Un siglo de canciones 124: “Jump” (por Félix Ortega)

Justo en el momento en que Van Halen vuelven a la actualidad con su nuevo disco, “A Different Kind Of Truth“, parece buen momento para recuperar su discografía y volver a reivindicar la que es una de mis canciones de cabecera de todos los tiempos: “Jump“.

Si para cualquier amante de la música es realmente difícil escoger un solo disco como su favorito, imaginar lo que supone bucear entre canciones y elegir una y sólo una como la mejor composición de todos los tiempos. Por supuesto depende del momento y el estado anímico. Pero teniendo claro que entre muchas de los Beatles y los Stones formaría mi particular Top5, siempre barajo entre la mencionada “Jump” y “All Your Need Is Love” (Beatles) para llevarse el premio. Dos canciones en apariencia simples y de letra más bien bobalicona que levantarían el espíritu a cualquiera. Y más en los tiempos que corren.

Pero ya en faena, me decanto por “Jump” para este post y empiezo a glosar hasta la exageración sus virtudes. Digamos que es la mejor canción de la historia de la humanidad… o si lo prefieres, la segunda. Sé de algún amigo que sólo por una afirmación de tal calado me retiraría la palabra ipso facto. That’s life. And Death. Es la canción que quiero que suene en mi funeral, cuando ya no pueda levantarme.

Y es que todo, ABSOLUTAMENTE TODO, en “Jump” es perfecto. Como canción, dicho sea de paso, porque el contexto es como el del reverso tenebroso de la Fuerza. De entrada, la introducción del tema, con un sonido uniforme de sintetizador que abre el álbum (de título 1984, como el disco, que se publicó en diciembre de 1983) y va saliendo del túnel para desembocar en la reconocible melodía que abre ya “Jump“. Una melodía hecha con sintetizadores, de puro sonido 80’s, por la que cualquier teclista mataría por componer ese riff… Pero es que hablamos de ¡Van Halen!, la banda de  América en aquél momento, liderada por el mejor guitarrista de la historia! Para caerse de culo.

Así empieza “Jump“, con esa intro generadora de la mayor de las expectativas y elevando a los altares un single de duración casi ideal: 4:03 minutos en total. Y de ahí a la estrofa y luego a un puente donde por fin se escucha una guitarra y un preciso punteo de contrapunto a la voz. Y el coro… mejor escucharlo y corearlo, sobre todo en directo debe hacer estragos. El sonido global de la canción es espectacular, tanto que aseguraría que en “Jump“, Alex Van Halen (batería) y Michael Anthony (bajista), asentaron y definieron para el futuro el sonido exacto de la base rítmica del grupo, más cálida que nunca. Y tenemos un solo descomunal, en dos partes, una de guitarra y otra de teclados, donde cada nota de guitarra y teclados de ese memorable momento es de 10 por si sola.  Ya saliendo, la coda, fragmento de cierre de la canción, para la que Eddie compone una cadencia de acordes (a partir del acorde básico del coro) que en 1991 serviría también de riff para “Top Of The World“,  canción de su disco “For Unlawful Carnal Knowledge“.

Acerca del significado de la letra, circulan versiones distintas pero la popular parte de  David Lee Roth, que comentó que se basaba en una noticia que vio en la TV sobre un tipo que pretendía suicidarse saltando desde lo alto… e imagina entonces el chiste de Diamond Dave en el coro: “might as well Jump” (algo así como “igual podrías saltar”).

Y para venderla mejor, un simple video barato grabado entre cuatro paredes sin efectos ni posproducción en la época inicial de la MTV, con el grupo interpretando la canción con la mayor de sus sonrisas. El playback es tan falso que en él se ve mucho a Eddie posando con su guitarra cuando realmente no suena la mayor parte del tiempo. En cualquier caso, desprende tan buen rollo que todo el mundo debería tener una tele en su habitación sólo para que al sonar el despertador cada mañana se conectase automáticamente y te levantases visionando uno de los momentos cumbre de la historia moderna. He dicho. Pero vuelvo a la clave de la canción, los teclados y el solo. Ya en 1982, cuando Michael Jackson empezaba a grabar “Thriller” y ni aspiraba a ser el Rey del Pop, su productor Quincy Jones llamó a Eddie Van Halen para reclamar sus servicios. Tenían a Steve Lukather, de la megabanda AOR Toto, grabando las guitarras del disco, pero querían algo especial para “Beat It“, un solo de guitarra. Según el recuerdo de Eddie de aquella conversación telefónica, la cosa fue algo así: “Eddie, soy Quincy, tío”. “¿Quincy? ¿Quién eres tú, capullo? ¿Por qué llamas a mi casa”. “Soy Quincy Jones, el productor”. Glups!

