Archivo de la etiqueta: CBS

La primera actuación de Bruce Springsteen en España

La gran Patricia Godes es la comisaria de la exposición Live Music Experience, que refleja cuatro décadas, 40 años de música en vivo en nuestro país.

Live Music Experience propone un recorrido por los entresijos de los escenarios, a través del cual, el visitante se convierte en el verdadero protagonista y estrella del concierto.

Los más de 1.200 metros cuadrados de la sala de exhibiciones de AlhóndigaBilbao se convierten en el backstage desde el que se puede acceder a su vez a cuatro espacios temáticos: La década de los 70, los 80, los 90, los 00, y un quinto centrado en el panorama local.

La muestra parte de la memorabilia del promotor musical Gay Mercader. Sobre su colección de guitarras, entradas y otros objetos dignos de la vitrina del melómano más fetichista, se configura el resto de la muestra.

Patricia me contactó para que escribiese una nota para el catalogo. Tenía que ser sobre alguno de los conciertos organizados por Gay & Co., y obviamente uno al que hubiese asistido. Me propuso el primero de los Rolling Stones en la (plaza de toros) Monumental de Barcelona. Estaba de viaje y cuando la contesté esa misma noche ya estaba adjudicado. Me mandó una lista de sugerencias y observé que faltaba la primera actuación de Bruce Springsteen en España. Me apropié del tema (también me interesé por el primero de Frank Zappa y sus Mothers of Invention en Badalona). A continuación pueden leer mi aportación para el catalogo de la exposición que se inaugura hoy.

La primera actuación de Bruce Springsteen en España

Tuve la fortuna de haber asistido al mítico concierto de Bruce Springsteen & the E Street Band en el Hammersmith Odeon de Londres. Era la primera vez que actuaban en Europa. El Boss venía a presentar su tercer LP Born To Run. Corría el año de 1975. Un par de días antes de la muerte del dictador (Franco). Me había invitado la CBS, su discográfica (por aquel entonces trabajaba en medios de comunicación). Así que años más tarde, incorporado a las filas de CBS como responsable de su producto internacional en España, parecía lógico que echase el resto para intentar su venida a nuestro país.

Ante el descomunal The River y la posibilidad de una gira europea de apoyo, me puse manos a la obra. Con dos objetivos claros: convencer a la cia. para que apoyasen mi plan (precisaba musculo financiero), y encontrar un promotor que se arriesgase en la aventura. En realidad era una cadena: una cosa llevaba a la otra, pero era indispensable que estuviesen coordinadas.

Pensar en Gay Mercader era obvio. Le avalaba su prestigio, ganado a base de su buen hacer, y un gran equipo que respaldaba su liderazgo. Y nos conocíamos de hacía años. Ganada la confianza de la discográfica tenía que convencer a Gay para que moviese sus hilos. Mientras yo hacía lo propio con las más altas instancias de mis empleadores.

No fue fácil. El siempre espinoso asunto económico fue el menor de los problemas (cubriríamos las perdidas). La complicación residía en la fecha y el encaje del itinerario (en aquella época España todavía no estaba plenamente encajada en el mapa de las giras europeas). Y las posibles alternativas siempre giraban alrededor del temido parón de las vacaciones de Semana Santa.

Finalmente las posibilidades se centraron en la ciudad de Barcelona el martes 21 de Abril de 1981 (justo después del Lunes de Pascua, festivo en la Ciudad Condal, y por tanto una fecha difícil). Si la memoria no me falla se cambió el local inicial a uno mayor: el Palacio Municipal de Deportes de Montjuich.

En el aeropuerto al presentarme le recordé a Springsteen lo de Londres (después de la actuación del Hammersmith le había entrevistado; yo tenía tan solo 19 años). Decía que se acordaba. Me pareció que estaba siendo educado. Nos fuimos al hotel y una vez ahí le organizamos una excursión por la Barcelona de Gaudí. También vinieron Landau, Marsh, Carr y algunos más que no recuerdo.

John Landau fue el motor de la carrera de Bruce Springsteen. Primero desde las páginas del Rolling Stone y después como productor y manager (que sigue siendo). Suya es la frase “He visto el futuro del Rock & Roll y se llama Bruce Springsteen”. Dave Marsh era crítico del Rolling Stone y su esposa Barbara Carr, mano derecha de Landau, llevaba el booking de las giras.

Acabo de sentir lo mismo que cuando vi por primera vez a Elvis en el Ed Sullivan Show” comentó el Boss ante la Sagrada Familia. Entendí perfectamente lo que quería decir. Y más viniendo de un rockero de los auténticos… El Parque Güell fue otro cuelgue… El concierto del 21 de abril también fue memorable. Como casi tres décadas después recordaba Marsh en su libro cuando dice que el mejor concierto que ha visto en su vida fue ese de Barcelona. Y además recuerda el recibimiento de la gente que les esperaba de madrugada en el hotel, después de llegar de una pequeña fiesta que les habíamos preparado.

Desde los primeros acordes de “Factory”, la canción que abrió el show, el delirio se apoderó de quienes casi llenábamos el recinto deportivo. Siguió con “Prove It All Night”… hasta las 26 que completaron el set list. Alternó temas de Born To Run (3), Darkness On The Edge Of Town (6), y The River (11) con una de cada uno de sus dos primero discos (“Rosalita” fue el cierre antes de los 3 bises, iniciados con “Born To Run” más dos covers) y varias versiones (2 de John Fogerty, una de la Creedence; el popurrí de Detroit; y una de Woody GuthrieThis Land Is Our Land”).

Aquella actuación de Abril del 81 fue sin ningún género de dudas el inicio de un largo romance de Bruce Springsteen con Barcelona.

