Archivo diario: diciembre 2, 2020

Real Madrid: de mal en peor

El Shakhtar 2 Real Madrid 0 es un torpedo en nuestra linea de flotación. Empezamos bien y terminamos fatal. El desplome del equipo es incomprensible. Como lo es la falta de recursos para revertir la situación. Vamos de mal en peor.

Sacaron ellos de centro. A los 10 segundos Modric les había quitado la pelota. Y se la pasó a Rodrygo que se lanzó por la banda derecha. Esta fue la constante de los primeros minutos: presionábamos arriba y movíamos la pelota al primer toque, salvo en las internadas por banda. En el minuto cuatro un robo de Marco Asensio lo remataba el balear al palo, tras un buen pase en profundidad de Benzema. A los 10 minutos Modric le metió un buen balón a Benzema. Este disparó, al muñeco, desde fuera del área, según le ganaba en carrera la posición al defensa.

Las contras del Shakhtar eran frenadas porque les quitábamos la pelota o nos replegábamos rápido. En este sentido la labor de Lucas Vázquez, lateral derecho ayer, era titánica. Un sube-baja constante. Rodrygo también ayudaba en esa banda derecha. Y hasta se permitió un lujo en defensa: frenó una internada y la sacó con un sombrero en el área propia.

En el 13 hubo un punto de inflexión, al menos para Varane. Vio la amarilla por una entrada a Junior Moraes. Se vio forzado para rectificar un mal pase de Nacho, desde el lateral izquierdo (Mendy había subido la banda). El pase lateral y ligeramente retrasado fue cazado por Junior Moraes. El delantero quedó lesionado. Se interrumpió el juego varios minutos. Le retiraron del campo. A Varane se le veía con la cara descompuesta. Este parón le cortó el ritmo al Madrid. Tardó unos cinco minutos en volver a cogerlo, cuando en un buen balón de Odegaard pudo marcar Asensio. Trubin despejó bien a córner. Junior Moraes volvió cojeando al campo, hasta que en el 24 le sustituyó Dentinho.

Varane no se sobrepuso a la lesión del delantero rival y se jugó la expulsión en un par de entradas. Luego, en la segunda parte, estuvo desastroso. Prácticamente se fue del partido en esa entrada del minuto 13. Zidane debería haberse dado cuenta y haberlo cambiado en el descanso. Al que se llegó con el 0-0 inicial. Eran excelentes noticias para los locales y malas para el Madrid. El dominio no se había traducido en goles.

Si en la primera mitad el Madrid salió a por todas, en el arranque de la segunda volvimos a la mala versión del equipo. El Shakhtar también parecía otro. Salieron dominando.

En el 52 Courtois salvaba un gol cantado en una internada de Taison, quien había superado en carrera a Lucas Vázquez y a Varane. Y en el 56 subía el 1-0 al marcador. El Madrid botaba un saque de esquina. Ellos montan la contra. Y Dentinho aprovechaba la indecisión de la defensa blanca, sobre todo la descoordinación entre Varane y Lucas Vázquez. Se coló entre ellos y fusiló a Courtois. Parecería que a los nuestros les hubiesen arrancado el capitulo de «Despejar» del Manual del Buen Defensa.

El despropósito blanco tuvo un claro ejemplo en el 63: Mendy, solo entre los vértices de ambas áreas, remató ¡fuera de banda!

Zidane no reaccionaba. Y Varane cada vez la pifiaba más. Se olfateaba el desastre. Habíamos perdido el control del partido desde el inicio de la segunda parte. Ahora remábamos río arriba.

Ver a Isco calentando en la banda tampoco invitaba al optimismo.

El partido pedía un delantero tipo Mariano. Para intentar cazar algún remate de los balones que llegaban, o debían llegar, desde las bandas. Benzema ya acusaba el periodo de inactividad. Se notaba pesado en sus movimientos. Mientras, en el 73 ellos refrescaban el equipo con un doble cambio. En el 76 entraban Isco, Mariano y Vinicius por Odegaard, Benzema y Rodrygo.

Entre el 78 y el 80 Isco desbarató dos jugadas de ataque. La primera en una innecesaria chilena (le señalaron falta por juego peligroso) y la segunda en un pase al vacío, a nadie. Y al filo del 82 Solomon nos metía el 2-0, en una contra tras otra incursión de Vinicius finalizada con un pase al contrario. El israelí ya nos había marcado en Valdebebas. Varane observó la jugada del segundo gol como si fuese una estatua de sal biblica. Y Lucas Vázquez fue superado en carrera por Solomon. El cambio a peor de Lucas de una mitad a otra simboliza la transformación del equipo.

Se consumaba el desastre. La derrota nos complica la clasificación. Y lo peor son las malas sensaciones. El equipo está roto. Físicamente. Anímicamente. Tampoco se atisban soluciones en el horizonte. Mucho me temo que Zidane podría tener los días contados. No parece poseer el pulso debido para enderezar el rumbo de un barco que se va a pique.

P.D.: a principios de noviembre ya señalaba mis dudas razonables sobre el equipo.

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