en 2007 y tocada por la mano de los Cascio ¡warning! Otro tanto en “Best Of Joy“, tan acaramelada… solo que puede sonar algo repetitiva el hecho de escuchar prácticamente todo el estribillo durante los tres minutos que dura el corte. Es posiblemente una de las últimas canciones en grabarse meses antes del fallecimiento de Michael, ya que data del 2009.

Siguiendo por el sendero de las “auténticas canciones” uno se topa con “(I Like) The Way You Love Me“, ya conocida por fans y seguidores que se hicieron con “The Ultimate Collection”. La versión que incluye “The Ultimate Collection” es muy limpia y suave, sin embargo en “Michael” vuelve la sobrecarga de producción y el dichoso auto-tune. ¿Por qué modificar la voz de Jackson cuando alcanza ciertas notas? Pero es muy válida, la nueva versión gana en espíritu y realza el beatbox que tanto caracteriza la vocalización del Rey del Pop en una intro emocionante donde se fusiona con el piano del comienzo.

¡Ay! ¡Zona pantanosa la que ahora reina el camino! “Keep Your Head Up” es la primera sospechosa “oficial” de ser acusada de fake, por lo que toca nombrar las otras dos que rebosan dudas. ‘Monster’, mano a mano con 50Cent. Una especie de mezcla de samplers y voces modificadas corona toda la canción. Llega a hacerse larga y la voz de Michael (supuestamente) llega a ser irreconocible. Si se podría salvar algo sería el momento del rapeo de 50Cent, y si eso. “Breaking News” se estrenó como presentación (pero no como single) en la web del cantante. Todo muy misterioso y oscuro, tanto… que detonó el explosivo. Disparó las acusaciones entre los hermanos Jackson y los Cascio, a Teddy Riley con Sony… y un largo y bochornoso etcétera. Frank Cascio aseguró que dichas voces se grabaron en malas condiciones, por lo que tuvieron que apuntalarlas con coros y otras voces de acompañamiento. Pero ahí no queda todo ¡Resulta que esta es una mala versión que Sony ha editado! En fin… hasta parece un mal hermano de “Tabloid Junkie” (“HIStory”, 1995).

Por último y para ir cerrando este texto… “(I Can’t Make It) Another Day“, paso conjunto entre Michael Jackson y Lenny Kravitz. Una verdadera nube blanca entre toda esta tormenta. Gran canción con garra y gancho. Un solo de guitarra que arremete contra el ritmo acrecienta a pasos agigantados su ritmo. Una pequeña pega: parece no estar terminada del todo y se echa de menos un puente vocal. Pertenece a la época de “Invincible” (2001) y todavía circulan por Internet varias demos y mezclas fan-made.

Con “Behind The Mask” y “Much Too Soon” se viaja al pasado. “Behind The Mask” fue utilizada para “Off The Wall” (1979) pero para esta ocasión ha sido más que retocada. “Much Too Soon” pertenecería a las grabaciones de “Thriller” (1982), incluso la letra se escribió en 1981. Al igual que su compañera, ha sufrido transformaciones para modernizarse. En esta han respetado la instrumentación y voz. ¡Da gusto escuchar algo sin tanta hojarasca!

Así finalizaría el repaso por el tracklist de “Michael” pero se han quedado cortes inéditos igual de polémicos y/o excelentes como “Blue Gansta“, un pelotazo 100% Jackson que todavía e inexplicablemente, permanece en el tintero. No se escuchó cuando “Invincible” vio la luz, pero es que en esta ocasión tampoco. Por suerte (si, por suerte) se queda en el cajón “All I Need“, otro supuesto fake por cuenta de los Cascio, que a pesar de su condición “maldita” es un tema vacuo y carente de fuerza. Entre los ecos de las inéditas y filtraciones se quedan “Do You Know Where Your Children Are” o la versión de “A Horse With No Name” de America, filtrada hace unos años de manera parcial.