Entradas relacionadas:

Bruce Springsteen como excusa

Con 19 años entrevisté a Bruce Springsteen

9 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música

Jamie Shoop

25 de marzo de 2011

Llevaba tiempo buscando esta foto. Hay mucha historia detrás de la imagen. Fue tomada en Honolulu. Y la recuperé esta semana (junto a otras, como les contaba ayer). De izquierda a derecha estamos un servidor, Jamie Shoop, Jesse Johnson, Philip Bailey y su esposa.

Jamie Shoop era un manual en lo referido a la música negra contemporánea y el racismo como daño colateral. Cuando la conocí trabajaba como manager de Philip Bailey para Cavallo, Ruffalo & Fargnoli.

Como ayudante personal de Prince le acompañaba de gira. Siempre me impresionaron las historias que me contaba del deep south (el Estados Unidos más reaccionario): insultos, persecuciones e incluso intentos de agresión (a medida que Prince ganaba más popularidad se acrecentaban las medidas de seguridad). Y todo porque eran “un grupo de negratas asquerosos” que viajaban con mujeres blancas. Y Shoop era una rubia muy vistosa.

En 1981 Prince sugirió formar un trío femenino con su entonces novia Susan Moonsie, Brenda Bennett y su manager personal Jamie Shoop, nuestra protagonista de hoy. El nombre artístico sería The Hookers (Las Putas). Las canciones versarían sobre sexo y fantasías y ellas actuarían vestidas con ropa interior de lencería. Grabaron unas maquetas y todo estaba a punto. Pero en 1982 Prince conoció a Denise Matthews y pensó que era perfecta para ponerla al frente del grupo. Sustituyó a Jamie. Y el de Minneapolis dudaba entre llamarla Vagina o Vanity. Este último nombre fue el elegido y la formación pasó a denominarse Vanity 6 (el seis era por el numero de pechos).

Philip Bailey era el de los falsetes en Earth, Wind & Fire. Maurice White, el líder, y él compartían el rol de cantantes de la monumental banda. En 1984 editó su primer álbum en solitario “Chinese Wall“, donde se incluía el hit “Easy Lover“, un dueto con Phil Collins.


Su Mundano favorito era el responsable del marketing internacional del debut de Bailey, y JS después de la ruptura con Prince se había integrado en la estructura de CR&F. Trabajar con ellos fue fácil y divertido. Y la verdad es que nos fue bastante bien: nº 1 en UK, Holanda y Japón; nº 5 en Alemania; Top 10 en Suecia y Suiza.

En Nueva York solía jugar al baloncesto con mi amigo José Manuel Hermida (natural de la localidad sevillana de Burguillos, pero criado en NY). Hijo del eminente Dr. Hermida, pionero español de la salud mental en Nueva York, me metió en el equipo de basket de Naciones Unidades (donde trabajaba). Y solíamos ir a las canchas callejeras a disputar los clásicos tres contra tres. Una tarde en una cancha de Harlem cogiendo un rebote (y encestando) caí mal y me torcí el tobillo (un esguince). Me acompañó al hospital, y calmó cuando me indigné porque pretendían tomarme la tensión y extraerme sangre antes de mirarme el tobillo. Y este cada vez dolía más y estaba más hinchado… Actualmente JMH es el responsable de UNDPprograma de desarrollo de de la ONU– en Ecuador, tras haber pasado por Corea del Norte, Perú y Costa Rica.

No podía dejar de asistir a la convención de Hawái y por eso estoy con muletas en la foto (me recuperé totalmente en Maui y no recuerdo si las deje ahí o volví con ellas). Ya me había perdido el súpershow de Hall & Oates con David Ruffin y Eddie Kendrick de The Temptations en el Apollo. Jamie me había conseguido un par de entradas -ella trabajaba en la producción y grabación del evento- pero era al día siguiente de mi lesión. Y no podía moverme. Todavía lo lamento.

Jesse Johnson era el guitarrista de The Time, la banda de Prince donde también estaban Morris Day, Jimmy Jam y Terry Lewis. Estos dos últimos produjeron un disco (inédito) para Vanity, y Johnson volvió a tocar con ella, tras haberlo hecho en unas canciones para la banda sonora de “Action Jackson“. Este fue el final de la carrera musical de Vanity, ahora convertida al cristianismo (born again Christian). Su marcha y sustitución del grupo dio lugar a Apollonia 6, una nueva formación (también auspiciada por Prince, con la protagonista de “Purple Rain” como frontwoman). La ruptura sentimental de Prince y Vanity dio al traste con Vanity 6 (tampoco nos perdimos nada) y supuso un cambio en el rol de actriz femenina principal de la exitosa película.

Una foto muy inspiradora como habrán podido comprobar. Y les dejo con otra que me trae muy buenos recuerdos del lugar y de dos compañeras de trabajo: Lori Somes, a la izquierda, y Lisa Kramer, una muy buena amiga, a la derecha. Al fondo el avión que nos trasladaba de Honolulu al aeropuerto de Maui y viceversa.

Entrada relacionada:

El signo de los tiempos (Efe Eme)

10 comentarios

Archivado bajo Cultura, General, Música

Un siglo de canciones 74: “Billie Jean”

25 de junio de 2010

Hoy se cumple un año del fallecimiento de Michael Jackson, el autoproclamado Rey del Pop. Gracias a una invitación de Antonio San José -conocedor de mi relación profesional con MJ– para el programa de Concha García Campoy, en Cuatro, entré en una rueda de apariciones mediáticas (pinchando en el enlace hay un resumen). Y no hay mejor forma para recordar al gran Michael Jackson, en un día como hoy, que con una de sus canciones más emblemáticas “Billie Jean“.

