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El Vaticano ha tardado 63 años en admitir la pederastia de Maciel

Maciel JP II AP El País

Nunca es tarde si la dicha es bueno, pero 63 años en admitir la pederastia de Marcial Maciel, el fundador de Los Legionarios de Cristo, suena a demasiado tiempo. Algo conocido pero que sus seguidores negaban y/o ocultaban amparados por el silencio Vaticano. Maciel fue apoyado por el nefasto Pío XII y muy posteriormente por Juan Pablo II.

De los 175 menores reconocidos como víctimas 60 (casi un tercio) lo fueron de Maciel, quien iba para ¡santo!

El País escribe:

[…] Los Legionarios de Cristo renacen de sus cenizas, con una nueva estructura, después de 12 años de expiación y diez desde la muerte de su fundador, el sacerdote Marcial Maciel, amigo de varios papas y el mayor depredador sexual en la historia reciente de la Iglesia. Presentado durante años por Juan Pablo II como apóstol de la juventud y mimado por incontables obispos y cardenales, muchos de ellos españoles, Benedicto XVI le conminó en 2006, meses después de la muerte del Pontífice polaco, a retirarse a México el resto de su vida, dedicado “a la penitencia y la oración”. Murió sin pedir perdón dos años más tarde, cuando una comisión de investigación ya había desvelado sin ningún género de dudas sus actividades delictivas y una vida de crápula tolerada por el Vaticano. […]

El País no profundiza en las conexiones de Los Legionarios con el PP. En los principios de este blog escribí sobre Maciel (si pinchan la etiqueta con su nombre podrán comprobarlo). En el post Gobernantes y la Universidad Francisco de Vitoria de 2008 incidía en este aspecto. Jesús Rodriguez escribió un libro publicado en 2011 “La confesión. Las extrañas andanzas de Marcial Macial y otros misterios de la Legión de Cristo“. El entonces periodista de El País relataba las conexiones del ascenso de la organización al amparo de los gobiernos de Aznar y del partido que presidía. Su texto, como es lógico, era más profundo y detallado que el mío, pero en los nombres claves había coincidencia total.

¿Por qué ha tardado tanto el Vaticano en hacer públicas sus investigaciones? ¿Los miembros del PP que apoyaron a Maciel y su congregación tendrán algo que decir? ¿O harán como han hecho siempre? Se han quedado sin excusas…

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¿Dónde están los resultados económicos de la visita del Papa?

¿Dónde están los resultados económicos de la visita del Papa? Ha pasado ya el suficiente tiempo para que conozcamos la verdad del impacto. Los obispos, la COPE y el Sr. Blanco, ministro y portavoz del actual gobierno además de vicesecretario general del partido socialista, entre otros, se llenaron la boca predicando las bondades y beneficios que nos iba a deparar todo el asunto de las JMJ. De momento solo sabemos la fortuna que costó. En medio de una crisis descomunal.

El faraón de Madrid ha premiado al cardenal Rouco, por la visita papal, con el  galardón Turismo Madrid 2011. Y siguiendo con el asunto del turismo, es por ahí por donde nos llegan los únicos datos fiables: en agosto de este año España ha registrado un incremento de turistas del 9,4%, con respecto al mismo mes del año pasado. Y se citan dos factores: “la primavera árabe”, que ha desviado veraneantes hacía nuestro país, y las jornadas mundiales de la juventud. Pero hay otro dato a tener en cuenta: fue Cataluña la que más turistas recibió. Y hablaban de más de un millón de peregrinos, pero Madrid solo registró un aumento de 500.000 visitantes…

En la Wiki aportan informaciones que no aclaran demasiado. Hay contradicciones en los datos y abundan más las opiniones. Lo único claro es que el sector de restauración fue el más beneficiado: fast foods, menús del día, y -dependiendo del status del peregrino- cenas a la carta.