¿Qué vendrá ahora? ¿Nuevos discos y engañabobos? Parece ser que si. Con este material inédito conocido y por conocer sacarán estrenos discográficos que harán rascarse el bolsillo a más de uno si quiere completar su discografía oficial, y otros pasarán de caer en otra trampa, directamente. Lo que si se asegura es un álbum de duetos. Agárrense que vienen curvas.

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Un siglo de canciones 88: “Free Fallin’” (por Charly Hernández)

1 de diciembre de 2010

Todo un himno el tema que hoy protagonizará esta sección. ¿Quién no ha escuchado esta canción de Tom Petty alguna vez? Vale, posiblemente cuando alguien –neonato en esto de la música- lea el título no tenga ni idea, pero si quizá se le tararea parte de la melodía o se le dijera que dicha composición formó parte de la banda sonora de “Jerry Maguire” puede que la respuesta sea clarividente a la par que exaltada: “¡Ah, claro! ¡Si esta la ponen en Kiss FM!”

Pues bien, dicha pieza fue compuesta por el rubio de Florida junto a Jeff Lynne [Electric Light Orchesta] dentro del exitoso trabajo titulado “Full Moon Fever” que vería la luz en 1989. En principio iba a ser un disco en solitario para Tom Petty (de hecho fue el primero así) sin su banda The Heartbreakers, pero finalmente colaboraron Mike Campbell (guitarra), el desaparecido Howie Epstein (bajo) y Benmont Tench (teclados). Eso por parte de sus compañeros de escenario, pero recordemos que en 1988 se formaron también los Traveling Willburys con Bob Dylan, George Harrison, Petty, Jeff Lynne y Roy Orbison, por lo que algunos de estos también se dejaron caer por el estudio. De hecho, el proyecto de los Traveling Willburys fue el embrión de otros dos discos de gran factura; “Cloud Nine” por parte de Harrison, “Oh Mercy” de Bob Dylan y “Mistery Girl” por el lado de Roy Orbison. Lamentablemente, ‘Big O’ fallecería ese mismo año en Tennessee. Aun así, en “Full Moon Fever” podemos escuchar la guitarra del Beatle en “I Won’t Back Down” o los coros de Orbison en “Zombie Zoo“. Lynne se ocupa de hacer coros, de algunos teclados, así como guitarras incluso el bajo, aparte de componer algunas de las canciones y producir el disco, como ya haría en el siguiente disco de Tom (y esta vez con The Heartbreakers) “Into The Great Wide Open”. 

Pero vayamos al grano y más exactamente a la canción que en esta ocasión nos concierne. “Free fallin’” tiene una letra con cierto trasfondo nostálgico, Tom Petty quería reflejar en ella lo que era el ascenso a la fama y lo que se dejaba por el camino:

All the vampires, walkin’ through the valley
They move west down Ventura Blvd.
And all the bad boys are standing in the shadows
And the good girls are home with broken hearts.

Aunque la totalidad de la canción hable de una chica, tal y como también muestra el video clip de la misma:

She’s a good girl, loves her mamma
Loves Jesus and America too,
She’s a good girl, crazy bout Elvis
Loves horses and her boyfriend too…

Compuesta y grabada en dos días, fue el primer corte en abrir “Full Moon Fever” además de ser un single que alcanzó el Top 10 de Billboard, y permaneció durante treinta y tres semanas seguidas en las listas. ¡El mayor record de Petty! Pero como las listas tampoco son una garantía de éxito y si los sentimientos y trasfondos con historias que contienen las canciones… no hay mayor éxito que ser la banda sonora de muchas personas. Eso queda patente en la interpretación llevada al directo, momento cumbre de los shows de Tom, los cuales nos quedaremos con las ganas de ver en España, dicho sea de paso. Se editaron varias ediciones del single, una de ellas en plan sencillo con una portada austera, y otra para coleccionistas que incluía la versión de estudio, “Love Is A Long Road” y otra versión en directo. Toda una joya.