Compuesta por Jacko, recordaba Quincy Jones -su productor- las disputas que ambos tuvieron respecto a la canción. El veterano maestro no pensaba que daba la talla como tema y dudaba de su encaje en “Thriller“. Tampoco le gustaba la intro. Pero el joven artista insistió. Y su argumento más convincente fue que precisamente ese principio “le hacía bailar“. Y eso según relataba Jones eran palabras mayores. Pero esta no es la única historia alrededor de “Billie Jean“. Hay otra sobre la que escribía en La noche que Michael Jackson rompió todos los esquemas:

Siempre he oído hablar de la conmoción causada por la primera actuación de Elvis en el show de Ed Sullivan. Hay unanimidad al respecto. Os contaba en Springsteen como excusa  la anécdota del Boss comparando la impresión que tuvo viendo la Sagrada Familia de Gaudí con la de Elvis actuando en el programa. 

Lo mismo pasó con la interpretación de Michael Jackson del “Billie Jean, en el especial conmemorando el 25 Aniversario de la Motown. Pero antes de proseguir, unos antecedentes.  

Thriller ya era un éxito y “Billie Jean había sido el primer video de un Artista negro programado por MTV –el canal estaba en su apogeo y todavía programaba videos-. Pero eso no se consiguió fácilmente. Hubo que ir a la guerra.  

Epic era la compañía de Michael Jackson. Pertenecía a CBS (luego adquirida por Sony) No había forma de conseguir que MTV pasase el video. Estaban más interesados en los rockeros blancos con extensiones. Ese rock star look tan de Los Angeles. Y eso que Susan Blond, la VP de Prensa y Publicidad de Epic, y el máximo responsable del canal eran amigos.  

Trabajaba en Black Rock, las oficinas centrales de Nueva York, y el comentario en la compañía era cuanto tardaría Walter Yetnikoff, el Presidente de CBS, en montar el pollo. Y lo más importante, si debería montarlo o no. Los que más trato tenían con él, temían el momento. 

Frank Di Leo, el jefe de Susan, paseaba su enorme humanidad pasillo arriba, pasillo abajo, maquinando con la Blond. Querían evitar el numerito que imaginaban que se avecinaba. Frank se convirtió posteriormente en el manager de Michael Jackson y en España le hemos visto actuando en Los Soprano (el mafioso gay) y en “Goodfellas“ de Scorsese

Estaban esperando a que terminase la reunión con alguno de los abogados más importantes de la ciudad. Algo se estaba cociendo. Y Yetnikoff estalló. A lo bestia. En una jugada maestra decidió que CBS (todas las compañías que formaban el imperio) rompiera relaciones con MTV. No más videos, no más exclusivas, no more free lunches for these motherfuckers.  

El que CBS, entonces la primera discográfica del mundo, tomase esa decisión sacudió a toda la industria. Todos los ojos nos miraban y estaban pendientes de la evolución de los acontecimientos. Y sucedió algo inesperado para todos, menos para el tito Walter. Las organizaciones pro derechos civiles, la NAACP, Jesse Jackson, Farrakhan y otros líderes políticos y religiosos se pusieron del lado de CBS y acusaron a MTV de trato discriminatorio. Lo cual además era verdad. Y demostrable. Los de MTV cedieron ante el revuelo que se montó y la amenaza de otras compañías en seguir los pasos de CBS. Y “Billie Jean se convirtió en el primer video de un black act en MTV. Abriendo puertas hasta entonces cerradas. 

La expectación ante la actuación en el especial de Motown era enorme. Esa noche de 1983, 47 millones de personas se congregaron frente al televisor. Se sabía que MJ estaba preparando algo especial. Era su primera actuación como solista en TV. También era su retorno a la casa que le había visto nacer artísticamente. La reconciliación con Berry Gordy, el fundador de Motown (y de Tamla

Pongamos la situación en contexto: una fiesta de la Motown no es un asunto baladí. En el auditorio estaban todas las estrellas de la historia de la casa, incluyendo hijos pródigos como el propio Jackson y sus hermanos, Marvin Gaye –que también era CBS– o Diana Ross (las Supremes se volvieron a reunir para este evento). Luminarias como Quincy Jones, su productor, no podían faltar. Entre los Artistas de la casa estaban Stevie Wonder, Smokey Robinson, el primer fichaje de Gordy, de quien Dylan dijo en 1967 que era el mejor poeta vivo de América, los Temptations,  y los compositores, músicos, arreglistas y productores supervivientes de esa máquina de producir éxitos que fue Motown. En resumidas cuentas, una audiencia exigente.  

La noche que Michael Jackson se folló a América supuso el debut del Moonwalk. Esos pasos tan especiales caminando hacia atrás y que desde esa noche se convirtieron en su imagen de marca. Nunca se había visto nada parecido. A no ser que fueses a los ghettos, donde algunos lo ensayaban. Y el público estalló. Se oye. Se ve. Se palpa. Se siente. Gritos de hombres y mujeres como sólo gritaban y se desmayaban las mujeres en los conciertos de Marvin Gaye o Luther Vandross. El delirio. Y contagioso. Ni los asistentes ni los telespectadores dábamos crédito. 

Al día siguiente se empezaron a despachar ¡cien mil Thrillers diarios! El resto ya es historia. 

Pero lo que pocos saben es la intrahistoria. En 1983 el Hip Hop estaba tomando Manhattan. A lo grande. Desde Madison Avenue, el centro neurálgico de las multinacionales de la publicidad. Y el breakdance evolucionaba rápidamente.  

Jeffrey Daniel fue quien ayudó a Jackson a preparar su actuación para el Aniversario de la Motown. Y le enseñó unos pasos, que todavía no habían saltado desde el ghetto. Era el Back Slide. Y Michael decidió bautizarlo como Moonwalk –paseo lunar- que eran otros pasos. 

