Archivo diario: octubre 2, 2018

El Real Madrid en Moscú

UEFA copiaEsta noche, a partir de las 21:00, el Real Madrid juega su segundo partido de Champions ante el CSKA de Moscú en la capital rusa. Esperemos que las importantes bajas que arrastramos no nos pasen factura. Y que a Lopetegui no le de un ataque de entrenador y se vuelva loco con la alineación.

El CSKA es un nombre reconocible para el veterano aficionado deportivo español. Pero no por el balompié. La sección de baloncesto del equipo ruso supera a la del fútbol. Y es legendaria. Son el tercer equipo en el palmares de la Copa de Europa de basket (tras el Varese y el Madrid, líder de la competición con 10 títulos).

El Madrid, bajo la presidencia de Santiago Bernabéu (que hoy no podría aspirar a la presidencia blanca ante los requisitos impuestos por el florentinato) y la vicepresidencia de Raimundo Saporta, rompió varios tabúes diplomáticos del franquismo: la URSS e Israel, países con los que no había relaciones. Precisamente en la Copa de Europa de baloncesto (torneo del que Saporta fue el principal artífice) los enfrentamientos entre CSKA y Real Madrid causaron no pocas congojas a la dictadura. Incluso se opusieron a la creación del torneo impulsado por Saporta porque participarían equipos del “telón de acero”. Para conocer los antecedentes traigo un extracto del artículo “Jugando contra el enemigo: Raimundo Saporta y el primer viaje del equipo de baloncesto del Real Madrid CF a la Unión Soviética” de Juan Antonio Simón Sanjurjo de la Universidad Carlos III.

[…] los problemas diplomáticos para el gobierno de Franco no tardarán en llegar, principalmente cuando el Real Madrid en 1958 se tenga que enfrentar en las semifinales de la Copa de Europa al equipo soviético del ASK de Riga. Las autoridades de la Unión Soviética no pondrán ningún problema para la celebración del encuentro, pese a que no existían relaciones diplomáticas entre ambos países, siendo por el contrario el régimen franquista el que verá con gran desconfianza la disputa de estos partidos. El intento final de Saporta de disputar el encuentro en París, terreno neutral para los dos países, no será aceptado por Moscú lo que provocará la consecuente eliminación del equipo español por incomparecencia. El equipo letón, pocas semanas después, se convertía en el primer campeón de Europa iniciando un periodo de triunfos que ampliará en las dos ediciones siguientes.

En la temporada 1960-61, nuevamente el Real Madrid se tendrá que enfrentar al todopoderoso ASK Riga en las semifinales de la Copa de Europa. La FIBA intentará evitar que se volviera a repetir la situación precedente, acordando que este tipo de encuentros se celebrasen en “territorio neutral”. Respecto a los lugares propuestos para celebrarse los dos partidos, el ASK Riga elige Praga y el Real Madrid se decidirá nuevamente por París, dado que Bolonia, uno de los lugares en los que inicialmente se había pensado, se descartará dado que era la ciudad “más comunista de Italia y más antifranquista de Italia”. El equipo español, contra todo pronóstico, conseguirá vencer al todopoderoso Riga en el primer encuentro por 78- 75, pero no podrá mantener su corta ventaja en Praga, perdiendo por 66-45 y quedando finalmente eliminado.

En 1962 el Real Madrid alcanza su primera final, iniciando una década de éxitos en esta competición que le permitirán disputar siete finales y conseguir la victoria en cuatro ediciones. En esta primera ocasión, el equipo soviético del Dínamo Tbilisi se impondrá en un encuentro que se celebró por primera vez en la historia del torneo a un único partido en la ciudad de Ginebra. Las autoridades franquistas permitieron al Madrid enfrentarse contra este equipo únicamente en campo neutral, negándoles nuevamente la posibilidad de viajar a la Unión Soviética. El artículo número cinco del Reglamento de la Copa de Europa preveía la celebración en campo neutral de los partidos que no se podían celebrar utilizando el sistema normal, y pese al intento del representante ruso en la FIBA, Nikolai Semashko, de suspender la validez de dicho artículo, la influencia de Raimundo Saporta como presidente de la Comisión de Organizaciones Internacionales de la FIBA logrará que finalmente se mantenga como se había redactado inicialmente. […]

Y ya en 1963, al año siguiente de la primera final, el Madrid de basket vuelve a la final europea. En este caso frente al CSKA de Moscú. Saporta, hábil e infatigable negociador, logra que for fin un equipo español pueda viajar ¡por primera vez! a Moscú. La final es a doble partido. La ida en Madrid con una sorprendente victoria blanca por 17 puntos (86-69). La cancha del Frontón Fiesta Alegre vibró como nunca y fue el gran aliado de los jugadores locales. Eramos unos 5.000 seguidores animando incansablemente a nuestro equipo. Leyendas como Emiliano, Sevillano, Luyk, Sainz o Burgess (lanzaba los tiros libres “a cuchara”) nos hicieron soñar. Mas en Moscú, en el Palacio de los Deportes Lenin, se cayó ante 20.000 espectadores por la misma diferencia de puntos (91-74). Nos cargamos de personales en el primer tiempo y Emiliano se lesionó un tobillo (intentó jugar la segunda mitad, pero mermado no era el mismo jugador determinante). El partido de desempate se celebró al día siguiente, también en la capital soviética y los moscovitas se impusieron (99-80). Era su segundo título europeo. Se cuenta la anécdota que en Moscú solo disponían de la bandera e himno de la II República. Pero un Saporta previsor viajó con varias banderas y discos con el himno nacional oficiales del momento.

Esta historia baloncestista tiene su equivalente en el mundo del fútbol. Pero, recuerden, los del baloncesto fueron los pioneros. Concretamente el Real Madrid. En el deporte rey los acontecimientos afectaron a la selección española. Para lo referente al fútbol les dejo con fragmentos de mi “Bikinis, Fútbol y Rock & Roll“:

Bikinis 1 copiaBikinis 2 copiaBikinis 3 copiaBikinis 4 copiaBikinis 5 copiaBkinis 6 copia

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