Elegía a mi cuñado Niki (por Ana Davies Rodríguez)

Niki 2

Yo conocí a Niki, como a su hermana, en el tiempo lejano en que teníamos doce años; cuando era el niño que jugaba en la calle de las escaleras. Cuando los veranos eran muy largos, porque no los matábamos con ordenadores y maquinitas.

Niki vivió una juventud magnífica, como lo son todas, con sus reuniones y sus amigos inolvidables del barrio de Argüelles, con sus querencias comunistas, que mantuvo a lo largo de toda su vida.

Y luego, durante muchos años, se hizo sombra, porque su enfermedad y los estragos que le causaron, lo convirtieron en un ser extraño e invisible para los ojos comunes.

Pero a veces sucede así. Que los ángeles se esconden en personas como él, para pasar desapercibidos, y que sólo los inocentes los reconozcan: Los niños, las personas de buena fe, los intocados por la maldad…

Personas así fueron las que encontró en la última etapa, última y feliz de su vida. El tiempo que pasó en la residencia, rodeado de calidez y calidad humanas.

Niki vivió mucho tiempo, contra todo pronóstico, y además, se empecinó en vivir. Dice su hermana que a solo unas horas de su muerte, dijo: “Quiero ponerme de pie”.

Su empeño era tan grande que parecía que iba a vivir siempre, con esa media vida que le había tocado en suerte, y de la que hacía uso con una fortaleza y una determinación heroicas.

De algún modo, todos pasamos por este mundo para aprender y para enseñar algo a los otros. De él, de Nicolás Fernández Cuevas, podemos aprender su voluntad de seguir adelante, su sentido de la independencia, cuando ya estaba claro que no podía sino depender de los demás, y su corazón joven, sin malear, detenido en el tiempo.

Como en aquel cuento de García Márquez, Niki tuvo que esperar mucho tiempo para que le volvieran a crecer las alas estropeadas, y alzar el vuelo, dejándonos, aquí, con esta sensación de abandono…

Nota del editor: en la foto Niki con sus amigos de los bajos de Argüelles (el Gatuperio era su local de preferencia). En la foto es quien está en primer plano en el centro.

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Poesía, relatos y otras hierbas

Una respuesta a “Elegía a mi cuñado Niki (por Ana Davies Rodríguez)

  1. Pingback: Abdica el rey de España + MORE | INFORMADORES.INFO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s