Un siglo de canciones 90: “In The Mood” (por Juan José González González)

18 de enero de 2011

Joseph CopelandJoe” Garland, saxofonista negro y autor de “In The Mood“, vivió hasta su muerte gracias a su trabajo como músico y a los derechos de autor de éxitos como nuestro tema de hoy, que tanto difundió la orquesta de Glenn Miller. Fue Miller quien arregló el tema, compuesto por Garland junto a Andy Razaf. La grabación original data de un año antes, 1938, y fue realizada por Edgar Hayes and his Orchestra, y Joe Garland participó en ella. Pero fue el “toque” Miller el que la propulsó al estrellato.

La lista de versiones es interminable y no solo se convirtió en un clásico en la era de las Big Bands. Su popularidad ha sobrevivido al paso del tiempo (incluso los Beatles incluyeron un fragmento en “All You Need Is Love“).

Joe Garland, nunca fue famoso por sí mismo, pero sí fue una fuerza importante dentro del Jazz. Buen intérprete al saxo tenor, barítono y bajo, además de clarinete, Garland también fue un talentoso arreglista y compositor. Comenzó a tocar mientras vivía en Carolina del Norte y estudió música en el Conservatorio Aeolian en Baltimore y en la Universidad de Shaw. Estuvo con la música clásica hasta 1924 cuando se unió a los Seminole Syncopators de Graham Jackson con quien hizo su debut discográfico. Otras asociaciones en los locos años 20 incluyeron a Elmer Snowden (1925), Joe Steele, Henri Saparo, Leon Abbey (con quien realizó una gira por América del Sur), Charlie Skeete, Jelly Roll Morton (aparece en algunas grabaciones de Roll), y Bobby Neal (1931).

Garland en la década de los 30 ya era un cotizado músico de sección y arreglista de diferentes formaciones: Mills Blue Rhythm Band (1932-36), Edgar Hayes (1937), Don Redman (1938) y Louis Armstrong (1939-1942), ejerciendo además como su director musical. En la década siguiente Garland tocó con Claude Hopkins y regresó a la banda de Louis Armstrong (1945-47). Más tarde, sus trabajos incluyeron las orquestas de Herbie Fields, Hopkins y Earl Hines (1948).

Joe Garland paso a una especie de semiretiro en los 50s, y en ocasiones, dirigió tanto a pequeñas orquestas como a una big band.

Pocos se dieron cuenta de que entre sus composiciones se incluyen éxitos para bandas de jazz/swing como la de Glenn Miller (“In The Mood“) y Les Brown (“Leap Frog“).

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8 comentarios

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8 Respuestas a “Un siglo de canciones 90: “In The Mood” (por Juan José González González)

  1. Voy a aprovechar tu comentario para hacer algo de pedagogía, respecto a los autores (quienes han sido siempre la parte más débil de todo el proceso creativo e industrial asociado a la música grabada). Y empiezo por ponerlo en contexto: en los años del “In The Mood” no existía la lista de ventas de discos (singles o su equivalente). La popularidad y ventas se medían usando otros parámetros: los jukeboxs (donde prima el interprete) y la venta de partituras (es la imagen que encabeza el post aunque es la edición inglesa, y el autor queda bien reflejado, y se le asocia con el interprete, la cara visible del tema). Justo después de la edición del “In The Mood” de Glenn Miller, Billboard introdujo su lista de ventas. Y el Sr. Miller algún merito también tuvo: reinterpretó y arregló una obra ya editada, que un año antes había pasado sin pena ni gloria.

    En la era del swing y las big bands la venta de partituras no era asunto baladí. Con el auge de la música grabada los intérpretes (artistas) cobran un protagonismo aun mayor. Y llegamos al extremo (maravilloso desde el punto de vista creativo) de la composición en masa, donde mandan los artistas y los autores son “funcionarios” a sueldo. El mejor ejemplo es el Brill Building (donde nacieron tantos clásicos del rock&roll y el pop, desde mediados de los 50 hasta principios de los 60). La aparición de los Beatles y Bob Dylan, primero, más la consolidación del rock, después, renuevan el panorama: los artistas ya son autosuficientes y componen sus propias canciones. De alguna forma los autores vuelven a ser visibles, porque son los intérpretes de su propio repertorio. El círculo se cierra con la nueva hornada de cantautores, que podemos simbolizar en la figura de Carole King, quien empezó a componer en el ¡Brill Building!

    Suelto todo este rollo por defender los derechos de los autores, sean visibles o invisibles, sin cuyas creaciones los músicos no tendrían que tocar, los intérpretes nada que cantar, las discográficas nada que grabar y las radios, Soptifys, etc. nada que poner… Han pasado mejores y peores momentos. Se les ha negado el pan y la sal, se les ha encumbrado y endiosado, se han pisoteado sus derechos, se les ha reconocido, etc. Pero hoy estamos viviendo una época en las que se les vuelve a ningunear y su retribución, sus únicos ingresos como fruto de su trabajo creativo, se ponen en entredicho y se intenta atropellar -una vez más- sus derechos.

    Amigo Fet tu frase “Debe ser la hostia componer una melodía que pasa a formar parte del imaginario colectivo. Y muy triste que el nombre que quede asociado por siempre a ese tema sea el de otra persona.” me ha inspirado todo esto que acabo de vaciar…e “In The Mood como ejemplo es insuperable.

  2. Debe ser la hostia componer una melodía que pasa a formar parte del imaginario colectivo. Y muy triste que el nombre que quede asociado por siempre a ese tema sea el de otra persona.
    Merecida y hermosa reivindicación, Maese.

  3. Muchas gracias por vuestros comentarios !!
    juan jose gonzalez gonzalez (también estoy en Facebook)

  4. Estupendo post y merecida reivindicación de ese Joe Garland oculto tras la presencia enorme de Glenn Miller. Oportunos ambos en esta serie.

  5. Gracias señor González, es indispensable contar como usted lo hace, las historias de los músicos desconocidos, aquellos que por desgracia no alcanzaron la fama per se, pero tuvieron el gran mérito de crear tales maravillas como la que nos ilustra, gracias , muy interesante y esclarecedora esta pequeña historia de Joe Garland.

  6. No hay palabras… ¡inenarrable! Joe Garland se debió quedar satisfecho… ¡todo un clásico!

  7. Hoy retorna a El Mundano el Maese Juan José González González, que tanto bien ha hecho en nuestro país por el Jazz y el Flamenco (así como por su fusión). Y lo hace con un clásico eterno, de todos los tiempos: “In The Mood” (de Joe Garland).

    Su anterior colaboración fue:
    https://elmundano.wordpress.com/2010/03/24/musica-dodecafonica-o-serial-flamenco-y-jazz-por-juan-jose-gonzalez-gonzalez/

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