Las palabras, las claves y las luchas intestinas (por Rodri)

El 16 de mayo de 2012 se hizo entrega en la sede de la Fundación DIARIO MADRID del undécimo premio de periodismo DIARIO MADRID.

La Fundación DIARIO MADRID tiene su sede en la calle Larra en un edificio relacionado desde hace 95 años con el periodismo. Nicolás María de Urgoiti lanzó la primera edición de El Sol, un periódico reformista y liberal, el 1 de diciembre de 1917.  En 1920, el propio Urgoiti crea el vespertino  La Voz. Tras la guerra civil el edificio es incautado por la prensa del Movimiento y desde el año 39 allí se confecciona y publica el diario falangista ARRIBA. Los problemas que tuvo el intermitente periódico El Alcázar hicieron que, durante un tiempo, finales del 47, se imprimiera también allí. El edificio fue comprado a la Comunidad de Madrid en 1987 por Madrid, Diario de la Noche S.A. Era una buena idea tener un edificio emblemático para alojar a una Fundación de un diario que siempre recordará aquel “Escorialito de General Pardiñas” que fue derribado por voladura controlada el 24 de abril del 72.

La Fundación DIARIO MADRID creó un Premio de Periodismo que, originalmente, llevaba el nombre del último director del vespertino Rafael Calvo Serer.  Últimamente se ha simplificado el nombre.

El ganador del XI Premio ha sido José María Ridao. En la entrega del premio a este diplomático y escritor, licenciado en Filología Árabe y Derecho, colaborador del diario  El País desde 2006 y contertulio de la Cadena SER estuvieron y tomaron la palabra: Miguel Ángel Aguilar que, con su gracejo habitual, dedicó un recuerdo a De Guindos. Soledad Gallego-Díaz quien hizo la laudatio. La palabra se hizo verbo en la boca de Víctor García de la Concha, un verdadero ejemplo de  hablar en público con sentido exacto de los términos.   

Y el verbo se hizo carne con José María Ridao y su breve y pausado discurso en él que no hacía falta entender entre líneas ya que él fue dejando unas pistas etéreas sobre artículos en el periódico, cartas de contestación, peticiones de cortar cabezas (él no utilizó este término) y luchas encontradas que, casi involuntariamente, nos hacían pensar y volver en el tiempo al acoso, derribo y muerte del diario Madrid, a El Sol y a todas las luchas intestinas que entre el periodismo y la política se han dado.

Cuando José Vicente de Juan, vicepresidente y Patrono Delegado de la Fundación, habitual presentador e introductor de todos los actos culturales de esa casa, leyó el acta del jurado fechada en marzo de este año la gran mayoría de los presentes se preguntó en que fecha ese jurado habría empezado a deliberar.

José María Ridao mandó un saludo a los compañeros del diario El País que habían acudido al acto. No sabemos (yo no sé) en que número. O a los de la Cadena SER donde está muchas mañanas como analista político en Hoy por hoy con Carles Francino.

No voy a citar a todos los premiados anteriormente por la F.D.M. simplemente a los seis últimos que del más reciente al más antiguo han sido: Mario Vargas Llosas, Philippe Nourry, Hugh Thomas, Francisco Pinto Balsemao, Guillermo Luca de Tena, Carlos Sentís… y paro aquí aunque podría citar a los diez. Hay un perfil de veteranía entre todos ellos. Con José María Ridao parece que se cambia el Premio. Un hombre que deja de ser embajador ante la UNESCO para dedicarse al periodismo tiene su mérito. Y autor de más de una docena de títulos publicados. El último, Radicales libres todavía está en las librerías.  Pero aquellas insinuaciones  casi encriptadas de cartas de respuesta, de veladas amenazas, nos hicieron retrotraernos al lunes, cinco de diciembre de 2011, en que Ridao en su columna de El País publica un artículo que tituló La crisis, compañeros y que empezaba así: “Salvo en un circo desternillante o en una horrorosa pesadilla, nadie daría crédito a la noticia de que un candidato que ha cosechado los peores resultados electorales de la historia de su partido aspira seriamente a dirigirlo. Pero es que el Partido Socialista, este Partido Socialista que se jactaba de haber formado el único Gobierno verdaderamente de izquierdas que ha conocido la democracia en España, no ha decidido aún si lo que ofrecerá a los ciudadanos es eso, un circo o una pesadilla.”