No sé por qué, pero me da que estas “cuentas del Gran Capitán” no las conoceremos nunca. Está claro que si hubiesen sido como nos vaticinaron, nos las habrían restregado. Y estaríamos plenamente informados…

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No entiendo 1: la visita del Papa

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No entiendo 1: la visita del Papa

No entiendo la visita del Papa y la barbaridad que cuesta. Todo el mundo coincide en citar la cifra de 50 millones de euros. ¿Cómo se puede gastar tanto? ¿En qué? Y sobre todo ¿por qué?

Me parece un escándalo. Y además tienen la caradura de contarnos que es un viaje privado, no de Estado. ¿Quieren decir que costaría más si fuese un viaje oficial?

Permítanme discrepar: el Papa es Papa las 24 horas del día, los siete días de la semana, y los doce meses del año. Como los Presidentes de Gobierno, Primeros Ministros, Jefes de Estado (sean República o Monarquía) y tantos otros cargos. Y luego está eso de Estado. ¿Qué Estado? ¿Es acaso Ciudad del Vaticano miembro de la UE o de Naciones Unidas? ¿O de la OTAN? Pregunto esto último porque sí disponen de ejército, la denominada Guardia Suiza.

¿Qué podemos pensar de esta presunta ciudad-estado que no ha firmado la Convención Europea de Derechos Humanos?

Su actual status data de 1929: mediante los Pactos de Letrán se restauraba el carácter de Estado Soberano para una porción territorial de Roma. Estos tratados fueron negociados entre el Secretario de Estado Cardenal Pietro Gasparri, en nombre del Pio XI, y Benito Mussolini, primer ministro del rey Víctor Manuel III.  ¿Debemos honrar unos pactos firmados por un fascista en representación de un Reino que ya no existe? Porque como todo el mundo sabe Italia es hoy en día una República. Y voy un poco más allá: ¿por qué es vinculante para nosotros un acuerdo entre otro país y la Santa Sede?

A la mareante cifra de 50 millones de euros se han opuesto unos 120 sacerdotes. Por contra el Presidente de la COPE y responsable financiero de la Jornada Mundial de la Juventud, Fernando Giménez Barriocanal, ha minimizado las cuentas: aseguraba en rueda de prensa que la visita tendrá “un coste cero” para la Administración y para el contribuyente español, y ha ido más allá al decir que supondrá una inyección de unos 100 millones de euros para la economía.

Vamos por partes:

  1. Los 50 millones están repartidos al 50% entre el Estado y las empresas patrocinadoras. Estas además cuentan con suculentas exenciones fiscales, por tanto es también dinero público (que no se recauda).
  2. Las cuentas de los obispos no tienen ninguna credibilidad. Tenemos pruebas a tres niveles distintos: el desastre de su Caja de Ahorros, en Andalucía; las partidas extra que dicen necesitar recibir porque no les cuadran las cuentas con los ingresos de las ayudad derivadas del Concordato, y además usan el argumento del ahorro que le suponen a España; el déficit de su cadena de radio, la COPE (presidida por el señor Giménez Barriocanal) y sus ERE vs. fichajes estrella.
  3. Cuando el jubileo de Santiago o la visita del Papa a Valencia nos contaron la misma milonga: los enormes beneficios que proporcionan este tipo de actos. Mentira podrida. Solo paralizan la actividad comercial de la zona afectada. Será un negocio para los vendedores de merchandising vaticano. Y para nadie más. Antes nos vendían indulgencias –Lutero puso freno a esa estafa en los países de su influencia- y ahora organizan giras papales.

Los recortes en educación pública del gobierno de la Comunidad de Madrid ascienden a 40 millones de euros. La visita “privada” de Don Benedicto cuesta 50 millones.

A unos les bajan los sueldos, les recortan pensiones, prestaciones, etc. pero los fastos de la Jornada Mundial de la Juventud ascienden a 50 millones. No entiendo nada.

Más madera donde Escolar.

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Cantera

25 de marzo de 2010

“Cantera” según el DRAE:

(De canto).

1. f. Sitio de donde se saca piedra, greda u otra sustancia análoga para obras varias.

2. f. Talento, ingenio y capacidad que muestra alguna persona.

