Archivo diario: diciembre 23, 2019

Empate sin goles en el Bernabéu para despedir el año

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Para el último partido del año en el Bernabéu Zidane dio descanso a Varane. Jugó Militao en su lugar. La otra variante fue en la delantera donde Rodrygo y Vinicius acompañaron a Benzema. Parecía acertado salir con tres puntas a la vista que Garitano dispuso tres centrales. Otra cosa es debatir sobre los nombres propios de la tripleta. A estas alturas parece ventajista hacerlo (aunque bastantes hubiésemos preferido ver a Bale; quizás la hostilidad de la afición fue determinante para que no fuese titular). La presencia en la media de Modric, Fede Valverde y Kroos parecia cantada por la baja de Casemiro.

Los del Athletic de Bilbao dejaron muy claras sus intenciones desde el principio: frenar a Kroos. En los primeros nueve minutos le hicieron tres faltas (aunque solo pitaron dos) Modric aprovechó la circunstancia y se hizo el jefe del centro del campo, con la inestimable ayuda de Valverde, omnipresente.

La presión alta de ambos equipos provocaba que recurriesen a ceder el balón atrás a sus porteros. Más ellos que nosotros. Nuestro dominio se tradujo en varias ocasiones claras y no aprovechadas. Así en el minuto 11 un pase de Benzema a Vinicius  origina un recorte magnifico del brasileño sobre uno de los centrales, justo antes de entrar en el área pequeña. Pero no fue capaz de superar en el mano a Unai Simón. Disparó al muñeco. Diez minutos después cabecearía rematadamente mal un gran pase de Modric. En el 18 Kroos se internaba imperialmente entre la defensa bilbaína. Su disparo, desde el borde del área pequeña, se estrellaba en el larguero. Poco después Iñaki Williams aprovechaba un error de Valverde (el primero de los únicos dos que tuvo en esta primera mitad y en todo el partido). Su remate forzaba a Courtois, en una muy buena intervención. Williams, bullidor arriba, era el único capaz de traer en jaque a la defensa blanca, bastante tranquila en esta mitad.

En el 32 Benzema, a pase de Kroos, recorta al meta, pero Unai Núñez sacaba la pelota sobre la raya de gol. La pelota llegaba a Vinicius, quien controla fatal y desperdiciaba una ocasión a puerta vacía. 10 minutos después un golazo de Kodro, que entró por la escuadra, era anulado por fuera de juego.

El 0-0 al descanso no eran buenas noticias. La actuación de Carvajal tampoco invitaba al optimismo. Ya está en mi lista de sospechosos. No dio un pase bien en ataque. Donde estorbó a Rodrygo constantemente. Y le forzaba a buscar posiciones más centradas, como de media punta. El fuerte de Rodrygo pasa por encarar y pasar (además de marcar). Como hizo las pocas veces que le dejó hacer Carvajal. A Vinicius le hizo lo mismo, cuando los brasileños se intercambiaron de banda.

En el arranque de la segunda mitad dejaron KO a Militao. No enseñaron tarjeta. El Real Madrid estuvo unos minutos con uno menos en el campo. Hasta el 57 no entró Nacho. Al minuto, en un saque de esquina provocado por una internada de Rodrygo, el recién incorporado cabeceaba al larguero. Nuestro segundo palo del partido. Antes de cumplirse el 62 entraba Bale por Rodrygo.

Benzema seguía buscando, infructuosamente, el gol. Pero, entre Unai Simón y la poblada defensa del Athletic, sus intentos (algunos meritorios) quedaban sin reflejo en el marcador. Pasaban los minutos y ahí teníamos el 0-0. Sergio Ramos se incorporaba a la defensa vasca: en dos saques de esquina le pitaron falta en ataque (hubo una tercera en el 80). En el 68 ellos casi tuvieron una ocasión que fue desbaratada por Carvajal antes del remate.

Jovic entró por Vinicius en el 71. Bale, incómodo con Carvajal, se fue a la izquierda. A estas alturas del partido ya lo empezaba a ver negro. La barrera defensiva rival, comandada por Iñigo Martínez, se mostraba muy eficiente. Y empezaban a estirarse buscando a Courtois. Desde el larguero de Nacho hasta el 78 habían pasado 20 minutos, sin ocasiones ni jugadas de peligro. Éramos en esta segunda parte un equipo plano. Sin chispa. Volvíamos a las andadas. El gol empezaba a vislumbrarse como un milagro.

A cinco minutos del final retiraban a Iñaki Williams para dar entrada a Beñat. El mensaje era claro: amarrar el empate. Al minuto Jovic cabeceaba a la base de uno de los postes (nuestro tercer palo de la noche). Ramos no pudo con el rechace.

Los seis minutos de descuento eran una tabla de salvación. En los tres primeros no sucedió nada. En los tres siguientes un buen remate de ellos nos puso el corazón en la boca. Y en el ultimo minuto Courtois salvó un gol cantado. (Creo que la jugada estaba anulada por fuera de juego).

La presencia de Ramos en ataque durante los últimos 10 minutos, a la deseperada, retrasó a Valverde. Un error. Perdimos la capacidad de sorprender del uruguayo entrando entre líneas. Y no ganamos nada en ataque (el fáctor Ramos también tiene algo que ver con la sorpresa).

¡Pinchazo grave del Madrid en casa! Y el Barça líder en solitario con dos puntos de ventaja. Nos quedamos además con el mal sabor de boca de un solo gol marcado en los tres últimos disputados (el de Valencia in extremis).

 

 

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