Quincy ya era uno de los productores afamados de la época.  Desde sus inicios, ni David Lee Roth ni el resto del grupo eran partidarios de que Eddie aportase sus ideas a otras canciones ajenas a Van Halen, así que la cosa no les hizo gracia. En realidad, se enteraron a posteriori, pues Eddie ni lo consultó y se fue directo al estudio. Escuchó la canción, pidió hacer el solo sobre los acordes de la estrofa, no sobre los del coro, y grabó un par de solos distintos para que eligiesen. Todo en 20 minutos. Pensó que aquello no tendría trascendencia y apenas nadie prestaría atención. ¡Error! En cuanto el público blanco y fan de Van Halen empezó a comprar la canción y pedirla en las emisoras, y la MTV y la mayoría de las grandes FM’s empezaron a radiarla de forma constante, el caché del grupo y del propio Eddie subió como la espuma y fue el inicio del final de la época clásica de Van Halen.

Su último disco era de 1981, el tremendo e infravalorado “Fair Warning“, y un poco faltos de ideas, lanzaron en 1982 “Diver Down“, compuesto por versiones y temas propios de flojillo nivel. Durante aquellos meses (81-82) a Eddie se le ocurrió una primigenia idea de la canción, pero el resto del grupo no estaba dispuesto a dedicar horas de estudio para desarrollarla. Pero “Thriller” triunfó, “Beat It” era un hit y Eddie Van Halen era el músico de moda en América. Y llegó la oferta para tocar en el US Festival en San Bernardino, California, junto a Judas Priest, Mötley Crüe, The Clash y varias bandas más. Y su actuación, presenciada por medio millón de personas en el recinto resultó apabullante y Van Halen  se convirtieron en la banda más grande de América.

El guitarrista se construyó su propio estudio, el 5150 (que luego daría título al primer disco con Sammy Hager) y ahí empezó a probar libremente ideas y sonidos para Van Halen. Y Eddie presenta al grupo un tema compuesto con sintetizadores y David Lee Roth se coge un cabreo descomunal: “¡Eres el guitarrista más grande la historia! Nadie quiere escucharte tocando unos putos teclados!!!”. Imagina el momento. Que el aclamado guitarrista se limitase a un breve solo en la canción más emblemática que jamás habrían compuesto puso a todos de los nervios. Curiosamente, todo aquello dio la razón a Eddie Van Halen: “Jump” sería la primera canción del grupo que alcanzaría el número 1 en el famoso Billboard, la lista de éxitos americana. Y como en breve Eddie y David partirían peras, sería la única canción de la primera época en llegar a la cima de los charts.

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6 comentarios

Archivado bajo Cultura, Música, Recomendaciones

6 Respuestas a “Un siglo de canciones 124: “Jump” (por Félix Ortega)

  1. Pingback: Van Halen: Jump | ROCKNROLLMOTHERFUCKERS!!!

  2. Gracias Adrian por compartir tu espacio con los mundanos de este planeta. Realmente ahora no soy comunicador, sino gestor, pero esto de comunicar me interesa mucho. Y sobre música, más aún.
    Como dice Jordi (mítico redactor que me precedió en Popular 1 bastantes años antes de mi breve incursión), reivindicar a Van Halen debería ser obligado. Porque por encima de todo, musicalmente eran soberbios. Y su nuevo disco es realmente bueno, no sólo el single.
    Juan, gracias también y a disfrutar.

  3. Gracias Felix y bienvenido a éste club, me interesan las historias de las canciones y saber de ellas, gracias por tu aportación, indudablemente es un tema soberbio y ahora con tu aportación mucho más, enhorabuena y muchas gracias ha sido muy interesante.

  4. Jordi Bianciotto

    Me gusta que reivindiques a Van Halen, precisamente su nuevo disco con David Lee Roth me ha parecido muy digno. El vídeoclip de Jump me harté de verlo en los 80; como dices, era absolutamente contagioso. Una banda de rock duro… que reía! Inaudito! Ya sería hora de que cierta crítica musical revisara sus prejuicios con el hard rock o el metal, y Van Halen es una banda idónea para empezar.

  5. Le doy la bienvenida a Félix que hoy se estrena en Un siglo de canciones.

    Músico, comunicador en radio y prensa, lleva el blog RocknRollMotherfuckers, donde a veces (pocas) se despacha a favor de nuestro Real Madrid. Ardua tarea viviendo en la Ciudad Condal.
    https://rocknrollmf.wordpress.com/

    Bienvenido amigo!!!

  6. Pingback: Bitacoras.com

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