¿Por qué son tan malos los árbitros?

4 de enero de 2011

Desde hace ya demasiado tiempo me hago la misma pregunta: ¿por qué son tan malos los árbitros? Y especialmente los nuestros. Antaño se achacaba a su amateurismo y por tanto a una deficiente preparación física y técnica. Ahora son profesionales bien pagados y están sometidos a pruebas físicas más estrictas. Y creo que el nivel es peor. Hay quien piensa que sus errores son más visibles, y se magnifican, por la cantidad de cámaras y medios que cubren los partidos. El caso es que soy asiduo de los campos de fútbol y sigo viendo errores a mansalva.

Esta jornada, la 17, me ha pillado despistado. La mitad se jugó el domingo y se completó anoche (lunes). Además entre semana hay partidos de vuelta de la Copa del Rey. Y la próxima empieza el sábado y concluye el lunes. Todo esto tras el parón navideño. Me da la impresión que a los equipos arbitrales les ha pasado lo que a mí. Porque tanto despiste en Barcelona, Valencia y Getafe no tiene demasiado sentido.

Solo vi completo el Getafe 2 – Real Madrid 3. Y Undiano -es incomprensible que la Federación le considere el mejor- estuvo en su línea habitual (los madridistas a este y a Iturralde les conocemos bien). Prefiero citar a Alfredo Relaño, de su editorial de hoy ¡Qué fácil es enseñar tarjetas al Madrid!:

[…] Me sobraron las patadas. La de Gavilán a Di María nada más empezar, la de Parejo, tremenda, al propio Di María, la de Miku, porque sí, a Casillas… Y unas cuantas más. Ante eso me asombró la facilidad con que Undiano enseñaba tarjetas al Madrid, que fue el que se quedó con diez. Y esa fue la causa de que el partido se mantuviera vivo hasta el final. Mourinho, que lo había visto resuelto, metió a Kaká y luego tuvo que tirar de Garay a toda prisa. En fin, que hubo partido hasta el pitido final. […]

Fueron diez tarjetas en total, cinco para cada equipo.

Pude ver amplios resúmenes de los partidos de Barcelona y Valencia. Pérez Lasa -el de la foto-  demostró en el Camp Nou que no da la talla para la primera división. El penalti no señalado a favor del Levante, con 0-0 en el marcador, para lo único que sirve es para empañar la victoria del Barça. Es imposible que no lo viese. Más bien no lo quiso ver. Y eso le descalifica.

En Valencia González González se “lució” con la expulsión de Aduriz, una pena máxima no señalada sobre el delantero vasco del Valencia (más la expulsión del portero perico) y el gol en claro fuera de juego de Mata, en el último minuto (supuso el 2-1 sobre el Espanyol). ¿Compensación? Justo lo peor que pueden hacer, porque a unos errores suman otros.

La nota positiva de la jornada fueron golazos como los de Sinama (Zaragoza), Borja Valero (Villareal), Pedro (Barcelona), Özil (Real Madrid), Parejo (Getafe) o Pereira (Mallorca).

Nuestros árbitros hacen lo imposible por arrebatarle a Fernando Alonso el Premio Simpatía Siglo XXI. Aunque el piloto siempre les supera en la última curva…

P.D.: se van cumpliendo mis pronósticos: el Sporting ya está el último en la clasificación. A la hora de escribir estas líneas Preciado seguía en su puesto, porque la Junta Directiva todavía no había encontrado su recambio. Lo dije y lo mantengo: cuando un entrenador monta el pollo que montó el cántabro, para tapar la eliminación de Copa, desestabiliza al vestuario. De momento su única tabla de salvación es la falta de un sustituto.

8 comentarios

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8 Respuestas a “¿Por qué son tan malos los árbitros?

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  2. Datos, Júcaro. En lo que llevamos de Liga, 33 tarjetas al Barça por 56 al Madrid. 49 tarjetas a los contrarios del Madrid, 55 a los del Barça. No es imaginario, es absolutamente real.

    Tienes razón, el arbitraje al Bilbao ante el Depor fue demencial. ¿Acaso se trataba de dejar a los vascos sin centrales de cara a su partido de Copa de hoy?

    • Tan sorprendente como los datos de las tarjetas es el de los penaltis: al Madrid es al que más le han pitado a favor (solo seis, y digo “solo” porque debieron ser más, como el del Camp Nou) y al Barça al que menos. A su vez los culés son a los que más penaltis en contra les han perdonado. Y el Espanyol -hasta donde recuerdo- el más perjudicado en todos los sentidos.

  3. Desconozco que ocurriría si juzgáramos con el mismo rasero a los futbolistas. Los árbitros participan, por acción u omisión, en todas las jugadas y debe ser muy difícil acertar siempre. A veces, con distintas tomas de una misma jugada, somos incapaces de ponernos de acuerdo sobre la decisión arbitral.
    Creo que les sucede lo que a los porteros, cuando fallan se les juzga con demasiada dureza sólo que los porteros, por lo general participan muy poco; en un partido pueden tener 4 ó 5 acciones decisivas. Un delantero otras tanta pero, si falla 4 y acierta en el gol que decide el partido todo son alabanzas. Los árbitros, entre (faltas, fueras de juego, tarjetas, penaltis, aplicación correcta de la ley de la ventaja….), ¿en cuantas acciones intervienen a lo largo de un encuentro? Se equivocan, es cierto pero cuando lo hacen a favor o en contra del Real Madrid o Barcelona se encienden todas las alarmas y adquieren una enorme dimensión. Sin ir más lejos, ¿quién habla del desastroso arbitraje en el encuentro Athletic – Deportivo? El Bilbao, muy perjudicado, no perdió por el mal arbitraje sino por no aprovechar las múltiples ocasiones creadas.

  4. Lo dije en su momento, bromeando sobre los “arbitrajes preventivos” que reciben los azulgranas y los “arbitrajes agresivos (o provocadores)” que reciben los blancos y lo sostengo en mi entrada de hoy “violines y trompetas”. Para unos el concierto de año nuevo, todo danubios azules y valses de los Strauss y, para otros, las trompetas de Jericó tronando a los cuatro vientos hasta derribar las murallas.

    ¿Creéis que las tan diferentes actitudes en el campo de los contrarios de estos dos equipos son ajenas a estos mensajes?

  5. Manolo Fernández

    No hace demasiado, comenté aquí mismo (perdón por el personalismo) que se había iniciado la “caza” del Real Madrid a través de las tarjetas. Me alegro de que Adrían se una a la evidencia.
    Tan sólo como cita al margen, no tienen ningún desperticio los escritos sobre la “invitación” del “muso” (masculino de musa) del “perfume del noreste” sobre Milito (él lo llama, cariñosamente, Gabi). En mi villa (la de Madrid) se dice simplemente: “¡que te pires, cojo!”.

  6. Pingback: Bitacoras.com

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