En este video de 5 minutos podéis ver la historia contada por J.Daniel, con fragmentos de la actuación y comentarios de algunos de los asistentes. Destacaría el entusiasmo de Smokey Robinson narrándolo.

Pinchando aquí llegáis a la página de haha donde está el documental (tarda en cargar un pelín). 

Y por supuesto, La Actuación:

Entradas anteriores en:

Un siglo de canciones (todos los posts)

Entradas relacionadas:

Michael Jackson: Primer Contacto (Efe Eme)

BAD (Efe Eme)

Tal Cual: la tarde que maté a Sofía Loren (otro post sobre Michael Jackson)

Memorial de Michael Jackson

Apuntes dominicales

El marciano y sus frutos (by Julio Valdeón Blanco)

Michael Jackson (1958-2009)

Fotos recuperadas 2  

La noche que Michael Jackson rompió todos los esquemas

4 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

La semana de El Gran Wyoming en CBS (Efe Eme)

19 de septiembre de 2009

portada-single-paracelso-con-egw

Durante una semana El Gran Wyoming trabajó en CBS, en esos momentos la primera discográfica del mercado. Le contraté como ayudante mío para el departamento de Internacional. Estamos a principios de los 80.

A Wyoming le conocía porque en su pandilla había amigos comunes. En aquel entonces en el ambiente rockero madrileño éramos los que éramos y además bien avenidos.

En nuestra relación hay dos momentos “sorpresa”. El primero encontrármelo -con John Echevarria– en el  festival de Reading, en Inglaterra. Y el segundo fue coincidir en la facultad. Desde primero de Medicina. Él acabó la carrera e incluso durante un (poco) tiempo ejerció de medico. En Buitrago de Lozoya.

A su hermano Seju le conocí de mi paso por Gong. Seju Monzón y el Maestro Reverendo estaban en Desmadre 75, los del “Saca el whisky, cheli”. Tanto ellos como Gong dependíamos de Movieplay, una compañía española. Nosotros teníamos problemas para cobrar los royalties por las ventas y ellos llegaban a las oficinas al grito de “¿Dónde hay qué pagar los royalties?”.

Los hermanos Monzón y el Maestro Reverendo se juntaron en Paracelso. Y ganaron los dos primeros Villa de Madrid. Los de 1978 y 1979. Las canciones con las que triunfaron fueron “El Rock del Trapicheo” y “La Bollera”. Para el segundo certamen  –si no recuerdo mal- cambiaron de nombre y se presentaron como Gran Wyoming y su Banda. El premio consistía en grabar un disco. Nunca lo hicieron. No fue hasta el tercer Villa de Madrid que se cumplió con el galardón del concurso.

Paracelso tuvo que esperar a 1980 para grabar y editar sus canciones. Gracias al Mariskal Romero y su Chapa Discos. Los incluyó en “Viva el Rollo 4” y sacó un single con “El Exhibicionista” como cara A. En la portada –de izquierda a derecha- vemos en la foto de Xavier Moreno a El Gran Wyoming, Seju Monzón, Celso Velasco y al Maestro Reverendo (Ángel Muñoz-Alonso). Falta Aris Cuenca, guitarrista, que faltó a la sesión de fotos.

Viene todo esto a cuento porque en la cara B encontramos una canción “Devomania”, en la que se menciona al Sr. Muñoz, el jefe de la CBS:

Ellos pensaban que todo era casual

Y que la chiquita estaba allí porque sí

Todo era un montaje del señor Muñoz

Que pagaba a las chicas para seducir

Modernos a mogollón

Que una vez dentro del local

Ya no serían un peligro social

La letra no se correspondía a la realidad y como me comentaba Wyoming había inventado, sin saberlo, el concepto de imagen, tan en boga hoy en día en las discotecas y locales nocturnos. Pero, tras su paso por la compañía, el personaje le encajaba en la temática.

El caso es que a finales de 1980 necesitaba contratar a alguien para el departamento Internacional de CBS. Ele Juárez se marchaba a la oficina latina de Miami y le sustituía, tras haber pasado unos meses bajo sus órdenes. Así que a su vez tocaba encontrarme un reemplazo. Y sabía que EGW estaba buscando trabajo.

Recordaba que sólo había estado un día pero fue el propio Wyoming quien me sacó del error:

No. Un día no. Estuve una semana. Sólo coincidí un día con Tomás Muñoz. Estaba fuera en México, con Miguel Bosé. A su vuelta nos reunimos y no pasé el test. Creo recordar que había alguien más.

¿Cámara?

Puede ser, no me acuerdo. Si recuerdo que fui al aeropuerto a recoger a Sandro Giaccobbe que venía de promoción. Y que me dijiste que lo de programar lanzamientos estaba tirado porque casi todo era buenísimo y además venia avalado por las listas de Billboard. Sólo había que estar atento.

Yo recordaba sólo un día, “el día Sr. Muñoz”. Y que se “asustó” ante nuestra combinación. Me dijo que te pagásemos el mes entero.

Si. La verdad es que por una semana salí muy bien librado.

Conviene resaltar que por aquel entonces Wyoming llevaba el pelo largo, muy largo. Le recuerdo una melena que le llegaba casi hasta la cintura. El cocktail que debíamos formar los dos debió de resultar demasiado explosivo, incluso para esa CBS.

Publicado en Efe Eme

6 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música

Vuelve La música de El Mundano a Efe Eme

5 de septiembre de 2009

Alain Levy

A la vuelta del verano también vuelve “La música de El Mundano” a Efe Eme, que ha sufrido un lavado de cara muy importante. Y en mi opinión además ha quedado estupendo. El nuevo diseño le ha hecho ganar en claridad y sencillez. E incluye una novedad: ahora se permiten comentarios, lo cual está pero que muy bien.