En cuanto a versiones; quizá la más conocida tanto por el público en general como por los medios actuales sea la que hizo en acústico John Mayer en aquel “Where The Light Is: John Mayer Live in Los Ángeles” grabado en el Nokia Theatre. Otros que –por suerte o por desgracia- también se la llevan a su terreno son Jonas Brothers. Steve Nicks haría un cover de la misma dentro del box-set publicado en 1998 “Enchanted” y así hasta numerosos grupos de diverso pelaje fueron los que se aventuraron a interpretar “Free fallin’“. En el panorama nacional estaría Quique González y su “Fiesta De La Luna Llena“, canción perteneciente a “Pájaros Mojados”. Ya el título de la canción es una clara referencia a “Full Moon Fever”, pero si uno se detiene a escuchar atentamente los acordes notará que son muy similares a los de “Free fallin’“.

Nada más y nada menos que una canción que ha marcado a generaciones de músicos y de urbanitas dados a esto del rock and roll.

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Johnny Cifuentes: la patria del escenario (texto y fotos de Charly Hernández)

24 de noviembre de 2010

 

Johnny Cifuentes, el superviviente del rock nacional con los Burning aparece de negro. Las sempiternas gafas de sol cuelgan del cuello de la camiseta y comenta: “Tocar en Madrid, en casa, es siempre como el torero que toma la alternativa en Las Ventas”. Se relaja en el camerino y brinda con una cerveza por el rock and roll y los tiempos pasados. Se acomoda y observa algunos vinilos. Sonríe al ver la portada del single en vinilo de “¿Qué Hace Una Chica Como Tú En Un Sitio Como Este?”: “Este cine, el Pleyel, estaba en la calle Mayor y ahora es un cine porno. Toda esa zona; Carretas, Mayor… y tal. Y joder, que pintillas teníamos aquí. El Risi, Toño, Enrique, Teto… y ahí estoy yo con una guitarrilla. ¡Qué bueno, tío! ¡Me encanta!

 Continúa viendo otros vinilos de Burning junto con un ejemplar de “Hail, Hail, Rock and Roll” de Chuck Berry: “¡Joder y aquí está el jefe! ¡Que guapo estaba ahí el Richards!”. Sonríe con melancolía cuando recuerda a Pepe Risi y a Toño, una chispa en sus ojos que se dejan ver sin las gafas de sol. Después de andar entre los surcos de los acetatos, la entrevista echa a andar. 

Se avecina un trabajo tuyo en solitario junto a Leiva (Pereza). Lo firmas como “Johnny Burning” ya que ninguno del resto del grupo participa y destaco lo que dijo Leiva sobre ti: “Me encuentro a un Johnny asustado, inseguro después de casi diez años sin grabar. Y comienzo a tirar y tirar. Sus expresiones son frases que los demás utilizamos en las canciones y él no. Así que le convenzo para que las utilice”. Ese relevo generacional… ¿cómo surge este proyecto?

-Pues creo que todo esto de las colaboraciones y cosas que se hacen entre la gente que nos dedicamos a esto ocurren casi siempre en los bares, después de un concierto o en algún sitio que vamos después y que termina siendo un denominador común para los dos porque nos gusta y también para mucha gente. Todo empieza cuando Leiva me dice: “Joder, Johnny… me encantaría hacer un disco contigo, unas canciones… algo contigo…” Y bueno, ya sabes que yo desde el año 2002 no he vuelto a grabar un disco con canciones nuevas. Hemos estado ahí en el 2006 con “Dulces Dieciséis” que es un acústico y luego hicimos ese mismo acústico en directo en la Joy Eslava y que grabamos en 2008. Había unos temas por ahí que yo los tenía en casa, los cuales iban destinados a ser del nuevo disco de Burning pero se metió este hombre y al final me lo pensé y dije de darme un capricho tras treinta años.

Este tío [Leiva] tiene una banda muy stoniana, los dos somos fans de los Stones y Keith Richards… y yo le veía en esa honda así que le dije de empezar a quedar en mi casa, de vez en cuando siempre que los dos pudiéramos para empezar a mirar las canciones. Fuimos quedando, nos fuimos gustando cada vez más hasta que comprendimos que solo teníamos que grabar el y yo. Vino para mirar unas guitarras y al final la cosa empieza a enredarse de tal manera que empezamos con las grabaciones en casa porque ya se pueden hacer con un ordenador y cada vez me iban gustando más los riffs que hacía con la guitarra porque me recordaban a los que hacíamos los Burning en los setenta. Ya verás como este disco te va a sonar bastante a los Burning de aquella época. Desde hace un mes o mes y medio empezamos a quedar en el estudio que tiene en Alameda de Osuna hasta que ya lo he terminado. Todo terminado.

