Bajonazo en el Bernabéu

Javier Gandul AS

Lo de ayer en el Bernabéu fue un bajonazo en toda regla. Algo barruntaba y así se lo expresé a familiares y allegados. Me preocupaba el Real Madrid-Osasuna porque los pamplonicas son un equipo ordenado, bien armado. Con una plantilla descansada y con tiempo para preparar el choque. Dicho lo cual y habiéndose confirmado mis temores solo puedo añadir que me joden los profetas.

El fútbol es a veces muy caprichoso. Como ayer. En la primera mitad las dos ocasiones más claras fueron del Osasuna. Y quien marcó, en el 41, fue el Madrid. Y de churro, porque la intención de Vinicius fue centrar al área. Un mal centro, que se tragaron tanto los defensas como los atacantes. Y sobre todo el meta. 1-0.

Hasta ese momento el medio campo blanco no carburaba (Ceballos, Kroos y Tchouaméni). Ceballos no supo aprovechar su oportunidad como titular. Kroos bien tapado no imponía su mando. Y el francés, con presencia en todo el campo, estaba más preocupado por contener a los rojillos que por marcar el ritmo del juego. La cosa era tan grave que Rüdiger se convirtió en el creador de las mejores jugadas de ataque. A base de balones largos a Vinicius. El brasileño acaparó todas las acciones ofensivas, salvo tres internadas de Rodrygo. Mas no se creaban ocasiones ni se remataba entre los tres palos. El primer balón a puerta fue el del gol.

La segunda mitad  fue al revés. Las ocasiones fueron del Madrid y el gol de Osasuna. Kike García empataba en el 49 de un sorprendente remate con la coronilla. 1-1. Un par de minutos después Kike García tuvo una buena oportunidad y su equipo no dispuso de más. Inmediatamente Ancelotti retiró a Ceballos y Tchouaméni para dar entrada a Camavinga y Fede Valverde. Tampoco tuvieron su noche. Pero aportaron más presencia en ataque.

Vini estuvo más apagado en esta segunda mitad y Rodrygo más activo, dejándose caer por la izquierda. En sus botas tuvo el 2-1, en la ocasión más clara del partido. Benzema, que reapareció, hizo su mejor jugada del encuentro y se la filtró a Rodrygo. El brasileño se internó por el callejón del 10 y encaró a Herrera. El disparo del delantero se fue alto. El Madrid aún tuvo otra ocasión cantada: un penalti a favor en el 77. Benzema se disponía a rematar a puerta en la frontal del área pequeña. Un gol cantado. David García empujó al delantero centro y lo derribó. El penalti era clarísimo. No se entiende que el árbitro tuviera que consultar con el VAR. Finalmente fue penalti y roja para el central. El problema es que Benzema estrelló el lanzamiento en el larguero. Era el tercer penalti consecutivo que fallaba ante el mismo rival (dos la temporada pasada en un partido). Quedaba la esperanza de poder doblegar al rival porque estaba en inferioridad númerica. Pero ni por esas.

Ancelotti hizo tres cambios para aprovechar la ventaja de contar con un jugador más (defensa de tres y un delantero más, Mariano). El dominio era axfisiante y Osasuna con orden y disciplina aguantaba bien. Las intentonas blancas eran infructuosas. Y visto lo visto el empate me parece justo.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s