Posiblemente, la parte más impactante del artículo llegaba en el penúltimo párrafo donde Ridao dedicaba a Rubalcaba lo siguiente:

“La crisis y una persecución de la crítica en la que miembros destacados del Gobierno y

su fontanería repartían credenciales de izquierdismo mientras que el candidato, entonces también miembro del Gobierno, se encargaba de hacer el fino trabajo jesuítico de la insidia; la crisis y la docilidad de los sectores de opinión que saludaron desde las gradas de la insufrible metáfora deportiva con un clarividente “hay partido” las marrullerías del candidato para hacerse proclamar a la búlgara.”

La respuesta no se hizo esperar. Al día siguiente, martes, seis de diciembre, en Cartas al Director se publicaba Puntualización de Pérez Rubalcaba a Ridao que empezaba de esta forma: “Entre la opinión y el insulto hay una línea que un medio de comunicación serio nunca debería traspasar. Lamentablemente, el artículo La crisis, compañeros, firmado por José María Ridao, lo hace. Por supuesto, respeto profundamente la expresión de opiniones ajenas, y espero que se me crea si digo que tras bastantes años en la vida pública, sé encajar una crítica negativa. Faltaría más. A lo que no acabo de acostumbrarme, debo reconocerlo, es al ataque personal, y mucho menos al insulto y a las mentiras. Pero cuando esos ataques aparecen publicados en un diario que siempre he tenido como referencia del buen periodismo, se me hacen simplemente inadmisibles.”

A partir de aquí artículos en periódicos de distintos sesgos, blogs, publicaciones, entran en la lucha. Hay un run-run que asegura que la carta de contestación del candidato tuvo por acompañamiento presiones orales. Los que lo saben a ciencia cierta no lo manifiestan con claridad. Lo que sí ha pasado es que desde mi punto de vista y rompiendo con la línea en la que se habían mantenido, el XI Premio de Periodismo DIARIO MADRID ha cambiado de perfil en el premiado. Y pienso, elucubración personal, que es bueno cambiar y doy la enhorabuena al premiado y al jurado.

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6 comentarios

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6 Respuestas a “Las palabras, las claves y las luchas intestinas (por Rodri)

  1. José María Ridao, ha obtenido el Premio Diario Madrid de periodismo, que concede la Fundación Diario Madrid , en su undécima edición. El Jurado ha apreciado en Ridao “ su obra periodística como columnista y editorialista en el diario El País y como ensayista, plasmada en libros del talento de Radicales libres, Contra la historia, La elección de la barbarie o El pasajero de Montauban, que testimonian un compromiso ejemplar con las libertades y aportan estímulos para el debate cívico ennoblecedor del espacio público”.

  2. RODRI

    Otro imperdonable mas.
    Rafael Calvo Serer era el Presidente del Consejo de Administración. Desde el 66 hasta su cierre en el 71. El último director, además nombrado por Calvo Serer, fue Antonio Fontán.
    ¡Imper donable!
    Lo de Marca, mucho menos. Sólo compré ese diario en mi juventud porque me gustaba el boxeo y leía a su cronista Manolo Alcántara. También a Cesar Augusto Palomino en Pueblo. O a Fernando Vadillo en su época de AS.

  3. Enhorabuena al premiado, al jurado y a Rodri por ponernos al día de estos acontecimientos.

  4. Pingback: Las palabras, las claves y las luchas intestinas (por Rodri), por Adrian Vogel (@adrianmundano) | Periodísticos - Comunidad para profesionales y estudiantes de la comunicación

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