Además no hay pasta ni discográficas de por medio.

-Ha sido como un salto al vacío en un precipicio. Yo creo que ha sido algo simplemente por las ganas que teníamos los dos de hacer cosas juntos. Pienso que a partir de ahora nos hemos ganado una amistad, porque nos conocíamos de tomarnos algo y hablar de proyectos y ahora somos prácticamente hermanos tío. Leiva es un musicazo que te cagas. Ha grabado los bajos, las baterías y las guitarras, y yo las voces y los teclados. O sea, que hemos hecho un disco entre los dos y nos encanta.

Me gusta este relevo generacional que hay con Leiva, Quique González…

-Es como lo que te comentaba antes con Keith Richards y Chuck Berry. Quique González además colabora en una canción, que no es mía porque la han compuesto entre Quique y Leiva, y es una canción como de regalo que va en el álbum. Se llama ‘Sudando La Tristeza’, que es muy bonita.

Pero no es la primera vez que os juntáis… ya hubo una colaboración dentro de “Los Amigos De Los Animales”.

-Es que llevamos picoteándonos desde hace tiempo. Ellos vinieron al Joy Eslava cuando hicimos aquel directo, yo grabé con ellos “Los Amigos De Los Animales”… para mi ha sido un descubrimiento musical. Muy “richero”, me ha dado todo lo que yo quería porque hacía tiempo que no escuchaba esos riffs tipo Risi y me ha sabido coger bien el punto, así que estoy encantado.

Alguna que otra vez has hablado de tu retiro, dejándolo caer…

-Es que son cincuenta y cinco palos, tío. Sobre todo lo digo para picar un poco a la peña y para que vengan al concierto porque puede ser el último. Está un poco pensado de esa manera. ¡Ahora! El día que diga que a tomar por culo me iré, no seré como estos toreros malos que dicen todo el rato que se van y luego vuelven [risas]. Si me voy… ya me iré y a la playa que es donde me mola irme. Pero de momento estoy muy ilusionado y sigo haciendo rock and roll, que es lo mejor que me ha podido ocurrir.

Y como he dicho antes , con este relevo generacional que hay, hacen que te piques y sigas en la brecha.

-Pues si tío, porque el trato es exquisito. Yo no sabía que fuera una referencia para esta gente, porque uno vive su vida y no se da cuenta o no está pendiente de lo que significas o no. Ya tiene uno bastante con su propio pollo en la vida haciendo sus propios temas, los shows… como para estar tú mismo comiéndote la polla [risas]. Quiero decir que me tratan como el papá de esta historia y es que nosotros también hemos sido hijos de los Stones y nietos de Chuck Berry. Un relevo generacional, como estás diciendo.

De hecho leí que cuando llegó “La Movida” vosotros ya teníais los huevos negros.

Si [carcajada]. Claro, es que date cuenta que “La Movida” fue prácticamente en los ochenta y nosotros empezamos como grupo a mediados de los setenta. Lo que pasa es que nos pilló viviendo por la zona de Malasaña, entonces tuvimos relación con los nachita [Nacha Pop], Los Secretos… con mucha gente. Yo ponía discos en El Pentagrama por aquella época, allí conocí a mi esposa que es ahora madre de mis hijos. Teníamos una muy buena relación. Tuvo mucha culpa ‘¿Qué Hace Una Chica Como Tú En Un Sitio Como Este?’ para estar metidos en esa onda, y los Burning como siempre han estado en el filo de la navaja que no eran ni muy hard ni muy pop, pues teníamos ahí buen rollo con la peña.

Empezasteis en plan glam, además.