3. f. Lugar, institución, etc., de procedencia de individuos especialmente dotados para una determinada actividad. El equipo solo ficha jugadores de la cantera regional. Esta Facultad ha sido siempre una buena cantera de investigadores.

armar, levantar, o mover, una ~.

1. locs. verbs. coloqs. Dar causa con algún dicho o acción a que haya grandes disensiones.

2. locs. verbs. coloqs. p. us. Causar o agravar una lesión o enfermedad por impericia o descuido.

Causaron polvareda las declaraciones –septiembre 2009- de Silvano Tomasi, observador permanente del Vaticano ante la ONU, tras una reunión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, en las que hablaba de “efebos”, “efebófilia” y porcentajes de curas abusadores. Pero el Papa Benedicto XVI ha ido aún más lejos. El pasado domingo en el Ángelus que ha presidido en la plaza de San Pedro de Ciudad del Vaticano, ha recordado el pasaje del Evangelio en el que Jesucristo pronuncia la frase “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra” para defender a una mujer adúltera insultada y apedreada por el populacho. Cada vez que escucho esta frase inmediatamente reacciono y digo que yo tengo una cantera, mi propia fabrica de hacer piedras. Aparte de que me parece un insulto de Ratzinger a nuestra inteligencia y a nuestra moral y costumbres. Saca de contexto una cita del Nuevo Testamento (escrito por gente que no fueron testigos directos de los hechos que narran ni contemporáneos del “Mesías”) y nos inculpa a los demás de algo con lo que no tenemos nada que ver. Porque ha sido su organización la que ha consentido, ocultado y protegido a los culpables, miembros “profesionales” de la Iglesia Católica. Ha sucedido –y sucede- hasta donde sabemos en Irlanda, Estados Unidos, Austria, Holanda, Alemania, Suiza, Italia y España. Y no es nada nuevo. Se conoce desde hace tiempo.

Permítanme que les cuente una pequeña anécdota al respecto. Estamos a finales de los 60, entre 1968 y 1969. Tendría entre 12 y 13 años y tuve una “crisis” religiosa: decidí convertirme al catolicismo. Averigüé que el bautismo ortodoxo era compatible con el católico, que no necesitaba realizar la confirmación. Por tanto sólo me quedaba la confesión y comulgar (mi primera comunión). Dado que era una situación atípica imaginé que tendría que hablar con el párroco. Me encaminé a la Milagrosa y ahí muy amablemente me dijeron que no eran mi parroquia y me dirigieron a San Juan de la Cruz.

La entrevista con el sacerdote fue muy cordial. Tras su sorpresa inicial y dada la peculiaridad de la situación insistió en contar con la autorización de mis padres. Le di el teléfono de casa.

Al día siguiente mi padre con cara de circunstancias me convoca a “una reunión”. Noto nerviosa a mi madre. Hago un repaso mental de los últimos días para preparar mi “defensa”, pero no encuentro nada objetable en mi conducta.

Siéntate, nos ha llamado el párroco.

Estas palabras de mi progenitor me tranquilizaron inmediatamente. No era una bronca. La conversación que siguió fue algo surrealista para mis entendederas de entonces. Sólo años después entendí el sentido de sus preguntas, la severidad y preocupación de su rostro. Porque lo que quería saber era la disposición física de mi entrevista con el cura. La proximidad o no. Si me cogió de las manos, si las posó en mis piernas, si hubo algún tipo de contacto físico, alguna aproximación, etc.

Pasado el tiempo cuando comprendí por donde iban los tiros –y pérdida la fe, tan súbitamente como apareció- saqué el tema. Y mis padres me explicaron lo que hoy todos sabemos. También me contaron que en la Rumania ortodoxa para poder ser sacerdote era indispensable estar casado.

Si hace 40 años ya se conocía el “mal católico”, y mucho antes también, pregunto: ¿Dónde estaban las autoridades civiles y policiales? Porque todo parece indicar complicidad con delitos muy graves (encubiertos por la jerarquía religiosa).

Menos mal que el Pontífice no citó aquello de “dejad que los niños se acerquen a mí”.

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