Archivo diario: marzo 20, 2011

Y el próximo fin de semana habrá parón liguero

20 de marzo de 2011

Ayer se disputaron 3 encuentros de la jornada 29. Dos de ellos involucraban a Barça y Real Madrid en su pelea por el título, y el primero que se jugó, Mallorca-Zaragoza, podía complicarle la vida a los de casa y solucionársela a los maños.

Los de Aguirre perdieron 1-0 injustamente en su visita a la isla. Hubo tres jugadas clave: el mano a mano de Bartolo frente a Aouate, muy bien resuelto por el portero local, finalizando la primera parte; la justa expulsión del guardameta zaragocista, Toni Doblas, por manos fuera del área: el lanzamiento de la falta a cargo de De Guzmán supuso el gol de la victoria balear (curioso caso el de este jugador canadiense nacionalizado holandés y con apellido hispano); y finalmente el remate de Braulio al larguero, en el tiempo de descuento, y con su equipo buscando desesperadamente el empate en inferioridad numérica.

El Barcelona pudo golear y terminó pidiendo la hora. Tres jugadores impidieron la cómoda victoria culé: el meta Codina, el defensa Cata Díaz y el delantero Villa. El “Guaje” no estuvo fino de cara al gol, pero siempre estuvo presente. Le falló el remate, pero como digo siempre para fallar hay que estar ahí. Messi tampoco estuvo acertado en su cita con el gol (parece que en las últimas semanas tanto él como Cristiano Ronaldo se han secado, aunque el luso se ha perdido un par de jornadas por lesión y aun anda renqueante).

El zaguero argentino estuvo omnipresente, taponando todos los disparos azulgranas. Codina lo atajó casi todo. Menos el impresionante derechazo de Alves y el segundo tanto, obra de Bojan pero desviado por ¡Cata Díaz!

Guardiola no lo debía ver tan claro cuando mediada la segunda parte, y con 2-0 a su favor, realizó un cambio que desveló sus preocupación: salió Bojan y entró Keita. Un jugador de corte por un delantero. Quería matar el partido y abrochar el resultado. Y casi le sale rana. El merecido tanto del Getafe -por juego y actitud- obra de Manu del Moral llegó a cinco minutos del final. Y los madrileños no empataron porque se encontraron con Víctor Valdés. Lo dicho anteriormente: el Barcelona pudo golear y terminó pidiendo la hora.

El Mundanito nunca ha visto perder a los nuestros contra el Atlético de Madrid. Sus amigos colchoneros nunca han visto a su equipo ganarnos. Y eso que por ejemplo este año nos hemos enfrentado cuatro veces. Dos en Liga más una eliminatoria de Copa.

Decía Mourinho al finalizar el encuentro que los mejores habían sido Casillas y el equipo arbitral. Por su parte Quique Sánchez Flores rogaba para que el árbitro de anoche no volviese a pitarles. Me da la sensación que ambos exageran en sus apreciaciones sobre la labor de los jueces. Pero eso sí, Casillas estuvo inmenso. Y como bien apuntó Mou eso no es buena señal.

La primera mitad estuvo dividida. Arrancaron los blancos con autoridad y dominio. En cada posesión se creaba peligro (Marcelo, Benzema, Lass, Khedira, CR7). A los once minutos el sensacional gol de Benzema (¡menuda racha, con la que iguala a Messi en esta segunda vuelta!) certificó el buen juego merengue. Fue una buena combinación de Xabi Alonso con Khedira y un toque sutil de este al hueco (tipo Guti, Iniesta, Laudrup, Özil) permitió al resucitado francés plantarse ante De Gea, superándole con una media vaselina, muy difícil de realizar cuando llegas en carrera con el adversario echándote el aliento.

Se repuso el Atleti con un Reyes inspirado y el Kun con ganas de hacer algo importante. Alonso le llamó la atención a Lass tras su cuarta entrada (no vio la amarilla hasta bastante después). Otro fiel reflejo de lo que estaba sucediendo en el campo: el Atleti desbordaba.

Los colchoneros salieron enchufados en la segunda parte. Y volvió a aparecer San Iker. El Madrid parecía fatigado. Marcelo ya no dominaba su parcela y tampoco imponía su velocidad en el contraataque. Ronaldo estaba pero no estaba. Özil protagonizaba otro de sus clásicos “missing” (afortunadamente cada vez menos frecuentes) y los del trivote se desgastaban arrimándose a la línea defensiva. Hasta que a la media hora (minuto 75) un buen pase de Khedira permitió a Benzema romper la defensa atlética. Su centro no alcanzó a rematarlo Cristiano, derribado por Ujfalusi, y en la continuación de la jugada el pase de Marcelo, quien esta vez si había galopado por la banda, lo convirtió en gol Özil, ayudado por un sorprendido De Gea. La nota negativa fue que el entrenador portugués mandó a callar a su compatriota, quien protestaba el penalti que le habían hecho (primó su interés personal sobre el bien común del equipo: se había marcado el segundo gol).El partido parecía sentenciado. Pero Agüero estaba empeñado en demostrar lo contrario. Y quien persigue lo consigue y así ocurrió. Un golazo suyo a siete minutos del final puso el 1-2 en el marcador y esta vez era el Madrid quien pedía la hora. Pero al igual que en el Camp Nou el Getafe no pudo remontar el 2-0 tampoco logró el Atlético de Madrid, en el Vicente Calderón, superar el 0-2 adverso.

A los dos grandes les quedan nueve jornadas por jugar (con el clásico por medio), más una final de Copa y los cuartos de la Champions. Hay 5 puntos de diferencia. Abril promete ser apasionante porque el próximo fin de semana habrá parón liguero.

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