-Si, pintándonos. Yo me acuerdo que nos tirábamos en los camerinos más tiempo pintándonos que lo que duraba el show. Nos pintábamos los unos a los otros, utilizábamos esas botas que llevan los transexuales…

¿Drag Queens?

-Si, correcto. Unas plataformas tipo Gary Glitter. Es que éramos fanáticos y nos molaban mucho los T-Rex, Slade, Sweet… nos divertíamos mucho. Y bueno, con aquellas pintas nos fichó Gonzalo García-Pelayo con el que hicimos el primer disco.

Gran personaje García-Pelayo. Si mal no recuerdo, el primer disco se grabó en inglés por “exigencias del guión”.

-Exactamente, tío. Había que darle vida a esa vena que teníamos; muy gris y trasgresores en aquella época. ¿Cómo cojones íbamos a cantar en español con esa pinta? Ninguno sabía inglés –como ya sabes- y teníamos ahí a un tío que nos lo hacía cantar palabra por palabra. Ahora lo escucha cualquier tipo que sepa inglés y no sabrá ni lo que decimos. Era un ‘spanglish’.

 Esa chulería madroña vuestra junto con la astucia de García-Pelayo en la industria y en los casinos, tenía que ser buena combinación.

-Es que he tenido mucha suerte de conocer a gente estupenda. Que leyenda tan bonita esa de: “No, no, aquí no puedes entrar porque nos desbancas, cabrón.” [risas]. Un gran tipo musical. Yo habría seguido con el mucho tiempo, lo que pasa es que Triana estalló tan bien y estuvo tan fuerte, que digamos se quedó con esa parte y nosotros tiramos por otro lado.

Remarcando lo de la chulería madroña y lo que dice la canción ‘Jim Dinamita’ (En La Elipa nací y Ventas es mi reino…), como era ese Madrid de entonces y lo que aportó Enrique Tierno Galván, del cual has hablado en varias ocasiones. ¿Cómo recuerdas aquello?

-Tierno Galván… joder tío, es que “el profesor” nos dio una lección a todos cuando estábamos un poco pensando que cojones iba a pasar. Entonces vino un tipo con dos dedos de frente, una sabiduría total y una tranquilidad que te cagas… para dejarnos a todos muy tranquilos y sacar la fiesta a la calle. Yo el primer carnaval que viví potente en Madrid fue en esos años. Me di cuenta que algo había pasado en Madrid y que por fin se había enterrado esa tristeza y ese mal rollo de las calles. La ciudad estaba muy gris y cuando el Tierno llegó empezó a colorear las calles y a nosotros nos dio una motivación especial para sacar todo lo que teníamos dentro de cada uno; ya fueran canciones, el tío que hacía libros, poesía… era un mensaje que venía a decir algo así como: “Venga chicos, es el momento de hacerlo, que no pasa nada.” Franco murió pero los que mandaban seguían siendo los mismos.

De hecho en Madrid siguen mandando los mismos…

-Si, si [risas], pero bueno, Madrid sigue siendo nuestra ciudad. O la quieres o la odias, tiene esos dos palos. Nosotros cuando nos vamos de Madrid durante tres días ya estamos deseando volver y cuando estamos en Madrid deseamos irnos. Puede que esté algo desteñido, pero tío… necesitamos otro cambio porque son muchos años con este rollo. Otro petardo, reinventarnos un poco. Yo creo que esto les toca a las nuevas generaciones, que es lo que estábamos hablando. No significa que nosotros ya lo hicimos y que lo nuestro estaba bien, pero pienso que la gente tiene que mover el culo y hacer que la ciudad sea mejor. Y esto no depende solamente de los políticos, nos toca a todo el mundo y arrimar el hombro. Presumir de nuestra cuidad e involucrarnos en todo esto. Si a nosotros nos oyen en la calle, con nuestra actitud y nuestra fuerza, esa gente se va de ahí y nos deja paso, porque con dieciocho o veinte años no hay quien te destruya, tío, pero ni el muro de Berlín, ni un Caudillo, ni nadie. Así que os toca a vosotros, tronqui.

