El Barça resucita y gana el tercer partido

Francesc Adelantado Marca

La final llegaba a Barcelona y el Barça resucitó en casa ganando 78-77 el tercer partido. 2-1 para los blancos en la serie y el cuarto partido será el viernes, también en la ciudad condal.

El Real Madrid tuvo el titulo en sus manos en la última jugada: un punto abajo con diez segundos y seis décimas de posesión. Laso dispuso un quinteto de tiradores: Campazzo, Llull, Carroll, Rudy y Thompkins. Pesic contrarrestó con un cinco más físico. El Barça necesitaba defensa. Con una canasta (o dos tiros libres) éramos campeones. El Madrid había estado circulando muy bien el balón a lo largo de todo el partido. Repitieron en esta última jugada que el Facu pretendió rematar asegurando con una entrada a canasta. Pero resbaló y lanzó al cielo a falta de cuatro segundos. Milagrosamente Thompkins se hizo con el balón y falló, solo bajo el aro. En estos tres encuentros los azulgranas han dominado los rebotes. En esta ultima y decisiva jugada el Madrid se hizo con el pseudo rebote y no acertó a sentenciar la final.

Los parciales de los cuartos nos dan idea de los vaivenes en el marcador y de lo reñido del encuentro (el marcador final también es buena prueba de ello): 19-18, 15-22, 24-18 y 22-19.

Heurtel, con 21 puntos, volvió a ser el mejor del Barça. Kuric (10 puntos) anotó los dos triples que tiró, en momentos importantes para su equipo. Claver no hizo ningún punto pero fue el máximo reboteador del partido (7). Sus compañeros Singleton y Hanga le secundaron con 6 cada uno (los tres mejores del Madrid apenas lograron 3 cada uno).

Por el Madrid, Campazzo y Thompkins, con 18 puntos cada uno, fueron los máximos encuestadores. El argentino volvió a brillar –a pesar de ese resbalón final– y nos hizo olvidar su mal partido anterior. Los triples y la anotación total de Thompkins nos hicieron olvidar a Randolph (6 puntos), quien sigue desaparecido. Quienes me conocen saben que a Randolph le tengo en mi radar de sospechosos habituales. En los partidos decisivos le cuesta aparecer. Cuando lo hace es clave. Esta temporada le seguimos esperando (en el primer partido de la final, el mejor de los tres que ha disputado, tan solo logró 11 puntos). Causeur, que lució en el primero y flojeó en el segundo, tampoco estuvo acertado. No anotó en los casi diez minutos que jugó.

Quisiera destacar a Rudy. Ha entendido perfectamente su rol en el equipo. Con la veteranía ha dejado de ser la estrellita y es un jugador aplicado en defensa. Sin olvidar su potencial anotador (quien tuvo retuvo). Pelea, incordia, roba balones y logra rebotes. Un ejemplo para los compañeros. Y digo esto tras una derrota (y después de su rebote decisivo en el anterior partido).

Las espadas siguen en alto. Veremos que sucede el viernes a partir de las 21:00 horas.

Deja un comentario

Archivado bajo Baloncesto, Deportes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s