Afganistán, el vestigio de la Guerra Fría

Zabi Larimi AP Washington Post

Desafortunadamente Afganistán vuelve a ser noticia. Siempre lo es por los peores motivos (narcotráfico, terrorismo, integrismo islámico, etc.). La situación actual, la salida del operativo militar estadounidense, se podría calificar como el último vestigio de la Guerra Fría. Que no terminó con el colapso de la URSS. Siguió dando coletazos y Afganistán es uno de ellos.

Con el desmembramiento de la Unión Soviética varias de sus repúblicas se independizaron. Algunas de forma traumática (aún colea lo de Ucrania) y otras originaron conflictos bélicos (Osetia del Sur, Chechenia). Durante la segunda guerra de Chechenia, la Rusia de Yeltsin, con Putin de primer ministro, amenazó con invadir Afganistán. Y lo cumplieron. Las causas que esgrimieron los rusos es que a los rebeldes chechenos les ayudaban sus hermanos islámicos afganos. Con la colaboración material y logística de EEUU. Pura Guerra Fría, respondiendo a los parámetros de “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. Aquella alianza entre grupos terroristas, con un exacerbado fanatismo religioso, dio lugar al fortalecimiento de los talibanes.

El fracaso militar provocó la retirada de las tropas rusas de los dos países. Su número de bajas, en ambas contiendas, es como la de los asistentes a las manifestaciones españolas. Depende de a quien escuches. La salida de un ejército llevó a la entrada de otro, el estadounidense (bajo el paraguas de la OTAN). Recuerden que el régimen talibán (1996-2001) daba cobertura a Bin Laden (su grupo llevó a cabo los atentados aéreos contra las Torres Gemelas de NY, el Pentágono y otro fallido donde los pasajeros y la tripulación hicieron frente a los secuestradores y estrellaron el avión en un lugar distinto al del objetivo).

Afganistán es y ha sido un estado fallido. Es el país con el mayor número de cambios de bandera del siglo XX (21 en total). El estandarte actual se basa en los colores utilizados por primera vez en septiembre de 1928, donde el negro representa la tradición, el rojo la sangre de los héroes y el verde es el del Islam. Afganistán ha estado en manos de narcotraficantes, señores de la guerra o grupos terroristas islámicos. Las intervenciones rusas y estadounidenses no han ayudado. Al contrario. Porque sus intereses geopolíticos eran otros. El mandato de Naciones Unidas, cargado de buenas intenciones, bajo la supervisión militar de la OTAN tampoco parece haber servido. Los talibanes tomaron ayer el palacio presidencial en la capital (en la foto que encabeza esta entrada).

1 comentario

Archivado bajo Política, Religión

Una respuesta a “Afganistán, el vestigio de la Guerra Fría

  1. John

    un matiz, los rusos entraron para apoyar a la República Democrática de Afganistán, contra los insurgentes muyahidines, los talibanes, grupos de guerrilleros islámicos​ apoyados por países extranjeros, fundamentalmente Estados Unidos, quien les proporcionó ingentes cantidades de armas y dinero.

    Charlie Wilson’s War cuenta por encima el apoyo americano a los talibanes.

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