Siempre has dicho que hay que currar. Que los Burning al principio con Toño, Risi, tú… currabais, ibais a los conciertos y os cambiabais en las furgonetas, sin camerinos…

-Así era, tío. Echo la vista atrás… Venimos de familias humildes, de barrio y por lo tanto había que ayudar en casa y pagar la letra del piso o lo que sea. Cada uno teníamos nuestro curro. ¡Recuerdo que terminábamos de currar a las siete o siete y media y nos íbamos a Barajas! A tomar por culo, kilómetro doce… en un autobús que pasaba cada hora. Pero esa ilusión era acojonante, meternos en el local y hacer tres notas y mirarnos… era todo felicidad. Es que la música es el puto veneno, tío. Cuando te reúnes con cuatro colegas que son exactamente igual que tú y que la meta sea hacer algo que te llene por dentro, es que ese es el camino y lo has conseguido. No importaba levantarse luego a las ocho de la mañana para irse a currar. Pero eso dura un tiempo, hasta que la constancia y el rollo te dan ese premio que consiste en grabar un disquito y terminas por decirles a los del curro que te tienes que pirar por un tiempo, firmar la excedencia, prometerles que irás a verlos… Y nada, he ido a verlos pero ya no volví a trabajar más allí [risas].

Ahí está Pepe Risi, que aun estando en el hospital estaba pendiente del próximo concierto, que me parece era en Mallorca.

-Si, como te lo sabes. Pero es que él y todos los que estábamos allí donde le estaban cuidando, todos, pensábamos que iba a salir. En realidad Pepe ha sido siempre un tío súper fuerte y ha salido de muchas y variadas cosas. Yo pensaba como el resto, que iba a salir y le creía perfectamente cuando se levantaba la mascarilla del oxígeno y me decía: “Johnny, cuida de la actuación de Mallorca, mira a ver que falta cuando vayamos para allá porque yo salgo de aquí en dos días…” Y si, efectivamente salió de ahí en dos días pero no… en fin. Siempre lo digo, el Risi se fue lleno de cosas, con un cadáver bonito, joven… pero se fue lleno de historias. Hay gente que vive noventa y nueve años o ciento y pico y realmente han pasado por la vida como un objeto o un mueble. Yo lo siento mucho por ellos, pero Pepe si que se fue con muchas historias.

Perdurar y dejar huella, que se dice.

-Si tío… es un animal que ha hecho cien canciones, que se dice pronto. Muchas de ellas exquisitas.

Ya lo dijo Loquillo, que con Risi aprendió a cantar. Al igual que otros músicos han aprendido a dar los primeros pasos con Burning.

-Y además de manera inconsciente. Que esto se hace generando esa adrenalina de estar en una banda haciendo lo que te gusta. Recuerdo que el no dormía por las noches, un tío que componía mucho con su guitarra, una eléctrica. Fíjate como era componer con una eléctrica, que si por las noches estás con una española los vecinos te pueden llamar la atención por el ruido, pues el ponía el oído en “la negrita” y así se tiraba toda la noche. Se afeitaba, se arreglaba… lo hacía todo por la noche. Y luego, cuando empezaban a salir los primeros rayos de sol era cuando se acostaba el tío. Dormía poquito. Siempre ha sido una fuente iluminada, han pasado muchos años y todavía le echo mucho, mucho de menos. Me acuerdo mucho de él con muy buen rollo y siempre sonrío cuando lo recuerdo.

Desde luego lo que no hayan vivido los Burning… aquella historia en un pueblo de León donde no quisieron pagaros y al final apareció por ahí la Guardia Civil que terminó por encañonar a Toño…

-Si y nos agarraban del pelo y nos decían maricones de mierda. Antes la Guardia Civil impresionaba o imponía más porque eran de estos que llevaban unos gabanes súper largos, el tricornio y así… como de época de miedo [risas]. Nosotros decíamos que los íbamos a denunciar y ellos decían que vale, que si, pero que en el siguiente pueblo estaban sus primos. Todos se conocían y era absurdo meterse en esas peleas porque siempre pierdes. Siempre se perdía si luchabas contra aquellas historias en esa época. Ahora las cosas han cambiado.