Por mi parte la sección seguirá siendo una mezcla de actualidad con recuerdos de viejas historias y textos recuperados de aquí. Empezamos hoy conMi primer día en CBS”:

San Juan de Aznalfarache (Sevilla), abril de 1995. Llegaba al Hotel Alcora en el Aljarafe para asistir a la convención mundial de Polygram, entonces propiedad del gigante holandés Philips (los franceses de Vivendi son los actuales dueños y ahora se llaman Universal). Era más que una simple presencia. Tenía que pasar el visto bueno de la jerarquía de la multinacional.

Unas semanas antes la persuasión de Ele Juárez, Presidente de la compañía española, había obrado milagros. Tuvo que intervenir personalmente tras ver que los “headhunters” no acababan de cazarme. Me sentía moralmente obligado a Edel, quienes me habían comprado Compadres. Y los continuos cambios de empresa del amigo Ele –cada dos o tres años- no me inspiraban confianza.

Entonces blíndate– me espetó Juárez ante mis dudas, en nuestra penúltima reunión. La definitiva.

Toma, llama a este abogado. Es el mío. Y Polygram se hace cargo de la minuta– añadió a continuación.

Estaba asombrado y seducido. Se había cobrado la pieza. No supe si aplaudirle o levantarme y darle un abrazo. Me pareció una jugada sencillamente genial.

En cuanto pude llamé a John Echevarria, quien me aconsejó en la venta de Compadres y ahora no lo tenía tan claro. Desde luego el método era inusual. Y eso era exactamente lo que me gustaba. Posteriormente viendo el contrato, a John se le despejaron todas las dudas. Ambos recordamos –porque además lo hemos comentado no hace tanto- como lo revisó en la cama de mi casa. Y el blindaje resultó providencial, porque a los pocos meses Ele Juárez se fue a PRISA (o Sogecable o como se llamase el tinglado cinematográfico que estaban montando).

Aunque todo estaba “signed, sealed & delivered” no las tenia todas conmigo. Encontrarme con Alain Levy, 18 años después, era algo que me incomodaba. Y podía ser un problema difícil de resolver. Tampoco sabía hasta que punto estaría dispuesto Ele a jugársela por mí. De entrada, no conocía la raíz del problema. Y me debatía entre contárselo o no.

Alain Levy era el nuevo líder de Polygram. Estaba revolucionando la compañía de arriba abajo. La renovación era total: artistas, personal y sellos. Su objetivo era convertir a la compañía en la número uno. Y se apoyaba en muchos ex CBS (que Sony adquiriese a la hasta entonces primera discográfica le facilitó la labor).

¿Se acordaría Levy? Mejor dejar que las cosas discurriesen y fluyesen. Y no preocupar a Juárez. No decir nada hasta que surgiese, si surgía. Aunque Alain Levy tenía una cabeza prodigiosa. Era brillante. Estaba donde estaba por sus capacidades.

Una vez registrado me dirijo a los ascensores. Se abren las puertas del que está justo delante de mí. Y ahí dentro, enfrente, está Alain Levy. Acompañado de quien luego descubriría era su mano derecha, David Munns y detrás una figura que me es muy conocida. ¡Russell Simmons! Mr. Hip Hop. El magnate del Rap. A quien había ayudado en sus principios. Cuando él y su socio Rick Rubin empezaban Def Jam y les metí en CBS USA a través de CBS Records International, la división donde trabajaba en Nueva York.

My man! My man! Bro’ what are you doing here!- aúlla desde el fondo del ascensor, abriéndose paso y apartando a Levy y Munns.

Le explico que vengo a ver precisamente a este señor –por A. Levy- porque igual entro en la compañía como Director General de Polydor en España. Y al preguntarle cómo él por Sevilla, me contesta que por lo mismo. Que bajaban juntos porque terminan de cerrar el acuerdo Def Jam/Polygram, que se había hartado de CBS, porque ya no era la misma gente y que el rollo estaba en Poly. Con Levy presente en nuestra conversación, todos mis temores se disiparon.

Madrid, mayo de 1977. Pintaban bastos en “Para Vosotros Jóvenes” de RNE. Estaba de Productor del programa (sustituyendo a Jorge de Antón, quien a su vez había reemplazado a Gonzalo García Pelayo). Las señales que mandaba la dirección eran claras: se querían cargar el programa. La ultima “genialidad” fue romper el espíritu de equipo. Nos asignaron un día de programa a cada uno. Así que llamé a Aurelio González para ver si la oferta de CBS seguía en pie. Como así fue. Y montó rápidamente una reunión con Tomás Muñoz. Acordamos que empezase el 15 de junio, que coincidía con las primeras elecciones democráticas en España en más de 40 años. Me hablaron de la nueva división, Epic, que se estaba creando y como se necesitaba un Label Manager (Jefe de Producto) para llevar A&M Records (Supertramp, Frampton, Quincy Jones, Carpenters, Joan Armatrading, etc. y posteriormente The Police, Bryan Adams, Joe Jackson…).

A principios de junio me convocaron a las oficinas (Castellana 93) para presentarme a la gente. Incluyendo al que sería mi jefe, el Director de Epic. Creo que fue entonces cuando conocí a Christophe Magny, quien llevaba Internacional. Si no fue ese día, sería un par de semanas después, ya metidos en faena, en el día a día. Esa misma jornada en una reunión, en el despacho de Tomás Muñoz, me hablan de que se está montando una reunión de marketing de Europa, en las oficinas centrales europeas (entonces en París). Y dado que A&M iba a ser el asunto primordial se decide que vaya yo en representación de la compañía española.

