Archivo diario: diciembre 20, 2010

Otra manita del Barça

20 de diciembre de 2010

Otra manita del Barça. Y ya van cuatro, si no me equivoco. Más los ocho al Almería. La víctima en este caso fue el Espanyol, quien además hizo un buen partido. Dio la cara, y se la pintaron. La voracidad culé no conoce límites. Y han alcanzado un nivel de forma y juego espectacular. El sábado además la velocidad en el juego de medio campo hacia adelante fue vertiginosa. Al primer toque y directos al área rival. Sin manierismos ni excesivos toques. Esto lo dejaban para salir de atrás con el balón controlado.

Las apariciones de Pedro -y su rapidez- fueron determinantes. Y anotó dos tantos. Los otros tres fueron obra de Villa (2) y Xavi (otro partidazo). Y los puntuales desaciertos arbitrales que les favorecieron no empañan su triunfo. El gol periquito fue del excelente Osvaldo.

El único consuelo blanco es que solo estamos dos puntos detrás. Y también, como me comentaban algunos amigos y conocidos azulgranas, que a los blaugranas les va a resultar muy difícil mantener este tono. Pep Guardiola venía decir lo mismo en la rueda de prensa después del encuentro.

Quien se despachó a gusto tras el partido fue Mourinho. Mostró su indignación por el arbitraje de Clos Gómezen un papel elaborado por Megía Dávila tenía anotados 13 errores– y el desamparo que dice sufrir de los estamentos del club. Todos entendieron que se refería a Jorge Valdano. Añadiría que las puyas también iban dirigidas al Director de Comunicación. Así tapaba el debate y las preguntas sobre el mal juego del equipo. Pero lo afrontó: vino a decir que si fuese público no habría pagado la entrada o cambiado de canal para ver un partido “del campeonato de Vietnam“. Y digo yo: dejar el fútbol en los pies de Khedira y Lass fue decisión suya. La entrada de Granero (y de Pedro León), cambió el rumbo y se vio mas toque y profundidad. A pesar de estar con un jugador menos.

El arbitraje fue calamitoso. Peor que el bajísimo nivel medio al que estamos acostumbrados. No contabilicé los fallos, como hizo -o le hicieron- el técnico portugués. Porque además debería añadir los que perjudicaron al Sevilla. Aunque por la gravedad de los mismos salió peor parado el Real Madrid. A los errores de apreciación en más de media docena de fueras de juego -para ambos equipos- solamente puedo decir que los auxiliares de línea (especialmente uno) no ayudaron en nada al trencilla. La injusta expulsión de Carvalho (dos amarillas) dejó innecesariamente al equipo local en inferioridad numérica: un lance fortuito del juego, un choque de cabezas, fue interpretado como un codazo. Desde la tribuna se vio que tal cosa no aconteció y la pregunta es ¿cómo y por qué se ve distinto desde escasos metros del lugar de los hechos?  De los innumerables penaltis reclamados por la grada merengue solo hubo dos:

  1. Un agarrón clarísimo a Granero, muy notorio porque los guantes negros del defensa sevillista destacaban sobre la camiseta blanca.
  2. El no señalado que dio origen al sensacional gol de Di María. Precisamente en este lance un gris Özil realizó su única buena jugada del partido. Se internó regateando por la banda derecha, entró en el área, cedió hacía atrás y el remate de Pedro León fue despejado por el brazo (o el puño) de Zokora y el rechace llegó al Fideo. Se encontraba prácticamente al borde de la línea de fuera del campo en el aérea pequeña. Palop le encimó, tapándole los huecos. Llegados a este punto conviene recordar que ante la señalización de la pena máxima no hay “ley de la ventaja que valga”. Salvo que el esférico se aloje inmediatamente en la portería rival. Y no fue el caso. Porque Di María con una sangre fría excepcional amagó un par de veces al guardameta del Sevilla. Hasta que le desplazó ligeramente y desde un ángulo imposible colocó el esférico entre su cuerpo y el poste. Era el gol de la victoria de un equipo que sacó casta para ganar los tres puntos, con diez jugadores, frente a otro que siguió jugando igual de principio a fin.

El Sevilla hizo su partido. Muy bien plantado en el campo, trabando el juego, impidiendo a los de Mourinho hacer el suyo. Perdiendo mucho tiempo. Demasiado. Cuando luego se tornaron las lanzas protestaron porque los míos hacían lo mismo. Y Clos Gómez volvió a mostrar su doble vara de medir: no amonestó a ningún jugador visitante por flagrantes pérdidas de tiempo -Palop se llevó el primer premio- y sí lo hizo con los madridistas en los 10 últimos minutos. La perdida de papeles por parte de los jugadores, provocada por el juez, tuvo su desenlace con la expulsión -roja directa- de Dabo al final del partido.

Esta semana hay Copa y la Liga no vuelve hasta el primer fin de semana de 2011 (si no hay huelga de jugadores). Y me disculparan que en este breve resumen solo me haya centrado en dos clubes. Del resto destacar el 0-3 del Atlético de Madrid en Málaga, la victoria del Villareal frente al Mallorca por 3-1, el triunfo del Valencia en San Sebastián, recuperando posición de Champions a costa del Espanyol.

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