…O lo sucedido en una comisaría de Gijón con Risi pidiendo un paquete de Winston en la entrada de la comisaría.

-Para que veas, tío. Éramos unos inconscientes [risas]. Después de tocar existe una especia de adrenalina en la que normalmente no pisas el suelo, estás a dos palmos y todavía sigues pensando en que eres un artista y que te deben un paquete de tabaco y una cervecita fresca, esté donde esté. Decía Risi: “¡Me apetece esto!” y yo le decía: “Que no Pepe, que aquí no es…” [risas].

Habría historias con las chicas, siempre presentes en las canciones, ¿no?

-En aquella época ya se sabe, movidas de todo tipo. Las chicas, pues la verdad, yo soy padre de alguna nena y si las viera con el Risi o con Toño me alarmo. Lógicamente han ocurrido episodios de venir los padres a buscarnos al local de ensayo y mirar detrás de los amplis por si estaban allí. Pero la sangre no llegó nunca al río, entraba en el juego del rock and roll. 

Para ir cerrando este bloque recordatorio. Bajo mi humilde punto de vista, pienso que Risi se merece una calle, como la tienen otros tantos músicos.

-Si, la verdad es que si. Pero bueno, yo no seré uno que se ponga a llorar aquí por eso. Yo creo que eso tiene que estar interiorizado en el barrio y una vez más les paso el testigo a la gente y chavales del barrio porque son ellos los que tienen que actuar. La verdad es que nosotros hemos paseado el nombre de La Elipa por todos los sitios en los que hemos estado. Un barrio que se conoce ahora porque tiene metro y antes por los Burning, y bueno, se le sigue conociendo por el grupo. Eso ya no depende de mi, pero si alguien lo hace a mi me encantaría, aunque fuera un grifo con agua que dijera: “Esta agua es del Risi, coño.” [risas]. Cualquier cosita, un detalle si que me molaría, pero yo jamás iré a un sitio a decirles que deben de hacerlo.

Y para que el grupo perdurara y no se perdiera el nombre, lo registraste.

-Yo veía que la cosa se estaba desmoronando cuando vino la época de las drogas y las cosas se estaban poniendo muy raras. Depende a que miembros les afectaba de una manera u otra, temía que esa historia la cogiese alguien que de verdad no tuviera buenas intenciones, porque las buenas intenciones son que Burning siguieran tocando y haciendo canciones de rock and roll. Porque a veces pienso que incluso los miembros de Burning no son tan importantes como ese nombre que nos ha cobijado a todos los que estuvimos ahí. Entonces antes de que eso cayera en manos de alguien que no lo supiera tratar o que lo hubiera utilizado de una manera extraña, pues decidí hacerlo. La verdad es que yo no sabía que el nombre se podía registrar, así que fui allí, pregunté y pague lo que fuera y ya está. Se lo dije al Risi y aunque le pareció de puta madre luego me dijo que lo metiera también, pero yo lo veía una gilipollez porque nos íbamos a gastar más dinero e íbamos a tener problemas. Digamos que tuve como una especie de clarividencia, vamos, que antes de que se joda lo voy a coger yo para que la cosa siga caminando.

¿No pensabas que podía haber gente que se sintieran ofendidos si otros músicos tocaran bajo el nombre de Burning sin ser los originales a pesar de que quedara alguno todavía de la formación inicial?

-Volvemos a la respuesta de antes, de que Burning está por encima de cualquier miembro, siempre y cuando quede alguien del original. En este caso estamos; Eduardo Pinilla, Carlos, Kachito, Pitu y Maykol con el saxo… y están amparados bajo ese paraguas que es Burning. No solamente era Toño, o Pepe… éramos todos y si alguien tiene que defenderlo voy a ser yo con un montón de buenos músicos. Y que siga esa trayectoria porque afortunadamente no nos hemos vuelto locos y seguimos haciendo lo mismo que empezamos hacer. Otra respuesta evidente es que no le puedes encantar a todo el mundo. A los enemigos hay que alimentarlos para que estén gorditos y sigan dando caña porque al fin y al cabo te están dando cuartel

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