¿Y cuando es? Tengo que dejar arreglado lo de la radio– pregunto.

El 15 de junio y se vuelve el 16 por la tarde.

¿El 15 de junio? No, no puede ser. Es el día de las elecciones generales. Llevamos mucho tiempo esperando este momento. No me lo puedo perder. Además desde este mismo año ya soy mayor de edad. He cumplido 21 años y ya puedo votar. Por primera vez. Y voy a votar– argumento con vehemencia.

Pues se vota a primera hora. En cuanto abran el colegio electoral y de ahí al aeropuerto– sentencia un Muñoz sonriente.

Y así se hizo. Mi llegada a la reunión de Paris, a la hora de comer, fue acogida con simpatía. Era el nuevo de España, que ese día se graduaba democráticamente. Todo eran preguntas. Alain Levy, quien era el Director de Marketing de CBS para Europa, me pidió un pronóstico.

UCD, PSOE, PCE y AP

¿Y tu a quien votaste?- me pregunta Levy.

Al Partido Comunista.

Ya de vuelta en Madrid, el 17, ocupo por primera vez mi despacho ¡con vistas al Bernabéu! Porque mi primer día de trabajo en CBS, bueno en Epic, fue en París. Y el segundo también. Además Levy había anunciado una convención de A&M en Los Angeles a principios de julio, a la que estábamos invitados. A&M se tiraba al barro y quería dar buena impresión ante sus nuevos distribuidores europeos (quienes se habían dejado una pasta en adelantos para conseguir la licencia de los californianos). Vamos, que todo pintaba de maravilla. Aquello parecía una vida animada (en las primeras semanas viajes a Paris, Barcelona y Los Angeles).

Mientras rumiaba todo esto y me disponía a elaborar un reporte de lo tratado en París, suena el interfono. Era el “Sr. Muñoz” que quería verme.

¿Pero como le dices a Levy que ha votado comunista?- es su bienvenida.

Porque es lo que voté. Me preguntó y le contesté.

Pero el voto es secreto y no hay obligación de decirlo. Además ese Levy es un facha– me reprende Muñoz con cara de póker.

¿Levy? Un judío ¿fascista? No me pega. Y francés además. No creo.

Bueno, quizás no sea el término. Pero es conservador, muy conservador y me ha llamado para preguntarme por qué contrato comunistas.

Yo no soy comunista. He votado comunista. Parece lo mismo, pero es distinto. Y uno de marketing tendría que distinguir el matiz. Además debería felicitarme porque le acerté el pronóstico electoral.

Si. También me lo dijo. Y es lo que he aprovechado como defensa. Porque no le hacia ninguna gracia tenerte en la compañía– me confiesa Tomás Muñoz, al que ya le ha cambiado la expresión y me mira con cariño y solidaridad. Y se sincera.

Recomiendo ver el “Cara a Cara” de Antonio San José con TM donde explica algunas claves, que complementan muy bien esta historia.

Publicado en Efe Eme

5 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Medios, Política

La semana de El Gran Wyoming en CBS

16 de febrero de 2009

portada-single-paracelso-con-egw

Durante una semana El Gran Wyoming trabajó en CBS, en esos momentos la primera discográfica del mercado. Le contraté como ayudante mío para el departamento de Internacional. Estamos a principios de los 80.

 

A Wyoming le conocía porque en su pandilla estaban conocidos como (nuestro) John. ¿O fue al revés: gracias a EGW trabé contacto con John? Lo importante es saber que en aquel entonces -en el ambiente rockero madrileño éramos los que éramos y además bien avenidos.

 

En nuestra relación hay dos momentos “sorpresa”. El primero encontrármelo -con John- en el  festival de Reading, en Inglaterra. Y el segundo en la facultad: coincidimos en clase, desde primero de Medicina. Él acabó la carrera e incluso durante un (poco) tiempo ejerció de medico. En Buitrago de Lozoya.

 

A su hermano Seju le conocí de mi paso por Gong. Seju Monzón y el Maestro Reverendo estaban en Desmadre 75, los del “Saca el whisky, cheli”. Tanto Gong como ellos dependíamos de Movieplay, una compañía española. Nosotros teníamos problemas para cobrar los royalties por las ventas y ellos llegaban a las oficinas al grito de “¿Dónde hay qué pagar los royalties?”.

 

Los hermanos Monzón y el Maestro Reverendo se juntaron en Paracelso. Y ganaron los dos primeros Villa de Madrid que se organizaron. Los de 1978 y 1979. Las canciones con las que triunfaron fueron “El Rock del Trapicheo” y “La Bollera” respectivamente. Para el segundo –si no recuerdo mal- cambiaron de nombre y se presentaron como Gran Wyoming y su Banda. El premio consistía en grabar un disco. Nunca lo hicieron. No fue hasta el tercer Villa de Madrid que se cumplió con el galardón del concurso.

 

Paracelso tuvo que esperar a 1980 para grabar y editar sus canciones. Gracias al Mariskal Romero y su Chapa Discos. Los incluyó en “Viva el Rollo 4” y sacó un single con “El Exhibicionista” como cara A. En la portada –de izquierda a derecha- vemos en la foto de Xavier Moreno a El Gran Wyoming, Seju Monzón, Celso Velasco y al Maestro Reverendo (Ángel Muñoz-Alonso). Falta Aris Cuenca, guitarrista, que faltó a la sesión de fotos.

 contraportada-single-paracelso-con-egw

Viene todo esto a cuento porque en la cara B encontramos una canción “Devomania”, en la que se menciona al Sr. Muñoz, el jefe de la CBS:

 

Ellos pensaban que todo era casual

Y que la chiquita estaba allí porque sí

Todo era un montaje del señor Muñoz

Que pagaba a las chicas para seducir

Modernos a mogollón

Que una vez dentro del local

Ya no serían un peligro social

 

La letra no se correspondía a la realidad y como me comentaba Wyoming, hace unas semanas, había inventado sin saberlo el concepto de imagen, tan en boga hoy en día en las discotecas y locales nocturnos. Pero, tras su paso por la compañía, el personaje le encajaba en la temática.

