Archivo diario: enero 3, 2021

Así sí: Real Madrid 2 Celta de Vigo 0

El Real Madrid afrontaba un nuevo partido de la Liga 2020/21 con la baja por lesión de Sergio Ramos. Enfrente un renacido Celta de Vigo, de la mano del argentino Coudet. El nuevo técnico del Celta se presentaba en Madrid con una alineación ofensiva, con cinco atacantes (dos delanteros, dos jugadores de banda y un media punta). De los cinco destacaba la presencia de Iago Aspas, quien juega por todo el frente de ataque.

Zidane por su parte daba entrada a Nacho por el gran capitán y Mendy volvía a once, del que nunca debió salir. El medio campo con los tres clásicos de oro. Lucas Vázquez y Marco Asensio acompañaban de nuevo a Benzema. Al igual que la presencia de Lucas Vázquez me tranquilizaba en el aspecto defensivo, la de Asensio me preocupaba. Un cuarto medio (Odegaard o Fede Valverde) habría rebajado notablemente mi estado de ansiedad. Solo me tranquilizaba pensar que al Madrid se le dan mejor los rivales que juegan y se atasca con los que se encierran.

El partido arrancó a muy buen ritmo. Ambos presionaban y recurrían a las cesiones a sus guardametas para oxigenar las salidas de balón. El Madrid empleó más veces este recurso que el Celta. Al filo del minuto cinco se produjeron de forma consecutiva dos jugadas trascendentales: un balón filtrado de Nolito a Aspas permitió al delantero encarar los dos metros de Courtois, a quien superó ¡por alto! picando la pelota y Nacho salvó cuando ya entraba mansamente; acto seguido llegó la contra: un balón largo de Kroos a Marco Asensio, por la izquierda, quien metió un balón de gol a la cabeza de Lucas Vázquez. 1-0. Era el segundo gol de nuestra gallego en esta Liga.

Se siguió jugando al mismo ritmo. Como si el marcador fuese el del arranque. A medida que pasaban los minutos el Madrid parecía más peligroso en las jugadas de posesiones largas que en las contras. En ambos casos cargabamos el juego por la banda de Asensio.

Lucas Vázquez se incorporaba a la linea de medios y se formaba una especie de rombo, con Modric en su vertice (adelantando su posición). Cuando esa labor defensiva la efectuaba Asensio era Kroos quien subía. Esta presión escalonada dificultaba las maniobras del Celta. Sobre la media hora de juego vimos a Kroos y Modric presionando arriba, por delante de Benzema.

Nos acercábamos al final de los primeros 45 minutos con el Celta dominando (los gallegos terminaron con un 59,8% de posesión esta primera mitad). Al Madrid le estaba costando ligar jugadas. En el 42 un remate de Carvajal desde fuera del área salió rozando el palo. Desde el gol fue nuestro único disparo con peligro. No sabría como calificar uno de Mendy que se fue ¡fuera de banda!

Al descanso se llegó con 1-0. Tras una buena primera mitad la pregunta era: ¿Qué Madrid veríamos en la segunda parte?

No hubo cambios en el inicio de los segundos 45 minutos.

En el 50 Nacho vio la amarilla, la cuarta de un partido que no estaba siendo brusco. Pero Aspas salió tocado de la entrada y tuvo que abandonar el campo.

El 2-0 del 52 tuvo a los mismo protagonistas del primer gol, pero con los roles cambiados. Gol de Marco Asensio a pase de Lucas Vázquez. Modric robó un balón en la salida de balón del Celta, en el circulo central del lado del campo vigués. El cuero llega a Casemiro y le lanzaba un pase en profundidad a Lucas Vázquez. La internada de este culmina con el pase a Marco Asensio, quien entraba desmarcado por la banda contraria. La defensa se distrajo por la presencia de Benzema y de Kroos. Es decir, llegamos al área contraria con cuatro efectivos.

¿Se repondría el Celta de estos dos mazazos en tan corto espacio de tiempo? Obviamente me refiero a la lesión de Aspas y al gol de Asensio (su primero en esta Liga).

Benzema tuvo el 3-0 en el 63, después de un pase en profundidad de Kroos, culminando una jugada larga del Madrid. En la siguiente jugada los blancos dieron la impresión de estarse gustando. Según lo pensaba lo comentaron los de la tele. En nuestra siguiente posesión la perdimos porque el árbitro estaba en medio, de obstáculo. Mientras Hazard y Odegaard realizaban ejercicios de calentamiento a los que se uniría Fede Valverde. Y Casemiro se erigía en el jefe del centro del campo.

Nuestro Baeza sustituyó al tocado Nolito. El Celta ganó en profundidad. Y en el 73 entraba Hazard por Asensio. Tardó tres minutos en tocar su primer balón. Las otras veces que intervino se le vio temeroso. Estuvo comprometido en tareas defensivas.

Odegaard, Valverde y Vinicius entraron en el 83 por Modric, Kroos y Carvajal (tocado y con una amarilla por tardar en salir). Lucas Vázquez bajaba al lateral derecho. El último cambio sería el de Mariano por Benzema, quien pudo hacer el tercero en el 89, justo antes de su relevo.

El descuento fue de tres minutos. A Tapia le perdonaron la segunda amarilla. Y en el último minuto Olaza, primero, y luego Baeza, recogiendo el rechace de Courtois, pudieron hacer el gol visitante. Nacho, impecable toda la noche, estuvo al quite y le amargó la ocasión a Baeza.

Un Real Madrid concentrado durante todo el encuentro es mucho más eficaz. En todas las líneas. El partido contra el Celta de Vigo fue otra buena prueba de ello. Provocando y aprovechando los fallos del rival y manteniendo nuestra portería a cero. A Zidane se le veía muy contento en Real Madrid TV al finalizar el partido. No era para menos.

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