Indecentes: crónica de un atraco perfecto

[…] Mucho más tarde, el 6 de enero de 2012, el presidente de la Caja Rural de Jaén, José Luis García-Lomas, una entidad que no ha sufrido la crisis por resistirse a invertir en el sector inmobiliario, dirá: «Incluso alguna autoridad monetaria nos regañaba porque no invertíamos en ladrillo. Pero nosotros no nos metemos en el ladrillo, no damos crédito a promociones grandes. Si alguna persona quiere un préstamo hipotecario se lo damos, por supuesto si lo podemos cobrar». […]

Este extracto del libro Indecentes es una buena pista sobre la trama que nos presenta Ernesto Ekaizer, en un relato que ha sido definido como un thriller financiero.

“Por qué lo llaman crisis cuando es estafa” es un afortunado lema publicitario. Una acertada frase que, como explica el autor en todas la entrevistas, esconde un trasfondo ideológico. Que no es otro que el desmantelamiento del Estado del Bienestar.

Éramos pocos y parió la abuela, en este caso Rodrigo Rato. Según acaba de informar la SER el expresidente de Bankia repartió una carta, en mano, hace dos días a los consejeros de Caja Madrid (aún preside esta entidad, como denunció Tomás Gómez en la Asamblea de Madrid). Una de las perlas de la misiva titulada Sobre el Plan de Recapitalización de Bankia por importe de 22.000 millones de euros (se pueden leer entera aquí) es:

“Este plan es magnífico para Bankia y su nuevo equipo gestor porque supone una inyección brutal de fondos para la sociedad. Pero desgraciadamente ello se hace a costa de fondos públicos (el 2% del PIB, según los cálculos del propio Rato) y causando un grave perjuicio a los accionistas y al resto del sector financiero”.

7 comentarios

Archivado bajo Crisis, Libros, Política

7 Respuestas a “Indecentes: crónica de un atraco perfecto

  1. Amando Picó

    Sr. Ekaizer, he leído su libro “Indecentes” y sólo quiero hacerle una observación sobre la explicación de lo de la prima de riesgo. Cada vez que hace referencia a ella (y lo hace muchísimas veces) en el sentido de que baja o sube a los (por ejemplo) 266 puntos básicos, enfatiza “o 2,66 por ciento” y pienso que no lo hace correctamente, porque cuando la prima de riesgo española está en los 266 puntos básicos sobre la alemana significa que está en el 266 por ciento de ésta (DOSCIENTOS SESENTA Y SEIS POR CIENTO) o 2,66 VECES MÁS y no en el 2,66 por ciento.

    • Amando, la verdad es que yo me estoy acostumbrando a estas terminologías a base de coscorrones y no estoy seguro de que no lleves razón. Pero creo que habitualmente el término “prima de riesgo” se está usando como expresión en puntos básicos del diferencial con el bono alemán a diez años. Y en ese sentido Ekaizer usa bien el término. En la wiki lo explican (entre un fárrago de cosas) con un ejemplo: “…Si la rentabilidad de los bonos de un país (País 1) a diez años es del 6,099%, y la de bonos de otro país (País 2) del 2,621%, la diferencia es del 3,478% (la resta entre 6,099 y 2,621). Esto es, de 347 puntos básicos. En este caso, la prima de riesgo del primer país sería de 347 puntos…”

  2. Antonio Perea

    Lo primero que hizo Rato cuando llegó al gobierno de España en 1996 fue el regalo de una “brutal inyección” a las eléctricas y a las telefónicas de un billón y medío de pesetas (para las nuevas generaciones de “mundaneros” que no conocieron las pesetas, 9.000 millones de euros al cambio) con cargo a fondos públicos. El concepto fue una presunta y turbia “compensación por entrada al mercado”. ¿Y a los bancos? Eso fue lo siguiente: declaró calificado todo el suelo del territorio nacional excepto aquél que hubiera previamente sido declarado no urbanizable según consideraciones previas (parques nacionales, polígonos de tiro militares, etc.) Era el pistoletazo de salida a la especulación del suelo y a la entrada a mansalva de la banca en el negocio inmobiliario, y con ello el inicio de la burbuja inmobiliaria y la consagración del monocultivo nacional: el ladrillo.
    (Que no nos venga ahora Rato con trampucias y cortinas de humo)

    • Lo de las eléctricas y el impuesto por tener competencia fue -y sigue siendo- una barbaridad de un calibre desmesurado. Pero parece que salvo tu y yo nadie más ha dicho nada. Tampoco recuerdo a las asociaciones de consumidores levantándose en “armas”. Porque resulta que privatizas (y regalas obra pública a los amiguetes), liberalizas el mercado y encima les regalas un tributo para que puedan competir entre ellas (que por otra parte es lo que querían quienes se quedaron con las empresas eléctricas).

      En cuanto a la llamada Ley del Suelo, y su liberalización (la madre de la burbuja inmobiliaria) creo que fue una ley promulgada y promovida por el inefable Cascos (con el visto bueno, por supuesto, de Rato).

      • arturo

        Eramos mas…, lo que pasaba, es que nos miraban como si fuésemos locos cuando se hacían estos comentarios, la masa, es lo que es y el poder sabe como manejarla…saludos.

  3. Pingback: Indecentes: crónica de un atraco perfecto, por Adrian Vogel (@adrianmundano) | Periodísticos - Comunidad para profesionales y estudiantes de la comunicación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s