 

El caso es que a finales de 1980 necesitaba contratar a alguien para el departamento internacional de CBS. Ele Juárez se marchaba a la oficina latina de Miami y le sustituía, tras haber pasado unos meses bajo sus órdenes. Así que a su vez tocaba encontrarme un reemplazo. Y sabía que EGW estaba buscando trabajo. Vicente Romero dice que me llamó para recomendármelo (sinceramente no me acuerdo pero es probable). Tampoco hacía falta ninguna recomendación porque era colega. Aunque imagino que si sirvió para reafirmar mi idea.

 

Recordaba que sólo había estado un día y fue el propio Wyoming quien me sacó del error:

 

-No. Un día no. Estuve una semana. Sólo coincidí un día con Tomás Muñoz. Estaba fuera en México, con Miguel Bosé. A su vuelta nos reunimos y no pasé el test. Creo recordar que había alguien más.

-¿Cámara?

-Puede ser, no me acuerdo. Si recuerdo que fui al aeropuerto a recoger a Sandro Giaccobbe que venía de promoción. Y que me dijiste que lo de programar lanzamientos estaba tirado porque casi todo era buenísimo y además venia avalado por las listas de Billboard. Sólo había que estar atento.

-Yo recordaba sólo un día, “el día Sr. Muñoz”. Y que se “asustó” ante nuestra combinación. Me dijo que te pagásemos el mes entero.

-Si. La verdad es que por una semana salí muy bien librado.

12 comentarios

Archivado bajo General, Madrid, Música

Frank Zappa de gira por España (par Christophe Magny)

27 de diciembre de 2008

frank_zappa_-_sheik_yerbouti

Barcelona, 1979. Venía Frank Zappa a tocar allí, y luego a Madrid y San Sebastián. Acababa de sacar “Sheik Yerbouti”, su primer disco distribuido por CBS. La filial española –donde trabajaba- me había mandado a representarles durante la gira. Era algo emocionante: por primera vez iba a trabajar con un artista al que admiraba de verdad. “Hot Rats”, “Chunga’s Revenge”, “Apostrophe”, la película “200 Motels” formaban parte del soundtrack de mi vida – y de millones de vidas más.

 

En Barcelona tenía lugar una rueda de prensa. Me presento al maestro, que va vestido con una especie de bata rojiza, horrorosa – no se la quitó durante toda su estancia. Bueno, a lo mejor para dormir. Me pregunta:

 

¿Quien va a traducir la rueda de prensa?

Yo.

¿De donde eres?

Paris, Francia.

¿Eres francés y vas a traducir una rueda de prensa de español a inglés?

Si señor.

Vale. La primera cosa graciosa que digo, si la gente no se ríe cuando la traduces, you’re out.

 

Me siento a su lado, más bien acojonado. Sabía que podía hacerlo: había traducido muchas entrevistas, pero jamás en una rueda de prensa, ni para un artista que admiraba tanto, y que me recibía tan mal. Estaban presentes veinte o treinta periodistas. Las preguntas vienen, las respuestas vuelan. Le pregunta uno:

 

¿Piensa Vd. ser parte de la contracultura americana?

 

Contesta de inmediato:

 

¿Como puede haber contracultura en un país donde no hay cultura?

 

Traduzco, todo el mundo se ríe, por primera vez me mira Zappa, y me sonríe.

 

OK. You’re on. 

 

Espléndido concierto en Barcelona, no me acuerdo bien de la banda, Terry Bozzio en la batería, Warren Cucurullo en la guitarra, creo que Ruth Underwood en percusiones, quizás Ian Underwood en los teclados y Tom Fowler en el bajo.

 

Nos encontramos con un lío enorme en el Puente Aéreo para ir a Madrid. Gay Mercader, el promotor de los conciertos de Barcelona y Madrid, se agitaba para que el grupo embarcará con prioridad – lo consiguió. Mientras tanto, Zappa ni se inmuta, y en la sala de espera (follón considerable, mogollones de gente, ruido insoportable), se sienta, saca unas partituras gigantescas, y empieza a componer en medio del desmadre general.

 

Llegados a Madrid, tuve tiempo para charlar con los músicos. Me cuenta Terry Bozzio su audición para integrar la banda:

 

Frank te da una partitura tremendamente complicada, y te dice que la toques. Cuando lo has logrado, te dice “Vale, sabes leer. Ahora vamos a ver si sabes tocar. Toca lo mismo en reggae”. Y luego rhythm’n’blues, calypso, vals, tango, lo que fuera.

 

Los ensayos antes de una gira eran como un maratón diario. Empezaba a pensar que el hombre era algo facha, sobre todo cuando un miembro de la banda me contó que Zappa multaba a los que se drogaban, e incentivaba a los que delataban a los que se dopaban. Warren Cucurullo amenizó esta imagen contándome como había integrado el grupo:

 

Seguía a Zappa en América como fan, concierto tras concierto. Me hice amigo de los roadies, luego de los músicos, les dije que tocaba la guitarra. Cuando Zappa se enteró que sabía tocar decenas de temas suyos, me fichó.

