Gallardonadas

palmeros

De siempre me ha asombrado la capacidad que ha demostrado Alberto Ruiz-Gallardón para ir escalando posiciones. Avalado por la amistad de su padre con Fraga llegó desde una concejalía del Ayuntamiento de Madrid a ser temporalmente Secretario General de Alianza Popular (el antecedente del actual Partido Popular). Con el triunfo de Hernández-Mancha fue nombrado vicepresidente y portavoz del partido.

Su buena educación y mejores maneras son algunas de sus mejores armas. Y debe ser un maestro en el difícil arte del peloteo. Su postura y gesto corporal a la hora de aplaudir al jefe lo dice todo. Se puede apreciar en la foto que encabeza esta entrada. Aunque la mayor prueba a la hora de hacer la pelota a su jefe de filas ha sido cuando la reforma judicial provoca que el Registro Civil pase a manos de los registradores de la propiedad. La profesión de Rajoy, una simpática coincidencia. Hay un paralelismo anterior: Ana Botella (para conseguir el favor de Aznar).

Su mala gestión al frente de la Comunidad de Madrid, la alcaldía o ahora el ministerio de Justicia está acreditada con cifras y números. Hace un par de días se vio forzado a reducir drásticamente las abultadas tasas judiciales que impuso hace unos meses (con chapuza incluida: el aumento no se pudo implementar el día señalado porque los impresos no estaban listos). Ahora se generarán tramites burocráticos adicionales para devolver el dinero cobrado de más. Tampoco se debe olvidar el indulto al kamikaze defendido por el bufete donde trabaja su hijo…

En las entradas relacionadas al final del post encontraran varios escritos sobre desviaciones presupuestarias, megalomanías varias, edificaciones irregulares, y servicios de espionajes a alguna de sus amigas.

El motivo principal de esta nota es un nuevo escándalo. Que se remonta a su época al frente de la Comunidad de Madrid. Ayer se supo que una expropiación irregular ordenada por Gallardón condena a Madrid a pagar 44 millones. El hoy ministro de Justicia expropió una finca en San Lorenzo de Escorial pagando 1,9 millones de euros cuando, en realidad, valía 30. Allí construyó un teatro auditorio cuya obra se disparó hasta los 70 millones. Sus primeros gestores fueron los productores Enrique Cornejo y José Luis Moreno y los empresarios -y sospechosos habituales- Arturo Fernández y Gerardo Díaz Ferrán. Este es el último varapalo que recibe desde los tribunales (suma una decena de normas y tasas revocadas). Y ahí lo tenemos, tan fresco. Sale indemne de todos los fregados que origina. Desde luego tiene su mérito.

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2 comentarios

Archivado bajo Madrid, Política

2 Respuestas a “Gallardonadas

  1. Dante

    Adrián, es España, se premia la incompetencia. Los cuatro nombres que aportas al escándalo son los sospechosos habituales.

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