El Real Madrid no aprovecha la falta de público en Pamplona

El Osasuna 0-Real Madrid 0 se presentaba como un partido trampa desde el viernes, cuando el Madrid obligado por las condiciones meteorológicas se vio obligado a volar un día antes. Estuvieron tres horas atrapados en el avión, con el aeropuerto cerrado por el temporal, hasta que pudieron despejar. La confirmación de la disputa del encuentro no la tuvimos hasta dos horas antes del inicio del mismo. Aún a expensas de la decisión final del árbitro.

Zidane suplió la baja del sancionado Carvajal con Lucas Vázquez. Y arriba Marcos Asensio y Hazard acompañaron a Benzema. Jugaron más por dentro, de interiores, que por las bandas. Despejaron el camino para Lucas Vázquez y Mendy. Pero el Asensio de la derecha es la mitad del jugador que es cuando arranca desde la izquierda.

Otra trampa en el camino era el estado del campo, que si bien era igual para los dos, lógicamente perjudicaba al equipo más técnico. Tenía la impresión que iba a haber poco fútbol y que el encuentro se podría decidir por un error.

El Osasuna, que a pesar de sus buenas estadísticas defensivas ocupa puestos de descenso, dispuso de la única ocasión de la primera mitad. Courtois salvó un buen cabezazo de Oier a la salida de un córner. Su meta, Herrera, no tuvo ninguna intervención destacada. Estos datos resumen la inoperancia del Madrid en Pamplona durante la primera parte. También me resultó asombrosa la falta de acoplamiento de Hazard al equipo (esta es su segunda temporada). Y para rematar los malos primeros 45 minutos una pregunta: ¿a cuento de qué se dedican los blancos a jugar de tacón? En 40 minutos fueron cuatro los toques. Dos en defensa (Sergio Ramos y Lucas Vázquez), defectuosos ambos, uno en la divisoria de ambos campos (Benzema), que fue bueno, y el cuarto en ataque (Benzema de nuevo), que tampoco salió bien. ¿Estaba el césped para estas filigranas? Esta es una prueba definitiva de no haber sabido leer el encuentro.

El arranque de la segunda mitad pareció otra cosa. En los primeros instantes vimos dos buenas intervenciones de Herrera. La primera, despejando un pase lateral de Lucas Vázquez, y la segunda, salvando un buen disparo de Asensio, en el que fue el primer remate entre los tres palos del Madrid.

Osasuna no se arrugó y Calleri siguió siendo un dolor de muelas para Lucas Vázquez y Varane.

En el 55 Casemiro intentó el primer chut madridista desde fuera del área. Y poco después un servidor hubiese estrangulado a Hazard. En una buena combinación en vez de buscar el remate o a un compañero, la despejó atrás organizando la contra rival. En la tele anunciaron que Fede Valverde empezaba a calentar. Me tranquilicé. Empezó a nevar de nuevo.

Herrera en el 60 le hizo un paradón a Benzema (en fuera de juego). Tras el rechace el balón acabó en la red, pero no subió al marcador. El Madrid había elevado su ritmo de juego y llegaba más en este primer cuarto de hora de la segunda mitad que en toda la primera parte.

Fede Valverde entraba por Asensio en el 65. El balear por la derecha es medio jugador. En mi opinión mejor retirar a Hazard y pasar a Asensio a la izquierda. Me sosegué pensando que Odegaard sería el relevo del belga (que no lo fue).

Entrábamos en los 20 minutos finales con el Osasuna presionando arriba, dificultando la salida de balón, y con el Madrid sin el ritmo de juego del cuarto de hora previo. Y ojo que Roberto Torres pifió una buena ocasión en el 71. Se le fue alta.

Ramos se colocaba de delantero centro, mientras Zidane daba entrada al filo del 75 a Mariano y a ¡Isco! por Hazard y Modric. Lo de Isco es incomprensible!!! El galimatias del mister blanco volvía a hacer acto de presencia. Y Arrasate retiraba a Rubén García y Calleri y entraban Jony y Budimir.

El doble cambio de Zidane no sirvió para nada. Restó. En cambio los de Arrasate afianzaron a Osasuna. Y en 83 un error garrafal de Isco en las inmediaciones de nuestra área casi nos cuesta un gol.

En el 88 volvieron a anularnos un tanto por fuera de juego de Benzema. Kroos se retrasó en el pase al francés.

Los tres minutos de descanso se jugaron prácticamente en nuestra mitad del campo, salvo la última jugada (una internada de Lucas Vázquez cuyo pase se fue fuera; en esta jugada se reclama un penalti a Casemiro que creo que no existe porque la pelota ya estaba fuera del terreno de juego).

Seamos sinceros: así no vamos a ningún lado. No supimos entender el partido ni supimos aprovechar la ausencia de los aficionados rojillos en las gradas. La irregularidad es el gran pecado mortal en Liga, un torneo que es el de la regularidad. Y nosotros parecemos ser campeones de los altibajos.

Deja un comentario

Archivado bajo Deportes, Fútbol

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s