 

Otro espléndido concierto en Madrid. Me quedé asombrado: tocaron dos horas y media sin repetir ninguno de los temas tocados en Barcelona. Ya había seguido bastantes giras para saber que el repertorio es el mismo cada noche, con los mismos incidentes, las mismas bromas en los mismos momentos. Me enteré que tenían ¡ochenta! temas ensayados, y todos de Zappa, es decir obras complejísimas. Me lo comentó Zappa luego: “Si toco los mismos temas todas las noches, me acabo aburriendo. Y no subo al escenario para aburrirme. Además, hay que poder adaptarse a los ambientes, los acontecimientos, las salas, las ciudades… y a mi propio estado de ánimo.

 

Por la mañana siguiendo el concierto de Madrid, el tour manager de Zappa me dio un maletín lleno de pesetas, creo que tres millones. Tenía que ingresarlos en un banco, y darle el recibo a alguien de CBS. Chanchullo clarísimo, no me gustaba mucho. Fui al banco, ingresé el dinero, y a casa a comer, tan tranquilo. Cuando volví a CBS por la tarde, me estaban esperando varios directivos (¡no, no daré nombres!), muertos de miedo y bien cabreados, pensando que me había largado con la pasta. Me di cuenta en ese momento que si tenían tan mala opinión de mí, no tenía nada que hacer en esa compañía. Lo deje pocas semanas después, porque mis andanzas con Gwendal me ocupaban cada vez más.

 

Zappa y su banda se quedaron tirados en Madrid. Se canceló el vuelo para San Sebastián y no había ningún representante del promotor donostiarra para arreglar la situación. Zappa, con una calma olímpica, me dijo que nunca, jamás, había fallado en un concierto, y no pensaba hacerlo en España. Su tour manager era más bien inútil, y no hablaba castellano. Les acompañé a Barajas para ayudarles a alquilar un avión privado. Arreglado el asunto, me invitó Zappa a cenar, y allí pude charlar de verdad con el. Le pregunté antes que nada por ese sistema de multas e incentivos a sus músicos. Lo tenía muy claro:

 

Esos tipos son buenos músicos, y buena gente. Pero les gusta beber, les gusta drogarse. Cuando no estamos de gira, no me importa, hacen lo que quieren, por supuesto. Pero durante una gira, si beben o se drogan, ya no son tan buenos músicos. Mi música es compleja, y lo que más me importa es que la toquen tal como la he concebido. Para eso tienen que estar sobrios. Si para lograrlo hay que multar, multo.

 

Le pregunté por George Duke, y otros ex-músicos suyos. De todos habló con mucho cariño, menos de Jean-Luc Ponty, al que le tenía mucha manía – parece ser que mi paisano tenía un ego desmesurado- “en las partituras, cuando el hacía un solo, quería que dejase doce compases de silencio después de que acabará, para los aplausos”. No sé si lo dijo en serio o de coña.

 

Habló de Edgar Varese, el compositor al que más admiraba. Y de sus ambiciones musicales, de lo difícil que resultaba montar piezas instrumentales para grandes orquestas. Difícil y costoso. Insistió mucho en este aspecto: copiar muchos ejemplares de partituras costaba un dineral en aquel entonces preinformático. Alquilar una sala para que ensayen cincuenta o más músicos, pagarles, todo eso para dar un concierto o dos, no era rentable. Las giras, aparte de mantenerle a el y a su familia, servían para recaudar fondos para satisfacer su pasión de compositor. Era obviamente su verdadera ambición: ser reconocido como compositor “serio”. Yo prefería, y sigo prefiriendo, su energía a veces brutal y sus textos sumamente subversivos.

 

Se fueron a San Sebastián sin mí, ya que no cabía en el avión. Zappa me dio las gracias por mi ayuda, de las más sinceras que me han dado en mi vida. Es sin lugar a duda el tipo más brillante que he encontrado en mis años disqueros. Un sentido del humor increíble, de esos que nunca sabes si va en serio o de coña, una velocidad mental prodigiosa, una inteligencia asombrosa. Además, se adivinaba un hombre muy entrañable una vez que dejaba de protegerse – no hay más remedio cuando eres así de famoso- y creo que su excentricidad era en parte por eso: una forma de cubrirse, porque al hablar con el, se veía un señor muy pausado, que sólo destacaba por esa mente prodigiosa.

 

Lo de genio, no sé. Es una palabra que uso con mucho cuidado. Lo dices tu mismo en tu post, Adrian: “Sus conceptos vanguardistas de música contemporánea y experimental (…)  no ha(n) resistido el paso del tiempo.” Para mí, el genio supone que TODO resista el paso del tiempo. Solo los años dirán quienes fueron los genios de esa época. De momento, solo veo uno clarísimo, indudable: Jimi Hendrix. Llevo cuarenta años diciéndolo. Hay muchos otros genios putativos, por supuesto, es una cuestión muy subjetiva, cada uno tiene su lista personal de candidatos.

 

Curiosamente, conocí a finales de los 80 a Dweezil, el hijo de Frank Zappa. Había hecho un disco (mediocre), creo que era su primero, para Chrysalis, el sello que yo dirigía en Francia. ¿Como un gentleman como Frank podía haber parido un niñato tan mal educado? Vino de promoción a París, se cambió de su habitación (estupenda) de un gran hotel a una suite, como si fuera una estrella. Se aprovechó de Chrysalis todo lo que pudo. Tenía una idea fija: irse a Alemania, donde no había limite de velocidad en las autopistas, para alquilar un Porsche y lanzarse a toda leche. He conocido unas cuantos artistas yanquis (Stephen Stills entre otros) que tenían ese mismo anhelo. Siempre me ha parecido una cumbre de vulgaridad.

zappa

En un bar madrileño, los camareros invitaron a Mr. Zappa a visitarles backstage. Estoy justo detrás del maestro.

Entrada relacionada:

Frank Zappa 1940-1993

32 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música