Archivo diario: abril 18, 2012

Braun in letzter minute

El marrón de los último minutos fue una cadena de errores que supuso el 2-1. (Ar)Mario Gómez que llevaba ya un cuarto de hora llegando con peligro aprovechó su nueva ocasión. Y luego vino lo peor: una alevosa entrada de Marcelo (merecedora de tarjeta roja), la correspondiente tángana… El Real Madrid terminó el encuentro con 6 amarillas, que suponen un serio handicap para el partido de vuelta.

Contrariamente a lo que escucho y leo me pareció un partidazo. Cada equipo tuvo sus momentos. El 1-0 al descanso era un castigo demasiado duro para los blancos. El tanto alemán llegó como casi siempre: a balón parado, en un saque de esquina. Me da igual que el leñero Luiz Gustavo estuviese en fuera de juego o no (lo estaba). El caso es que el esférico le llegó a Ribèry, que la enchufó entre una maraña de piernas. Por cierto el francés fue el mejor del partido. Y eso que Arbeloa no desentonó (como nos temíamos muchos). Nuestro problema fueron los segundos 45 minutos. Justo a partir del empate de Özil (en una afortunada jugada después de otro fallo de Cristiano Ronaldo en un mano a mano con el meta, tras un excelente pase en profundidad de Benzema). Algo sucedió a continuación: el Bayern se vino arriba y nosotros reculamos. Y los bávaros ganaron la batalla del medio campo. La entrada de Müller agravó la situación. Los cambios de Mourinho – entraron Granero y Marcelo- no surtieron el efecto deseado. Y los de Heynckes cargaron aun más el juego por las bandas. El desorden táctico del brasileño tampoco nos benefició.

Xabi Alonso no tuvo su día. Como dicen los norteamericanos eligió un mal momento para dejar de fumar. Cuando estuvo -en varias fases de la primera parte- su presencia se notó. A Di María le sucedió lo mismo que al tolosarra. De hecho solo estuvo incisivo -aunque chupón en exceso- cuando Alonso estuvo bien.

Coentrao está siendo la diana de todas las críticas (yo tampoco entiendo el prescindir constantemente de Marcelo en los partidos clave, aunque ayer si compartí la decisión). Y solo cometió un fallo, decisivo eso sí. Fue en la jugada del 2-1. Lahm le rompió en la banda y metió el pase del gol de Gómez. Pero cumplió a la perfección su misión fundamental, secar a Robben. La presencia de Marcelo no le benefició, porque el brasileño se fue a la banda derecha. La aparición de Müller, y el cambio de posiciones de Ribéry y Robben, volcaron el juego por su lado. Ese cuarto de hora final es el que permanece en nuestras retinas, y provoca el aluvión de pegas a la labor del portugués.

El gol marcado en Munich puede ser vital de cara a la resolución de esta semifinal. Quedan 90 minutos en el Bernabéu. Pero debemos jugar más rápido. Y estar físicamente más entonados. Nuestro próximo reto es el sábado en el Camp Nou. Y atención porque el Barça es mejor que el Bayern.

Ayer al mediodía comiendo con un colega (antimadridista más que culé) hice un vaticinio: ganamos en Alemania y Barcelona, y empatamos en el Bernabéu. De entrada hemos perdido. Espero que el pronóstico del empate no se cumpla, porque entonces no estaríamos en la final de la Champions.

14 comentarios

Archivado bajo Deportes, Fútbol